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Y EL PUSA DESEMBOCA EN MALPICA

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Castillo y playa de Malpica en una revista de los años 70

El río Pusa sigue su recorrido después de la desembocadura del arroyo de San Martín con algo más de caudal y pasa bajo el puente de la carretera de Talavera a Los Navalmorales. Poco antes queda el edificio del Molino Blanco que da nombre a una finca cercana.

En esa misma orilla izquierda se puede ver el horno  de un tejar junto al camino, mientras que junto al que discurre por la otra ribera se pueden observar los gruesos muros de lo que se conocía como Venta de Mozárabes, uno de los primitivos núcleos de población medievales de la zona.La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es escanear0077-779x1024.jpg

Iglesia parroquial de Malpica de Tajo

El río va atravesando los diferentes quintos en los que estaba dividido el valle de Pusa con la vegetación cada vez más desarrollada hasta llegar a la desembocadura junto a la población de Malpica de Tajo, cabeza histórica del señorío, aunque más tarde se desplazara a San Martín la capitalidad «económica» del mismo.

El territorio de Valdepusa perteneció en principio a La Jara, tierra de Talavera, hasta que en el siglo XIV  el rey Pedro I se lo concedió a su Notario Mayor del Reino don Diego Gómez, que sería el primer señor de ellas. Luego pasaron por matrimonio de la hija de don Diego al adelantado Mayor del Reino en Andalucía don Perafán de Riber, siendo los descendientes del hijo de éste, don Payo, quienes llevarían el título nobiliario de Malpica, marquesado que Felipe III creó en 1599 por real cédula. Los marqueses de Malpica eran también grandes de España como Duques de Arión. Este ducado pasó en 1781 a los Fernández de Córdoba, descendientes del gran Capitán y actuales titulares del marquesado de Malpica.La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es P8040417.jpg

Al llegar a Malpica, primero nos acercaremos al puente de hierro sobre el Tajo y lo cruzaremos para desde él contemplar una hermosa vista del castillo-palacio en el que residían y aún residen los señores que ostentaron el Señorío de Valdepusa, desgajado de La Jara, tierra de Talavera, en el siglo XIV. Nos encontramos ante una construcción residencial que aunque está estratégicamente defendida por el río tiene una función más palaciega que defensiva.

En las proximidades de Malpica, podemos visitar, por un camino paralelo a un canal de riego que parte de la carretera que se dirige a San Martin de Pusa, a la izquierda, los restos de la villa romana de las Tamujas.

También podemos ver una fuente monumental junto a la carretera, al lado del Tajo, frente a la entrada del castillo y algún viejo edificio como una almazara, hoy convertida en restaurante.La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es P1013150.jpg

Concurso de migas en Bernuy

Podemos acercarnos a Bernuy, una población antigua pero que hoy sólo deja ver sus edificios típicos del instituto de colonización y es un modelo de este tipo de pueblos nuevos» que se levantaron para aprovechar el regadío.

Daremos también una vuelta por el pueblo para ver la arquitectura popular en ladrillo, y si es 20 de Enero disfrutaremos de la famosa fiesta de San Sebastián.

Se trata de una fiesta de gran interés en la que salen los «morraches» vestidos con trajes multicolores, llevando una porra de palo, caretas  y cencerros, y aunque no hay “vaca” en la comitiva como en otras fiestas similares, sí sale un toro de fuego. Pusa arriba, en Los Navalucillos, «los marraches» salían en grupos cada uno con su vaquilla e intentaban tiznar a las mozas.

Son todos ellos rituales de fertilidad que hunden sus raíces antes del cristianismo. Tanto esta fiesta como la de los Perros de Santa Ana, son rituales que podemos clasificar entre todas aquellas celebraciones invernales en las que aparece la vaca o vaquilla «la vitula» romana. Sería uno de los ritos que Caro Baroja relaciona con las fiestas de las Kalendae romanas que en Enero se dedicaban al dios Jano. Pero puede que hundan sus raíces en ritos de fertilidad todavía más antiguos asociados con las culturas de pueblos pastoriles prerromanos. La zona central de la meseta peninsular y Extremadura es la más rica en este tipo de fiestas.

Morraches junto a la hoguera el día de San Sebasián

El padre Flórez señalaba cómo en los primeros siglos del cristianismo se castigaba con tres años de penitencia a los que a primeros de año se vistieran de ternera o de becerro. También Caro Baroja aporta un texto sumamente significativo de San Isidoro de Sevilla: “Instituyó la Iglesia el ayuno de las calendas de Enero a causa de un error propio de la gentilidad. Fue Jano cierto príncipe de los paganos, por el que se ha dado el nombre al mes de enero y al que los hombres inexpertos, honrándole como a un dios, otorgaron honores religiosos y le consagraron un día con fiestas suntuosas y regocijos. Así los míseros hombres y lo que es peor, los mismos fieles, durante ese día, adquiriendo monstruosas apariencias, se disfrazan a manera de fieras, otros toman aspecto mujeril, afeminando el suyo propio…hacen gritería y danzan…y la turba de depauperado espíritu se excita con el vino.

Gran fuente junto al Tajo en Malpica

San Sebastián era centurión de la guardia pretoriana del emperador Diocleciano y consolaba y alentaba a los cristianos que conducía al martirio. Delatado, fue mandado ejecutar asaeteado por lo que en su iconografía aparece un joven con varias flechas clavadas y atado a un árbol o columna. Se recuperó de sus heridas mortales y fue ejecutado de nuevo a golpes.

San Sebastián es invocado contra la peste y las epidemias en general, a ello tal vez deba su difusión.

CUATRO FOTOS DEL TAJO DE LA FUNDACIÓN TELEFÓNICA

CUATRO FOTOS DEL TAJO DE LA FUNDACIÓN TELEFÓNICA

Fotografía del Tajo de la Fundación Telefónica de de los años 20

En la colección fotográfica de la Fundación Telefónica y relacionadas con sus instalaciones se hicieron en los años 20 y 30 fotografías relacionadas con sus instalaciones.

Se puede ver el caudal abundante con los arenales y las aguas limpias y una visión de Talavera en la que se pueden observar algunos monumentos desaparecidos como los señalados en la vista parcial a continuación, la torre de la iglesia de San  Pedro o la antigua torre del Reloj.

Vista parcial de la foto anterior

Otra de las fotografías se ha obtenido junto a la central eléctrica del puente Viejo y se observan los postes telefónicos, los cerdos hozando junto al río y el puente que muestra al final la casa de peones camineros que siempre he considerado que se había construido sobre restos de los molinos del primer ojo del Puente.

Fotografía del puente Viejo desde la central eléctrica
El inicio del puente con la casa de peones camineros

La tercera foto nos muestra la zona de Entretorres con las torres albarranas arruinadas y descarnadas. Se percibe el vallado blanco del antiguo tejar de la cuesta de San Clemente y el resto de muralla junto al río que todavía se encuentra en pie junto al puente de Hierro. También se observa la cúpula de la iglesia de los jesuitas (Palenque) con su linterna.

Vista de la zona de Entretorres desde la orilla sur del río.
Vista parcial de la anterior fotografía de Entretorrres y el Tajo

Por último traemos otra foto desde la orilla sur con una vista del río y el puente de Hierro.

LOS MOLINOS DE ABAJO DE TALAVERA

Molinos de Abajo de Talavera de la Reina. Postal de J del Camino

LOS MOLINOS DE ABAJO DE TALAVERA

Estos molinos se encontraban aguas abajo de la universidad y sobre su parada de la orilla norte se construyó la actual central eléctrica.

Los molinos del Tajo en Talavera aparecen ya en el siglo XII, nombrados en la crónica del viajero árabe Al-Idrisi.

En 1142 el rey Alfonso VII percibía rentas de sus molinos de Talavera entre otras propiedades.

En 1182 el rey Alfonso VIII concede propiedades a la orden de Calatrava en la zona del arroyo manzanas con sus canales y molinos, que en este caso puede que fueran los que después se llamarían de Cabañuelas.

En el siglo XIII el cabildo catedralicio de Toledo contaba con  rentas de los molinos talaveranos y a veces se los arrendaban a vecinos judíos de la villa.

Otros molinos que no identificamos y que llaman en el siglo XII molinos de Avenceri fueron arrendados a un mozárabe ricollamado esteban Habib.

En 1214, Alfonso VIII concede al monasterio de Santa María de las Huelgas de Burgos los molinos de Afleje. Este paraje es una heredad que se encuentra en el camino de Talavera a Calera en las proximidades del actual cementerio, lo que nos hace pensar que con esta denominación se conocían entonces a los que hoy llamamos molinos de Abajo[2].

El Arzobispo Tenorio concede en el año 1397 a la orden de San Jerónimo varias dehesas y molinos de los que cuatro paradas habían sido recibidas en herencia de su madre[3]. Los molinos de Abajo junto a los de Arriba, situados en el puente, se mantuvieron en manos de los jerónimos, tan poderosos en Talavera, hasta el siglo XIX.

Molinos de Abajo y Central eléctrica en Talavera de la Reina. Postal de Ruiz de Luna de los años 20

Los molinos de Abajo de Talavera tuvieron a lo largo de su historia dos e incluso tres edificios abastecidos por la misma presa. Este hecho y el anclaje en los islotes condiciona el trazado quebrado de la misma tal como lo observamos en la actualidad y como figura en los planos de los antiguos proyectos de navegación del Tajo.

La parada de la orilla norte es completamente irreconocible por la instalación de una central eléctrica. Sí he podido, sin embargo, realizar el croquis de la planta de la parada que, sobre la orilla del islote del paredón, representa las ruinas típicas de un molino de regolfo con dos cubas y dos piedras (Foto 39). Junto a este edificio apenas se vislumbran los restos de otra cuba y una bóveda muy deteriorados.

Presa de los molinos de Abajo. En el centro se percibe el edificio molinero de la orilla sur cuyos restos aún se pueden ver

En el año 1753 los molinos de Arriba y los de Abajo, con cuatro y seis muelas respectivamente, son los únicos que, además de los de Silos siguen funcionando en Talavera[7]. Pertenecen ambos al monasterio de Santa Catalina de los monjes jerónimos de esta villa.

En 1845 continúan moliendo con doce piedras [8] aunque los del puente son ya bienes de propios del ayuntamiento.

A mediados del siglo XX funcionan ya en Talavera dos grandes fábricas de harina y cuatro molinos no hidráulicos de piensos que vendrán a sustituir a los antiguos molinos de agua que desde los árabes molturaron el cereal de esta ciudad y su gran comarca[9], que no olvidemos era la mayor productora de cereales de Castilla la Nueva durante el siglo XVI, según el estudio de Noël Salomón sobre la vida rural castellana en tiempos de Felipe II.

Una foto más antigua de los molinos de Abajo en Talavera

En cuanto a los datos que nos aportan las ilustraciones de los proyectos de navegación del Tajo a su paso por Talavera, vemos que en 1641 no se reseñan los molinos del “ primer ojo” y que los molinos de Abajo, que aparecen como de Santa Catalina, tenían paradas en ambas orillas. Los molinos de Cabañuelas en esta época ya ni siquiera se señalan.

Talavera en un esquema de un proyecto de navegación del siglo XVII donde aparecen los molinos de Arriba y los de Abajo

A comienzos del siglo XIX debían estar arruinados todos los molinos del puente ya que en el proyecto de Cabanes de 1820 solamente aparecen los molinos de Abajo.  En varias ocasiones los molinos del viejo puente siguieron su misma suerte al ser arrasados por las numerosas crecidas del Tajo y así nos lo describe Francisco de Soto en su historia de Talavera.  Nos señala también este autor la gran potencia de los molinos talaveranos que “ son suficientes para provechar la harina de Talavera sino también a muchos lugares de su tierra”.

Estos molinos,como los de Arriba, aunque algo más tarde se convirtieron en centrales eléctricas y estos de Abajo también se convirtieron en una fábrica de alpargatas movida por energía hidráulica.

Hasta ellos se dirigía una procesión oficiada por los jerónimos en la que se rezaba y se abrían las compuertas bruscamente para que el efecto de arrastre de las aguas limpiara algo el cauce para evitar los mosquitos y con ellos el paludismo

[1] SUÁREZ ÁLVAREZ,Mº.J.: Opus cit, p. 335.

[2] Ibidem

[3] JIMÉNEZ DE GREGORIO, F.: opus. cit. Los Pueblos de …Tomo IV, Talavera de la Reina

[4] SUÁREZ ÁLVAREZ, Mª. J.: opus cit. p.203.

[5] SUÁREZ ÁLVAREZ, Mª. J.: Opus cit  p.249.

[6] VIÑAS,C.  y PAZ, R.: Opus cit. ver “Talavera” respuestas 20, 21 y 22.

[7] LOPEZ CIDAD, F. y FERNANDEZ GARCÍA, F.: Talavera de la Reina en el Catastro de Ensenada, Madrid, Ed. Tabapress, 1990, pp. 50 y 97.

LAS ACEÑAS DEL CONDE en El Torrico, Patrimonio comarcal en peligro 6

FICHA DE BIEN EN PELIGRO

Aceñas del Conde vistas aguas arriba del artificio

Denominación.-

Aceñas del Conde

 Término Municipal.-

El Torrico

 Situación.-

En el Tajo, río abajo de Puente del Arzobispo, en Término de El Torrico

 Categoría.-

Bien inmueble

 Descripción del Bien.-

Aceñas del Conde En El TorricoLas aceñas del Conde conservan, sobre el pasillo que da acceso a las compuertas, el blasón granítico de los señores de Oropesa.

El edificio está relativamente bien conservado pero se perciben en sus muros varias reformas y añadidos que a lo largo de los siglos han ido modificando el aspecto exterior de estos molinos. En esquema se diferencian cuatro partes.

La primera y la que más se adentra en el río es la más antigua, la que albergaba las viejas aceñas de rueda vertical. El plural de la denominación se basa en la existencia de dos ruedas verticales. La más interior apoyaba su eje por un lado en un edificio con tajamar macizo y por el extremo exterior se apoyaba en una segunda construcción abovedada similar a la de Calatravilla donde se perciben dos huecos en el piso, uno anterior y otro posterior, que alojaron los dos pares de muelas. La piedra que se situaba río abajo, habría apoyado su eje sobre el tercer cuerpo del complejo molinero, hoy modificado por haberse dispuesto para el alojamiento de varios molinos de regolfo, aunque todavía puede observarse sobre el muro el orificio donde giraba el eje y lo que parece una huella de rozamiento de la rueda. También resulta todavía visible el canal y la compuerta que regulaba el caudal .En ese tercer cuerpo del edificio se albergaban seis cubas de regolfo en sus respectivos cárcavos con las que se movilizaban seis piedras que se encuentran en una sala común. Desde ella se llega a una puerta de acceso a una pasarela de servicio para las compuertas y a una escalerilla de subida al techo abovedado. Otra pasarela de acceso exterior daba  paso a las cubas de los regolfos.

Aceñas del Conde

Por último, el edificio de todo el conjunto más cercano a la orilla es un molino de invierno o de creciente que funcionaba cuando se inundaban el resto de las piedras. Cuenta con tres cubas que desembocan en un sólo cárcavo de salida sobre el que se accedía al molino. Por delante de estas cubas hay una dependencia cubierta donde probablemente se colocaba la cernedora, ya que un orificio en el muro del molino muestra la marca del roce de la correa que era movilizada por el eje del último regolfo del edificio principal. Sobre la bóveda, un pequeño depósito de obra parece que servía para humedecer o airear el trigo si era necesario para una mejor molienda.

Plan de navegación del Tajo de Carduchi del siglo XVII donde quedan reflejadas las aceñas del Conde

Este importante conjunto molinero se completa con otros edificios como la vivienda del molinero, que ya aparece en el proyecto de navegación de Carducci del siglo XVII situada en el mismo lugar elevado que en la actualidad, unas cochineras de gran capacidad y otras dependencias de habitación, almacenaje y cuadras.

 Cronología principal.-

Siglos XV y probablemente anteriores pues muchas de estas aceñas se asientan sobre antiguos artificios árabes

 Protección legal.-

Las genéricas de la legislación autonómica y estatal de protección del patrimonio

 Propietario.-

Iberdrola?

 Valoración del Bien.-

  • Valor histórico
  • Valor etnográfico

Principales riesgos apreciados.-

  • Deterioro por inundación erosión de la corriente fluvial

 Bibliografía de referencia.-

  • Méndez-Cabeza Fuentes, M., Los Molinos de Agua de la Provincia de Toledo, Toledo 1998
  • Inventario Etnográfico de la Campana de Oropesa de la Excma. Diputación Provincial de Toledo

EXCURSIÓN A LA FORTALEZA DE CASTROS Y LA OLIVA

UNA EXCURSIÓN DESDE PUENTE

A LA OLIVA POR LA FORTALEZA DE CASTROS

Recorrido aproximado 12 kilómetros, 3 horas y media

También desde Puente del Arzobispo nos acercaremos en un agradable paseo ribereño hasta la fortaleza musulmana de Castros que, aunque se encuentra en término de Villar del Pedroso, es más accesible desde aquí. Los lugareños conocen el paraje como “La Muralla” y para ir hasta allí tomaremos un camino público que coincide con un cordel y que sale inmediatamente a la izquierda del puente, discurriendo por la ribera del río. Justo al comenzar nuestra ruta vemos enfrente los molinos de Santa Catalina que también podremos curiosear de vuelta en el pueblo

Puerta norte de la fortaleza de Castros junto al Tajo

Desde esta orilla tenemos una pintoresca vista de la villa con el puente, los molinos y el caserío. Después de andar unos dos kilómetros, tropezamos con la desembocadura del río Pedroso, que se despeña en cascada sobre el Tajo en un hermoso paraje. Una curiosa leyenda dice que una mora que vivía en el castillo que vamos a visitar, despechada por mal de amores, se arrojó desde estas alturas al río y todavía se la puede ver saltando y se escuchan sus lamentos en las noches de luna del día de San Juan.

Justo en el codo que hace el río Pedroso antes de su desembocadura, se observan sobre el cauce los restos de un batán, con cuyos beneficios dejó también estipulado el arzobispo Tenorio que se financiaran los hospitales de Puente. Siguiendo el cauce del riachuelo nos encontramos con el bonito conjunto que forman un puente y un molinillo de ribera. En la elevación situada entre los dos ríos se sitúa la fortaleza que formaba, junto a las de Vascos, Espejel, Alija, Azután, Canturias o Talavera, una fuerte línea defensiva destinada a impedir que los cristianos atravesaran la frontera natural del Tajo en su avance hacia el sur. En este caso nos encontramos ante una alcazaba con un poblado alrededor, sin contar en este caso con el amurallamiento que rodea al caserío en la Ciudad de Vascos pero que, como se deduce por sus características constructivas, también se levantó entre los siglos IX y XI por las aguerridas gentes bereberes con las que los árabes repoblaron estas orillas.

Fortaleza de Castros vista desde el otro lado del río

La vista desde sus murallas es impresionante y vemos al río Tajo que discurre por terreno quebrado con su cauce cortado por las azudas o presas que llevaban agua a los molinos, como las aceñas del Conde de Oropesa, un gran edificio que se contempla algo más abajo de esta fortaleza Castros, en la otra orilla. Parece que este castillo tenía también como misión la defensa de un puente que se encuentra a sus pies y del que se mantienen todavía los tajamares. Reconquistada esta tierra por Alfonso VI fue encomendada la defensa de este castillo a los caballeros de Calatrava y de ahí que a unos molinos cercanos, situados río arriba, se les conociera como molinos “de Calatravilla”.

Tajamares del puente de Castros

Desde la fortaleza seguiremos por el camino indicado hasta el paraje de La Oliva, un antiguo despoblado rico en restos arqueológicos. Es una de las diecisiete heredades del Pedroso que Fernando III otorgó a Talavera para que las repoblara. Se trata de La Oliva, situada en una hermosa dehesa con buenos ejemplares de encina y alcornoque y que, al igual que El Villar, muestra signos de las diferentes culturas que se asentaron allí a través de los siglos. Se han hallado al menos tres verracos en su entorno, de los cuales quedan dos, uno apenas reconocible en un prado cercano a la arruinada iglesia y el otro, situado junto a la vivienda de los propietarios actuales de la finca, que es conocido como el “Toro Mocho” por haber perdido parte del morro. Para algunos eruditos, los cimientos de la iglesia tienen en sus aparejos la apariencia de haber sido romanos, civilización que confirma su presencia por la inscripción de un ara que se sitúa frente a la puerta norte, entre otros restos arqueológicos. La construcción de la iglesia medieval pudo hacerse en su mayor parte durante el siglo XV, como indican los arcos conopiales de sus portadas. La cúpula ochavada que cubre el ábside tiene aspecto de haber sido construida en el siglo XVIII y en ella todavía se percibe el camarín donde se alojaba la Virgen de las Misericordias, según la tradición aparecida sobre una oliva y con fama de milagrosa en la comarca.

Volveremos a Puente por el camino indicado o desandando el que hemos traído.

Dehesa de la Oliva desde la otra orilla del Tajo.Al fondo La jara y la sierra de Altamira

EL PLAN DE NAVEGACIÓN DE SIMÓN PONTERO

EL TAJO DIECIOCHESCO

EL PLAN DE NAVEGACIÓN DE SIMÓN PONTERO

La ermita de Ronda en El Carpio de Tajo y la barca actualmente restaurada

 Durante el reinado de Fernando VI, el Alcalde de Casa y Corte D. Carlos Simón Pontero retoma el proyecto de navegación hasta Talavera para mejorar los abastecimientos de la capital de España y conseguir además dinamizar la economía agrícola de las comarcas ribereñas. De esta forma expresan sus impresiones al respecto los ingenieros encargados del reconocimiento don José Briz y don Pedro Simó:

            Las cosechas de vinos, aceites y granos son copiosísimas en este gran pedazo de tierra desde Toledo poco poblada, pero muy dispuesta en hacer feliz a Madrid si se proporciona la navegación, porque se da la  mano con Extremadura.

La vega de Talavera causaba impresión en los ingenieros que hacían los planes de navegación

En 1756 se forma con apoyo del rey una compañía de cuarenta y seis accionistas  interesados en desarrollar el proyecto pero, solucionados los problemas de abastecimiento a Madrid de productos alimentarios, el sueño vuelve a caer en el olvido.

Casa del barquero de El Carpio de Tajo

Los planos de este proyecto carecen de las distancias aproximadas que se reseñan en el de Carducci, se señalan especialmente las plantas de las presas e instalaciones molineras de cuya observación se deduce, por la forma de los cuerpos y tajamares de los edificios entre los que se aprecia un espacio donde gira una rueda, que todavía nos encontramos en la mayor parte de los casos ante aceñas, es decir ante los antiguos molinos de rueda vertical, aunque es en este siglo en el que se difunde un nuevo tipo de molino, el llamado “de regolfo”, ingenio que se mueve ya por la energía centrífuga del agua y que es el antecedente directo de la turbina hidráulica. Se señalan también en este proyecto las presas arruinadas, los castillos, las ermitas y pueblos e incluso alguna fuente.

Plano de Navegación del proyecto de Simón Pontero con los molinos y la barca de Cebolla

 Descripción del río en el proyecto de Simón Pontero

Vuelven a aparecer los molinos de Corralejo en Malpica con un edificio de cuatro cuerpos o tajamares que alojarían cuatro aceñas o cuatro regolfos aprovechando su presa uno de los brazos del río. Se puede ver el castillo de Malpica con el de Villalba enfrente, y en la ribera del río lo que se denomina en el plano Soto de Malpica que nos da idea del paisaje ribereño de la época, más arbolado antes de convertir esa vega en regadíos.

Molinos de Corralejo en Malpica de tajo

Se reflejan en este proyecto varias barcas como ésta de Malpica que se sitúa por delante de la desembocadura del Pusa. La ermita de San Illán, famosa por sus aguas que según el vulgo curaban la rabia, y aguas abajo aparece el molino de Cebolla con la barca que lleva el nombre de este mismo pueblo, aunque no se refleja la de Montearagón cuya caseta aún se conserva hoy día.

Talavera y sus molinos en el plano del proyecto de navegación de Simón Pontero

El río Alberche es representado con su puente y la venta que se situaba en uno de sus extremos y que hoy, muy arruinada, permanece en pie. Llegando a Talavera aparece la ermita de la Virgen del Prado y sí que figura en este caso como molino perdido el del primer ojo del puente que por su aspecto da la impresión de haber sido también una aceña. Los molinos de Arriba, también en el puente, aparecen como pertenecientes a los jerónimos y se señalan además las presas de Palomarejos y la de Los Sifones que conducían el agua hacia los molinos como hoy todavía lo hacen hacia la vieja central eléctrica. Los molinos de Abajo no se han dibujado por no pretender este proyecto la navegación más allá de Talavera.

La ermita de San Illán en Cebolla, se representa en estos planos del proyecto de Navegación.

LAS REALES FÁBRICAS Y SU INFLUENCIA EN LAS RIBERAS DEL TAJO

LAS REALES FÁBRICAS Y SU INFLUENCIA EN LAS RIBERAS DEL TAJO

Panoramica deL Talavera-siglo xviii (Biblioteca-CLM), donde se observa un esquema de las reales Fábricas de Seda a la orilla del Río
Panoramica deL Talavera-siglo XVIII (Biblioteca-CLM), donde se observa un esquema de las reales Fábricas de Seda a la orilla del Río

El principal edificio de las Reales Fábricas de Seda de Talavera fue el que alojaba la hilatura y que se encontraba en la zona en que actualmente se sitúa el Instituto Ribera del Tajo. Se trataba de una  construcción de considerables proporciones cuya planta conocemos por un plano que se guarda en el Archivo Municipal. Pasada la Guerra Civil sirvió de cárcel en la que se alojaron miles de presos republicanos que hubieron de sufrir además la humedad del río que prácticamente tocaba sus muros.calle-hilanderascalle-funderiacalle-fabrica-de-sedas

Se trata de un gran edificio levantado en 1746 en aparejo de ladrillo en hiladas y machones con  paneles de tapial entre ellos. Muestra en los dibujos y fotografías numerosas ventanas con tejado abuhardillado y un casetón sobre la entrada principal con algunas garitas de vigilancia en las esquinas como la de la foto inferior.

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Edificio de las Reales Fábricas con las garitas que servían para vigilar el edificio cuando era cárcel tras la guerra civil.

Un poco más al oeste se encontraba el Paseo de los Leones, donde el director de las Reales Fábricas Juan Ruliére impulsó la creación de un paseo recreativo con arboleda y una fuente que tenía como decoración un antiguo escudo de la familia Meneses que hoy se encuentra encastrado en el muro de la ermita.

Dibujo de lahistoria de Torrejon, zona oeste.Los números 11 y 12 son edificios de la Reales Fábricas y el paseo de la izquierda es el paseo de los Leones que diseñó Juan Rulière
Dibujo de lahistoria de Torrejon, zona oeste.Los números 11 y 12 son edificios de la Reales Fábricas y el paseo de la izquierda es el paseo de los Leones que diseñó Juan Rulière

También quiso repoblar la isla de la Morana de moreras para alimentar el gusano subiendo el agua mediante una rueda hidráulica pero la idea no llegó a buen fin, ya sea por el terreno arenoso de la isla o por falta de riego efectivo. Hubo algunos otros parajes ribereños que también fueron repoblados por más de 160.000 moreras.

Foto del rio de Ruiz de Luna desde la isla del-paredon con las reales-fabricas al fondo
Foto del río de Ruiz de Luna desde la isla del paredón con las reales-fabricas al fondo

Algunos de los artificios y molinos de las fábricas de seda eran movidos por agua para conseguir un movimiento más regular de la maquinaria, aunque en otros como los de Cervera se utilizaban bueyes.

Las reales fábricas en la-otra orilla frente al canoeclub
Las reales fábricas en la-otra orilla frente al canoe club

DIBUJOS Y REPRESENTACIONES DEL TAJO EN EL SIGLO XVIII

DIBUJOS Y REPRESENTACIONES DEL TAJO EN EL SIGLO XVIII

Historia de Talavera de 1768. Manuscrito 82-biblioteca-clm
Historia de Talavera de 1768. Manuscrito 82-biblioteca-clm

Hay en el siglo XVIII algunas representaciones idealizadas de la ciudad y en algunas de ellas aparece el río Tajo, aunque de forma muy esquemática.

Es el caso de la vista de Talavera que se reproduce en una de las historias manuscritas de la ciudad la de fray Andrés de Torrejón que se encuentra en la Biblioteca de Castilla-La Mancha y que se hizo en 1768.

Detalle del grabado anterior con la parte occidental de la villa
Detalle del grabado anterior con la parte occidental de la villa

De izquierda a derecha podemos ver en la parte ribereña del dibujo en primer lugar lo que denominan “paseo de chopos” (10) donde se representan los árboles que ordenó plantar su director Juan Ruliére en el Paseo de los Leones para dotar al barrio de San Andrés de un paseo y jardín, ya que los otros parques de la ciudad, la Alameda y el Prado, se encontraban en el otro extremo de la villa.

También se señala al fondo la Puerta de Cuartos (9) y por primera vez podemos ver representados algunos edificios de la Real Fábrica de Sedas, y en concreto el edificio hoy desaparecido de la Afinaduría (11), donde se hacían los hilos de oro y plata para adornos y entorchados. Entre éste y la puerta de Cuartos estaría el único edificio que queda en pie de la factoría, el llamado de los Molinos Nuevos, que en el otro dibujo del mismo autor aparece como Casa de las Estofas de Oro y Plata.

Con el número 12 se señala el que en realidad era el mayor de todos los edificios de de la seda, el de la Hilanza el que hemos dicho que sería cárcel de presos políticos tras la Guerra Civil para ser derruido después. Con el número 13 se señala la desembocadura de la Portiña y detrás la muralla de Entretorres con una de las albarranas ya arruinada y un portillo abierto en el lienzo.

Detalle del grabado anterior
Detalle del grabado anterior

Más a la derecha se representa la Torre de Nazar que ya hemos comentado se adentraba en el río y sostenía una noria para elevar el agua. A continuación está la Puerta del Río que se dibuja con un arco de sillería y rematada con una especie de espadaña o un balconcillo. En el puente no se representan los molinos del primer ojo del mismo, sí aparecen los que había donde hoy se sitúa la central eléctrica y en el ángulo de l quiebro de su recorrido se puede ver lo que parece un mojón o un monolito junto al número 15 que probablemente tuviera algún escudo o inscripción de una de sus reconstrucciones.

A la derecha del puente se ve la desembocadura del arroyo de Papacochinos y dos pontezuelas que lo salvaban. Y a la derecha del puente aparece la isla de Los Molinos y la del Palodulce o Paloduz. Donde hasta no hace mucho se recogían las raíces del regaliz y se vendía como golosina.

Si seguimos por la ribera encontramos la puerta de Sevilla que todavía hoy día se mantiene en pie. En el lienzo de muralla se perciben dos portillos, probablemente en la zona de la alcazaba, y más al este la torre del Polvorín (20). A continuación se ve el “prado de la villa” con algunas casillas de las que la más cercana a la ermita del Prado y rematada con pequeña espadaña puede ser la ermita de San Joaquín y Santa Ana hoy desaparecida.

Detalle con las torres de iglesias y conventos de Talavera
Detalle con las torres de iglesias y conventos de Talavera

En el casco urbano se levantan las torres de iglesias y conventos de la que algunas han desaparecido como la cúpula de los carmelitas descalzos (8) la torrecilla de la iglesia de san Clemente (7) junto a la puerta de Mérida (6). Luego de izquierda a derecha vemos la torre de El Salvador (4), la desaparecida cúpula de los jesuitas (3), hoy teatro Palenque. También ha desaparecido la de San Pedro (30) hoy Almacenes Moro. Ya existía la torre del Reloj aunque diferente de la actual y a continuación el campanario de los jerónimos que hoy es una espadaña de ladrillo (5) y al final Santa Leocadia. La torre a su derecha podría ser la del hospital de San Lázaro en la calle Cristo de la Guía.

Otro esquema dieciochesco que veremos en la próxima entrada de «Ríos de Historia» solamente aporta una imagen esquemática de la Casa de la Hilanza y la Alameda junto a la ermita del Prado.

EL TAJO DE CERVANTES, GARCILASO O GÓNGORA

EL RÍO DE LAS ARENAS DE ORO

Nuevo capítulo de la serie «Ríos de Historia» sobre las referencias literarias del Tajo en el Siglo de Oro

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

En el siglo de Oro se estableció un tópico literario sobre las doradas arenas del Tajo hasta el punto que en el prólogo de El Quijote, Cervantes llama a uno de sus amigos para que le explique cómo redactarlo bien. Y este le responde: “Para mostraros hombre erudito en letras humanas y cosmógrafo, haced de modo que en vuestra historia se nombre al río Tajo […]: El Río Tajo fue así dicho por un Rey de las Españas; tiene su nacimiento en tal lugar y muere en el mar océano, besando los muros de la famosa ciudad de Lisboa, y es opinión que tiene las arenas de oro, etc.”.

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

Para Garcilaso de la Vega, en su égloga III, el Tajo es el río de donde salen las ninfas que la protagonizan: “De cuatro ninfas que del Tajo amado salieron juntas, a cantar me ofrezco…”.  Las églogas de Garcilaso cuentan la historia de dos pastores, Salicio y Nemoroso, que a orillas del Tajo cuentan sus problemas y el río se convierte en un lugar donde nacen las leyendas y se desarrollan los amores pastoriles. La “Égloga III” nos ofrece una belleza idealizada del Tajo, que corresponde a una naturaleza idílica relacionada con el tópico medieval del “locus amoenus” con las características habituales de estos parajes: frescura, aboleda, flores y hierba, aves, agua.

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

Cerca del Tajo, en soledad amena, / de verdes sauces hay una espesura / toda de hiedra revestida y llena, / que por el tronco va hasta el altura / y así la teje arriba y encadena / que el sol no halla paso a la verdura; / el agua baña el prado con sonido, / alegrando la vista y el oído.

Con tanta mansedumbre el cristalino / Tajo en aquella parte caminaba / que pudieran los ojos el camino / determinar apenas que llevaba. / Peinando sus cabellos de oro fino, / una ninfa del agua do moraba, / la cabeza sacó, y el prado ameno / vido de flores y de sombras lleno.

Moviola el sitio umbroso, el manso viento, / el suave olor de aquel florido suelo; / las aves en el fresco apartamiento / vio descansar del trabajoso vuelo; / secaba entonces el terreno aliento / el sol, subido en la mitad del cielo; / en el silencio solo se escuchaba / un susurro de abejas que sonaba.

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

Otras hermosas descripciones del Tajo y sus amenas riberas podemos encontrar del mismo autor:

Las telas eran hechas y texidas / de’l oro quel felice Tajo embía, / apurado después de bien cernidas / las menudas arenas do se cría, / y de las verdes ovas… (Egl. III, vv, 105-112)

Corrientes aguas, puras, cristalinas / árboles que os estáis mirando en ellas / verde prado de fresca sombra lleno / aves que allí sembráis vuestras querellas / yedra que por los árboles caminas / torciendo el paso por su verde senda / yo me vi tan ajeno del grave mal que siento / que de puro contento / con vuestra soledad me recreaba / o con el pensamiento discurría / por donde no hallaba / sino memorias llenas de alegría.

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

También Luis de Góngora, poeta cordobés del siglo de Oro, en el tercer acto de su obra de teatro “Las Firmezas de Isabela” pone en boca de su personaje Emilio la descripción del Tajo y Toledo: “Ese turbante de labor africana, a quien el Tajo su blanca toca es, listada de oro, ciñó las sienes de uno y de otro moro”.

CUANDO EL TAJO ERA FUENTE DE FELICIDAD ( 1)

CUANDO EL TAJO ERA FUENTE DE FELICIDAD

Bañistas sobre la presa de Palomarejos
Bañistas sobre la presa de Palomarejos

Hoy que es noticia un Tajo lleno de espumarajos en Toledo y putrefacción en Talavera, hay que mostrar cómo el río fue patrimonio de todos sus ribereños, que disfrutaban de una verdadera cultura fluvial que daba alegría a sus vidas. Es lo que  el catedrático aragonés Javier Gil creador de la Fundación Nueva Cultura del Agua llamaba FLUVIOFELICIDAD, en las primeras jornadas del Tajo organizadas por la Plataforma de Talavera.

Vemos aquí algunas instantáneas de esa fluviofelicidad de los talaveranos bañándose en en la playa de Los Arenales, en el Paredón, los Sifones, la Presilla o Palomarejos. He ido recogiendo imágenes de diferentes fuentes. Unas pertenecen a diferentes ciudadanos que las prestaron para una exposición de la Universidad de Mayores, otras a la familia de Pedro Pablo González y otros donantes anónimos.

Se añaden a otras entradas de esta web que podéis buscar en la pestaña de Naturaleza y Ríos o en la de fotos antiguas.

La familia González yendo a disfrutar un día en la playa de los Arenales
La familia González yendo a disfrutar un día en la playa de los Arenales

Familia disfrutando del Tajo
Familia disfrutando del Tajo

Bañistan en el Paredón, al fondo se ve la Real Fábrica de Sedas a la izquierda
Bañistan en el Paredón, al fondo se ve la Real Fábrica de Sedas a la izquierda

Cuando los niños talaveranos disfrutaban de su río
Cuando los niños talaveranos disfrutaban de su río

Otra escena de bañistas en Palomarejos, esta vez por debajo de la presa
Otra escena de bañistas en Palomarejos, esta vez por debajo de la presa

Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales

Bañistas jugando al balón en Los Arenales
Bañistas jugando al balón en Los Arenales

La playa de Los Arenales con sus merenderos
La playa de Los Arenales con sus merenderos

Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales

Chicas talaveranas disfrutando del río en los años 60
Chicas talaveranas disfrutando del río en los años 60