CAMINO DE LOS BANDOLEROS A GUADALUPE (15) CONOCEMOS ALÍA Y SU ENTORNO

Detalle de la decoración mudéjar de la iglesia de Alía

La guerra causó grandes destrozos en el patrimonio de Alía. Uno de los monumentos dañados, aunque después parcialmente restaurados, fue la ermita de la Virgen de la Concepción que se halla en la dehesa Boyal y que era llamada antes de Aguas Santas por acudir a ella los vecinos en épocas de sequía. A la salida del pueblo, camino de Guadalupe, se ha levantado recientemente una hornacina con una imagen en cerámica de esta misma advocación, a la que el quince de Agosto se venera desde las doce de la noche a las dos de la mañana en los llamados “Buenos días a la Virgen”. Otra ermita también afectada por la contienda se encuentra en el casco urbano y es conocida como la de La Pasión. Según el historiador local Valentín Alcojol fue un antiguo hospital de peregrinos.

Una de las ermitas de Alía

También conserva el pueblo una arquitectura tradicional típicamente jareña que describimos en una entrada hace unos días

Bóveda de crucería en la iglesia de Alía

LA IGLESIA

Durante nuestro periplo por los caminos guadalupanos iremos visitando algunas obras de arte mudéjar de gran interés y con ciertas características comunes y similitudes derivadas de la influencia que el monasterio y los alarifes que trabajaron en él llevaron a  las construcciones del entorno.

La iglesia parroquial de Alía se encuentra bajo la advocación de Santa Catalina, patrona de la localidad. Se trata de un templo de tres naves y crucero con una mayor altura en la central. Remata con una cabecera poligonal. Las naves están separadas por hermosos arcos apuntados construidos en ladrillo, como los pilares en los que se apoyan que son achaflanados y rematados en imposta. Esta característica así como la combinación de mampostería y ladrillo en el aparejo de sus muros o el portal del acceso de sur son algunos de los aspectos comunes  con la  iglesia de Valdecaballeros, que junto a la de La Calera y la de Castilblanco dependieron de ésta parroquia de Alía. Por supuesto se perciben también algunas semejanzas con motivos del claustro del monasterio de Guadalupe.

Torre y pórtico de la iglesia de Alía

El presbiterio se eleva en el exterior sobre el cuerpo de la iglesia con arcos ciegos apuntados fabricados en ladrillo. La torre es curiosa, rematada en espadaña, de planta rectangular y de pequeñas dimensiones, desproporcionada con la amplitud del cuerpo de la iglesia. Es también muy similar en su tipología a una de las torres del monasterio de Guadalupe.

Arquitectura popular de La Calera con grandes chimeneas

En el entorno de Alía es posible disfrutar también de algunos parajes de interés, además de los ya conocidos de los Guadarranques y Peña Amarilla. Podemos acercarnos al encantador pueblecito de La Calera incluido también en este ayuntamiento. Se trata de una aldea sumergida en las Villuercas, al pie de la Sierra de La Palomera. Tiene un par de bares y una arquitectura popular con algunos edificios que conservan el sabor serrano y si tomamos un camino que va directamente a Guadalupe desde La Calera pasaremos junto a una presa que resulta curiosa y pintoresca entre estas barreras y barrancos.

Presa cercana a La Calera

También al nordeste del término de Alía, solo que más cercano a Navatrasierra, en las riberas de uno de los afluentes del Guadarranque se encuentra el bonito paraje del charco de  La Trucha que cuenta con uno de los mejores bosques de loros del entorno y una quesería donde se puede adquirir queso de cabra con marchamo ecológico. Las magníficas pozas pueden servirnos para refrescarnos en el verano y seguro que nos sorprende la fauna de estos lugares solitarios donde no es extraño que nos crucemos con algún venado. También tiene algo de mágico el lugar pues uno de los charcos que se forman entre las cascadas aseguran los lugareños por su profundidad y oscuridad que es un “resolgaero del mar y si una cabra cae a él salen sólo sus tripas porque se la han comido los tiburones”

Charco de la Trucha

Al sur del casco urbano de Alía, como a cuatro kilómetros, discurre el Guadalupejo en cuyas orillas se asientan antiguos molinos de agua que serán, junto al paisaje y la soledad, otro atractivo para pasear por sus riberas. Podemos llegar al río siguiendo un cordel que va a parar junto a las ruinas del primero de los molinos, el de Los Cerezos. Subiendo después aguas arriba encontramos el molino de La Puente, llamado así por encontrarse junto a un encantador puentecillo de mampostería. Si ascendemos más encontramos los restos de los molinos de Los Vallejos, de Las Covachas y el de Las Corchas en un recorrido ribereño de unos tres kilómetros.

Los valles del entorno de Alía son de una gran belleza y soledad

Pasado el kilómetro 156 de la carretera que nos traía desde Puerto de San Vicente sale un camino en dirección sureste que nos puede acercar hasta unos antiguos baños hoy arruinados donde acudían gentes del entorno para aliviar sus dolores. El último tramo del camino debe realizarse necesariamente a pie.

En cuanto a la artesanía, en Alía hay visitar viejos telares de tradición árabe en los que todavía se elaboran hermosos tejidos de lana y lino. También son de gran interés los bordados locales.

Semana Santa en Alía

Las fiestas populares se celebran el 25 de Noviembre en honor de Santa Catalina y del 13 al 15 de Agosto las fiestas estivales de la Virgen. El 1 de Mayo se va en romería a la ermita de la Concepción.

En cuanto a la gastronomía, en dos de los restaurantes de la localidad nos repondremos de las caminatas degustando la cocina local de la que forman parte sustancial los platos de caza además de los típicos gazpacho, migas, caldereta de cabrito, cuchifrito y “rebolao”. De postre los “encanutaos”, roscas, perrunillas o candelillas y el magnífico queso de cabra de la zona.

Flora de los Guadarranques

ARQUITECTURA POPULAR PUEBLO A PUEBLO (7) ANCHURAS Y SUS ALDEAS (y 2)

Segunda parte

Reproduzco aquí un interesante fragmento de un estudio geográfico de Fernando Jiménez de Gregorio, de 1953, sobre el Rincón de Anchuras, donde trata sobre las viviendas de Anchuras y sus pedanías.

Quedan pocos bardales como cubierta vegetal protectora de los muros en Anchuras y sus pedanías

“Las modernas casas de Las Anchuras capital, aunque de pizarra y cuarcita tienen una parte de ladrillo en el encuadre de los huecos que son de buen tamaño. Algunas aparecen revocadas y con la vivienda a la calle.

Los balcones son escasos porque siguen siendo la mayoría de un piso; la cubierta de madera, generalmente de pino. La portada adopta generalmente la forma de cuerda de arco. Seguir leyendo ARQUITECTURA POPULAR PUEBLO A PUEBLO (7) ANCHURAS Y SUS ALDEAS (y 2)

PASEO PARA CONOCER EL MONASTERIO Y LOS TOROS DE GUISANDO

Monasterio y ermita desde los toros de Guisando
Hoy nuestro paseo será corto en recorrido pero muy interesante desde el punto de vista del patrimonio histórico.
Monasterio jerónimo de Guisando en El Tiemblo

Desde el kilómetro 1,6 de la carretera Ávila 511 que nos lleva hacia el Tiemblo, un kilómetro al sur de los Toros de Guisando parte un camino que primero cruzará la Cañada Leonesa Oriental y que luego nos lleva hasta el convento de Guisando, un lugar que os sorprenderá por su aspecto de ruinas románticas con la hiedra subiendo por las paredes, con los restos de la iglesia, los arruinados claustros y una curiosa ermita renacentista sobre la cueva donde en principio se instalaron los ermitaños. Seguir leyendo PASEO PARA CONOCER EL MONASTERIO Y LOS TOROS DE GUISANDO

ARQUITECTURA POPULAR PUEBLO A PUEBLO (7) ANCHURAS Y SUS ALDEAS

Primera parte

Aparejo de pizarra y cuarcita en la arquitectura de Anchuras

Aunque la absurda división provincial de 1833 tuvo el capricho de incluir a Anchuras en la provincia de Ciudad Real, este pueblo es por historia y geografía una localidad de la comarca de La Jara, y perteneciente al alfoz de Talavera por tanto, no a la comarca de Los Montes en Ciudad Real. Seguir leyendo ARQUITECTURA POPULAR PUEBLO A PUEBLO (7) ANCHURAS Y SUS ALDEAS

ALBERCHE (10) LOS TOROS DE GUISANDO y LA VENTA JURADERA

Los cuatro toros de Guisando

Estas esculturas zoomorfas se encuentran en término de El Tiemblo, frente al cerro de Guisando y en una zona de evidente interés estratégico, ya que junto al Puerto del Pico es éste el lugar de más fácil comunicación entre las dos mesetas. Es una zona amena, de arroyos festoneados de fresnos y praderas de frescos pastos que se encuentra también cercana a una de las principales vías pecuarias de la trashumancia. la Cañada Leonesa Oriental. Las esculturas se encuentran orientadas hacia el poniente, justo en la dirección del punto en que se oculta el sol en invierno, el “poniente brumario”. También han resaltado algunos autores la localización de los toros muy cerca del centro geográfico de la península y justo en el límite de las provincias romanas de la Lusitania y la Tarraconensis.

Visión idealizada de los toros de Guisando en el siglo XVIII

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CAMINO DE LOS BANDOLEROS A GUADALUPE (14) OBSERVAMOS LOS BUITRES Y LLEGAMOS A ALÍA

Buitreras de peña Amarilla

Ascendemos ahora cuatro kilómetros y encontramos un miradero desde el que se puede observar un paraje de gran belleza junto al desfiladero de la Peña Amarilla. Enfrente  observamos unas cuevas en torno de las que sobrevuelan numerosas aves entre las que podemos distinguir numerosos buitres. Abajo, apenas pueden vislumbrase las aguas del río que percibimos más bien por el ruido que hacen al discurrir bajo las umbrías de las alisedas.

Muy cerca, siguiendo camino hacia Alía, se ha abierto recientemente una casa rural donde podemos alojarnos,  comer o adquirir productos locales. A partir de aquí está señalizado el antiguo camino que nos conduce hasta Alía, aunque si lo deseamos podemos continuar por la carretera.

Buitre Leonado

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RUTA POR EL CASTAÑAR DEL TIEMBLO AL POZO DE NIEVE

 

Paseando el castañar de El Tiemblo

Por una pista en parte asfaltada de algo más de siete kilómetros podemos acceder a este bosque maravilloso que, sobre todo en otoño, con el variado colorido de las hojas, es un espectáculo digno de ver. En su recorrido, hacia el kilómetro 4, encontramos un monumento dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente, que anduvo por estos parajes estudiando el buitre negro. Debemos dejar el vehículo en el paraje de El Regajo, donde hay una zona habilitada para merendero. Podemos hacer diferentes recorridos entre las arboledas de castaño, pino y roble con manchas de serbales o acebos entre otras especies, pero en invierno puede estar a veces cortado el acceso por las monterías.

El castaño monumental de El Tiemblo conocido como El Abuelo

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ARQUITECTURA POPULAR PUEBLO A PUEBLO, (6) ALÍA

Cuadras y viviendas suelen ser de una planta y levantadas en mampostería de pizarra. Se ve el ladrillo en algunos elementos..

Alía formó parte de La Jara, la tierra histórica de Talavera de la Reina, aunque hubo intentos de nobles que quisieron desgajarla del alfoz de la villa del Tajo. En esta comarca debemos incluirla por la tipología  de sus construcciones, pero con algunas peculiaridades como el empleo de ladrillo. Su situación en territorios serranos hace que se utilice la cuarcita además de la consabida pizarra.

Arquitectura popular de alíaTeja, ladrillo y pizarra enjalbegada

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ALBERCHE (9) EL TIEMBLO Y SU CASTAÑAR

Ermita de San Antonio en El Tiemblo

Los pueblos que pasaron por El Tiemblo fueron dejando muestras de sus culturas desde la prehistoria, una de cuyas huellas más significativas son los  llamados Toros de Guisando, de los que hablaremos en otro capítulo y que también por sus inscripciones demuestran la presencia romana. La época de los visigodos nos dejó como muestra de su paso una necrópolis de “lucillos” o sepulcros labrados en la piedra en el lugar de Valdepalomas, y ya desde la Edad Media hay documentos que nos hablan de El Tiemblo como aldea.

Arquitectura popular de El Tiemblo

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CAMINO DE LOS BANDOLEROS A GUADALUPE (14), ASALTOS EN GUADARRANQUE

Puente de los Guadarranques, lugar de frecuentes asaltos de bandoleros

Una vez traspuesto el puerto de San Vicente comenzamos el descenso hacia el valle de Los Guadarranques. La carretera coincide con la antigua cañada de merinas en muchos tramos de su recorrido, aunque al principio discurre a la derecha paralela a ella. Pasado el kilómetro 144 atravesamos sobre la vía abandonada de la línea Talavera -Villanueva de la Serena, sobre la que se ha trazado la denominada Vía Verde de La Jara que no llega hasta aquí por interrumpirse en la estación de Minas-Puerto la posibilidad de acceso debido a la inundación de los túneles que atraviesan la sierra de Altamira y al derrumbe de taludes. Esta zona de la vía que encontramos ahora, cercana al conocido como túnel de La Loba, es a la que nos referíamos anteriormente por su riqueza en fósiles.

Dibujo que recrea una comitiva de la Santa Hermandad junto a su cárcel de la puerta de Zamora en Talavera

Recorridos algo más de nueve kilómetros desde Puerto nos cruzamos primero sobre el arroyo de Guadarranquejo y enseguida llegamos al río Guadarranque. Sobre este último se pueden observar en un bonito paraje los restos de un puente arruinado que durante siglos fue lugar obligado de paso para los peregrinos, viajeros y ganados trashumantes para los que la mesta a finales del siglo XV ordenó que se hiciera “una puente de cal e canto firme e recya”. Su situación estratégica y lo agreste y aislado del entorno hicieron que fuera un lugar ideal para que los salteadores de caminos desvalijaran a sus víctimas.

Ejecución de un reo representada en un sello de la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera

 Golfines y Bandoleros: Ya hemos comentado cómo estas tierras fueron grandes despoblados, tierra de nadie entre los bandos musulmán y cristiano.

 Los golfines eran desertores de los ejércitos cristianos medievales, soldados de fortuna e incluso componentes de la pequeña nobleza que agrupados en bandas recorrían estos montes desde Guadalupe hasta La Mancha asaltando viajeros, ganaderos o colmeneros que se atrevieran a pasar por aquí o intentaran asentarse en la zona.

Para proteger a esos primeros pobladores, colmeneros fundamentalmente, se fundó la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera que unida a las de Toledo y Ciudad Real se constituyeron como una de las primeras policías rurales de Europa y antecedente directo de la Guardia Civil.

Cuadrillero de la Santa Hermandad de Talavera dibujado en un documento

La institución permanece en funcionamiento hasta el siglo XIX y son numerosos las causas criminales de esta Hermandad que se guardan en el Archivo Municipal de Talavera. Nos cuentan las fechorías de cuatreros, bandoleros, rateros, incendiarios, contrabandistas y toda clase de delincuentes que se refugiaban en estas soledades.

El lugar de Los Guadarranques aparece con gran frecuencia en estas causas como escenario de numerosos salteamientos. Durante el siglo XVIII hay también frecuentes referencias al paso de bandas de contrabandistas que atemorizaban a los escasos habitantes de estos despoblados. A mediados del siglo XIX desaparece la Santa Hermandad pero el bandolerismo en la zona persiste con bandoleros famosos que todavía figuran en la memoria de la población con nombres como Alonso Joroba y Fernando Pina, Samaniego, Moraleda, Pericaina, Run Run  y otros.

 

En tierra de Deleitosa

mataron a Samaniego

a Pericaina en Guarranque

y a Luengos en Cañamero  

Palacio de los Golfines de Abajo en Cáceres, Antes de ser nobles, los golfines fueron bandoleros que rindieron servicios de mercenarios a los reyes

 Más tarde hicieron correrías por la comarca partidas de carlistas y grupos de maquis como los de Quincoces o Chaquetalarga también se refugiaron en estos montes en su actividad guerrillera. Incluso hace unos pocos años fue asaltado un camionero en estas soledades en las que podemos detenernos a la sombra de los riscos y de los cerrados bosques de ribera para soñar con las aventuras que sucedieron en este lugar que nada tiene que envidiar en el aspecto novelesco a Despeñaperros o al desfiladero de Pancorbo.

Página Talavera y su Tierra de Miguel Méndez-Cabeza Fuentes

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