EL PUSA POR SANTA ANA HASTA LA CUEVA DE MORALEDA

EL PUSA POR SANTA ANA HASTA LA CUEVA DE MORALEDA

Puente y pequeño cañón del Pusa en Malpasillo

Santa Ana de Pusa es el pueblo más pequeño del señorío de Valdepusa, compuesto por Malpica, antigua capital del estado nobiliario, San Martín de Pusa y Navalmoral de Pusa, uno de los pueblos que en su origen formaron, junto a Navalmoral de Toledo, lo que hoy es la localidad de Los Navalmorales.

Los mayores atractivos de Santa Ana están en torno a su río con los parajes en que el Pusa va encañonado, sus molinos o su puente de Malpasillo y la cueva del bandido Moraleda, el más conocido y nombrado de la comarca. También hay algunos rincones y elementos interesantes en su arquitectura popular.

Chozo en Santa Ana de Pusa

El río vamos a recorrerlo en nuestro paseo de hoy, pero antes conoceremos su interesante fiesta de San Sebastián, tal vez el atractivo más peculiar de esta localidad situada entre canchales, olivos y almendros.

LOS PERROS DE SANTA ANA DE PUSA

La fiesta de San Sebastián celebrada el 20 de enero en este pequeño pueblo de Valdepusa, es uno de los ritos más arcaicos que se conservan entre las celebraciones festivas de nuestra comarca, aunque describimos y analizamos esta curiosa fiesta en otra entrada de este blog en la pestaña de “Fiesta y Rito”.

Quintos vestidos de perros” de San Sebastián en Santa Ana de Pusa

En la madrugada del día veinte de Enero los muchachos que componenn la quinta de ese año se visten de “perros”. Llegaban antiguamente a ser más de cuarenta mozos, en las épocas de mayor población del lugar, los que se disfrazaban con pieles de animales,  generalmente de cabra o de ternero. Los jóvenes tiznaban además sus rostros de negro, para conseguir así un aspecto más sobrecogedor. A la espalda llevaban y aún llevan colgado un gran cencerro.

Imagen de San Sebastián con su decoración vegetal y otros elementos típicos de un rito de fertilidad

Los perros ya vestidos acechan a las mozas desde primera hora para intentar “mearlas”. Deambulan por todas las calles “meando” a las solteras con una bota llena de agua. Las chicas tienen a gala hacer enojar a los mozos huyendo de ellos e intentando evitar que las empapen. Se encierran en las casas y los “perros” escalan muros y balcones ante la mirada condescendiente de los padres de ellas que les invitan a vino y dulces. Tradicionalmente las primeras afectadas eran las componentes de las cuadrillas que se dirigían a recoger la aceituna, labor desarrollada en esta época invernal. El vino y chorizo obtenido en el recorrido por casas y calles del lugar es compartido por todo el grupo.

Artesonado de la iglesia parroquial de Santa Ana

En cuanto a la gastronomía, es típica la elaboración del “hornazo”. Curiosamente, en este caso no es una empanada rellena de carne sino un dulce que, como muchos de los elaborados durante las fiestas de invierno, tienen entre sus componentes los anises, además de la clara de huevo con azúcar que adorna con dibujos la superficie de la masa. Las “roscas” son dulces similares pero de menor tamaño, que se destinan a invitar a las visitas en los domicilios. También se colocan dulces como “ofrecimiento” delante de la imagen de San Sebastián en la iglesia.

A la misa acuden también los “perros”, aunque en cierta ocasión un párroco intentó evitarlo, dadas las raíces paganas de la fiesta que luego analizaremos. A la salida se celebra la procesión con el santo, que es llevado y custodiado también por los perros. La imagen va adornada con ramón de olivo del que cuelgan naranjas y roscas, y detrás va el párroco y los demás asistentes a la ceremonia que recorren la “carrera” o trayecto habitual de la procesión.

Horno en una labranza de Santa Ana de Pusa

SIGUIENDO EL RÍO

Partimos de Santa Ana siguiendo el llamado camino de Retamoso, por el que llegaremos hasta la orilla del río, donde se encuentra el molino del Álamo y la balsa que dejaba su presa. Continuamos río abajo por la orilla derecha recorriendo el valle del Pusa, que aquí es ancho y poblado de olivos y almendros.

Pasamos bajo el puente de la carretera, o lo salvamos por arriba según venga el caudal. El río se empieza a encajonar en el granito de forma que en algunos lugares casi se puede pasar de un salto, por lo que, como en otros lugares similares, ha quedado el topónimo de Malpasillo. El puente viejo que nos encontramos a continuación está construido en ladrillo y da al paraje, junto con el llamado molino del Puente, cierto aire pintoresco.

Fuente de los Burros en Santa Ana

Seguimos descendiendo junto a la corriente por la orilla derecha atravesando un paisaje de encinar, entre berroqueños bloques graníticos en los que hay labradas en la piedra algunas de esas sepulturas rupestres llamadas “lucillos”. Vamos en un paseo agradable observando las pozas y chorreras del río hasta llegar a un arroyo que pasamos para llegar al paraje donde se encuentra la Cueva del Bandido Moraleda, donde cuenta la tradición que se escondía este hombre que existió realmente, pero al que se han atribuido aparte de los verdaderos una serie de hechos más bien fantásticos que entran más bien en el campo de lo legendario. También hay una entrada en este blog, en la pestaña de “Personajes” sobre este bandolero.

Retrato del bandido Moraleda

Seguimos por la orilla hasta el lugar donde se abre nuevamente el paisaje fluvial, saliendo el Pusa del pequeño cañón granítico y contemplamos una magnífica vista.

Cerca de la Cueva de Moraleda, tal  como indica el plano, tomaremos si lo deseamos el camino vecinal entre Santa Ana y San Bartolomé para volver más rápidamente.

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3 thoughts on “EL PUSA POR SANTA ANA HASTA LA CUEVA DE MORALEDA”

  1. Hola Miguel voy mucho por Santa Ana de Pusa y San Bartolomé de dónde son mis suegros y he paseado mucho por la zona me gustaría saber la cueva del bandido Moraleda dónde se encuentra exactamente porque no he dado con ella nunca
    Gracias y saludos.

  2. Los lucillos están en término de Los Navalucillos y en parcelas privadas, mucho cuidado si se pretenden visitar. Y en tanto a lo que son y representan, la información aquí vertida brilla por su ausencia.

    1. Hay lucillos también en ka orilla derecha en termino de Santa Ana y he pasado por ellos. Este ed un articulo divulgativo y en otro lugar hablaremos sobre los lucillos como sepulcros rupestres altomedievales o tardorromano. A pesar de ello no entiendo el tono de tu comentario,

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