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MONASTERIO JERÓNIMO DE SANTA CATALINA: DESCRIPCIÓN

 MONASTERIO JERÓNIMO DE SANTA CATALINA

DESCRIPCIÓN

Puerta llamada de “los Serafines”

 Las primitivas construcciones de esta iglesia, por ser en su mayoría edificadas a finales del siglo XIV e inicios del XV , fueron levantadas en estilo gótico-mudéjar, de ellas apenas nos quedan restos, solamente la conocida como puerta del Serafín, frente a la desembocadura de la calle Empedrada y alguna ventana cegada , como la que se observa en esa misma construcción frente a la torre de la Colegial. Algún otro detalle como la rejería o los canecillos y aleros nos orientan sobre la antiguedad de esta parte del monasterio de Santa Catalina. Seguir leyendo MONASTERIO JERÓNIMO DE SANTA CATALINA: DESCRIPCIÓN

MONJES LUJURIOSOS, UN HALLAZGO Y UN MOTÍN

MONJES LUJURIOSOS, UN HALLAZGO Y UN MOTÍN

CURIOSIDADES DEL MONASTERIO JERÓNIMO

Claustro ´sur de los jerónimos mal llamado “de los Canónigos”, ya que estos nunca se llegaron a enclaustrar

HOY TRAEMOS TRES CURIOSIDADES HISTÓRICAS REFERIDAS AL MONASTERIO JERÓNIMO DE SANTA CATALINA

Costumbres poco edificantes

 Poco antes del cierre definitivo de este monasterio en 1803 se produjeron algunos hechos escandalosos que nos hablan de la decadencia del mismo y de la utilización de los bienes del convento para el beneficio personal de los monjes.

Fray Joaquín de Segurilla acostumbraba a visitar a sus barraganas en Gamonal con una vistosa mula blanca a la que los jóvenes del pueblo cortaron la cola como humorístico escarmiento, paseando este monje su vergüenza por toda la comarca y llegando a establecerse el dicho “Estás más descolado que la mula de Fray Joaquín”.

Otro fraile hubo de salir desnudo por los tejados de Talavera huyendo de un marido celoso, mientras que también eran famosos los escándalos sexuales que se producían debido al mantenimiento de “amas” poco recomendables por los frailes a cuyo cargo se encontraban los molinos o la granja de Pompajuela.

Por estas ventanas se arrojaron jamones y enseres de los jesuitas en el Motín del Pan

 Un levantamiento revolucionario.

El dos de mayo de 1898 fue asaltada la residencia jesuítica de Talavera en un motín de carácter anarquista protagonizado por mujeres talaveranas que protestaban por la subida exorbitante del precio del pan, de este suceso nos ha quedado un curioso aunque parcial relato de uno de los concejales de la época, el médico D. Fulgencio Farinós:

 «Una vez abierta la puerta penetraron las más atrevidas, arrojando a la vía pública todo cuanto encontraron. De una a otra habitación recorrieron todo el edificio. Detrás de las mujeres penetraron hombres y no hubo mueble, ropa, ni objeto de adorno, que no destrozasen. Crucifijos, imágenes, libros sagrados, ornamentos, nada en una palabra se libró de sus manos.

Por aquellas puertas rotas , por aquellos balcones y rejas eran arrojados a la calle jamones, chorizos, trigo y comestibles de todas clases; colchones hechos pedazos, camas, muebles, crucifijos y objetos sin fin…y con navajas y cuchillos rasgaban las ropas, sotanas, habitos, casullas…todo cuanto cogían.

No contentos con romper hicieron hogueras para que todo fuera pasto de las llamas.

Los Sres. Alcalde y Capitán de la Guardia Civil, lograron casi a viva fuerza penetrar en el recinto, exponiéndose a las iras de aquellos desgraciados; se colocaron frente a las puertas que trataban de derribar y les intimaban que para abrirlas habían de pasar sobre sus cuerpos…Todo inútil, todo en vano, aquello no hubiera podido dominarse más que con las bayonetas y las balas…el señor alcalde ordenó tocar las campanas en son de somatén…»

Un hallazgo arqueológico

 «Cuando se abrieron las zanjas para los cimientos de la capilla mayor de este monasterio hallaron los oficiales una cabeza de becerro de bronce vaciado, continuada con su pescuezo hasta los hombros, con un movimiento y habitud de gran maestría y primor; guardola un monje antiguo y curioso, y a dos años dispuso labrándose una campana, la echó en la fundición quizá con consideración que si había sido instrumento de idolatría en la ciega gentilidad , de allí adelante se incorporase en otro instrumento que llama y despierta a dar el verdadero culto a Dios» Esta curiosa noticia arqueológica nos confirma la importancia del entorno de la Colegial, zona incluida en el primer recinto amurallado, como localización de restos similares al referido en este párrafo que se ha extraído de la historia de Talavera de Francisco de Soto. Podríamos pensar en el  origen probablemente romano de esta escultura perdida por el celo religioso del monje.

 

DESCRIPCIÓN DEL MONASTERIO JERÓNIMO DE SANTA CATALINA

 MONASTERIO JERÓNIMO DE SANTA CATALINA

DESCRIPCIÓN

Puerta llamada de “los Serafines”

 Las primitivas construcciones de esta iglesia, por ser en su mayoría edificadas a finales del siglo XIV e inicios del XV , fueron levantadas en estilo gótico-mudéjar, de ellas apenas nos quedan restos, solamente la conocida como puerta del Serafín, frente a la desembocadura de la calle Empedrada y alguna ventana cegada , como la que se observa en esa misma construcción frente a la torre de la Colegial. Algún otro detalle como la rejería o los canecillos y aleros nos orientan sobre la antiguedad de esta parte del monasterio de Santa Catalina.

Puerta sur de la iglesia del monasterio de Santa catalina

Ya hemos comentado que la misma puerta del Serafín era la que daba acceso al templo primitivo y por ello era necesario entonces pasar por el claustro para acceder al templo. Para remediarlo, en 1452, concede el papa Nicolás V permiso para construir una nueva iglesia cuyo edificio coincide con la nave de la actual. Precisamente el retablo de esta nueva construcción fue estofado por Copin de Holanda y pintado por Juan de Borgoña, aunque hoy ha desaparecido. La nave está cubierta por una bóveda de cañón y a los pies otra bóveda rebajada soporta el coro.

Cúpula de la iglesia de los jerónimos

Los canónigos de la Colegial se opusieron a la nueva edificación, como también se negaron a que se construyera la capilla mayor que, sin embargo, se comenzó a levantar en 1536 con el permiso de Pablo III . Esta parte del monasterio es la más característica del mismo y un elemento característico del paisaje urbano de la antigua Talavera. El padre Sigüenza, en su Historia de la Orden de San Jerónimo, decía: «Por ignorancia o malicia de los oficiales no se ha podido acabar fábrica de harta costa y apariencia, sin fundamentos, de tal suerte que estando casi cerrada la cúpula del cimborrio, se venía toda al suelo, y el mejor medio es deshacerla piedra a piedra.»  No hizo falta llegar a tanto, ya que se llamó a Juan de Herrera que se encontraba entonces construyendo otro monasterio jerónimo,el de El Escorial. Vino a Talavera y consiguió salvar el edificio, aunque quedaron como recuerdo de aquellos percances los antiestéticos machones y contrafuertes de la cara sureste del testero y las fisuras que todavía hoy  se perciben en el mismo.

Retablo de la iglesia de los jerónimos de Santa Catalina

Diferentes avatares históricos hicieron perder a esta iglesia su primitiva grandeza. En la capilla mayor estaban los enterramientos de los señores de Gálvez y Jumela y en el claustro se hicieron sepultar numerosos caballeros y nobles talaveranos. Celebrábanse los oficios «con toda grandeza, puntualidad y magestad que puede encarecerse teniendo siempre capilla de sonoras voces e instrumentos. Los ornamentos son muchos, ricos y costosos. El aderezo de plata es muchísimo»

Detalle de la decoración renacentista del edificio de los jerónimos de Santa Catalina

El acceso actual al templo desde la calle se realiza a través de la portada de piedra de la fachada sur, un tanto vulgar si la comparamos con la grandeza del resto del edificio. En el interior destacaremos la capilla mayor. Los mármoles que la decoraban adornan ahora el altar mayor de la basílica de Ntra Sra del Prado. La cúpula es de grandes proporciones, las pechinas se ornamentan con relieves de los cuatro evangelistas y bajo ellas se sitúan las estatuas de cuatro doctores de la Iglesia. La sacristía es de gran belleza, octogonal y con cúpula toda de piedra, menos decadente que el renaciente estilo del resto de la iglesia. También al siglo XVII pertenece la grandiosa escalera de subida al coro, toda de sillería y suspendida en el vacío. Menos conocida aunque muy curiosa se nos muestra la escalera helicoidal de acceso al exterior de la cúpula, “la giralda”, que se rodea de balaustrada con adorno de pirámides.

Contrafuerte que se construyó por indicación de Juan de Herrera, arquitecto de El Escoria,l para evitar que aumentaran las grietas del edificio

Se mantiene en un estado lamentable el claustro sur, que durante años ha sido casa de vecindad hasta su amenaza de ruina. Se perciben los arcos  gótico-mudéjares ya cegados  y en algunas de pendencias pueden observarse restos de pinturas en los muros, muy similares a otras pequeñas muestras que persisten en la granja jerónima de La Alcoba y Guadalupe.

 

TALAVERA DESDE LA OTRA ORILLA EN EL SIGLO XVI ( 3)

7.-MURALLA DE LA ZONA DEL ACTUAL PUENTE DE HIERRO

Muralla en la zona del actual puente de Hierro y la Colegial
Muralla en la zona del actual puente de Hierro y la Colegial

La muralla ribereña se conserva mucho mejor que en la actualidad pues hoy día apenas un pequeño tramo del lienzo se mantiene aguas abajo del puente de Hierro.

También se percibe el inicio de de la barbacana justo al lado de la puerta de la muralla que se encontraba al final de la calle Jose Luis Gallo frente al puente de Hierro. Se ve arruinada con un torreón que la proteje pero con una senda que sube a ella desde la orilla del río Tajo. Seguir leyendo TALAVERA DESDE LA OTRA ORILLA EN EL SIGLO XVI ( 3)