RÍO FRESNEDOSO AFLUENTE DEL SANGRERA (4)

RÍO FRESNEDOSO, AFLUENTE DEL SANGRERA

Y DEJAMOS TORRECILLA

Valles del naciente del río Fresnedoso

En los valles de la sierra de Espinoso nacen arroyos como el de la Avellaneda, que como su nombre indica es de los pocos en la comarca con bosquecillos de este árbol, y otro de la Cereceda que suponemos tendría también ejemplares de esta especie, pues ya dijimos que en el naciente del Sangrera también los había.

Ambos se unen y forman el río Fresnedoso, un pequeño afluente del Sangrera que confluye con él por debajo de Torrecilla, pero pasando antes por la ermita de la Virgen del Valle y la necrópolis visigoda del Cerro los Moros.

Ermita de la Virgen del Valle de Torrecilla junto al Fresnedoso

ERMITA

La ermita de la Virgen del Valle es de planta rectangular con una sola nave y la capilla mayor rematada en falsa bóveda con pinturas del siglo XVIII. Su construcción data de 1673 y ha sufrido numerosas reformas que han deteriorado su aspecto, aunque es intención de los torrecillanos acometer su próxima restauración. Está dotada de un campanil y un pórtico sujeto por siete pilares en la cara sur, pero la entrada se realiza por otra puerta abierta más recientemente y cubierta por un pórtico moderno.

Leyenda en azulejos de la aparición de la Virgen del Valle. El pastor se asusta y dispara con su honda a la Virgen
Imagen de la Virgen del Valle con el «hematoma» de la pedrada en el pómulo izquiedro

 FIESTAS

Sin duda el más conocido de los festejos torrecillanos es la romería que el último domingo de Agosto celebran los lugareños y no pocas gentes de los pueblos cercanos hasta la ermita de la Virgen del Valle. Según la tradición se apareció a un porquerillo que estaba con su ganado en las orillas del río Fresnedoso y tanto se asustó el zagal, que con su honda disparó una piedra a la señora que se le aparecía, de manera que a este incidente achacan el hecho de que la imagen tenga una pequeña mancha en la mejilla, que sería el hematoma producido por la rusticidad defensiva del pastor, como se representa en un panel de cerámica instalado en el interior.

Castillos humanos que se hacen en la romería de la Virgen del Valle, donde también se baila la Pera

En la “función” se baila el antiguo baile de la pera entre ofrendas y la elevación de castillos humanos. Una piedra del interior de la iglesia tiene un orificio por donde es tradición, salía la retama sobre la que se produjo la aparición.

GASTRONOMÍA

Son muy dados en Torrecilla a la recogida de especies silvestres con las que realizar algunos platos como los cardillos, las tortillas de espárragos o collejas y las deliciosas setas de cardo. En la matanza se hace un curioso guiso con la “fafada” y la cabeza del cerdo con almendras entre otros ingredientes y también se elaboran las puches o las gachas y otros platos como el salmorejo. Los dulces están representados por los “retorcíos”, las rosquillas, la rosca de los quintos o los huevos con leche y mantecados y cortadillos exquisitos.

RÍO SANGRERA (3) CONOCEMOS ESPINOSO

RÍO SANGRERA (3) CONOCEMOS ESPINOSO

En la anterior entrada conocíamos la historia de este pueblo jareño situado en el valle del Sangrera, hoy nos daremos una vuelta por su patrimonio.

Interior de la iglesia parroquial de Espinoso del Rey

LA IGLESIA

En principio, su iglesia dependió de la de Alcaudete, hasta el año de 1779 en que se convirtió en parroquia independiente. Se trata de un templo construido primitivamente en el siglo XVI, aunque fue ampliado y reformado en el siglo XVII y XIX. En 1923 se derribó el campanario adosado que se había edificado en el siglo XVII.

Retablo de la iglesia parroquial de Espinoso procedente de la iglesia de San Marcos de Toledo

Está levantada en mampostería y ladrillo y tiene planta de cruz latina con tres naves, siendo la central más ancha y alta rematando con la capilla mayor de planta rectangular. Las naves están separadas por tres arcos de piedra de medio punto apoyados sobre columnas y se encuentran cubiertas por techumbre de madera. El crucero está techado con artesa octogonal y los brazos del crucero con artesonado de par y nudillo. La portada es de ladrillo y se localiza en la cara norte. La torre es de tres cuerpos con el primero de sillería. El retablo original labrado durante el siglo XVI se destruyó en la Guerra Civil y en 1981 se instaló en su lugar otro que fue traído de la iglesia de San Marcos de Toledo. La parroquia tiene la advocación de Santiago Apóstol.

ERMITA

Foto de la ermita de la Virgen de los Remedios con su antiguoaspecto

Junto a la carretera de Torrecilla, al norte del caserío, se sitúa la ermita de la Virgen de los Remedios, patrona del pueblo. Es un edificio con planta de cruz latina de brazos muy cortos con la entrada a los pies y con un atrio a dos aguas sobre pilares de ladrillo. Está rematada con una pequeña espadaña y la puerta es de arco de medio punto. La fábrica del edificio es de aparejo toledano, siendo la construcción primitiva de la segunda mitad del siglo XVII con varias reformas posteriores. Desde ella se divisa una hermosa vista panorámica sobre las sierras y rañas jareñas.

Ermita de la Virgen de los Remedios con su aspecto actual

CONJUNTO URBANO

Tiene Espinoso del Rey una peculiar arquitectura en estilo popular neo-mudéjar con más de una docena de edificios característicos que si se conservaran formarían un bonito conjunto en torno a las dos plazas principales. Están construidos con mampostería de cuarcita recercada por ladrillo en ocasiones aplantillado produciendo variados motivos ornamentales. Algunos autores consideran que estas viviendas, que también encontramos con parecida tipología en pueblos cercanos como Navalucillos, habrían sido condicionadas estéticamente  por la influencia en la arquitectura local de numerosos albañiles portugueses que emigraron a la comarca a principios del siglo XX. También encontramos en el casco urbano y a lo largo y ancho del término las habituales edificaciones rústicas con las características generales de la arquitectura popular de la comarca en pizarra y cuarcita.

Arquitectura popular de Espinoso en ladillo y cuarcita

En la plaza se ha erigido un monumento con los elementos de una vieja almazara pues el olivar es el cultivo más importante de la economía local. Junto a él hay una fuente adornada con cerámica talaverana.  En el arroyo Fresnedoso se pueden visitar dos molinos de agua, uno de ellos en buen estado y en el Jébalo se encuentra el artificio que da nombre al paraje de El Martinete. Se trata del antiguo edificio donde se alojaba un ingenio movido por el agua del río para martillear incesantemente y tratar así los metales que se extraían en las minas del entorno.

Un chozo en la era de espinoso

GASTRONOMÍA

En Espinoso existen dos cooperativas de aceite donde comprar el preciado líquido jareño. La gastronomía, dado el entorno serrano, tiene entre sus ingredientes principales a la caza mayor aunque en sus rañas también es abundante la caza menor. La espinoseña Concepción Rueda nos recomienda los platos autóctonos de salmorejo, el ajocano, o las gachas. Otras dulces opciones son los panparandrones, las puches, el sopetón, los encañaos y las flores.

FIESTAS

Rulos de un lagar de aceite . El aceite de Espinoso como el de toda La Jara es de gran calidad

Los festejos veraniegos se celebran el 25 de Julio en honor de Santiago Apóstol. La imagen de Nuestra Señora de los Remedios permanece todo el año en su ermita hasta que, unos días antes del ocho de septiembre, se traslada en procesión a la iglesia. El pueblo la recibe con ornamentación de puertas y ventanas. También existe gran devoción en Espinoso a Nuestra Señora de los Remedios de Piedraescrita, aldea cercana perteneciente al ayuntamiento de Robledo del Mazo de gran valor artístico. Cada siete años, durante los meses de Mayo a Septiembre, o bien por necesidad causada por plagas o sequía, y también con una duración de cuatro meses, tienen derecho los espinoseños a tener en su poder la venerada y antigua imagen. El traslado a Espinoso es todo un acontecimiento para el pueblo y la imagen es acompañada por los agrestes parajes serranos que deben atravesarse rezando y cantando coplillas  a la Virgen. Primero se lleva la imagen a la vecina aldea de Navaltoril, también situada en el valle de Robledo. Allí se celebra una multitudinaria misa de campaña que preside también la imagen de la Inmaculada de Navaltoril con asistencia de gentes de todos los pueblos de los alrededores. Después se conduce la imagen hasta el paraje conocido como “El Agua de las Juntas” donde, en el mismo lecho del río, entregan la imagen las autoridades del valle a las de Espinoso. El camino es largo y para el recorrido se despoja a la Virgen de su corona y se la pone un manto para que no se moje, pues es mucha la fe en su intercesión para traer la lluvia en tiempos de sequía. Es recibida con las calles engalanadas con arcos florales y hierbas aromáticas alfombrando el suelo, entre la emoción de todo el vecindario que la espera en el paraje conocido como el “Plaerón”. Sobre la ermita y la imagen hablaremos en el capítulo correspondiente a Robledo.

Arquitectura popular de Espinoso en mampostería de pizarra y tapial

También se ha recuperado hace unos años la Soldadesca que sale el Domingo de Carnaval con su general, su abanderado- que baila la bandera-, el pincho- que lleva su bastón adornado con flores-, el tamborilero y ocho alabarderos, uno de los cuales es conocido como el chavero y se caracteriza porque lleva la alabarda decorada en forma de corazón y recoge los donativos para el convite.

EL SANGRERA (2) LLEGAMOS A TORRECILLA

EL SANGRERA (2) LLEGAMOS A TORRECILLA

El Sangrera va hacia Torrecilla, al fondo a la izquierda

Dejamos en el anterior capítulo el río cruzando la carretera de Los Navalmorales a Espinoso, que coincide en parte con la antigua calzada romana. A la derecha sobre el alto de la raña, a la derecha se encuentra Los Villarejos, cuyo nombre indica la existencia de poblaciones antiguas, lo que se confirma por los restos hallados en su entorno.

El río va festoneado de álamos y fresnos y atraviesa un paisaje más llano de barbechos y olivares con chaparreras en las barreras que limitan el valle del río con las rañas.. Atravesamos cerca de un paraje donde dice la leyenda que junto a una piedra se aparecía una señora vestida de blanco. la piedra desapareció al hacer el camino y parece que tenía un grabado en su parte superior.

Arquitectura popular de Torrecilla de La Jara

Como en tantos pueblos de La Jara, también en Torrecilla los vetones dejaron los verracos como recuerdo de su paso por aquí acompañados de sus ganados. Tres de estas características esculturas zoomorfas han aparecido en el pueblo y, aunque una de ellas se encuentra actualmente en Madrid, otra sí que podemos observarla formando parte de un monumento erigido en un pequeño jardín. Junto a la iglesia, en otro jardincillo, se ha colocado un sepulcro de granito probablemente tardorromano. No sabemos si este sarcófago tiene que ver con el que en las Relaciones de Felipe II dicen los informantes que existía en Torrecilla con la inscripción “Aquí yace Vera, sacrificada a los dioses que nos dan infierno”. Son numerosos los yacimientos de esta época dispersos por el término, como sucede en Los Villarejos, donde no sólo el topónimo, sino también los restos arqueológicos encontrados confirman esa presencia, al igual que junto al río Sangrera donde se halló una pequeña figura de bronce.

Uno de los verracos hallados en Torrecilla de la Jara

Consumada la invasión de los visigodos se produce en esta zona una dispersión de asentamientos rurales, como el que estaba situado a las orillas del río Fresnedoso y tenía su cementerio excavado sobre una elevación conocida como el Cerro de los Moros. Allí se encontraban numerosas sepulturas formadas por lajas de pizarra en las que aparecían restos óseos de individuos de altura considerable, hasta que el vandalismo destrozó la mayoría y un particular llevó algunas de las lanchas que las cubrían a Alcaudete. El ajuar de las tumbas era muy modesto, pues solamente se hallaba en algunas de ellas una pequeña vasija de un asa de clara tipología visigoda con algún pendiente de nácar o algún otro pequeño resto metálico. La existencia de cipos o piedras verticales indicarían la datación de algunas de las tumbas ya como de época musulmana.

Sepulcro y piedra molinera halladas en Torrecilla

El nombre de la población deriva de una de las numerosas torres de observación y defensa o atalayas que en la Edad Media servían a moros y cristianos para la detección inmediata del enemigo en los inseguros territorios jareños. Al principio Torrecilla se llamó “de los Valles” porque, al encontrarse en una situación media entre la sierra y la Jara Baja, su término está surcado por numerosos valles de arroyos y ríos que descienden desde la Jara Alta; como el Pusa en su límite oriental, el Castaño, el Sangrera, el Fresnedoso, el Valbellido o el Jébalo en su frontera occidental, por citar solamente los más importantes. También su patrona, la Virgen del Valle lleva ese antiguo apellido del pueblo y se encuentra alojada en la ermita erigida en las orillas del río Fresnedoso.

Puente de granito sobre el río Sangrera en Torrecilla

En el siglo XV ya aparecen algunas referencias a Torrecilla en sentencias relacionadas con las heredades talaveranas o en otro curioso documento de la Santa Hermandad fechado en 1505 mediante el que se premia a sus habitantes por la caza de un oso.

A principios de siglo se creó una leyenda en torno a la figura de Moraleda, un bandido generoso que parece dejó familia en Torrecilla en una vivienda que aún permanece en pie frente al monumento del verraco. Sus robos y asaltos se cometieron en su mayor parte en la comarca, refugiándose en una cueva cercana al río Pusa a la que también dio nombre.

Rincón de arquitectura popular en Torrecilla

CONJUNTO URBANO

En el casco urbano existe un bonito puente de construcción popular en granito que salva los vanos mediante grandes lajas del mismo material. En cuanto a la arquitectura rural, en Torrecilla podemos observar casas de adobe y tapial muy sencillas, y otras de mampostería de granito, como sucede con el conjunto que se encuentra junto al mencionado puente. Por último, podemos ver las viviendas de estilo mudéjar tradicional o toledano junto a otras que tienen en sus fachadas al ladrillo como protagonista enmarcando lienzos de mampostería de granito muy similares a las que caracterizan al cercano pueblo de Espinoso. De los tres viejos molinos que se encontraban en término de Torrecilla hoy apenas quedan restos.

Iglesia parroquial de Torrecilla de la Jara

LA IGLESIA

La iglesia se construyó en el último tercio del siglo XV y ha sido recientemente restaurada. Fue aneja de la de Alcaudete hasta 1774 y se encuentra bajo la advocación de San Miguel Arcángel. Sus muros están construidos de ladrillo y mampostería y tiene  planta de cruz latina con el ábside plano. La entrada se sitúa en la cara norte a través de una puerta con arco de medio punto. Es peculiar y graciosa la espadaña de ladrillo situada a los pies y compuesta de tres cuerpos, los dos primeros con dos arcos y el tercero con uno y rematado en frontón. En el interior del templo son de destacar la pila bautismal con vasija de cerámica talaverana del siglo XVIII y el retablo principal, también de este siglo, que, al igual que sucede con el de Campillo de la Jara, adornaba una de las capillas de la iglesia de El Salvador de Talavera.

Retablo de la igleisa de Torrecilla procedente de la iglesia de El Salvador de Talavera

RÍO SANGRERA (1)

Valle del nacimiento del Sangrera, al fondo el Risco Ñañas

RÍO SANGRERA (1)

Hoy vamos a comenzar a recorrer otro de los ríos jareños que aunque poco caudaloso también guarda sus encantos y su patrimonio: El Sangrera

Nace el Sangtrta en la confluencia de los términos de Torrecilla de la Jara, Espinoso del Rey y Navalucillos, con la confluencia de tres arroyos, el llamado de la Ruda y otros dos pequeños arroyuelos que nacen bajo el risco Ñañas, paraje mágico del que luego hablaremos. En realidad la mayor parte del naciente se encuentra en término de Torrecilla de la Jara y allí es donde está una de las captaciones de agua potable del pueblo.

Las rañas de La Jara desde el risco Ñañas

El valle de la Ruda, con nombre de planta medicinal es un lugar donde desde ya en el siglo XVII venían de otros lugares para recolectar diferentes especies de plantas que se utilizaban en la farmacopea tradicional. Fue también una zona conocida por los muchos cerezos que se cultivaban y de los que ya abandonados quedan ejemplares escasos, aunque persisten algunas de las calanizaciones utilizadas para el riego de los frutales y huertecillos que allí se cultivaban.

Sale luego el río Sangrera en dirección norte entre los cerros de Valdefuentes y El Molinillo, cuyo nombre se debe a un antiguo molino del que apenas queda el pequeño cubo hecho de atanores.

Cubo de uno de los molinillos del Sangrera que tiene la peculiaridad de estar formado de piezas cilíndricas llamadas atanores. T

Al risco Ñañas se asciende entre pinos, madroños y rebollares. Se trata de una gran risquera cuarcítica con un covacho donde se ha situado un mirador desde el que disfrutaremos de una hermosa vista sobre la Jara Oriental y Valdepusa con una gran variedad de colores por los olivares barbechos y rojas tierras labradas. Es uno de esos lugares que tienen un halo de misterio entre los habitantes de la comarca pues se dice que en las noches de San Juan sale una mora a peinarse a la luz de la luna. También hay un risco cercano que se mueve y suena cuando las gentes se balanceaban sobre él.

Seguimos nuestro recorrido fluvial entre fresnedas y pequeñas zonas de pasto y cultivo hasta llegar a la carretera de Toledo a Guadalupe que parece haber coincidido en parte con una calzada romana, de la que aún se puede ver algún tramo situado más al este. Y eso nos lleva a visitar Ispinum, el pueblo de Espinoso del Rey del que hoy vamos a conocer su historia antes de seguir nuestro periplo por el Sangrera.

Fresnedas en el naciente del Sangrera

Esta vía romana sería directa heredera de una antigua calzada que comunicaba Toledo (Toletum) con Mérida (Emérita Augusta), y que además enlazaba con otra vía secundaria que llegaba desde Talavera (Caesaróbriga) hasta Puerto de San Vicente. Basándose en la descripción de esta calzada algunos historiadores han querido ver en nuestro Espinoso la Ispinum de los romanos.

Pocos elementos arqueológicos tenemos que nos puedan ayudar a conocer la historia de Espinoso del Rey. Solamente se tiene constancia del hallazgo de una moneda romana, concretamente un dupondio, probablemente de la época de Constantino, y algunas ruinas antiguas de muros y basas de columnas. En los términos de otras poblaciones limítrofes se han hallado otros restos, como en el cercano paraje de Los Villarejos, cuyo nombre indica ya la presencia de habitación humana anterior. La historiadora local Concepción Rueda refiere la existencia aún reconocible de algunos tramos de esta calzada en las inmediaciones del pueblo, así como la existencia de un yacimiento castreño amurallado con abundantes restos cerámicos y estructuras de antiguas viviendas sobre una elevación. Son también numerosos los hallazgos de asentamientos rústicos hispano-romanos y visigodos en el curso del río Fresnedoso.

Una de las viviendas tradicionales de Espinoso

Como el resto de La Jara, Espinoso estaría poblado en época musulmana por los componentes de tribus bereberes que defendían la zona fronteriza talaverana contra el avance de los cristianos que, una vez conquistada la fortificada villa del Tajo, avanzaron con sus colmenas y ganados repoblando tímidamente los desiertos jareños. Sancho IV El Bravo otorgó a Talavera, entre otras, la dehesa de los Xebalillos, que comprendía los territorios situados en torno a la cabecera del río Jébalo, en cuyo ámbito se localiza Espinoso.

Rollo jurisdiccional de Espinoso del Rey

Pero en 1579, necesitado Felipe II de fondos para sus empresas bélicas, decide vender a los lugares de su reino el derecho a convertirse en villas independientes de sus señoríos. El primero en separarse de Talavera, y por tanto del señorío arzobispal, fue el lugar de Espinoso pasando a estar bajo la jurisdicción real directa, de ahí el apellido “del Rey” que lleva nuestro pueblo. Como símbolo de la nueva condición de villa que toma se erige el rollo jurisdiccional. Los vecinos deciden comprar su independencia  al monarca alarmados porque un aventurero flamenco llamado Comelín intenta comprar el lugar para vendérselo a un noble talaverano. Con todo ceremonial se hace el amojonamiento del término que, por su aislada situación y cercanía a las sierras jareñas, siempre estuvo muy relacionado con los cuadrilleros de la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera. Es tradición local que aquí pernoctó Santa Teresa, precisamente cuando seguía este antiguo camino romano entre Toledo y Guadalupe.

EL AGUA EN TALAVERA, FUENTES, ARROYOS, POZOS Y NINFAS

EL AGUA EN TALAVERA, FUENTES, ARROYOS Y NINFAS

Arroyo de Papacochinos con dos puentecillos en un dibujp del siglo XVIII

Talavera fue también conocida en la antigüedad como Aquis, palabra que según algunos hacía alusión a la abundancia de agua corriente en su entorno.

Son muchos los arroyos de nombre sonoro que cruzan su territorio: el Bárrago, el Papacochinos, Berrenchín, Baladiez, y sobre todo La Portiña, en cuya confluencia con el Tajo se alojó muy probablemente el primer caserío céltico y núcleo de origen de nuestra ciudad. El Alberche confluye también con el Tajo en nuestro entorno y el relativamente fácil vado del gran río a su paso por nuestra vega condicionó históricamente la importancia de Talavera como nudo de comunicaciones.

Las fuentes no eran tampoco escasas en nuestra ciudad y sus cercanías y así la fuente de la finca de Bencachón aparece en referencias de don Julio Caro Baroja como curioso ejemplo de culto antiquísimo, cuando alude a que nuestros paisanos se encomendaban todavía en el siglo XVI a esa fuente cuando les asustaban las tormentas.

Hubo baños romanos y medievales en Talavera que quedaron en el callejero

Otra fuente con un halo de magia es la que se conocía como fuente de la Peñuela. Se encontraba en la calle del Sol y según algunas tradiciones fue el lugar donde se apareció por primera vez la Virgen del Prado.

La fuente de los Caños y su lavadero tradicional, lamentablemente desaparecido, fue lugar donde se acudía a lavar la ropa y tenderla sobre sus juncales, aunque la principal zona de lavadero, alegrado siempre con la algarabía de las talaveranas, fue la ribera de la Portiña a su paso por el casco urbano, desde la zona de San Miguel hasta la desembocadura.

Estela romana dedicada a las ninfas en un dibujo del siglo XVIII de una historia de Talavera

Otra curiosa tradición sobre las fuentes dice que en el Prado del Arca había junto a la fuente del Caballo un edificio morisco que había sido el palacio del gobernador militar árabe de Talavera Jazmín Hiaya, el mismo que aparece en las leyendas del Caballero Cornudo y de Aixa Galiana de capítulos anteriores. Desde esta misma fuente de la dehesa del Caballo se intentan ya en 1537 traer aguas a Talavera, concretamente hasta otras tres fuentes situadas en la plaza del Pan, la del Reloj y la Corredera.

Torre de Nazar, donde había instalada una rueda similar a la albolafia de Córdoba

En las inscripciones de época romana encontradas en la ciudad se han hallado varias referencias a las ninfas, las diosas de las fuentes. En la época musulmana había una torre de la muralla llamada de Nazar que parece sirvió para sostener una rueda de arcaduces similar a la de la albolafia en Córdoba. Habría servido para subir las aguas del Tajo a la ciudad y más tarde la utilizarían los jerónimos para regar su huerta.

Albolafia de Córdoba en el Guadalquivir

También es curiosa la llamada fuente de Tetuán en el siglo XIX. Se encontraba junto al alcázar y puede que de alguna forma condicionara la instalación precisamente en ese lugar de la alcazaba talaverana. También es curiosa la puerta que da a la barbacana  junto al río y que es muy similar ala que desde el alcázar de Mérida daba acceso al Guadiana.

También en época musulmana se extendían por toda la vega numerosas norias dispuestas para regar las huertas. Pero Talavera no sólo tuvo aguas en superficie, sino que al hallarse en la amplia vega del Tajo, el subsuelo siempre ha sido rico en agua, por lo que uno de los elementos constantes en la arquitectura popular ha sido el pozo que abastecía a las casas, muchas veces situado en el centro del patio alrededor del que giraba la distribución de las dependencias, con clara influencia de la tradición constructiva árabe.

Pozodel patio dl palacio de la plazuela del Salvador en dibujo de Enrique Reaño

Se han hallado por toda la villa viejas tuberías de cerámica machihembradas de unos cincuenta centímetros de longitud y ocho o diez de ancho conocidos como atanores y que formaban las viejas conducciones romanas o medievales por las que circulaba el agua, ya desde que Talavera era la antigua Caesaróbriga. Así mismo, muchos de los túneles que se creían pasadizos subterráneos no son otra cosa que los desagües y tarjeas de la ciudad romana.

Atanores, tuberías antiguas y medievales hallada en excavaciones

A mediados del siglo XIX se comienzan a instalar fuentes públicas en la ciudad, que al principio estaban relacionadas con las fuentes de la zona de las Cambijas. El 23 de Enero de 1868 el empresario Piñeiro y el ingeniero José Canalejas hicieron la obra que traería el agua potable por primera vez a Talavera desde la finca de Valdefuentes. Un periodista venido al efecto desde Madrid describe las “colgaduras que cubrían las puertas, ventanas y balcones, los arcos de follaje y los templetes de lo mismo, las banderas flámulas y gallardetes, las salvas y los gritos de alegría y plácemes de satisfacción” que rodearon al evento. Hubo comilona para las autoridades servida por el restaurador madrileño de Los Leones de Oro, y bailes en el Liceo, al que acudía el pueblo, y en el casino y la sociedad El Fomento de las Artes para las clases acomodadas.

Celebración de traída de aguas de 1869

Pero curiosamente esta celebración quedó empañada porque un “incidente extraño a la tramitación de este asunto” se suspendieron las obras por más que se acudió al ministerio de Fomento y en realidad ese día no hubo nada que celebrar, aunque las obras se acabarían más tarde.

Toro enmaromado para celebrar la traída de aguas en 1947

En 1947 se inaugura la traída de aguas desde el embalse de a Portiña con gran alborozo popular, fiestas y corridas de toros.

UN PASEO FRESQUITO EN GREDOS LA SENDA DE LOS PESCADORES EN ARENAS

UN PASEO FRESQUITO EN GREDOS

LA SENDA DE LOS PESCADORES EN ARENAS

Una zona empedrada de la senda de los Pescadores
En estos días de calor agobiante es difícil encontrar en nuestro territorio excursiones en las que la temperatura ambiente no hagan muy penosa la caminata.

Hoy vamos a describir una ruta de apenas 12 kilómetros de recorrido y algo más de tres horas de marcha que discurre por parajes bastante sombreados por la vegetación por donde podemos disfrutar del paisaje e incluso de algún chapuzón de refresco.

Se trata de la Senda de los Pescadores en término de Arenas de San Pedro bien marcada como PCRAP-1 y que discurre paralela al río Arenas.

Restos de las estructuras del martinete de Rulière en Arenas de San Pedro

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FOTOS ANTIGUAS DE ARQUITECTURA EFÍMERA EN CELEBRACIONES TALAVERANAS

FOTOS ANTIGUAS DE ARQUITECTURA EFÍMERA EN CELEBRACIONES TALAVERANAS

Arco efímero que representa el escudo de Talavera

Ya desde la antigüedad se conoce de la existencia de elementos de arquitectura efímera para celebrar diferentes cuestiones, desde la entrada de los monarcas en las ciudades hasta actos religiosos y civiles en los que se inauguraban obras públicas o se celebraban victorias bélicas.

Pero fue en el renacimiento y barroco cuando aumenta el lujo y la teatralidad de estas construcciones que se caracterizan por sus materiales de baja calidad como madera,  elementos vegetales como flores, palmas y ramajes, o papel, luces de velas o antorchas etc…

Otro momento de esplendor de estos elementos fue el de las Exposiciones Universales que de hecho con sus pabellones han seguido haciendo arquitectura en cierto modo efímera

Los que podemos ver en esta entrada del blog son de principios del siglo XX, salvo el de la traída de aguas del siglo XIX que es un grabado.

Arco efímero por la traída de aguas de 1947

El grabado representa la traída de aguas a Talavera en el siglo XIX y en él se ve a los caballeros y damas que acudieron al acto entre arcos y elementos florales que animaban un acto en el que por cierto, no salió agua del grifo cuando se abrió delante de las encopetadas autoriades. Muy talaverano.

Celebración de la traída de aguas en el siglo XIX

Otro de los motivos más frecuentes para levantar arcos y arquitecturas efímeras eran las procesiones especiales, especialmente cuando se sacaba con algún motivo especial la imagen de la Virgen del Prado.

La entrada de La Corredera con un arco levantado en honor de la Virgend del Prado en 1919.

En la primera fotografia de 1919 se ven los pórticos de la corredera con un arco en primer plano hecho de palmas y guirnaldas vegetales y con el rótulo de «Consuelo de los talaveranos». A la izquierda la escalera de los operarios que los instalaban y otros arcos ornamentales al fondo.

Otro arco efímero en este caso de madera.

En la foto de 1929 se ve a la Virgen del Prado pasar en procesión bajo un arco neogótico fabricado en madera en el paseo del Prado.

Arco en honor de la Virgen a la entrada del Prado

Otro de los arcos fotografiados se encuentra a la entrada de los jardines del Prado con el rótulo de Talavera a su patrona y los escudos de la ciudad y de la provincia de Toledo a ambos lados. La imagen de la Virgen del Prado está flanqueada por dos leones y adornada con guirnaldas vegetales. Al fondo, la fuente de Ruiz de Luna.

Otro de los arcos en honor de la Virgen a la entrada de la calle del Prado en 1929
Arco a la entrada de la calle del Sol

Otro de los arcos de 1929 en honor de la Virgen del Prado en la confluencia de la calle del Sol y Carnicerías. A la izquierda la casa anterior a la tienda de Taboada y a la derecha una casa típica de talaverana con las ventanas del piso superior rematadas en arco de medio punto y en la planta baja una bombonería.

Arco a la salida de la Plaza Juan de Mariana

Otro de los arcos probablemente en honor del padre Juan de mariana el día de la inauguración de su estatua lo vemos entre el palacio de los condes de la Oliva y el edificio de los jesuitas, actual Palenque. A la izquierda, arriba, se ve la linterna de la cúpula de la antigua iglesia de los jesuitas. Se trata también de un arco neogótico, tan de moda a principios de siglo, con decoración vegetal. Al fondo se ve la entrada a la actual iglesia de las agustinas. En la parte de la izquierda del arco se lee «agricultura, industria y comercio».

Arco efímero a la entrada del arco de San Pedro

Este arco a la entrada del arco de San Pedro tiene arriba un medallón en el que se lee «A Mariana las artes y oficios» lo que nos induce a pensar en que es un arco levantado en la inauguración de la estatua a nuestro ilustre paisano. Es curioso observar los albañales que tanto afeaban la ciudad y el piso engorronado.

Arco a la salida de la plaza del Pan hacia el puente de Hierro el día de la inauguración de éste.

Otro de los actos más celebrados en Talavera fue la inauguración del puente de Hierro que solucionaba la precariedad de las comunicaciones con La Jara siempre difíciles por la ruina permanente del puente Romano. A la izquierda el edificio que ocupa el solar del actual ambulatorio y a la derecha el rosetón de la Colegial.

Arcos y decoraciones efímeras de la Plaza del Pan para la inauguración del puente de Hierro. El ayuntamiento tiene la fachada decorada con arquitecturas fingidas en los cercos de la ventanas.
Arco a la entrada del puente de Hierro el día de su inauguración

LA VÍA VERDE DE LA JARA:  OTRO RECURSO TURÍSTICO DESAPROVECHADO

LA VÍA VERDE DE LA JARA:  OTRO RECURSO TURÍSTICO DESAPROVECHADO

El viaducto sobre el Tajo conocido como Puente de Amador
Lleva uno tanto tiempo predicando la riqueza del patrimonio comarcal de cara a su aprovechamiento turístico, que ya me duele la boca de proclamarlo, pero como dice una vecina mía con respecto al cuidado de las flores y los tiestos:Es «Tiempo perdío»·.

Hace ya 25 años que hice los primeros artículos sobre la Vía Verde de La Jara o la Vía del Hambre, nombre por el que se la conocía en la zona y que para mí tiene mucho más gancho, pero a los políticos, que se la cogen con papel de fumar en esto de lo políticamente correcto, no les gustaba la alusión famélica y pusieron el otro nombre mucho más insulso.

Cuando hice aquellos primeros artículos todavía los derrumbes hacían difícil el paso por ella y nada se había hecho para potenciarla, luego se arregló el piso y poco más, porque las estaciones perecen poco a poco, arruinándose víctimas de la incuria, cuando podrían haberse restaurado y utilizado como albergues y zonas de servicio para los viajeros que deambularan o pernoctaran por la zona. El ejemplo más lamentable es el de la estación de Aldeanueva de Barbarroya.

Estación de Aldeanueva de Barbarroya que en la actualidad se halla más deteriorada que en la foto

Me dirán los políticos que se organiza el encuentro de ciclistas de Talajara al que acuden miles de personas,pero se van igual que vinieron, sin conocer ni un sólo pueblo de La Jara, sin conocer nada del patrimonio cercano a la Vía y sin gastarse un duro en la comarca, en productos de la zona o en restauración, porque sencillamente hacen una carrera de las que ahora son tan frecuentes, más destinadas a vigoréxicos que a tranquilos viajeros, de la que volverán a sus casas con una nueva marca en el cronómetro, con algún minuto por debajo de carreras anteriores y alguna foto en su teléfono.

Más tarde publiqué la Guía de la Vía Verde donde desgranaba el patrimonio que se encuentra en sus cercanías y cómo se podía visitar, pero fue también ·»tiempo perdío», no han puesto ni un solo indicador que nos oriente sobre cómo visitar elementos de interés histórico o etnográfico como los lavaderos de Aldeanueva, el Canto del Perdón, los grabados de la Nava de Ricomalillo etc, etc y mucho menos los atractivos que se encuentran en el término de los pueblos por donde discurre y que serviría de excusa para la visita a los mismos y me refiero por ejemplo a las minas de oro de La Nava, los molinos de Riofrío etc .Gran parte de este patrimonio se está dejando perder cuando podría ser un gran atractivo para los viajeros, y como ejemplo más evidente citaré los Baños de la Retortilla.

El río Tajo es atravesado por la vía verde, al fondo
Compartiendo con Calera el protagonismo como inicio de la Vía se podría conectar desde Talavera por el camino del Barro o por otros que nos enseñen los interesantes parajes naturales del Tajo y las llamadas tablillas del reculaje de Azután frente a Las Herencias y Canturias.
Algo que sería absolutamente necesario es habilitar una zona de baño dado que los estíos jareños son muy calurosos. Hay diferentes lugares con el agua necesaria como por ejemplo el entorno del arroyo de San Vicente y su embalse..

También sería de gran interés situar junto a la vía un centro de interpretación de La Jara, esta maravillosa comarca que rezuma épica y estética

Chozo junto a la Vía Verde
Solamente en Campillo se han tomado algunas iniciativas  para aprovechar la vía, pero son ideas de francotirador, sin que haya un proyecto integrador que realmente ponga en valor este recurso.
La Vía debería además estar integrada con los otros grandes recursos turísticos de La Jara como son la Ciudad de Vascos,a la que se podría acceder por un puentecillo sobre el Huso, los caminos de Guadalupe o la Cañada Leonesa, y así se podría potenciar realmente el turismo rural para que se ayude a sobrevivir a esta comarca en franco proceso de despoblamiento.
Pero todo eso es hacer política de verdad, eso que a nuestros representantes les importa un bledo, insistir en que espabilen, que trabajen y se pongan al servicio de los ciudadanos es una vez más «tiempo perdío».
Miguel Méndez-Cabeza

CUATRO FOTOS DE MONUMENTOS DESAPARECIDOS EN LA COLECCIÓN DE TELEFÓNICA

CUATRO FOTOS DE MONUMENTOS DESAPARECIDOS EN LA COLECCIÓN DE TELEFÓNICA

Torre del Reloj y torre albarrana techada del Arco de San Pedro en una foto de la colección de Telefónica

Ya hemos visto cuatro fotos del río de esta misma colección y hoy nos vamos a detener en otras cuatro que muestran monumentos hoy desaparecidos o modificados en nuestra ciudad.

La primera de ellas nos muestra la anterior torre del Reloj hoy desaparecida que como vemos se situaba a la torre albarrana hoy desaparecida en la que apoyaba su lado occidental el llamado Arco de San Pedro. Esta torre vemos que en los años 20 estaba techada y era utilizada como almacén o vivienda por los huecos abiertos que se ven, también se ve el arranque del típico arco de estas torres tan talaveranas.

Detalle de la foto anterior en la que se señala el arco de la albarrana

Para algunos esta podría haber sido la que Fernando de Rojas solicitó para que se la cediera el ayuntamiento para su aprovechamiento, ya que el escritor universal parece que tenía su vivienda en las inmediaciones.

El Reloj y el remate de la torre no tienen nada que ver con los actuales.

Fotografía de los años 20 de la colección de Telefónica tomada desde la torre albarrana de El Salvador.

En segundo lugar traigo esta otra fotografía tomada desde la torre albarrana de El Salvador. En ella se ve la torre en primer término, a la derecha la iglesia de los jesuitas. Se trata de la fachada que daba a la Corredera y hoy edificio del Mercado de Abastos.

Pero lo más interesante es la iglesia de San Pedro mostrando su torre y su fachada occidental en la que se percibe obra mudéjar, tal vez dos alfices de ladrillo o quizá una espadaña más antigua embutida en el muro. A la izquierda se ve la torre de la antigua iglesia de Santa Leocadia que estaba en la plaza del mismo nombre y a la derecha el convento de los agustinos, hoy Museo Ruiz de Luna.

La iglesia de San Pedro y la torre de Santa Leocadia en un detalle de la foto anterior.

Las dos siguientes fotografías muestran dos palacios que desparecieron hace unas décadas. El primero de ellos es una casona situada en la esquina de la calle Mesones con Ramón y Cajal y de él solamente queda actualmente un patio porticado del que se conservan las columnas.En el edificio ya reformado estuvo durante muchos años la tienda de máquinas de coser de Rocha, Es un edifcio que muestra como elemento más significativo un gran blasón labrado en la esquina.

Casona en la esquina de la calle Mesones con Ramón y Cajal

El segundo palacio es el que se encontraba en la plazuela del Salvador y calle San Miguel, también conocido como casa de Borrajo y que en la colección de Telefónica se nombra como palacio de la marquesa de Aguilera y sobre el que haremos una próxima entrada de este blog.

Durante un tiempo se llamó erróneamente palacio de Francisco de Aguirre y parece que como tal se le enseñó al embajador de Chile que quiso en los años sesenta conocer el solar del conquistador talaverano y fundador de la ciudad de Santiago del Estero.

Palacio de la marquesa de Aguilera en foto de la colección de Telefónica de los años 20

CUATRO FOTOS DEL TAJO DE LA FUNDACIÓN TELEFÓNICA

CUATRO FOTOS DEL TAJO DE LA FUNDACIÓN TELEFÓNICA

Fotografía del Tajo de la Fundación Telefónica de de los años 20

En la colección fotográfica de la Fundación Telefónica y relacionadas con sus instalaciones se hicieron en los años 20 y 30 fotografías relacionadas con sus instalaciones.

Se puede ver el caudal abundante con los arenales y las aguas limpias y una visión de Talavera en la que se pueden observar algunos monumentos desaparecidos como los señalados en la vista parcial a continuación, la torre de la iglesia de San  Pedro o la antigua torre del Reloj.

Vista parcial de la foto anterior

Otra de las fotografías se ha obtenido junto a la central eléctrica del puente Viejo y se observan los postes telefónicos, los cerdos hozando junto al río y el puente que muestra al final la casa de peones camineros que siempre he considerado que se había construido sobre restos de los molinos del primer ojo del Puente.

Fotografía del puente Viejo desde la central eléctrica
El inicio del puente con la casa de peones camineros

La tercera foto nos muestra la zona de Entretorres con las torres albarranas arruinadas y descarnadas. Se percibe el vallado blanco del antiguo tejar de la cuesta de San Clemente y el resto de muralla junto al río que todavía se encuentra en pie junto al puente de Hierro. También se observa la cúpula de la iglesia de los jesuitas (Palenque) con su linterna.

Vista de la zona de Entretorres desde la orilla sur del río.
Vista parcial de la anterior fotografía de Entretorrres y el Tajo

Por último traemos otra foto desde la orilla sur con una vista del río y el puente de Hierro.

Página Talavera y su Tierra de Miguel Méndez-Cabeza Fuentes

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