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UN APÓSTOL ANTITAURINO POR ESTA TIERRA EN 1915

UN APÓSTOL ANTITAURINO POR ESTA TIERRA EN 1915

Eugenio Noel en la portada de una de sus novelas
Eugenio Noel en la portada de una de sus novelas

Vaya por delante que el que esto escribe no es antitaurino, más bien gusto de ver ritual tan magnífico, arcaico y colorido como es la Fiesta, pero también me sucede como a los japoneses que llevan a Las Ventas, que solo vemos un toro, ellos por necesidades de su intensa agenda turística y yo porque me canso.

Esto viene a cuento porque he encontrado a un curioso y olvidado escritor llamado Eugenio Noel que es un verdadero quijote del apostolado antitaurino. Resulta que a principios del siglo pasado inició un periplo por toda nuestra geografía para intentar convencer a nuestros compatriotas de que los toros eran una fiesta bárbara, pero no contento con esto decidió predicar también contra el flamenco, pues consideraba el “flamenquismo” algo así como una degradación de nuestra cultura. Fue recorriendo España con su aspecto ya un poco bohemio y demodé para la época a base de melena y bigotón a lo Balzac, recogiendo datos y costumbres que le dieran argumentos en su apostolado imposible.

Dos de los relatos recogidos en su libro “Los nervios de España” se localizan en nuestra región. El primero de ellos habla de su pernoctación en una venta manchega que a la entrada tenía un rótulo: “Aquí durmió El Quijote”, con esa eterna confusión nacional entre la realidad y la ficción. Como otros de sus escritos, está lleno de datos costumbristas y etnográficos, manejando además un riquísimo vocabulario de términos populares que a veces incluso hace difícil seguir sus textos.

Plaza de Segurilla, donde se desarrollan los acontecimientos del relato de Eugenio Noel
Plaza de Segurilla, donde se desarrollan los acontecimientos del relato de Eugenio Noel

El segundo artículo relata su asistencia a una capea en Segurilla, pueblo cercano a Talavera, donde un mozo se apuesta con otros que hace llorar a un toro, y para ello acaba clavándole al pobre animal una navaja de siete muelles en un ojo.

De paso por Talavera habla de la Fiesta de Toros, Las Mondas, y se maravilla de la azulejería de la ermita de la Virgen del Prado, pero le espanta que tenga adosada lo que él considera una horrorosa verruga, que no es otra que la plaza de toros de Talavera, que cuatro años después se convertiría en santuario del toreo por la muerte de Joselito. El viajero activista se ha documentado sobre Las Mondas, fiesta en honor de la diosa Ceres y luego de la Virgen del Prado, donde se llegaban a lidiar hasta veinte morlacos. Le sorprende que hasta hubiera un canónigo torero que organizaba los festejos con el regidor torero y también le escandaliza que el predicador de Segurilla no se pronuncie contra fiesta para él tan sanguinaria. La iglesia y otros estamentos se mostraron en contra del toreo e incluso hubo papas y prelados que la prohibieron, pero estos intentos fueron tan estériles como los de otros que quisieron prohibir la prostitución, y así no pocos curas se remangaban las sotanas para dar unos pases o correr delante de los astados.

Retrato del escritor antitaurino Eugenio Noel
Retrato del escritor antitaurino Eugenio Noel

Comete Noel el mismo error de muchos otros antitaurinos que es confundir el toreo reglado en sus suertes con los vesánicos y despreciables desahogos vestidos más o menos de antiguo ritual que a veces se desarrollan en nuestros pueblos.

Eugenio Noel murió, como buen intelectual español, de hambre y en un camastro alquilado de un hospital en abril de 1936,  tres meses antes de otra gran escabechina nacional sin toros de por medio.

EL PAÍS QUE SE ODIABA A SÍ MISMO

Viejo artículo de opinión sobre el único país donde se desprecian los símbolos que unen a sus habitantes: España

Talavera es patria de la historia por ser la patria del Padre Juan de Mariana, como dijo Benito Pérez galdós
Talavera es patria de la historia por ser la patria del Padre Juan de Mariana, como dijo Benito Pérez Galdós. Sufrió cárcel y persecución por justificar el tiranicidio.

Cuando se perpetró la expropiación de REPSOL por el gobierno Argentino, quedé anodadado en Twitter por la cantidad de opiniones de españoles favorables a este expolio ilegal desde un punto de vista supuestamente progresista, y lo curioso es que la expropiación la hacía esa atrabiliaria presidenta de un partido que tiene como héroe fundador a un preclaro dictador fascista, aunque ahora con la proverbial empanada ideológica argentina, se las den de defensores del pueblo y de bolivarianos, condición que uno no sabe realmente en qué consiste, porque no creo que Simón Bolívar hubiera abrazado las teorías políticas de ese otro gran esperpento bananero que es Hugo Chávez.

Una vez más los españoles tirando piedras contra su propio tejado que es un problema que a mi modesto entender tiene sus raíces en el sectarismo rampante de nuestra sociedad. Con el agravante de que en este caso se trata de una “multinacional”, uno de esos bichos diabólicos para la izquierda al estilo de esos seres ancestrales de Lovecraft.

Todo lo que no procede de “los míos”, procede de “los otros” y aunque se hunda tu propia sociedad, si con ella se hunde el adversario nacional cualquier cosa se da por buena.

Tratado de Agricultura de gabriel Alonso de Herrera en su versión italiana
Tratado de Agricultura de Gabriel Alonso de Herrera en su versión italiana, Precursor de las ciencias agronómicas en España y talaverano

Recuerdo que determinados autores literarios como Lorca o Antonio Machado, incluso Clarín eran desconocidos para mí en mi adolescencia porque apenas nos hablaron de ellos en el colegio de curas, mientras que cuando llegué al instituto y me dieron clase los barbudos profesores de la época, jamás nombraron a Pereda, Gabriel y Galán, Juan Valera, o Manuel Machado, a quienes consideraban una especie de reaccionarias antiguallas. En ambos casos se despreciaba algo que es patrimonio de todos porque pertenecía a la España de “los otros”.

En los informativos de Televisión Española (sic) ni siquiera se pronuncia el nombre de España y se dice sin embargo “país”, o cualquier circunloquio, cuando esta tierra de conejos ya se llamaba así, Hispania, desde los romanos. Incluso se dice chistosamente lo de ¡EhhhPPaña!

Somos por otra parte un país sin bandera porque la que llevaban los barcos españoles desde el siglo XVIII no se ha querido admitir todavía por la mitad de la sociedad, que solamente la saca en los mundiales de fútbol, Lo del himno y el patético intento de ponerle letra es más de lo mismo y demuestra que ni siquiera somos capaces de hilar cuatro estrofas que puedan unirnos. La trama que aglutina a las sociedades humanas desde la prehistoria, nos guste o no, se sirve en gran medida de los símbolos.

Escultura que representa a Fernando de Rojas en la Plaza del Pan
Escultura que representa a Fernando de Rojas en la Plaza del Pan. El alcalde de Talavera fue autor de la universal obra de La Celestina

Ni siquiera en la épica y la literatura se tiene cierto respeto por los héroes que hablaban nuestro mismo idioma y estaban imbuidos de nuestra misma cultura, desde la epopeya de América hasta la de cualquiera de los miles de personajes apasionantes de nuestra historia que son dignos de ser novelados o filmados. Solamente la Guerra Civil es fuente perpetua de inspiración, precisamente por ser la sublimación bélica de nuestro perpetuo sectarismo nacional.

Algo similar le sucede a la derecha con todo aquello que no es argumento ideológico de su facción y así, cualquier cosa que suene a medio ambiente les hace sacar el latiguillo de que los ecologistas “son como la sandía verdes por fuera y rojos por dentro”, como si el agua o los bosques no fueran patrimonio de todos. Solamente parece para ellos algo que dificulta el negocio y el fluir del dinero. En el otro lado, el concepto de patria es algo de lo que huye la izquierda como de la peste, cuando curiosamente los cubanos, por ejemplo, no se quitan la palabra de la boca.

Pero todas estas cuestiones también se extienden desde lo nacional a lo autonómico e incluso a lo local, y  por ejemplo, algunos prefieren que se sequen sus ríos y se acabe con recurso tan básico antes que unirse a la otra facción en su defensa, y despellejan a quien dice o hace algo que vaya a favor de los intereses de su tierra, si es que lo dicho no va a favor de los intereses de su secta, que por supuesto está siempre por encima de todo en su escala de valores. Incluso consideran el hecho de disentir como un agravio personal digno de miradas aviesas y denegaciones de saludo.

Atizándonos garrotazos enterrados hasta las rodillas como nos pintó Goya.

Estandarte de la Batalla de Talavera junto a la puerta de la catedral de Gasgow
Estandarte de la Batalla de Talavera junto a la puerta de la catedral de Glasgow. También aquellos miles de muertos merecen respeto y consideración.

LA MUERTE CUTRE

LA MUERTE CUTREcartelseportura

Nuestra natural tendencia al esperpento lleva a la degradación de muchas de nuestras costumbres, incluidas las fúnebres, y como siempre, el exceso y la incultura llevan a las grupales conductas hispanas por la vieja y muy hollada senda de lo grotesco.

En cualquier visita a los cementerios hemos visto los millones de flores de plástico que descoloridas, o todavía nuevas y con sus chillones colores, adornan los camposantos; esos falsos bronces desteñidos, o los verdaderos que se hurtan para venderlos como chatarra, son repuestos no porque se quiera honrar al difunto sino por esos viejos ingredientes que guían las hispánicas conductas que son la envidia y «el qué dirán», no vaya a fijarse el vecino o el pariente en que la sepultura no está lo debidamente atendida.

He visto enormes tibores imitación dinastía Ming con grandes floripondios y bien sujetos con cementazo para evitar el robo de quienes, y eso es lo más curioso de nuestra esperpéntica conducta, piensan que a su deudo muerto no le importará desde el otro mundo que los jarrones o las flores que se le ofrecen sean los que ha pagado un vecino de hipogeo, y de ahí que ya las cerámicas vasijas se vendan personalizadas con el nombre del que allí reposa.placacem

Pero lo que más me llama la atención es el ritual cutre que ahora se puede ver en cada sepelio, cuando dos operarios con un mono donde se lee, por ejemplo, «Talleres Fermi» desarrolla lo que he dado en denominar «el rito del rasillón», y es que como ya no se da tierra a los difuntos, sino que se les sepulta en su cajón  de obra, todos los deudos circunspectos y llorosos observan con gran atención cómo se va haciendo la masa de cemento con primor en la mezcla,  escuchan ese nuevo gori-gori que es el sonido de los golpes de paleta del operario que rompe el rasillón de ladrillo para su mejor encaje en la tumba, y como en muchos casos ya ni siquiera se dicen unas palabras o se reza sobre la sepultura, el proceso termina con un «ya está» del albañil, que se erige así en el improvisado capellán del mortuorio evento.

En los grandes cementerios hay una especie de curas de todo a cien que con desgana y eficiente rapidez van acogiendo a la entrada a los difuntos y en un pis-pas les dan boleta para el otro mundo. No sé si en otras más costosas pólizas se incluirá un más sentido sermón o algún poema de Jorge Manrique en el caso de laicos entierros. En mi pueblo, además, esa espiritual bienvenida del cadáver se da en un zaguán cubierto por los graníticos pilares del antiguo matadero municipal. Muy propio. Es también de reseñar que con algunas de esas pólizas mortuorias de pago mensual y tras toda una vida de cotización bien se podría el asegurado haber financiado la pirámide de Keops como sepulcro.

Y como esta sociedad cutre a todos nos iguala por abajo, hemos conseguido llegar a optar por descansar en primera instancia en un pudridero, como los reyes en El Escorial y así, en esos cajones de hormigón llamados nichos acabamos como sacos de gusanos nuestras miserables vidas, soltando incluso por las chimeneas del mortuorio dispositivo cierto olor a muerte que, en verano sobre todo, se percibe en algunos de esos campos de nichos. En este caso, el rito del rasillón es sustituido por el sentido proceso de la silicona, cuando los apenados deudos miran con igual atención que en el caso del rasillón, cómo se sellan con pistola de silicona los nichos, incluso precedida la sentida ceremonia por el mecánico sonido de la grúa que sube, como si de las alturas celestiales se tratara, a la fila de nichos del quinto piso al infeliz que ya no volverá a penar en esta perra y chabacana vida.

¡Ay, si los escritores románticos vieran en lo que ha quedado su mayor fuente de inspiración!

OLIVARES DE LA JARA

OLIVARES DE LA JARA

Artículo aparecido en 1998 en el que se recrea la vida en los pueblos de La jara en la época de la recogida de aceituna. Fue escrito hace casi veinte años y algunas cosas han cambiado, como la creciente despoblación o la presencia de inmigrantes cogiendo la aceituna

Olivares en La Jara, La Nava de Ricomalillo
Olivares en La Jara, La Nava de Ricomalillo

El invierno ha cubierto de escarcha las rañas y las barreras, los pueblos cada vez más desiertos de La Jara adquieren una animación inusual, “pa la aceituna” vuelven incluso los hijos del pueblo que marcharon a Madrid o a Barcelona para así ayudar en las faenas del olivar y poder sacar un dinerillo que viene bien a sus ajustadas economías. A veces basta con sacar aceite “ pal gasto” de la casa y poder así recordar a su tierra cuando se aliñen la “ensalá” o se frían un huevo de esos de corral  que les han guardado los abuelos .

Es tiempo de recogida, vuelve la vida a La Jara, por los caminos de piedra y tierra “colorá” van saliendo los jareños hacia los olivares. Unos llevan con mucho cuidado el utilitario que la emigración les permitió comprar y con el que pueden volver al pueblo en las fiestas y algún fin de semana, otros, que consiguieron permanecer en esta tierra dura, han conservado el borriquillo o la mula que les siguen haciendo “buen apaño” para “ la poca labor”  que todavía mantienen.  Los cascos de las caballerías van rompiendo el hielo de los charcos y pisoteando los trampales las gentes adormiladas se dispersan por los olivares “ pa sacarse los cuatro jornalillos” que da la aceituna y que todavía pueden a duras penas mantener en los pueblos a sus habitantes. Mire usted, si no fuera por las olivas ya no quedaban aqui na más que los viejos. Los viejos tractores llevan a los aceituneros en los remolques, las mujeres hablando y riendo, algunos de los jóvenes van adormilados intentando despejarse de “ los medios” que se tomaron la noche anterior. Uno de ellos incluso se ha quedado dormido “arregostao” en las mantas y las varas.

Este año hay buena cosecha, ha llovido a su tiempo y ni los aires ni los pedriscos “han tirao” la aceituna. Pero habrá que trabajar duro, la abundancia de fruto ha bajado los precios y tendrán que llenar muchos sacos para conseguir el dinerillo que ayude a ir tirando un año más arraigados a la tierra que hasta se permite en estas fechas atraer trabajadores de otras latitudes, como las cuadrillas de gitanos que en sus grandes furgonetas llegan en invierno para sacarse unos jornales duros pero libres, o para ir “al rebusco” del fruto que quedó en el suelo.

Aceitunas de los olivares jareños
Aceitunas de los olivares jareños

El olivo es un árbol noble, sagrado para algunas civilizaciones que prohibían cortarlos. Durante la Guerra de la Independencia una de las actitudes de los franceses que más odio provocó entre nuestras gentes fue la tala brutal del olivar que entonces rodeaba a Talavera. Durante la represión de los gabachos en nuestra ciudad rompieron tantas zafras y tinajas que el aceite corría por las calles dejando durante semanas al caserío invadido por  su olor característico.

El olivo ofrece mucho y pide muy poco a cambio. Después de la recogida de la aceituna habrá que podar las olivas, miles de pequeñas columnas de humo se levantaran en los limpios y azules cielos invernales de La Jara cuando se queme “el ramón” para que el barrenillo no encuentre en las muertas ramas lugar donde multiplicarse. También habrá que limpiar y labrar las empinadas barreras donde las mulas o los tractores deben desafiar a la gravedad provocando no pocos accidentes por el vuelco de las máquinas.

Las cooperativas con su moderna maquinaria han sustituido a los antiguos lagares de rulo o de viga. Al menos ya no se llevan los italianos la mayor parte del beneficio vendiendo el aceite jareño como si se tratara de aceite siciliano.

Al atardecer, largas colas de olivareros con los sacos de pienso o de abono repletos de aceituna esperan a la puerta de las almazaras para pesar y entregar su fruto saliendo después sonrientes con un papelito que da fe de los kilos de aceituna recogidos que luego serán molturados para dar ese magnífico aceite que desgraciadamente llevará la denominación de “Montes de Toledo”, una denominación vergonzosa para nuestra tierra y que vuelve a olvidar la propia identidad de La Jara.

Olivares de Belvís

Tanta es la aceituna molida que los arroyos se teñían de negro todos los inviernos por  el «alperchín»  que corría por ellos, hasta que se excavaron balsas de sedimentación que lo almacenara para no perjudicar así los ecosistemas fluviales de los riachuelos jareños. No quiere el olivo manchar ese suelo que él mismo retiene con sus raíces impidiendo la desertización. El olivo lucha contra el desierto porque no se vaya el suelo, porque no se vayan las gentes que producen ese delicioso aceite que a duras penas mantiene con vida a estos pueblos, ese verde fluido que hoy por hoy es la sangre de La Jara.

HOMO FELÁTOR, MI ARTÍCULO MÁS LEÍDO

HOMO FELÁTOR

Artículo sobre antropología política cachonda que mereció más lecturas y comentarios al publicarse en prensa digital. Fue escrito hace tres años pero sigue de tremenda actualidad, aunque con algunas especies nuevas surgidas en la sabana.

Dos ejemplares de Homo Felátor en acción
Dos ejemplares de Homo Felátor en acción

HOMO FELÁTOR

Los especialistas en prehistoria han constatado en diferentes yacimientos que en la península ibérica existió un pueblo, el Homo Hispánicus, que, por el lenguaje simbólico de sus pinturas, basaba el funcionamiento de la sociedad en conceptos como la honra, el honor, la palabra dada, el espíritu de sacrificio, la verdad y otros similares que les llevaron a extenderse por los cuatro continentes, prevaleciendo sobre el resto de culturas del orbe.

Analizando los siguientes estratos se pudo constatar un nivel de cenizas y destrucción que por el carbono catorce se ha datado en el año 1936. Parece que tras aquella hecatombe el Homo Hispánicus desapareció y pasados unos años nació una nueva especie que los especialistas han denominado Homo Sectarius. Muchos se apuntan a la teoría de que eran dos las subespecies que nacieron de aquella conflagración, el Homo Rojus y el Homo Facciosus que, entre otras, tenían la peculiaridad de no reconocer los muertos provocados por una y otra especie en aquella guerra primigenia por vesánicos individuos de cada bando. En sus culturas se daba la curiosa característica de que por parte del Homo Facciosus nunca se reconocía que el líder de su bando, cuyos ancestros procedían de la costa gallega, había sido un tirano, mientras que el Homo Rojus ponía como paradigma democrático a los habitantes de un pueblo con gobierno también tiránico asentado en una isla del Caribe perteneciente a los grandes dominios de aquella cultura primigenia ya olvidada.

En éstas, hubo una mutación genética del Homo Sectarius que dio nacimiento a una nueva subespecie, el Homo Felátor. Corría en grandes manadas por las llanuras de Iberia en busca de su principal alimento: el fruto del Árbol de la Subvención, aunque también se alimentaba de otros frutos silvestres que casi siempre nacían junto a las cuevas de los jefes tribales y que necesitaban de su permiso para ser consumidos. Me refiero al Contratus Digitalis, el Conciertus Sanitarius o el Colócanos a Totus por citar sólo algunos ejemplos. El Homo Felátor jamás emitía opinión alguna que pudiera molestar al jefe tribal, quien mediante el control de los arbustos mantenía la disciplina de los individuos. El Homo Felátor intentaba simular con sus semejantes cierta familiaridad con el líder, y así se han encontrado numerosas inscripciones que se refieren a Pepe Bono o a María Dolores, Emiliano o Paco, que parece fueron líderes de las tribus centrales de Iberia. En ellas les tratan con gran familiaridad, como si de componentes de su propio clan se tratara. El Homo Felátor no había desarrollado un sistema independiente de pensamiento y cuando en los encuentros de individuos de las bandas se emitían opiniones contrarias a sus líderes, entraban en un absoluto mutismo que no comprometiera su acceso a los arbustos, adoptando una posición refleja genuflexa similar a las de las hembras antes de la cópula posterior.

El Homo Felátor llegó a desarrollar cierta laxitud en los músculos de la mandíbula que le permitía introducir grandes presas de forma cilíndrica, de manera similar a como hacía con las cobayas la protagonista Diana en la televisiva serie “V”. La mayor concentración de individuos de Homo Felátor se producía en las tomas de posesión de cargos públicos y en unas curiosas ceremonias rituales de autoconvencimiento llamadas mítines, donde agitaban pieles con el símbolo de la subespecie y emitían sonidos guturales de satisfacción, palmeando espasmódicamente las manos y gritando insultos que consideraban ingeniosos contra sus antepasados de Homo Sectarius de la subespecie rojus o facciosus.

Parece que el cruce de individuos de Homo Felátor con Homo Sectarius está produciendo un nuevo eslabón en la degeneración de la especie ibérica, el Homo Lameanus que llevará a la definitiva extinción del Homo Civis, del hombre como ciudadano.

LA JARA TOTAL

LA JARA TOTAL

Arquitectura popular en Campillo de la Jara
Arquitectura popular en Campillo de la Jara

La Jara es un enorme territorio delimitado por cuatro ríos entre el Tajo al norte y el Guadiana al sur, y entre el Pusa al este y el Ibor al oeste. Las tierras que diferentes monarcas van otorgando a Talavera de la Reina para que sean repobladas después de haber quedado casi desiertas por las guerras de reconquista constituirá la futura comarca de La Jara. Este es un concepto histórico al que debemos otro más importante, el geográfico y cultural, porque como muy bien dice nuestro ilustre paisano Jiménez de Gregorio, “la geografía manda y la historia obedece”. Seguir leyendo LA JARA TOTAL

GRATIS TOTAL O LOS BOLSILLOS LLENOS DE CROQUETAS

GRATIS TOTAL

Un artículo de opinión de hace unos años sobre usos y abusos del gratis total entre los españoles¿Por qué los buffets nos convierten en personas irracionales?

Todos hemos oído historias de los abuelos que en los viajes del Imserso se subían a las habitaciones las croquetas en los bolsillos, mas dos flanes y tres yogures,  o que algunos se ponían tan “atiestos” en los buffets que les daba algún que otro “tripisín”.

Los abuelos yendo de acá para allá como la farsa monea, que algunos vivían en un frenesí, hoy con la asociación de vecinos, mañana los pensionistas, pasado la asociación de viudas, que era un sinvivir y traían a los abuelos como un dominguillo, y en los autobuses hasta les ponían vídeos del político benefactor.  Y como hasta hace poco los autobuses regionales eran gratuitos para los ancianos, pues iban y venían a las ciudades sin nada que hacer, incluso tuvieron que quitar los bancos de algunas estaciones porque se quedaban allí las horas muertas para estar más calentitos.

Ahora ya ha llegado Paco con la rebaja y anda el viejerío algo más sosegado, aunque  cualquier cosa causa furor a muchos ciudadanos si es de balde, como los que hacían colas hace poco en las pizzerías de una cadena que las daba por un euro, y no se veían en las colas precisamente abuelos ni indigentes.

He estado en presentaciones de libros donde he oído a una de las asistentes: “¡Ah! ¿Pero no regalan el libro?  Pues vaya mierda”

En el ágape que daban después de actos culturales he visto en formación delante de las mesas a algunos que mantenían con codazos y miradas aviesas su privilegiado lugar de ataque  desde el que engullir tales trozos de tortilla o empanada que por un momento temí  la muerte por “añurgamiento” del afectado, al que el libro en cuestión se le daba una higa. La romería de Santa Apolonia de Talavera perdió la mitad de asistentes cuando dejaron de regalar la panceta y el vinillo.

Siempre fue el español muy dado a la sopa boba y sigue esta costumbre dando sus coletazos en fiestas y saraos de los pueblos donde se hacen guisos comunales. A ellos acuden algunos vecinos con peroles de tales dimensiones que darían para surtir a las bodas de Caná.

Ha habido casos recientes de paellas o postres que querían entrar en el Guiness  y que,  al ir a repartirlo, se han necesitado a las fuerzas desplegadas en Afganistán para contener las ansias de los hambrientos asistentes, cayendo al suelo mesas, pasteles y comensales. Nadie se entera de la convocatoria de los actos culturales, salvo de aquellos donde hay pincho, que por un misterioso sistema sin redes sociales llega a oídos de todo el vecindario con afluencia masiva.

Me contaron en cierta ocasión que en el servicio de urgencias de un Hospital, le puso por error la enfermera  a una paciente mayor las gafas del médico que la había atendido. Al salir la hija de la paciente le preguntó: “¿Pero y esas gafas madre?”, “Pues me las ha puesto el médico” “¿Pero ve usted bien con ellas?” “No hija, no veo ni torta”. “Pues ahora mismo las devuelvo”. La señora montó en cólera y le respondió a la hija sujetándose las gafas con fuerza: “De ninguna manera, si me las ha puesto el médico, por algo será, y además no me han costado nada”. En sanidad podríamos hablar de estos  temas  durante horas.

Aun así, por mucho que en estas cuestiones abusen los españolitos, nunca llegará el montante total a la milésima parte de lo que se llevan crudo los políticos corruptos del “Gratis total”, el millón de euros en IPADSs para diputados,  o los banqueros lesmanbroders de primas escandalosas.

RENTABILIZAR LA HISTORIA

RENTABILIZAR LA HISTORIA

Estatua de Juan de mariana en un artículo de Blanco y negro de los años 60
Estatua de Juan de mariana en un artículo de Blanco y Negro de los años 60

En cierta ocasión pude visitar en el hermoso pueblo manchego de Villanueva de los Infantes el convento donde murió don Francisco de Quevedo. Se invitaba al turista a conocer la celda donde pasó sus últimos días y murió el gran genio español. Pasé a la estancia entre japoneses y un grupo de profesores universitarios interesados por conocer lugar tan culturalmente señalado. Por supuesto que estos visitantes comieron y compraron productos típicos en Villanueva dejándose allí algún dinerillo.

Unos meses más tarde supe que la celda en cuestión había sido redecorada con viejos muebles que nunca estuvieron en contacto con las posaderas del malhumorado escritor y que, con un poquito de imaginación y la ayuda de vecinos y chamarileros, se había ambientado adecuadamente la estancia. En la plaza adyacente al convento se puede además contemplar un monumento dedicado al autor del Buscón. Es absolutamente lógico que se explote la imagen de tan ilustre vecino aunque sea con pequeñas dosis de “turismo –ficción”, pues parece además que los restos que se veneran como los del tullido insigne son los de un mocetón bien formado de robusta osamenta, según estudio realizado hace un siglo.

Escultura que representa a Fernando de Rojas en la Plaza del Pan
Escultura que representa a Fernando de Rojas en la Plaza del Pan

Hace unos días visitaba Salamanca y podía pasear por el jardín de Melibea y en Valladolid pude también conocer la casa de Cervantes, con buena decoración de época pero utilizando objetos que nunca coexistieron con don Miguel, entre ellos, por cierto, buena cerámica de Talavera.  Ávila con Santa Teresa es otro ejemplo de cómo algunas ciudades saben rentabilizar su historia y sus personajes ilustres para hacer que el turista se acerque a ellas.

Cenotafio de García de Loaisa, confesor de Carlos V y fundador del convento de Santo Domingo en Talavera

Si queremos quitar a Talavera su aire y fama de ciudad un tanto rústica, mezclados con su aspecto de ciudad dormitorio, y darnos así un poquito de “caché”, sin renunciar por supuesto a los vínculos que desde siempre hemos tenido con el mundo agropecuario, sería interesante potenciar el reconocimiento de los muchos personajes históricos que nacieron o vivieron aquí.

Boceto de monumento a la Batalla de Talavera que no se llegó a realizar
Boceto de monumento a la Batalla de Talavera que no se llegó a realizar

Porque resulta, por ejemplo, que por nuestras calles corrieron de niños Fray Hernando de Talavera  y Rodrigo Arias Maldonado, el “Doctor Talavera”, dos hombres influyentes ante Isabel la Católica que contribuyeron en gran medida a que se iniciara la empresa americana. Pues bien, la casa natal de fray Hernando estuvo a punto de derrumbarse aunque ha sido felizmente recuperada. Podemos aprovechar el tirón que tanto su figura como la de Maldonado o Francisco de Aguirre tendrían para el turismo y para el prestigio de nuestro pueblo.

Fray Hernando cuenta ya con un monumento en la ciudad como lo tiene, aunque no muy apropiado, Fernando de Rojas. Se ha erigido uno más bien modesto a la Celestina. Pero digo yo que el autor de la considerada como segunda obra más universal de nuestra literatura podría dar mucho más de sí en cuanto a dar a Talavera la pátina cultural que tanto necesita. Una ruta digna de La Celestina y del que fue alcalde de nuestra ciudad debería instalarse sin importar que se hayan de hacer nuevas placas cerámicas que sirvan de guía por los lugares vinculados con él y su obra, y por su puesto el acceso al claustro de la Colegial, donde se encuentran sus restos, debería estar garantizado. La figura del arcipreste de Talavera, otro literato de gran talla, tampoco ha sido resaltada en modo alguno como personaje vinculado a nuestra ciudad.

Para llamar la atención sobre el aspecto histórico de Talavera, qué mejor símbolo que el Padre Juan de Mariana, al que se refería Benito Pérez Galdós en el centenario de la Batalla de Talavera declarando que “Talavera es la patria de la Historia por haber sido la patria de Mariana”. Creo que el centenario de su figura debería haber merecido algo más que el paripé académico que se celebró.

Otras disciplinas podrían tener también como patrones a algunos de nuestros más ilustres personajes. Por ejemplo a Gabriel Alonso de Herrera, primer estudioso nacional de la agricultura y la ganadería. El campo y el medio ambiente tendrían en él un magnífico patrón de prestigio para haber instaurado en Talavera estudios universitarios de Medio Ambiente, pero claro, tuvieron que ponerlos en Toledo donde se deben estudiar los selváticos bosques de la Sagra, o las agrestes llanuras manchegas.

Portada de la edición italiana del Libro de Agricultura de gabriel Alonso de herrera
Portada de la edición italiana del Libro de Agricultura de gabriel Alonso de herrera

Hagamos que estos y otros muchos paisanos ilustres estén más presentes en calles y eventos culturales, vamos a querernos un poquito más y no olvidemos a los mejores de nuestros paisanos.

DOCE MENTIRAS Y UN MANTRA SOBRE EL TAJO QUE USTED NO DEBE CREER

DOCE  MENTIRAS Y UN MANTRA SOBRE EL TAJO

QUE USTED NO DEBE CREER

Mentira 1ª: “Esto lo arregla el Plan Hidrológico Nacional”. Falso: El dichoso plan no derogaba el trasvase y dejaba al Tajo tal cual.

Mentira 2ª: “Con el Plan Hidrológico Nacional, en vez del Tajo se trasvasaría del Ebro”. Gran engaño generalizado, ya que en el Plan esto no aparece por ningún lado, y no por repetido deja de ser falso.

La histórica manifestación en defensa del Tajo de Talavera de 2009
La histórica manifestación en defensa del Tajo de Talavera de 2009, a su paso por la calle San Francisco

Mentira 3ª: “El trasvase es solidario” El trasvase es la colonización de una comarca pobre por otra región rica. ¿Desde cuándo eso es solidaridad? Eso es Robin Hood al revés. Por el trasvase no va agua, van euros. Unos se empobrecen para que otros se enriquezcan. Seguir leyendo DOCE MENTIRAS Y UN MANTRA SOBRE EL TAJO QUE USTED NO DEBE CREER

NUESTRA SEÑORA DEL «TRANSFORMADOR»

MUSEO DE LOS HORRORES

NUESTRA SEÑORA DEL TRANSFORMADOR

Vista posterior ¿o anterior? de la ermita de Aravalles
Vista posterior
¿o anterior? de la ermita de Aravalles

Antes de comenzar he de dejar claro que en cuestión de gustos no hay nada escrito  y por eso yo escribo lo que honestamente considero.

Oímos mi amigo Rafael y yo que habían reconstruido una antigua ermita en término de Torralba de Oropesa, un pueblo con elementos patrimoniales muy interesantes como sus verracos,su iglesia, sus fuentes, su molino de viento  etc. La ermita tenía una advocación de tan hermoso nombre como es Nuestra Señora de Aravalles. Seguir leyendo NUESTRA SEÑORA DEL «TRANSFORMADOR»