UN HECHO HISTÓRICO: FELIPE II ORDENA EXPERIMENTAR CON ESMALTES LA CERÁMICA DE TALAVERA. LAS PRIMERAS OBRAS

Frontal de una pilastra decorada con azulejos y datada en 1567. Iglesia de Erustes

El año de 1566 es muy significativo en la historia de la cerámica renacentista de Talavera  ya que se produce un hecho de gran importancia en la historia del arte del barro. Felipe II ordena a un ceramista o químico sevillano llamado Jerónimo Montero que acuda a Talavera a experimentar con pigmentos y esmaltes, lo que parece demostrar que era intención del monarca desarrollar la alfarería en nuestra ciudad, aunque el Padre Torrejón nos dice en su historia de Talavera que lo que se pretendía con el ensayo era establecer los alfares cerca de Madrid.

En este curioso documento el escribano, el notario de la época, levanta acta con el testimonio del propio Jerónimo Montero y con varios testigos, algunos de ellos alfareros talaveranos conocidos, de que realmente se han realizado los experimentos y de cómo se han marcado las piezas elaboradas de “vedrio blanco y pintado y jaspado de azul y pintado de otras colores diferentes segund y como en esta villa se acostumbra a hazer y se han fecho cantidad de platos y escudillas y jarros y borcelanas”. Como vemos, en el texto figura concretamente una de las series más antiguas de la cerámica talaverana: la alfarería jaspeada.

Albarelo jaspeado en azul. Museo de Cerámica Ruiz de Luna

Aparecen en los ensayos los nombres de ceramistas famosos como Juan Fernández, Juan de Figueroa, Melchor de Talavera o Antonio Díaz y se describe cómo se mezclan los productos químicos, que no especifica, haciendo “panecitos” o tortas de mezcla que luego se trituran para hacer los vidriados que se aplican en las piezas y se cuecen en hornos talaveranos. Y, de hecho, las fritas se preparan en el taller de Antonio Díaz y se aplican a piezas bizcochadas en barro talaverano en el alfar de Juan de Figueroa, como nos recuerda el profesor Pleguezuelo.

Tres de las obras más antiguas de azulejería talaverana se encuentran en tres parroquias de poblaciones cercanas: Nombela, Erustes y Domingo Pérez. Se trata de frontales en pilastras y arrimaderos situados en la zona del presbiterio de esas iglesias. Presentan dibujada la fecha de 1567, en los dos primeros pueblos nombrados, y están decorados con grutescos, bustos y águilas, además de motivos de repetición que veremos más adelante en otro capítulo. Estos zócalos nos sirven aquí para ilustrar los primeros tiempos de la producción de cerámica renacentista talaverana que probablemente contaron con la inspiración de Juan Floris, aunque el flamenco no participara en el ensayo ordenado por Felipe II muriendo en 1567. La obra de la iglesia de Domingo Pérez es, según M. Maroto, obra del alfarero Antonio Díaz, uno de los alfareros que participa en los ensayos de Jerónimo Montero.

Pilastra decorada con azulejos en la iglesia parroquial de Nombela y datada también en 1567

Trascribimos ahora el documento que nos ofrece Gestoso en su historia de los barros sevillanos:

“La producción cerámica de Sevilla tenía por fuerza que despertar gran interés, no solo en el público, sino entre aquellas entidades llamadas a proteger su desenvolvimiento; y tenemos la prueba de que el monarca mismo preocupábase de conseguir su mayor auge, como parece acreditarlo el siguiente documento, que hemos debido a la fina amistad del docto arqueólogo Excmo. señor Conde de Valencia de Don Juan.

“En la noble villa de Talavera a veynte y vn dias del mes de novienbre del naçimiento de nuestro saluador yesuxpo de mill y quinientos y sesenta y seys años ante el muy magnífico señor bachiller Juan de Paredes alcalde mayor de la dicha villa y su tierra por el muy magnífico señor dotor Mexia….. y justicia mayor en la dicha villa y su tierra por el muy ilustre señor don Gomez Tello Girón governador. . . . . el arçobispado de Toledo por abtoridad apostólica y del consejo de su magestad y en presencia de mí, Juan de Olmedo escriuano de su magestad y del número de la dicha villa e testigos yuso escritos pareció presente vn hombre que se dixo llamar Geronimo Montero vecino de la ciudad de Seuilla y presentó ante el dicho señor alcalde mayor el pedimiento siguiente:

Muy magnífico señor, Jerónimo Montero vecino de la ciudad de Sevilla digo que por mandamiento de su magestad y señores presidente e oydores de su muy alto consejo yo vine a esta villa a hazer ensayo y prueba de ciertos metales en el barro de que se haze el vedrio en esta villa y para que conste a su magestad y a los dichos señores presidente e oydores de lo que se hizo con los dichos metales y el efeto que dellos resultó, pido a vuestra merced mande aver ynformacion de testigos de cómo yo vine a esta villa y he estado y estoy en ella de doze dias a esta parte y con ciertos metales que trage hize en el barro de esta villa por mano de los oficiales della vedrio blanco y pintado y jaspado de azul y pintado de otras colores diferentes segund y como en esta villa se acostumbra a hazer y se ban fecho cantidad de platos y escudillas y jarros y borçelanas y lo que se a fecho por mi yndustria con los dichos materiales tiene por señal mi nombre propio como vna cifra de “q” y  y vna “m” y “o”. y encima que dize Geronimo pintado de azul en el suelo por defuera de los dichos platos y escudillas y jarros y junto a ello están otras letras que dizen….. con vna “e”y “u” y + y “p” y “a“ encima asimismo de letras azules las quales dichas señas juntamente con lo demás contenido en este pedimiento pido a vuestra merced se pregunten los testigos para que los declaren y lo que dixeren y dipusieren signado en publica forma lb mande dar ynterponiendo a ello su abtoridad y decreto judicial y para ello etc. y pido justiçia el liçenciado Velasco y presentado pidiolo en el etc …

Pilastra decorada con grutescos en la iglesia de Domingo Pérez

El dicho señor alcalde mayor dixo que presente los testigos que viere que convienen y los recibirá por el thenor del dicho pedimento y hará justicia testigos Juan Fernandez e Diego Ramayo vezinos desta villa y paso ante mi Juan de Olmedo escriuano etc.

E despues de lo susodicho en la dicha villa de Talavera este dicho día mes y año susodichos el dicho Geronimo Montero presentó por testigo a Pédro Lopez vecino de la cibdad de Toledo y a Bartolomé de Plaçencia vecino de dicha villa de los quales y de cada vno dellos fue rrecebido juramento en forma de derecho por el nombre de Dios nuestro señor y de Santa María su madre nuestra señora y sobre la señal de la cruz como esta en que tocaron sus manos derechas y por las palabras de los santos evangelios doquier que están escritos que dirán verdad de lo que supieren y les fuere preguntado y si la verdad dixeren Dios nuestro señor les ayude y el contrario haciendo….. testigos que los vieron presentar y jurar Diego Tamayo y su hijo Diego Tamayo el moço, vezinos de la dicha villa de Talavera y paso ante mí, Juan de Olmedo escriuano.

Este dicho dia mes y año susodichos el dicho Geronimo Montero presentó por testigo a Melchor de Talavera alfarero, y a Alonso de Caçalegas vezino de la misma los quales juraron segund de suso testigos Alonso dalba escriuano, y Diego Tamayo vezinos desta villa y paso ante mi Juan de Olmedo escriuano.

Y lo que los dichos testigos dixeron y dipusieron siendo preguntados por el thenor del pedimiento es lo siguiente:

El dicho Pero Lopez, vezino de la ciudad de Toledo, aviendo jurado en forma y siendo preguntado por el thenor del dicho pedimiento, dixo que conoce al dicho Geronimo Montero vezino de la ciudad de Sevilla. de doce dias a esta parte en esta villa dc Tallavera donde ha estado el dicho tiempo que avra siete o ocho días que este testigo vido como vn criado del dicho Jeronimo Montero le vido llevar çiertos metales a casa de Antonio Diaz alfaharero y los echaron en vna padilla y los quemaron con estaño donde vino :1 sacarlos y echarlos en sus panecitos de casa del dicho Antonio Diaz y se cocieron en el horno y se molió el dicho vedrio del molino del dicho Antonio Diaz y después de molido lo vedrió el dicho Antonio Diaz en cierta lavor que se tomó de casa de Juanes Figueroa alfaharero, y allí sobre el dicho vedrio se pintó de azul y se salpicó y se pintaron otras colores y este testigo vido vedriar jarros y platos y escudillas y borcelanas y asimesmo lo vido pintar y salpicar y vido asimesmo asentar su nombre del dicho Jeronimo Montero en cada pieça y otras letras que dizen Talavera y que las mismas señas y letras contenidas en el dicho pedimiento este testigo las tuvo muchas dellas en la mano para que las escribiese y que así mismo entre las dichas pieças ay platos y escudillas blancas y que lo sabe este testigo por lo que dicho tiene y porque este testigo es oficial del barro y vedrio y se ha hallado presente a todo ello y questa es la berdad so cargo del juramento que hizo y que no es pariente del dicho Geronimo Montero y que es de hedad de quarenta años poco más o menos y lo firmó de su nombre Pero López y pasó ante mi Juan de Olmedo escriuano.

El dicho Bartolomé de Plazencia vezino desta villa de Talavera aviendo jurado y siendo preguntado por el thenor del dicho pedimiento dixo que conoce al dicho Geronimo Montero de doze días a esta parte que vino a esta villa a hazer çierto ensayo en el barro de vedrio que se haze en esta villa y queste testigo vido cómo el dicho Geronimo Montero trajo ciertos metales y materiales a casa de Antonio Diaz alfaharero vezino desta villa y que hizo su emboltoria (¿mezcla?) para hazer vedriado en el horno y lo coció y después de cocido lo molió y hizo panecitos e los molió e vedrió el dicho Antonio Diaz ciertas pieças de vedrio en casa de Juan de Figueroa, alfaharero, las quales pieças este testigo pintó de azul e las vido jaspear a vn compañero deste testigo y supo que otro official de pintura avia pintado otras pieças de colores en el mismo vedrio que son platos y escudillas y jarros y porcelanas y puso el dicho Geronimo Montero vnas letras de su mano en las pieças escritas del mismo azul que dizen su nombre y otras talavera y que estas letras son las contenidas en el dicho pedimiento porque las ha visto y conoce y se las vido escrivir y questa es la verdad so cargo del juramento que hizo y que es de edad de treynta y seis años poco más o menos tiempo y lo firmó de su nombre Bartolomé de Plazencia y paso ante mi Juan de Olmedo escriuano.»

Las declaraciones de Melchor de Talavera oficial de alfarero y la de Alonso de Cazalegas están redactadas en los mismos términos que las anteriores.

Continúa el expediente con la diligencia de dar fe el escribano de las piezas pintadas y firmadas por Montero y concluye con la entrega del pedimento solicitado por aquél.