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EL TAJO DE CERVANTES, GARCILASO O GÓNGORA

EL RÍO DE LAS ARENAS DE ORO

Nuevo capítulo de la serie «Ríos de Historia» sobre las referencias literarias del Tajo en el Siglo de Oro

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

En el siglo de Oro se estableció un tópico literario sobre las doradas arenas del Tajo hasta el punto que en el prólogo de El Quijote, Cervantes llama a uno de sus amigos para que le explique cómo redactarlo bien. Y este le responde: “Para mostraros hombre erudito en letras humanas y cosmógrafo, haced de modo que en vuestra historia se nombre al río Tajo […]: El Río Tajo fue así dicho por un Rey de las Españas; tiene su nacimiento en tal lugar y muere en el mar océano, besando los muros de la famosa ciudad de Lisboa, y es opinión que tiene las arenas de oro, etc.”.

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

Para Garcilaso de la Vega, en su égloga III, el Tajo es el río de donde salen las ninfas que la protagonizan: “De cuatro ninfas que del Tajo amado salieron juntas, a cantar me ofrezco…”.  Las églogas de Garcilaso cuentan la historia de dos pastores, Salicio y Nemoroso, que a orillas del Tajo cuentan sus problemas y el río se convierte en un lugar donde nacen las leyendas y se desarrollan los amores pastoriles. La “Égloga III” nos ofrece una belleza idealizada del Tajo, que corresponde a una naturaleza idílica relacionada con el tópico medieval del “locus amoenus” con las características habituales de estos parajes: frescura, aboleda, flores y hierba, aves, agua.

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

Cerca del Tajo, en soledad amena, / de verdes sauces hay una espesura / toda de hiedra revestida y llena, / que por el tronco va hasta el altura / y así la teje arriba y encadena / que el sol no halla paso a la verdura; / el agua baña el prado con sonido, / alegrando la vista y el oído.

Con tanta mansedumbre el cristalino / Tajo en aquella parte caminaba / que pudieran los ojos el camino / determinar apenas que llevaba. / Peinando sus cabellos de oro fino, / una ninfa del agua do moraba, / la cabeza sacó, y el prado ameno / vido de flores y de sombras lleno.

Moviola el sitio umbroso, el manso viento, / el suave olor de aquel florido suelo; / las aves en el fresco apartamiento / vio descansar del trabajoso vuelo; / secaba entonces el terreno aliento / el sol, subido en la mitad del cielo; / en el silencio solo se escuchaba / un susurro de abejas que sonaba.

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

Otras hermosas descripciones del Tajo y sus amenas riberas podemos encontrar del mismo autor:

Las telas eran hechas y texidas / de’l oro quel felice Tajo embía, / apurado después de bien cernidas / las menudas arenas do se cría, / y de las verdes ovas… (Egl. III, vv, 105-112)

Corrientes aguas, puras, cristalinas / árboles que os estáis mirando en ellas / verde prado de fresca sombra lleno / aves que allí sembráis vuestras querellas / yedra que por los árboles caminas / torciendo el paso por su verde senda / yo me vi tan ajeno del grave mal que siento / que de puro contento / con vuestra soledad me recreaba / o con el pensamiento discurría / por donde no hallaba / sino memorias llenas de alegría.

Especies ribereñas en azulejo talaverano
Especies ribereñas en azulejo talaverano

También Luis de Góngora, poeta cordobés del siglo de Oro, en el tercer acto de su obra de teatro “Las Firmezas de Isabela” pone en boca de su personaje Emilio la descripción del Tajo y Toledo: “Ese turbante de labor africana, a quien el Tajo su blanca toca es, listada de oro, ciñó las sienes de uno y de otro moro”.

CUANDO EL TAJO ERA FUENTE DE FELICIDAD ( 1)

CUANDO EL TAJO ERA FUENTE DE FELICIDAD

Bañistas sobre la presa de Palomarejos
Bañistas sobre la presa de Palomarejos

Hoy que es noticia un Tajo lleno de espumarajos en Toledo y putrefacción en Talavera, hay que mostrar cómo el río fue patrimonio de todos sus ribereños, que disfrutaban de una verdadera cultura fluvial que daba alegría a sus vidas. Es lo que  el catedrático aragonés Javier Gil creador de la Fundación Nueva Cultura del Agua llamaba FLUVIOFELICIDAD, en las primeras jornadas del Tajo organizadas por la Plataforma de Talavera.

Vemos aquí algunas instantáneas de esa fluviofelicidad de los talaveranos bañándose en en la playa de Los Arenales, en el Paredón, los Sifones, la Presilla o Palomarejos. He ido recogiendo imágenes de diferentes fuentes. Unas pertenecen a diferentes ciudadanos que las prestaron para una exposición de la Universidad de Mayores, otras a la familia de Pedro Pablo González y otros donantes anónimos.

Se añaden a otras entradas de esta web que podéis buscar en la pestaña de Naturaleza y Ríos o en la de fotos antiguas.

La familia González yendo a disfrutar un día en la playa de los Arenales
La familia González yendo a disfrutar un día en la playa de los Arenales
Familia disfrutando del Tajo
Familia disfrutando del Tajo
Bañistan en el Paredón, al fondo se ve la Real Fábrica de Sedas a la izquierda
Bañistan en el Paredón, al fondo se ve la Real Fábrica de Sedas a la izquierda
Cuando los niños talaveranos disfrutaban de su río
Cuando los niños talaveranos disfrutaban de su río
Otra escena de bañistas en Palomarejos, esta vez por debajo de la presa
Otra escena de bañistas en Palomarejos, esta vez por debajo de la presa
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Bañistas jugando al balón en Los Arenales
Bañistas jugando al balón en Los Arenales
La playa de Los Arenales con sus merenderos
La playa de Los Arenales con sus merenderos
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Chicas talaveranas disfrutando del río en los años 60
Chicas talaveranas disfrutando del río en los años 60

EL PROYECTO DE NAVEGACIÓN DEL TAJO DE ANTONELLI

EL PROYECTO DE NAVEGACIÓN DEL TAJO DE ANTONELLI

Malpica-con-su-castillo-y-molinos-en-el-plan-de-navegación-de-Carducc
Malpica-con-su-castillo-y-molinos-en-el-plan-de-navegación-de-Carducc

Las ilustraciones proceden del proyecto de Carducci Plan de Navegación del siglo XVII. Los esquemas del Plan de Antonelli no se han encontrado aún.

En el siglo XVI hay un hecho que debemos reseñar en primer lugar en la historia de nuestro río: el primer plan de navegación del Tajo.

Se debe al ingeniero Juan Bautista Antonelli, italiano para unos y rumano para otros, la propuesta y elaboración del primer proyecto de navegación del Tajo. Había trabajado anteriormente para Felipe II en diversas obras de fortificación y pensando tanto en el provecho que podría suponer para la corona la comunicación fluvial entre Madrid y Lisboa -las dos principales capitales de su imperio por la unión de los dos reinos por herencia- como en el interés estratégico de la navegación para el transporte de tropas ante los previsibles levantamientos de los portugueses, el rey Prudente apoyó con entusiasmo este primer intento de hacer navegable el río con mayor longitud de la península ibérica.

Talavera-en-un-esquema-de-un-proyecto-de-navegacion
Talavera-en-un-esquema-de-un-proyecto-de-navegacion

La empresa se desarrolló durante los años 1581 a 1588 y no ha quedado documentación alguna de los planos y proyectos propiamente dichos, aunque sí sabemos que su financiación siempre se vio aquejada de cierta precariedad económica. En el repartimiento destinado a obtener fondos entre las ciudades ribereñas correspondió a Talavera la cantidad de 170.000 maravedíes mientras que Toledo debía pagar 1.300.000. Los gastos para hacer navegable el tramo comprendido entre Talavera la Vieja y Toledo supusieron un total de 433.000 reales y se llevaron a cabo entre los años 1586 y 1588.

Entre las obras acometidas se sabe que se pagaron por rotura y acondicionamiento de las presas de Cabañuelas y El Tejar, cerca de Talavera, 1.156 y 13.305 reales respectivamente. Conocemos también que en Talavera se realizaron embarques por lo que es posible deducir la existencia de algún muelle aunque fuera sencillo en su construcción. Una estructura de obra hoy cubierta por el terraplén de la orilla, aguas abajo del puente viejo, pudo haber correspondido a ese embarcadero pero también pudo haber sido parte de los edificios de los molinos que se situaban aprovechando el primer ojo del puente.

Azutan-con-su-desparecida-torre-musulmana-y-los-molinos
Azutan-con-su-desparecida-torre-musulmana-y-los-molinos

En carta a Felipe II describía así Antonelli su paso por nuestra comarca:

            Seguí mi camino y, pasado dos leguas encima de la dicha Puente ( del Arzobispo), hallé mejor tabla de río, y mejores orillas y mejor navegación hasta Talavera y Toledo; tanto que si no fuera los sotos que embarazaban la girga con estas crecientes que cubrían las presas, era tan buena la navegación como la del Po; y por la benignidad del cielo y fertilidad de la tierra, paréceme que se puede hacer otra Lombardía, aderezándose la navegación para de invierno y verano, como se puede con cuya comodidad y despacho, convidará a plantar viñas, olivares y frutales, y se llevarán aquí, a Madrid, y a una parte y a otra, harto barato, y será de mucho provecho y comodidad, Talavera y todos los pueblos comarcanos a Tajo…

            Condiciones y Obstáculos para la navegabilidad

Para que una corriente sea navegable en primer lugar es preciso que tenga una anchura suficiente de cauce, cuestión que en el Tajo no suele ser problemática.

La segunda condición es que la dirección de la corriente no sufra cambios bruscos de velocidad como los producidos por los remolinos que aparecen en los planes de navegación como “regolfos” y  “ollas”, aunque esta última palabra tiene más bien un sentido de poza o zona de aguas profundas. Estos obstáculos podían salvarse mediante canales realizados de piedra o de empalizadas y señalados en algunos mapas como “carreras” Uno de ellos es señalado en las inmediaciones de los molinos de Ciscarros frente a Aldeanueva de Barbarroya como “Carrera del Rey” en un proyecto posterior.

Puente-del-Arzobispo-con-sus-molinos
Puente-del-Arzobispo-con-sus-molinos

Los islotes deben también tenerse en cuenta por las maniobras bruscas que pueden obligar a realizar a las embarcaciones. Además deben reflejarse los afluentes que en sus desembocaduras llegan causar dificultades para los navíos debido a los remolinos, los cambios repentinos de dirección de la corriente y los bancos de arena que suelen originar.

En tercer lugar debía haber una profundidad o calado suficiente que variaba con el plan de navegación por el tipo de embarcación a utilizar en su época pero, en general, se consideraba necesario que no fuera menor de medio metro. Los obstáculos aparecen en los planos como bajos de arena, cascajares o riberas bajas e islas de cantos rodados o grava. También se detallan los fondos rocosos y los peñascos que emerjan de las aguas o se encuentren a baja profundidad.

Las presas son obstáculos que deben salvarse mediante la rotura de las mismas o con la construcción de esclusas y compuertas. Este segundo sistema mantendría el nivel de las aguas para así reducir los perjuicios de molineros y otros usuarios ribereños mientras que, al mismo tiempo, elevaría los niveles de la corriente aguas arriba facilitando la navegación.

Valdeverdeja-y-algunos-de-sus-molinos-y-acenas-en-el-plan-de-navegacion-de-carducci
Valdeverdeja-y-algunos-de-sus-molinos-y-acenas-en-el-plan-de-navegacion-de-carducci

Otra condición necesaria para la navegación es que la velocidad no exceda de determinados límites. Es lo que se señala en los planos como “rápidos”, que si se acompañan de fondos pedregosos y superficiales aparecen como “chorreras” o cuando la velocidad es muy elevada como “chorreras furiosas”. Entre la desembocadura del Jébalo y el Puente del Conde, bajo el embalse de Valdecañas, aparecen numerosas zonas de rápidos y chorreras furiosas que se intentaron eludir por Carducci como luego veremos con la excavación de un canal.

Para el estudio de todas estas condiciones de navegabilidad era necesario que en los planos se vieran reflejados las distancias, la anchura del cauce, los fondos verificados mediante sondeos, los márgenes, las chorreras, las pendientes y los afluentes.

La navegación contra corriente plantea el problema de la tracción necesaria, sobre todo en tramos de corriente rápida y en el paso de presas y esclusas. Los primeros caminos de sirga se abrieron en época de Antonelli y en las obras realizadas con motivo de los planes de navegación del siglo XIX para que por ellos, mediante tracción humana o animal, se “halara” a los barcos río arriba. Estos caminos eran muy costosos debido a lo escarpado de las orillas de nuestro río y a causa de esto se añadían a veces a su pavimento pequeñas lanchas de piedra o pizarra clavadas transversalmente para que sirvieran de punto de apoyo a los hombre o animales que tiraban de la embarcación. En otras ocasiones se colocaban anillas que facilitaran el efecto de polea del sistema de tracción  utilizado.

El Tajo está en todo su segundo tramo muy despoblado en sus orillas. No tiene pueblos ribereños, ni posadas ni refugios que sirvan para realizar paradas de reparación o avituallamiento y por ello en algunos proyectos se contemplaba la edificación de ventas y mesones. También debían construirse embarcaderos que dieran servicio a las comarcas ribereñas además de acondicionarse los caminos de acceso a las orillas que casi siempre se encontraban en mal estado para la circulación de carretas debido, sobre todo, a las grandes pendientes de las riberas del Tajo.

En-los-planes-de-navegacion-se-senalan-los-obstaculos-como-las-chorreras-de-este
En-los-planes-de-navegacion-se-senalan-los-obstaculos-como-las-chorreras-de-este

A todos estos obstáculos se unía la resistencia de los dueños de presas y artificios a las expropiaciones y roturas,  más teniendo en cuenta que en muchas ocasiones la propiedad de molinos o batanes estaba en mano de poderosas e influyentes instituciones religiosas o de señoríos laicos.

En la época de Felipe II descendieron desde Toledo y sobre todo desde Alcántara algunas barcazas con tropas, pertrechos de guerra y productos necesarios para el mantenimiento de esas fuerzas como eran principalmente las cargas de trigo. También bajaron algunas embarcaciones con hasta ciento diez forzados a galeras.

Múltiples fueron los problemas y deficiencias estructurales y presupuestarias que impidieron el que, al menos en el tramo bajo de su recorrido, se mantuviera como una realidad rentable la navegación del Tajo. Entre otros habría que citar la falta de marineros con experiencia en una navegación fluvial, no exenta por otra parte de obstáculos. Sabemos que cuatro de los marineros de una de las expediciones eran originarios del ribereño pueblo de Serradilla y conocemos un naufragio en Garrovillas, un choque contra el puente de Talavera y algunos embarrancamientos como ejemplos de los frecuentes accidentes acaecidos. A esto se añadía la ausencia de pueblos y caseríos en las escarpadas y muchas veces mal comunicadas orillas del río, dificultándose así la reparación y el servicio de las embarcaciones y de sus viajeros y tripulantes. Otras vías alternativas de comunicación ofrecían más rapidez y seguridad, sobre todo durante el pasado siglo. El contrabando era un fenómeno crónico en la zona que competía en desigual superioridad con tan dificultosa navegación. Los intereses de propietarios y molineros que restauraban las presas en cuanto disminuía el tráfico se unía a la precariedad financiera crónica de todos los proyectos y a hechos bélicos contemporáneos con las iniciativas de navegación fluvial como fue, por ejemplo, la financiación de la Armada Invencible en tiempos del proyecto de Antonelli.

EL TAJO DE FELIPE II

RELACIONES DE FELIPE II

 Centenares de nidos de vencejos en el arco mayor del puente del Arzobispo
Centenares de nidos de vencejos en el arco mayor del puente del Arzobispo

Nuevo capítulo de Ríos de Historia en el que se describe el patrimonio del Tajo según se refleja en las Relaciones de Felipe II, salvo los molinos, de los que  hablaremos en otro capítulo

El rey Prudente pidió a sus concejos que respondieran a una serie de preguntas  que nos han permitido conocer numerosos datos sobre nuestro río a finales del siglo XVI.

Uno de los datos curiosos es la referencia a cómo el río Tajo servía de delimitación entre las dos grandes jurisdicciones en las que se dividía el territorio del reino desde el punto de vista judicial: la cancillería de Granada, al sur del Tajo y la de Valladolid al norte.

CAUDAL

Caseta de la barca de Montearagón.JPG
Caseta de la barca de Montearagón.JPG

En muchas relaciones se define el Tajo como “río cabdaloso”. En Cazalegas nos lo confirman cuando dicen que el Tajo “pocas veces se vadea sino en años muy secos”.

Y en Cerralbo es significativo que van moler desde el pueblo a los arroyos de la sierra de San Vicente cuando los grandes molinos del Tajo se inundan en invierno con las crecidas.

En las relaciones de la propia villa de Talavera se asegura que“…cerca  pasa el río de Tajo, que bate en los muros. Es muy caudaloso y de recia corriente, con él se junta el río Alberche una legua antes hacia do sale el sol, el cual en verano lleva poco agua y en tiempo de invierno o de lluvias es muy crecido y furioso porque viene de las sierras nevadas que están a ocho o nueve leguas de la sierra de Ávila donde es su nascimiento…” Como vemos, ya hace siglos sabían  que el origen de las inundaciones en Talavera era más el río Alberche que el Tajo.

Puente del Arzobispo curiosamente es el único pueblo donde se dice que se proveen de agua del Tajo para beber, además de algunas fuentes.

PUENTES

También se informa de las rentas de los molinos, y de “la” puente del Tajo,  “que se arrienda por cuarenta mil  maravedís y es de los propios de Talavera, la cual por haberla rompido el río y llevadose mucha parte de ella es muy mayor la costa que la renta. El del Alberche también es de los propios de la villa y renta cuatrocientos ducados y por la haber llevado el río y ser de madera tiene gran costa para la sustentar y rehacer.”

PESCA

Restos de los molinos más potentes del Tajo en Puente del Arzobispo
Restos de los molinos más potentes del Tajo en Puente del Arzobispo

En el siglo XVI los nobles y conventos tenían la concesión de determinados tramos del río para aprovechar la pesca. En la relación de la propia villa deTalavera se dice: “El río Tajo cría muy buen pescado de peces y anguilas, el de Alberche poco y no bueno, aunque en su nacimiento cría truchas. El dominio del río tajo está repartido en iglesias y monasterios y algunos caballeros y particulares los cuales arriendan la pesca que crían por diferentes precios de seis a ocho o diez ducados y algunos llegan a veinte e a más.”

En Montearagón se nos refiere cómo “hay ciertos pedazos de río de particulares, que son un pedazo de río de dicho concejo de Talavera, que renta dos mil maravedis cada año, otro pedazo de Antonio Meneses, vecino de Talavera, otro pedazo de río de Alonso de Adrada, vecino de la dicha villa, que rentaba treinta reales cada año…y más otros dos pedazos de río que el dicho concejo y herederos de la villa de Talavera tienen a censo de la encomienda de Calatrava, que rentarán cada uno año diez y ocho ducados.

En Aldeanueva de Barbarroya se habla del aprovechamiento de peces y anguilas y de que la desembocadura del Huso se arrienda para pesca por la villa de Talavera pero solamente da un beneficio de dos o tres mil maravedíes. La orilla derecha no se arrienda por ser de la dehesa de El Bercial del monasterio de Las Huelgas Reales de Burgos.

En Villanueva del Horcajo, despoblado cercano a Cazalegas junto al cruce de la N-V,  dicen que en el Tajo“no se cría otra pesquería si no son peces y angillas, y este río es de Juan Suárez de Toledo y de don Juan de Silva, vecinos de la ciudad de Toledo y de Hernán Duque de Estrada vecino de Talavera” rentan respectivamente quince o dieciséis mil maravedíes al año en el primer caso y veinticinco mil en el segundo”

Pero en Malpica la pesca le renta al señor feudal  veinte mil maravedís un año con otro. Sin embargo, en Puente del Arzobispo  también “se pescan pescados e el dicho río no tiene renta particular e que no renta ninguna cosa…”

En Cazalegas también se informa de que solo es abundante de pesca el Alberche cuando sube la pesca del Tajo. En Cobisa, despoblado situado cerca de Calera, nos dicen que el Tajo es rico en barbos y bogas y que la renta de la pesca es de la villa de Talavera. En Fuentelapio, despoblado cercano a la Ciudad de Vascos cuentan que el río Tajo es río de peces “y no de otro pescado”  y en la relación de Torralba se dice que el río Tajo es rico “en barbos y peces” y en Valdeverdeja “peces y anguilas”.  En Peraleda de San Román, pueblo perteneciente a La Jara aunque hoy en la provincia de Cáceres, se habla de la abundancia de anguilas y peces.

Por todo lo dicho anteriormente conocemos la existencia de tres especies concretas: barbos, bogas y anguilas. Los primeros siguen siendo abundantes, las bogas han disminuido en cantidad, tal vez por la suciedad de las aguas, y las anguilas ya no suben desde el mar por los embalses aunque en tiempos eran abundantísimas en el Tajo y sus afluentes. Todavía no había carpas, que fueron importadas posteriormente, y bajo el nombre de “peces” se incluían otras especies menos abundantes difíciles de concretar.

VEGETACIÓN

Álamos blancos, los árboles más representativos de la vegetación ribereña del Tajo
Álamos blancos, los árboles más representativos de la vegetación ribereña del Tajo

Hay pocas referencias a la vegetación ribereña de nuestro río con “álamos y atarfas que se dicen taraescian…”

En las relaciones de Las Herencias se nos da una de esas pocas referencias cuando dicen que hay “álamos blancos, atarfas y sauces  en poca cantidad”.

BARCAS

En Malpica la barca le renta al marqués quince mil maravedís.  En Montearagón también se nos dice que la barca que hay en su término renta veinte y dos ducados.

En Las Herencias todavía no había “barco que esté estante en puerto”, aunque años más tarde sí habría y hasta que se hizo el embalse de Azután  una barca entre Calera y Las Herencias. Río abajo, en Ciscarros también daba servicio una barca instalada en el reculaje de la azuda de los molinos.

EL TAJO FRONTERIZO

EL TAJO FRONTERIZO

Un nuevo capítulo de «Ríos de Hstoria» en el que tratamos del Tajo como frontera entre cristianos y musulmanes en Talavera y su «korá» o provincia musulmana

Castillo árabe de Espejel junto al Tajo en Valdelacasa

Llama la atención de algunos arqueólogos el hecho de que siendo Talavera una importante ciudad musulmana, los restos que nos quedan de aquella Talabira pujante son relativamente pobres. Aventuran la hipótesis de que en la Edad Media, tanto en la época árabe como en la cristiana, los asedios, asaltos y razzias de uno y otro bando produjeron en varias ocasiones la destrucción de gran parte del caserío e incluso de parte de las murallas, por lo que son frecuentes los niveles arqueológicos de arrasamiento que se encuentran en las excavaciones. Los reyes castellanos, y sobre todo los leoneses como Alfonso I, don García, Ordoño II o Ramiro II atacaron Talavera en numerosas ocasiones, e incluso en “Las Mocedades del Cid” se hace referencia a que nuestro épico héroe nacional venció al jefe moro de Talavera.

La atalaya de El Casar vigila la vega talaverana

Nuestra ciudad tenía una gran importancia estratégica tanto en la defensa de la frontera del Tajo contra los cristianos como en el control que le encomendaron los califas cordobeses sobre la ciudad de Toledo, que en numerosas ocasiones se levantó contra ellos, atacando a la guarnición de Talavera que contaba para su defensa con aguerridos soldados bereberes. Incluso, en época tan temprana como el año 741, cuando se sublevan diferentes núcleos bereberes de la península, entre ellos el de Talavera, debe venir el general Baly ben Bisr al Qusayri para sofocar la rebelión con tropas árabes sirias, y aunque vence a los rebeldes en Guazalete, muere de resultas de las heridas recibidas. En el 795 vuelven a refugiarse en Talavera los bereberes sublevados en la zona de Ronda. En el año 857 los bereberes toledanos hacen una incursión hasta Talavera poniéndola sitio, tal vez en venganza por la matanza que hicieron los talaveranos en el clan de los Banu-Majsi de Toledo. En el año 951 Abderramán III se encuentra en Toledo y envía soldados a sofocar una nueva rebelión de bereberes.

Las torres albarranas de El Charcón en un dibujo de Enrique Reaño sobre grabado del siglo XIX

También fueron frecuentes los ataques a nuestra ciudad desde otros reinos taifas como el de Badajoz, cuando se fragmentó Al-Andalus. De hecho, es posible que las atalayas que salpican nuestro territorio no sólo vigilaran la llegada de las huestes cristianas, sino también la de las tropas de taifas enemigos. Estas atalayas aparecen en algunas crónicas árabes como “torres de señales”, ya que en ellas se encendían hogueras que con el humo avisaban a los talaveranos para que se protegieran refugiándose en el interior de la muralla.

La torre llamada del Polvorín, del segundo recinto amurallado

En la época cristiana Talavera hubo de resistir los frecuentes asedios de los almohades, los almorávides y los benimerines, estos últimos ya en el siglo XIII, por lo que no es extraño que sus habitantes decidieran construir las emblemáticas y magníficas torres albarranas que fortalecieron nuestros muros, además del segundo y tercer recinto amurallado. Es fácil deducir, por los diferentes aparejos de piedra que se observan en los lienzos de la muralla, que ha habido las numerosas reconstrucciones que los talaveranos se vieron obligados a hacer en algunos de los muros.

Durante uno de esos asedios los árabes destruyeron la presa de los molinos de Abajo para que, al descender el nivel del río, fuera más fácil acceder al interior de la villa, ya que las aguas lamían la muralla por su cara sur. Ya nos hemos referido a que precisamente en esa zona se encontraba la torre de Nazar que se introducía en el cauce del río.

No sería el agua de todas formas un gran problema en los asedios, por ser conocida desde antiguo la existencia de pozos en casi todas las viviendas de Talavera en el centro de sus casas-patio de clara tradición musulmana. Esos pozos se hallan en todos los estratos arqueológicos de la ciudad. Entre las leyendas locales relacionadas con los asedios destaca la de los pasadizos y túneles que pasaban al otro lado del río, pero que según parece formaban más bien parte del alcantarillado romano. En aquellos episodios bélicos destacaron los ballesteros cristianos de Talavera, famosos desde el medievo por su destreza con los arcos y ballestas.

Arco de herradura en la entrada al castillo árabe de Marco en Villar del Pedroso

Comienza la repoblación de los antiguos distritos árabes en que se dividía la tierra de Talavera, uno de ellos era Bask, la ciudad de Vascos junto a la desembocadura del Uso en el Tajo,  que abarcaría probablemente gran parte de La Jara, la Ladera (al-sanad) y la Vega (Al –fash) de nuestro gran río con las mejores tierras de cultivo. Esas zonas más ricas y cercanas a la propia ciudad estaban desde la época musulmana explotadas con cultivos de secano pero también con huertas. Era la árabe una civilización con gran dominio de la cultura del agua y que ha dejado en nuestro vocabulario castellano numerosas palabras relacionadas con la horticultura y la hidrología. La Talavera reconquistada muestra algunos topónimos heredados de esas explotaciones como la “almunia de la Reina”, la “huerta del Rey” y otras muchas.

CUANDO EL TAJO NO ERA SOLO CIENO Y MOSQUITOS

CUANDO EL TAJO NO ERA SOLO CIENO Y MOSQUITOS

Foto aérea del río de 1937 que muestra las islas y arenales del río limpios.
Foto aérea del río de 1937 que muestra las islas y arenales del río limpios.

El Tajo de las arenas de oro como lo describía Cervantes, era un río como todos, con sus crecidas y sus avenidas que limpiaban los fondos y las orillas descubriendo sus arenales para el disfrute de los bañistas.arenalescolor

Hoy se ha convertido en una charca sin apenas fondo de cieno ovas donde crecen los espadañares y el río se va quedando reducido a la mínima expresión gracias al trasvase y sus muchos cómplices.tajolimpio1
En el siglo XVII cuenta una historia de Talavera que los jerónimos hacían anualmente una procesión hasta los molinos de Abajo, entonces de su propiedad y después de oraciones y bendiciones abrían las compuertas bruscamente para que la corriente arrastrara la suciedad del río.islalimpia

Para que el río tenga un cauce fluvial con un régimen de caudales que limpie islas y playas como antiguamente tendremos que cerrar las compuertas del trasvase y así el Tajo volverá a ser simplemente eso, un río.

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DOCE MENTIRAS Y UN MANTRA SOBRE EL TAJO QUE USTED NO DEBE CREER

DOCE  MENTIRAS Y UN MANTRA SOBRE EL TAJO

QUE USTED NO DEBE CREER

Mentira 1ª: “Esto lo arregla el Plan Hidrológico Nacional”. Falso: El dichoso plan no derogaba el trasvase y dejaba al Tajo tal cual.

Mentira 2ª: “Con el Plan Hidrológico Nacional, en vez del Tajo se trasvasaría del Ebro”. Gran engaño generalizado, ya que en el Plan esto no aparece por ningún lado, y no por repetido deja de ser falso.

La histórica manifestación en defensa del Tajo de Talavera de 2009
La histórica manifestación en defensa del Tajo de Talavera de 2009, a su paso por la calle San Francisco

Mentira 3ª: “El trasvase es solidario” El trasvase es la colonización de una comarca pobre por otra región rica. ¿Desde cuándo eso es solidaridad? Eso es Robin Hood al revés. Por el trasvase no va agua, van euros. Unos se empobrecen para que otros se enriquezcan. Seguir leyendo DOCE MENTIRAS Y UN MANTRA SOBRE EL TAJO QUE USTED NO DEBE CREER

EL TAJO QUE YO CONOCÍ

EL TAJO QUE YO CONOCÍ

El merendero de El Paredón ya abandonado en el año 1974 El merendero de El Paredón ya abandonado en el año 1974

Cuando se hizo el 20-J de 2009 la multitudinaria manifestación en defensa del Tajo en Talavera, llamó la atención de los medios nacionales la presencia de algunos ciudadanos que portaban sencillas pancartas en las que,  sobre un cartón, pegaban fotografías de los momentos felices que pasaron en el  río antes de que nos lo usurpara el trasvase. Hay muchas razones  económicas, medioambientales e incluso de defensa de la propia dignidad para reivindicar nuestro río, pero lo que hoy  quiero contarles solo va de su aspecto más entrañable, humano y cultural.

La playa de Los Arenales con sus merenderos Seguir leyendo EL TAJO QUE YO CONOCÍ

UN PASEO A LA FORTALEZA DE CASTROS

Un paseo a la Fortaleza de Castros

Puerta norte de la fortaleza de Castros Puerta norte de la fortaleza de Castros

Desde Puente del Arzobispo nos acercaremos en un agradable paseo ribereño hasta otro de los enclaves árabes que defendían la línea fronteriza del río Tajo. Menos conocido que la ciudad de Vascos pero situado en un lugar también muy pintoresco y con una población de menor entidad que ella y no amurallada como el famoso yacimiento del río Uso.

Se trata de la fortaleza musulmana de Castros que, aunque se encuentra en término del jareño pueblo de Villar del Pedroso, es más accesible desde aquí. Los lugareños conocen el paraje como “La Muralla” y para ir hasta allí tomaremos un camino que sale inmediatamente a la izquierda del propio puente del Arzobispo, discurriendo por la ribera del río.

Desde esta orilla tenemos una bonita vista de la villa con el puente, los molinos y el caserío. Después de andar unos dos kilómetros, tropezamos con la desembocadura del río Pedroso, que se despeña en cascada sobre el Tajo en un hermoso paraje. Una curiosa leyenda dice que una mora que vivía en el castillo que vamos a visitar, despechada por mal de amores, se arrojó desde estas alturas al río y todavía se la puede ver saltando y se escuchan sus lamentos en las noches de luna del día de San Juan.

Tajamares del puente árabe bajo la fortaleza de Castros Tajamares del puente árabe bajo la fortaleza de Castros

Justo en el codo que hace el río Pedroso antes de su desembocadura, se observan sobre el cauce los restos de un batán, con cuyos beneficios dejó también estipulado el arzobispo Tenorio que se financiaran los hospitales de Puente. Siguiendo el cauce del riachuelo nos encontramos con el bonito conjunto que forman un puente y un molinillo de ribera. En la elevación situada entre los dos ríos se sitúa la fortaleza que formaba, junto a las de Vascos, Espejel, Alija, Azután, Canturias o Talavera, una fuerte línea defensiva destinada a impedir que los cristianos atravesaran la frontera natural del Tajo en su avance hacia el sur.

En este caso nos encontramos ante una alcazaba con un poblado alrededor, sin contar en este caso con el amurallamiento que rodea al caserío en la Ciudad de Vascos pero que, como se deduce por sus características constructivas, también se levantó entre los siglos IX y XI por las aguerridas gentes bereberes con las que los árabes repoblaron estas orillas. La vista desde sus murallas es impresionante y vemos al río Tajo que discurre por terreno quebrado con su cauce cortado por las azudas o presas que llevaban agua a los molinos, como las aceñas del Conde de Oropesa, un gran edificio que se contempla algo más abajo de esta fortaleza Castros. Parece que este castillo tenía también como misión la defensa de un puente que se encuentra a sus pies y del que se mantienen todavía los tajamares. Río arriba se ven en la otra orilla los arruinados molinos de Calatravilla y más arriba aún, los molinos de Puente del Arzobispo y su presa.

Torre fuerte interior y murallas de la fortaleza de Castros Torre fuerte interior y murallas de la fortaleza de Castros

La puerta principal es la que da al norte y es la que mejor se conserva con sus dos torres de arquitectura califal que la flanquean. Hay también una arruinada torre fuerte central con una puerta y buena sillería y varios lienzos bien conservados de muralla con varias torres que lo refuerzan.

Sobre la misma loma del castillo pero más al este se ven restos de una atalaya  y algunas otras estructuras que reforzaban la defensa.

Molinos de Calatravilla, frente a la fortaleza de Castros

PALEOLÍTICO EN EL VALLE DEL TAJO. RÍO TAJO CAUDAL DE HISTORIA (III)

Canto trabajado del paleolítico en las terrazas del Tajo del Cerro Negro

LOS HOMBRES DEL PALEOLÍTICO INFERIOR EN LAS ORILLAS DEL TAJO

Canto trabajado hallado en el Guadyerbas

Bifaces del Paleolítico Lnferior hallados en las terrazas del tajo Bifaces del Paleolítico Inferior hallados en las terrazas del Tajo

La mayor parte de los útiles tallados en piedra que se han hallado en nuestra comarca, se han recogido en sedimentos fluviales de las terrazas del Tajo de ambas orillas. En las prospecciones realizadas en el valle del río con motivo de las excavaciones del yacimiento de Pinedo en Toledo, encontraron M. Santonja y Mª Angeles Querol en el kilómetro 33,300 de la carretera de Talavera a los Navalmorales, en el Cerro Negro, en superficie y sobre la terraza de + 140 metros del Tajo, un canto trabajado que se dató en principio con unos 200.000 años de antigüedad. Es la primera huella documentada del hombre en nuestra comarca. Seguir leyendo PALEOLÍTICO EN EL VALLE DEL TAJO. RÍO TAJO CAUDAL DE HISTORIA (III)