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ALBERCHE (13) SALIMOS DE LA COMUNIDAD MADRILEÑA

Ventana de la iglesia parroquial de Villa del Prado

Después del embalse de Picadas, el Alberche describe un gran meandro junto al pueblo de Aldea del Fresno, donde podemos visitar el Safari Park, con animales de todo el mundo repartidos por una extensa finca donde campan a sus anchas. Se basó la iniciativa de estas instalaciones en un proyecto de Rodríguez de la Fuente por lo que, además de las especies africanas, podemos visitar un reptilario y una exhibición de aves rapaces.

Restos de la noria árabe de Aldea del Fresno

El entorno de este pueblo cuenta con una ermita junto al arroyo de perales rodeada de una zona de recreo y también podemos ver la torre de la iglesia del siglo XVIII, pues el resto del edificio es de nueva construcción. Por debajo de ella y junto a la ribera sur se hallan los restos de una antigua noria árabe que también podemos visitar. En la llamada Granja del Santo, propiedad particular, se halla una ermita y restos de un antiguo despoblado datados entre los siglos XIV y XVIII. También en el casco urbano pueden verse algunas casonas de interés.

Niveles alcanzados por diversas inundaciones del Alberche en la ermita de la Poveda

Por el camino que recorre esta vía se puede llegar hasta la carretera que nos conduce a la ermita de la Virgen de la Poveda, palabra que nos define perfectamente el paisaje del lugar, ya que pobeda significa alameda, concretamente de álamo blanco, especie que junto a los sauces, los alisos y los fresnos forman el bosque de ribera de este sector del río que ya comienza a discurrir por una vega más fértil y mucho menos abrupta que el tramo serrano, aunque las inundaciones han sido frecuentes, como demuestran las placas de cerámica que señalan el nivel alcanzado por el río en diferentes avenidas, lo que hace que sus retablos barrocos estén bastante elevados respecto al suelo.

Fuente en Villa del Prado

No debemos dejar de visitar la magnífica iglesia de Villa del Prado con sus dos magníficas portadas góticas, su torre de grandes dimensiones y la espadaña de aspecto fortificado que nos habla de su mayor antigüedad.

Portada de la iglesia de Villa del Prado

Una fuente del siglo XIX y el ayuntamiento, además de algunas casonas y dos ermitas junto al caserío, forman también parte del patrimonio de este pueblo, desde el que despedimos a la región madrileña para adentrarnos en tierras toledanas, concretamente en aquellas que como Villa del Prado se repoblaron en torno a un castillo ribereño del Alberche, el castillo de Alamín.

Ermita de la Poveda en Aldea del Fresno

CONOCIENDO EL ALBERCHE MADRILEÑO, AL MONASTERIO DE PELAYOS POR EL CANTO DEL GUARRO

Partimos desde las inmediaciones de la ermita del Cristo de la Sangre y pasada la carretera, vamos entre pinares por los caminos señalados en dirección a la cumbre del Canto del Guarro, desde donde tenemos unas magníficas vistas.

Monasterio de Pelayos de la Presa

Bajamos en dirección este a través de una pista y discurriendo por un camino paralelo a la carretera, que seguiremos hasta la cercana localidad de Pelayos. A la salida del pueblo, giramos a la izquierda y nos acercamos al monasterio descrito en el texto.

Embarcaciones de recreo en el embalse de San Juan

Cogemos después en dirección a poniente la vía abandonada del tren que nos llevará de vuelta por un camino agradable hasta San Martín de Valdeiglesias.

El tren que habría de unir Madrid con Gredos se quedó solo en proyecto, aunque cuentan que fue inaugurado solo con cien metros de vía y algunos vagones para hacer el paripé el entonces jefe del Estado, general Franco

Si lo deseamos podemos antes acercarnos en dirección contraria desde el monasterio al muro de la presa de San Juan, desde donde contemplaremos el embalse y su puerto deportivo.

Una de las muchas ermitas que hubo en este «valle de iglesias», Valdeiglesias

VALLE DE IGLESIAS…Y ERMITAS

Es San Martín una población en la que debemos destacar su abundancia de ermitas, como si quisieran seguir con la tradición medieval de los eremitorios de Valdeiglesias. La ermita de Ecce Homo se encuentra en la entrada occidental del casco urbano y es de planta cuadrada con pares de arcos apuntados en sus muros. La Virgen de la Nueva es la patrona de San Martín y tiene también su ermita junto al embalse, pues sustituye a la original, sumergida por las aguas, en un paraje rodeado de merenderos y urbanizaciones pero que con sus magníficos pinares hasta la ribera hacen del lugar un objetivo a visitar, sobre todo el día de la romería. Otra ermita es la de la Sangre, que se halla al sur del casco, junto a la carretera, y se edificó en el siglo XVII en estilo gótico con contrafuertes exteriores. La ermita del Rosario destaca por su dintel con motivos renacentistas, pues fue construida en el siglo XV. La ermita de la Virgen de la Salud es del siglo XVII, y la imagen que se guarda en ella y que tiene cerezas en las manos es del XVIII. La del Cristo es más moderna y de menor interés.

Los pinares autóctonos pueblan las orillas del Alberche en la zona

ALBERCHE (12) A SU PASO POR MADRID

El Alberche represado en el embalse de San Juan

EL ALBERCHE MADRILEÑO
Hasta ahora río Alberche viene haciendo un recorrido de poniente a saliente desde las cumbres de Gredos, pero, cuando sale de la provincia de Ávila, comienza a hacer un giro en su recorrido que conseguirá que al final tome la dirección contraria para dirigirse a su desembocadura en el Tajo, cerca de Talavera. Por otra parte, ya hemos comprobado que es ésta la zona que cuenta con un mayor número de embalses, pues después de los abulenses de Burguillos y el Charco del Cura comenzamos a ver sus aguas retenidas en los de San Juan y Picadas de los que se surten para agua potable localidades de la provincia de Madrid y de la de Toledo, aunque hay algunos tramos cortos del río que no están embalsados.

Castillo de San Martín de Valdeiglesias

El pantano de San Juan ya desde principio de los años setenta comenzó a ser un lugar de esparcimiento para los madrileños, la llamada “costa de Madrid”. El muro se encuentra junto a la localidad de Pelayos de la Presa, que todavía conserva un núcleo de viviendas con su ermita que fue el poblado de los técnicos y trabajadores que lo construyeron, aunque el nombre no viene del embalse cercano sino del arroyo de la Presa, denominado así desde antiguo.
En toda la zona se fueron asentando eremitas desde época visigótica en cuevas o precarias construcciones, y es por eso que acabó denominándose Valle de las Iglesias (Valdeiglesias).

San Martín parte su capa, en la iglesia de San Martín de Valdeiglesias

Tras la reconquista de la zona, Alfonso VII protege a estos eremitorios y los agrupa en un monasterio en la ermita de la Santa Cruz, por donación del valle al abad Guillermo. Más tarde, el monasterio de Santa María la Real sería ocupado por monjes cistercienses. Una de aquellas antiguas ermitas, la de San Pelayo daría más tarde origen a la localidad del mismo nombre, en torno al que se localizarían edificios auxiliares del cercano monasterio. En el siglo XV el condestable don Álvaro de Luna es protagonista de numerosos pleitos e incluso encuentros armados para adueñarse de San Martín y de Pelayos.

Curiosa capilla o humilladero gótica en San Martín de Valdeiglsias

En el siglo XVI se levanta el rollo por pasar Pelayos de ser lugar a villa, pero hoy sus restos forman parte de una fuente. La iglesia tuvo que ser reconstruida tras la Guerra Civil. El monasterio cuenta con diferentes fases en su construcción, aunque la más antigua se encuentra en el templo y parece ser de construcción mozárabe, datada en el siglo XII, aunque arcos y bóvedas nos hablan de fases góticas en la construcción, además de otras partes edificadas en el siglo XVII y XVIII. En el entorno también son de destacar algunos molinos y el puente de San Juan.

Detalle taurino en San Martín de Valdeiglesias

La capital económica de esta comarca es la población de San Martín de Valdeiglesias, donde podemos visitar su magnífica fortaleza. Se trata del castillo de la Coracera que fue levantado en el siglo XV por el valido don Álvaro de Luna y es una magnífica construcción de granito de planta cuadrada en la que destacan su torre del homenaje, cuatro torreones en las esquinas y dos torrecillas en la entrada. Al recinto se accede por una portada blasonada. Está siendo rehabilitado para alojar el Museo de los Vinos de Madrid
La iglesia parroquial es de finales del siglo XVII y se encuentra bajo la advocación de San Martín de Tours, santo que aparece esculpido sobre dos de las puertas de acceso, montado a caballo y partiendo en dos la capa para dársela a un pobre. El templo no se terminó, pero es de grandes proporciones. A destacar su gran retablo barroco en crudo, sin dorar, y el cuadro del retablo mayor que representa también a San Martín y es atribuido a Lucas Jordán. Un paseo por el pueblo nos mostrará un viejo café teatro restaurado y algunas casonas de interés que nos hablan de la riqueza que trajo al pueblo la explotación de sus viñedos, y cuyos caldos aparecen referidos en la literatura del siglo de oro.

Uno de los pocos monumentos a Fernado VII «el ry felón» se encuentra en Navas del Rey

Al otro lado del Alberche se encuentra el pueblo de Navas del Rey, una pequeña localidad que hasta el siglo XIX fue una pequeña acumulación de casas que, cuando Fernando VII le concedió la condición de villa, creció hasta ser el pueblo que hoy es. Por esta razón en la plaza se alza un monumento a este rey, lo que es poco frecuente por la poca popularidad de la que gozó este monarca. Podemos dar una vuelta por el casco, donde hay algunas muestras de arquitectura tradicional. A la salida del lugar se puede ver un antiguo lagar, un pozo de herrar y un carro típico de la zona.

Castillejo en Navas del Rey

UNA EXCURSIÓN DESDE CEBREROS AL PUENTE DE VALSORDO EN EL ALBERCHE, Y COSAS DE CELA

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Al oeste de la gasolinera parte un camino que nos lleva en dirección sur hasta la ermita de la Virgen de Valsordo, El rollo jurisdiccional también nos pilla de paso parara verlo.

Rollo de Cebreros

De la ermita hay referencias documentales desde el siglo XIII  y alusiones legendarias desde la época musulmana, aunque la mayor parte del edificio actual parece del siglo XVII. Tiene un pórtico en la fachada sur y los muros decorados con fragmentos de escoria. También hay salpicadas por el entorno piedras vetustas de probable origen arqueológico e incluso una portada gótica de un edificio anterior y un crucero del siglo XVIII en el llamado Jardín de la Virgen, parquecillo que se sitúa delante de la ermita y se amplía en el entorno con una zona de picnic.

Ermita de Cebreros

Seguimos después ese mismo camino y llegamos hasta el puente de de Valsordo. Una magnífica construcción medieval con referencias documentales del siglo XV y que consta en realidad de dos puentes consecutivos con un buen empedrado en el suelo. El primero de ellos tiene tres arcos con tajamares río arriba que lo protegen de la corriente. El otro es de un solo arco y salva un brazo menor del río. Pero lo más curioso de este puente es la inscripción labrada en un bloque granítico cercano del texto de un acuerdo entre el obispado de Ávila y la Mesta para cobrar por el paso de los ganados que deambulaban por la referida cañada leonesa.

Inscripción gótica de grandes dimensiones en el puente de Valsordo
Transcripción de una de las inscripciones

Río arriba, a unos trescientos metros se sitúan los restos de una antigua central eléctrica que mantiene en pie su presa y los edificios de los generadores levantados ambos en buena sillería granítica. En esa misma orilla podemos también ver las ruinas de otros tres molinos harineros a lo largo de su ribera, aunque todo ello se encuentra en término de El Tiemblo. Volveremos después siguiendo el camino indicado que coincide en parte con la Cañada Leonesa Oriental

El río Alberche a su paso por el puente de Valsordo

El río Alberche pierde después del embalse del Charco del Cura su carácter de río serrano y se hacen más áridas sus orillas, aunque aumentan las viñas que han hecho famoso al vino de Cebreros.

 Recorrido aproximado 9 kilómetros, dos horas y media

Central eléctrica en el Alberche

 CELA EN CEBREROS

 Nuestro premio Nobel residió en los años 50 en esta localidad mientras recorría estas sierras y escribía su encantador libro de viajes “Judíos, moros y cristianos”, cuya lectura recomendamos y en el que dedica algunas páginas a Cebreros, que es “pueblo importante, con dos bancos, dos boticas, cuatro cafés, seis médicos, cien tabernas, mil bodegas y dos retretes, como es natural sin agua corriente. Cebreros es pueblo de vino. En Cebreros, al caminante prefieren darle un vaso de vino a un sorbo de agua; el caminante no suele contrariar tan donosa preferencia.” “pueblo donde siempre lo trataron bien, la villa donde mordió el níscalo y bebió el vino, donde puede pegar la gorra en el café de Cartujo, beber de balde en el bar de Isabelilla y comer al fiado en la taberna de la tía Ratona, que es gorda, y poderosa, y maternal y guisa de perdiz y fríe la trucha y pega si es preciso un tantarantán que lo dobla, al que enseña los vapores airados…

Reloj de sol del siglo XVII en el muro de la ermita

UN PASEO POR EL BAJO ALBERCHE

UN PASEO POR EL BAJO ALBERCHE

Vamos a recorrer en esta ruta y en la siguiente el Bajo Alberche por las comarcas de la Sierra de San Vicente, el señorío de Escalona y por Talavera hasta su desembocadura a través de sus sotos y arenales
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Vamos a seguir descendiendo el río por el último tramo, el más llano, arenoso y plácido que, aunque está sitiado por urbanizaciones abusivas, mantiene un bosque de ribera que sorprende por su gran belleza. Densas alamedas naturales o repobladas, alisedas y fresnedas que se prolongan por los arroyos tributarios y saucedas que festonean el cauce hacen muy agradable el paseo por la zona contemplando las arboledas y las viñas silvestres y el lúpulo y las hiedras que trepan por sus troncos y ramas. Incluso hay algunas zonas pantanosas con pequeñas pozas en la zona de El Casar. En la orilla izquierda discurrimos por el término de Nombela, y otros pueblos ya en el ámbito de la Sierra de San Vicente de los que hablaremos en otros capítulos. En la orilla derecha se encuentran otras dos poblaciones que pertenecieron al señorío de Escalona.

Hormigos es una pequeña aldea del señorío de Escalona cuya iglesia es del siglo XVII, construida en ladrillo pero con una parte granítica con restos de una espadaña de mayor antigüedad. Encontramos en un paseo por el casco algunas casas de arquitectura tradicional de interés.

El lúpulo es una de las especies que se encuentran en los densos sotos del Alberche bajo
El lúpulo es una de las especies que se encuentran en los densos sotos del Alberche bajo

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