Archivo de la etiqueta: Cerámica de Talavera

CERÁMICA DE TALAVERA EN EL MUSEO DE ARTES DECORATIVAS

CERÁMICA DE TALAVERA EN EL MUSEO DE ARTES DECORATIVAS

Modelo contemplando una vitrina de cerámica de Talavera en los años 50

El Museo Nacional de Artes Decorativas se encuentra en la calle Montalbán de Madrid y es uno de esos pequeños museos que no por poco conocidos dejan de tener un extraordinario interés.

Jabalí representado en un plato de la serie tricolor

La cerámica de Talavera tiene una magnífica representación a la altura de su importancia en la historia de las artes decorativas en España, Esa alfarería que aparece en la pintura del Siglo de Oro en mesas de santos, monjes y nobles o que decoraba con azulejería los frontales de altares y arrimaderos de los palacios y capillas. Y se da importancia a nuestra artesanía más representativa hasta el punto de que uno de sus carteles publicitarios del propio museo muestra una foto de una modelo en los años 50 posando ante una vitrina de cerámica talaverana.

Hay una buena muestra de sus fondos que se siguen enriqueciendo con nuevas piezas de nuestra artesanía tanto de alfarería como de azulejería decorativa palaciega, mucho más rara que la de motivos religiosos.

También es de gran interés representación de una cocina del Siglo de Oro con abundancia de alfarería talaverana tan utilitaria en la época.

Plato de la serie de la mariposa en el que se representa un león
Cuenco de cerámica polícroma del siglo XVI
Panel de azulejos muy similar a los que decoran el palacio que aloja el museo de Valladolid
Panel de azulejos decorativos del siglo XVI en cerámica de Talavera
Azulejo de cerámica polícroma que representa a San Juan Bautista
Albarelo de cerámica de Talavera del museo de artes decorativas
Diferentes objetos de cerámica de talavera en el Museo de Artes Decorativas
Cocina del siglo de oro con vajilla y elementos habituales de la época en cerámica de Talavera
Más objetos de cerámica de Talavera y otras en una cocina del siglo XVII
Plato agallonado de cerámica de Talavera polícroma del siglo XVII

SANTA ÚRSULA en azulejería de talavera

SANTA ÚRSULA

Santa Úrsula en un panel de la iglesia de Villanueva de la Vera

La biografía de esta santa y la de sus once mil compañeras vírgenes entra más bien en el terreno de lo legendario. La historia tiene su origen en una inscripción en piedra de la iglesia de Santa Úrsula en Colonia. La santa, cuyo nombre no aparece hasta el siglo XI, habría sido hija de un rey cristiano de Bretaña que recibió la visita de los embajadores de un monarca pagano de Inglaterra que venía a pedirle la mano de su hija para el príncipe Conon. La joven puso como condición que su prometido debería convertirse y acompañarla en un viaje de tres años por el mundo con diez vírgenes que a su vez irían acompañadas cada una de otras mil muchachas. Las doncellas llegaron de muchos países y todas se convirtieron al cristianismo. Parece que el número tan abultado de vírgenes procede de una mala interpretación de la abreviatura XIMV que significaría “once mártires y vírgenes” y no “once mil vírgenes”.

Inician su viaje por mar ascendiendo después por el Rin en los barcos. Después de algunos curiosos episodios arriban a Colonia y Basilea. Llegan después a Roma y allí se entrevistan con el Papa Ciriaco que bautiza al novio con el nombre de Eterio y acompaña a la comitiva en el camino de vuelta, pues había tenido una visión en la que  recibió la orden de acompañarlas y sufrir con ellas el martirio.

Cuando regresan a Colonia hacia el año 383 son atacados por los hunos que matan al príncipe e intentan violar a las jóvenes sin conseguirlo, matándolas finalmente a todas. Úrsula a su vez es presionada por el rey de los bárbaros para que se convierta en su mujer, pero al negarse es asesinada por una flecha que la atraviesa el corazón. Todos los mártires de la expedición fueron enterrados en la iglesia de Colonia.

Santa Úrsula y las once mil vírgenes en el panel de Villanueva de la Vera

*Iglesia parroquial de Villanueva de la Vera (Cáceres). Frontal de altar del lado del evangelio. Siglo XVI. Policromía. Enmarcada con otros azulejos con motivo vegetal renacentista. Úrsula, coronada, viste ricamente como corresponde a su posición real y debajo del manto lleva la túnica ceñida. Su atributo es una flecha que lleva en su mano derecha, además de la palma, que también llevan las vírgenes que la acompañan.

SAN RAFAEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN RAFAEL

*Panel que forma parte del púlpito ejecutado y donado por el taller de Ruiz de Luna por devoción de su mujer Francisca para la basílica de El Prado. Lado de la epístola. Siglo XX (1954). Dedicado al hijo del artita Rafael Ruiz de Luna. Policromía. Enmarcado en cenefa de hojas de acanto de tonos amarillos y verdes. Vestido como peregrino con bordón y calabaza presenta el pez del relato de Tobías con fondo de paisaje marítimo, a pesar de que la escena se describe en un río.

San Rafael es el ángel guardián de los hombres, el ángel custodio por antonomasia. Las escrituras se refieren a él en dos ocasiones relacionadas con Tobías y Sarra. Queda ciego el santo cuando le caen las inmundicias de un nido de golondrinas. El ángel lo cura, y por ello aparece en algunas representaciones con un tarro que contiene la medicina. En el Libro de Tobías se describe además cómo el ángel, haciéndose llamar Azarías, acompaña a su hijo, también de nombre Tobías, en un viaje que hace con el objeto de recuperar un depósito de plata que había entregado a un judío de Media. El muchacho coge en el camino un pez que le ataca al cruzar un río y, siguiendo las instrucciones de Rafael, le extrae el corazón, el hígado y la hiel. Por esta circunstancia se representan a veces con un pez en la mano tanto a Tobías y como a San Rafael. La hiel la utiliza el joven para hacer la medicina con la que por recomendación del ángel su padre sanará de la vista. El hígado y el corazón los empleará Tobías quemándolos para  echar de la habitación de Sarra a un demonio que había matado ya a los siete hombres con los que anteriormente esta joven había contraído matrimonio. San Rafael persiguió al demonio y lo encadenó.

Rafael acompañando a Tobías se convirtió en su más extendida imagen y por el hecho de ser un ángel viajero, aparece con la capa de viaje abrochada ante el pecho. También es característica en la mayor parte de sus imágenes la larga cabellera y el bordón o bastón de peregrino con la calabaza para beber, aunque en otras representaciones artísticas sostiene una lanza como protector del joven Tobías. Como otros ángeles, lleva a veces también la corona con una cruz sobre la frente.

*Basílica de Nuestra Señora del Prado. Talavera de la Reina. Siglo XVI. Retablo de San Cristóbal en el sotocoro y zaguán de entrada. Se sitúa en el frontón con el que remata en el ático del retablo y aparece el arcángel entre nubes en espiral, con la túnica y el bordón de peregrino.

SAN JERÓNIMO Y LOS JERÓNIMOS EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN JERÓNIMO

Escudo del monasterio jerónimo( simbolizado por el león) bajo la advocación de de Santa Catalina, simbolizada por la rueda dentada

Eusebio Hieronymus Sophronius nació en el año 340 en Dalmacia, en la actual Bosnia, y es uno de los cuatro Padres o Doctores de la iglesia Latina. Primero estudia latín y griego en Roma donde frecuenta por igual a filósofos y a bellas mujeres. Pero tiene un sueño en el que, tras preguntarle en el Tribunal de Dios si era cristiano, él dice que sí y recibe una fuerte bofetada, mientras se oye una voz que le llama mentiroso por estar en esos momentos inclinado intelectualmente por las ideas ciceronianas.

Al día siguiente, despierta con señales de haber sido golpeado. Su fervor le hace viajar a Tierra Santa para después retirarse al desierto de Siria donde se hace anacoreta y escribe la vida de Pablo el Ermitaño. En su vida eremítica estudia hebreo y sufre grandes tentaciones por el recuerdo y el deseo de las muchas mujeres que había conocido. Vence las tentaciones con el ayuno y golpeándose el pecho con una piedra con la que a veces es representado como uno de sus atributos.

En cierta ocasión quitó una espina de la pata a un león que mansamente se dejó curar, y  por ello este animal es su atributo más frecuente, así como el de la orden jerónima, por lo que ha sido representado formando parte de los emblemas de los diferentes monasterios que encargaban sus lozas o sus botes de farmacia en Talavera. En el Museo Ruiz de Luna se conserva una magnífica pieza de azulejería de gran calidad en su factura con el escudo del cenobio talaverano en el que aparece el león.

Jerónimo vuelve a Roma en 382 y conoce al Papa Dámaso, del que recibe el encargo de traducir las escrituras. Comienza así su ingente tarea en Roma y la finaliza en Palestina, donde es acompañado y auxiliado por Santa Paula. Vive en el entorno de Belén y muere en el año 420 dejando la versión de la Biblia de la que directamente deriva la llamada “Biblia Vulgata”, versión considerada como la oficial por el Concilio de Trento.

*Iglesia de Piedrescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Retablo de San Cristóbal. Siglo XVI. Policromía. Se ve a Jerónimo como Doctor de la Iglesia, de pie y vestido de cardenal. Se distingue de los otros tres doctores por su vestimenta de cardenal con el manto rojo, el capelo y el báculo con dos cruces. Lleva también el Libro en alusión a sus trabajos bíblicos y su erudición. Luce las largas barbas con las que suele caracterizársele, aunque no lleva la también habitual iglesia a escala.

Plato en el museo de Ávila con el león rampante del escudo de los jerónimos

*Hospital de los jerónimos en Guadalupe. Siglo XVIII (1797). Talavera –Puente? Policromía. El santo aparece como penitente desaliñado y semivestido con una tosca estameña, arrodillado ante un crucifijo en una escena en la que casi siempre se ve con una calavera, un reloj de arena y el capelo cardenalicio colgado de una rama o en el suelo.

*Convento de Santa Isabel en Valladolid. San Jerónimo penitente es la representación del santo en el desierto con la calavera, el libro y el crucifijo como sus atributos habituales y el león a los pies.

San Jerónimo penitente en el convento de Santa Isabel de Valladolid

Mural de San Jerónimo: Se trata de un panel de azulejería con la representación de varios santos que tiene 1,48m de anchura y 1,19m de altura con 13,5cm de lado- pintada polícroma que desarrolla una escena figurada, separada en dos pisos por una línea de cinta -13,5×6,5cm- decorada con calabrotes o cordones sogueados, enmarcando todo el mural una corona –de iguales dimensiones que los azulejos- con el motivo de glifos o pequeños arquillos bajo un friso lineal. La parte inferior se delimita con una línea de alízares -16×4,5cmde estilizada decoración vegetal.

Otra imagen del santo en este mismo convento es similar a la de Piedraescrita, solo que tiene el león rampante a sus pies.

San Jerónimo en el convento de Santa Isabel en Valladolid

Muchos son los platos de vajillas pertenecientes a conventos jerónimos como el de Talavera, el Escorial o Guadalupe que llevan el león rampante, símbolo de la orden, dibujado en ellos.

HOY FERIAS, SAN MATEO EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

SAN MATEO EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

San Mateo en azulejería del siglo XVI en la iglesia de Higuera de las Dueñas

San Mateo, primer evangelista, era publicano o cobrador de impuestos de Cafarnaúm antes de su conversión. Cristo pasó por delante de su caseta de aduanas y le dijo sígueme. Mateo organizó un banquete al que invitó a sus antiguos compañeros y a otros pecadores, lo que causó el escándalo de los fariseos y Jesús les respondió que “no había venido a llamar a los justos sino a los pecadores”.

Primero predicó en los alrededores de Judea y escribió su evangelio hacia el año 50 en la lengua popular de los judíos, el arameo. Por ello se le considera el evangelizador de los hebreos. En su evangelio describe muchos detalles de la infancia de Jesús y su objetivo principal es demostrar que es el Mesías.

San Mateo en azulejería del siglo XVI en la iglesia talaverana de El Salvador

Los textos apócrifos dicen que, tras la dispersión de los apóstoles, Mateo, el que San Marcos llama Leví hijo de Alfeo, va a Etiopía donde predica el evangelio durante treinta y tres años. Allí dos magos acompañados de dos dragones se hacían adorar como dioses pero triunfa sobre ellos. También resucita a Ifigenia, la hija del rey Egipo que se convierte al cristianismo junto a toda su familia pero muere y su hermano, el rey Hirciaco, quiere casarse con su sobrina Ifigenia y le ofrece a Mateo la mitad de su reino si consigue convencerla, pero a ello se opone el evangelista. Invita al monarca a ir a misa el siguiente domingo y allí delante de todos dice que el que se atreviera a raptar a la mujer del rey debería ser castigado con la muerte y como Ifigenia quiere ingresar en un monasterio con otras doscientas doncellas, su esposo es Dios e Hirciaco no debe atreverse a casarse con la esposa de su rey celestial. Furioso por ver así burladas sus expectativas el rey ordena a uno de sus esbirros que asesine a Mateo, lo que hace con un hacha decapitándolo, para otros muere por lapidación, y una tercera versión asegura que fue quemado vivo.

San Mateo en la iglesia de Piedraescrita

Hirciaco junto a su hijo prendió fuego al monasterio, pero las llamas no le afectaron y sin embargo saltaron al palacio del rey que se quemó completamente. El hijo fue poseído por un espíritu maligno que le obligó a confesar su crimen ante el sepulcro de Mateo. El rey contrajo la lepra y se suicidó arrojándose sobre su propia espada, reinando después un hermano de Ifigenia.

San Mateo en azulejería talaverana del siglo XVII en la basílica del Prado

La representación más frecuente del santo lo pinta sentado escribiendo el evangelio bajo la inspiración del ángel, más bien un hombre alado, que es su símbolo y uno de los “cuatro seres vivientes” apocalípticos del sueño de Ezequiel que representan a cada uno de los evangelistas. También es su símbolo el hombre por hacer hincapié en la humanidad de Cristo. Como apóstol puede llevar una bolsa o una tablilla de contador en recuerdo de su antiguo oficio, por lo que a veces también se representa la escena en que sentado en su oficina cobrando impuestos es llamado por Jesús.

El libro con citas de su evangelio es uno de los atributos de Mateo. Basílica del Prado

Otro de sus símbolos es el hacha en recuerdo de su ejecución. Sus atributos como evangelista son el libro, en el que a veces se pueden leer varias inscripciones de su evangelio, como es el caso del de la basílica, la pluma, el tintero y el hombre alado. Como apóstol viste túnica talar y palio. Es patrón de los funcionarios de hacienda y aduanas, los cambistas y los contables.

San Mateo en cerámica de Ruiz de Luna del siglo XX en la iglesia de Castillo de Bayuela

Aparece en los evangelistas representados en la iglesia de Higuera de las Dueñas y en Castillo de Bayuela se encuentra representado en el púlpito junto a los otros tres evangelistas en obra de Ruiz de Luna.

En su evangelio describe la genealogía de Cristo por lo que antes de los paneles que la representan en la basílica de El Prado aparece la imagen del apóstol. También puede que se le represente por ser patrón de una de las cofradías o gremios que financiaron los azulejos.

San Mateo de Ruiz de Luna en el púlpito de Bayuela

San Mateo es un santo también vinculado a Talavera por celebrase en su honor las ferias del 21 de septiembre, día de su festividad.

DOS ESCENAS DE LA VIDA DE SANTA ANA EN AZULEJERÍA ANTIGUA DE TALAVERA

San Joaquín y Santa Ana ante la puerta Dorada. Iglesia de Piedraescrita

Esta escena se basa en la Leyenda Dorada y en evangelios apócrifos como el Protoevangelio de Santiago  Además del dogma de la Inmaculada Concepción, la Iglesia propuso como doctrina que la concepción de María también se produjo “sine mácula”.

Joaquín era un hombre rico que tras veinte años de matrimonio con Ana no había tenido descendencia. En cierta ocasión no le dejaron hacer una ofrenda en el templo por no haber tenido hijos y, disgustado por ello, se retiró al desierto con sus ganados. Allí se le apareció un ángel que le anunció que Ana concebiría una hija que sería la madre de Jesús.

Decoración lateral renacentista del panel de la puerta dorada

Una aparición similar tuvo Ana cuando se preguntaba bajo un laurel porqué hasta los gorriones tenían descendencia y ella no. El ángel les dijo a ambos que se reunieran ante la Puerta Dorada de Jerusalén y esa es la escena representada, cuando se abrazan y se besan, momento que principalmente los franciscanos defendieron como instante de la concepción de la Virgen “sin concupiscencia”.

San Joaquín y Santa Ana ante la Puerta Dorada. Detalle. Iglesia de Piedraescrita

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Joaquín y Ana ante la puerta pintada de amarillo para indicar que era la Puerta Dorada. Esta cerámica es del siglo XVI, y es a finales de esta centuria cuando se empieza a sustituir esta representación por la de la Inmaculada Concepción, y de hecho, en las escenas de la basílica del Prado realizadas ya en el siglo XVII no aparece esta escena. Enmarcada por querubines y columnas abalaustradas con decoración renacentista.

Santa Ana se pregunta por qué es estéril

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Ana arrodillada se pregunta por qué no tiene descendencia bajo un árbol cuyas hojas intentan representar las de un laurel, con los pajarillos y la cría en su nido. Es curioso el remate del muro con un bardal de ramas entrelazadas.

Decoración renacentista de «candelieri» y grutescos en el lateral de una de estos paneles

Escena enmarcada por friso superior e inferior de grutescos de blanco en reserva sobre azul, además de filetes y cordoncillo.

OBRAS DE RUIZ DE LUNA EN CÁDIZ

OBRAS DE RUIZ DE LUNA EN CÁDIZ

Panel de azulejería de Ruiz de Luna de la iglesia de San Lorenzo Mártir de Cádiz
Panel de azulejería de Ruiz de Luna de la iglesia de San Lorenzo Mártir de Cádiz

Es mutua la influencia entre la cerámica de Talavera y la sevillana, que se extiende por toda Andalucía. Y es por ello muy valorada allí la azulejería de nuestra ciudad que cuenta con numerosos paneles de azulejos repartidos por toda su geografía, especialmente la de de Ruiz de Luna, que hasta en la Plaza de España cuenta con un hermoso ejemplar del impulsor de nuestra artesanía más emblemática, especialmente a raíz de la exposición iberoamericana que difundió especialmente su obra durante los años veinte del pasado siglo.

Pero hoy no vamos a hablar de los elementos que podemos encontrar en Sevilla, sino de dos hermosos paneles que podemos contemplar en Cádiz, realizados ambos en 1926.

En primer lugar nos referiremos a la imagen de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y María Santísima de los Desconsuelos que se halla sobre el muro de la fachada de la iglesia de San Lorenzo Mártir. A la derecha se encuentra este gran panel y a la derecha otro de origen sevillano de proporciones similares.

Firma de Ruiz de Luna en el panel de la iglesia de San Lorenzo Mártir de Cádiz
Firma de Ruiz de Luna en el panel de la iglesia de San Lorenzo Mártir de Cádiz

Es una obra muy original pues las imágenes se han realizado con cierto relieve mientras que el recercado es liso y con la típica decoración renacentista talaverana en tonos azules y amarillos. El panel está firmado por Ruiz de Luna en un lado y tiene rotulado «Talavera año 1926» en el otro.

Sello de Talavera en el panel de Ruiz de Luna
Sello de Talavera en el panel de Ruiz de Luna

El otro panel se encuentra en la entrada del balneario de la castiza playa de La Caleta, llamado de la Virgen de la Palma y del Real. Representa la advocación de  popular patrona del barrio de la Viña. Es también obra de 1926 y está firmada por Juan Ruiz de Luna, aunque en el panel explicativo turístico se confunden cuando lo atribuyen a «Justo» Ruiz de Luna.

 

Entrada del balneario de La Caleta
Entrada del balneario de La Caleta

Panel de la entrada de La Caleta en Cádiz
Panel de la entrada de La Caleta en Cádiz

balneariocadiz

firmaruizlunacaleta

TIEMPOS DEL CÓLERA 100 AÑOS ANTES QUE GARCÍA MÁRQUEZ

Este curioso azulejo talaverano se encontraba sobre la entrada de una vivienda del pueblo de Las Herencias, en La Jara.

Azulejo de Cerámica talaverana con referencia a la epidemia de cólera del siglo XIX
Azulejo de Cerámica talaverana con referencia a la epidemia de cólera del siglo XIX

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es curiosa la referencia a «los azarosos tiempos  del cólera» a mediados del siglo XIX, 100 años antes de que escribiera algo similar el gran García Márquez.

En realidad se trata de dos azulejos. En el primero se representa a la Inmaculada Concepción en la ya decadente cerámica talaverana de la época, aunque el dibujo no deja de tener su encanto popular.  La decoración de las cenefas son flores y motivos que nada tienen que ver con los de la azulejería renacentista. Seguir leyendo TIEMPOS DEL CÓLERA 100 AÑOS ANTES QUE GARCÍA MÁRQUEZ

DOMINGO DE RAMOS EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

DOMINGO DE RAMOS EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

LA ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALÉN

Entrada de Jesús en Jerusalén del retablo del Hospital de San Antonio Abad actualmente de la ermita del Prado

 

 *Basílica de Nuestra Señora del Prado. Talavera de la Reina. Panel procedente del hospital de San Antonio Abad. Talavera de la Reina Siglo XVI. Policromía. Aunque hay numerosos azulejos descolocados Se puede ver a Jesús con el asno y su pollino y al fondo un personaje que corta los ramos de olivo, otro hombre de los que están junto a una puerta de la ciudad tiende su manto a los pies de la montura de Jesús. Sobre la puerta y la muralla de Jerusalén los niños aclaman a Jesús, uno de ellos agitando una rama de olivo. Una fortaleza sobre un monte y un árbol de follaje en estratos rellenan la escena. Los niños son un detalle extraído del texto apócrifo de Nicodemo. Seguir leyendo DOMINGO DE RAMOS EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

EL QUIJOTE EN LA CERÁMICA DE TALAVERA ( y 2)

EL QUIJOTE EN LA CERÁMICA DE TALAVERA ( y 2)

Ánfora con escena quijotesca del Centro Cerámico de Talavera. Foto de Vicente Canseco

Más tarde extiende Ruiz de Luna los motivos de El Quijote a todo tipo de piezas, no solo de azulejería, y otros ceramistas como Niveiro también utiliza en su alfar de El Carmen las escenas cervantinas, además de todos esos ceramistas de gran calidad pero desgraciadamente considerados como segundones, eclipsados por la luz de Ruiz de Luna, aunque indudablemente merecen también estar en lugar destacado de la historia de nuestra cerámica. Me refiero a los Henche – con su obra de decoración con azulejería de la venta de El Toboso-, Montemayor, Ginestal y Machuca, Durán y tantos otros que acompañaron en su aventura a los dos más famosos alfares del siglo XX sin desmerecer en absoluto y escribiendo una página importante de la historia de nuestra cerámica por su inquebrantable resistencia a que desapareciera su actividad. Seguir leyendo EL QUIJOTE EN LA CERÁMICA DE TALAVERA ( y 2)