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RUTA DE LA BATALLA DE TALAVERA

Ruta por el escenario de la Batalla de Talavera

Recorrido aproximado 17 kilómetros, 4 horas y media

Aquí os presentamos un recorrido básico, pero todos aquellos que estén interesados en recorridos guiados por el campo de batalla muy documentados pueden acceder a esta web de una joven empresa que organiza excursiones periódicas para conocerlas:

https://www.elprimeredecan.es/bienvenidos/

Hoy vamos a dar un paseo por el escenario de la que fue una de las batallas más importantes de la Guerra de la Independencia, recorrido que además nos servirá para conocer el entorno natural del embalse de la Portiña y las sierrecillas de El Berrocal.

Partimos de los Jardines del Prado en Talavera, donde se encuentra, junto a los arcos de entrada, el monumento erigido con cerámica en el año 2009, con motivo del segundo centenario de la confrontación de los franceses invasores y la coalición de ingleses y españoles, aunque en ambos ejércitos peleaban soldados de otras nacionalidades, como polacos, portugueses, holandeses o alemanes.

Seguimos por el paseo central hasta una rotonda en la que veremos un laurel que se plantó precisamente en el primer centenario. Llegamos a la Basílica del Prado, entonces ermita, frente a la que se exhibió y escarneció con disparos de las tropas el cuerpo del general San Juan, acusado por un clérigo trabucaire de haberse dejado vencer en la batalla de Somosierra, en la que los franceses pasaron el último obstáculo antes de entrar en Madrid. La misma ermita fue expoliada por los invasores, llevándose hasta cincuenta arrobas de plata y convirtiéndola en herrería y carretería, aunque se consiguió conservar la imagen escondida en los desvanes de la Colegial, y parte de su ajuar.

Laurel plantado en 1909 con motivo del primer centenario de la Batalla de Talavera

En la ermita se situaron las baterías que defendían la ciudad de las tropas que pudieran cruzar el Alberche, y aquí empezaba con destacamentos españoles el despliegue de las líneas aliadas en su extremo sur, mientras que aproximadamente a la altura del actual hospital se desplegaron las tropas de los franceses hasta el Alberche.

Desde la basílica nos dirigiremos a la avenida de Francisco Aguirre, que seguiremos en dirección oeste hasta llegar a la rotonda de la carretera de Cervera, pues la línea de despliegue de ambos ejércitos iba en dirección noroeste hasta esta zona en que paralelamente a ella se dispusieron a ambos lados y a prudente distancia  las fuerzas enfrentadas. Nosotros seguiremos por la orilla oeste del arroyo de la Portiña, recorriendo el mismo cauce o, más cómodos, por el camino que, pasando por el paraje de Piedrasmuchas, va hasta las depuradoras del embalse de la Portiña.

En el recorrido urbano que hemos hecho, entonces campos cultivados, y en el tramo de despliegue español hasta el Pajar de Vergara se produjo no se sabe bien porqué un episodio de confusión y una crisis de pánico en las tropas españolas que tenían encomendado ese sector, provocándose una desbandada que no tuvo mayores consecuencias en la batalla, aunque el hecho fue convenientemente magnificado por las crónicas de los ingleses, para intentar así aumentar el protagonismo de sus fuerzas.

Sobre el cerro Cascajal, en la zona de esta labranzo construida en 1909 se situaban las baterías francesas que batían el cerro Medellín

Una moza española llamada Isabel Moreno arengaba y llevaba agua a las tropas españolas y recibió la promesa de ser recompensada cuando finalizara la guerra, pero esta “Agustina de Aragón” talaverana no recibió premio alguno, y fue olvidada por las autoridades, pasada la contienda.

Pronto llegamos a la zona del entonces llamado Pajar de Vergara. Allí comenzaba el despliegue de los ingleses con la fortificación de esa labranza con zanjas y defensas hechas con montones de tierra. En este lugar se produjo, durante la primera fase del ataque general del día 28 de Julio, una de las actuaciones del ejército español que apoyando al inglés hizo que consiguieran los aliados detener a los franceses en uno de sus intentos de avance.

Seguimos en  el sector defendido por las tropas inglesas cuando cruzamos el  Canal Bajo del Alberche y su carretera de servicio, y ascendemos hacia las depuradoras de agua de Talavera, cruzando también el arroyo del valle de las Doncellas.

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Nos encontramos ahora en la zona que sufrió con mayor crudeza el fragor de la batalla, justo en la base oriental del cerro Medellín que se encuentra a la izquierda, y se distingue por tener un chalet en su cumbre. Sobre sus alturas se situaron las baterías inglesas. Para observarlo mejor cruzaremos a territorio “enemigo” por el muro de la presa del arroyo de la Portiña. Allí vemos una construcción de principios del siglo XX en la parte más elevada del cerro Cascajal, donde se encontraba el grueso de las baterías y tropas francesas que intentarían la conquista del cerro Medellín, produciéndose en las inmediaciones del cauce del arroyo y en las lomas de ambas elevaciones los encuentros más violentos y el episodio, más bien legendario, en el que durante un receso de la batalla bajaron soldados de ambos ejércitos a beber al arroyo de La Portiña, donde se encuentran las ruinas de unos molinos que ya existían en aquella época.

Dibujo del escenario de la Batalla de Talavera editado con motivo del primer centenario

Podemos imaginar los repetidos intentos de los galos por ascender y rodear el cerro Medellín, y los miles de muertos que quedaron dispersos por el suelo expuestos al calor y la rapiña de los desvalijadores de cadáveres que, ante la necesidad general reinante cayeron sobre el campo de batalla al finalizar el enfrentamiento. Muchas son las hebillas, balas de cañón y otros objetos hallados cuando se labraron estos campos en tiempos posteriores.

Desde el cerro Cascajal y ya en territorio ocupado por las tropas francesas recorreremos ahora el embalse por su orilla, disfrutando de un paraje muy ameno en el que se practica la pesca y se pueden observar aves como la focha común, la polla de agua, el zampullín chico, ánades reales, somormujos, garzas, cigüeñas, especies limícolas y muchas más, para lo que podemos utilizar el observatorio del aula de la naturaleza del ayuntamiento.

Cuando damos la vuelta al pantano entramos de nuevo en la zona de la batalla y en  el campo inglés, aunque apoyado en algunas incidencias por la caballería española. Justo aquí, al norte del cerro Medellín se produjo otro de los episodios más comentados de la batalla, cuando durante una acometida de los ingleses, fueron muy castigados por los franceses con numerosas bajas, según versión de los británicos, por una supuesta zanja en la que dicen cayeron los caballos y jinetes siendo fácilmente masacrados. Analistas españoles y franceses dijeron que la zanja en cuestión nunca existió y que ésta es una excusa de los ingleses para justificar esa derrota. Pero los franceses no aprovecharon el momento y no consiguieron tomar el cerro Medellín, clave de la batalla. En este flanco de las líneas también tuvieron un papel destacado las fuerzas españolas en apoyo de las inglesas.

Casa de Salinas, de donde huyó Wellington a uña de caballo

Vemos descender el arroyo de la Atalaya desde la misma y observamos en la orilla oeste las elevaciones graníticas en las que se desplegaron tropas españolas que protegían ese flanco y que tuvieron una buena actuación. Seguimos hacia la ladera del cerro Medellín en dirección a la carretera de Mejorada hasta llegar a ella y continuamos en dirección a Talavera.

Justo antes de cruzar la autovía vemos a la izquierda la zona de descanso y el monumento de la Batalla, que se hizo cuando al hacer la autovía A-5 se descubrieron fosas comunes con las corazas y los restos de soldados muertos en la contienda.

En este monumento se representa en azulejo talaverano el despliegue de la batalla con los parajes que venimos visitando. El monumento es como un trípode que simboliza los tres ejércitos contendientes y en el hormigón están inscritos los batallones de cada uno que participaron en esta gran batalla, que se ha considerado ganada por el ejército aliado pero que más bien quedó en tablas porque el número de bajas, en total unas quince mil, fue prácticamente distribuido a partes iguales entre los dos ejércitos contendientes. Sobre la ladera del cerro Medellín vemos la labranza de Pero Gordillo que ya existía en la época, y un poco más arriba el monolito que se levantó también en la conmemoración del primer centenario de la batalla. Podemos volver a Talavera por la carretera de Mejorada o por un camino que va desde el canal entre huertas y paralelo a la carretera por la derecha.

OTROS PERSONAJES DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ( y 2)

IMPRESIONES Y DIBUJOS DE BOOTHBY

( y 2)

Tipos talaveranos dibujados por el teniente Boothby durante su convalecencia en Talavera
Tipos talaveranos dibujados por el teniente Boothby durante su convalecencia en Talavera. El texto inferior dice ;«Gorros de este tipo los llevan los paisanos adinerados, alcaldes y gente así. Son de tela marrón, rígidos por la parte de arriba, y van decorados con cintas negras y borlas.»

 

En una entrada anterior mostrábamos algunos personajes talaveranos dibujados por el teniente Bootby, inglés que queda herido y convaleciente en nuestra ciudad como otros mil quienientos soldados, distribuidos en su mayoría por los conventos talaveranos.

Ante la posibilidad de que el mariscal Soult llegue desde Plasencia con fuerzas francesas parte de los cinco mil heridos se retiran hacia Mérida cruzando por el Puente del Arzobispo para llegar luego la comitiva hasta Deleitosa pasando por Valdelacasa. Llevan siete galeras o carretones donde meten a unos pocos heridos y luego consiguen hasta cuarenta carretas de bueyes en tan lamentable estado que solamente llegan una docena.

Bothby, aunque tiene caballos y soldados que le asisten prefiere quedarse en Talavera dibujando a los personajes del capítulo anterior. Acumula alimentos que compra a un precio elevado y describe la angustia de nuestros paisanos cuando se enteran de que el ejército gabacho entra de nuevo por sus calles:

«Entre las ocho y las nueve  se oyó el galope de caballos en la calle. las mujeres corrieron  a las ventanas y se retiraron al instante pálidas como la muerte, cada una con un dedo en los labios en señal de silencio. ¡Los demonios! murmuraron, tienen las pistolas y las espadas preparadas»

Carromato para llevar a los heridos en el que trasportaron al teniente Bootby desde Talavera a Madrid
Carromato para llevar a los heridos en el que trasportaron al teniente Bootby desde Talavera a Madrid

El cirujano jefe Higgins que ha amputado la pierna del teniente sale a la búsqueda de la vanguardia de los franceses con las esperanza de que todos los heridos sean respetados ya que él ha tratado a todos por igual, pero los españoles han huido en su mayoría de Talavera echándose al monte ante los rumores de la ciudad va a ser saqueada, como así resultó después.

Así describe Boothby su martirio de calor y moscas:

«Estaba todavía sufriendo, todavía inmóvil, oprimido por el excesivo calor y atormentado por las innumerables moscas que oscurecían las cercanías de mi cama.  opio, paciencia y limonada suavizaban algunos de estos males. «

Sin embargo valora muy positivamente el carácter de los talaveranos que le acogen y el trato entre las distintas clases sociales, tan diferente de las estiradas costumbres inglesas:

«Aunque ya he hablado de las mujeres españolas, quizá no he introducido al lector a todos los habitantes de la casa, cada uno de los cuales, en mayor o menor medida contribuyeron a mi bienestar y se relacionaron conmigo. para nosotros, que trazamos una línea entre nuestra sociedad y la de nuestros criados, no se puede concebir fácilmente la libertad con la que las dos clases se asocian entre la clase media española. Todos los individuos bajo el mismo tejado son tratados como seres de la misma naturaleza»

Reproducimos también el dibujo del carromato en el que llevaron amontonado con su equipaje a Boothby y otros heridos desde Talavera a Madrid. Aunque a partir de madrid alquilaron un calesín donde fue más cómodo.

 

Portada de la novela de Paul Feval, «El Capitán Fantasma en Talavera de la Reina». Una novela francesa sobre la batalla de Talavera

PERSONAJES DIBUJADOS POR UN TENIENTE INGLÉS TRAS LA BATALLA DE TALAVERA

PERSONAJES DIBUJADOS POR UN TENIENTE INGLÉS

TRAS LA BATALLA DE TALAVERA

El libro de Carlos Santacara «La Guerra de la Independencia vista por los británicos.1808-1814» nos ofrece unos curiosos datos y dibujos sobre personajes talaveranos que hizo el teniente inglés herido Boothby. 

Mujeres talaveranas dibujadas por el teniente Boothby. Eran las sirvientas de la casa que le acogió
Tres mujeres talaveranas dibujadas por Boothby en 1809. Es de interés su atuendo y dos de ellas se encuentran hilando

Tras la batalla de Talavera los franceses se retiraron, pero volvieron después a ocupar la ciudad cometiendo toda clase de saqueos y tropelías.

En una de las viviendas talaveranas había quedado convaleciente un teniente inglés llamado Boothby al que le había sido amputada una pierna por las heridas que le hicieron en la Batalla de Talavera.

Le llama la atención lo bien que le tratan las paisanas que le han acogido pero observa el terror que va invadiendo a todos ante la inminente entrada de los franceses. Él piensa que ésta es una guerra entre caballeros y aunque es un oficial enemigo cree que será respetado. Pero todos temen a algún soldado borracho o ambicioso que les asalte.

La tía Polonia propablemente Apolonia, la anfitriona del teniente Boothby
La tía Polonia, propablemente Apolonia, la anfitriona del teniente Boothby

Se admira también de que la dueña de la casa acoge a todos los que puede para darles refugio y se ríe con una pobre mujeruca que carga a sus espaldas sus colchones y enseres con tan gran volumen del bagaje que apenas puede mantenerse en pie entre gemidos de miedo.

Sirvientas de la casa que acogió al teniente Boothby en Talavera.
Sirvientas de la casa que acogió al teniente Boothby en Talavera.

Catalina es el ama de llaves, de unos cuarenta años, ,tez morena, alta, de ojos azabaches y especialista en darle el toque a la «olla»

Manuela es la moza de la casa «una animada, simple y trabajadora muchacha. Era sencilla, sana y robusta, y capaz de castigar con sus puños a cualquier joven que se pusiera impertinente»

El inglés se sorprende de que la tía María y la tía Pepa sea llamadas tías, «aunque sus hermanos y hermanas no tengan hijos»

Al teniente le hace una pata de palo un carpintero vecino llamado Agustín y nos habla de sus dos hijas Marta y María Dolores. Un tal don Antonio es inquilino de la casa «muy respetado,…callado, sensible y agradable»

LA BATALLA DE TALAVERA (y 2) LA SANGRE CORRE EN LA PORTIÑA

LA BATALLA DE TALAVERA (y 2)

LA SANGRE CORRE EN LA PORTIÑA

Grabado de la colección del autor que muestra una recreación decimonónica de la Batalla de Talavera

Con estas acciones queda pues establecido el frente en una línea imaginaria que, bajando desde la atalaya de Segurilla siguiera por el arroyo de la Portiña para luego llegar hasta el Tajo, pasando cerca de la ermita del Prado por delante del caserío de Talavera.

Las fuerzas francesas se situarían al este de esa línea, las inglesas al oeste ocupando la mitad norte de la misma, en la zona cercana al actual embalse de La Portiña y sobre todo el cerro Medellín, y las españolas la mitad sur, desde el pajar de Vergara hasta la misma Talavera entre olivares y con el terreno surcado de zanjas. Seguir leyendo LA BATALLA DE TALAVERA (y 2) LA SANGRE CORRE EN LA PORTIÑA

HISTORIA CORTITA DE LA BATALLA DE TALAVERA (1 DE 2)

ANTES DE LA BATALLA

PINTURA QUE RECREA LA BATALLA DE TALAVERA

¡ QUÉ HERMOSA OCASIÓN PERDIDA !

Con esta frase se quejaba Napoleón de la derrota de sus ejércitos en Talavera a finales de Julio de 1809. Se cumplen en estos días por tanto el aniversario.

Los ingleses habían desembarcado en Portugal y habían iniciado una campaña conjunta con el ejército español contra los franceses, sobre todo por su propio interés estratégico en la guerra europea. Seguir leyendo HISTORIA CORTITA DE LA BATALLA DE TALAVERA (1 DE 2)