PASEO AL DESPOBLADO DE BRUGEL

PASEO AL DESPOBLADO DE BRUGEL

Tiene  La Enramá como lema heráldico del colectivo la frase “Semper res” porque estamos convencidos de que hasta en el lugar más ayuno en fama de monumentos y atractivos pueden encontrarse pequeños encantos que nos harán deleitarnos con la cultura de la tierra.

Y por eso decidimos Rafael y yo dirigirnos no ya a un pueblo con poco magnetismo, sino a un despoblado, el lugar donde hubo un pueblo que ya desapareció: Brugel

Para ello vamos por la A-5 hasta el cruce de Lucillos y siguiendo el camino de servicio en dirección Talavera, bajamos hasta la entrada de la urbanización Kien y cruzamos por debajo de la autovía, seguimos el camino en dirección norte y llegamos hasta el cruce con el cordel que lleva a El Casar de Escalona, y allí, sobre una pequeña elevación del terreno, se ve un grueso muro de cal y canto todavía enhiesto, pobre osamenta de la iglesia que cobijó a los vecinos de Brugel hasta que se despobló el lugarejo en 1808, cuando podemos imaginar cómo al estar junto al camino de Extremadura las tropas, los huidos y los hambrientos acabaron de despojar a sus gentes de lo poco que les servía para mal vivir.

Muros de las ruinas del despoblado de Brugel
Muros de las ruinas del despoblado de Brugel

Damos una vuelta por el entorno salpicado de los cantos y ladrillones que formaban los muros junto con el barro que ya deshizo el tiempo y observamos la planta de la parroquia que enriqueció con sus donativos el único vecino ilustre del pueblecillo. Vemos junto a los restos de los muros buenos  sillares de granito y hasta la tapa de una sepultura, y pensamos si no será la del sepulcro del tal Juan Ag:uero que llegó a ser obispo de Zamora y creó nada menos que tres capellanías, para entendernos,  plazas  de curas con sueldo por atender la capilla correspondiente de la iglesia de un lugar con algo más de cien vecinos, que se quejaban veladamente de que los capellanes ni siquiera vivan en el pueblo. Incluso, se construyó el obispo un caserón que destacaría en el pobre caserío pero que no vio terminar y se destinó a casa de los capellanes, por si querían permanecer allí, pero ni con esas, pues pasa como sucede ahora en los pueblos, que se nos mueren como se murió Brugel, porque entre otras cosas ya no viven allí ni curas, ni maestros, ni médicos, ni guardias civiles que ya ponen también  en los cuartelillos carteles con el horario de apertura.

Tapa de un sepulcro entre las ruinas de la iglesia de Brugel
Tapa de un sepulcro entre las ruinas de la iglesia de Brugel

Pero en las relaciones  de Felipe II dicen los más viejos del lugar que lo fundaron los romanos y que la imagen de la Virgen que es advocación tiene aire de imagen antigua y que es por eso llamada Nuestra Señora de la Romana. Y como en tantos lugares con pátina mágica y arqueológica hay una fuente del Moro y otra con fama de saludable en el mismo caserío. Y como la fantasía vuela libre, también dicen que el pueblo se llama así por que lo fundó uno de apellido Urgel.

Salimos por la fresnedilla que pespuntea el arroyo junto al que los brugeleños o como quiera que se llamaran cultivaban huertecillos de supervivencia y nos vamos al otro lado de la carretera.

Allí, en el prado de Siegaverde, llegamos a una construcción hermosa en su ruina que va desmoronándose como lo hicieron las de Brugel. El paraje es un curioso lugar de prados y juncales, sorprendentemente húmedo entre aquellas barbecheras, y que sigue la cañada de un arroyo donde visitamos una fuente de la Mora,

Fuente de la Mora en Segaverde, Lucillos. Al amanecer la noche de San Juan la mora se convierte en liebre
Fuente de la Mora en Segaverde, Lucillos. Al amanecer la noche de San Juan la mora se convierte en liebre

Tiene una de esas leyendas en las que aparecen moras o mujeres misteriosas  en la noche de San Juan con un final curioso en este caso: la mora se peina como en otros casos, pero aquí al amanecer la mora se convierte en liebre.

Vamos entre olivos, barbechos, higueras y viñas y acabamos fotografiando, antes de que se caiga como la de Gamonal,  la casa de postas de Cazalegas y fantaseamos sobre la vida que albergaban estas construcciones donde se cambiaban los coches de la diligencia.

Como ven ustedes “Semper res”, siempre hay algo, hasta en el término de Lucillos.

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3 pensamientos sobre “PASEO AL DESPOBLADO DE BRUGEL”

  1. Somos Jesús y Octavio, acabamos de leer el comentario sobre el paseo de Brugel y nos gustó mucho, sobre todo a Octavio que ha recordado paisajes y lugares que hace tiempo no frecuentaba; se ha quedado algo decepcionado por el estado en el que ha visto la entrada a la cueva de la mina de agua por las burradas que según se ve han perpetrado los sucesivos propietarios.
    Como decís tantas veces, efectivamente todo lugar tiene su encanto y otra vez lo habéis sabido encontrar en este rincón de Lucillos.

    Un saludo,

  2. Volvemos con algunas cosillas de vuestro paseo por esa parte del Horcajo. Parece ser que un matrimonio que vivía en la calle antes llamada “del Verraquillo” dejó sus tierras al convento talaverano de de Santa Catalina y dicen las escrituras de la cesión que “hemos quitado el verraquillo de piedra que había junto a nuestra casa para dar anchura a la calle”. Según Clemente Palencia, fuente indudable, esta calle que ahora es llamada del barranquillo, es una adulteración del nombre antiguo. ¿Quí lo sá?
    En los documentos de hidalguía del archivo talaverano, se lee en uno de ellos que “Requerimos a ese Ayuntamiento que tenga en cuenta la Real Cédula del Rey Nuestro Señor y se de posesión de hidalguía al señor D. francisco Blázquez de Agüero, etc.
    El término LUCILLOS sería el plural del romance LUCILLO, “sepulcro” palabra que deriva del latín vulgar LOCELLUM esto es “cofrecillo”. Según Fernando Jiménez de Fregorio el nombre se toma de Val de Lucillos, valle de los sepulcros. En un documento de Alfonso X aparece como Luçiellos. Lucillos dependía administrativamente de Talavera como aldea de su Tierra. En 1521 se exige al municipio tres hombres que puedan venir a defender la ciudad de Talavera ante el posible levantamiento de los comuneros.
    En el Catastro de Ensenada aparece Lucillos otorgada en 1752 al cardenal Luis María de Borbón. Y esto es todo amigos

  3. Os dejamos otros comentarios de Brugel y Cerralbos los.

    “Nació en Brugel don Juan Ruiz de Agüero. el obispo de Zamora don Juan Manuel de la Cerda le hizo arcipreste de San Ildefonso de Zamora y en 1584 alcanzó la obispalía zamorana. Murió en Mayalde en 1595. su familia trasladó el cadáver a la capilla de san Sebastián de Brugel.
    LA CALLE DEL BARRANQUILLO- Un matrimonio que vivía en la “calle el verraquillo” dejó sus tierras al convento talaverano de Santa Catalina y en las escriruras de la donación se indica que “hemos quitado el verraquillo de piedra que había junto a nuestra casa para dar anchura a la calle”…lo que indica que lo que es ahora la calle del Barranquillo antes lo fue del verraquillo y que la palabra actual es una adulteración del nombre antiguo.
    Para Fernando Jiménez de Gregorio, gran historiador de nuestrsa tierra e imaginativo estudioso, BRUJEL podría ser la forma contraída de BURUJEL, en tal caso podría significar TORREZUELA o TORRECILLA.. En las Relaciones de los siglos XVI y XVIII se insiste en que es población de origen romano, La terminación EL pudiera ser indicio de repoblación mozábe.¿ Por qué no?
    Más imaginación.
    El término LUCILLOS sería el plural del romance LUCILLO esto es SEPULCRO palabra derivada del latín vulgar LOCELLUM. cofrecillo, Según Fernando Jiménez de Gregorio el nombre se toma de VAL DE LUCILLOS “valle de los sepulcros”. En un documento de Alfonso X aparece escrito como LUÇIELLOS.
    Lucillos dependía adminstrativamente de Talavera de la Reina como aldea de su tierra.
    En 1521 se le exige al municipio tres hombres que puedan venir a defender la ciudadante el posible levantamiento de los comuneros. Según parece en el Catastro de Ensenada, la aldea de Lucillos se se otorga en 1752 al Cardenal don Luis <maría de Borbón.

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