SAN MIGUEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN MIGUEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

Es uno de los siete arcángeles, y uno de los tres, junto a San Gabriel y San Rafael, que tienen un nombre concreto. San Miguel es el jefe de la milicia celestial y el primero entre los espíritus celestiales. Su origen puede rastrearse ya en la religión persa, en la que sus dioses se dividían entre la luz y las tinieblas, el bien y el mal en continuo conflicto. Hermes o Mercurio era representado con el caduceo o sombrero alado, y también tenía la misión de llevar las almas al más allá, por lo que en algunas representaciones de los primeros tiempos del cristianismo el arcángel aparece de la misma forma. San Miguel se asocia por tanto con la luz y lucha contra las tinieblas, como más tarde se describe también en el Apocalipsis: «Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero».  Fue también asumido por el cristianismo como un santo militar que defiende a la Iglesia contra la herejía protestante.

San Miguel va casi siempre vestido de soldado romano con casco, escudo y coraza, aunque a veces viste malla o túnica. Suele llevar una bandera o pendón y a sus pies se encuentra el diablo en su forma de dragón, con aspecto semihumano, o bien con garras y piel de reptil. La psicostasia es el pesado de las almas, que tiene también antecedentes en la religión egipcia con Anubis. San Miguel es representado con la báscula de pesar las almas en la que se suele pintarlas en forma de una diminuta figura humana desnuda sobre cada platillo de la balanza.

San Miguel en azulejería en la iglesia de Mañosa o ermita de San Blas de Cebolla

*Antigua iglesia del despoblado de Mañosa. Cebolla (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Enmarcado en compleja cenefa de varios componentes. Primero de cadeneta geométrica con floretas amarillas, otra de ovas con cálices y una tercera de grandes volutas rematadas con ramas. San Miguel viste a la romana y clava la lanza en el ojo del diablo, mientras que con el otro brazo hace la psicostasia o pesado de las almas.

San Miguel en azulejería talaverana de El Casar de Talavera

*Iglesia de El Casar de Talavera. Frontal de altar lateral. Policromía. Siglo XVI. Enmarcada en recortes de ferroneríe con pequeñas flores y frutos en los huecos y flecos simulados en la parte superior. San Miguel vestido con túnica clava la lanza en la boca del diablo y sujeta la balanza de la psicostasia.

San Miguel en azulejería talaverana del siglo XVI en la basílica del Prado

*Retablo procedente del hospital de San Antonio Abad, hoy en la basílica de El Prado. Talavera de la Reina. Siglo XVI (1570). San Miguel vestido a la romana pisa la cabeza del diablo con forma humana mientras levanta la espada. Enmarcado en columnas salomónicas y pilares decorados con motivos vegetales y grutescos en el friso superior.

Azulejos de Piedraescrita representando a San Miguel. Siglo XVI

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. San Miguel vestido a la romana clava la lanza al diablo que tiene cola y garras de reptil. Con la mano izquierda sostiene la balanza de la psicostasia.

También hay un panel en Cervera de los Montes y otro gran panel en el convento de las madres agustinas de La Calzada de Oropesa (Toledo) en tonos amarillos, naranjas y manganeso. Siglo XX. Autor J. Cerro. El diablo con forma humana y alas y rasgos de murciélago es pisado por San Miguel en un fondo fantástico de gruta con columnas y formaciones de aspecto basáltico.

San Miguel en una ermita de Cervera de los Montes

SAN RAFAEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN RAFAEL

*Panel que forma parte del púlpito ejecutado y donado por el taller de Ruiz de Luna por devoción de su mujer Francisca para la basílica de El Prado. Lado de la epístola. Siglo XX (1954). Dedicado al hijo del artita Rafael Ruiz de Luna. Policromía. Enmarcado en cenefa de hojas de acanto de tonos amarillos y verdes. Vestido como peregrino con bordón y calabaza presenta el pez del relato de Tobías con fondo de paisaje marítimo, a pesar de que la escena se describe en un río.

San Rafael es el ángel guardián de los hombres, el ángel custodio por antonomasia. Las escrituras se refieren a él en dos ocasiones relacionadas con Tobías y Sarra. Queda ciego el santo cuando le caen las inmundicias de un nido de golondrinas. El ángel lo cura, y por ello aparece en algunas representaciones con un tarro que contiene la medicina. En el Libro de Tobías se describe además cómo el ángel, haciéndose llamar Azarías, acompaña a su hijo, también de nombre Tobías, en un viaje que hace con el objeto de recuperar un depósito de plata que había entregado a un judío de Media. El muchacho coge en el camino un pez que le ataca al cruzar un río y, siguiendo las instrucciones de Rafael, le extrae el corazón, el hígado y la hiel. Por esta circunstancia se representan a veces con un pez en la mano tanto a Tobías y como a San Rafael. La hiel la utiliza el joven para hacer la medicina con la que por recomendación del ángel su padre sanará de la vista. El hígado y el corazón los empleará Tobías quemándolos para  echar de la habitación de Sarra a un demonio que había matado ya a los siete hombres con los que anteriormente esta joven había contraído matrimonio. San Rafael persiguió al demonio y lo encadenó.

Rafael acompañando a Tobías se convirtió en su más extendida imagen y por el hecho de ser un ángel viajero, aparece con la capa de viaje abrochada ante el pecho. También es característica en la mayor parte de sus imágenes la larga cabellera y el bordón o bastón de peregrino con la calabaza para beber, aunque en otras representaciones artísticas sostiene una lanza como protector del joven Tobías. Como otros ángeles, lleva a veces también la corona con una cruz sobre la frente.

*Basílica de Nuestra Señora del Prado. Talavera de la Reina. Siglo XVI. Retablo de San Cristóbal en el sotocoro y zaguán de entrada. Se sitúa en el frontón con el que remata en el ático del retablo y aparece el arcángel entre nubes en espiral, con la túnica y el bordón de peregrino.

FOTOS Y DIBUJOS ANTIGUOS DE LA PUERTA DE CUARTOS

LA PUERTA DE CUARTOS Y EL SEGUNDO RECINTO AMURALLADO

Puerta de Cuartos y barrio del tercer recinto amurallado
Puerta de Cuartos y barrio del tercer recinto amurallado .La calle olivares se dirige hacia la puerta señalada con una «V» y todavía no está construido el convento de El Carmen. La puerta se compone de una sola torre de mayores dimensiones que las dos que vemos en las otras fotos y grabados.

EL TERCER RECINTO  AMURALLADO

El tercer recinto amurallado acogía desde finales del siglo XII la zona de Talavera conocida como los Arrabales Viejos, incluyendo las parroquias de San Andrés, Santiaguito, San Ginés (Santo Domingo) y San Esteban . Su trazado comenzaba en las inmediaciones de la puerta de las Alcantarillas Nuevas al final de la calle de Cererías y, pasando por Santo Domingo, se abría al camino de Extremadura por la puerta de Cuartos para, desde allí, encaminarse hacia la antigua ermita de la Magdalena, cerca del actual camino del Cementerio.

La puerta de Cuartos en el dibujo de la historia del padre Torrejón del siglo XVII
La puerta de Cuartos señalada con el número 1 en el dibujo de la historia del padre Torrejón del siglo XVII. A la izquierda se ven unos árboles alineados que bien podían ser uno de los olivares que dan nombre a la calle que desembocaba en la puerta de Cuartos.  Con un 6 se señala el convento de El Carmen. Una casa a la izquierda parece tener adosado un horno de pan o tal vez una fuente

En 1283, el infante don Sancho se encuentra en disputa con su padre el rey legítimo Alfonso X al que apoyan los habitantes de los Arrabales Viejos de Talavera dirigidos por un tal Romero, mientras que la Villa, comprendida dentro del primer recinto amurallado, con sus nobles habitantes de un estrato más acomodado que el anterior, apoya a Sancho.

Grabado propiedad del autor, que por el vestuario podemos deducir que se realizó a principios del siglo XIX. Tiene al lado derecho una caseta que podría alojar a la guardia que cobrara el portazgo o el impuesto de consumos
Grabado propiedad del autor, que por el vestuario podemos deducir que se realizó a principios del siglo XIX. Tiene al lado derecho una caseta que podría alojar a la guardia que cobrara el portazgo o el impuesto de consumos.Se ve sobre el arco el escudo del arzobispo Carranza flaqueado por el escudo de Talavera despiezado que se encuentra en la cabecera de la ermita encastrado en el muro.

Romero y sus hombres huyen perseguidos y queman el puente Pinos, situado actualmente bajo el embalse de Azután. Irritado el Infante, descarga su ira sobre la población de los arrabales talaveranos arrasándolos, ajusticiando y descuartizando a cuatrocientos de sus más nobles vecinos cerca de la Puerta de Cuartos.

La Puerta de Cuartos en el dibujo de una historia manuscrita del siglo XVIII con el Paseo de los Leones trazado por el director de las Reales Fábricas de Sedas y a su derecha uno de sus edificios, la afinaduría, donde se hacían los hilos de oro, aunque puede ser también el llamado de "los molinos nuevos y seda
La Puerta de Cuartos marcada por un 9 en el dibujo de una historia manuscrita del siglo XVIII con el Paseo de los Leones trazado por el director de las Reales Fábricas de Sedas, y a su derecha uno de sus edificios, la afinaduría, donde se hacían los hilos de oro de los tejidos ricos, aunque puede ser también el llamado de «los molinos nuevos».

La tradición local potenciada por la confirmación del hecho por Juan de Mariana, nacido por cierto en las inmediaciones de la puerta, hicieron que se tomara como auténtica la teoría de que se llamaba así esta puerta por haber sido colgados en ella los cuartos de los nobles ejecutados y despedazados. Pero parece que medio siglo antes ya se denominaba Puerta de Cortes o de Cuartos, lo que nos permite, al menos, dudar del origen sangriento de su nombre legendario.

Pintura de principios de sigloque representa la Puerta de Cuartos.Se ven los escudos referidos en imágenes anteriores y en la torre de la derecha un cartel que dice "Muy Noble y Leal Ciudad de Talavera"
Pintura de principios de sigloque representa la Puerta de Cuartos.Se ven los escudos referidos en imágenes anteriores y en la torre de la derecha un cartel que dice «Muy Noble y Leal Ciudad de Talavera»

De la puerta de Cuartos sí que conservamos algún testimonio gráfico y se nos muestra como un arco rebajado con dos cubos almenados flanqueándola. Estaba blasonada con el escudo del arzobispo Carranza, que la restauró, y con el de Talavera que se encuentra despiezado en el muro trasero de la Basílica del Prado.

Puerta de Cuartos en un dibujo de Enrique Reaño sobre una fotografía antigua, es curioso el mojón enhiesto que se halla junto a la puerta y no sabemos que función tendría
Puerta de Cuartos en un dibujo de Enrique Reaño sobre una fotografía antigua, es curioso el mojón enhiesto que se halla junto a la puerta y no sabemos que función tendría

Escudo despiezado que se encontraba en la puerta de Cuartos
Escudo despiezado que se encontraba en la puerta de Cuartos

La otra parte del escudo talaverano despiezado de la Puerta de Cuartos
La otra parte del escudo talaverano despiezado de la Puerta de Cuartos

SAN DAMIÁN, UNO DE LOS PATRONES DE LOS MÉDICOS, EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN COSME Y SAN DAMIÁN

SAN DAMIÁN COMO MÉDICO OBSERVANDO UN FRASCO DE ORINA. IGLESIA DE PIEDRAESCRITA

Fueron dos hermanos mártires que vivieron a principios del siglo IV. Según la tradición eran dos gemelos nacidos en Arabia que estudiaron en Siria, haciéndose médicos ambos. Practicaban su profesión con gran habilidad, pero sin aceptar dinero como pago, por lo que son conocidos como “Anargiros”, “los sin dinero”. También fueron devotos cristianos que difundían su credo por donde quiera que iban. Tuvieron otros tres hermanos que también fueron martirizados.

Al comenzar una de las persecuciones de los cristianos en aquella época fueron detenidos por Lisias, el gobernador de Cilicia, ya que vivían en Aegeae un pueblo de la región. Se les dio martirio primero arrojándolos al mar, pero una gran ola o un ángel, según las versiones, los devolvió a la orilla. Después intentaron quemarles, pero las llamas no les afectaron y abrasaron sin embargo a sus verdugos. También fueron crucificados y apedreados cuando estaban en la cruz, pero las piedras se volvían en el aire hiriendo a los que las lanzaban, al igual que pasó con los arqueros que les disparaban sus flechas. Como sucede en la historia de tantos mártires, sólo al ser decapitados murieron en Cirrhus, población de Siria, descansando allí sus restos. Junto a su tumba comenzaron a obrarse numerosos milagros. Se contaba que a muchos enfermos que se encomendaban a ellos se les aparecían en sueños y haciendo los pacientes lo que los dos santos gemelos les recomendaban quedaban curados.

Eran patronos de los Médicis y por ello son representados con frecuencia en el arte renacentista. Uno de sus milagros más conocidos fue la implantación de la pierna de un hombre negro o moro que había fallecido a un enfermo que había perdido la suya.

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Siglo XVI. Enmarcado por pilares con decoración renacentista y friso superior de querubines. En ella aparece San Damián vestido con manto, atributo del médico, y sujetando una vasija de vidrio. Ésta es también un símbolo frecuente de los médicos en el arte, ya que era muy frecuente la observación, e incluso la degustación, de la orina del enfermo mediante estos recipientes.

SUBIDA AL RISCO ÑAÑAS

SUBIDA AL RISCO ÑAÑAS

Rollo de Espinoso del Rey
Rollo de Espinoso del Rey

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Recorrido aproximado 11 kilómetros, 3 horas y media

 Parte nuestra ruta de hoy de Espinoso del Rey, desde donde nos dirigiremos al camino del arroyo de los Castaños .Como su nombre indica, conserva magníficos ejemplares de éste árbol no autóctono que, en tiempos, se aclimató a los arroyos y umbrías de estas sierras pero del que hoy quedan escasas manchas como la aquí referida. Seguir leyendo SUBIDA AL RISCO ÑAÑAS

ARQUITECTURA POPULAR EN LAS TIERRAS DE TALAVERA III, OTROS MATERIALES

ARQUITECTURA POPULAR EN LAS TIERRAS DE TALAVERA III, OTROS MATERIALES

Muro de cuarcitas en Piedrescrita
Muro de cuarcitas en Piedrescrita

Cuarcitas: En los canchales de los terrenos terciarios de La Jara se encuentran bloques de cuarcita fragmentada con formas poliédricas que, por la limpieza de fractura de sus caras y lo anguloso de sus formas, se emplean directamente en la construcción de muros, principalmente en las zonas serranas qua están más próximas a los canchales o pedrizas.

Si descendemos a las tierras de raña, las cuarcitas que allí encontramos son más redondeadas por un mayor rodamiento además de tener un menor diámetro. Se utilizan también en mampostería y si sus formas son excesivamente redondeadas se fragmentan en dos con un golpe de almadana y así so consiguen dos buenas caras para el exterior do los muros. Si seguimos bajando, en los valles jareños o en los terrenos aluviales de los ríos de toda la comarca, encontramos la cuarcita en forma do cantos rodados de difícil utilización en los muros de las viviendas por la poca resistencia de los aparejos con ellos conseguidos, pero que sí se empleaban en las cercas preparando las dos caras externas del muro con estos cantos superpuestos y una capa central de barro que los aglutinaba, aunque era necesario cubrir el muro en su parte superior con teja, ladrillo o un “bardal” o cubierta vegetal, que protegieran la valla de las aguas.

Camino engorronado en Belvís de La Jara
Camino engorronado en Belvís de La Jara

En las comarcas graníticas podemos encontrar también cantos rodados de este material, como es el caso de las gargantas del valle del Tiétar, en la parte norte de la sierra de San Vicente o en Navalcán y Parrillas, más al oeste.

Todos estos aparejos en los que se utiliza el canto rodado precisan de un más elaborado ripio para el ajuste de la mampostería. El “engorronado”, con pequeños cantos rodados, fue el pavimento más utilizado en nuestros pueblos, incluso en Talavera, donde todavía hoy puede observarse en las calles del Hospital o San Sebastián por ejemplo.

Machón en aparejo de ladrillo y cantos rodados
Machón en aparejo de ladrillo y cantos rodados

En la subcomarca del Horcajo hay una excepción a la utilización de cantos rodados en muros de carga, aquí sí se utilizaban, aunque unidos por argamasa, por la escasez de estos materiales.

Construcción del valle de Valdevendega levantada con lentejones de caliza
Construcción del valle de Valdevendega levantada con lentejones de caliza

Piedra caliza: Dado que en nuestra comarca existen escasos afloramientos de roca caliza es muy infrecuente su utilización. Solamente he hallado un ejemplo en el valle de Valdevendega cerca de Pueblanueva. Se empleaban pequeñas piedras aplanadas o lentejones para la construcción de muros de aparejo en espiga.

Pizarras como remate de muros y aleros en La Jara
Pizarras como remate de muros y aleros en La Jara. Los muros son de mampostería de pizarra de colores más ferruginosos

Pizarra: El único lugar de nuestra tierra donde puede encontrarse pizarra en abundancia es en La Jara, principalmente en los valles del río Uso y del Jébalo. En el valle medio del Uso es donde se halla la pizarra de mayor calidad, es de color negro y más dura, por lo que de ella se extraen lajas más grandes y delgadas. Incluso hoy día se explotan canteras de pizarra en la zona del Uso próximas a La Nava de Ricomalillo y Fuentes.

Las pizarras de colores ferruginosos y grises se hallan repartidas por casi toda la comarca jareña pero son de inferior calidad.

La pizarra se emplea en el levantamiento de muros pero con barro como aglutinante, siendo raras las paredes hechas con pizarra y mortero de cal.

Con las lanchas más fuertes y regulares se pueden solar viviendas y cuadras, o se forman alacenas, poyos y bancos corridos en las cocinas, y también se emplean en el remate superior de los muros, donde se apoyan las últimas tejas de “las canales” formando los aleros.

Algunos chozos jareños tienen la techumbre formada por una falsa bóveda hecha mediante superposición de las lanchas algo desplazadas hacia el centro de la bóveda.

Techo de pizarra en un chozo. Está construido por aproximación de hiladas o falsa cúpula
Techo de pizarra en un chozo. Está construido por aproximación de hiladas o falsa cúpula

Las pizarras de estas tierras no tienen la suficiente calidad como para cortarse en lajas tan finas que se puedan usar para tejados, salvo en pequeñas superficies techadas de construcciones menores, como hornos, zahurdas o chozos.

Igual que el granito, las lanchas de un mayor grosor se emplean para enlosado de lavaderos, abrevaderos, canales, albercas y en algunas ocasiones para suelos doblados de extensión limitada, como es, el caso de los palomares, que se construyen mediante un entramado de palos sobre los que se sostienen las pizarras.

Portera de enebro en el real de San Vicente, tal vez la madera más resistente a la intemperie de nuestro entorno
Portera de enebro en el real de San Vicente, tal vez la madera más resistente a la intemperie de nuestro entorno

Madera: Varía mucho su utilización según la especies disponibles en cada zona, y así el castaño sí que era empleado en la sierra de San Vicente o en los pueblos serranos de La Jara, pero en tierras más bajas se aprovechaba el álamo, la encina, el fresno y el enebro para vigas y pilares aunque cuando se precisaba de vigas y alfangías o cuartones de mayor calidad o más largas y rectas se compraba madera de pino traídas desde Arenas de San Pedro o La Adrada.

Desde la Edad Media era importante Talavera como centro de intercambio de mercancías del gremio de carreteros que, con una organización similar a La Mesta, llegaban a nuestra ciudad con sus cargamentos madereros para después seguir viaje hasta Sevilla cargados de loza talaverana.

De ese ir y venir a Gredos aún nos quedan testimonios como las ruinas del parador de San Prudencio en término de Velada donde pernoctaban estos carreteros para saliendo de madrugada llegar a Talavera a la mañana siguiente.

Chozo de la majada de Braguillas techado con escoba
Chozo de la majada de Braguillas techado con escoba

Otros materiales vegetales empleados en la construcción vernácula eran la caña, la jara, la retama, la escoba y la paja, además del ramón o rama fina de los árboles utilizado para cubierta de muros o bardales o en zahúrdas.

SAN JERÓNIMO Y LOS JERÓNIMOS EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN JERÓNIMO

Escudo del monasterio jerónimo( simbolizado por el león) bajo la advocación de de Santa Catalina, simbolizada por la rueda dentada

Eusebio Hieronymus Sophronius nació en el año 340 en Dalmacia, en la actual Bosnia, y es uno de los cuatro Padres o Doctores de la iglesia Latina. Primero estudia latín y griego en Roma donde frecuenta por igual a filósofos y a bellas mujeres. Pero tiene un sueño en el que, tras preguntarle en el Tribunal de Dios si era cristiano, él dice que sí y recibe una fuerte bofetada, mientras se oye una voz que le llama mentiroso por estar en esos momentos inclinado intelectualmente por las ideas ciceronianas.

Al día siguiente, despierta con señales de haber sido golpeado. Su fervor le hace viajar a Tierra Santa para después retirarse al desierto de Siria donde se hace anacoreta y escribe la vida de Pablo el Ermitaño. En su vida eremítica estudia hebreo y sufre grandes tentaciones por el recuerdo y el deseo de las muchas mujeres que había conocido. Vence las tentaciones con el ayuno y golpeándose el pecho con una piedra con la que a veces es representado como uno de sus atributos.

En cierta ocasión quitó una espina de la pata a un león que mansamente se dejó curar, y  por ello este animal es su atributo más frecuente, así como el de la orden jerónima, por lo que ha sido representado formando parte de los emblemas de los diferentes monasterios que encargaban sus lozas o sus botes de farmacia en Talavera. En el Museo Ruiz de Luna se conserva una magnífica pieza de azulejería de gran calidad en su factura con el escudo del cenobio talaverano en el que aparece el león.

Jerónimo vuelve a Roma en 382 y conoce al Papa Dámaso, del que recibe el encargo de traducir las escrituras. Comienza así su ingente tarea en Roma y la finaliza en Palestina, donde es acompañado y auxiliado por Santa Paula. Vive en el entorno de Belén y muere en el año 420 dejando la versión de la Biblia de la que directamente deriva la llamada “Biblia Vulgata”, versión considerada como la oficial por el Concilio de Trento.

*Iglesia de Piedrescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Retablo de San Cristóbal. Siglo XVI. Policromía. Se ve a Jerónimo como Doctor de la Iglesia, de pie y vestido de cardenal. Se distingue de los otros tres doctores por su vestimenta de cardenal con el manto rojo, el capelo y el báculo con dos cruces. Lleva también el Libro en alusión a sus trabajos bíblicos y su erudición. Luce las largas barbas con las que suele caracterizársele, aunque no lleva la también habitual iglesia a escala.

Plato en el museo de Ávila con el león rampante del escudo de los jerónimos

*Hospital de los jerónimos en Guadalupe. Siglo XVIII (1797). Talavera –Puente? Policromía. El santo aparece como penitente desaliñado y semivestido con una tosca estameña, arrodillado ante un crucifijo en una escena en la que casi siempre se ve con una calavera, un reloj de arena y el capelo cardenalicio colgado de una rama o en el suelo.

*Convento de Santa Isabel en Valladolid. San Jerónimo penitente es la representación del santo en el desierto con la calavera, el libro y el crucifijo como sus atributos habituales y el león a los pies.

San Jerónimo penitente en el convento de Santa Isabel de Valladolid

Mural de San Jerónimo: Se trata de un panel de azulejería con la representación de varios santos que tiene 1,48m de anchura y 1,19m de altura con 13,5cm de lado- pintada polícroma que desarrolla una escena figurada, separada en dos pisos por una línea de cinta -13,5×6,5cm- decorada con calabrotes o cordones sogueados, enmarcando todo el mural una corona –de iguales dimensiones que los azulejos- con el motivo de glifos o pequeños arquillos bajo un friso lineal. La parte inferior se delimita con una línea de alízares -16×4,5cmde estilizada decoración vegetal.

Otra imagen del santo en este mismo convento es similar a la de Piedraescrita, solo que tiene el león rampante a sus pies.

San Jerónimo en el convento de Santa Isabel en Valladolid

Muchos son los platos de vajillas pertenecientes a conventos jerónimos como el de Talavera, el Escorial o Guadalupe que llevan el león rampante, símbolo de la orden, dibujado en ellos.

ENTRE LAS DOS CASTILLAS

ENTRE LAS  DOS CASTILLAS

Puente sobre el Tiétar en La Iglesuela
Puente sobre el Tiétar en La Iglesuela

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Vamos a recorrer hoy la zona más septentrional de la Sierra de San Vicente. El término de La Iglesuela se encuentra en pleno valle del Tiétar y asciende incluso por las laderas de Gredos. Históricamente formó parte del señorío de La Adrada y como casi toda la Sierra de San Vicente perteneció a la poderosa ciudad de Ávila y fueron sus caballeros medievales quienes lo repoblaron.

La Iglesuela es el punto de partida de esta ruta que podemos recorrer a pie o en bicicleta de montaña, con la dificultad de que en parte del trayecto no hay camino pero el terreno es practicable en bici.

Iglesia y arquitectura de La Iglesuela
Iglesia y arquitectura de La Iglesuela

Debemos dar una vuelta por el casco urbano y observar su arquitectura popular, de la que todavía quedan no pocos edificios con las características típicas de las construcciones serranas abulenses. Los tejadillos voladizos, las balconadas en algunas fachadas y los perfiles largos de los tejados con escasos huecos en los muros graníticos, son algunas de las características más significativas.

Fuente de la ermita de la Virgen de la Fuensanta en La Iglesuela
Fuente de la ermita de la Virgen de la Fuensanta en La Iglesuela

Otra peculiaridad de La Iglesuela es la abundancia de fuentes tanto en el casco urbano, como en los alrededores, casi todas están abovedadas con sillares graníticos y tienen lavaderos o bebederos para el ganado del mismo material. Junto al pueblo, en el Ejido, hay varias de estas fuentes, una de ellas algo más ornamentada y con un largo bebedero para facilitar el acceso a rebaños numerosos.

A unos quinientos metros del casco urbano, en dirección norte, parte un camino a la derecha que nos llevará hasta la curiosa Ermita de la Fuente Santa, a ella se dirige una bonita romería a primeros de Mayo y es muy venerada la Virgen de la Fuensanta en la comarca por las propiedades curativas atribuidas a la fuente que se sitúa en los mismos muros de la ermita.

Restos de un molino de agua en el Tiétar
Restos de un molino de agua en el Tiétar

Desde aquí seguiremos un camino en dirección nordeste que nos llevará tras ascender al Cerro del Cuadro, hasta el río Tiétar, que en esta zona es de singular belleza por discurrir entre un bosque de pinos piñoneros autóctonos. En estos parajes es muy abundante la cigüeña negra y un gran número de rapaces y otras especies de aves. Esto ha hecho que parte del término de La Iglesuela, haya sido declarado recientemente zona protegida de caza para conservar su  rico patrimonio natural.

El Tiétar a su paso por los pinares de La Iglesuela
El Tiétar a su paso por los pinares de La Iglesuela

Descendemos el Tiétar por su mismo cauce si vamos andando, o por un camino que nos conduce a la carretera de Casavieja. Junto al puente de la carretera, río arriba, se halla otro puente más antiguo en un paraje muy ameno, donde podemos, como en el resto del trayecto fluvial, intentar pescar algún barbo, cachuelo e incluso black-bass. En el descenso del río se adornan las orillas con algunas alisedas, saucedales, choperas y fresnedas, en los lugares donde el regadío y las plantaciones de espárragos no han deteriorado el bosque de ribera. También encontraremos tres ejemplares de molino de agua que dan un toque pintoresco al entorno, sobre todo el conocido como de Castillo construido en obra de sillería.

Puente romano sobre la garganta Torinas en Sartajada
Puente romano sobre la garganta Torinas en Sartajada

Llegamos a la desembocadura de la Garganta Torinas en el Tiétar y un poco más abajo cruza el río un camino que nos conducirá hasta el pueblecito de Sartajada, que es famoso por haber tenido en tiempos una pujante artesanía alfarera con numerosos hornos árabes en su caserío. Sus pequeños cántaros eran célebres por la frescura con que mantenían el agua, eran utilizados en toda la comarca, y tanto es así que cada vez que se rompía alguno se decía «Eso se ha oído en Sartajá», en referencia a que aumentaría el negocio alfarero de sus habitantes.Hoy permanece abierto un taller donde podremos adquirir alfarería tradicional.

Alfar de Sartajada
Alfar de Sartajada

Podemos volver a La Iglesuela a través de un camino que atraviesa un puente medieval o subir hacia la carretera junto a la que, en el paraje conocido como Arroyolugar se halla un curioso museo al aire libre de escultura popular. Un pastor local, Longino, ya fallecido, talló en los bloques graníticos enormes esculturas con motivos animales.

Museo de escultura popular de Longino
Museo de escultura popular de Longino

El proverbial cochinillo de La Iglesuela, nos repondrá de la caminata.

CACERÍAS MEDIEVALES

La riqueza faunística de este terreno ya era conocida en el medievo, y aparece reflejada en el Libro de la Montería de Alfonso XI. En él se cuenta que  «la Yglejuela» y otras zonas cercanas de la Sierra de San Vicente eran «buenas para oso en ynvierno y para puerco en otoño e invierno». También dice que «cuando a buen venado sueltan e lo bien porfían, teniendo buenos canes, non ay si non matarle.

HOY FERIAS, SAN MATEO EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

SAN MATEO EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

San Mateo en azulejería del siglo XVI en la iglesia de Higuera de las Dueñas

San Mateo, primer evangelista, era publicano o cobrador de impuestos de Cafarnaúm antes de su conversión. Cristo pasó por delante de su caseta de aduanas y le dijo sígueme. Mateo organizó un banquete al que invitó a sus antiguos compañeros y a otros pecadores, lo que causó el escándalo de los fariseos y Jesús les respondió que “no había venido a llamar a los justos sino a los pecadores”.

Primero predicó en los alrededores de Judea y escribió su evangelio hacia el año 50 en la lengua popular de los judíos, el arameo. Por ello se le considera el evangelizador de los hebreos. En su evangelio describe muchos detalles de la infancia de Jesús y su objetivo principal es demostrar que es el Mesías.

San Mateo en azulejería del siglo XVI en la iglesia talaverana de El Salvador

Los textos apócrifos dicen que, tras la dispersión de los apóstoles, Mateo, el que San Marcos llama Leví hijo de Alfeo, va a Etiopía donde predica el evangelio durante treinta y tres años. Allí dos magos acompañados de dos dragones se hacían adorar como dioses pero triunfa sobre ellos. También resucita a Ifigenia, la hija del rey Egipo que se convierte al cristianismo junto a toda su familia pero muere y su hermano, el rey Hirciaco, quiere casarse con su sobrina Ifigenia y le ofrece a Mateo la mitad de su reino si consigue convencerla, pero a ello se opone el evangelista. Invita al monarca a ir a misa el siguiente domingo y allí delante de todos dice que el que se atreviera a raptar a la mujer del rey debería ser castigado con la muerte y como Ifigenia quiere ingresar en un monasterio con otras doscientas doncellas, su esposo es Dios e Hirciaco no debe atreverse a casarse con la esposa de su rey celestial. Furioso por ver así burladas sus expectativas el rey ordena a uno de sus esbirros que asesine a Mateo, lo que hace con un hacha decapitándolo, para otros muere por lapidación, y una tercera versión asegura que fue quemado vivo.

San Mateo en la iglesia de Piedraescrita

Hirciaco junto a su hijo prendió fuego al monasterio, pero las llamas no le afectaron y sin embargo saltaron al palacio del rey que se quemó completamente. El hijo fue poseído por un espíritu maligno que le obligó a confesar su crimen ante el sepulcro de Mateo. El rey contrajo la lepra y se suicidó arrojándose sobre su propia espada, reinando después un hermano de Ifigenia.

San Mateo en azulejería talaverana del siglo XVII en la basílica del Prado

La representación más frecuente del santo lo pinta sentado escribiendo el evangelio bajo la inspiración del ángel, más bien un hombre alado, que es su símbolo y uno de los “cuatro seres vivientes” apocalípticos del sueño de Ezequiel que representan a cada uno de los evangelistas. También es su símbolo el hombre por hacer hincapié en la humanidad de Cristo. Como apóstol puede llevar una bolsa o una tablilla de contador en recuerdo de su antiguo oficio, por lo que a veces también se representa la escena en que sentado en su oficina cobrando impuestos es llamado por Jesús.

El libro con citas de su evangelio es uno de los atributos de Mateo. Basílica del Prado

Otro de sus símbolos es el hacha en recuerdo de su ejecución. Sus atributos como evangelista son el libro, en el que a veces se pueden leer varias inscripciones de su evangelio, como es el caso del de la basílica, la pluma, el tintero y el hombre alado. Como apóstol viste túnica talar y palio. Es patrón de los funcionarios de hacienda y aduanas, los cambistas y los contables.

San Mateo en cerámica de Ruiz de Luna del siglo XX en la iglesia de Castillo de Bayuela

Aparece en los evangelistas representados en la iglesia de Higuera de las Dueñas y en Castillo de Bayuela se encuentra representado en el púlpito junto a los otros tres evangelistas en obra de Ruiz de Luna.

En su evangelio describe la genealogía de Cristo por lo que antes de los paneles que la representan en la basílica de El Prado aparece la imagen del apóstol. También puede que se le represente por ser patrón de una de las cofradías o gremios que financiaron los azulejos.

San Mateo de Ruiz de Luna en el púlpito de Bayuela

San Mateo es un santo también vinculado a Talavera por celebrase en su honor las ferias del 21 de septiembre, día de su festividad.

PENA DE TORMENTO A DON ALEJANDRO PÉREZ CALDERÓN

PENA DE TORMENTO A DON ALEJANDRO PÉREZ CALDERÓN

Potro similar al que aparece en la causa
Potro similar al que aparece en la causa

PENA DE TORMENTO A DON ALEJANDRO PÉREZ CALDERÓN

Entre 1719 y 1721 tiene lugar en el tribunal de la Santa Hermandad uno de los procesos más espectaculares, casi novelesco, del siglo XVIII. Don Alejandro Pérez Calderón y Manuel Ramos estaban acusados y presos por haber cometido numerosos actos criminales por la Sierra de Madrid, Valle del Tiétar y Campo de Arañuelo, en un largo periplo delictivo de robos, hurtos, escalamiento, salteamiento, violación, heridas y muerte.

Durante la instrucción, comprendiendo el alcalde que no existe posibilidad de declaración voluntaria por parte de los encartados, y al no ser las pruebas concluyentes, decide solicitar los permisos oportunos para aplicar tortura a los acusados.

La autorización de la pena de tormento sorprendió y provocó una gran desesperación en la persona de don Alejandro, noble de Alcobendas venido a menos, más entregado a la vida y bienes ajenos que a otros negocios acordes con su origen. Pero no era sólo el rigor de la pena lo que le preocupaba, sino que también su honra y apellidos quedarían manchados para siempre. Era un noble de cuna y no actuaba solo en sus fechorías, pues le acompañaba Manuel Ramos Sanz, “hombre de sangre y calidad baja”, compinche en los horrendos crímenes que se les imputaban. Como él sufriría tormento (1).

El tribunal les había condenado, el diez de marzo de 1721, “a cuestión de tormento, por sí y en cabeza ajena”. Manuel Ramos no planteaba ningún problema jurídico, pero don Alejandro dada su noble extracción no debía sufrir esta pena tan plebeya. Era necesario evacuar consultas al rey Felipe V por mediación del Consejo de Castilla (2). El rey no sólo confirma la pena de tormento, sino que se adelanta al propio tribunal y ratifica de antemano por sentencia definitiva la que se dicte.

Todo se previene como de costumbre. El ejecutor del tormento se trae de Toledo sigilosamente y en secreto, por no haberlo al presente en esta villa. Igualmente se previene que los presos sean separados por ser muy estrecha la cárcel, de tal manera que dándole a uno tormento el otro escucharía por fuerza la confesión, de que se sigue graves ynconbenientes en las averiguaciones. El alcalde ordena que don Alejandro sea llevado, con las prisiones, guardias y custodia nezesarias a casa de Francisco Puebla, vecino que moraba enfrente de la cárcel. Mientras tanto se daría tormento a Manuel, por ser de menor hedad y menor resistenzia. Al tiempo se avisa a los oficiales de la Santa Hermandad para que a las nueve de la noche del tres de abril, estén preparados a las puertas de las casas de don Luis de Arellano Duque de Estrada Meneses y Pacheco, marqués de Villatoya y alcalde que lleva la causa (3).

Cuadrillero de la Santa Hermandad del siglo XVIII
Cuadrillero de la Santa Hermandad del siglo XVIII

Diez menos cuarto de la noche. Todo está dispuesto para comenzar en la cárcel de la Puerta de Zamora. Asisten al tormento además del alcalde, su asesor jurídico, el escribano, el ejecutor, un médico y un cirujano. No está presente el abogado de la parte, ni siquiera se le ha notificado la pena de tormento. Con posterioridad protestará ante el tribunal, por esto y por no haber admitido la recusación de uno de los asesores jurídicos, hecha por don Alejandro. Dicha circunstancia causará la reprimenda del presidente del Consejo de Castilla al marqués de Villatoya.

Pero sigamos con el asunto. La sala del tormento está ubicada en la planta superior de la cárcel. Una vez torturado Manuel Ramos la noche del tres de abril, “según la calidad y cantidad que determinó el alcalde”, por la mañana, se trajo a don Alejandro Pérez Calderón desde la casa del vecino. Acto seguido se le comunica de nuevo la sentencia y se le requiere por tres veces para que declare y confiese la verdad… en que está negativo, si no quiere experimentar el rigor del tormento; con apercivimiento que…los riesgos que de él se le siguieren serán de su quenta y riesgo.La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es P1013473-1024x768.jpg

En este solar de la Puerta de Zamora se encontraban las dependencias donde fue torturado en directo don Alejandro por la Santa Hermandad de Talavera.

Don Alejandro no se impresiona y lo niega todo. Pero la presión continúa. Ahora, a la vista del potro, se le requiere de nuevo para que confiese sus delitos. Por respuesta se obtiene un no. El alcalde manda a Andrés de Brizuela, ejecutor venido de Toledo, que le desnude y prepare para el tormento, pues don Alejandro estaba con los grillos y prisiones nezesarias. Un nuevo requerimiento para que confiese resulta tan poco fructífero como los anteriores. Por lo cual el alcalde le toma juramento para iniciar inmediatamente el castigo. Sin embargo, aun falta un trámite por hacer; es el reconocimiento físico del reo antes de sufrir la pena.

Los peritos del examen no son otros que el médico y el cirujano (4). El primero en efectuar el rejistro (5) es el médico don Pedro de Herrera, que no halla impedimento alguno. Pero al parecer don Alejandro tiene algo abultadas las piernas, por lo que es llamado el cirujano Manuel Vicente Figuereo. Tras su inspección Ocular declara ser un morbo edematoso de las umedades de la prisión pero que, no obstante, ella no le sirbe ni puede serbir de ympedimento para la ejecución del tormento.

Así pues, a la hora de la una y cuarenta minutos de la mañana del día cuatro de abril, don Alejandro fue sentado por el ejecutor en el potro. Y estando en él le afianzó con un cordel por bajo de los brazos a una alcayata, y de las pies al potro, Y luego le dio la primera buelta de lígadura(6) al brazo yzquierdo. Y en ella le preguntó su señoría:

Cárcel de la Santa Hermandad, escenario del tormento de don Alejandro
Cárcel de la Santa Hermandad, escenario del tormento de don Alejandro

-¿Quiény cuántos rovaran las casas de doña Antonia de Quirós, vecina de Robledo de Chavela?

-¿ Quién rovó en las zercanías de las vosques de El Escorial a diferentes arrierao?

-¿Y quién rovó, y quién y quántos rovaron en el pinar de Santa Marina seis arrieros?

-¿ Quién y quántos rovaron al Salto de López diferentes arrieros y pasajeros y una mujer que biolentaron en presencia de su marido?

-¿Quién y quántos rovaran a la Encina Voticaria diferentes arrieros?

-¿Quiény quántos rovaran al señor obispo de Lima mas allá de la villa de Almaraz, en el año pasado de mil setezientos y diez y nueve?

-¿Quién y quántos rovaron e yrieron más de setenta gallegos a la entrada del monte de Parrillas, en el año de mil setezientos y die zy ocho?

-¿ Quién y quántos rovaron o unos caldereros en las zercanías de Montesclaros?

-¿ Quién y quántos quisieron rovar a Domingo González entre la villa de Casatejada y Navalmoral?

-A que respondió:

-No sé, señor. ¡Ay Dios mío!, no sé nada. Y si tal sé, no salga del sitio adonde estoi; que estava preso en la cárcel de Corte por el mes de mayo del año pasado de setezientos y diezyocho.

El noble delincuente no proporciona ninguna información y niega todas las acusaciones en las que está imputado. El juez decide continuar y ordena que se le dé la primera vuelta de ligadura en el brazo derecho. Persiste en su actitud anterior y sólo consigue decir que es “desgraziado y le an levantado este falso testimonio”.

Con un grito desgarrador exclama:

-¡Ay Virgen Santísima!… y puedo jurar a Dios y a setenta mil cruzes que no sé dónde cae el pinar de Santa Marina. Y ya tengo dicho a vuestra señoría estava en la cárzel de Corte por mayo de setezientos y diezyocho. Y que estava en Madrid cuando el rovo del señor obispo de Lima. Que para qué se le pregunta lo del rovo de los caldereros, si an benido a reconozerle a la cárcel y dijeron que no era él…

El juez prosigue con el tormento y ordena una nueva vuelta de ligadura en el brazo derecho requiriéndole a que diga la verdad. A lo que respondió

-¡Virjen Santísima! Señor, de todo lo que se me acumula en la causa ni sé cosa maldita… Yo no sé nada, señor No sé, señor…

Por lo qual mandó su señoría se prosiga. Y por dicho ofizial ejecutor se le dio primer tranpazo (7) del pie yzquierdo. Y en él se le volvió por su señoría a repreguntar quién y quántos yzieron los rovos y violenzia aquí contenido, con espresión de cada uno separado. A que dijo:

-Yo no lo sé, señor, como dios consiente que no permitierais, señor; vajara tu justizia a declararlo, que yo nazí con mucha honra y no puedo ejecutar cosas tan viles (8), Y que en cuanto al rovo de los caldereros, consta del reconozimiento de ellos, que no lo yzo. Y si vuestra señoría quiere que yo diga lo que no e echo, si me salba la conzienzia, lo diré. ¡Virjen de la Soledad! ¡Madre mia!

Prosigue la tortura visto que el penitenciado está en negativo. Ahora el trampazo va dirigido al pie derecho con igual interrogatorio. La respuesta es la misma, dice no lo sabe y grita:

-¡Ay Virjen Santísíma! que me quiebra el muslo. Señor, yo no lo sé. ¡Confesión!

Don Alejandro aguanta cuanto puede, pues su libertad pende de un hilo y él lo sabe. Al menor desfallecimiento, a la menor de las debilidades provocadas por el dolorosísimo castigo, el hilo puede trocarse en soga y pender su cuerpo en el patíbulo. También sabe esto el juez que dirige la sesión de tortura. Por eso ordena al ejecutor que continúe, dando ahora la primera vuelta de garrote (6) en el brazo izquierdo. El atormentado noble responde:

-¡Ay Virjen Santísíma! … En la causa de Madrid está provado y los señores de la Sala del Crimen me dieron por libre. Déjelo vuestra señoría, que yo no sé nada… Y el royo del Salto de López y estupro de la muxer, no lo sé… Y era menester toda España para rovar a setenta gallegos… Y ya tengo dicho estava en Madrid al tienpo que se rovó al señor obispo de Lima… Y en quanto al rovo de los caldereros,… en mi vida he sido amigo de hacer calderos…

Aún en estas circunstancias tan especiales el sufrido gentilhombre se permite el lujo de dar unos chispazos de humor a su crítica situación. Cosa que no debía alegrar mucho al acompañamiento.

Alternándose el tormento en sus miembros se le da garrote en el otro brazo.

-¡Virjen Santísima del Carmen!

De nuevo es apercibido para que diga la Verdad, porque en su defecto se continuará con el rigor del tormento. Como su actitud no cambia, el juez manda al executor de la justizia prosiga. Y le dio primera vuelta de mancuerda” (7).

-¡Ay!, que se me quiebran los brazos… Yo no lo sé, señor, ¡ay!… No lo sé señor, que tengo quebrado este brazo…

Segunda vuelta de garrote en el brazo izquierdo.

-Yo no sé nada, señor…¡Virjen Santísíma! No tengo que responder nada más de lo que tengo respondido.

Segunda vuelta de garrote en el brazo derecho.

-¡Ay, Virjen Santísima! No lo sé, señor…¡Virjen Santísima del Prado! No lo sé señor…

Y viendo su negativa se le dio segundo tranpazo del pie yzquierdo. Y en él se le bolbió, por su señoría, a preguntar quién y quántos ejecutaron los referidos rovos, con expresión de cada uno de por sí. A que dijo:

-¡Ay!, no lo sé, señor. Señor no lo sé…

Segunda vuelta de trampazo en el pie derecho.

-Por amor de Dios, señor, que me quiebra el pie… No lo sé señor. ¡Ay Bírjen Santísíma!, yo no sé nada, señor…

La sesión continúa alternando las distintas modalidades de tormento de cuerdas en el potro. Don Alejandro, casi desvanecido por el dolor, niega una y otra vez las acusaciones clamando entre vuelta y vuelta, e implorando incansablemente socorro a la Virgen.

Y queriendo proseguir en el terzer tranpazo de los pies por el ofizial ejecutor de la justizia, se reconozíó tener las piernas y muslos ynchados y muy enbarados. Se mandó por su señoría entrase el dicho Manuel Vicente Figuereo, zirujano, le reconozca de vajo del juramento que tiene fecho y declare el estado en que se alla. Y que si de proseguir en el tormento se le podrá sobrebenir riesgo, 0 aczídente por donde pueda perder la bida o mienbro alguno,

Visto y reconocido por el cirujano insiste en que por ser el dicho don Alejandro demasiado de fornido y grueso, y el potro estrecho, tiene con esijenzia de que se le quiebre el muslo o se le disloque la rodílla, por lo qual es de sentir no se puede proseguir sin riesgo conozido. Ante el peritaje del especialista, el juez manda cesar la ejecución del tormento y que se le ponga en un quarto, en cama y los dichos médíco y zirujano le asistan y curen aplicándole los remedios y medizinas que fuesen necesarias y allaren conduzentes.

No hubo más tormento, ni para el hidalgo ni para su compinche. Ninguno de los dos confiesa delito alguno. No obstante, el tribunal les sentencia a penas de presidio y destierro. La entereza y firmeza demostrada en el potro los libró, sin duda alguna, de una segura pena de muerte por ahorcamiento en el patíbulo del Prado.

  • 1.- Ya adelantábamos que los casos de tormento en el tribunal de la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera son poco comunes. Traemos aquí éste por dos razones, la primera ya dicha, la segunda es más excepcional ya que éste es el único caso de tormento ejecutado en la persona de un noble, aunque de baja estofa, que se conserva en el archivo de la audiencia hermandina.
  • 2.- El rey era quién únicamente podía autorizar el tormento. El Consejo de Castilla, a través del cual se tramita el asunto, se corresponde hoy con nuestro Tribunal Supreme.
  • 3.- Las casas del palacio del marqués de Villatoya todavía pueden reconocerse en la plaza que lleva su mismo nombre. Es un edificio de construeeión gótica con una hermosa portada.
  • 4.- Para ser médico o cirujano se necesitaba haber cursado determinados estudios y pasar un examen ante el “Protomedicato», tribunal examinador compuesto por los tres médicos del rey. Hasta el más humilde de los oficios relacionado con la medicina, como es el caso de los barberos, debían superar una prueba de aptitud si querian ejercer la profcsión.
  • 5.- Esta palabra se utiliza todavía en la zonas rurales como sinónimo de reconocimiento médico.
  • 6.- Tormento que se daba apretando los cordeles a modo de torniquete. Es uno de los antecedentes de nuestro castizo garrote vil.
  • 7.- Se entendía por trampazo la última de las vueltas que se dan en el tormento de cuerdas, en nuestro caso es la primera, seguramente por la comprensión general del término.
  • 8.- Hace referencia aquí al delito de violación del que es acusado.
  • 9.- Ligadura fuerte que se hace con una cuerda gruesa, dándole vueltas con un palo o garrote. No difería mucho de los anteriores.
  • 10.-.- En este caso, se refiere a la vuelta que se da con la mano en el torno o rueda del potro, del cual el reo permanece atado por los píes, produciéndose el estiramiento del cuerpo al estar las manos atadas a una alcayata en la pared.