EL CORPUS DE LAGARTERA EXPLOSIÓN DE ESTÉTICA POPULAR

EL CORPUS LAGARTERANO

No pretende este artículo ser un tratado sobre el Corpus de Lagartera, sino simplemente mostrar la explosión de color y estética popular de esta fiesta tan recomendable para que acudan ustedes este próximo domingo

Niño Jesús vestido de lagarterano en uno de los altares del Corpus
Niño Jesús vestido de lagarterano en uno de los altares del Corpus

Esta fiesta no se ha valorado suficientemente pues se trata de una explosión de estética popular durante la que por un espacio muy breve de tiempo, apenas tres horas, se exponen algunas de las mejores y más antiguas labores de Lagartera que se sacan de los arcones para, inmediatamente después del paso de la custodia, volver a la intimidad de los ajuares familiares.

Detalle de la decoración de la cabeza de un niño lagarterano
Detalle de la decoración de la cabeza de un Niño Jesús vestido de lagarterano

Desde las nueve de la mañana aproximadamente comienzan en un buen número de casas lagarteranas las labores de decoración de sus portales para alojar al paso de la procesión pequeños altarcillos que son un prodigio de abigarrada pero al mismo tiempo delicada estética popular llena de colorido. Se hace del portal una preciosa hornacina cubriendo uno o dos metros del zaguán de entrada con bellas labores.

La delantera cubre el conjunto a modo de friso. En los laterales se suelen colocar las más preciosas colchas de la casa, y la mesa del altar propiamente dicho se cubre con la sábana sacramental y mantelitos con variados motivos y técnicas de bordado y deshilado. Reposteros, colchas y cortinas completan un abigarrado conjunto que por su colorido recargado pero armonioso nos recuerda las tradiciones mozárabes de este pueblo adobadas con el mestizaje barroco. Y así nos lo describe el historiador local Julián García Sánchez:

“Todos los altares obedecen regularmente a esta traza. La mesa del altar en el mismo centro de la entrada. La mesa se cubre con la sábana sacramental que cuelga brevemente por delante, y ampliamente por los lados, hasta casi tocar la alfombra del suelo. La sábana tiene costosísimas labores de deshilo y bordado; el antipendio, que ordenan mantelillos bajeros de gradación descendente con puntillas de oro y plata, hasta resolverse en el polícromo frontal. Por encima de la mesa del altar corre el friso de la delantera, paralelogramo bellísimo de iconografía religiosa que remata en moldura blanca y azul de flocadura lisa.

Los laterales, amplios reporteros de colchas y cortinas, labradas y de fábrica, ocultan el muro del templo en que se ha convertido el hastial del casón.

Sobre el árula la bóveda de salón, recta, estallando sus témpanos en losanges, encastros y lacerías musulmanas. Repetición que hacen los lienzos rectangulares del fondo y de los lados.

Todo ello compone el retablo de linos y damascos de estas capillas lagarteranas.”

Como ven la complejidad de las labores lagarteranas hace necesario un diccionario específico de la terminología de estas artesanías para llegar a entenderlas.

 

Sólo una serie iconográfica sobre la vida de Cristo en la delantera, en forma de friso, es común a casi todos los altares. Los motivos de los bordados y deshilados son variadísimos, desde los religiosos hasta los paganos de origen oriental como grifos, Cibeles, torres, animales fantásticos, lacerías y arquerías etc.

 

Es muy variada la composición de plantas locales que ornamenta el altar y que también se esparce por la calzada para que, al pisar la comitiva los cantuesos, hinojos, tomillos y mejoranas, se esparza el olor por el ambiente. Una de las casas de la calle principal no exhibía labores, sino que simplemente dejaba abiertas sus puertas mostrando la belleza del patio repleto de plantas.

 

En los altares tampoco es homogéneo el tema decorativo. En la mayoría se exhiben imágenes diferentes que representan al Niño Jesús, vestido de peregrino, de niño lagarterano, de la bola o de Praga. Otras veces las supuestas imágenes del Niño no son otra cosa que angelotes o amorcillos de algún retablo barroco adaptados para la ocasión. La procesión parte de la puerta de la iglesia y recorre un trayecto fijado desde hace siglos. Los caballeros de la Vera Cruz, antigua cofradía lagarterana, vestidos con sus capas acompañan a la custodia. El sacerdote se detiene y bendice cada altar y, mientras tanto, niñas vestidas de primera comunión lanzan pétalos de rosa.

Procesión del Corpus entre altares, labores, plantas aromáticas y trajes tradicionales
Procesión del Corpus entre altares, labores, plantas aromáticas y trajes tradicionales

La procesión, en la que últimamente desfilan vecinos con el vistoso traje local, parte de la puerta de la iglesia y recorre un trayecto fijado desde hace siglos solamente modificado por las ampliaciones del casco urbano. Los caballeros de la Veracruz con sus capas acompañan a la custodia.

Lagarteranas en la misa del Corpus
Lagarteranas en la misa del Corpus

El sacerdote se va deteniendo en cada altar para bendecirle y mientras lo hace, niñas vestidas de comunión lanzan pétalos de rosa. La comitiva sigue el recorrido cantando y un momento después de pasar la procesión se deshace cada altar para que las telas labradas no se deterioren con el sol y la intemperie.

Niños vestidos de lagarterano delante de un altar del Corpus
Niños vestidos de lagarterano delante de un altar del Corpus
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