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INTRODUCCION AL ESTUDIO DEL CALCOLITICO EN LA JARA

INTRODUCCION AL ESTUDIO DEL CALCOLITICO EN LA JARA

Miguel Méndez-Cabeza y Jesús Carrobles Santos  

A don Fernando Jiménez de Gregorio, en homenaje particular con este artículo sobre los orígenes de La Jara, su tierra.

INTRODUCCIÓN

Vistas de La Jara desde el cerro Castrejón en Aldeanovita, donde se sitúa uno de los yacimientos referidos
Vistas de La Jara desde el cerro Castrejón en Aldeanovita, donde se sitúa uno de los yacimientos referidos

En los últimos años y con motivo de la realización del Inventario Arqueológico de la provincia de Toledo, de la Excma. Diputación Provincial, se han localizado una serie de yacimientos en la zona de la Jara que ponen de manifiesto la existencia de un tipo de poblados que creemos son interesantes, al ser por ahora los asentamientos estables más antiguos conocidos en esta zona de la provincia y estar posiblemente asociados a la realidad funeraria megalítica que también está empezando a ser descubierta.

Nuestra intención es, a falta de excavaciones arqueológicas que aseguren las conclusiones que vamos a exponer, realizar un estudio de los datos existentes y presentar una hipótesis de trabajo sobre estos yacimientos representativos de una de las primeras fases de nuestra prehistoria.

Calcolítico significa cobre, estas son las trincheras de la mina de La Borracha, cercana al yacimiento de Castrejón
Calcolítico significa cobre, estas son las trincheras de la mina de La Borracha, cercana al yacimiento de Castrejón

I.-CATÁLOGO DE YACIMIENTOS Y MATERIALES

  1. El Castrejón (Aldeanueva de San Bartolomé)

PATRON.-Poblado ubicado en la parte superior de un cerro que, de forma aislada, se destaca en el valle del Andilucha, sobre una zona en la que con algún relieve suave, predominan las llanuras con suelos no muy evolucionados, aunque lo suficiente como para permitir una agricultura de secano con ciertas garantías, al ser una Zona húmeda por la proximidad a alguna de las principales alturas de los Montes de Toledo. El asentamiento se ubica sobre una antigua vía de comunicación (Cañada Leonesa Oriental) que desde los pasos del Tajo por Azután y posteriormente por Puente del Arzobispo, se dirige hacia el sur a través del Puerto de San Vicente

ESTRUCTURAS.-Aislando la zona superior del cerro, se localiza un recinto amurallado caracterizado por un muro realizado por bloques de mediano y gran tamaño junto a piedras pequeñas, que aprovechando los afloramientos rocosos, rodean por completo la elevación, dando lugar a un recinto irregular formado en zonas por simple acumulación y sin cara vista. En el interior se documentan numerosas estructuras de hábitat realizadas con muros de mampostería trabadas con barro, pertenecientes a la última de las fases existente en este lugar.

Materiales hallados entre otros en el yacimiento de Castrejón y Cabeza del Conde
Materiales hallados entre otros en el yacimiento de Castrejón y Cabeza del Conde

MATERIALES.- (Fig. 2-22 a 25).Se han encontrado algunas cerámicas a mano, entre las que únicamente vamos a destacar una gran fuente de borde engrosado (Fig. 2-22), junto a algunos cuencos y fuentes de labio redondeado simple. También se localizó un fragmento de pesa de telar prismática con decoración de incisiones oblicuas (Fig. 2-23). En este yacimiento también aparecen numerosos restos de cerámicas a torno, no dibujadas ni tratadas en este artículo.

FASES.-Tras la descripción del material se pueden presumir dos fases distintas de población. Por un lado una primera calcolítica, en la que se realizaría el recinto amurallado y por otro, una segunda fase medieval a la que pertenecerían las estructuras de hábitat existentes y posiblemente algunos de los tramos del recinto amurallado.

La Cabeza del Conde en La Estrella, uno de los yacimientos calcolíticos de La Jara
  1. Cabeza del Conde (La Estrella)

PATRON.- Poblado ubicado en la parte superior de un cerro de naturaleza granítica que en su parte superior presenta una amplia meseta, casi por completo aislada naturalmente, desde la que se domina visual y de forma efectiva el Valle del Uso que constituye la principal vía de comunicación de los Montes de Toledo al Valle del Tajo en la zona. El terreno próximo se caracteriza por los afloramientos rocosos que, salvo al norte, en el que a considerable desnivel existe una llanura de tierra bastante pobre, hacen imposible cualquier aprovechamiento agrario de la zona.

ESTRUCTURAS.-Como ya hemos dicho anteriormente, existe en lo más alto del cerro un recinto natural, formado por grandes piedras de granito que únicamente han debido complementarse en algunas zonas, en las que se aprecia un gran muro realizado con piedras de pequeño y mediano tamaño dispuestas en seco. Se trata sin duda de una fortificación, de la que no podemos precisar sus características, dado el derrumbe que cubre las zonas en las que aparece y la vegetación natural que impide conocer datos como el grosor, etc. En el interior del recinto se documentan distintas alturas aterrazadas en las que aparecen restos de estructuras de hábitat que aprovechan los afloramientos rocosos para protegerse de los agentes atmosféricos. Son muros de mampostería de escaso grosor, realizados con piedras de pequeño tamaño dispuestas en seco.

MATERIALES.- (Fig. 2-26 a 31). Se documentaron escasos materiales cerámicos, entre los que destacan algunas ollas de borde entrante, bien con el borde marcado (Fig. 2-26), apuntado (Fig. 2-27) o de tendencia recta (Fig. 2-31). También han aparecido algunos cuencos (Fig. 2-29, 30) y ollas de paredes verticales (Fig. 2-28). En lo referente a la industria lítica, aparecieron algunos restos de talla en sílex y fundamentalmente en cuarcita.

FASES DE OCUPACIÓN .- Según el material localizado, existen al menos dos fases de ocupación claramente distintas. En primer lugar, un poblamiento presumiblemente calcolítico, como luego veremos, al que hay que asociar los tramos conocidos del recinto amurallado y gran parte de las estructuras de hábitat citadas. En segundo lugar habría una segunda fase no bien definida cronológicamente y que, asociada a la cerámica a torno, habría que relacionar con alguna de las estructuras de hábitat más expuestas a la intemperie, que interpretamos como pertenecientes a pastores que a lo largo de los últimos siglos han aprovechado alguno de los resguardos naturales para construir sus cabañas, a veces sobre estructuras mucho más antiguas.3.

Alcaudete de la Jara II

Yacimiento de Alcaudete II cubierto de retama en flor
Yacimiento de Alcaudete II cubierto de retama en flor

PATRON.-Poblado ubicado en la parte superior de un cerro caracterizado por los afloramientos graníticos, que de nuevo conforman una meseta en la que se establece el asentamiento. El acceso se realiza únicamente desde el oeste, al ser el resto de los flancos fuertes barrancos que acaban en el cauce del Jébalo, en una Zona más interna que el que estudiaremos a continuación, pero desde donde también se ejerce un profundo control visual y de posibles rutas que desde la Jara Alta se dirigen al Valle del Tajo. El terreno cercano es quebrado en la Zona este y ondulado al oeste, con ciertos afloramientos graníticos que permiten, no obstante, la existencia de una agricultura necesariamente pobre por la naturaleza de la tierra, no existiendo ninguna zona de suelo aluvial cercana al yacimiento objeto de estudio.

ESTRUCTURAS.- Aislando la meseta citada, se documenta una curva de nivel bastante marcada identificable con el recinto amurallado, escasamente visible por la existencia de una gran vegetación, que en los escasos lugares en los que puede entreverse, parece estar realizado con piedras de pequeño y mediano tamaño dispuestas en seco que, aprovechando los afloramientos, cerca por completo el cerro, sin que se observen diferentes técnicas constructivas. En el interior existen diversos aterrazamientos que regularizan la superficie cercada, sin que se pueda asegurar la existencia de estructuras de hábitat visibles por la existencia, ya comentada, de una fuerte vegetación.

MATERIALES.- Por la vegetación que venimos citando, únicamente se recogieron algunos fragmentos de cerámicas a mano, atípicos, que no permiten realizar ningún tipo de valoración.

FASES DE OCUPACION.- Ante la escasez de materiales y estructuras documentadas, únicamente podemos presumir la existencia de una única fase de ocupación para este yacimiento, no descartando que posteriores hallazgos puedan hacer cambiar este panorama.

  1. Alcaudete de la Jara I

    El valle del Jébalo con el yacimiento Alcaudete 1 a la izquierda
    El valle del Jébalo con el yacimiento Alcaudete 1 a la izquierda

PATRON.-Asentamiento ubicado en la parte superior de un Cerro, con numerosos afloramientos graníticos que forma una pequeña meseta en su parte superior. Presenta un fácil acceso desde el Este, al situarse al final de una serie de elevaciones y es difícil en el resto, al existir un gran desnivel con respecto al cauce del Jébalo, cuyo valle domina en gran medida, siendo la primera gran elevación que existe sobre este río desde su desembocadura en el Tajo. El terreno circundante es bastante quebrado, caracterizándose por los afloramientos graníticos, bancos de arena, producto de la descomposición de los anteriores y escasa existencia de tierras cultivables, que se localizan únicamente en un pequeño valle perteneciente al arroyo de las Alamedas que, por su humedad y buena calidad del suelo, permite la explotación agrícola intensiva del lugar.

ESTRUCTURAS.- En la meseta natural antes mencionada, se localiza la existencia de una serie de estructuras de defensa, pertenecientes presumiblemente a diversas fases, que aíslan esta Zona de los alrededores en los que en algunos puntos también aparecen materiales, sin que existan huellas de ningún tipo de estructuras. La muralla documentada presenta tres tramos perfectamente diferenciados: En su lado oeste y norte existe un lienzo realizado por simple acumulación de grandes piedras caballeras en los bordes de la meseta natural sin ningún tipo de talla, llenando posteriormente los huecos con piedras de regular tamaño que hacen inaccesibles estos flancos. En la esquina noreste y sobre todo a lo largo del lado este, protegiendo la zona más accesible, se localizó un muro realizado por bloques de piedra algo trabajados en su cara externa y con un grosor total cercano a 1,60 m. El interior del muro está realizado con piedras de pequeño tamaño dispuestas en seco, siendo escasos los lugares en los que es posible ver las características de la cara interna, que parece estar realizada con piedras algo mayores, pero en ningún caso del tamaño de las de la cara externa. En la Zona sur, salvo en la esquina suroeste donde aparecen los grandes bloques, aparece un lienzo de características similares al descrito anteriormente, con la única particularidad de presentar en su cara externa un mayor número de piedras regulares que en la zona central y para dar lugar a un pequeño portillo, llegan incluso a ser auténticos sillares algo irregulares. En el interior del recinto y aprovechando los afloramientos rocosos, también se ven restos de muros de mampostería que no permiten, no obstante, definir ninguna estructura completa.

MATERIALES.- (Fig. 3).El material cerámico se caracteriza por la presencia de algunos vasos de paredes rectas y bordes algo exvasados (Fig. 3-11, 2, 8, 10 y 13), alguno de los cuales presenta una orejeta bajo el borde. También han aparecido diversos cuencos (Fig. 3-5, 6 y 7), una gran fuente de labio algo apuntado (Fig. 3-4) y algunas formas carenadas (Fig. 3-11, 12 y 15). En lo referente a la industria lítica, destaca fundamentalmente la existencia de una gran cantidad de restos de talla y útiles en cuarcita de aspecto absolutamente arcaizante, con auténticos cantos trabajados, etc. En sílex únicamente han aparecido algunos restos de talla.

FASES DE OCUPACION.-A la vista de los materiales y estructuras documentadas, se puede ver claramente la existencia de dos fases de ocupación, una primera calcolítica en la que, aprovechando la meseta, se realizaría un recinto amurallado que no incluye a toda la población en el interior, ya que ésta parece ubicarse también en toda una amplia zona de los alrededores más cercanos. Con posterioridad y aprovechando las posibilidades estratégicas del lugar, en una fase indeterminada de la Edad Media, se poblaría de nuevo la zona, ahora únicamente en la meseta, reconstruyendo parte de los lienzos de muralla presumiblemente calcolíticos en el lado este o edificando casi completamente el lado sur, dando lugar a un castillete que debió de servir de punto de control de todo el valle del Jébalo.

UN APÓSTOL ANTITAURINO POR ESTA TIERRA EN 1915

UN APÓSTOL ANTITAURINO POR ESTA TIERRA EN 1915

Eugenio Noel en la portada de una de sus novelas
Eugenio Noel en la portada de una de sus novelas

Vaya por delante que el que esto escribe no es antitaurino, más bien gusto de ver ritual tan magnífico, arcaico y colorido como es la Fiesta, pero también me sucede como a los japoneses que llevan a Las Ventas, que solo vemos un toro, ellos por necesidades de su intensa agenda turística y yo porque me canso.

Esto viene a cuento porque he encontrado a un curioso y olvidado escritor llamado Eugenio Noel que es un verdadero quijote del apostolado antitaurino. Resulta que a principios del siglo pasado inició un periplo por toda nuestra geografía para intentar convencer a nuestros compatriotas de que los toros eran una fiesta bárbara, pero no contento con esto decidió predicar también contra el flamenco, pues consideraba el “flamenquismo” algo así como una degradación de nuestra cultura. Fue recorriendo España con su aspecto ya un poco bohemio y demodé para la época a base de melena y bigotón a lo Balzac, recogiendo datos y costumbres que le dieran argumentos en su apostolado imposible.

Dos de los relatos recogidos en su libro “Los nervios de España” se localizan en nuestra región. El primero de ellos habla de su pernoctación en una venta manchega que a la entrada tenía un rótulo: “Aquí durmió El Quijote”, con esa eterna confusión nacional entre la realidad y la ficción. Como otros de sus escritos, está lleno de datos costumbristas y etnográficos, manejando además un riquísimo vocabulario de términos populares que a veces incluso hace difícil seguir sus textos.

Plaza de Segurilla, donde se desarrollan los acontecimientos del relato de Eugenio Noel
Plaza de Segurilla, donde se desarrollan los acontecimientos del relato de Eugenio Noel

El segundo artículo relata su asistencia a una capea en Segurilla, pueblo cercano a Talavera, donde un mozo se apuesta con otros que hace llorar a un toro, y para ello acaba clavándole al pobre animal una navaja de siete muelles en un ojo.

De paso por Talavera habla de la Fiesta de Toros, Las Mondas, y se maravilla de la azulejería de la ermita de la Virgen del Prado, pero le espanta que tenga adosada lo que él considera una horrorosa verruga, que no es otra que la plaza de toros de Talavera, que cuatro años después se convertiría en santuario del toreo por la muerte de Joselito. El viajero activista se ha documentado sobre Las Mondas, fiesta en honor de la diosa Ceres y luego de la Virgen del Prado, donde se llegaban a lidiar hasta veinte morlacos. Le sorprende que hasta hubiera un canónigo torero que organizaba los festejos con el regidor torero y también le escandaliza que el predicador de Segurilla no se pronuncie contra fiesta para él tan sanguinaria. La iglesia y otros estamentos se mostraron en contra del toreo e incluso hubo papas y prelados que la prohibieron, pero estos intentos fueron tan estériles como los de otros que quisieron prohibir la prostitución, y así no pocos curas se remangaban las sotanas para dar unos pases o correr delante de los astados.

Retrato del escritor antitaurino Eugenio Noel
Retrato del escritor antitaurino Eugenio Noel

Comete Noel el mismo error de muchos otros antitaurinos que es confundir el toreo reglado en sus suertes con los vesánicos y despreciables desahogos vestidos más o menos de antiguo ritual que a veces se desarrollan en nuestros pueblos.

Eugenio Noel murió, como buen intelectual español, de hambre y en un camastro alquilado de un hospital en abril de 1936,  tres meses antes de otra gran escabechina nacional sin toros de por medio.

FOTOS ANTIGUAS DE LA CALLE CARNICERÍAS

FOTOS ANTIGUAS DE LA CALLE CARNICERÍAS

Calle Carnicerías. Segunda foto de Ruiz de Luna

Traemos hoy algunas fotografías de la calle Carnicerías que debe su nombre a que en ella se situaron desde antiguo las carnicerías municipales, pues esta actividad de la venta de carne era un monopolio del ayuntamiento y a ellas debían acudir a comprar los talaveranos. Parece que antes del siglo XVI se llamó calle de las Verduras

Va de la Plaza del Reloj a la Ronda del Cañillo y pero antiguamente  su tramo inferior era en parte la calle Pescaderías que venía desde el arco de San Agustín, hoy reconstruido,y más abajo la calle que se llamó del Cuerno desde antiguo y que continuaba con la calle Sevilla, llamada así por desembocar en la puerta del mismo nombre, de la que conservamos el arco.

Calle Carnicerías en una foto de Ruiz de Luna de los años 20. Albañales, labriegos y venta de melones y sandías.

Al final de ambas confluían por tanto, junto a la alcazaba, el primer y el segundo recinto amurallado. Hoy la calle está delimitada al oeste por la muralla de ese primer recinto y los muros de la alcazaba.

Inicio de la calle Carnicerías con el comercio de Genaro Suela a principios de siglo

En tiempos de la Segunda República se llamó de García Hernández en honor del militar fusilado junto a Fermín Galán por pronunciarse para la proclamación de la República. En los años sesenta esta segunda parte de la calle Carnicerías se reformó para de los dos callejones antes referido dejar una sola avenida con el nombre de Jose Antonio Primo de Rivera hasta que en los años 80 se denominó a toda la avenida calle Carnicerías.

Foto de Esperón de la calle Carnicerías hacia 1930, como vemos todavía era lugar de venta de sandías.
Foto de Esperón de la calle Carnicerías hacia 1930, como vemos todavía era lugar de venta de sandías.

Dos de las fotografías son vistas muy parecidas de la colección de postales que hizo Ruiz de Luna.

En ellas se ve una considerable actividad comercial, especialmente de melones y sandías. Se perciben curiosos tipos de campesinos de principios del siglo XX y los poco higiénicos albañales de aguas residuales que recorrían la ciudad y a los que se refirieron muchos viajeros por los charcos putrefactos y malos olores que producían, además de ser un medio ideal, el de las aguas estancada, para reproducirse los mosquitos que trasmitían el paludismo endémico en Talavera hasta hace unas décadas.

Detalle de la foto de Ruiz de Luna con algunos personajes
Detalle de la foto de Ruiz de Luna con algunos personajes

También es interesante la arquitectura tradicional con los balcones que cantaba el poeta Rafael Morales. También es de destacar la vista que nos ofrecen las fotografías de la antigua torre del Reloj.

Fusilados republicanos en la calle Carnicerías en septiembre de 1936
Fusilados republicanos en la calle Carnicerías en septiembre de 1936
Antiguo final de la calle Carnicerías en el arco de Sevilla

ARQUITECTURA POPULAR 1: CONDICIONANTES CLIMÁTICOS, GEOGRÁFICOS E HISTÓRICOS

ARQUITECTURA POPULAR 1:

CONDICIONANTES CLIMÁTICOS, GEOGRÁFICOS E HISTÓRICOS

Comenzamos hoy con una serie de artículos sobre la arquitectura popular de las Tierras de Talavera. Hoy, condicionantes climáticos, geográficos e históricos

Arquitectura popular de Valdeverdeja
Arquitectura popular de Valdeverdeja

Talavera y su entorno, como zona históricamente fronteriza, oomo nudo de comunicaciones desde la antigüedad, ha sido influenciada por las culturas próximas y por los pueblos que por aquí han  pasado.

No se puede por tanto hablar de homogeneidad en su arquitectura popular, como sucede en muchos otros de sus elementos culturales y etnográficos. La variedad es la ley en esta oomarca natural de Talavera que como tal estudiaremos, olvidando las divisiones históricas o administrativas.

Podemos diferenciar, sin embargo, algunas subcomarcas con características propias, aunque sin trazar líneas de división absolutas. Sierra de San Vicente, Jara Alta, Jara Baja, Campana de Oropesa, Valdepusa, o el Valle del Tajo y el Horcajo son estas subcomarcas que más tarde estudiaremos específicamente.

Labranza en La Jara
Labranza en La Jara

Veremos reflejadas las influencias extremeñas, castellanas, leonesas y toledano-mudejaristas que han impregnado la estética y el utilitarismo de la vivienda en estas tierras. No son solamente condicionantes geográficos y culturales los que modifican la arquitectura sino que las variantes climáticas, la disponibilidad de materiales y las vías de comunicación, influirán en las formas de hábitat humano.

Climatología de la comarca de Talavera
Climatología de la comarca de Talavera

Condicionantes climáticos

El clima mediterráneo continental es común a toda nuestra comarca pero la occidentalidad nuestra situación lo suaviza un tanto dándole ciertas características oceánicas, como son una menor extremosidad en las temperaturas y algo más de pluviosidad que en los climas puramente mesetarios.

Otros factores son más locales como la humedad ambiente del valle del Tajo, la proximidad a Gredos de los pueblos más norteños o la cercanía de las sierras jareñas o de San Vicente a otras localidades.

En la Jara Baja, el régimen de precipitaciones es el de los climas secos, con precipitaciones medias anuales que no llegan a superar los quinientos milímetros por metro cuadrado, a medida que nos aproximamos al valle del Tajo aumentan las lluvias hasta aproximarse al clima casi subhúmedo de la misma Talavera con casi seiscientos milímetros o Calera con seiscientos treinta.

También es clima subhúmedo el de las cumbres jareñas o el de la Sierra de San Vicente. Solamente encontramos clima húmedo dentro de nuestra comarca en la parte más noroeste, en las zonas más cercanas a Gredos de los términos de Ventas de San Julián y Oropesa, con precipitaciones cercanas a los mil milímetros por metro cuadrado.

La influencia oceánica se manifiesta además en un menor número de heladas, y aunque las temperaturas máximas son similares a las del resto de la región, la temperatura media anual es por ello algo superior, debido a lo cual en pueblos como Calera, Cazalegas, Valdeverdeja o Talavera las temperaturas medias anuales son 16.6, 15,4, 15,7 y 15,3 respectivamente.

Arquitectura popular de El Casar de Talavera
Arquitectura popular de El Casar de Talavera

La nieve no suele resultar un problema salvo en las dos zonas serranas ya aludidas y en escasas ocasiones.

Aunque con las matizaciones reflejadas, no deja el nuestro de ser un clima mesetario con heladas invernales y veranos muy secos, con temperaturas que sobrepasan los cuarenta grados y con más de tres mil horas anuales de insolación.

Referencias históricas

A finales del siglo XVI se recogieron en buen número de los pueblos de nuestra comarca las llamadas «Relaciones de Felipe II », en ellas se interrogaba sobre diferentes cuestiones a los vecinos relevantes de villas y lugares y en las preguntas numeradas como 30 o 35, según el cuestionario de 1568 o el del año 1572 respectivamente, se pide que se diga “la suerte de las casas y edificios que se usan en el pueblo, y de qué materiales son, y si lo hay en la tierra o los traen de otra parte”.

Esgrafiados típicos en una vivienda de Cazalegas
Esgrafiados típicos en una vivienda de Cazalegas

El análisis de todos los datos extraídos de estas Relaciones nos aporta interesantes detalles sobre tradiciones arquitectónicas, utilización y extracción de materiales con el origen de los mismos, e incluso dimensiones de las viviendas. Tienen estos valiosos cuestionarios, el inconveniente de no haberse realizado o no estar publicados los correspondientes a los pueblos de la Campana de Oropesa y muchos de la sierra de San Vicente. En las «cartas puebla» con las que los señores medievales regulaban los nuevos asentamientos en sus territorios también se hallan algunas noticias sobre las características mínimas exigidas por el feudal a los repobladores de su señorío para la construcción de sus viviendas.

Del Catastro de Ensenada, realizado a finales del siglo XVIII pueden también entresacarse algunas referencias a las características y dimensiones de los inmuebles objeto de esta recopilación de datos fiscales. Pero para lo que nos interesa aquí es preciso conocer sobre todo las denominadas respuestas individuales de dicho Catastro.

El Diccionario Geográfico de Pascual Madoz (1845) nos ofrece escasos apartados donde a lo sumo se hacen alusiones a la calidad general de las viviendas de una localidad determinada.

Mucho más interesante es el Diccionario de los Pueblo de la Provincia de Toledo de Luis Monreno Nieto que, escrito a mediados del siglo pasado, acumula gran cantidad de referencias no solo a los materiales de las clases populares sino también a sus plantas, distribución, aparejos e incluso salubridad, y todo ello, justo en la época anterior a la masiva destrucción de nuestro patrimonio de arquitectura vernácula.

TALAVERA EN LA LITERATURA Y LIBROS DE VIAJES DEL SIGLO DE ORO

TALAVERA EN LA LITERATURA Y LIBROS DE VIAJES DEL SIGLO DE ORO

Vista parcial del dibujo de Van der Wingaerde de Talavera en el siglo XVI
Vista parcial del dibujo de Van der Wingaerde de Talavera en el siglo XVI

Los viajeros que vienen a Talavera en el siglo XVI y comienzos del XVII llegan a la ciudad en su segunda época de mayor pujanza, cuando cuenta con una clase nobiliaria importante numérica y cualitativamente

 “Gente apacible agradable y cortesana, y en particular la noble, que es mucha, lucidísima y de las más calificadas casas de España”.

Como dice Gonzalo Céspedes y Meneses en sus novelas “El Español Gerardo” y “Varia fortuna del soldado Píndaro”, obra esta última en la que habla de Talavera como “una de las más amenas, alegres, abundantes y deleitosas poblaciones” donde la nobleza se entretiene en “caballos, toros, máscaras, sortijas, torneos y otros pasatiempos”. Es éste un buen novelista talaverano de la época.

Retrato de Francisco de Quevedo, buen conocedor de las gentes de mal vivir de Talavera
Retrato de Francisco de Quevedo, buen conocedor de las gentes de mal vivir de Talavera

Don Francisco de Quevedo hace algunas alusiones a Talavera en sus jácaras, como sucede en la “Carta de la Perala a Lampuga su bravo”, donde describe las relaciones entre una prostituta y su chulo y da la sensación de conocer de primera mano los prostíbulos talaveranos:

“Dejásteme en Talavera / a la sombra de un gitano / hombre gafo de los potros / y aturdido de los asnos / No son dotores los matasanos / sino los procesos y el escribano / A lo menos que se puede / pasan aquí los pecados / tierra barata de culpas / mucho amor y pocos cuartos / A una mujer forastera / los hijos del vidriado / no la dan Lampuga un gozque / si pueden darle un alano…”

Dibujo de Enrique Reaño de los corrales situados al sur de la colegial
Dibujo de Enrique Reaño de los corrales situados al sur de la colegial

El chulo de Talavera es un “gitano gafo de los potros”, o sea que tiene deformada la columna vertebral porque ha sido sometido a tormento para confesar sus delitos. También está “aturdido de los asnos”, es decir que ha sido sacado en vergüenza pública a lomos de un borrico.

En los versos siguientes viene a decir que Talavera es ciudad permisiva “barata de culpas” “mucho amor”, o sea prostitución y “pocos cuartos”, ya que afirma que los talaveranos a los que llama “hijos del vidriado”, es decir ceramistas, no te dan un duro si te pueden dar una perra gorda que viene a significar lo del gozque, que es un perro pequeño y el alano que es una especie canina de envergadura considerable.

Un talaverano más que aparece en la obra de Quevedo es otro miembro del hampa llamado “Añasco de Talavera, aquel “hidalgo postizo / hallador de lo guardado / santiguador de bolsillos…” es decir, un falso hidalgo que tiene por oficio el de ladrón. En la obra de Lope de Vega, aparte de las referencias a la cerámica que veremos en otro lugar, aparece Talavera como la ciudad de origen de uno de los personajes principales de la obra “La Serrana de la Vera”, en la que un joven caballero dice haber nacido en nuestra ciudad. Al referirse a que es sobrino de un obispo y desarrollarse la obra en la época de Carlos V, cuando el obispo García de Loaysa era su confesor, podemos deducir que se está refiriendo a un caballero miembro de la vieja familia de los Loaysa en Talavera.

Sepulcro de García de Loaysa, confesor de Carlos V en el convento de Santo Domingo, su fundación
Sepulcro de García de Loaysa, confesor de Carlos V en el convento de Santo Domingo, su fundación

En 1659 un noble francés llamado Francisco Bertaut comenta a su paso por Talavera el dato curioso de que “En el año de 1518, el papa León X quiso dividir el arzobispado de Toledo, que hallaba demasiado grande, y hacer un obispado en Madrid y otro en Talavera, y hasta nombró para comisario al cardenal Adriano” pero no se pudo ejecutar por negarse los de Toledo y su arzobispo.

En 1672 el joven francés A. Jouvin pasa por aquí y hace una guía de su viaje. Al llegar a Cebolla y contemplar la fértil vega del Tajo dice que es “un terreno semejante al paraíso terrenal, donde está la venta de Montearagón, la venta y el puente del Alberche, que se pasa sobre un puente de madera un río grueso que viene de las montañas de la sierra de Toledo, que se ven a mano derecha, que desagua allí cerca en el Tajo, que sigue por un llano el más fértil de España, donde está Talavera de la Reina”. Aunque confunde a la Sierra de Gredos con los Montes de Toledo, aparece nuevamente aquí el lugar común de todos los viajeros, la percibida fertilidad del terreno. De la ciudad dice el viajero que “está dividida en ciudad vieja y nueva. La vieja está cerrada de gruesas y fuertes murallas, y la nueva, que es más grande, no tiene murallas pero sí varias calles grandes, donde viven ricos mercaderes, pero principalmente cerca de la plaza mayor, donde está el Ayuntamiento, adornado por un hermoso reloj. Se estima por toda España la vajilla de loza de Talavera, desde donde se entra en un llano cubierto de olivares para ir a Calera”. Luego continúa su viaje hasta Guadalupe.

En capítulo aparte veremos las ocasiones en que Cervantes hace alusiones a nuestra ciudad en su obra.

SOBRE EL CORDERO Y OTROS PRODUCTOS TALAVERANOS

SOBRE EL CORDERO Y OTROS PRODUCTOS TALAVERANOS

Oveja de raza talaverana
Oveja de raza talaverana

 

Este texto se leyó en  presentación de la asociación para la recuperación del cordero de raza autóctona talaverana, AGRATA por el titular de esta web, Miguel Méndez-Cabeza y por Angel Monterrubio

Bienvenidos a esta ciudad milenaria que con su caótico ski-line engaña al visitante, pues entre sus mamotretos de ladrillo visto esconde murallas, iglesias y conventos que no dejarán de admirarles a poco que se sumerjan por su villa cercada.

Hace miles de años el río Tajo no hacía honor a su nombre y aquí enfrente discurría por un ancho cauce lleno de islotes por donde era fácilmente vadeable por hombres y ganados. Al norte el farallón de Gredos, la espina dorsal de las Españas según Unamuno presenta un lugar accesible por donde se comunicaban las dos mesetas. Talavera es por tanto un cruce de caminos que se sitúa junto al mejor vado del Tajo y el más cercano al puerto del Pico.

La tribu céltica de los vetones recorría con sus ganados estas cañadas y dejaba por toda nuestra geografía sus verracos de piedra. Nuestra gran comarca, desde el Tiétar al Guadiana desde el Cedena hasta el Ibor siguió siendo tierra ganadera también con los romanos que calzaron los viejos caminos prehistóricos y construyeron puentes como el nuestro, fuente de riqueza inmemorial de nuestra ciudad por el trasiego de ganados que durante la Edad Media atravesaban nuestras grandes dehesas que no olvidemos pertenecían a la Lusitania, que los romanos nos colocaron en las que luego serían las extremaduras y muchas huellas gastronómicas quedaron también en el yantar de esa nuestra vecindad bellotera.

Millones de ovejas pasaban por Talavera y por el tupido entramado de cañadas, cordeles y veredas que la Mesta defendía con uñas y dientes y cuyo honrado concejo se reunió en Talavera en más de una ocasión. Tanto era el trasiego de ganados y el trato que aquí se hacía con ellos que Sancho IV concedió los privilegios necesarios para celebrar las ferias de San Mateo, precursoras del mayor mercado de ganados de España. Y tanto era el deambular de ovejas y tantos los bandoleros que acometían a los pastores y a sus rebaños en las despobladas tierras de La Jara que la primera policía rural de Europa, Nuestra Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera, amparaba a los ganaderos percibiendo por ello el peculiar impuesto de la asadura por cada hato de ganado.

Oveja de raza talaverana
Oveja de raza talaverana

Todas las tierras de Talavera se llenaban en las invernadas de ovejas que por fuerza se cruzaban con las estantes y con el paso de los siglos vino a hacerse una raza nueva que ya estudiaba y describía el primer ingeniero agrónomo español que por supuesto era talaverano, el beneficiado de la iglesia de San Miguel que en su Obra de agricultura nos hablaba ya en el siglo XVI que “Venga la mansedad de la oveja, digamos algo de una animalía tan inocente, tan sin voces, ni ruido, tan quieta… y los provechos que de ellas a cada paso y siempre de ellas recebimos no es menester decirlo pues todos lo vemos y sentimos, y aún oso decir que sin ellas no podrían vivir las gentes o habíamos de andar desnudos y hechos salvajes que ellas dan de sí lanas para vestir reyes, caballeros y gentes de mediados estados y baxos y pastores pues sus carnes leche, queso, cueros ¿A quién no aprovecha?, ¿Quién no tiene de ello necesidad? O ¿Quién podía pasar sin ello?, Cierto que no hay ganado que tan provechoso sea a su dueño como las ovejas.”

Decir de las carnes y sus diferencias cómo es mejor la de los carneros que la de las ovejas y de los castrados que de los cojudos, de los primales que de los viejos y como los corderos son dañosos por participar mucho de la flegma, no es menester pues todos lo saben. Vean vuesas mercedes que los tiempos mudan pues en esto tal vez erraba nuestro paisano ya que como ahora podremos degustar y disfrutar del cordero talaverano aunque en el pasado la carne del carnero gordo y castrado fuera la preferida, de la mar el mero y de la tierra el carnero. Pero no todos pensaban así . El emperador Carlos V, ya en su retiro de Yuste, nos cuenta fray Hernando del Corral, biógrafo contemporáneo del gran comilón, se pirriaba por los tiernos corderos criados exclusivamente con pan blanco en los rebaños de las dehesas de la tierra de Talavera  del entorno de Guadalupe: “de los que gusta tanto el emperador”.

Y que el cordero talaverano hace milagros no lo vamos a negar que cuenta la leyenda que estando el pastor talaverano desollando un cordero para comerlo con otros pastores vióse rodeado de luces psicodélicas, alzó la vista y contempló a la Virgen encima exclamando Bienvenida seáis señora, no como aquel otro de la cernana ermita de Torrecilla que cogiendo la honda pegó una pedrada a la virgen que aún conserva en su imagen el hematoma de una encina y pidió se erigiera la consabida ermita que se llamó de Bienvenida.

Los árabes no nos dejaron sólo las murallas sino también recetas en las que el cordero se preparaba asado con canela, cilantro y deliciosa miel de La Jara (receta)

Y por supuesto para hacerle todos los honores servido en una incomparable vajilla de cerámica talaverana

No solamente su carne sino también es bueno su estiércol que ya dice Alonso de Herrera que si se amasa con vinagre quita las mancillas del cuerpo y si con aceite y cera sana las quemaduras.

Pero déjese vuestra merced cosas tan sucias que son muchos los placeres que en esas mesas nos aguardan y como dijo nuestro alcalde el bachiller don Fernando de Rojas en boca de la inmortal Celestina, tan presto se va el cordero como el carnero, que ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni tan mozo que hoy no pudiese morir. En eso abunda también nuestro arcipreste de Talavera cuando dice que el quito pecado capital es la gula, el que ama o es amado no puede excusar de excesivo comer e beber en yantares, cenas e placeres con su amante, que allí no hay rienda en comparar capones, pollos, cabritos, ansarones, carnero e vaca para los labradores; vino blanco e tinto, el agua vaya por el río, frutas de diversas clases, en primavera, guindas, ciruelas,a albérchigos, higos, brevas, duraznos, melones, peras vinosas  e de la Vera, manzanas, granadas,dulces y agridulces, uva moscatel, no olvidando en invierno torreznos de tocino asados con vino e azúcar, longanizas de especias, mantecados dulces, perdices e vino pardillo con el buen vino añejo a las mañanas. Por ende después de comer diversa carnes en abundancia, e mucho beber conviene lujuria cometer.

Haciendo queso en Aldeanueva
Haciendo queso en Aldeanueva

Nuestro colectivo de estudio, defensa y divulgación del patrimonio talaverano quiere felicitar por esta iniciativa a AGRATA porque, como en tantos aspectos de la cultura y la economía de esta tierra, también el cordero talaverano estaba olvidado de todos. Olvidado como esta tierra donde las sandías de Velada se las llevan los murcianos para venderlas como suyas, los melones de Calera los comercializan gentes de Villaconejos, los espárragos de las vegas se envasan como riojanos y nuestro magnífico aceite de La Jara hemos permitido que se comercialice bajo la denominación de aceite de los Montes de Toledo. No se valora la magnífica caza mayor y menor de nuestra agreste naturaleza donde ya en la Edad Media se descubrió la caza de la paloma con cimbel y eran famosos los ballesteros y loseros talaveranos. A veces olvidamos la calidad de los vinos de Montearagón o los ya famosos caldos de Valdepusa, las aguas minerales de Belvís o de Calera. No valoramos las lechugas de Alcaudete, los garbanzos de Las Herencias base del exquisito cocido a la paja jareño, los dulces variadísimos de nuestros pueblos, el mazapán de Valdepusa, las castañas de El Real de San Vicente o los higos de Cebolla y la miel de La Jara. Qué decir de los quesos de Oropesa y Aldeanovita o la torta de Los Navalmorales. El cerdo forma parte fundamental de nuestra cultura gastronómica aunque son poco conocido los embutidos de Herreruela o de Bayuela y los magníficos cochinillos de toda la comarca que tiene en sus carnes otras grandes desconocidas porque, aunque somos un pueblo de tratantes no hemos sabido vender la burra. Pero iniciativas como la que hoy nos trae aquí ayuden a olvidar este olvido secular.

Las piaras de cerdos siempre abundaron en nuestras dehesas

UN PASEO POR LAS BARRANCAS DE PUEBLANUEVA

UN PASEO POR LAS BARRANCASun-paseo-por-las-barrancas-b

Barrancas de Las Vegas de Santa María
Barrancas de Las Vegas de Santa María

La orilla sur del Tajo conforma a su paso por Talavera un paisaje muy peculiar debido a las grandes barrancas excavadas por el río y a los arroyos que rompen las terrazas cuaternarias.

Estas formaciones tienen un pequeño ecosistema con una fauna y una flora características.

Para comenzar nuestra ruta de hoy, vamos a aproximarnos en vehículo o bicicleta hasta el punto inicial. Cruzamos el río por el puente de Hierro y nos encaminamos hacia nuestro objetivo por la carretera que nos lleva a San Bartolomé de las Abiertas. Nos desviamos en dirección a La Pueblanueva y, pasados unos cuatrocientos metros del kilómetro número seis, nos desviamos en dirección norte. El camino llega a la labranza de Charquitos, donde dejaremos el vehículo para descender andando hacia el arroyo del Boquerón .

Otra de las vistas de las barrancas de Pueblanueva

Lo seguimos y pasamos junto a una fuente abrevadero. Más abajo vamos viendo como pequeñas barrancas afluentes del arroyo dicho se van haciendo más espectaculares hasta llegar a las últimas junto al río, donde hay bosquetes de ribera de álamo blanco, tarayeras y playazos sobre la ribera. Después de curiosear en la zona subiremos por la loma indicada hasta una zona de siembra a la que llega un camino por el que finalizaremos el ascenso a la raña.

Son varias las especies de orquídeas que podemos encontrar en las barrancas
Son varias las especies de orquídeas que podemos encontrar en las barrancas

En el recorrido podemos asomarnos a contemplar los barrancos que quedan a la izquierda del camino. En los arroyos que descienden por las barrancas podemos ver espeso monte de coscoja,  que es una especie de quercus, familia de las encinas, pero que crece más achaparrada y en terrenos algo más calizos, y que se caracteriza por tener las hojas con borde irregular, punzante y de un verde más vivo que las de la encina. Los chaparros, los enebros, en las zonas más secas y empinadas, las cornicabras y algo de romero y esparto suelen acompañar a estos coscojares. En las zonas bajas y húmedas hay algún álamo blanco y a veces quejigos dispersos. En estas cárcavas podemos observar infinidad de córvidos y alguna nidificación de rapaces que anidan en sus paredes.

Llegamos así a una bifurcación que tomaremos a la izquierda pasando por el cerro de Santa María, donde antiguamente hubo una población medieval. Descendemos hacia el río y vamos a visitar en la vega, un monumento funerario romano, tal como indica el plano, aunque probablemente tengamos que preguntar a los hortelanos de la zona.

Dibujo del sarcófago hallado en el mausoleo Las Vegas de Pueblanueva

La cámara sepulcral tardorromana es impresionante, aunque su entorno se halla bastante descuidado. En su interior se encontró un magnífico sepulcro romano paleocristiano bellamente labrado y que hoy se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional. Aquel que lo desee puede dirigirse hacia la población de Las Vegas, poblado de «Colonización» de los años cincuenta que es quizá el que, de todos los pueblos creados con los regadíos, conserva mejor ese aire tan homogéneo y característico de estos lugares de nueva fundación.

Volvemos sobre nuestros pasos subiendo nuevamente hacia el cerro de Santa María y observamos desde allí las barrancas y el gran meandro que hace el río junto a ellas. Nos detendremos a contemplar una magnífica vista de la comarca de Talavera y toda la vega del Tajo que la circunda con Gredos y la Sierra de San Vicente al fondo y el Soto de Entrambosrríos, llamado así por encontrarse en la confluencia del Alberche con el Tajo, La vista es impresionante con grandes y peligrosos cortados que caen a plomo desde alturas cercanas a los cien metros sobre el cauce del Tajo

Mausoleo romano de Las Vegas antes de su limpieza
Mausoleo romano de Las Vegas antes de su limpieza

 

HEREJES EN TALAVERA

HEREJES EN TALAVERA

Proceso de un hereje por la inquisición
Proceso de un hereje por la inquisición

Hablábamos en otra entrada de los casos más famosos de brujería y hechicería en Talavera. Hoy comentaremos algunos casos de herejía en esta ciudad castellana donde se asentaron poco las corrientes religiosas que para la iglesia católica eran consideradas heréticas.

En cuanto a los protestantes sólo algunos fueron procesados por delitos menores como decir que las imágenes de los santos eran pedazos de madera, falta ésta que hasta en los dichos populares aparece con el famoso “¿Quién te conoció ciruelo?”, que decía aquel rústico al ver como la gente veneraba a la imagen del santo que se había hecho con el tronco de un árbol de su propiedad.

Hubo procesados talaveranos por tener inclinaciones luteranas, concretamente por motivos como haber mantenido en público ideas contra la autoridad del Papa, dudar de la validez de sacramentos como la confesión y el matrimonio, o por poner en cuestión la existencia del infierno.

A los condenados en las causas inquisitoriales de los siglos XVI y XVII les costaron sus creencias penas de destierro, azotes o cárcel, pero no se conoce que ningún talaverano muriera por ello en la hoguera. La casa de la dirección de la Real Fábrica de Sedas, o patio de San José, lugar relacionado popularmente con brujerías y herejías.

Patio de San José de la antigua casa de la Dirección de las reales Fábricas de Seda, siempre vinculada en la mentalidad popular a fantasmas, brujas y herejes
Patio de San José de la antigua casa de la Dirección de las reales Fábricas de Seda, siempre vinculada en la mentalidad popular a fantasmas, brujas y herejes

Ya en en el siglo XIX pasa por Talavera viniendo de Extremadura el inglés George Borrow, vendedor protestante de Biblias que escribió su magnífico “Viaje de España” y que al pasar por nuestra ciudad es bien aceptado, aunque en Toledo no le dejan entrar por orden del arzobispo. Es curioso el dato de que encuentra en el camino a un talaverano que dice ser judío pero que profesa en secreto su religión.

Camilo José Cela en su ameno libro de viajes sobre Gredos titulado “Judíos, Moros y Cristianos” habla de que en el cercano pueblo de Guisando había un pequeño grupo de luteranos, pero que en el pueblo en lugar de protestantes les llamaban “protestones”. Los masones, aparte de sus connotaciones políticas, también fueron considerados como corriente herética por la Iglesia.

Dice camilo José Cela que le dijeron en Guisando que en el pueblo había "protestones" en lugar de protestantes
Dice camilo José Cela que le dijeron en Guisando que en el pueblo había «protestones» en lugar de protestantes

En Talavera, parece que la llegada de extranjeros, sobre todo franceses y algún suizo, que vinieron a trabajar en las Reales Fábricas de Seda trajo algunas de estas ideas. Así lo aseguraba en una carta uno de los monjes de Santo Domingo que daba noticias al Santo Oficio de haberse fundado en la ciudad una logia de masones con el nombre de “Corazón”. La había promovido un soriano llamado Vicente Hoces y con ella estaban conectados gran parte de los miembros de la alta sociedad talaverana de finales del siglo XVIII.

Durante la Guerra de la Independencia un alcalde de Pueblanueva fue convencido por un oficial francés que le había salvado de la cárcel para que se hiciera masón. El pobre hombre, con más miedo que ganas de entrar en la logia, pasó por todo un ritual que describe en la declaración que hizo a la Inquisición después de haber sido expulsados los franceses. Un ritual lleno de preguntas, palabras simbólicas, gestos y saludos en clave, pasó de unas habitaciones a otras con el sonido de martillos sobre las mesas, y hasta le someten a la prueba de saltar sobre unas púas que resultaron ser de cera.

En la libreta del capitán Isaac Gabaldón, militar de los servicios secretos militares asesinado tras la Guerra Civil en todavía poco claras circunstancias, aparecían los nombres de numerosos talaveranos a los que clasificaba de masones. Muchos de ellos eran médicos, profesionales, militares y gente influyente en el nuevo régimen, cuya identidad se intentó tapar con la muerte del guardia civil, según aseguran algunos historiadores e insinúa un proceso de revisión que se hizo años después del asesinato. Hubo extranjeros de los que llegaron a Talavera con las Reales Fábricas que se burlaban de los dogmas católicos en público, o mantenían ideas heréticas mezcladas con blasfemias en conversaciones con los del lugar, por lo que hubo de tomar cartas en el asunto el Santo Oficio. Cuatro de ellos fueron procesados por luteranos y, además por sodomitas pero no parece que, aunque entonces la homosexualidad era un grave delito, hubiera mayores consecuencias. En otra ocasión, cuando los talaveranos observaban sorprendidos una estrella durante el día sobre la ermita del Prado, un incrédulo francés dijo que si esa estrella se precipitara desde el cielo no caería sobre la ermita, sino sobre el zancarrón de Mahoma, lo que también le costó ser procesado.

Reales Fábricas de Seda en foto de Ruiz de Luna. Fue lugar donde los franceses difundieron creencias no católicas en Talavera
Reales Fábricas de Seda en foto de Ruiz de Luna. Fue lugar donde los franceses difundieron creencias no católicas en Talavera

Otros también fueron acusados de tener en su poder abanicos con motivos eróticos en los que aparecían clérigos en posturas poco edificantes. Pero el grupo más curioso calificado de hereje por la Inquisición fue una célula de molinosistas que bajo el liderazgo del presbítero Diego Fernández Blanco, se formó en Talavera a principios del siglo XVIII. Miguel de Molinos fue el fundador de esta secta herética cuya teoría, el quietismo, atrajo a muchos personajes importantes de la Italia de finales del siglo XVII, hasta que el fundador fue procesado y condenado a reclusión perpetua. Aparte de los atractivos místicos que sin duda tenían sus ideas y de ciertos aspectos esotéricos de las mismas, era el consentimiento de las relaciones sexuales en sus conventículos o reuniones lo que atrajo más adeptos a esta teoría.

En Talavera, Diego Fernández tenía numerosos episodios de arrobo místico en los que llegaba a eyacular. Había vivido descaradamente amancebado, y con otro clérigo llamado Lorenzo Blanco y una tal Hipólita García captaron en Talavera y su comarca a numerosas mujeres, muchas de ellas monjas y algunas nobles que tenían experiencias místicas y no tan místicas con sus maestros. El grupo fue disuelto por el Santo Oficio y a Diego se le suspendieron sus funciones sacerdotales.

san agustín en azulejería talaverana

SAN AGUSTÍN

San Agustín en un azulejo del siglo XVI. Situado sobre la puerta de entrada al antiguo convento en la Corredera

Este obispo y gran doctor de la iglesia, al que se le considera el mayor teólogo de la cristiandad, nació allá por el año 354cerca de Hipona, en la región africana de Numidia. En el año 384 viaja a Milán para hacerse cargo de la cátedra de retórica y conoce a San Ambrosio. En el año 387 se produce su conversión cuando, tumbado bajo una higuera, escucha una voz de niño que le dice “Toma y lee”, y abre el libro de las Epístolas de San Pablo por el párrafo que decía: “No viváis en la inmoralidad y la impureza, sino revestidos de Nuestro Señor Jesucristo”. Llevó en su juventud una vida disoluta por lo que a veces se le representa con el pecho atravesado con flechas como símbolo de su arrepentimiento. Su madre le acompaña en muchos de sus viajes pero muere en Ostia y el santo vuelve solo a su patria, donde se hace sacerdote en 391 y es consagrado obispo en el 395. Vive en una comunidad como un monje, combatiendo las herejías de los donatistas y los maniqueos, entre cuyos miembros se contó antes de su conversión. Muere en el asedio de Hipona por los vándalos y durante esos días escribe “La Ciudad de Dios”.

El libro y el corazón como atributos de San Agustín

Otro pasaje de su vida, y tal vez el más conocido y representado desde el siglo XV, es el que se basa en una leyenda popular que relata cómo Agustín tenía profundas dudas sobre el dogma de la Santísima Trinidad. Iba pensando en ello paseando por la playa y encontró un niño que quería llenar un agujero en la arena con el agua del mar mediante una concha. Cuando Agustín quiso hacer ver al muchacho lo inútil de su esfuerzo, el niño, a veces representado como un ángel, le respondió que era todavía más inútil que una inteligencia humana intentara comprender el misterio de la Trinidad.

San Agustín en un panel de Ruiz de Luna en la iglesia de Arenas de San Pedro

 *Iglesia parroquial de Arenas de San Pedro. Panel lateral sobre el muro norte. Siglo XX. Policromía. Juan Ruiz de Luna. Figura del santo enmarcada por arco apuntado sobre columnas con decoración vegetal en intrados. El santo aparece revestido de obispo con el corazón en la mano simbolizando su amor a Dios.

*Convento de las Madres Agustinas. Talavera de la Reina. Siglo XVI. Policromía. Enmarcado en cenefa de cordoncillo, se trata de un azulejo encastrado sobre la portada de acceso del antiguo convento de las agustinas en la Corredera. Revestido de Obispo con el báculo y el libro como atributo. (en la imagen de inicio)

*Convento de las Madres Agustinas. Talavera de la Reina. Siglo XVIII. Policromía. Enmarcado en cenefa renacentista en azul y blanco que imita a otra igual en policromía del siglo XVII de los cuadros cerámicos de la basílica. Es un panel de gran calidad para la época en que fue realizado. Llama la atención la detallista decoración de las vestiduras y atributos del santo, aunque los rostros y el cuerpo del niño no tienen excesiva calidad en el dibujo. Los árboles de follaje escalonado rellenan los huecos posteriores de la composición.

*Iglesia de Piedrescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Retablo de San Cristóbal. Siglo XVI. Policromía. El santo aparece investido de obispo con el Libro y el corazón como atributos.

*Convento de las madres agustinas de La Calzada de Oropesa (Toledo). Autor J. Cerro. Siglo XX. Gran panel que representa la escena del niño y la concha en un marco de atardecer junto al mar con acantilados El santo no viste como obispo sino como un hombre de su época, llevando el Libro en alusión a su obra y sabiduría, mientras escucha al niño en actitud dubitativa.

TRES PETARDOS DE OROPESA PARA EL MUSEO DE LOS HORRORES

TRES PETARDOS DE OROPESA PARA EL MUSEO DE LOS HORRORESoropesaantena
Oropesa es una localidad amante de su patrimonio y de sus tradiciones que ha mejorado mucho en la conservación, la indicación y la accesibilidad y aprovechamiento de sus monumentos. vale la pena la visita detenida de su patrimonio que ha sido más conocido desde que se celebran las jornadas medievales tal vez más concurridas del territorio nacional. Toda la población se vuelca y es digna de elogio la actitud de sus habitantes para con su legado cultural.

Pero en todas partes hay horrores que hoy traemos como ejemplo de los esperpentos que a veces originan las poderosas compañías eléctricas, empresas de telecomunicación o entidades bancarias.

En la primera foto vemos parte de la muralla y la casa natal de San Alonso de Orozco, fundador de los agustinos recoletos y único santo de la comarca junto a Ana de Almendral, secretaria de Santa Teresa.

Una espeluznante torre llena de antenas y repetidores destroza la perspectiva no sólo de este edificio histórico sino de todo el perfil del precioso conjunto histórico de Oropesa, especialmente a los viajeros que discurren por la nacional V.

Torre de antenas en Oropesa al fondo de la calle donde está el magnífico edificio de la "compañía", a la izquierda.
Torre de antenas en Oropesa al fondo de la calle donde está el magnífico edificio de la «compañía», a la izquierda.

El otro petardo que traemos hoy es un ejemplo más de los destrozos que aluminios, vidrios, mármoles, y otros elementos disonantes con la arquitectura de nuestros pueblos.

Pero en este caso tiene el agravante de haberse construido detrás de los restos de la muralla que vemos en la fotografía.

Sucursal bancaria y edificio construido sobre la muralla.
Sucursal bancaria y edificio construido sobre la muralla.

Por último presentamos un ejemplo de la prepotencia e impunidad absoluta con las que las compañías eléctricas llenan de cables, repetidores y torretas metálicas nuestros pueblos sin que nadie les obligue a mantener un mínimo decoro en sus instalaciones para no atentar estéticamente contra el patrimonio.

Torres metálicas, trasformadores y cables adornando el castillo medieval de Oropesa
Torres metálicas, trasformadores y cables adornando el castillo medieval de Oropesa

Es famosa la anécdota que relata cómo en cierta ocasión en que pernoctaba en el parador el presidente francés Giscard D¨Estaign al ver un espeluznante edificio que rompía toda la vista del casco histórico de Oropesa, exclamó:  ¡Quel horreur! Se  remedió a medias aquel atentado contra el patrimonio y esperemos que los otros que aquí señalamos también vayan remediándose.

Otro de estos horrores es la inmensa escombrera que se está haciendo al noreste del casco antiguo y que también es muy visible desde la autovía, afeando la perspectiva.