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BREVE HISTORIA DE LOS MOLINOS DE AGUA (I)

LOS MOLINOS DE AGUA DE LA PROVINCIA DE TOLEDO

(Fragmento de mi libro publicado por la Diputación de Toledo y ya agotado “Los Molinos de Agua de la Provincia de Toledo))

Autor: Miguel Méndez-Cabeza

Molinos de los Rebollos en el Tajo (Valdeverdeja)
Molinos de los Rebollos en el Tajo (Valdeverdeja)

I.- INTRODUCCIÓN HISTÓRICA A LA MOLINERÍA

   El concepto de máquina se define como el de “ un conjunto de piezas con movimientos combinados mediante el que se aprovecha una fuerza para producir un trabajo”. Podemos considerar al molino de agua -que es la aplicación más directa de la rueda hidráulica- como la primera máquina, el primer artificio que ahorra tiempo y energía al ser humano y a sus animales domésticos. Solamente la vela impulsó a las embarcaciones antes de que las aguas hicieran rodar las piedras de molino[1].

Mola asinaria romana, molinos de "sangre" movidos por fuerza de animales o de esclavos

Mola asinaria romana, molinos de “sangre” movidos por fuerza de animales o de esclavosHasta su invención, eran pequeños molinos de mano o los denominados en la antigüedad con el significativo nombre de “molinos de sangre” los que, movidos por energía animal (mola asinaria) (fig. 1) o humana (mola trusátilis), abastecían de harina a una sociedad esclavista como la romana[2]. Es probable que hace tres mil años existieran ya rudimentarios molinos de rueda horizontal en Asia Menor, precisamente en la misma zona de la tierra que vio nacer las culturas neolíticas y con ellas el cultivo de los cereales.[3]

A comienzos de nuestra era estos ingenios se documentan en Grecia y Escandinavia. Hacia el año 100 antes de Cristo, Estrabón, en una crónica sobre Mithridates del Ponto, se refiere a un tal Manganareios Hydraleia que vivía en Sardes. Este nombre ha sido traducido como “ constructor de molinos de agua”.[4]También Antipater de Salónica se refiere a nuestros ingenios en un texto que, según la traducción de V. Gordon Childe, dice:

“ Molineras, no toquéis más el molino de mano porque Deméter ha pedido a las ninfas que realicen vuestro trabajo. Ellas corren en lo alto de la rueda y hacen girar sus ejes”.[5]Existen además algunas otras referencias posteriores de autores helenísticos que parecen hablarnos de molinos hidráulicos.[6]

En tiempos de César, describió Vitrubio en el libro X de su obra “ De Architectura” el molino de rueda vertical que posiblemente se habría inspirado en la rueda persa o saquiya. Este artilugio precisaba de engranajes que transmitieran el movimiento a las piedras situadas en un plano horizontal y por tanto perpendicular a la dirección del movimiento de la rueda.[7] La necesidad de estos engranajes hizo preciso el desarrollo de una carpintería mecánica que acompañaría a la evolución de los molinos de agua y de viento hasta la Edad Moderna, impulsando así una cada vez más compleja tecnología preindustrial.[8]

Molinos del primer ojo del puente en el dibujo de Van der Wingaerde
Molinos del primer ojo del puente en el dibujo de Van der Wingaerde

Además de Vitrubio otros autores de la misma época citan molinos de agua. Es el caso de Plinio que describe un artificio para moler grano en el norte de Italia. Encontramos referencias similares en la historia de Jutlandia, Inglaterra y China donde aparecen molinos de tecnología muy sencilla.[9]

En el ágora ateniense se hallaron restos arqueológicos de estructuras que parecían pertenecer a un molino de rueda vertical de tipo vitrubiano y que se dataron en torno al siglo V a.C. También en Francia, cerca de Arlés, se encontraron restos de ingenios romanos dedicados a la molturación y que aprovechaban el desagüe de una presa.[10]

Podemos añadir, a estos escasos restos arqueológicos que nos confirman la presencia de molinos en la antigüedad, la presencia en mosaicos de época romana o bizantina de imágenes que nos sugieren la silueta de ruedas y molinos de agua.[11].

Por los datos que tenemos, estos primeros ingenios habrían sido movidos por una rueda vertical que, como luego veremos, precisa de corrientes de caudal considerable para su funcionamiento. Las avenidas que durante siglos tuvieron esos grandes ríos habrían dificultado la conservación de los restos de estos primeros artificios.

Molino de arroyo en el Guadmora . Hinojosa de San Vicente
Molino de arroyo en el Guadmora . Hinojosa de San Vicente

Los pequeños molinos de rueda horizontal, aunque tienen el inconveniente de aprovechar en menor medida la energía hidráulica, se adaptan, sin embargo, a regímenes más torrenciales y de mayor pendiente pero de menor caudal.. Se produce gracias a esto una gran dispersión de los pequeños molinos de ribera desde la Edad Media. De esta manera se distribuyen en zonas más montuosas y marginales en menor relación con los grandes ríos y sus fértiles y pobladas vegas.

A pesar de que ya los romanos legislaron sobre el molino hidráulico, éste debió tener poca importancia en la época imperial pues en una economía esclavista como la romana no resultaba rentable su construcción por el desembolso de capital que precisaba. La escasez de mano de obra a partir del siglo IV motivó la consideración de utilidad pública para los molinos y, por ejemplo durante el siglo V en Irlanda y en el VI en la legislación de otros pueblos bárbaros, aparece reflejada la dispersión e importancia que fueron tomando.

Molinos de Calatravilla aguas abajo de Puente del Arzobispo

[12]

A partir del siglo X se localizan en Castilla la Vieja gran cantidad de instalaciones molineras aunque en nuestra zona, el escaso conocimiento de las fuentes árabes hace que no documentemos con certeza la existencia de molinos hasta el siglo XI y sobre todo el XII, centuria en la que aparecen dentro del ámbito de Castilla la Nueva alusiones a molinería en el fuero de Cuenca, mientras que en el territorio de Castilla la Vieja ya en época tan temprana como es el siglo IX hay abundantes referencias a molinos en los fueros de diferentes ciudades. En nuestra provincia, durante el siglo XII, el viajero árabe al- Idrisi a su paso por Talavera nos habla de que “ un gran número de molinos se elevan sobre las aguas del río” (fig. 2).[13]

Para estas fechas el molino de agua ha alcanzado una considerable difusión en Europa, baste decir que Guillermo el Conquistador censa en sus territorios británicos un número de 5.684 molinos de ribera.

1 DAUMAS, M.: Las Grandes Etapas del Progreso Técnico. México, Fondo de Cultura Económica 1983, p. 46.

[2]  ESCALERA,J.y VILLEGAS, A.: Molinos y panaderías tradicionales. Madrid, Editora Nacional, 1983, p. 23.

[3]  GARCÍA, N y CARRICAZO, C.: Molinos de la Provincia de Valladolid. Valladolid, Cámara Oficial de Comercio e Industria de Valladolid, 1990, p. 50.

[4] DAUMAS, M.: Opus cit. p. 48.

[5] MUMFORD, L.: Técnica y Civilización. Madrid, Alianza Editorial, 1982, p. 132.

[6] DAUMAS, M.: Opus cit. p. 48.

[7] VITRUVIO, Marco Lucio.: Los diez libros de Arquitectura. BLANQUEZ, A. Editorial Iberia, Barcelona 1955, Libro X, p. 269.

[8] GONZÁLEZ TASCON, I.: Fábricas Hidráulicas Españolas. Madrid, M.O.P.U.- C.E.H.O.P.U. 1987.

[9] DERRY, T.K. y WILLIAMS, T.I. : Historia de la Tecnología. Madrid, Siglo XXI,1986,p. 369.

[10] GARCÍA ,N. y  CARRICAZO C.: Opus cit. p. 150.

[11] Ibidem p. 53.

[12] MUMFORD, L. Opus cit. p. 133.

[13] GARCÍA MERCADAL, J.: Viajes por España. Madrid, Alianza Editorial, 1972, p. 45.

 LAS ENFERMEDADES DEL MOLINO

Molino arruinado sobre la garganta Torina en Sartajada

Traemos hoy un nuevo capítulo en el que se tratan las enfermedades del molino y los incidentes que afectaban al edificio, y próximamente acabaremos con otra entrada sobre las enfermedades del molinero mi libro “Los Molinos de Agua de la Provincia de Toledo”.

“Lo que el agua trae el agua lo lleva”, este refrán ilustra lo que muchas veces sucedía con los molinos, que al estar en su mayoría muy cerca del cauce corrían el riesgo de ser arrastrados por las crecidas, sobre todo los más rentables que se surtían de las aguas del Tajo. Hay dichos que hacen referencia a esa mayor seguridad de los molinos de arroyo, como el que dice: “Heredad por heredad molino de pan en arroyo y no en caudal”.

Molino en la confluencia de los arroyos de Saucedoso y El Batán, en Garciotún

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LOS MOLINOS DE AGUA COMO REFERENCIA GEOGRÁFICA

LOS MOLINOS DE AGUA COMO REFERENCIA GEOGRÁFICA

Molino de rampa en Nuño Gómez

Además de su significación económica los molinos han tenido una gran importancia como lugares de referencia rural y han servido, dada la  antigüedad de muchos de ellos, como hitos en la determinación de las jurisdicciones de nuestros pueblos y en los amojonamientos de las dehesas. De hecho, el mayor número de las referencias a molinos que podemos encontrar en la documentación histórica, se halla en los expedientes de deslindes. Incluso las mismas piedras de molino han servido como mojones para delimitar los términos, como en el caso de Los Navalmorales en el siglo XVIII, cuando una muela señalaba la confluencia de cuatro municipios distintos.[1] Seguir leyendo LOS MOLINOS DE AGUA COMO REFERENCIA GEOGRÁFICA

MOLINOS DEL PUSA Y AFLUENTES

MOLINOS DEL PUSA Y AFLUENTES

Molino de Bodegas en el río Pusa

Alrededor del curso del río que le da nombre se formó el señorío de Valdepusa, ejemplo ilustrativo de la evolución histórica de la repoblación molinera tras la reconquista. Las primeras alusiones que aparecen corresponden a los molinos de Corralejo, sobre el Tajo y cerca de Malpica, eran propios del señor y cercanos a su castillo feudal1. El poblamiento medieval va ascendiendo por el río Pusa y en los deslindes con Talavera en el siglo XV aparece un molino del Andariego, topónimo que todavía hoy existe cerca de Santa Ana de Pusa.2 Seguir leyendo MOLINOS DEL PUSA Y AFLUENTES

MOLINOS DEL SANGRERA Y EL FRESNEDOSO

MOLINOS DEL SANGRERA Y EL FRESNEDOSO

Molino en el arroyo de Fresnedoso

El valle del Sangrera es el más occidental de los valles jareños. Uno de sus tributarios es el río Fresnedoso, sobre el que molían dos molinillos de cubo (Fr 1) y (Fr 2) que están en término de Espinoso del Rey.

Plantas de los dos molinos de Fresnedoso

El segundo tiene un cubo estrecho y algo inclinado que podríamos considerar un receptor híbrido tubo-cubo Un tercer molino se intuye por su canal y tal vez un pequeño cubo, justo en la desembocadura del Fresnedoso en el Sangrera (Fr 3). Seguir leyendo MOLINOS DEL SANGRERA Y EL FRESNEDOSO

HISTORIA DE LOS MOLINOS DE LA JARA  Y VALDEPUSA ( y 2)

HISTORIA DE LOS MOLINOS DE LA JARA  Y VALDEPUSA ( y 2)

Uno de los molinos del arroyo de las Lanchas

En el valle de Robledo del Mazo se molía en la garganta de las Lanchas o en Riofrío, lo que quiere decir que todavía no se habían construido los más cercanos molinos del curso alto del Gébalo. Ya casi en el curso medio de este río, en el paraje del Martinete, sí debía existir ya algún molino pues desde Espinoso bajaban a moler allí.

En las relaciones de Espinoso también se declara que se muele en el río Fresnedoso. Se trata de seis molinos a los que se califica de retamizos, término que alude a la precariedad de estas construcciones de techo de retama. Pero es posible que por extensión se definan así a algunos sencillos artificios que se construirían con un pequeño apoyo en alguna roca del río sobre la que situar un par de vigas de madera que a su vez sostuvieran la piedra. Estos molinillos primitivos pero prácticos aparecen descritos en zonas nórdicas de Europa pero precisamente la precariedad de su construcción habría impedido su conservación hasta hoy. Seguir leyendo HISTORIA DE LOS MOLINOS DE LA JARA  Y VALDEPUSA ( y 2)

MOLINOS DE TALAVERA 1, EL ENTORNO

Puerta del Río y Molinos del primer ojo del puente

Molinos de Talavera .

Antes de referirnos a los grandes molinos del Tajo en Talavera conoceremos algunos molinillos de arroyo que se situaban en las proximidades de la ciudad, concretamente sobre las pequeñas corrientes que descienden desde las sierrecillas de El Berrocal.

Sobre el arroyo Malojo, en las cercanías de El Casar de Talavera, persisten las ruinas de un cubo sin referencias históricas (Ml 1). En el arroyo Bárrago he podido encontrar restos de hasta cinco molinos. Dos de ellos se localizaban en el término de Mejorada, el primero es de cubo (Ba 1), el segundo es de rampa con una presa paralela a la corriente (Ba 2). El tercero apenas es reconocible (Ba 3) pero parece haber sido también movilizado por una rampa y el cuarto mantiene todavía en pie un cubo y una rampa (Ba 4). El quinto se halla muy modificado por la construcción de una vivienda sobre sus ruinas (Ba 5). En el Catastro de Ensenada se documentan dos molinos en el Bárrago en término de Talavera pero pertenecen a vecinos de Mejorada[1].

Molino de cubo del arroyo Malojo en El Casar de Talavera

También molieron dos ejemplares en el arroyo de la Portiña, fueron testigos de los momentos más violentos de la Batalla de Talavera contra las tropas napoleónicas ya que se encontraban en la misma línea de combate. Uno de ellos todavía deja ver en ruinas los restos de su cubo y de los muros. El otro parece haberse localizado en el lugar que hoy ocupa el paredón de la presa de abastecimiento de aguas a Talavera.

En el libro de Mª Jesús Suárez Alvarez sobre “ Talavera en la Edad Media” se anota la existencia de un molino en La Portiña, en la colación de la parroquia de San Andrés. Su localización geográfica nos inclina a pensar en la existencia de este tercer ejemplar en un tramo más bajo y cercano al casco de la ciudad.

Restos de los molinos de la Portiña en un dibujo de 1909

En la Historia de Talavera de Francisco de Soto escrita en el siglo XVII, aparece una referencia a una fuente de Pepino tan caudalosa como para mover una rueda de molino y podría hacer alusión a la que da origen al arroyo de la Portiña[2]. En el siglo XIX, en el Diccionario de Madoz ya ni siquiera aparecen todos estos molinillos. Otro pequeño artificio, dinamitado en la postguerra, se podía ver en el arroyo Zarzueleja de Gamonal pero sus restos son hoy apenas reconocibles.(Zr 1).

Restos que quedan actualmente de uno de los molinos de la Portiña por debajo del murode la presa

Cuando hablamos de los molinos de Talavera debemos tener en cuenta que en las referencias históricas aparecen como tales no sólo estos arriba descritos, cercanos a la propia villa, sino también otros  que, aunque estaban más lejanos, también se situaban en las Antiguas Tierras de Talavera. Es el caso de los molinos de Ciscarros, los de la zona de Valdeverdeja e incluso los de Espejel, hoy día en la provincia de Cáceres.

Si seguimos el Tajo río arriba de Talavera, encontramos que los señores de Malpica y Valdepusa fueron propietarios, al menos desde el siglo XV[1], de molinos sobre el gran río. También los Álvarez de Toledo tuvieron en la otra orilla la gran parada de los molinos de Cebolla. Las dos instalaciones figuran en planos y documentación histórica hasta el siglo XIX, aunque los de Malpica estuvieron arruinados parte de los siglos XVII y XVIII. Estos últimos, conocidos como molinos de Corralejo, tenían la peculiaridad de aprovechar la corriente de un brazo del río semicanalizado que rodeaba un islote[2].

De los molinos de Cebolla, que también fueron utilizados como batán, solamente queda hoy una gran nave abovedada de ladrillo. Bajo ella discurre el agua que sale por tres cárcavos, siendo el resto de estructuras ya inidentificables por la construcción de una central eléctrica.

Grandes bóvedas de ladrillo en los molinos de Cebolla sobre los que se asienta la central eléctrica

Otra gran parada histórica es la de los molinos del Carpio de Tajo. En el siglo XVI se dice de este lugar que en él hay “muchas moliendas y ríos”[3], se arruinan hacia 1627 pero a mediados del siglo XVIII funcionan nuevamente estos “molinos de las Monjas”, llamados tradicionalmente así por haber pertenecido al convento de la Madre de Dios de Torrijos y a las monjas del Hospital de Niños Expósitos de Toledo. El Catastro de Ensenada dice que tienen cinco piedras y dos de ellas son “aceña de roete”, que no es otra cosa que un molino de regolfo, pues el rodete es el pequeño rodezno de este tipo de molinos. En 1845 continúan trabajando pero hoy día apenas se conservan algunos fragmentos de sus muros[4]. Poco más queda de los molinos de Gramosilla situados aguas arriba, fueron también batán y molieron hasta finales del siglo XVIII .

Molinos de Corralexo junto a Malpica y su castillo en el plan de Navegación del Tajo de Carducci en el siglo XVII

Mucha mayor entidad tuvieron las paradas que el señor de Montalbán poseía en la Puebla. Molían sobre ambos extremos del puente en cuyos tajamares se apoyaban los azudes. En la orilla norte apenas quedan unos muros arruinados, pero en la sur todavía se pueden contemplar las cubas de tres grandes regolfos. El resto de estructuras se encuentran muy deterioradas por la instalación de otra central eléctrica. En el siglo XVIII molían sus tres piedras que eran propiedad del Duque de Frías[5]  (fig. 57).

Todos estos grandes artificios del Tajo servían a las comarcas de la Sierra de san Vicente, valle del Alberche y Torrijos pero además, cuando se secaban sus arroyos, los vecinos de La Jara oriental, Valdepusa y Montes de Toledo occidentales también cruzaban a moler mediante las barcas de Montearagón, Mesegar, Malpica o El Carpio.

[1] PALOMEQUE TORRES, A. . Opus cit.

[2] COROGRAFÍA DEL RÍO TAJO…:Opus cit.

[3] VIÑAS,C.  y PAZ, R.: Opus cit. ver “Cebolla” respuestas 20 y 21.

[4] COROGRAFÍA DEL RÍO TAJO…:Opus cit JIMÉNEZ DE GREGORIO, F. : Opus cit ,Los Pueblos…ver  “El Carpio de Tajo”. MADOZ, P. Opus cit.p. 281.

[5] JIMÉNEZ DE GREGORIO, F.: Opus. cit. Los Pueblos de …ver “ La Puebla de Montalbán”

[1] LOPEZ CIDAD, F. y FERNANDEZ GARCÍA, F.: Talavera de la Reina en el Catastro de Ensenada, Madrid, Ed. Tabapress, 1990, pp. 50 y 97.

[2] SOTO, FCO. de : “Historia de la antiquísima Ciudad y Colonia Romana de Elbora de la Carpetania, hoy Talavera de la Reina” , Copia de manuscrito del siglo XVII realizada por Luis Jiménez de la Llave y consultado en el Archivo Municipal de Talavera, pp. 89-93.

HISTORIA DE LOS MOLINOS EN EL VALLE DEL ALBERCHE Y SIERRA DE SAN VICENTE

HISTORIA DE LOS MOLINOS EN EL VALLE DEL ALBERCHE Y SIERRA DE SAN VICENTE

Cárcavo con su rodezno en un molino de la Sierra de San Vicente

Antes de dar unos apuntes sobre los molinos ya descritos de la Sierra de San Vicente y Valle del Alberche vamos a conocer algunos que todavía no hemos descrito.

En Nombela existen referencias históricas de hasta seis molinos. Tres de ellos permanecen todavía en pie con su llamativa arquitectura popular en mampostería de granito (Pa 1), (PA 2) y (Pa 3). El segundo no tiene presa pero consigue desviar el agua mediante el curioso sistema de haberse labrado una acanaladura en la roca de una chorrera. En las proximidades del pueblo hay noticias de la existencia de otros tres molinillos pero los restos son prácticamente irreconocibles. Seguir leyendo HISTORIA DE LOS MOLINOS EN EL VALLE DEL ALBERCHE Y SIERRA DE SAN VICENTE

MOLINOS DE LA SIERRA DE SAN VICENTE, CUENCA DEL ALBERCHE

MOLINOS DE LA CUENCA DEL ALBERCHE

SIERRA DE SAN VICENTE

Molino en término de Hinojosa sobre el arroyo Guadmora

En la cuenca del Alberche, sobre los pequeños arroyos de pendiente media que descienden de la Sierra de San Vicente hubo molinos que, al menos en épocas lluviosas, molieron para las gentes serranas pero también dieron servicio a los pueblos del valle del Alberche y la comarca de El Horcajo ya que, como hemos visto, el Alberche era río poco molinero.

Recorriendo río arriba los afluentes de la orilla norte del Alberche, nos detendremos primero en el arroyo de Las Tenebreras o de la Virgen, junto a la carretera que va de San Román de los Montes a Hinojosa. Se trata de un molino de cubo en sillería con el depósito característico de agua que delata su adaptación a de motor de gasoil (Te1). Su accesibilidad facilita su visita y el recorrido del canal de corto trayecto que hará comprender fácilmente al curioso el mecanismo básico de los molinos de agua (Foto 31). Seguir leyendo MOLINOS DE LA SIERRA DE SAN VICENTE, CUENCA DEL ALBERCHE

MOLINOS DE EL REAL, ALMENDRAL Y LA IGLESUELA

MOLINOS DE LA SIERRA DE SAN VICENTE

EL REAL, ALMENDRAL Y LA IGLESUELA

Tercer molino de la garanta Tejea

Pasemos ahora a la cuenca del río Tiétar, a caballo de los términos de El Real de San Vicente y Almendral de la Cañada se sitúan los molinos de garganta Tejeda sobre una pendiente muy pronunciada a la que se adaptan con el ya descrito receptor de tubo. Tres de ellos cuentan con una pequeña balsa  previa de almacenamiento antes de  la entrada del agua en el tubo (Gt 3), (Gt 4) y (Gt 5). Seguir leyendo MOLINOS DE EL REAL, ALMENDRAL Y LA IGLESUELA