INTRODUCCION AL ESTUDIO DEL CALCOLITICO EN LA JARA

INTRODUCCION AL ESTUDIO DEL CALCOLITICO EN LA JARA

Miguel Méndez-Cabeza y Jesús Carrobles Santos  

A don Fernando Jiménez de Gregorio, en homenaje particular con este artículo sobre los orígenes de La Jara, su tierra.

INTRODUCCIÓN

Vistas de La Jara desde el cerro Castrejón en Aldeanovita, donde se sitúa uno de los yacimientos referidos
Vistas de La Jara desde el cerro Castrejón en Aldeanovita, donde se sitúa uno de los yacimientos referidos

En los últimos años y con motivo de la realización del Inventario Arqueológico de la provincia de Toledo, de la Excma. Diputación Provincial, se han localizado una serie de yacimientos en la zona de la Jara que ponen de manifiesto la existencia de un tipo de poblados que creemos son interesantes, al ser por ahora los asentamientos estables más antiguos conocidos en esta zona de la provincia y estar posiblemente asociados a la realidad funeraria megalítica que también está empezando a ser descubierta.

Nuestra intención es, a falta de excavaciones arqueológicas que aseguren las conclusiones que vamos a exponer, realizar un estudio de los datos existentes y presentar una hipótesis de trabajo sobre estos yacimientos representativos de una de las primeras fases de nuestra prehistoria.

Calcolítico significa cobre, estas son las trincheras de la mina de La Borracha, cercana al yacimiento de Castrejón
Calcolítico significa cobre, estas son las trincheras de la mina de La Borracha, cercana al yacimiento de Castrejón

I.-CATÁLOGO DE YACIMIENTOS Y MATERIALES

  1. El Castrejón (Aldeanueva de San Bartolomé)

PATRON.-Poblado ubicado en la parte superior de un cerro que, de forma aislada, se destaca en el valle del Andilucha, sobre una zona en la que con algún relieve suave, predominan las llanuras con suelos no muy evolucionados, aunque lo suficiente como para permitir una agricultura de secano con ciertas garantías, al ser una Zona húmeda por la proximidad a alguna de las principales alturas de los Montes de Toledo. El asentamiento se ubica sobre una antigua vía de comunicación (Cañada Leonesa Oriental) que desde los pasos del Tajo por Azután y posteriormente por Puente del Arzobispo, se dirige hacia el sur a través del Puerto de San Vicente

ESTRUCTURAS.-Aislando la zona superior del cerro, se localiza un recinto amurallado caracterizado por un muro realizado por bloques de mediano y gran tamaño junto a piedras pequeñas, que aprovechando los afloramientos rocosos, rodean por completo la elevación, dando lugar a un recinto irregular formado en zonas por simple acumulación y sin cara vista. En el interior se documentan numerosas estructuras de hábitat realizadas con muros de mampostería trabadas con barro, pertenecientes a la última de las fases existente en este lugar.

Materiales hallados entre otros en el yacimiento de Castrejón y Cabeza del Conde
Materiales hallados entre otros en el yacimiento de Castrejón y Cabeza del Conde

MATERIALES.- (Fig. 2-22 a 25).Se han encontrado algunas cerámicas a mano, entre las que únicamente vamos a destacar una gran fuente de borde engrosado (Fig. 2-22), junto a algunos cuencos y fuentes de labio redondeado simple. También se localizó un fragmento de pesa de telar prismática con decoración de incisiones oblicuas (Fig. 2-23). En este yacimiento también aparecen numerosos restos de cerámicas a torno, no dibujadas ni tratadas en este artículo.

FASES.-Tras la descripción del material se pueden presumir dos fases distintas de población. Por un lado una primera calcolítica, en la que se realizaría el recinto amurallado y por otro, una segunda fase medieval a la que pertenecerían las estructuras de hábitat existentes y posiblemente algunos de los tramos del recinto amurallado.

  1. Cabeza del Conde (La Estrella)

PATRON.- Poblado ubicado en la parte superior de un cerro de naturaleza granítica que en su parte superior presenta una amplia meseta, casi por completo aislada naturalmente, desde la que se domina visual y de forma efectiva el Valle del Uso que constituye la principal vía de comunicación de los Montes de Toledo al Valle del Tajo en la zona. El terreno próximo se caracteriza por los afloramientos rocosos que, salvo al norte, en el que a considerable desnivel existe una llanura de tierra bastante pobre, hacen imposible cualquier aprovechamiento agrario de la zona.

ESTRUCTURAS.-Como ya hemos dicho anteriormente, existe en lo más alto del cerro un recinto natural, formado por grandes piedras de granito que únicamente han debido complementarse en algunas zonas, en las que se aprecia un gran muro realizado con piedras de pequeño y mediano tamaño dispuestas en seco. Se trata sin duda de una fortificación, de la que no podemos precisar sus características, dado el derrumbe que cubre las zonas en las que aparece y la vegetación natural que impide conocer datos como el grosor, etc. En el interior del recinto se documentan distintas alturas aterrazadas en las que aparecen restos de estructuras de hábitat que aprovechan los afloramientos rocosos para protegerse de los agentes atmosféricos. Son muros de mampostería de escaso grosor, realizados con piedras de pequeño tamaño dispuestas en seco.

MATERIALES.- (Fig. 2-26 a 31). Se documentaron escasos materiales cerámicos, entre los que destacan algunas ollas de borde entrante, bien con el borde marcado (Fig. 2-26), apuntado (Fig. 2-27) o de tendencia recta (Fig. 2-31). También han aparecido algunos cuencos (Fig. 2-29, 30) y ollas de paredes verticales (Fig. 2-28). En lo referente a la industria lítica, aparecieron algunos restos de talla en sílex y fundamentalmente en cuarcita.

FASES DE OCUPACIÓN .- Según el material localizado, existen al menos dos fases de ocupación claramente distintas. En primer lugar, un poblamiento presumiblemente calcolítico, como luego veremos, al que hay que asociar los tramos conocidos del recinto amurallado y gran parte de las estructuras de hábitat citadas. En segundo lugar habría una segunda fase no bien definida cronológicamente y que, asociada a la cerámica a torno, habría que relacionar con alguna de las estructuras de hábitat más expuestas a la intemperie, que interpretamos como pertenecientes a pastores que a lo largo de los últimos siglos han aprovechado alguno de los resguardos naturales para construir sus cabañas, a veces sobre estructuras mucho más antiguas.3.

Alcaudete de la Jara II

Yacimiento de Alcaudete II cubierto de retama en flor
Yacimiento de Alcaudete II cubierto de retama en flor

PATRON.-Poblado ubicado en la parte superior de un cerro caracterizado por los afloramientos graníticos, que de nuevo conforman una meseta en la que se establece el asentamiento. El acceso se realiza únicamente desde el oeste, al ser el resto de los flancos fuertes barrancos que acaban en el cauce del Jébalo, en una Zona más interna que el que estudiaremos a continuación, pero desde donde también se ejerce un profundo control visual y de posibles rutas que desde la Jara Alta se dirigen al Valle del Tajo. El terreno cercano es quebrado en la Zona este y ondulado al oeste, con ciertos afloramientos graníticos que permiten, no obstante, la existencia de una agricultura necesariamente pobre por la naturaleza de la tierra, no existiendo ninguna zona de suelo aluvial cercana al yacimiento objeto de estudio.

ESTRUCTURAS.- Aislando la meseta citada, se documenta una curva de nivel bastante marcada identificable con el recinto amurallado, escasamente visible por la existencia de una gran vegetación, que en los escasos lugares en los que puede entreverse, parece estar realizado con piedras de pequeño y mediano tamaño dispuestas en seco que, aprovechando los afloramientos, cerca por completo el cerro, sin que se observen diferentes técnicas constructivas. En el interior existen diversos aterrazamientos que regularizan la superficie cercada, sin que se pueda asegurar la existencia de estructuras de hábitat visibles por la existencia, ya comentada, de una fuerte vegetación.

MATERIALES.- Por la vegetación que venimos citando, únicamente se recogieron algunos fragmentos de cerámicas a mano, atípicos, que no permiten realizar ningún tipo de valoración.

FASES DE OCUPACION.- Ante la escasez de materiales y estructuras documentadas, únicamente podemos presumir la existencia de una única fase de ocupación para este yacimiento, no descartando que posteriores hallazgos puedan hacer cambiar este panorama.

  1. Alcaudete de la Jara I

    El valle del Jébalo con el yacimiento Alcaudete 1 a la izquierda
    El valle del Jébalo con el yacimiento Alcaudete 1 a la izquierda

PATRON.-Asentamiento ubicado en la parte superior de un Cerro, con numerosos afloramientos graníticos que forma una pequeña meseta en su parte superior. Presenta un fácil acceso desde el Este, al situarse al final de una serie de elevaciones y es difícil en el resto, al existir un gran desnivel con respecto al cauce del Jébalo, cuyo valle domina en gran medida, siendo la primera gran elevación que existe sobre este río desde su desembocadura en el Tajo. El terreno circundante es bastante quebrado, caracterizándose por los afloramientos graníticos, bancos de arena, producto de la descomposición de los anteriores y escasa existencia de tierras cultivables, que se localizan únicamente en un pequeño valle perteneciente al arroyo de las Alamedas que, por su humedad y buena calidad del suelo, permite la explotación agrícola intensiva del lugar.

ESTRUCTURAS.- En la meseta natural antes mencionada, se localiza la existencia de una serie de estructuras de defensa, pertenecientes presumiblemente a diversas fases, que aíslan esta Zona de los alrededores en los que en algunos puntos también aparecen materiales, sin que existan huellas de ningún tipo de estructuras. La muralla documentada presenta tres tramos perfectamente diferenciados: En su lado oeste y norte existe un lienzo realizado por simple acumulación de grandes piedras caballeras en los bordes de la meseta natural sin ningún tipo de talla, llenando posteriormente los huecos con piedras de regular tamaño que hacen inaccesibles estos flancos. En la esquina noreste y sobre todo a lo largo del lado este, protegiendo la zona más accesible, se localizó un muro realizado por bloques de piedra algo trabajados en su cara externa y con un grosor total cercano a 1,60 m. El interior del muro está realizado con piedras de pequeño tamaño dispuestas en seco, siendo escasos los lugares en los que es posible ver las características de la cara interna, que parece estar realizada con piedras algo mayores, pero en ningún caso del tamaño de las de la cara externa. En la Zona sur, salvo en la esquina suroeste donde aparecen los grandes bloques, aparece un lienzo de características similares al descrito anteriormente, con la única particularidad de presentar en su cara externa un mayor número de piedras regulares que en la zona central y para dar lugar a un pequeño portillo, llegan incluso a ser auténticos sillares algo irregulares. En el interior del recinto y aprovechando los afloramientos rocosos, también se ven restos de muros de mampostería que no permiten, no obstante, definir ninguna estructura completa.

MATERIALES.- (Fig. 3).El material cerámico se caracteriza por la presencia de algunos vasos de paredes rectas y bordes algo exvasados (Fig. 3-11, 2, 8, 10 y 13), alguno de los cuales presenta una orejeta bajo el borde. También han aparecido diversos cuencos (Fig. 3-5, 6 y 7), una gran fuente de labio algo apuntado (Fig. 3-4) y algunas formas carenadas (Fig. 3-11, 12 y 15). En lo referente a la industria lítica, destaca fundamentalmente la existencia de una gran cantidad de restos de talla y útiles en cuarcita de aspecto absolutamente arcaizante, con auténticos cantos trabajados, etc. En sílex únicamente han aparecido algunos restos de talla.

FASES DE OCUPACION.-A la vista de los materiales y estructuras documentadas, se puede ver claramente la existencia de dos fases de ocupación, una primera calcolítica en la que, aprovechando la meseta, se realizaría un recinto amurallado que no incluye a toda la población en el interior, ya que ésta parece ubicarse también en toda una amplia zona de los alrededores más cercanos. Con posterioridad y aprovechando las posibilidades estratégicas del lugar, en una fase indeterminada de la Edad Media, se poblaría de nuevo la zona, ahora únicamente en la meseta, reconstruyendo parte de los lienzos de muralla presumiblemente calcolíticos en el lado este o edificando casi completamente el lado sur, dando lugar a un castillete que debió de servir de punto de control de todo el valle del Jébalo.

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