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SAN ISIDRO, en el «Santoral del barro» en azulejería talaverana

Panel de azulejos que representa a San Isidro. Obra de Ruiz de Luna en una fachada privada de Herreruela de Oropesa

SAN ISIDRO

Este santo madrileño se celebra también en Talavera coincidiendo con las ferias y fiestas de Mayo. Parece que este santo labrador nació hacia el año 1080 época en que se produce la reconquista  del valle del Tajo por las huestes de Alfonso VI. Se casó con una mujer también muy piadosa, Santa María Toribia, María de Torrejón o María de la Cabeza, también agricultora.

Isidro tenía costumbre de acudir todos los días a misa antes de ir a trabajar al campo. Sus compañeros denunciaron ante su patrón al labrador acusándole que mientras ellos trabajaban el santo estaba en la iglesia. Isidro se defendió asegurando que aunque cumplía con sus deberes religiosos, también se hacía cargo del trabajo encomendado como el que más, pero el patrón no se fió, por lo que acudió una mañana a vigilarle y vio que realmente estaba en misa mientras los demás se encontraban ya trabajando con el arado.

Al acercarse para reprenderle, vio que junto a él iban labrando dos jóvenes con vestiduras y caballos o bueyes blancos. Cuando se aproximó más, los ángeles desaparecieron pero el terreno que ellos labraban se mantuvo bien arado, por lo que comprendió que había alguna causa sobrenatural. Desde ese momento dejó a Isidro al cargo de las tierras de su propiedad para que las administrara y las trabajara, pero el santo lejos de acumular riquezas por su posición se dedicó a ayudar a los pobres con el beneficio de los campos, que además produjeron el doble desde entonces.

Decoración de la ermita de San Isidro de Talavera en azulejería de Ruiz de Luna

Uno de los pasajes más conocidos de la leyenda de San Isidro es aquel en que se cuenta cómo cuando en cierta ocasión todos en su hermandad habían comido y solamente quedaba la ración del santo en la olla, llegó éste acompañado de muchos pobres que milagrosamente acabaron comiendo todos de la escasa comida restante, y no sólo comieron ellos, sino también todos los indigentes de la ciudad. Otra escena representada con frecuencia es aquella en la que al clavar el santo su pala en la tierra brotó un manantial.

San Isidro mantuvo durante su vida un gran cariño por los animales y en cierta ocasión en que los pájaros no podían comer por una gran nevada abrió el saco de trigo que llevaba y, aunque echó la mitad del grano a los pájaros, al llegar al molino donde se dirigía el saco estaba lleno y además al molerlo se obtuvo el doble de harina.

Ángeles ayudando a labrar a San Isidro en ambiente talaverano. Vista parcial de los paneles de la ermita de San Isidro

Su culto se extendió por Europa pero no fue canonizado hasta el siglo XVII, siglo en el que se localizaron los restos de su mujer en Caraquiz, donde se había retirado desde la muerte de su marido.

Se le suele representar vestido también de labrador del siglo XVII con chaqueta y calzón corto, siempre con barba y cabello largo. Sus atributos son un haz de espigas, un arado, un mayal, una pala o un azadón.

Su fiesta se celebra el 15 de mayo y es patrón de los agricultores y de los geómetras,  además de protector contra la sequía e intercesor para pedir que llueva.

Santa María de la Cabeza esposa de San Isidro representada en el frontal cerámico de la ermita

A él está dedicada la ermita que se sitúa junto al recinto ferial y que se encuentra decorada con cerámica de Ruiz de Luna. Se trata de un panel situado tras la imagen del santo en la que se representa el campo talaverano y un ángel conduciendo el tiro del arado para hacer el trabajo de Isidro mientras él cumplía con sus obligaciones religiosas. Al igual que los azulejos de la ermita de Talavera, también Ruiz de Luna es el autor de un panel de cerámica situado en la fachada de una vivienda privada de Herreruela de Oropesa que reproducimos en la imagen. En él aparece el santo con su vestimenta habitual, el rosario y un instrumento de labor con una cuchilla.

En las proximidades de Cebolla se encuentra sobre una elevación con una magnífica vista panorámica la ermita de Nuestra Señora de la Antigua  y San Illán. Es tradición que este santo local es el hijo de San Isidro pero de él trataremos otro día.

Panel de San Isidro en una vivienda privada de la plaza Arzobispo Tenorio

SANTA VERÓNICA EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE CRISTO

Detalle del Vía crucis de Ruiz de Luna en la basílica del Prado. 1929

“Vero Icon” significa la verdadera imagen, y es el nombre que la leyenda da a la mujer que al paso de Jesús camino del calvario enjugó su rostro con un paño quedando marcadas sus facciones. Este personaje solo aparece en el evangelio apócrifo de Nicodemo.

El supuesto lienzo se encuentra entre las reliquias que se guardan en San Pedro del Vaticano.

Vía crucis de la basílica de Ruiz de Luna con la escena de la Verónica en la VI estació.

Aunque hablaremos en otra ocasión de los vía crucis en la cerámica talaverana en el caso de la Verónica se representa en la VI estación en todos ellos. En el vía crucis de la basílica se observa una gran cantidad de personajes y la Verónica muestra el lienzo con el rostro marcado, como también sucede en el vía crucis del siglo XVIII del monasterio de San Pedro en Arenas y el de Bayuela, mientras que en otros tres se observa el momento en que la mujer se dispone a secar el rostro de Jesús.

VERÓNICA EN AZULEJERÍA TALAVERANA DEL SIGLO XVI EN LA IGLESIA DE PIEDRAESCRITA

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. La imagen se encuentra enmarcada por dos columnas abalaustradas con decoración de grutescos de cabeza de león y hojas de acanto con friso inferior de querubines. La Verónica se encuentra de pie sobre terraza mostrando el lienzo con el rostro de Jesús.

UNA PINTORESCA ERMITA CON CERÁMICA DE TALAVERA EN VILLAREJO DEL VALLE

San Antonio Abad representado en el frontal del altar de la ermita de Villarejo

Villarejo del Valle es una de las cinco villas que pueblan «Barranco» del que Mombeltrán era capital como alfoz medieval.

Al este de la población y muy cerca de la carretera se erigió entre los siglos XV y XVI una pintoresca ermita de pequeñas dimensiones pero que guarda un pequeño tesoro de azulejería talaverana del siglo XVI.

La luna representada en el retablillo y la imagen de San Antonio Abad

Sabemos de la devoción que se tenía en la Edad media a este Santo cuya orden cuidaba de los enfermos del «ignis sacer» el fuego sagrado, llamado así por producirse un enrojecimiento de los afectados por la frecuente intoxicación en la época con el cornezuelo del centeno. Es un santo con San Sebastián y San Roque a los que se erigían ermitas a la entrada de los pueblos para proteger de determinadas enfermedades a sus habitantes.

Ermita de San Antón de Villarejo del Valle

La ermita es de planta cuadrada erigida con sillares de granito y con tejado a cuatro aguas que está adornada con un gracioso pórtico sobre dos columnas en la entrada que se abre al lado oeste de la misma. Una cruz de hierro corona el tejado.

Altar y retablo de azulejería talaverana en la ermita de San Antón de Villarejo del Valle

Su interior se cubre con bóveda de cañón y el muro oriental tiene adosado un altar cubierto de azulejería en su frontal, así como el muro que también se haya cubierto de azulejos.

Uno de los ladrones de la crucifixión del la ermita de San Antón de Villarejo del Valle

El altar consta de azulejos de repetición con diferentes motivos, que han sido evidentemente recolocados y en el cento se sitúa la imagen de San Antonio con el báculo que simboliza su autoridad como abad y una curiosa barba rematada en tirabuzones que cubre su rostro.

Azulejos de repetición de «clavo» y ferroneríe» en el frontal de la ermita de San Antón de Villarejo del Valle

En el retablillo se reproduce la crucifixión de Cristo con los dos ladrones y la Virgen a los pies de la cruz. A ambos lados se ha dibujado sobre los azulejos a la luna y al sol. Los dos astros se representan con frecuencia junto al crucificado y hay numerosas teorías sobre su significado, desde la representación de la «Jerusalén Celeste» hasta la simbología del antiguo y el nuevo testamento o simplemente reminiscencias de cultos paganos al sol que llegaron a nosotros a través de los romanos por la relación del cristianismo con el culto de Mitra y otras religiones paganas. En el remate superior del retablo se representa la imagen de Dios Padre.

Dios Padre representado en la ermita de San Antón en Villarejo del Valle

Es cerámica del siglo XVI de considerable calidad y no sería de extrañar que el autor coincidiera con alguno de los que hicieron los paneles de la Vida de la Virgen en la basílica del Prado de Talavera.

El sol representado en la azulejería de la ermita de Villarejo del Valle

SAN BARTOLOMÉ

San bartolomé en azulejería de Talavera del siglo XVI en la iglesia parroquial de El Casar de Talavera

*Iglesia de El Casar de Talavera. Talavera de la Reina. Frontal de altar del evangelio. Policromía. Siglo XVI.
Enmarcada en recortes de ferroneríe con pequeñas flores y frutos en los huecos, y flecos simulados en la parte superior. San Bartolomé sujeta la cadena con la que tiene preso al diablo y en la otra mano la espada o cuchillo de su martirio. Varias terrazas y árboles esquemáticos adornan el fondo.

SAN BARTOLOMÉ

San Bartolomé llegó a la India y se hospedó en uno de los templos de Astaroth. Un demonio hablaba desde el interior del ídolo para conseguir así que los vecinos del país adoraran a las viejas divinidades, pero el santo inmovilizó al diablo del ídolo con cadenas de fuego. Llegó a oídos del rey Polibio, gobernador de la región, que San Bartolomé había arrojado al diablo del cuerpo de un Seguir leyendo SAN BARTOLOMÉ