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LOS MOLINOS DE RIOFRÍO, PATRIMONIO COMARCAL EN PELIGRO 3

PATRIMONIO EN PELIGRO 3:

LOS MOLINOS DE RIOFRÍO

Denominación.-

Conjunto etnográfico de los molinos de riofrío

 Término Municipal.-

Sevilleja de la Jara, Campillo de la Jara

 Situación.-

Riberas de Riofrio en prácticamente todo su recorridoMolino de Riofrío y dependencias anexas de vivienda, cuadras...

 Categoría.-

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MOLLEJAS EN LA JARA

Choperas y robledales del valle del Fresnedoso en Espinoso de la Jara
Choperas y robledales del valle del Fresnedoso en Espinoso de la Jara

Nos encaminamos hacia “Bartolo” que nos acoge con uno de esos paneles de azulejos tan pintorescos que han colocado a la entrada de los pueblos  los planes de desarrollo rurales con fondos europeos. Este dice “San Bartolomé de las Abiertas, punto geométrico de La Jara”. Evidente mensaje,  ya que aunque el centro geométrico es uno,  los puntos geométricos son infinitos y La Jara tiene muchas fanegas de superficie.  Unos apuntan como autor a un maestro y otros a un concejal o funcionario municipal. Sigue leyendo MOLLEJAS EN LA JARA

LA MINERÍA EN LA JARA I

LA MINERÍA EN LA JARA I

Trincheras de la mina de cobre de La Borracha cerca de Aldeanovita
Trincheras de la mina de cobre de La Borracha cerca de Aldeanovita

Hace ya más de cuatro milenios, en la Edad del Cobre, unos pueblos que empezaban a conocer la metalurgia se situaron en cerros fácilmente defendibles, en las vías de comunicación que eran entonces los riachuelos que descendían de las sierras de La Jara. Eran las llamadas culturas del periodo Calcolítico Precampaniforme, conocían ya la agricultura y el pastoreo, pero solamente la explotación de recursos mineros superficiales  justifican  la densidad despoblamiento de estas zonas poco rentables para la agricultura, si las comparamos con las muy cercanas del valle del Tajo. De hecho, se han hallado trincheras con un claro intento de beneficiar el mineral, en las cercanías de estos asentamientos de la Edad del Cobre, en los valles del Jébalo, Uso, Cedena  y Pusa.

Restos de la mina de oro en sierra jaeña en 1945
Restos de la mina de oro en sierra jaeña en 1945

Los pueblos que construyeron los dólmenes de Azután, o de la Estrella siguieron aprovechando las vetas, pobres pero muy  superficiales  y por tanto de fácil acceso, de las tierras de Talavera, otras explotaciones de su entorno así lo atestiguan. Muchas trincheras y pozos de La Jara de difícil datación, pueden orientar hacia un aprovechamiento minero del hierro por parte de los pueblos prerromanos y de los mismos romanos, a los que se relaciona ya con los primeros intentos de extraer el mineral de la principal mina de esta comarca, la mina de oro de La Nava de Ricomalillo, ésta, llamada La Oriental, así como la mina de la Sierra Jaeña, con la que no debemos confundirla, parece que estuvieron unidas por un antiguo camino o calzada con la Ciudad de Vascos. Las escorias halladas en las excavaciones arqueológicas de esta impresionante ciudad hispanomusulmana parecen añadir ese aspecto minero a la ya conocida función defensiva de la frontera del Tajo contra los cristianos.

Ruinas de las instalaciones de la mina de oro La Oriental en Sierra Jaeña
Ruinas de las instalaciones de la mina de oro Pilar en Sierra Jaeña

En el siglo XVI aparecen las primeras referencias documentadas a intentos, muchas veces fallidos, de prospecciones y explotaciones mineras en La Jara. La población actual de La Mina de Santa Quiteria se fundó cuando a mediados de esa centuria los habitantes de la vieja aldea de Cordobílla se trasladan junto a una mina de plomo en la que encontraban más trabajo.

En 1599 se da una pragmática por la que se ordena llevar un registro de minas, y por tanto, desde esa fecha podemos tener datos más concretos de las explotaciones.

La mina de oro «La Oriental» a la que ya nos hemos referido, se sigue labrando en el 1690 con abandonos y reaprovechamientos sucesivos durante los siglos XVIII y XIX. En Buenasbodas se han conocido cajas fuertes con el nombre de la mina, y llegaron a funcionar varios hornos de pan y un mortero para pulverizar el mineral. En la Historia de Talavera de Cosme Gómez de Tejada, hay una referencia a las doblas de oro finísimo acuñadas con el metal de estas minas.

Galería de la mina de Sierra Jaeña
Galería de la mina de Sierra Jaeña

En el siglo XVIII se produjo un curioso episodio, cuando se intenta por parte de varios socios recomenzar la extracción del mineral en La Oriental; las desavenencias entre ellos hacen que una de las partes reclame a la Corona sus supuestos derechos. El Rey ordena al corregidor de Oropesa que tome las medidas necesarias para interrumpir los trabajos, éste parece escurrir el bulto, tal vez por encontrarse la mina fuera de su jurisdicción, y dice encontrarse enfermo, delegando en el alcalde de Talavera, el cual acude a la explotación arrasando y quemando las viviendas y chozas de los trabajadores y las dependencias donde se procesaba el mineral. El evidente abuso autoridad supuso incluso lesiones físicas para algunos mineros e hizo que se entablen procesos judiciales donde se reconocen los daños causados, pero ya la mina quedó de nuevo sin explotación.

Potosí, Mariposa, Nueva California, Abundancia, El Desquite, El Porvenir, Matildita, Ultra-tumba, El Disloque, La Sultana, Fortuna, o Mina del Miedo son algunos de los sugerentes nombres con los que los paisanos del siglo XIX bautizaban a sus pozos en nuestra particular fiebre del oro jareña.

Si subimos a las cumbres de las sierras de Sevilleja podemos percibir sobre el terreno los montones de escoria, los pozos y trincheras que desde la prehistoria se han venido excavando, pero parece que al igual que en el Oeste americano, aventureros y visionarios intentaron enriquecerse rápidamente.

Cofre reforzado de las minas para guardar el polvo de oro
Cofre reforzado de las minas para guardar el polvo de oro

En algunas ocasiones eran personajes ilustrados, como sacerdotes (mina de Don Juan), militares (teniente-coronel Mendez-Cabeza, en una mina de Arroyo Blanco en Aldeanueva de Barbarroya) o acaudalados locales los que iniciaban prospecciones con más riesgos que beneficio en la mayor parte de las ocasiones.

Pero otras veces, vecinos humildes de los pueblos de La Jara emulaban a los dueños de las pocas explotaciones pro-ductivas y después de trabajar en alguna de ellas como asalariados emprendían la aventura en solitario o en pequeños grupos.

Las duras condiciones que de por sí lleva aparejado el laboreo minero se agravaban con las condiciones de aislamiento y las climatológicas, ya que las minas se encontraban localizadas en su mayor parte en los lugares más inhóspitos de lo que yo denomino La Jara profunda, las zonas más deforestadas y desiertas de los términos de Sevilleja, Campillo, Aldeanovita etc… Podemos imaginarnos a estas pobres gentes armadas de su miseria y de su ilusión por encontrar algún filón que les permitiera abandonar sus, en muchas ocasiones, paupérrimas tierras.

Picos, palas, bateas y algún borrico eran todo su armamento para extraer el material de profundos pozos, algunos de más de veinte metros, y transportarlos hasta las zonas de lavadero que en estas tierras de La Jara podían encontrarse muy lejos, por la sequedad del suelo pizarroso.

Bocamina de una vieja explotación minera en Anchuras
Bocamina de una vieja explotación minera en Anchuras

Todavía a principios de siglo, los habitantes de La Nava, veían como algunos entusiastas intentaban buscar pepitas de oro con la batea en el arroyo Joyegoso que desciende de La Oriental, al más puro estilo de las películas del Oeste. Incluso en los años posteriores a la Guerra Civil, hubo intentos de sacarle a estos jarales algo más que unas pocas espigas de centeno, y así, en la década de los cuarenta, aún se tramitan permisos de prospección y explotación. La mayor parte de las vetas de La Jara occidental son de galenas argentíferas y de blenda, y la última intentona minera en esta comarca quiso aprovechar, en los años ochenta, la plata de una de ellas en Anchuras, otro pueblo de La Jara con gran tradición minera además de los ya nombrados, y de Los Navalucillos, en La Jara Oriental.

De aquellas antiguas explotaciones quedan conducciones y paredones en ruinas, de las dependencias para el procesado del material, ruinas de algunas viviendas y de los martinetes y ferrerías -como la del Mazo en el río Pusa-. De todas ellas hablaremos en otro artículo. Es interesante la visita de estos pozos y galerías donde se escondieron bandoleros y guerrilleros, y que en nuestra última contienda civil tuvieron una utilidad mucho menos productiva que la minera, acoger a los represaliados de ambos bandos cuyos cadáveres fueron arrojados a ellos, pero esa es otra historia.

ARTE RUPESTRE EN LA NAVA

GRABADOS RUPESTRES EN LA NAVA DE RICOMALILLO

Detalle de los grabados de La Nava de Ricomalillo con hombres esquemáticos o "homúnculos"
Detalle de los grabados de La Nava de Ricomalillo con hombres esquemáticos o “homúnculos”

Estos grabados fueron descritos por primera vez por el autor de esta WEB y son una muestra del conocido como Arte Esquemático de la Edad del Bronce.

Los primeros pastores y agricultores de La Jara dejaron su arte sobre un afloramiento de lanchas de pizarra que emergen orientadas al sur junto a un camino en el paraje conocido como La Parrilla. Se sitúan al oeste de la población de La Nava de Ricomalillo en un paraje con amplia visibilidad sobre los jarales y pobres prados y barbechos del entorno.

Risco de pizarra sobre cuya superficie se han hecho los grabados
Risco de pizarra sobre cuya superficie se han hecho los grabados

 

Como en muchos de estos casos podemos ver pequeños homúnculos o hombrecillos esquemáticos piqueteados sobre la piedra, parecen representar una escena bélica o una danza guerrera y algunos de ellos tienen un curioso trazado que hace pensar al primer vistazo en una escuadrilla de aviones. Otros signos además de estos antropomorfos toman formas vulviformes, ancoriformes o puntiformes, aunque también se pueden ver otras inscripciones más modernas que completan el cuadro como alguna letra o lo que pudiera ser algún arma.

Panel principal de los grabados de La Nava de Ricomalillo
Panel principal de los grabados de La Nava de Ricomalillo

La estación rupestre se encuentra junto al camino que une La Nava de Ricomalillo con el río Uso y la Vía del Verde de La Jara,  y antes de llegar encontramos también la Fuente del Oro, de donde también cogían agua los lugareños para curar sus dolores reumáticos.

Algo más arriba, sobre la misma barrera a los pies de la que se sitúan los grabados, se encuentra una pequeña fuente con unos antiguos y precarios baños terapéuticos. Vemos como en otros casos, que estos lugares con arte rupestre coinciden con fuentes o baños a los que las gentes atribuyen propiedades mágicas o terapéuticas.

EL BALNEARIO POPULAR DE LA RETORTILLA

Palomar de los baños de la Retortilla junto a la Vía verde de La Jara. Término de Aldeanueva de Barbarroya
Palomar de los baños de la Retortilla junto a la Vía verde de La Jara. Término de Aldeanueva de Barbarroya

Baños de la Retortilla. Sus edificios se encuentran casi arruinados pero, deambulando con precaución entre sus restos, todavía podemos observar las dependencias que servían como cocina de campana con su rústico fregadero y el hueco para las tinajas de agua y aceite, las habitaciones en las que se alojaban desde el siglo pasado las personas que aquí acudían en mulas para buscar alivio a sus dolencias reumáticas; la cantina, los almacenes con sus alacenas, el palomar, que es una curiosa construcción circular en pizarra donde se criaban los pichones, considerados por creencia popular como alimento beneficioso para enfermos y embarazadas. Incluso dos naves más modernas en las que vivían los trabajadores de la vía que luego sería la Vía Verde de La Jara Sigue leyendo EL BALNEARIO POPULAR DE LA RETORTILLA

LAS MINAS DE ORO DE SIERRA JAEÑA

Fotografía antigua en la que se ven las instalaciones mineras de Sierra Jaeña tras una nevada
Fotografía antigua en la que se ven las instalaciones mineras de Sierra Jaeña tras una nevada
Fotografía antigua con las instalaciones de la mina de oro llamada Pilar en 1945
Fotografía antigua con las instalaciones de la mina de oro llamada Pilar en 1945

Fueron las de mayor producción aurífera de la península durante el siglo XVIII, aunque se tiene constancia de su explotación desde el tiempo de los romanos hasta el pasado siglo. De sus vetas se extraía el oro finísimo con el que se fabricaban durante el siglo XVI las monedas conocidas como “doblas jaeñas”.

En cierta ocasión fueron arrasadas sus instalaciones por el alcalde de Talavera obedeciendo una orden real por un problema de concesiones. Se destruyeron sus dependencias y se quemaron las chozas de los mineros. En su última etapa se conocieron con el nombre de “La Oriental” y hasta hace poco se conservaban en Buenasbodas algunas de las viejas cajas blindadas con fuertes herrajes para guardar el polvo de oro extraído.

Bocamina de La Oriental. mina de oro de Sierra Jaeña
Bocamina de La Oriental. mina de oro de Sierra Jaeña

Hoy apenas se mantienen en pie los restos de los muros de los edificios donde se procesaba el mineral con los almacenes, canalizaciones, túneles y hornos en los que se producía el proceso. Puede entrarse con iluminación y mucha precaución a la bocamina principal y observar en sus galerías las vetas de cuarzos auríferos.

Galería de la mina de oro La Oriental en Sierra Jaeña
Galería de la mina de oro La Oriental en Sierra Jaeña