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UNA RUTA POR LA JARA ALTA

UNA RUTA POR LA JARA ALTA

Majada en el valle alto del Pusa, en la Jara Alta
Majada en el valle alto del Pusa, en la Jara Alta

Para iniciar esta ruta nos acercaremos hasta Los Navalucillos. Este pueblo se formó por la unión de Navalucillos de Toledo y su homónimo de Talavera que formaban parte respectivamente de los Montes de Toledo y de La Jara o montes de Talavera. El término de esta localidad es de una naturaleza agreste y montuosa con parajes solitarios que sorprenderán al viajero y sobre todo al senderista que, calzándose unas botas, quiera adentrarse en esta tierra donde convivieron los osos, los lobos, los venados y los corzos con colmeneros, ballesteros, mineros, bandoleros, partidas carlistas o “maquis” y que hoy día sigue siendo un lugar ideal para la caza mayor y también para la pesca, ya que en Navalucillos existe un coto intensivo de trucha.

En la población de Navalucillos se puede ver una arquitectura popular de tradición mudejarista con algunas curiosas viviendas que construyeron cuadrillas de albañiles emigrados de Portugal. En la iglesia se encuentran los restos de un guerrillero famoso que luchó contra los franceses y vale la pena también visitar la ermita de la Virgen de Las Saleras a la que se dedica una bonita procesión con velas encendidas el ocho de septiembre. También los carnavales son celebrados por los navalucillenses con la típica fiesta de invierno de orígenes muy antiguos en la que salen los marraches disfrazados.

Navalucillos es famoso en la comarca por su tapeo, la ruta de los cortitos de los Domingos puede tumbar al más avezado a base de aperitivos siempre variados y de platos de caza mayor como el venado o el jabalí. También podemos llevarnos artesanía, concretamente la alfarería tradicional que se fabrica y vende en el Bar El Cacharrero donde, además de muchas piezas típicas de cántaros, cazuelas, hornillos, pucheros etc, podemos encontrar la que el artesano considera de más éxito entre sus piezas “El botijo erótico”, un verdadero homenaje a Príapo.

Artesanía cacharrera en Navalucillos
Artesanía cacharrera en Navalucillos

Pero adentrémonos en la naturaleza salvaje de la Jara Alta y tomemos la carretera que se dirige hacia el sur y que une Navalucillos con sus aldeas. Dos o tres kilómetros más adelante llegamos al río Pusa donde unos merenderos sirven de esparcimiento a las gentes que se acercan en verano a bañarse. Si están abiertos podemos hacer también aquí una rústica parada gastronómica. Aguas arriba de estos bares, sobre la orilla derecha se sitúan unas ruinas que vale la pena curiosear , se trata de los restos de las antiguas ferrerías de El Mazo que, mediante energía hidráulica, movían todo un complejo metalúrgico del siglo pasado. Se abastecía del mineral que se extraía de las minas de la Herrera en el cercano pueblo de Los Navalmorales y llegaron a emplear hasta trescientos pares de mulas para acarrear el mineral. Durante la construcción de estos edificio parece que falleció y está enterrado en Navalucillos uno de los ingenieros, hermano de Michelín, descubridor del neumático.

Ferrerías del Mazo en los Navalucillos
Ferrerías del Mazo en los Navalucillos

Ascendemos a continuación por la carretera que deja a su izquierda la presa del Pusa y los barrancos por los que este río asoma desde el macizo central de los Montes de Toledo hacia las rañas de la Jara y Valdepusa. Una vez coronada la subida, se desvía hacia la izquierda una pista que nos llevará hasta el valle de Las Becerras, allí se sitúan un campamento, un merendero donde descansar bajo los castaños y el coto truchero. Todo este impresionante valle donde se unen el Pusa y su arroyo tributario de El Chorro tiene parajes realmente agrestes por donde hacer senderismo entre los que destaca el Chorro que da nombre al arroyo y que se llama así por la hermosa cascada que a los pies del Rocigalgo, cumbre más elevada de la cordillera, se deja caer desde una altura de veinte metros entre robles, rebollos, quejigos y un árbol protegido y especialmente arcaico, el tejo.

Cascada de El Chorro y al fondo Rocigalgo
Cascada de El Chorro y al fondo Rocigalgo

Continuamos nuestro viaje y volvemos a la carretera, recorrido un kilómetro, junto a las orillas del Pusa, se ha preparado una zona de pic-nic cerca de una fuente. Seguimos ascendiendo hasta llegar a Robledo del Buey que, como todos los pueblecillos que vamos a visitar, todavía conserva algunas edificaciones en la arquitectura tradicional jareña de muros de pizarra. Tomamos a continuación la carretera que nos llevará hasta el valle de Robledo del Mazo recorriendo hermosos parajes serranos entre rebollares, pinares, encinares y alcornocales hasta llegar al pueblecito de Navaltoril, uno de las cuatro aldeas que junto al mismo Robledo forman el municipio.

Desde Navaltoril tomamos la carretera hacia la izquierda para dirigirnos hasta Piedraescrita lugar mágico con una iglesia que merece la pena visitar. Situada en la divisoria de aguas entre el Tajo y el Guadiana, el paraje es sumamente pintoresco, hacia el sur el Rincón de Anchuras con el arroyo de Linchero que para los que gusten de pasear puede ascenderse subiendo junto a su limpia corriente donde todavía podemos encontrar nutrias y algún corzo o venado que bajen a beber desde las intrincadas sierras que lo bordean. Desde el podemos recorrer caserío hacia el norte unos cientos de metros hasta el lugar donde la leyenda refiere que se apareció la Virgen de Piedraescrita a un vaquero. A esta imagen se la atribuye ser “muy lloveora” y se la saca en procesión en épocas de sequía, ese día tanto los vecinos de Espinoso del Rey como los de Piedraescrita y el valle se reúnen junto al río Gébalo, en la zona conocida como de Las Juntas, y en procesión desarrollan un bonito ritual para solicitar la lluvia. La fiesta de la Virgen se celebra el ocho de mayo. La iglesia conserva el pantocrator románico más sureño de España pintado en su ábside pero además se pueden contemplar los valiosos paneles de azulejería de Talavera del siglo XVI y XVII que adornan sus paredes con escenas del juicio final, de la vida de Cristo y un curioso “cristobalón” cruzando las aguas en las que se puede ver representada la fauna del Tajo recreada por el ceramista talaverano. Es un placer recrearse en el detalle de esta antigua cerámica sin olvidar también un cristo del siglo XVI. La llave del templo hay que pedirla en el pueblo.

Ermita de Piedraescrita
Ermita de Piedraescrita

Podemos pasear por las callejuelas de los pueblecillos del valle recorriendo pintorescos rincones de arquitectura tradicional. Para volver hay varias opciones pero recomendaré en este caso desplazarse a la pequeña aldea de Robledillo para desde allí dirigirnos a Espinoso del Rey por una pista asfaltada que discurre por amenos parajes. En el camino hay otro lugar de pic-nic junto a una fuente donde se puede descansar para continuar viaje a Espinoso donde veremos su rollo y su ermita. Por supuesto no podemos marcharnos sin adquirir una garrafita de aceite jareño virgen de las cooperativas de Espinoso o de Los Navalmorales.

Azulejería talaverana del siglo XVI en la ermita de Piedraescrita
Azulejería talaverana del siglo XVI en la ermita de Piedraescrita

SAN SEBASTIÁN Y LOS MORRACHES

FIESTA Y RITO; SAN SEBASTIÁN Y LOS MORRACHES DE MALPICA

Dos morraches vestidos con su peculiar indumentaria armados de sus "porras" y con los cencerros colgados a la espalda Dos morraches vestidos con su peculiar indumentaria armados de sus «porras» y con los cencerros colgados a la espalda

En Malpica de Tajo, capital  del señorío de Valdepusa podemos disfrutar de una de las fiestas más pintorescas de la comarca el día de de San Sebastián. Se trata de una fiesta de gran interés en la que salen los «morraches» vestidos con trajes multicolores, llevando una porra de palo, caretas  y cencerros, y aunque no hay “vaca” en la comitiva, como en otras fiestas similares como las carantoñas de otras muchas localidades, sí sale un toro de fuego. Río Pusa arriba, en Los Navalucillos, «los marraches» salían en grupos cada uno con su vaquilla e intentaban tiznar a las mozas.

Son todos ellos rituales de fertilidad que hunden sus raíces antes del cristianismo. Tanto esta fiesta como la de los Perros de Santa Ana, son fiestas que podemos clasificar entre todas aquellas celebraciones invernales en las que aparece la vaca o vaquilla «la vitula» romana. Sería uno de los ritos que Caro Baroja relaciona con las fiestas de las Kalendae romanas que en Enero se dedicaban al dios Jano. Pero puede que hundan sus raíces en ritos de fertilidad todavía más antiguos asociados con las culturas de pueblos pastoriles prerromanos.

En este sentido también apuntan a ritos de fertilidad los frutos, los panes, los regalos y el follaje que adornan al santo

Imagen de San Sebastián preparada para la procesión con un árbol repleto de follaje, naranjas, regalos y panes Imagen de San Sebastián preparada para la procesión con un árbol repleto de follaje, naranjas, regalos y panes

La zona central de la meseta peninsular y Extremadura es la más rica en este tipo de fiestas. El padre Flórez señalaba cómo en los primeros siglos del cristianismo se castigaba con tres años de penitencia a los que a primeros de año se vistieran de ternera o de becerro. También Caro Baroja aporta un texto sumamente significativo de San Isidoro de Sevilla: “Instituyó la Iglesia el ayuno de las calendas de Enero a causa de un error propio de la gentilidad. Fue Jano cierto príncipe de los paganos, por el que se ha dado el nombre al mes de enero y al que los hombres inexpertos, honrándole como a un dios, otorgaron honores religiosos y le consagraron un día con fiestas suntuosas y regocijos. Así los míseros hombres y lo que es peor, los mismos fieles, durante ese día, adquiriendo monstruosas apariencias, se disfrazan a manera de fieras, otros toman aspecto mujeril, afeminando el suyo propio…hacen gritería y danzan…y la turba de depauperado espíritu se excita con el vino.

Morraches levantando sus porras a la salida del santo de la ermita Morraches levantando sus porras a la salida del santo de la ermita

San Sebastián era centurión de la guardia pretoriana del emperador Diocleciano y consolaba y alentaba a los cristianos que conducía al martirio. Delatado, fue mandado ejecutar asaeteado por lo que en su iconografía aparece como un joven con varias flechas clavadas y atado a un árbol o columna. Se recuperó de sus heridas mortales y fue ejecutado de nuevo a golpes tras sufrir numerosas formas de tortura.

San Sebastián es invocado contra la peste y las epidemias en general, a ello tal vez deba su difusión.

Medallón del paso que lleva la imagen de San Sebastián con un morrache dibujado

EL BANDIDO MORALEDA, PERSONAJE LEGENDARIO (1)

EL BANDIDO MORALEDA, UN PERSONAJE LEGENDARIO

El Bandido Moraleda
Bernardo Moraleda en foto de la revista Estampa de 1936

El siglo XIX fue el del bandolerismo más típico y tópico que dejó personajes que todavía se mueven entre la historia y la leyenda y que el pueblo ha ido magnificando, idealizando y fantaseando sobre los hechos reales o imaginarios de sus vidas. Hoy conoceremos a uno de ellos y mañana veremos diferentes aspectos de la vinculación del Bandido Moraledacon nuestra comarca y sus aspectos legendarios. Seguir leyendo EL BANDIDO MORALEDA, PERSONAJE LEGENDARIO (1)

FERRERÍAS DEL MAZO, Patrimonio en peligro 17

FICHA DE BIEN EN PELIGRO

Entrada del cubo donde elagua del pusa se acumula para dar movimiento a las ferrerías

FERRERÍAS DEL MAZO

Denominación.-

Ferrerías de San José del Mazo

 Término Municipal.-

Los Navalucillos

 Situación.-

En las riberas del río Pusa, cerca la carretera de Navalucillos a Robledo del Buey Seguir leyendo FERRERÍAS DEL MAZO, Patrimonio en peligro 17

LA MINERÍA DE LA JARA II: MAZOS MARTINETES Y FERRERÍAS

LA MINERÍA DE LA JARAII:

MAZOS, MARTINETES Y FERRERÍAS

En este segundo capítulo de La Minería en La Jara comentamos los artificios hidráulicos que procesaban el mineral y el metal de las minas y ferrerías jareñas

Edificio del mazo de las ferrerías de Safont en Los Navalucillos
Edificio del mazo de las ferrerías de Safont en Los Navalucillos

La actividad minera ha dejado en el paisaje diferentes topónimos como impronta de aquellos afanes y así, encontramos términos como “Casa de la Mina”, “Camino de la Mina” o “Camino de los Plateros”, este último es el caso de una senda que daba servicio a una mina de plata en San Martín de Pusa, Los Navalucillos y Los Navalmorales  disputaron desde antiguo  su jurisdicción sobre Herrera, lugar con nombre minero ya documentado en el siglo XII, y con explotaciones de sus pozos hasta mediados del siglo pasado. Tuvo fama en toda la comarca la ermita de Nuestra Señora de la Herrera; a ella concurrían en su fiesta gran cantidad de comerciantes entre los que destacaban por su número los plateros y fabricantes de utillaje de labor, tal vez residuo esta feria de la antigua actividad metalúrgica del lugar. Las herraduras fabricadas en Los Navalmorales fueron también famosas, y llegaron a exportarse incluso fuera de nuestras fronteras, dando sustento a muchas familias de este pueblo. Seguir leyendo LA MINERÍA DE LA JARA II: MAZOS MARTINETES Y FERRERÍAS