Archivo de la categoría: Naturaleza y rios

MOLINOS DEL PUSA Y AFLUENTES

MOLINOS DEL PUSA Y AFLUENTES

Molino de Bodegas en el río Pusa

Alrededor del curso del río que le da nombre se formó el señorío de Valdepusa, ejemplo ilustrativo de la evolución histórica de la repoblación molinera tras la reconquista. Las primeras alusiones que aparecen corresponden a los molinos de Corralejo, sobre el Tajo y cerca de Malpica, eran propios del señor y cercanos a su castillo feudal1. El poblamiento medieval va ascendiendo por el río Pusa y en los deslindes con Talavera en el siglo XV aparece un molino del Andariego, topónimo que todavía hoy existe cerca de Santa Ana de Pusa.2

Ruinas de otro molino en el Pusa

El feudal construye varios artificios sobre el Pusa que aparecen en las relaciones de 1578. En verano se secaba el río y los vecinos debían acudir a moler al Tajo, a los molinos del señor y a otros que son particulares, lo que ya nos indica cierta liberalización de este sector económico.

Cubo de ladrillo y mampostería de uno de los molinos del Pusa

Si consultamos el Catastro de Ensenada del siglo XVIII, vemos que en San Martín de Pusa sigue moliendo el artificio que el señor tenía en el Pusa, pero en Navalmoral de Pusa, una capellanía es dueña de cinco molinos asentados algunos de ellos en las orillas del arroyo Navajata, mientras que el lugar de Santa Ana contaba ya en su término con dos molinos.

Canal elevado casi megalítico en un molino del arroyo Navajata

Subiendo el río se encontraba Navalucillos de Talavera, pueblo que pertenecía históricamente a La Jara aunque el Pusa pasa también por su término. Este pueblo se servía de cinco molinos en el Pusa, uno de ellos patrimonio de una cofradía.

Mediado el siglo XIX, hay dos molinos en San Martín, “algunos” en Santa Ana, seis en Navalmoral de Pusa y cuatro en Navalucillos.

Molino sobre el Pusa

De todos los ejemplares del río Pusa enumerados anteriormente quedan restos en la actualidad de once artificios con su sistema receptor repartido a partes iguales entre las rampas y los cubos, aunque algunos de estos tienen el suelo tan inclinado que podríamos considerarlos como receptores de cubo-rampa.En dos casos, (Pu 6) y (Pu 10) (Foto 53 y 54), el ingenio movilizaba dos piedras. Tienen plantas de tipo medio con varias dependencias anejas entre las que se incluye en tres de ellos la presencia de un horno de pan y una habitación con funciones exclusivamente de tahona.

Molino de Malpasillo en Santa Ana de Pusa

Se sitúan los molinos de Pusa a lo largo de todo el trayecto ribereño desde la zona serrana de Navalucillos hasta el puente cercano a San Martín, donde se encuentra el último reconocible (Pu11) que tiene un gran azud y conserva todavía el edificio, aunque ya no es perceptible el sistema receptor por haberse adaptado a motor en sus últimos años de funcionamiento, aunque mantiene el resto de la maquinaria.

El noveno ejemplar se adaptó a una turbina que también producía luz para Santa Ana y Retamoso y probablemente también molió con motor ya que conserva el depósito de refrigeración (Pu 9).

Molino en el arroyo Navajata de San Martín de Pusa

En el afluente del Pusa llamado arroyo Navajata, en el tramo que ahora se conoce como arroyo de Los Navalmorales, molieron tres molinillos, el primero tenía una rampa y un cubo anejo como receptores ( Na 1) y es el último de los tres que dejó de moler. El segundo (Na 2) conduce el agua, por un canal construido con bloques de piedra de grandes proporciones elevados sobre pilares, hasta un receptor de rampa construido con excelente sillería. Tiene una balsa de almacenamiento que servía además a un canal de riego. El tercer molino también era dinamizado por una rampa de buena sillería.

Al pasar por San Martín toma este arroyo el nombre del pueblo. A la salida del casco urbano se pueden todavía ver, aunque muy modificados por actividades ganaderas, los restos del llamado Molinillo con el que acabamos nuestro recorrido por los molinos de La Jara y Valdepusa (Sm 1)3.

1PALOMEQUE TORRES, A. : Opus cit.

2SUÁREZ ÁLVAREZ, Mº.J.: Opus cit.p. 87.

3VIÑAS,C. y PAZ, R.: Opus cit.JIMÉNEZ DE GREGORIO, F.: Opus. cit. Los Pueblos de … PORRES,J. y OTROS Opus cit. MADOZ, P. Opus cit. Ver los epígrafes respectivos a “San Martín de Pusa”, “Santa Ana de Pusa”, “Navalmoral de Pusa” y “Navalucillos de Talavera”.

CAMINO REAL DE GUADALUPE (16)FÓSILES Y CURIOSA GEOLOGÍA EN EL CAMINO DE GUADALUPE

FÓSILES Y CURIOSA GEOLOGÍA EN EL CAMINO DE GUADALUPE

Crestas de Cuarcita y valles cerrados son característicos del relieve apalachense

En el territorio que venimos recorriendo con el Camino Real de Guadalupe podemos disfrutar también de un curioso paisaje geológico y de hermosos parajes donde la naturaleza deja ver su evolución de millones de años. De hecho se ha creado el Geoparque de Villuercas y La Jara con rutas señalizadas diversas para conocer todo este patrimonio tan peculiar. Comenzaremos por dar unas pinceladas sobre el relieve dominante conocido como relieve apalachense y luego visitaremos el museo de Navatrasierra donde además de ver su magnífica colección podremos obtener información sobre los recorridos establecidos en el Geoparque

EL RELIEVE APALACHENSE

El castillo de Cabañas se alza sobre las crestas cuarcíticas del relieve apalachense

Ya desde el puerto de Arrebatacapas sobrecoge el paisaje de montañas afiladas en impresionantes cresterías que se suceden en cordilleras paralelas y que constituyen la constante geológica más característica del paisaje de estos montes que se reparten en cinco sierras paralelas en cuyos encajados valles discurren los ríos que desaguan hacia el norte, en el Tajo o en dirección sur, hacia el Guadiana. Estos antiquísimos relieves se formaron cuando sobre antiguos fondos de los mares que invadían esta zona en la Era Primaria, que son el origen de la abundancia de fósiles que podemos hallar en sus pizarras y cuarcitas, actuaron grandes presiones tectónicas que plegaron esos sedimentos marinos formando las sierras paralelas que hoy contemplamos. Más tarde se produjeron nuevos plegamientos sobre las estructuras más blandas formadas por pizarras, lo que ocasionó el encajamiento de los valles que, como comprobaremos en nuestro viaje, son en algunos casos especialmente cerrados, lo que ha ocasionado la formación de ecosistemas con una vegetación característica condicionada por los microclimas de las  umbrías casi permanentes.

Las cumbres de cuarcita, a causa de los efectos causados por las heladas y deshielos de épocas geológicas más frías, se fueron deshaciendo en numerosas pedreras que ocupan extensas zonas de las laderas serranas y que también constituyen una  peculiaridad muy característica de estos paisajes, junto con las rañas de las que más tarde hablaremos.

Esquema explicativo del relieve apalachense en el museo de fósiles de Navatrasierra

UN MUSEO DE FÓSILES EN LA JARA

EL MUSEO DEL GEOPARQUE DE VILLUERCAS EN NAVATRASIERRA

Trilobites

He tenido la oportunidad de visitar el museo de fósiles y de interpretación de la particular geología de las Villuercas en un pueblo jareño actualmente en la provincia de Cáceres, Navatrasierra.

Este pueblecito serrano se halla en pleno Camino Real de Guadalupe y es entidad local menor dependiente de Villar del Pedroso, pero con sus apenas 180 habitantes ha potenciado tanto este recurso como el camino de peregrinación y otras iniciativas. Un paseo hasta allí es sumamente agradable y podremos entre otras cosas disfrutar de las impresionantes vistas desde el puerto de Arrebatacapas o la naturaleza agreste de los valles del Gualija o el Guadarranque, pero dejaremos para otro día todos esos atractivos cuando vayamos analizando los recorridos por el Camino de Guadalupe.

Crucianas sobre cuarcitas en el museo de Navatrasierra

Accederemos por Puente del Arzobispo, Villar del Pedroso Carrascalejo para, después de pasar el puerto,  encontrarnos ya en Navatrasierra, pueblecito que aún conserva algunos elementos de la arquitectura popular de pizarra y cuarcita y en cuyo subsuelo se han hallado por los propios vecinos en obras y excavaciones muchos de los fósiles exhibidos y donados por ellos. Muchos de ellos, especialmente los trilobites son de gran tamaño, hasta de 20 centímetros.

Uno de los gráficos que muestran la fauna que hace quinientos millones de años vivían en el mar que inundaba La Jara

El museo se encuentra abierto viernes y sábado y las mañanas de los domingos y un joven geólogo explica de manera divulgativa y sencilla los secretos del relieve apalachense, uno de los geológicamente más antiguos y que da sus características formas al relieve de esta zona con sus empinadas sierras paralelas y sus cresterías en las cumbres que en realidad son fondos marinos elevados hace quinientos millones de años por grandes presiones tectónicas entre los dos continentes primigenios.

Otras especies de fósiles como gasterópodos y bivalvos

Además de la magnífica colección de fósiles se exponen gráficos y un audiovisual didácticos y atractivos que hace que esta visita valga la pena para después disfrutar del entorno por las muchas rutas del Geoparque de las Villuercas cuyos planos también te facilitan en el museo. Después podremos refrescarnos y tomar alguna tapilla en los bares de la localidad.

Los trilobites se hacían una «bola» para defenderse como hacen actualmente las cochinillas de humedad

GUADYERBAS  POR NAVALCÁN HASTA LA DESEMBOCADURA

GUADYERBAS  POR NAVALCÁN HASTA LA DESEMBOCADURA

Dolmen de Navalcán que habitualmente se halla inundado por el embalse de Guadyerbas

Hay dos excursiones en este blog cuyos enlaces adjuntamos que describen los parajes por los que pasa el río Guadyerbas por el embalse de Navalcán y hasta su desembocadura en el Tiétar pasando por el despoblado  de  Guadyerbas las Bajas.

http://lamejortierradecastilla.com/por-la-canada-y-el-guadyerbas-hasta-corchuela/

http://lamejortierradecastilla.com/un-paseo-por-guadyerbas-las-bajas/

Solo nos falta conocer el pueblo de Navalcán:

UNA VISITA A NAVALCÁN

Restos de la iglesia del despoblado de Guadyerbas las Bajas

En Navalcán se han hallado útiles de sílex del paleolítico, el dólmen que se halla sumergido en el embalse y del que hablaremos más detenidamente. Un pequeño campo de dólmenes de muy pequeño tamaño en la dehesa de Calabazas, fondos de cabaña calcolíticos y de la Edad del Bronce, alguna villa romana y despoblados medievales que unidos formaron el actual pueblo de Navalcán. Algunos de esos restos los hemos comentado en los enlaces referidos.

Los laboriosos navalqueños se han visto obligados a emigrar en algunas épocas de su historia, un  monumento al ausente se ha instalado en la plaza municipal junto a otro que recuerda a los habitantes de este pueblo que contribuyeron a la empresa americana. Esa diáspora no ha impedido que muchos de ellos vuelvan a su pueblo donde mantienen y reforman sus viviendas, lo que ha ocasionado la desaparición de la mayor parte del patrimonio arquitectónico tradicional. Todavía podemos ver algún rincón que guarda su tipismo y algunas viviendas levantadas en mampostería con pequeños balcones en la fachada.

Puente llamado «romano» sobre el arroyo de Navalcán

EL PATRIMONIO: La iglesia parroquial se encuentra bajo la advocación de la Virgen del Monte y es la típica construcción del siglo XVI en mampostería y sillería que tiene características comunes con casi todos los pueblos que pertenecieron a la diócesis de Ávila en la Campana de Oropesa, la Sierra de San Vicente y el Berrocal. Es una edificación de aspecto robusto con su torre achaparrada y el ábside reforzado con contrafuertes. El portal semicerrado de la fachada sur y la vivienda curato adosada al norte hacen perder al templo su perspectiva. Un panel de cerámica de Ruiz de Luna y algunas imágenes con sus retablos barrocos son dignos de reseñar, sobre todo la antigua talla del Santo Cristo de la Viga

Iglesia parroquial de Navalcán

Navalcán cuenta con dos ermitas, la de San Isidro de nueva construcción y la de San Pedro o de la Madre Isabel recientemente restaurada. En cuanto al patrimonio etnográfico podemos ver dos molinos hidráulicos, el primero de ellos aguas arriba del casco urbano tiene un bonito cubo y el segundo, aguas abajo del pueblo. En la entrada oriental del caserío se ha restaurado un gracioso puente medieval que salva el mismo arroyo además del “puente romano” al que nos referíamos al hablar de Guadyerbas las Bajas.

Dos navalqueñas con el traje tradicional

En Navalcán ir vestido con el traje típico se conoce como ponerse “Las Vistas”. No tiene su vestido tradicional nada que envidiar en vistosidad al traje lagarterano, como sucede con otros de la Campana de Oropesa. Ello se debe a que en este pueblo las labores tradicionales son también de gran belleza en sus diferentes tipos, como el “colchao”, el “deshilo” o los bordados de ramos y piñas. En la fiesta del Corpus se exhiben colchas, manteles y otras piezas de lo mejor de sus ajuares colgadas adornando las fachadas y altarcillos al paso de la procesión.

Son de destacar las bodas celebradas al estilo tradicional con todo el colorido de sus trajes típicos y el baile de la manzana en la plaza. Estos mismos rituales son los que impresionaron a la fotógrafo Inge Morth, esposa de Arthur Miller, premio Príncipe de Asturias por su obra como dramaturgo de fama internacional y conocido también por haber sido su primera esposa Marylin Monroe. Inge Morth realizó en los años cincuenta una serie de pintorescas instantáneas en Navalcán que ha donado años atrás a su ayuntamiento durante el homenaje que recibió.

Una de las preciosas fotos de Inge Morth realizó sobre una boda en Navalcán

Otras fiestas  que se mantienen en Navalcán son San Isidro el 15 de Mayo con romería a su ermita o las fiestas de verano de San Roque con los habituales elementos de los festejos estivales En invierno se festeja a San Pablo el día 25 de Enero y, aunque decaída en los últimos años, es de destacar la Semana de Quintos, en la que antiguamente recorrían los mozos el pueblo con el carnero que las novias adornaban con borlas de hilo.

Labores tradicionales navalqueñas expuestas en el Corpus

ARTESANÍA Y GASTRONOMÍA: En cuanto a la artesanía debemos reseñar, además de los magníficos bordados, los objetos de madera tallados con abigarrada decoración por los artesanos que hacen con raíz de fresno curiosos morteros, rabeles y otros objetos de arte pastoril.

Se pueden adquirir en Navalcán a buen precio típicas labores tradicionales. Los eruditos dicen que son absolutamente autóctonas y remontan su origen al siglo III, y parece que sus curiosos motivos, como esvásticas, rombos y meandros son de procedencia copta y de una gran influencia oriental.

Son bordados de los denominados «de tejidillo», y tradicionalmente se hacían sobre lino con hilo de lana, especulándose también con la influencia sobre bordados incas que habrían llevado los navalqueños que pasaron a América en la conquista.

Detalle de una fachada en Navalcán

La cocina de Navalcán tiene ciertos platos característicos entre los que podemos destacar la chanfaina, consistente manjar que se hace con hígado de cordero, patata, pimiento, tomate, cebolla y pimentón. También es típica la caldereta de cordero o el picadillo. La matanza es parte fundamental de su gastronomía, en la que como algo característico habría que destacar el “bondejo”, que era la forma de conservar los huesos adobados en el estómago o en la vejiga del cerdo para luego ser utilizados durante el resto del año en diferentes guisos. Entre los dulces debemos señalar las “cristiones”, los suspiros o los mantecados, las puches y las perrunillas. En Navalcán podemos comer en tres o cuatro establecimientos y una casa rural también ofrece sus servicios.

EL GUADYERBAS Y MONTESCLAROS

EL GUADYERBAS Y MONTESCLAROS

Rollo jurisdiccional de Monesclaros

La orilla norte del río discurre por los territorios de Montesclaros, pueblo rodeado de alcornoques y encinas de gran porte con un bosque mediterráneo muy ameno, además de un robledal que pocos conocen. Nos podemos acercar a este pueblor desde el mismo río Guadyerbas por un cordel amojonado y volver haciendo la ruta de la Cal que también podemos encontrar en este blog. El arroyo Nahínos tiene unas riberas muy agradables para pasearlas entre bosque y algunas chorreras y pequeñas cascadas.

LA RUTA DE LA CAL

Uno de los hornos de Montesclaros

Desde el embalse de Navamorcuende el Guadyerbas entra en paisajes menos serranos,, más adehesados y tras pasar por las proximidades de la ermita de Guadyerbas y Sotillo desciende hacia el llano paralelo a la Cañada Leonesa Oriental, por lo que ese recorrido podéis verlo reflejado en dos de los enlaces de este mismo blog que os adjunto a continuación.

http://lamejortierradecastilla.com/por-el-guadyerbas-y-sotillo-de-las-palomas/

http://lamejortierradecastilla.com/canada-leonesa-oriental-vi-hacia-velada-por-sus-llanos/

Montesclaros nos recibe con su monumento que recuerda un record guiness y una fiesta tradicional en la que se cuelgan cáscaras de huevo del rollo jurisdiccional de la plaza.

Iglesia parroquial de Montesclaros

El rollo simboliza el privilegio de villazgo de Montesclaros, que hasta finales del siglo XV solo se conocía como un paraje con referencias como lugar de caza ya en tiempos de Alfonso XI.

Crucero gótico juno a la ermita de San Sebastián

El territorio queda vinculado al conde de Benavente y luego a su hija Juana Pimentel la conocida como Triste Condesa por la ejecución de su marido don Álvaro de Luna, pero es  su hija María de Luna quien da carta fundacional a Montesclaros en 1491 y es poblada con quince vecinos de Navamorcuende que labrarán aquellos montes y Alijares y se asentarán junto al camino de Castilla, en el portezuelo que estaba siendo azotado por la presencia de salteadores.

Monumento con la carta fundacional y recuerdo del Guiness de los huevos que se colgaron en la fiesta

La arquitectura popular de Montesclaros es granítica similar a la de El Berrocal y la sierra de San Vicente con viviendas sencillas de vanos pequeños y muchas de ellas enjalbegadas. Hay algunas que tienen largos perfiles con tejados prolongados.

Arquitectura popular en Montesclaros

Queda todavía un edificio que fue propiedad del señor de Montesclaros donde parece que residió su administrador.

Casona del señor de Montesclaros

El rollo aludido se levanta cuando Montesclaros se hace villa en el siglo XVI y tiene el escudo de los Mendoza.  El rollo está un tanto deteriorado pues aunque se percibe una inscripción del siglo XIX y el escudo, sus canes y pináculo están muy erosionados.

Detalle del rollo de Montesclaros

Queda también una fuente abovedada de granito junto a la iglesia que es muy parecida a las que hay en La Iglesuela.

Fuente abovedada de Montesclaros

La iglesia parroquial de nuestra Señora de los Remedios está construida también en sillería de granito. Es de estilo gótico con bóveda de crucería en el ábside y presenta el aspecto que tienen tantas iglesias de la zona de repoblación abulense. En su retablo se representa, entre otras, una pintura sobre el martirio de Santa Águeda cortándole los pechos con tenazas.

Martirio de Santa Águeda en el retablo de la iglesia de Montesclaros

Es la patrona de las enfermas de cáncer de mama y también de Montesclaros, y se le hace una fiesta en la que en la puerta de cada casa se encienden hogueras nocturnas ycon actos religiosos y procesión de gran predominio femenino, como suele ser en todas las celebraciones de esta santa que en algunos lugares las hacen proceder de las antiguas fiestas de la matronalia romanas

La ermita de San Sebastián tiene restos góticos y un bonito crucero de la misma época. En la iglesia hay una imagen de San Sebastián que bien podría pertenecer a esta ermita.

Imagen de San Sebastián en la iglesia parroquial

Desde ella parte la ruta que une todos los hornos de cal de Montesclaros y la cantera de la que salió el mármol para esculpir las fuentes de Cibeles y Neptuno como describimos en el enlace antedicho de la ruta de la Cal.

Ermita de San Sebastián en Montesclaros

ACABAMOS DE CONOCER NAVAMORCUENDE

ACABAMOS DE CONOCER NAVAMORCUENDE

Torre de la iglesia de Navamorcuende con la sierra nevada al fondo

EL PALACIO Y LA IGLESIA

El antiguo palacio señorial actualmente se utiliza como bar y hace unos años, sala de cine. Es un edifico inacabado de sillería granítica.

Palacio de los marqueses de Navamorcuende, hoy establecimiento hostelero

Para apreciar de verdad la antigua grandeza de Navamorcuende es imprescindible acercarse a la iglesia que sin duda merece por sí sola una visita a la villa. Se trata de una gran mole de granito de perfecta sillería, con armónicas proporciones y poseedora de la serena y austera belleza de la línea recta. Como dice el Conde de Cedillo, consta de una nave reforzada por contrafuertes del Renacimiento. Por el exterior está decorada con dos cuerpos de pilastras dóricas.

Cúpulagranítica de la entrada principal de la iglesia de Navamorcuende

Hay tres portadas de las que la principal está orientada a occidente. Tienen un arco de medio punto con un pórtico dc excelente bóveda cupuliforme.

La torre consta de dos cuerpos; en el segundo está el campanario. Los remates de la mayoría de las columnas son enormes bolas graníticas. Donde está situado el actual templo hubo, sin duda uno anterior, del cual puede ser un resto la alta y hermosa sacristía. Es una construcción de sillería con su bóveda de crucería ojival en la que se guarda una hermosa joya de orfebrería del siglo XV. Un cáliz de plata dorada revelado y cincelado.

Contrafuertes renacentistas de la iglesia de Navamorcuende

La obra se debe a un tal Pedro de Tolosa, quien fue cesado en El Escorial donde estaba trabajando con Juan de Herrera. Paseando por las calles de Navamorcuende se encuentran hermosos ejemplos de la arquitectura popular serrana. También merecen una parada las dos fuentes: el “pilón de la Jorge” y el “de la iglesia”,  de tiempos de Carlos IV como reza su inscripción.

Fuente de Navamorcuende de tiempos de Carlos IV

También hay que reseñar una ermita dedicada al Cristo de los Remedios al oeste del casco urbano. Es construcción del siglo XVIII de planta rectangular con espadaña y entrada occidental con pórtico sobre columnas. está dotada de un camarín con ventana en muro oriental.

Espadaña y ventana del abside de la ermita del Cristo

Hay calles y callejones de nombres intensamente evocadores como la calle del Levi que segtin don Vicente Lázaro Lázaro, investigador local y de quien se han tomado parte de los datos, era la calle en la que vivía maese Leví, judío de la aljama de Navamorcuende que tenía una muy reonocida fama de galeno sangrante. En cierta ocasión en que cayó enfermo en Sotillo un hijo del alguacil del Concejo de Sotillo, el médico judío se pasó de sangrías -era el siglo quince- y el joven murió. Para colmo de males, Leví era judío y rico y en alguna ocasión había prestado dinero al regidor de la villa, quien no hizo ningún caso a la denuncia de Benito Sánchez que solicitaba justicia. Un tal Faco Silvestre, Hombre Bueno de la villa pide justicia a los mismos Reyes Católicos que a la sazón, mandan dar Carta Real para que maese Levi “sea prendido y castigado, ya sea en Navamorcuende, como en los lugares de Mejorada, Monresaclaros o en la ciudad de Talavera donde solía curar”. Otra calle se llama de Pedro Limón que fue un guerrillero en la Guerra de Independencia contra los franceses.

Rótulo de la calle del Leví en Navamorcuende

Hay en Navamorcuende otros puntos de interés; un interés evocador y literario, también histórico. Un paseo por la Puerta de la Mora, por ejemplo, trae a la memoria una hermosa leyenda de cuando los tiempos de moros y cristianos. Según decían, la hija del rey moro de Toledo Almenon se llamaba Aixa Galiana. Almenon murió, pero había dejado testamento. La última voluntad del rey moro encomendaba su hija Aixa al rey cristiano para que llegado el momento, la casara con el moro que mejor le pareciese al rey cristiano.

Aixa, como hija de rey, había heredado numerosas propiedades. Las cosas son como son y nadie puede predecir el futuro aunque luego no tengan mayor remedio así que Aixa fue llevada a Ávila donde estaba Nalvillos Blazquez hijo del Señor de Navamorcuende quien, como es debido, se enamoró rápida y perdidamente de la joven mahometana.

Nalvillos por amor se convirtió al Islam y desde 6-nlOI1C6s fue conocido como <El morillo», Dicen, por cierto, que ese es el origen del nombre del callejón que da al poniente del palacio, la Puerta de la Mora. Aixa, a su vez, por llevar la contraria y enredar un poco más la cosa, se hizo cristiana pero eso sí, se casó con Nalvillos.

Iglesia de Navamorcuende

Pero por esas cosas de la vida, tras complicados avatares, se enamoró de Jazmin Hiaya, caballero moro de Talavera. Por la Puerta de la Mora huye Aixa a la ciudad alfarera traicionando a Nalvillos. El esposo engañado define sus fuerzas y cerca de Talavera. Por la zona del todavia llamado Postiguillo, cercano a la Puerta de Zamora, entró en la ciudad y prendió a los amantes.

Las consecuencias no fueron precisamente agradables por cuanto ambos fueron condenados por el marido engañado, alas no muy leves penas de morir descuartizado él y quemada viva ella; cada uno en un sitio, así que Aixa acabó como una tea en Ávila y Jazmín, hecho cuartos en Talavera. Una vez más encontramos la Sierra de San Vicente, Avila y Talavera unidas; aunque en la presente ocasion, el resultado no sea feliz. Hay otra versión más documentada de esta leyenda que he publicado en este blog con el título: “La leyenda del caballero cornudo”

La plaza de Navamorcuende antes de un festejo taurino

FIESTAS Y JUDIOS

En Navamorcuende siempre hubo, gracias a Dios, ganas de fiesta De la condición festera de los lugareños quedan dichos, cantares y refranes por toda la Sierra y aunque al parecer, los repobladores medievales de Navamorcuende eran del valle abulense de Amblés, olvidaron pronto la característica austeridad y templanza de las gentes de Castilla la Vieja. El refrán siguiente no deja dudas “En Navamorcuende, borrachas en el Real lechuceras y en el Almendral de arriba, son flores de primavera”.

Las fiestas más características, desde antiguo, en Navamorcuende han sido las de septiembre. Hasta ahora se ha conservado una enorme afición a la fiesta taurina y a “correrse el toro” en honor de nuestra Señora de la Nava. En los encierros de Navamorcuende participa todo el mundo.

Antiguamente existió una romería hasta la Ermita del Piélago donde se encuentra el lugar conocido como la Salve en el que los romeros se detenían para rezar esta oración. Navamorcuende fue una población con una importante aljama. Cuando la Corona de Castilla en 1474 se dedicó a controlarlas, la de Navamorcuende debía pagar novecientos maravedíes, lo que indica la importante población de origen hebreo puesto que esa cantidad era algo más de la mitad de lo que pagaban las aljamas dc Oropesa y Puente del Arzobispo.

SEGUIMOS EL GUADYERBAS POR NAVAMORCUENDE

SEGUIMOS EL GUADYERBAS POR NAVAMORCUENDE

Chrreras del naciente del Guadyerbas

Una vez visitado el patrimonio del Piélago vamos a seguir el río Guadyerbas dejando a la derecha los molinos que se sitúan por debajo de la carretera.

Discurrimos por parajes muy amenos de chorreras y cascadas entre rebollares con unas magníficas vistas hacia el valle alto del río con el embalse de Navamorcuende desde donde después de disfrutar del paisaje podemos subir por una pista de nuevo a Navamorcuende para visitar el pueblo del que vamos a empezar por conocer la historia.

Navamorcuende desde la Cañada Leonesa Oriental

Si Castillo de Bayuela es la cabeza de la vertiente sur de la Sierra de San Vicente, Navamorcuende lo es de la parte norte.

Esa condición , exige un mayor detenimiento en esta villa. El término de Navamorcuende es el mayor en extensión de los pueblos de la Sierra. Situado en la carretera de Talavera a Casavieja, está a veinticuatro kilómetros de la ciudad del Tajo.

Desde Navamorcuende hay una magnífica vista de Gredos y muy cerca pasa la Cañada Real de Merinas, que es la Cañada Leonesa Oriental y que sirve de eje a todos los pueblos que han estado relacionados con Navamorcuende.

Estampa de Navamorcuende

El caserío se encuentra situado en un prado elevado (nava) junto a un arroyo del Lugar que discurre entre las elevaciones de Cruces y Navalasierra.

Una vez más hay dificultades para encontrar el significado exacto del nombre del pueblo. La primera parte, NAVA está claro y ya ha quedado explicada; la segunda, no es tan fácil. Podría ser “del conde” o bien “del morcuero”; un morcuero es un montón de piedras. Hay otro intento de explicar el nombre según el cual sería un derivado del árabe con el significado de NAVA-MORKOWINDI, que vendría a significar “nava del caballo blanco” aunque todo esto de la toponimia siempre dio lugar a muchas fantasías.

Blasón de los Dávila en un contrafuerte de la iglesia

EL SEÑORíO

El señorío de Navamorcuende comprende el lugar de este nombre, el de Cardiel y cuatro aldeas más. Es un señorío de muy antiguo origen, el más antiguo que se conoce en las tierras de Talavera y de los pocos anteriores a los Trastamara.

Durante el siglo XIII constituye uno de los heredamientos incluidos en la jurisdicción concejil de Ávila, que es la ciudad que otorga la concesión de señorío, siendo el de Navamorcuende de los pocos no fundados directamente por el monarca Alfonso X. Es en el año de 1276 cuando el caballero Blasco Ximénez lo recibe por sus señalados servicios, con facultades de repoblación y derechos de vasallaje “sobre aquellas personas que acudan a morar en dichos lugares, de tal manera que tales pobladores fagan a dicho Blasco Ximénez pechos e facendas, e todas las otras cosas que vasallos deban facer a su señor e non a nos ni a otro ninguno”.

Palacio de los Marqueses de Navamorcuende hoy ocupado por un bar

En 1641 Felipe IV lo hace marquesado manteniéndose largos pleitos con los marqueses dc Velada, que disputan la titularidad del señorío. El escudo de los Dávila que se puede ver en fuentes, iglesias, etc., consta de seis roeles en fondo de azur.

Cuenta una leyenda que el origen del escudo es que “comiendo en presencia del rey de Castilla los señores de Navamorcuende y Villafranca, les sirvieron a los postres un plato de sabrosos frisuelos El de la familia de Navamorcuende, no tan aficionado a ellos, comió seis. El de Villafranca, trece. Habiéndose de pelear al día siguiente contra los árabes, dijo el rey: “Cuidado, que tantos moros habréis de matar coma frisuelos habéis comido…”, y así lo hicieron y por eso tomaron el escudo de seis roeles sobre fondo azul los señores de Navamorcuende y trece los de Villafranca”.

Algunos señores de la dinastía fueron famosos como don Diego Dávila Coello y Pacheco, virrey del Perú, capitán general en Chile, corregidor de la ciudad de Lima y defensor del puerto de Valparaíso contra el corsario inglés Drake. Fue éste el primer marqués de Navamorcuende. El impulsor de la construcción de la imponente iglesia fue el XIV señor, don Enrique Dávila. También fue quien instituyó los festejos taurinos que tanta tradición han tenido en Navamorcuende; una tradición que ha llegado hasta los tiempos actuales, en los que no se puede concebir una fiesta sin toros.

Azulejo del siglo XIX que representa a la Virgen del Prado en una fachada de Navamorcuende

En la novela de Enrique Larreta “La gloria de don Ramiro” se describe muy aproximadamente la personalidad dc don Enrique Dávila, con una fuerte personalidad, por cierto. El autor explica que era “un hombre de estatura gigantesca, cuando quería apartar alguna congoja reventaba uno o dos caballos por el camino de Villatoro, peinaba hacia atrás, su tez era borrosa y trasnochada, sus ojos pequeños y los vecinos de Ávila, al cruzarse con él sentían que era poco más que ver al propio diablo. Pero era ferviente cristiano que se arrevfa a decir pxiblicanzenre qua cfhecho de que ei cuerpo de Santa Teresa se encontra en Alba de Tormes era una trapacería del Duque de Alba”. Un intento de sublevación contra Felipe ll no podía acabar más que con una sentencia que le condenara a ser degollado a manos del verdugo, aunque se libró por poco, por pertenecer a una de las más antiguas casas nobiliarias de Castilla.

COMENZAMOS EL GUADYERBAS POR SU NACIMIENTO EN EL PIÉLAGO

COMENZAMOS EL GUADYERBAS POR SU NACIMIENTO EN EL PIÉLAGO

La vegetación del Piélago, variada y pintoresca

Un piélago es un lugar abundante en aguas; un sitio que posee una característica ambiental muy determinada por la presencia del líquido elemento. En la Sierra de San Vicente existe uno de estos lugares que se conoce por ese nombre: “El Piélago”.

Habitado desde antiguo, está situado entre las tres cumbres principales de la pequeña sierra entre el cerro de San Vicente, Cruces y Pelados. Es un terreno apacible y hermoso, umbrío, fresco y cargado de connotaciones mágicas. La abundancia de aguas del Piélago -solo en el cerro de San Vicente se contaban hasta ochocientas fuentes en el siglo XVIII-, y la mediana elevación, suavizan el clima y hacen posible una vegetación en la que abundan castaños, robles, pinos y hermosas y frescas praderas.

El Guadyerbas en las chorreras de su nacimiento en el Piélago

Del Cerro de San Vicente hay numerosas referencias históricas, y ateniéndose a la cronología, hay que señalar que la cerámica antigua encontrada en la cumbre se remonta a la Edad del Bronce. Hay restos de castros en esas alturas, algunos de ellos amurallados como el del Cerro del Oso.

El famoso historiador alemán Schulten, identificaba esta elevación con el “Mons Veneris” de los romanos, basándose en hecho de que Viriato se ocultara en una sierra con olivos, que dominaba el Valle del Tajo. Este Monte de Venus ha probado su romanidad con una serie de hallazgos que se encuentran documentados desde el siglo XVIII.

El Piélago y la sierra de San Vicente fueron famosos por sus fuentes

El mismo Juan de Mariana comprobó en viaje a estas alturas que “encima de la tierra permanecen algunas abujas y sepulcros de piedra. Una con su inscripción romana que dice así: “TOGOTI LUIBIUS PRISCUS E. S. VOTA”

Por ello nuestro paisano historiador deducía que allí hubo culto a algún dios autóctono y así lo señala juzgando “haber señales de que en este sitio hubo culto idólatra a la falsa Diana, que fingió la gentilidad por tutelar de los bosques». Actualmente, los investigadores do estos asuntos consideran que la inscripción está dedicada a algún dios local, como ya se ha dicho, que podría haberse llamado TOGOTE. Otros aseguran que el dios habría estado relacionado con el comercio.

Robledaes del Piélago bajo el arco iris

Hay una descripción muy bella del Piélago y la Sierra de San Vicente del talaverano Juan de Mariana, padre de las ciencias históricas en España que podéis ver en el enlace adjunto de otra entrada de este blog.

http://lamejortierradecastilla.com/wp-admin/post.php?post=656&action=edit

El paisaje vegetal es sorprendente: robles, castaños, pinos, encinas, enebros adornados con helechares, espinares escobas y prados, con una flórula de lo más variada.

La flórula del Piélago es muy variada

ANTES DE DESEMBOCAR EL HUSO CONOCEMOS ALDEANUEVA DE BARBARROYA

ANTES DE DESEMBOCAR EL HUSO CONOCEMOS ALDEANUEVA DE BARBARROYA

El valle del Huso con un viaducto se la vía verde sobre el Joyegoso y al fondo la sierra de La Estrella

El río Huso sigue su curso hacia la desembocadura en los lugares donde las paredes berroqueñas de su cañón son más elevadas y con anidamientos de rapaces. En la confluencia con el arroyo de la Mora se encuentra la ciudad de Vascos que describiremos en otra ocasión. Pero antes vamos a subir a la localidad por cuyo término discurre  al final de su recorrido Aldeanueva de Barbarroya.

Calzada romana cerca de la desembocadura del Huso en el Tajo en Aldeanueva de Barbarroya

PATRIMONIO HISTÓRICO ARTÍSTICO

HISTORIA

En el río Huso a su paso por el término de Aldeanueva se han encontrado útiles paleolíticos de cuarcita labrada. La población romana se halla constatada por una calzada de la que más tarde hablaremos y la presencia musulmana es segura por la proximidad de la Ciudad de Vascos.

Uno de los primeros núcleos de población de la comarca se encontraba dentro del actual término de Aldeanueva. Se situaba al sur del casco urbano, en torno a una iglesia hoy desaparecida llamada Santiago de Zarzuela que ya aparece referida en el Libro de la Montería de Alfonso XI, donde podemos leer que en el siglo XIV era éste buen monte para la caza del oso en invierno. Esta parroquia fue hasta su desaparición iglesia madre de muchos de los templos de esta parte suroccidental de La Jara.

Fuente y abrevadero de Corralrubio

Otro núcleo que daría más tarde lugar a la formación de nuestro pueblo es Santa María de Barbarroya. Solamente queda la iglesia, cuyo edificio es hoy un pajar donde se podía contemplar una escultura de probable origen ibérico ya destruida. Al final de la Edad Media se va poblando una “aldea nueva” que más tarde toma el apellido de Barbarrroya,  aunque hay un tercer despoblado, Corralrubio, que también incrementó con sus vecinos la población de Aldeanueva. Este es pueblo jareño y por tanto, hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX, perteneció a las antiguas tierras de Talavera.

LA IGLESIA

Iglesia parroquial de Aldeanueva de Barbarroya

La iglesia destaca sobre el caserío y en ella es evidente la diferencia entre sus dos fases de construcción, la primera, más imponente por sus dimensiones, está datada en 1514 y es de estilo gótico plateresco con ábside de tres paramentos y contrafuertes rematados en bolas renacentistas. El ábside se cubre mediante bóveda de crucería con medallones en las claves. La parte más occidental, en la que se abren las dos puertas, es de construcción más modesta y está cubierta por sencillo artesonado de madera de par y nudillo, observándose embutidos en el exterior de sus muros columnas y otros elementos más antiguos que probablemente pertenecieran a la iglesia del antiguo despoblado de Santiago de Zarzuela. En la fachada oeste se abre la entrada principal  y se remata con la espadaña de dos ojos para albergar a las campanas.

CONJUNTO URBANO

Estación de Aldeanueva de Barbarroya en la Vía Verde de la Jara

También vale la pena dar una vuelta por el pueblo pues se conservan varias construcciones de cierto empaque construidas en granito con algún que otro blasón en sus portadas. Al norte del casco se encuentra la única estación en el trazado de la Vía del Hambre que se encuentra en un núcleo urbano. Construida en los años cincuenta mantiene todavía el edificio de la estación, los hangares, los muelles de carga, las viviendas de los operarios y hasta un palomar en un conjunto fantasmal que nunca vio pasar el tren. Tenemos por tanto en Aldeanueva un magnífico acceso a la Vía Verde de La Jara.

Lavadero dela fuente blanca de Aldeanueva de Barbarroya

No nos marcharemos del pueblo sin acercarnos a uno de esos lugares de encuentro que  existían antiguamente en los pueblos y que además tiene interés etnográfico y pintoresco. Se trata del lavadero de la Fuente Blanca. En él se alinean decenas de pilas labradas en granito donde acudían a hacer su colada a mano las mujeres del pueblo.  Podemos detenernos e imaginar el bullicio de este mentidero local con las ropas tendidas en vallados y juncales. Para llegar hasta él  basta preguntar en el pueblo por el lavadero.

Ermita de la Virgen del Espino en Aldeanueva de Barbarroya

ERMITA

Desde Aldeanueva podemos hacer otra pequeña excursión recorriendo un camino de unos cuatro kilómetros que nos permite acercarnos a la ermita de la Virgen del Espino. Nos encontramos ante una encantadora ermita rodeada por un peristilo en tres de sus lados, uno de ellos formado por columnas y los otros por machones. A los pies se encuentra el acceso bajo el arco central rematado por una espadaña. En su interior se encuentra la imagen de la Virgen del Espino a la que se honra con una concurrida romería el último domingo de Agosto. Recientemente se han hallado al excavar su cripta enterramientos medievales y la sepultura de un caballero protector de la ermita que luchó en los tercios de Flandes. Para llegar solamente debéis preguntar en el pueblo por la pista que, en dirección sur, nos llevará hasta la ermita.

EL CAÑÓN DEL RÍO HUSO

EL CAÑÓN DEL RÍO HUSO

Paisaje granítico en el cañón del río Huso

Vamos a seguir nuestro recorrido por el río Huso desde la estación de la vía Verde de la Jara de La Nava- Fuentes. Desde aquí podemos seguir por la ribera del río o por la vía que discurre paralela aunque a más distancia.

El paisaje sigue siendo pizarroso y de raña al principio para después hacerse granítico cuando entramos en territorio de La Estrella.

«Marmitas de gigante» formadas por el agua en el curso del río Huso

LUGARES DE INTERÉS

La encantadora sierra de La Estrella, que se levanta como un bastión en medio de la Jara Baja, conserva en la vertiente oriental su vegetación de bosque mediterráneo con arroyuelos y fuentes que riegan terrazas y huertecillos. Sus cumbres fueron siempre un lugar estratégico de observación y refugio.

En la cima de la Sierra Ancha, la mayor de las dos elevaciones que forman la Sierra de La Estrella, podemos visitar los restos del amurallamiento de un castro de la Edad del Hierro en el que es curioso observar los huecos disimulados en el grueso del muro  que servían como refugio. Probablemente, estas cuevas camufladas también fueron utilizadas como escondite por los cristianos que, tras la reconquista, se atrevían a repoblar estas tierras inhóspitas batidas por las razzias de almohades y almorávides que les obligaban a refugiarse en estas alturas que eran denominadas “ las moradas” por los esos asustados repobladores que dejaron en otras elevaciones de La Jara topónimos y murallas similares. La vista panorámica sobre La Jara desde estas alturas es impresionante.

Molino abovedado en el río Huso

En la Buha, el cerro más puntiagudo, se sitúa una explotación minera antigua. La forma del monte y la cueva minera han hecho que la fantasía popular haya querido ver un antiguo volcán en la cumbre de esta montaña.

Desde el collado que cruza el camino entre la Buha y la Sierra Ancha desciende hacia el río en dirección este un camino que nos llevará a otro paraje curioso. Se trata de la Cabeza del Conde, una elevación granítica formada en su cumbre por grandes bloques de piedra entre los que se refugiaron los hombres de la Edad del Cobre, más tarde gentes que se escondían durante los inseguros tiempos del medioevo,  bandoleros y, más recientemente, los grupos de maquis que frecuentaban La Jara, sobre todo las partidas de Quincoces. Unos quinientos metros río abajo de Cabeza del Conde podemos visitar las ruinas de un antiguo molino, situado también en un lugar muy ameno en el que durante las primaveras y comienzos del verano disfrutaremos del baño en sus tablas solitarias.

Palomar de los baños de la Retortilla

Podemos ver varios molinos con sus curiosas presas y sus balsas en el río durante nuestro trayecto. Uno de ellos se encuentra junto al paso del camino que va de Fuentes a los Baños de la Retortilla, de los que hemos hablado en otras entradas.

El valle del río Uso en este tramo bajo de su cuenca merece que nos detengamos y disfrutar de los paisajes pintorescos que impresionan por lo abrupto de las paredes de piedra que delimitan su cañón. Río abajo de la cañada que viene desde Talavera podemos visitar un puente de sillería y mampostería granítica construido por el concejo de Talavera en el siglo XVI para facilitar el paso de los muchos ganados que bajaban a los pastos extremeños. Desde este puente hasta la desembocadura del Uso en el Tajo podemos encontrar parajes de lo más agreste con formaciones graníticas donde anidan numerosas especies de pájaros y rapaces.

Puente de la Mesta sobre el río Huso

Entramos después de lleno en el cañón del río Huso, tal vez el más profundo y paisajísticamente más llamativo de La Jara.

Al final del cañón del Huso, antes de la desembocadura en el Tajo se sitúa la Ciudad de Vascos, yacimiento hispano musulmán de gran valor al que dedicaremos otras entradas.

Ciudad de Vascos y al fondo el Tajo en el reculaje del embalse de Azután en el Huso

ACABAMOS DE CONOCER LA ESTRELLA

ACABAMOS DE CONOCER LA ESTRELLA

Antes de volver al río Huso acabaremos de conocer el jareño pueblo de La Estrella

Portada sur de la iglesia de La Estrella
LA IGLESIA
La parroquia madre de esta zona de La Jara se situaba en el despoblado de Santiago de Zarzuela, en el actual término de Aldeanueva de Barbarroya pero, arruinada la iglesia y despoblado el lugar, pasó esta preeminencia a la iglesia de La Estrella de la que llegaron a depender hasta doce templos jareños bajo la advocación de Santa María de los Villares. Tal vez por esta circunstancia es la de este pueblo una de las escasas iglesias que tienen cierta monumentalidad en la comarca. Hoy se encuentra bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción y se compone de tres naves divididas en cinco tramos iguales y un sexto más corto por tres pares de columnas con capiteles sencillos. Su capilla mayor está cubierta por un alfanje octogonal con lacería mudéjar tardía en forma de estrella mientras que las naves están cubiertas por un sencillo artesonado. El coro se sustenta por tres arcos carpanel rebajados. Las dos portadas son platerescas y de cierta calidad. La del norte está precedida por un atrio moderno a tres aguas sobre columnas y realzado con medias columnas jónicas sobre un basamento decorado con rosas y hornacina de concha en la parte superior.

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