EL PUENTE DEL ALBERCHE

EL PUENTE DEL ALBERCHE

Los dos únicos arcos del Puente del Alberche aún en pie
Los dos únicos arcos del Puente del Alberche aún en pie

 La red viaria romana unía Toletum con Emérita Augusta a través de Talavera (Caesaróbriga). Desde hace dos mil años nuestra ciudad era y es paso obligado de las comunicaciones del centro peninsualr con el occidente ibérico. Era por tanto obligado cruzar también, casi siempre, el puente del Alberche que, según los expertos, tiene parte de su sillería más antigua labrada en esa misma época romana.

Los restos que quedan del puente nos permiten todavía observar dos de los arcos, precisamente aquellos por los que discurre hoy el poco caudal del Alberche. El resto de pilares se cimentan sobre los restos de sillería del primitivo puente romano, que en algunos de ellos muestra todavía el arranque de los arcos.  Esos pilares son de ladrillo aunque se rematabn en la parte superior por sillares planos de granito. En algún tramo, especialmente en el extremo oriental del puente se percibe parte de la barandilla, también de ladrillo.

Pilar moderno del puente del Alberche sobre las antiguas estructuras romanas
Pilar moderno del puente del Alberche sobre las antiguas estructuras romanas

El río Alberche, aunque menos caudaloso que el Tajo, sufre en determinadas épocas grandes avenidas por los deshielos de Gredos o por las escorrentías serranas de épocas lluviosas. Como en el caso del puente sobre el Tajo, eran continuos los desperfectos y los arreglos consiguientes, que debía asumir el concejo talaverano para mantener transitable una de sus principales fuentes de ingresos, «por el mucho peligro que ay en el paso de la dicha puente» como se decía ya en 1501. Es popular el dicho de la comarca que avisa de estos peligros: «Si el Alberche y el Tajo se amistan, Talavera Dios te asista». Cuando el puente, en el que confluía también el transitado Camino de los Veratos, estaba inutilizado se cruzaba el río por el vado de La Cabra, situado a algo más de dos kilómetros río arriba.

La mayor parte de los ganados trashumantes que pasaban por Talavera, salvo los que discurrían por  la cañada leonesa a través de Navamorcuende y Velada directamente hacia Puente del Arzobispo, se veían obligados a pasar por el puente del Alberche. La Mesta llega a firmar diferentes concordias con la villa para regular el paso de ganados por el puente y surgen algunos conflictos, uno de ellos en el siglo XVI, porque los arrendadores de la renta del puente del Alberche obligaban ilegalmente «a beuer o pagar un açunbre de vino» a los hermanos mesteños que sólo debían pagar realmente dos ovejas por cada mil cabezas y un dinero por cabeza de rebujal.

Entrada oriental al puente del Alberche
Entrada oriental al puente del Alberche

En los puentes no sólo se cobraban derechos de pontazgo por el paso de mercancías o ganado, también la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera aprovechaba estos lugares estratégicos para recaudar la “asadura”, impuesto destinado a financiarla, que sobre el ganado cobraba tan significativa institución que hacía funciones de “policía rural”  en las tierras de Talavera.

Vinculada a este puente estaba otra fuente de ingresos paralela del concejo talaverano, la Venta del Alberche, un lugar lleno de historia y trasiego de gentes que todavía conserva algunos edificios junto a la orilla occidental  aunque se encuentra en estado de abandono total. También, eran controlados en este punto los viajeros y mercancías durante los periodos epidémicos poniendo guardias que vigilaran el paso.

Dibujo de jesús Morales que representa a la Venta del Alberche poco antes de su demolición
Dibujo de jesús Morales que representa a la Venta del Alberche poco antes de su demolición

Por su valor estratégico sufrió este puente diversas vicisitudes bélicas entre las que destacaríamos la Batalla de Talavera, durante la Guerra de la Independencia. En ella jugó un papel estratégico esencial, siendo asignada su defensa a las tropas españolas. Como huella de esa importancia estratégica durante la Guerra Civil todavía pueden observarse los restos de los bunkers que lo defendían.

Uno de los búnkers de la Guerra Civil a la entrada del puente del Alberche
Uno de los búnkers de la Guerra Civil a la entrada del puente del Alberche

Cuando visitaban los reyes Talavera o cruzaban por la ciudad de paso hacia Extremadura o Portugal, las autoridades, clero y nobleza locales acudían a esperarles al puente de Alberche, aunque también se aguardaba a estas visitas regias o a otras de menor importancia en el puente Cordero, un poco más próximo a Talavera, sobre el arroyo de las Parras, justo en el mismo lugar donde se exhibían para público escarmiento los cuartos de los ajusticiados que habían sido despedazados.

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