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OTRAS POSIBLES  OBRAS DE JAN FLORIS (II)

OTRAS POSIBLES  OBRAS DE JAN FLORIS

Detalle delos grutescos de dragones enfrentados en la capilla de los Benavente en Medina de Rioseco. Fotografía de Manuel Moratinos

Puede que, según nos refiere Pleguezuelo, con anterioridad a sus trabajos de Garrovillas, Cañaveral y Garganta la Olla, Floris hiciera otros trabajos, como el pavimento de la capilla de un mercader de oro y diamantes de la familia de los Benavente en la iglesia Santa María de Medina de Rioseco. En los azulejos de escalones y solado aparecen unas cabezas masculinas y femeninas cuyos motivos ornamentales recuerdan al estilo del ceramista flamenco. También hay azulejos de repetición con veneras y hojas de acanto dispuestas en “remolino” y grutescos de dragones enfrentados. El dibujo está realizado en azul y manganeso y el relleno es de ocres y amarillos. Aunque no hay documentación que acredite su autoría se ha pensado en la autoría de Floris, debido a la fecha de su fabricación en torno a 1560, al mayor tamaño de los azulejos, de 17 centímetros de lado, así como por ciertas formas que recuerdan a las ferroneries.

Rostros masculinos y hojas de acanto en «remolino» del solado de la capilla de losBenavente en Medina de Rioseco. Foto de Manuel Moratinos

Una obra de parecidas características se encuentra en el palacio del licenciado Butrón, un famoso abogado de Valladolid. También es un solado en el que se han instalado algunos azulejos planos con decoración renacentista vegetal.

Yo sinceramente no veo la semejanza de los azulejos de Medina de Rioseco, los de Valladolid y ni siquiera los de Garganta antes referidos con la obra de Floris en Garrovillas o Cañaveral, tanto en los motivos como en el color.

Soladocon azulejos planos de motivos vegetales del palacio del licenciado Butrón en Valladolid. Foto Manuel Moratinos

Tampoco comparto con Martínez Caviró la autoría de Flores con respecto a los paneles del monasterio dominico de Plasencia, luego iglesia de San Vicente Ferrer, que representan a unos santos dominicos enmarcados porque, aunque cuentan en su ornamentación con decoración de ferroneries, ni su dibujo ni sus colores se parecen en modo alguno a las obras de Floris. Sí tiene esta obra de azulejería de Plasencia todo el aspecto de haber sido elaborada ya en Talavera, aunque puede que bajo la influencia del maestro de Amberes. Esta obra se puede hoy contemplar en el museo de la catedral vieja de esa misma ciudad junto a otros paneles cerámicos talaveranos.

Santo dominico del monasterio de Santo Domingo de Plasencia

.Además, en el refectorio de Santo Domingo en Plasencia, encontramos en los arrimaderos decoración de ferroneries que para algunos serían obra también de Floris, pero la blancura estannífera de sus esmaltes hace pensar en que, si fue obra de este autor, se habría realizado en talleres ya talaveranos o al menos con técnicas y materiales habituales en la ciudad del Tajo.

Monasterio de Santo Domingo de Plasencia. Detalle del escudo de la orden enmarcado en ferroneries que se sitúa sobre los arrimaderos. Foto de Manuel Pablo Rodríguez

Tras el basamento del retablo mayor se oculta en la catedral de Palencia otra obra que según Pleguezuelo también podría ser del artista flamenco y que representa las alegorías de la Fe, la Esperanza, la Justicia y la Fortaleza.

JUAN FLORES, JAN FLORIS O HANS DE VRIENDT: PRECURSOR DE LA CERÁMICA RENACENTISTA EN TALAVERA

San Pablo representado en azulejería de la iglesia de Garrovillas (Cáceres) cuyo autor es Juan Flores

A pesar de las especulaciones sobre la estancia del italiano  Niculoso Pisano en Talavera, simplemente por haber realizado una de sus obras en el pueblecito abulense de Flores, relativamente cercano a Talavera,  no es hasta treinta años después, a mediados del siglo XVI, cuando en  la villa del Tajo se comienzan a realizar obras de azulejería que pueden ser efectivamente identificadas como piezas cocidas en sus alfares. Y es especialmente un ceramista que provenía de Flandes  llamado Hans de Vriendt o Jan Floris, más conocido en España como Juan Flores, el primer ceramista puramente renacentista que podemos asegurar que desarrolla su actividad artística en Talavera y su entorno. En sus obras se da por primera vez la unión entre las influencias italianas y las venidas de Flandes sobre la cerámica talaverana renacentista en sus inicios.

Firma de Juan Flores o Jan Floris en los azulejos de Garrovillas
Firma de Juan Fernández en el retablo de la iglesia de Candeleda

Nace Floris en Amberes hacia el año 1520. Se le nombra con sus hermanos en un documento de 1540 y en el año 1550 aparece como maestro en el gremio de pintores de esa ciudad,  asociación llamada Guilda de San Lucas. Parece que en su formación recibe influencias del taller de un ceramista italiano de Casteldurante pero emigrado a Flandes llamado Guido de Savino o Guido Durantino, conocido en Amberes como Guido de Andries o Andreis.

Grabado de Cornelis Floris con sus características «ferroneríes» que serán representados en las obras de Floris y en general de la cerámica talaverana renacentista

Los característicos motivos llamados “ferroneríes”, similares a recortes de cuero para unos o formas y cartelas de forja para otros, se ha creído tradicionalmente que deben a Floris su venida a  Talavera y España . En realidad la autoría inicial de estas ferroneríes proceden de grabadores italianos pero son difundidas en Flandes por Cornelis Bosch, y por Cornelis Floris, arquitecto y escultor que era hermano de nuestro pintor y ceramista Jan Floris.

Grabado con ferroneríes de Cornelis Bos

Algunos autores apuntan también a la posibilidad de que Floris hubiera estado también en Italia aprendiendo las técnicas de la “mayólica”, la cerámica pintada renacentista que tiene su origen en Mallorca y en otros focos españoles como Granada, Málaga y Valencia, pero que es perfeccionada y llevada a su máxima expresión en Italia.

En el año 1551 hay constancia documental de que Juan Flores viaja desde Flandes al extranjero, puede que con destino a España, dejando su tierra natal donde ya para entonces es considerado por su biógrafo Karl van Mander como el mejor ceramista de los Países Bajos.

Panel que representa a Santiago «Matamoros» en el pórtico de la basílica del Prado con decoración de ferroneríes

Según Ceán Bermúdez desde 1560 hasta junio de 1562 trabaja y vive en Plasencia, aunque obras como la de Garrovillas se dantan en 1558.  Dos documentos de 1561 dan algunas pistas sobre la actividad de Floris como pintor. Según el primero de ellos, Jan habría acabado  un retablo que el maestro flamenco Jorge de la Rua había iniciado en la capilla de Hernando de Loaysa, Marqués de Santa Cruz, en la iglesia de San Nicolás de Plasencia y que firma con las iniciales IF, de forma muy similar a como firma su obra de la iglesia de Garrovillas, descartando así el ceramólogo Alfonso Pleguezuelo que fuera su autor el famoso alfarero de Talavera Juan Fernández. El especialista García Mogollón aporta otra prueba en el sentido de que Juan Fernández firma su trabajo en Candeleda como Jv FRS y no IF, como ya hemos visto lo hace el maestro flamenco . Todo ello se confirma si observamos la gran diferencia de estilo de las obras confirmadas de Floris con el retablo de Juan Fernández en la localidad abulense, obra de este talaverano que tantos azulejos fabricaría para Felipe II.  También figura la firma 156I F en el cuadro de la Asunción de Plasencia, también obra del ceramista flamenco.

Pintura de la iglesia de San Nicolás en Plasencia que fue finalizada por Floris

El segundo documento en el que aparece Floris en la ciudad del Jerte es un contrato de 1561 para tomar como aprendiz a un tal Juan de Flandes durante cuatro años.

Parece que ya hacia 1558 Floris trabajaba en Plasencia, donde realiza trabajos identificados como suyos en la propia ciudad y en pueblos de su entorno más o menos próximos. Es el caso de su trabajo en la iglesia de Garrovillas, datado en 1559 y en el que se pueden ver los restos recolocados de dos altares con dos magníficas imágenes de San Andrés y San Pedro que dejan apreciar la gran calidad artística del trazo. El color dominante es azul oscuro con amarillo y algo de verde, tonalidades que no encontramos en la azulejería talaverana, aunque las iniciales del autor I F sí aparecen en dos de los azulejos, como ya hemos comentado.