CAMINO REAL DE GUADALUPE (13) EL VILLAR- CARRASCALEJO

CAMINO REAL DE GUADALUPE (11)

EL VILLAR- CARRASCALEJO

Cruz a la salida de El Villar de camino a Guadalupe

Salimos de El Villar en dirección suroeste por un camino junto al que, a unos cientos de metros, encontramos la Cruz de Guadalupe que, aunque hoy se halla muy erosionada, demuestra ser de época gótica. En realidad, son dos los caminos casi paralelos que confluyen a poco más de un kilómetro del pueblo, éste de la Cruz de Guadalupe que figura en el plano antiguo del Instituto Geográfico Nacional como de Fuentecasillas, y otro, que sale por debajo del bar que se encuentra junto a la carretera y que parte junto a una cruz de hierro sobre fuste de piedra, y que es conocido como camino de Castañar de Ibor. Después de recorrer algo más de dos kilómetros encontramos a la izquierda la laguna de la Dehesilla, junto a la que se halló uno de los verracos de El Villar.

Carrascalejo y La Jara desde la zona de las Ventas de San Miguel

Un kilómetro más abajo, el camino se bifurca y debemos tomar el ramal de la izquierda, pero, a partir de aquí, el camino se pierde en unos tramos y es casi irreconocible en otros. El trayecto primitivo se dirigía hacia las desaparecidas ventas de San Miguel que acogían a los peregrinos antes de subir por la empinada sierra hasta el puerto de Arrebatacapas. Los que no quieran perderse campo a través pueden continuar en la bifurcación antes aludida por el camino que nos llevará hasta Carrascalejo y ascender después por la carretera.

Uno de los muchos chozos de Carrascalejo

CARRASCALEJO

Es una población jareña que, como las demás de esta comarca, fue repoblada tras la marcha de los árabes por gentes de Talavera que asentaron en este paraje cuyo nombre explican sus vecinos en el siglo XVI diciendo que “ se llama ansí porque antes que se fundase era un colmenar…el cual se llamaba Carrascal porque de todas partes estaba cercado de carrascal e monte”. Son numerosos los restos de población y enterramientos de época romana y, al sureste del término, se encuentra el lugar donde se situaba el antiguo despoblado de Torrelamora o Torlamora que como su nombre indica se fundó en torno a una antigua atalaya medieval, como la que se sitúa al extremo opuesto de la demarcación, en lo alto de un cerrete junto al arroyo de La Torrecilla.

Lavadero de Carrascalejo

En su pequeña historia de pueblo labrador y ganadero debemos destacar la conocida como Batalla de Carrascalejo durante la Guerra Civil. El pueblo fue lugar de enfrentamiento de los dos bandos que en varias ocasiones perdieron y recuperaron el pueblo con la consiguiente destrucción y represión ocasionada por el vaivén de las tropas de ambos bandos. Una de las consecuencias de estos hechos fue la destrucción del escaso patrimonio con el que contaba la iglesia que, construida en el siglo XVI, perdió todas sus imágenes salvo la conocida como del Cristo Soberano.

Enebro monumental en Carrascalejo

El caserío cuenta sin embargo con bastantes construcciones y algunos rincones que nos pueden dar una idea de lo pintoresco que debió ser el aspecto de estos pueblos jareños cuando todavía conservaban su bonita arquitectura popular en pizarra y granito.

Entre las fiestas tradicionales de Carrascalejo está San Mateo, que se celebra en septiembre con los toros, el baile y las celebraciones típicas de las fiestas de verano de nuestros pueblos. El tres de febrero es San Blas y la población se dirige a “correr la tortilla” en los campos cercanos disfrutando de un día en plena naturaleza. Por San Antón quedan vestigios de fiestas más arcaicas y paganas en las que los mozos tocaban los cencerros por las calles.

Arquitecturapopular de Carrascalejo

A principios de siglo una gran sequía amenazaba con el hambre a esta población eminentemente agropecuaria. Dicen que se hizo una procesión con la imagen del Cristo Soberano para solicitar la lluvia y, cuando al atardecer volvía la comitiva, comenzó a llover abundantemente. Esto sucedía un nueve de Abril y desde entonces se celebran en esta fecha unas rogativas a las que acuden además de los vecinos del pueblo todos los pastores y agricultores que se encuentran desperdigados por las sierras y dehesas de Carrascalejo.

Cementerio viejo de Carrascalejo