LOS NOMBRES DE LOS MOLINOS DE AGUA

LOS NOMBRES DE LOS MOLINOS DE AGUA

Molino en el río Cubilar

Entre nuestras villas y lugares se extienden grandes zonas despobladas en las que solamente se localizan fuentes, labranzas, granjas y molinos, como lugares que tienen cierta frecuentación humana.

Es por ello que los molinos han dejado numerosas huellas en la toponimia. Podemos así localizar caminos de moledores, camino del molino, cuesta del molino, casa de la molinera, arroyo del cubo, arroyo del cubillo, arroyo Cubilar, camino de las aceñas, la aceñuela, el caz, arroyo de la presa, o del estanco, el molinillo, o la molineta, como términos que salpican con relativa frecuencia nuestra geografía.

Molino de agua en el arroyo Saucedoso de Castillo de Bayuela

Los nombres de los molinos tienen su origen en circunstancias muy variadas como por ejemplo el entorno vegetal (molino de los Olivos, del Álamo, de la Chopera, de los Rebollos), en la cercanía de determinados accidentes topográficos (de la Garganta, de la Chorrera, del Risco) o en la situación del edificio con respecto al núcleo urbano más próximo ( molino de Arriba, de Abajo o de Enmedio).

Otras veces es la profesión de alguno de los antiguos dueños del artificio la que condiciona su denominación y encontramos por ello molinos del Sastre, de los Capitanes, del Cirujano o de los Sacristanes. También los títulos nobiliarios o instituciones religiosas con propiedad molinera condicionaron el nombre de muchos artificios ( del Conde, de las Monjas, de Santa Catalina, de la Capellanía, de Calatravilla). También puede ser que lleven simplemente el mote o el nombre de su último propietario (molino del Cojo, del Tuerto, molino de tío Ceferino, de doña Sol, de Peña, de Montoya, del Andariego).

Molino del estanco, en la desembocadura de Riofrío en el Huso

La proximidad de determinados edificios o de ciertas obras públicas  llevaron a asignar nombre a algunos molinos como los que se llaman del Puente, del Artificio, del Batán, del Barquillo etc. Las características de las construcciones molineras como el color, el tamaño o el tipo de receptor dieron origen a la denominación de molinos como los del Cubo, del Cubillo, Molinillo, Molineta, Aceñuela, molino Blanco y otros. La antigüedad de funcionamiento de unos ingenios con respecto a otros molinos cercanos se observa en nombres como el de molino Viejo, Nuevo, la Vieja.

Otros muchos ejemplares tomaban el nombre del paraje, de la finca o del mismo río sobre el que se asentaban ( Monteagudo, Corralejo, Bergonza, Estiviel, Espejel, Riolobos, Riofrío, de Uso)

Molino de agua en el arroyo Pedrillán, cerca de Nombela

No vamos a enumerar por su denominación concreta a todos y cada uno de los molinos, ya que muchos de ellos han recibido varios apelativos a lo largo de su historia o bien mantienen nombre simultáneos, como por ejemplo el del dueño actual y el nombre tradicional. También se da el caso, sobre todo en pequeños molinillos de arroyo, de que haya desaparecido ya el nombre del molino o se aplique genéricamente una denominación a todos los edificios molineros que se encuentran en un determinado paraje. Todo ello generaría confusión por lo que he preferido nombrarlos por la inicial que representa a ese río o arroyo y el número de orden en la cuenca comenzando por el ejemplar que se encuentra situado más aguas arriba de la corriente. Solamente señalo a los grandes molinos del Tajo con su nombre tradicional que, en general, por su significación histórica, se ha mantenido a lo largo de los años y hace difícil la confusión. Aún así, las plantas de los edificios sirven para identificar cada uno de los ejemplares y no confundirlos con los posibles ingenios que yo no haya localizado en este trabajo y puedan aparecer en estudios posteriores.

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