TORRECILLA DE LA JARA

Uno de los verracos vettones de Torrecilla, formando parte de una fuente
Uno de los verracos vettones de Torrecilla, formando parte de una fuente

TORRECILLA DE LA JARA

PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO

HISTORIA

Como en tantos pueblos de La Jara, también en Torrecilla los vetones dejaron los verracos como recuerdo de su paso por aquí acompañados de sus ganados. Tres de estas características esculturas zoomorfas han aparecido en el pueblo y, aunque una de ellas se encuentra actualmente en Madrid, otra sí que podemos observarla formando parte de un monumento erigido en un pequeño jardín. Junto a la iglesia, en otro jardincillo, se ha colocado un sepulcro de granito probablemente tardorromano. No sabemos si este sarcófago tiene que ver con el que en las Relaciones de Felipe II dicen los informantes que existía en Torrecilla con la inscripción “Aquí yace Vera, sacrificada a los dioses que nos dan infierno”. Son numerosos los yacimientos de esta época dispersos por el término, como sucede en Los Villarejos, donde no sólo el topónimo, sino también los restos arqueológicos encontrados confirman esa presencia, al igual que junto al río Sangrera donde se halló una pequeña figura de bronce.

Sepulcro romano junto a la iglesia de Torrecilla
Sepulcro romano junto a la iglesia de Torrecilla

Consumada la invasión de los visigodos se produce en esta zona una dispersión de asentamientos rurales, como el que estaba situado a las orillas del río Fresnedoso y tenía su cementerio excavado sobre una elevación conocida como el Cerro de los Moros. Allí se encontraban numerosas sepulturas formadas por lajas de pizarra en las que aparecían restos óseos de individuos de altura considerable, hasta que el vandalismo destrozó la mayoría y un particular llevó algunas de las lanchas que las cubrían a Alcaudete. El ajuar de las tumbas era muy modesto, pues solamente se hallaba en algunas de ellas una pequeña vasija de un asa de clara tipología visigoda con algún pendiente de nácar o algún otro pequeño resto metálico. La existencia de cipos o piedras verticales indicarían la datación de algunas de las tumbas ya como de época musulmana.

Retablo de Torrecilla que procede de la iglesia de El Salvador de Talavera´donde era uno de los retablos laterales
Retablo de Torrecilla que procede de la iglesia de El Salvador de Talavera´donde era uno de los retablos laterales

El nombre de la población deriva de una de las numerosas torres de observación y defensa o atalayas que en la Edad Media servían a moros y cristianos para la detección inmediata del enemigo en los inseguros territorios jareños. Al principio Torrecilla se llamó “de los Valles” porque, al encontrarse en una situación media entre la sierra y la Jara Baja, su término está surcado por numerosos valles de arroyos y ríos que descienden desde la Jara Alta; como el Pusa en su límite oriental, el Castaño, el Sangrera, el Fresnedoso, el Valbellido o el Jébalo en su frontera occidental, por citar solamente los más importantes. También su patrona, la Virgen del Valle lleva ese antiguo apellido del pueblo y se encuentra alojada en la ermita erigida en las orillas del río Fresnedoso.

En el siglo XV ya aparecen algunas referencias a Torrecilla en sentencias relacionadas con las heredades talaveranas o en otro curioso documento de la Santa Hermandad fechado en 1505 mediante el que se premia a sus habitantes por la caza de un oso.

A principios de siglo se creó una leyenda en torno a la figura de Moraleda, un bandido generoso que parece haber tenido familia en Torrecilla en una vivienda que aún permanece en pie frente al monumento del verraco. Sus robos y asaltos se cometieron en su mayor parte en la comarca, refugiándose en una cueva cercana al río Pusa a la que dio nombre.

Puente sobre el Sangrera en Torrecilla de la Jara
Puente sobre el Sangrera en Torrecilla de la Jara

CONJUNTO URBANO

En el casco urbano existe un bonito puente de construcción popular en granito que salva los vanos mediante grandes lajas del mismo material. En cuanto a la arquitectura rural, en Torrecilla podemos observar casas de adobe y tapial muy sencillas, y otras de mampostería de granito, como sucede con el conjunto que se encuentra junto al mencionado puente. Por último, podemos ver las viviendas de estilo mudéjar tradicional o toledano junto a otras que tienen en sus fachadas al ladrillo como protagonista enmarcando lienzos de mampostería de granito muy similares a las que caracterizan al cercano pueblo de Espinoso. De los tres viejos molinos que se encontraban en término de Torrecilla hoy apenas quedan restos.

Graciosa espadaña de la iglesia de Torrecilla de la Jara
Graciosa espadaña de la iglesia de Torrecilla de la Jara

LA IGLESIA

La iglesia se construyó en el último tercio del siglo XV y ha sido recientemente restaurada. Fue aneja de la de Alcaudete hasta 1774 y se encuentra bajo la advocación de San Miguel Arcángel. Sus muros están construidos de ladrillo y mampostería y tiene planta de cruz latina con el ábside plano. La entrada se sitúa en la cara norte a través de una puerta con arco de medio punto. Es peculiar y graciosa la espadaña de ladrillo situada a los pies y compuesta de tres cuerpos, los dos primeros con dos arcos y el tercero con uno y rematado en frontón. En el interior del templo son de destacar la pila bautismal con vasija de cerámica talaverana del siglo XVIII y el retablo principal, también de este siglo, que, al igual que sucede con el de Campillo de la Jara, adornaba una de las capillas de la iglesia de El Salvador de Talavera.

ERMITA

La ermita de la Virgen del Valle es de planta rectangular con una sola nave y la capilla mayor rematada en falsa bóveda con pinturas del siglo XVIII. Su construcción data de 1673 y ha sufrido numerosas reformas que han deteriorado su aspecto, aunque es intención de los torrecillanos acometer su próxima restauración. Está dotada de un campanil y un pórtico sujeto por siete pilares en la cara sur, pero la entrada se realiza por otra puerta abierta más recientemente y cubierta por un pórtico moderno poco estético.

Castillos humanos en las fiestas de la Virgen del Valle en Torrecilla de la Jara
Castillos humanos en las fiestas de la Virgen del Valle en Torrecilla de la Jara

FIESTAS

Sin duda el más conocido de los festejos torrecillanos es la romería que el último domingo de Agosto celebran los lugareños y no pocas gentes de los pueblos cercanos hasta la ermita de la Virgen del Valle. Según la tradición se apareció a un porquerillo que estaba con su ganado en las orillas del río Fresnedoso y tanto se asustó el zagal, que con su honda disparó una piedra a la señora que se le aparecía, de manera que a este incidente achacan el hecho de que la imagen tenga una pequeña mancha en la mejilla, que sería el hematoma producido por la rusticidad defensiva del pastor, como se representa en un panel de cerámica instalado en el interior.

En la “función” se baila el antiguo baile de la pera entre ofrendas y la elevación de castillos humanos. Una piedra del interior de la iglesia tiene un orificio por donde es tradición, salía la retama sobre la que se produjo la aparición.

GASTRONOMÍA

Son muy dados en Torrecilla a la recogida de especies silvestres con las que realizar algunos platos como los cardillos, las tortillas de espárragos o collejas y las deliciosas setas de cardo. En la matanza se hace un curioso guiso con la “fafada” y la cabeza del cerdo con almendras entre otros ingredientes y también se elaboran las puches o las gachas y otros platos como el salmorejo. Los dulces están representados por los “retorcíos”, las rosquillas, la rosca de los quintos o los huevos con leche.

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