UNA EXCURSIÓN, LA BELTRANEJA Y LA MONDA DE MOMBELTRÁN

UNA EXCURSIÓN, LA BELTRANEJA Y LA MONDA DE MOMBELTRÁN

Subiendo a La Moraniega

Arquitectura popular en el camino de La Moraniega

 Partimos desde la parte occidental del caserío por un camino paralelo al arroyo del Molinillo, artificio junto al que pasaremos. Continuamos hasta la zona de la Fuente de la Moraniega entre pinares y robledales que han sufrido un reciente incendio, aunque se están haciendo trabajos de limpieza y repoblación. También hay cerca del camino una pintoresca majada de pastores que ha sido bien rehabilitad, aunque no sé si ha resistido al incendio.

Uno de los elementos de la majada reconstruidos.

Seguimos por la Morañega hasta llegar a la zona donde se hallan unas sepulturas medievales labradas en el granito, las llamadas “lucillos”.

Bajaremos después por las pistas que discurren paralelas al arroyo del herradero, hasta llegar de nuevo a la Villa de Mombeltrán.

A pesar del incendio, solamente por las vistas vale la pena hacer esta ruta.

 Recorrido aproximado 10 kilómetros, tres horas.

Sepulcros altomedievales labrados en la piedra o lucillos

LA BELTRANEJA

JUana de Castilla. “La Beltraneja”

 Don Beltrán de la Cueva, señor de los pueblos del valle que vamos a recorrer, fue condestable de Castilla y favorito del rey Enrique IV el Impotente y de su esposa la reina Juana de Portugal, con quien decían en la época que el señor de Mombeltrán mantuvo una relación más que amistosa.

Los rumores sobre la incapacidad procreadora del Rey hicieron que a la hija de la Reina se la conociera como “la Beltraneja”, por estar convencida la población de la paternidad de don Beltrán. Más tarde esta excusa llevaría a la guerra entre los partidarios de la sucesión de Enrique IV por su hermana, la que luego sería Isabel la Católica, y los que apoyaban a la Beltraneja, ayudados por Portugal. Derrotados sus partidarios, doña Juana hubo de exiliarse en el país vecino, donde profesó de monja en un convento de Coimbra.

En la toma de los hábitos, fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina Católica, dirigió a Juana una exhortación en la que le dijo que había adoptado el mejor partido según los Evangelistas, y terminó su discurso declarando que ningún pariente, ningún amigo verdadero, ningún consejero fiel, querrían apartarla de tan santa determinación, aunque ella vivió con lujo y boato hasta el final de sus días, siendo llamada “la excelente señora” y firmando siempre como “Yo La Reina”.

LA MONDA

Esta villa tiene en común con Talavera la celebración de la fiesta de la Monda que también tiene lugar la semana siguiente a la Pascua de Resurrección y en ella es costumbre comer la Monda, una gran tortilla individual de lomo, jamón, chorizo etc. metida en una hogaza de pan que las gentes salen a degustar en el campo, bebiendo además limonada en recipientes hechos con calabazas huecas.

También se comían antiguamente en Talavera los “panecillos de la Virgen” el día de Mondas.

Durante nuestra excursión tendremosmagníficas vistas del valle de las Cinco Villas. En la foto se ven Mombeltrán Cuevas y Villarejo del Valle
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