SAN MIGUEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN MIGUEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

Es uno de los siete arcángeles, y uno de los tres, junto a San Gabriel y San Rafael, que tienen un nombre concreto. San Miguel es el jefe de la milicia celestial y el primero entre los espíritus celestiales. Su origen puede rastrearse ya en la religión persa, en la que sus dioses se dividían entre la luz y las tinieblas, el bien y el mal en continuo conflicto. Hermes o Mercurio era representado con el caduceo o sombrero alado, y también tenía la misión de llevar las almas al más allá, por lo que en algunas representaciones de los primeros tiempos del cristianismo el arcángel aparece de la misma forma. San Miguel se asocia por tanto con la luz y lucha contra las tinieblas, como más tarde se describe también en el Apocalipsis: “Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero”.  Fue también asumido por el cristianismo como un santo militar que defiende a la Iglesia contra la herejía protestante.

San Miguel va casi siempre vestido de soldado romano con casco, escudo y coraza, aunque a veces viste malla o túnica. Suele llevar una bandera o pendón y a sus pies se encuentra el diablo en su forma de dragón, con aspecto semihumano, o bien con garras y piel de reptil. La psicostasia es el pesado de las almas, que tiene también antecedentes en la religión egipcia con Anubis. San Miguel es representado con la báscula de pesar las almas en la que se suele pintarlas en forma de una diminuta figura humana desnuda sobre cada platillo de la balanza.

San Miguel en azulejería en la iglesia de Mañosa o ermita de San Blas de Cebolla

*Antigua iglesia del despoblado de Mañosa. Cebolla (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Enmarcado en compleja cenefa de varios componentes. Primero de cadeneta geométrica con floretas amarillas, otra de ovas con cálices y una tercera de grandes volutas rematadas con ramas. San Miguel viste a la romana y clava la lanza en el ojo del diablo, mientras que con el otro brazo hace la psicostasia o pesado de las almas.

San Miguel en azulejería talaverana de El Casar de Talavera

*Iglesia de El Casar de Talavera. Frontal de altar lateral. Policromía. Siglo XVI. Enmarcada en recortes de ferroneríe con pequeñas flores y frutos en los huecos y flecos simulados en la parte superior. San Miguel vestido con túnica clava la lanza en la boca del diablo y sujeta la balanza de la psicostasia.

San Miguel en azulejería talaverana del siglo XVI en la basílica del Prado

*Retablo procedente del hospital de San Antonio Abad, hoy en la basílica de El Prado. Talavera de la Reina. Siglo XVI (1570). San Miguel vestido a la romana pisa la cabeza del diablo con forma humana mientras levanta la espada. Enmarcado en columnas salomónicas y pilares decorados con motivos vegetales y grutescos en el friso superior.

Azulejos de Piedraescrita representando a San Miguel. Siglo XVI

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. San Miguel vestido a la romana clava la lanza al diablo que tiene cola y garras de reptil. Con la mano izquierda sostiene la balanza de la psicostasia.

También hay un panel en Cervera de los Montes y otro gran panel en el convento de las madres agustinas de La Calzada de Oropesa (Toledo) en tonos amarillos, naranjas y manganeso. Siglo XX. Autor J. Cerro. El diablo con forma humana y alas y rasgos de murciélago es pisado por San Miguel en un fondo fantástico de gruta con columnas y formaciones de aspecto basáltico.

San Miguel en una ermita de Cervera de los Montes

 

 

 

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