LA CUEVA DE LOS SANTOS MÁRTIRES

LA CUEVA DE LOS SANTOS MÁRTIRES

Entrada a la cueva de los Santos Mártires Vicente, Sabina y Cristeta

La cumbre del cerro de San Vicente, el llamado monte de Venus que según el historiador alemán Schultén sirvió de refugio a Viriato para desde él hostigar a los ejércitos romanos, es uno de esos lugares llenos de magia en nuestra comarca.

Capilla del eremitorio de l cueva de los Santos Mártires. Al fondo el castillo musulmán.

Cuenta el paraje con restos de la atalaya y castillo musulmán, se encontró una estela dedicada a un dios prehistórico de la caza llamado Togote, yacimientos anteriores con cerámicas de la Edad del Bronce y la conocida como cueva de los Santos  Mártires y un eremitorio que daría origen al convento del Piélago.

Otra vista de la capilla y cueva de los Santos Mártires

Junto al vértice geodésico, se encuentra la cueva de los Santos Mártires Vicente, Sabina y Cristeta, y sobre ella los restos de la ermita que erigió Francisco de Raudona en el siglo XVII, un hombre casado con una viuda del pueblo de San Román que andando por estos parajes creyó durante una experiencia mística ver en la cueva las marcas sobre la roca de las espaldas de los mártires patrones de Talavera, escondidos aquí cuando huían de nuestra ciudad de las persecuciones del emperador Diocleciano. llegaron después a Ávila donde los tres hermanos fuero atrapados y martirizados. A ellos está dedicada la magnífica basílica románica de San Vicente.

A Francisco de San Vicente, nombre que tomó Raudona al retirarse a la sierra reunió a otros ermitaños que tomaron primero el hábito de San Pablo y luego el del Carmen. gentes del pueblo y mujeres de la nobleza aportaron fondos para el mantenimiento del eremitorio

Sobre la pared de la izquierda se observa una pililla y una cruz labradas en la piedra, no sabemos si para el agua bendita o tal vez para alojar una lamparilla de aceite que iluminara la cueva.

Muro accidental con la entana de la capilla de la cueva de los Santos Mártires

En torno a la cueva se levantó una construcción con un muro occidental levantado con grandes sillares y con una ventana que da a la capilla construida junto a la cueva cuya entrada se encuentra cubierta de falsa bóveda en amenaza de ruina. Un arco gótico da paso al recinto de la cueva a la que se accede por una escalera.

Pila y sillares encapilla de la cueva de los Santos Mártires

Hay en el suelo algunas jambas y dinteles caídos de la antigua construcción y una pila de piedra labrada en un bloque granítico. Hay restos de muros en el entorno que pudieron pertenecer a las viejas estructuras del eremitorio que se construyó desde la visión de Raudona, que parece era más bien una edificación de cierta altura, más parecido a una torre.

Francisco de Raudona dejó su retiro eremítico para casarse nuevamente con una mujer de Marrupe, donde se encuentra un expediente contra el ermitaño por maltrato a su mujer. Fue enterrado en el convento del Piélago.

Panel de azulejos de Bayuela con la imagen de San Vicente
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4 thoughts on “LA CUEVA DE LOS SANTOS MÁRTIRES”

  1. Decir, que el tal Raudona retiró a ese eremitorio, después de haber maltratado a su “mujer” y al no ver salida alguna, se refugió en la cumbre del Pico de San Vicente, al que posteriormente se unieron varias personas más.

    1. Según el estudio del documento que hizo Angel Deza, este retiro fue el segundo después de maltratar a su mujer de Marrupe y no la primera viuda que era de San Román. parece por tanto que fue un segundo retiro forzado como bien dices por la condena por el maltrato de su segunda mujer

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