Archivo de la etiqueta: Camilo José Cela

PASEOS DESDE LA ADRADA

PASEOS DESDE LA ADRADA

TIÉTAR 4 Ruta de los tres Puentes
Puente Mosquea sobre el Tiétar en La Adrada

Ruta de los tres puentes

 La ruta que indicamos en la excursión de hoy nos llevará hasta el río Tiétar, conociendo así los agradables parajes del puente Mosquea sobre el Tiétar y el puente Chico sobre un pequeño afluente en la orilla izquierda. Aguas abajo, donde la carretera de La Iglesuela cruza también el río, se encuentra la puente Mocha, otro pintoresca construcción medieval. Todo el recorrido discurre entre pinares muy amenos en un trazado llano muy agradable. Sigue leyendo PASEOS DESDE LA ADRADA

RUTA DE LA GARGANTA BLANCA

RUTA DE LA GARGANTA BLANCATIÉTAR 21 DISFRUTANDO LA GARGANTA BLANCA

CANDELEDA

Hoy vamos a comenzar a conocer el pueblo que se sitúa bajo el macizo central en su vertiente sur, junto a las elevaciones más pronunciadas de la sierra, el circo de Gredos y el Almanzor, con sus casi 2600 metros de altura. Por otra parte, estamos en La Vera abulense que sorprendió a  Camilo José Cela, pues escribió de Candeleda que

Arquitectura popular de Candeleda.
Arquitectura popular de Candeleda.

“tiene de todo; es como el arca de Noé de los tres reinos de la naturaleza, a saber: el animal, el vegetal y el mineral. En Candeleda se cría el tabaco y el maíz, el pimiento para hacer pimentón y la judía carilla, sabrosa como pocas. El término de Candeleda mide alturas para todos los gustos y voluntades, desde los cuatrocientos metros hasta cerca de los dos mil seiscientos. En Candeleda a la vista de las nieves perpetuas, florecen el limonero, el naranjo y el almendro. Candeleda muestra fresnedas y robledales, higuerales y piornales, castañares, pinares y olivares. El término municipal de Candeleda, mal medido, da ochenta leguas cuadradas sin contar el proindiviso con Arenas de San Pedro. En Candeleda hay cancho y praderío, huerta y majada, pan, vino y aceite. En los riachuelos de Candeleda brota entre truchas el cimbreante junco y, entre ranas, la airosa espadaña. En el campo de Candeleda se enseña la glauca flor del piorno, la alba margarita de la manzanilla, la campánula rosa, morada y azul. En los balcones volados de Candeleda crecen el geranio y el clavel, la albahaca y el botón de la rosa francesilla, el fragante dondiego que unos nombran donpedro y otros dicen donjuan, el nardo y el jazmín.” Sigue leyendo RUTA DE LA GARGANTA BLANCA

UNA CARTA DE CELA A LOS MÉDICOS TALAVERANOS

UNA PALABRA PARA LOS MÉDICOS TALAVERANOS

Camilo José Cela en su juventud recorriendo los caminos en alguno de sus libros de viajes.
Camilo José Cela en su juventud recorriendo los caminos en alguno de sus libros de viajes.

Este artículo se publicó en 1989, al cumplirse quince años de la inauguración del hospital y a petición del amigo del escritor y ceramista talaverano Emilio Niveiro, que aparece en el escrito con su nombre completo Emilio Ernesto. Como todo lo de Cela este curioso artículo rezuma el característico humor del Nobel. 

Siempre fui amigo de arrieros y médicos y, sin declararme enemigo, siempre huí de curas y enterradores; aquellos le llevan a uno de un lado para otro y aveces aciertas con el sendero y éstos, en cambio, al menor descuido le mandan a uno para el otro mundo, el cielo luminoso, el infierno ardoroso, el purgatorio cauteloso o el confuso limbo, o lo sepultan bajo dos palmos de tierra bien pisada (en la que nacen las amapolas, mean los perros y se enguilan a muy cadencioso compás los irreverentes cochinos jóvenes verriondos).

Sigue leyendo UNA CARTA DE CELA A LOS MÉDICOS TALAVERANOS