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LOS TRAJES TRADICIONALES DE TALAVERA

EL TRAJE TRADICIONAL TALAVERANO

Capítulo de mi libro con fotografías de Vicente Canseco » Los Trajes tradicionales en la Tierra de Talavera» ,en el que se habla de los dos trajes típicos de Talavera de la Reina

TRAJE BAILADORES BLANCO Y NEGRO 1936
TRAJE BAILADORES BLANCO Y NEGRO 1936

El traje típico antiguo ha estado casi perdido durante muchos años por el crecimiento y pérdida de las raíces rurales de Talavera, además del éxito cosechado por el que diseñó Ruiz de Luna de “Alfarera de Gala” que llevó a la práctica sustitución del anterior.

Gracias al entusiasmo e investigación de la asociación de amas de casa consumidores y usuarios “El Prado” de Talavera se ha recuperado el traje tradicional que se ha intentado sea lo más parecido posible al utilizado por nuestras bisabuelas.

Traje tradicional de Talavera, más sobrio y castellano que el de Alfarera de Gala de Ruiz de Luna
Traje tradicional de Talavera, más sobrio y castellano que el de Alfarera de Gala de Ruiz de Luna

Tiene su diseño muchas características comunes con los trajes de su entorno. Lleva camisa negra con bordaduras que se cubre con corpiño negro de terciopelo, el cual en realidad es un jubón sin mangas pues no lleva la atadura delantera de los corpiños ni las hombreras. En las fotos antiguas las mujeres aparecen casi siempre con el busto cubierto por mantón de Manila o mantón con bordados locales.

La falda tiene vuelo considerable y es de tela de raso azul oscura. Se decora en su tercio inferior con tres cintas anchas bordadas en dorado. El pelo se adorna en la coronilla con cinta ancha similar a las de la falda.

Las enaguas son blancas y asoman bajo la falda con su decoración de puntillas y pasacintas con cinta azul.

Calza zapato negro de tacón bajo y medias blancas caladas de ganchillo decoradas con motivos geométricos.

Se complementa con las joyas del aderezo: collar, pendientes y alfileres para el pelo e incluso con ánfora a Talavera apoyada sobre la cadera.

Otra imagen del ABC, Blanco y negro con dos "bailadores". El traje de varón es similar en los dos casos
Otra imagen del ABC, Blanco y negro con dos «bailadores». El traje de varón es similar en los dos casos

El traje de varón es común para los dos trajes talaveranos. Cubierto por sombrero negro, lleva camisa blanca sencilla y chaleco negro, que más bien es chaqueta corta sin mangas, pues tiene solapas. El fajín es azul de lana con flecos de cordón hasta la rodilla.

El pantalón es negro y bombacho, dejando al descubierto las medias caladas de ganchillo y el zapato negro.

La cantante Rosamil con el traje de alfarera de gala en una postal de los años 70
La cantante Rosamil con el traje de alfarera de gala en una postal de los años 70

EL TRAJE DE ALFARERA DE GALA

Este traje fue diseñado en 1929 por Ruiz de Luna con motivo de los espectáculos organizados en la Exposición Universal de Barcelona y la Exposición Iberoamericana de Sevilla.

Los colores son el azul y blanco dominantes en la cerámica talaverana y el amarillo típico de sus cenefas renacentistas, aunque algunos se hacen exclusivamente en azul y blanco, colores que también se justifican por ser los de la bandera talaverana.

La cabeza va cubierta por pañoleta blanca con la cenefa de roleos renacentistas habitual en la decoración de nuestra alfarería. La camisa es blanca con el cuello abierto, o cerrado con pasacintas y cinta azul, y va decorada con bordados o puntillas. Las mangas también pueden llevar las cintas y las puntillas.

El corpiño es azul, abierto o cerrado con cordón

El mandil está también pintado en sus bordes laterales e inferior con cenefa renacentista en amarillo, azul y blanco, desarrollando los típicos motivos vegetales y algún grutesco, En el centro lleva dibujado el escudo de la ciudad con la torre y los dos toros.

La falda lleva vuelo considerable y es también blanca con ancha cenefa renacentista a unos quince centímetros del borde.

Las medias blancas son caladas de ganchillo. El zapato es azul Talavera con lazo azul o blanco decorado con cenefa renacentista.

Los motivos originalmente eran pintados, aunque hoy día ya se fabrican cintas de tela con la cenefa estampada.

DISEÑO DE FANTASÍA DE TRAJE DE TALAVERANA DE CARLOS PONTES
DISEÑO DE FANTASÍA DE TRAJE DE TALAVERANA DE CARLOS PONTES

EL TRAJE TRADICIONAL EN TALAVERA Y SU TIERRA, CUESTIONES HISTÓRICAS

MÉTODO HISTÓRICO

Personajes talaveranos en un dibujo de Laborde de principios del siglo XIX

Los estudios del traje desde un punto de vista histórico deben fundamentarse en un concepto evolutivo del mismo, analizando la variación de las prendas y las causas que han modificado tanto sus diseños y adornos como los materiales empleados. Quienes han estudiado la indumentaria popular consideran que los que se deben estimar como trajes tradicionales son los que se fijaron y estabilizaron entre 1750 y 1880, década en la que se inicia tímidamente la trasformación económica e industrial de España, aunque en muchos de nuestros pueblos ese periodo podríamos ampliarle hasta principios del siglo XX. En muchos casos, lo que ha sucedido es que se ha tomado como traje típico el traje de fiesta o de gala que utilizaban los campesinos algo más pudientes en nuestros pueblos y de ahí por ejemplo el uso generalizado del mantón de Manila o mantones con bordados locales, que aparecen en muchas fotos decimonónicas, mientras que nunca se ven en esas los corpiños que hoy día llevan muchos de nuestros trajes y que realmente fueron introducidos en muchos casos por la Sección Femenina.

Personajes talaveranos en el Charcón en un grabado del siglo XIX

Salvo en determinadas zonas aisladas, el traje típico se ha relegado a fiestas y celebraciones de carácter histórico o de afirmación de localismos o identidades autonómicas o regionales. Aunque ésta no es una ley uniforme, pues, en nuestro ámbito más cercano, lugares tan poco incomunicados como Lagartera, que se encuentra junto a una de las carreteras radiales de España, son como esta localidad paradigma del traje típico en España.

Castilla siempre asumió con demasiada naturalidad las culturas foráneas y fue el crisol de las diferentes expresiones culturales españolas, lo que ha hecho que se produzcan hechos tan lamentables como que en Talavera de la Reina, por ejemplo, sea más fácil ver en sus ferias trajes de andaluza que de talaverana. Es por ello que en muchas zonas castellanas en general y en nuestra comarca en particular se hayan ido perdiendo los trajes tradicionales, que por otra parte, dada su sobriedad, tampoco han sido excesivamente llamativos para las inclinaciones estéticas de las nuevas generaciones.

Talaverana en un cartel de feria de 1950

Son por tanto de gran valor las láminas, grabados, pinturas y viejas fotografías las que nos pueden ayudar para establecer una secuencia del traje tradicional en una zona concreta. Y debemos hacer una mención especial a las colecciones fotográficas de diferentes localidades que han sido editadas en los últimos años por muchos de nuestros ayuntamientos, a pesar de que las instantáneas nos ayudan principalmente en lo referente al traje de diario o de trabajo.

En los planos de distribución de los trajes tradicionales llegamos a ver incluso zonas en blanco en las que prácticamente han desaparecido, o lo que es peor se ha fabulado con diseños fantásticos que nada tienen que ver con la indumentaria local que históricamente se ha utilizado en esas comarcas.

Mujeres de la familia Ruiz de Luna vestidas con traje tradicional

Abundan más los mapas parciales que señalan una característica determinada de un traje y su evolución histórica. Un ejemplo clásico de ello es el mapa de principios de sigloelaborado por Luis de Hoyos sobre la evolución de las prendas de busto en el hombre, en el que la prenda más arcaica es el sayo, que se ajusta al cuerpo, tiene escote redondo y manga larga y ajustada y en el vuelo de abajo lleva aldetas o aberturas. El coleto es parecido pero hecho de piel. Pues el sayo, aunque es típico de la región leonesa, se prolonga en su extensión hasta Lagartera o Valdeverdeja, mientras que la llamada chamarreta es prenda definida como una casaquilla que no ajusta al cuerpo, que llega hasta por debajo de la cintura, abierta, redonda y con mangas. Esta prenda extiende su extensión por Castilla la Vieja y llega hasta nuestra zona de estudio, que se limita al oeste por otra de estas prendas que es el chaquetón, de solapas triangulares y cuello alto. Hoy día sin embargo solamente quedan sencillos chalecos en el traje del varón de nuestra comarca, salvo en los trajes de esa zona de la Campana de Oropesa que podríamos denominar “leonesa” desde el punto de vista de la indumentaria.

Sorolla pintando tipos lagarteranos en el pórtico de la iglesia

Por el contrario, hay prendas casi generalizadas en todo el territorio como es la blusa o blusón de trabajo o la chambra, muy unidas al trabajo agropecuario y que solamente se diferencia de unas zonas a otras por el material de que está hecho o por los adornos añadidos. Precisamente, los hombres que aparecen en las fotografías aludidas llevan este tipo de blusa fruncida por debajo del cuello y con bordados.

También se da el caso de que se haga en una población un diseño a posteriori de un traje típico que ha sido ideado por intelectuales o artistas basándose en algún aspecto simbólico de su cultura o su artesanía. Es el caso del diseño del traje de talaverana que diseñó Ruiz de Luna que, aunque es producto de la imaginación de tan gran ceramista ha sido asumido por los talaveranos como uno de sus símbolos más conocidos.

No se ha acometido el estudio de la aparición de los trajes regionales, del fondo cultural arcaico y étnico de los muchos pueblos que transitaron por la península y que fueron dejando pinceladas de su estética en la indumentaria

Tipos talaveranos en la calle Carniceríasen una foto de Ruiz de Luna de principios del 1920

Aunque Talavera es una ciudad castellana por su historia inmediata, ha estado desde siempre unida al occidente peninsular en muchos aspectos de su historia. Ya desde la prehistoria nuestra ciudad fue influida por las corrientes culturales que venían desde el atlántico y, así por ejemplo, el llamado Megalitismo Extremeño tiene algunos de su más conocidos monumentos en la comarca. Las corrientes orientalizantes que en la Edad del Bronce subieron desde el sudoeste peninsular siguiendo la Vía de la Plata hasta nuestras latitudes dejaron numerosos restos arqueológicos en nuestro entorno.

Talavera se sitúa inequívocamente dentro de la mitad céltica de la península, pues fueron los vettones quienes dejaron en la zona sus verracos como muestra más característica de su paso por aquí. También los romanos percibieron esa “occidentalidad” Talavera incluyendo a su Caesaróbriga en la Lusitania.

Fue muy importante la población visigoda en la zona, lo cual condicionaría la persistencia de una numerosa población mozárabe que al menos en pueblos cercanos del Campo Arañuelo ha dejado muestras de su influencia en el traje tradicional y en sus complementos.

Alfonso VI conquista la ciudad en 1083 con huestes de procedencia castellana en su mayoría aunque también se acompañó de soldados francos y de otras minorías. Tanta era la población mozárabe en Talavera que hubo incluso una distribución clara entre sus barrios. Los Mozárabes pasaron a ocupar las viviendas abandonadas por los musulmanes en la villa, dentro del primer recinto amurallado, mientras que los castellanos que se afincaron en la ciudad se establecieron en los arrabales. Los mozárabes establecieron su tribunal de justicia en la iglesia de Santa María la Mayor, luego Colegial, y los castellanos eran juzgados en el pórtico de la iglesia de El Salvador.

Fue numerosa también la población judía pero sin embargo los leoneses, aunque vinieron también acompañando a las tropas de diferentes monarcas no tuvieron una actividad repobladora tan intensa en la zona como la que tuvieron en zonas cercanas del Campo Arañuelo y en Extremadura en general. Este hecho sí que puede haber condicionado el modelo de traje tradicional como más tarde veremos.