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ARQUITECTURA POPULAR (y 15) VALDEPUSA Y EL HORCAJO

ARQUITECTURA POPULAR (y 15)

VALDEPUSA Y EL HORCAJO

Aparejo típico de la comarca del Horcajo con ladrillo y canto rodado

La zona más occidental de nuestra comarca comprende las subcomarcas del Horcajo; que son las tierras comprendidas entre el Tajo y el Alberche; y el señorío de Valdepusa con los pueblos que se sitúan en las orillas del río que le da nombre.

En el Horcajo es escasa la piedra, salvo los cantos rodados que afloran en las terrazas de los ríos, por ello y por una mayor influencia toledana se emplean con mayor profusión los aparejos mudejaristas de ladrillo que enmarcan entre verdugadas y machones, lienzos de muro fabricado en tapial o con mampostería. El adobe es también utilizado con enfoscado y enjalbegado  protector. Sigue leyendo ARQUITECTURA POPULAR (y 15) VALDEPUSA Y EL HORCAJO

ARQUITECTURA POPULAR XIV: EL BERROCAL

ARQUITECTURA POPULAR XIV:  EL BERROCAL

Chozo típico de El Berrocal

Las elevaciones de la pequeña Sierra de San Vicente se prolongan en dirección oeste hacia cotas de menor altitud, pero también con un predominio de materiales graníticos. Se trata de El Berrocal al que sumamos también en este capítulo las localidades de Parrillas y Navalcán por tener algunas características geográficas similares en cuanto a la arquitectura popular.

Como hemos visto es la disponibilidad de los materiales el factor que más condiciona la arquitectura tradicional y así, la subcomarca del Berrocal, situada sobre esas elevaciones, tiene muchas características comunes con la Sierra de San Vicente, ya que además le une con ella Ia dependencia durante parte de su historia de la ciudad de Ávila y la repoblación de algunos de sus pueblos y señoríos por caballeros abulenses, así como un predominio dc la actividad ganadera. Sigue leyendo ARQUITECTURA POPULAR XIV: EL BERROCAL

ARQUITECTURA POPULAR DE OROPESA, VALDEVERDEJA, TORRICO Y PUENTE

ARQUITECTURA POPULAR DE OROPESA, VALDEVERDEJA, TORRICO Y PUENTE

Una de las viviendas de Oropesa con azulejería de Talavera

Oropesa, capital del señorío que empezamos a conocer en el capítulo anterior, es un pueblo relativamente rico monumentalmente hablando pero, en cuanto a la arquitectura tradicional, conserva pocos ejemplares característicos.

Mantiene la técnica general de la subcomarca en la utilización mayoritaria de la piedra y el adobe, quizá con una mayor proporción del enjalbegado y el enfoscado en el remate de las fachadas. Las casas que alojaron a la pequeña nobleza o a las instituciones religiosas muestran el aparejo mudejarista que no es propio de tierras tan occidentales como éstas. La sillería acompaña también a los edificios de más alcurnia. Sigue leyendo ARQUITECTURA POPULAR DE OROPESA, VALDEVERDEJA, TORRICO Y PUENTE

MATERIALES, SOLADOS Y TECHUMBRES EN LA JARA

ARQUITECTURA POPULAR X:

MATERIALES, SOLADOS Y TECHUMBRES EN LA JARA

Suelo de pizarra el suelo de una vivienda en ciudad de Vascos

Las casillas y cocinillas de la Jara son un ejemplo muy ilustrativo de como, en la arquitectura tradicional el hombre utiliza los materiales que le son más próximos, consiguiendo así una economía de medios y una adaptación sumamente sostenible al terreno.

En una casilla de las sierras jareñas, por ejemplo, el suelo lo forman las mejores ymas grandes lanchas de pizarra que el campesino haya podido encontrar en el entorno de su vivienda. puede también haberlas extraído de afloraciones  pizarrosas cercanas con un pico, o con una maceta y una cuña metálica que se introduce en las vetas de la roca, separando lajas fácilmente, ya que las pizarras jareñas son blandas en general. El barro húmedo servirá de lecho a las lanchas formando así el enlosado que se completa a veces con engorronado de cuarcita en los huecos que dejan entre sí las pizarras. Cuando éstas no se encuentran cercanas el suelo se hace de barro apisonado o de engorronado de canto rodado y a veces. en las cercanías de los ríos, de pequeños fragmentos de pizarra rodada de forma alargada que deja suelos muy vistosos. Sigue leyendo MATERIALES, SOLADOS Y TECHUMBRES EN LA JARA

ARQUITECTURA POPULAR VI

 

Sencillo herraje para cerraduras muy numerosos en la Campana de oropesa y muchos de ellos fabricados por Bernardo Igual, herrero de Alcolea de tajo

HIERRO:  Los herrajes, cerraduras, rejas, toda la clavazón y las grapas y abrazaderas de los muros y del maderamen eran generalmente fabricados por el herrero local, o adquiridos en Talavera, donde también conseguían el hierro estos artesanos.

Chozos de Navalcán junto al Tiétar techados con escoba

Las Relaciones de Felipe ll como fuente de datos en cuanto a la utilización de materiales:

No parece que hace quinientos años fuera generalizado el uso de la piedra en nuestras construcciones, sino que su empleo ha ido aumentando paulatinamente desde entonces, en pueblos donde las edificaciones de piedra son hoy la mayoría, como en Castillo de Bayuela, en 1572 “son pocas aunque piedra hay mucha” o el caso de Gamonal donde solamente había «algunas casas de piedra tosca en los cimientos». Puente del Arzobispo es el único lugar donde además de los cimientos son también de piedra «algunas fronteras» (fachadas). Otros pueblos con piedra en los cimientos son San Martín de Pusa y La Estrella, donde además se especifica que la piedra es pizarrosa.

Muro de cantos rodados de cuarcita con ripio de fragmentos de teja en Alcaudete de la Jara

Es curioso constatar que en La Jara, donde tan rica ha llegado a ser la arquitectura de pizarra, sólo hubiera en aquel entonces muros de mampostería y barro en Aldeanueva de San Bartolomé y que en el resto de lugares jareños no se haga alusión nada más que a construcciones de tierra.

Talavera tenía edificios de «calicanto y ladrillo» y en Villanueva del Horcajo se utilizaba, como hoy en el cercano Montearagón, el aparejo de pequeño canto rodado con cal. En Cobisa, despoblado cercano a Calera, solamente se utilizaba la piedra para «esquinas y pilares». La mayor parte de los lugares de estas tierras de Talavera tenían sus edificaciones de barro y en las Relaciones así aparece. Dicen sus vecinos tener casas de tierra, de barro, de tapias, o de tapiería, y algunas de las Relaciones, como las de Illán de Vacas o Mañosa, especifican si las tapias son de dos, tres e incluso cuatro alturas.

El ladrillo, al contrario de lo que ocurre con la piedra, sí que aparece ya en el siglo XVI en los mismos lugares en los que todavía hoy se conserva la tradición de su utilización: Talavera, Valdepusa (San Martín), El Horcajo (Cerralbos, Cazalegas) y proximidades de Talavera ( Las Herencias, Cobisa). Tejares como los de Carrizo, próximos a Cebolla, o los de Talavera debían tener bastante centralizada la producción de tejas y ladrillos ya que, por ejemplo, en el caso del primero hay varias alusiones en los pueblos de su entorno en los mismos lugares en los que todavía hoy se conserva la tradición de su utilización.

En algunos lugares de construcciones terrizas se alude a las «rafas» o verdugadas de ladrillo y a los «machones» del mismo material que reforzaban las endebles edificaciones de barro. Aunque los tejados de retama o de paja  abundan más en los pueblos de La Jara, no son exclusivos de esta comarca, y así por ejemplo en Gamonal, Calera y Chozas y Alcañizo abundan las cubiertas vegetales en las casas. Todos son pueblos situados al oeste por lo que nos preguntamos si no tendría este hecho explicación por una influencia cultural extremeña.

En Robledo del Mazo se habla incluso de techos de zarzas. En Alcañizo o el Casar, por ejemplo, son de paja y en la mayoría de los pueblos son de retama con una mayor o menor proporción de viviendas tejadas.

Los muros en algunas ocasiones se revocaban con cal y arena

Son numerosas las referencias al tipo de madera que se utilizaba en las construcciones y concretamente al abastecimiento de pino desde Gredos, a través de Talavera en los pueblos situados al sur del Tajo.

Además de las maderas abundantes en el entorno de las villas y lugares a los que nos hemos referido en el capítulo anterior hay algunos datos interesantes que nos ilustran sobre la menor degradación del medio ecológico en aquella época, por ello se utiliza la madera de madroño en algunas localidades de La Jara, o el enebro, que no ha retrocedido tanto, en la Sierra de San Vicente y se utiliza por ejemplo en El Bravo o en Cardiel de los Montes.

Muros de mampostería granítica en Sotillo de las Palomas

En el Catastro de Ensenada podemos encontrar datos sobre tejares, hornos caleros y canteras que nos ayudarán a comprender el abastecimiento de materiales de construcción en el siglo XVIII.

Madoz en su Diccionario aporta algunas noticias sobre las construcciones en la Campana de Oropesa, y por ejemplo en 1845 son en Herreruela las casas “de piedra de grano sin labrar, con bastantes tapias toscas y de poco precio”, en El Torrico son de «piedra pizarrosa». En La Jara sí que es generalizado el uso de la piedra como describe Madoz en los apartdos de Puerto de San Vicente y de Navalmoralejo.

ARQUITECTURA POPULAR V, LADRILLO, TEJA Y CAL

ARQUITECTURA POPULAR V, LADRILLO, TEJA Y CAL

Horno tejar cerca de Azután, junto al arroyo Andilucha
Horno tejar cerca de Azután, junto al arroyo Andilucha

EL LADRILLO

Volvamos al Diccionario de Autoridades, en él se nos dice que el ladrillo es «un pedazo de tierra amasado y cocido, de un pie de largo y algo menos de ancho y con tres de grueso, que sirve para la fabricación de casas». Esta definición corresponde con el ladrillo macizo «de era», tradicionalmente utilizado en nuestra arquitectura popular. Más estrecho y también muy utilizado es el de medio pie y, aunque hay otras medidas y formas caprichosas (redondos, estrella…) empleadas, sobre todo, en la arquitectura mudejarista de Toledo capital, no es frecuente su manejo en la zona en estudio y menos en la arquitectura estrictamente popular. Esas formas sencillas de ladrillo se pueden ver, sobre todo, en la misma Talavera y en el señorlo de Valdepusa, incluyendo los pueblos jareños de Navalucillos o Espinoso, en aparejos que luego describiremos. Sigue leyendo ARQUITECTURA POPULAR V, LADRILLO, TEJA Y CAL

ARQUITECTURA POPULAR IV: BARRO, ADOBE Y TAPIAL

ARQUITECTURA POPULAR IV: BARRO, ADOBE Y TAPIAL

Materiales de construcción con el adobe y el tapial
Materiales de construcción con el adobe y el tapial

EL BARRO:

El barro se empleaba apisonado como suelo de las viviendas más pobres y primitivas, o en cuadras y dependencias secundarias. También se utilizaba mezclado con paja en el enlucido de paredes de tapial, adobe o mampostería.

Para la formación de pequeños tabiques recubriendo un armazón de cañas unidas con cuerdas de esparto. Se utilizaban no solo para la separación de dependencias sino también en falsos techos o en los paños que formaban las campanas de las chimeneas y algunas dependencias de almacenamiento. Sigue leyendo ARQUITECTURA POPULAR IV: BARRO, ADOBE Y TAPIAL

ARQUITECTURA POPULAR II: EL GRANITO

ARQUITECTURA POPULAR II: EL GRANITO

Mampostería de granito con ripio de pizarra y ladrillo en Aldeanueva de barbarroya
Mampostería de granito con ripio de pizarra y ladrillo en Aldeanueva de barbarroya

Varios son los afloramientos graníticos de la comarca en estudio, el más extenso es el formado por la sierra de San Vicente y las elevaciones, próximas a Talavera de El Berrocal que no son sino prolongaciones hacia el oeste de esa tierra.

Desde la desembocadura del rio Jébalo, el Tajo vuelve a encajonarse y hace asomar el zócalo continental pétreo, de ahí que hasta su entrada en Extremadura, los pueblos más cercanos a sus orillas dispongan de granito en abundancia para sus construcciones. Lugares como Aldeanueva de Barbarroya ya en tiempos de Felipe ll tenían las casas «hechas de piedra e tierra e teja, todo del mesmo lugar». Sigue leyendo ARQUITECTURA POPULAR II: EL GRANITO

PIEDRA, MADERA Y BARRO

PIEDRA, MADERA Y BARRO

Un relato sobre arquitectura popular en La Jara

Casa de majada en El Portezuelo, junto al río Jébalo
Casa de majada en El Portezuelo, junto al río Jébalo

Mariano miraba a su mujer que se despertaba remolona sobre el lecho de retamas y paja del chozo. El ruido que hacía el pastor al soplar sobre el fuego había despertado a Crisanta. Se volvió perezosa y su mirada se cruzó con la del hombre que era su marido desde hacía dos años y que compartía felizmente su pobreza con ella.

Pero ese día amanecía radiante y podía verse el cielo castellano, el cielo invernal más azul, por la abertura que dejaba la manta que su marido había colocado en la puerta para impedir el paso de la humedad de la mañana. La leche recién ordeñada hervía ya en el cazo que Mariano compro el día que fueron con su tío el arriero a Talavera. Sigue leyendo PIEDRA, MADERA Y BARRO

LOS CABREROS DE GREDOS, VIVIENDO COMO LOS CELTAS

VIVIENDO COMO LOS CELTAS
Majada de braguillas en El Raso de Candeleda
Majada de braguillas en El Raso de Candeleda

Cuando vemos un grupo de chozos y queseras en una majada de Gredos lo primero que nos viene a la cabeza son las construcciones de los castros celtas reconstruidos en Galicia, como el de Santa Tecla. Más cerca, en El Raso de Candeleda podemos ver reconstruidas las viviendas de un poblado vettón que ayudan a comprender las formas algo más complejas de vivienda de un núcleo urbano relativamente poblado como el que allí se asienta. Sigue leyendo LOS CABREROS DE GREDOS, VIVIENDO COMO LOS CELTAS