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Fotografías antigüas de las tierras de Talavera comentadas por el autor

CUANDO EL TAJO ERA FUENTE DE FELICIDAD ( 1)

CUANDO EL TAJO ERA FUENTE DE FELICIDAD

Bañistas sobre la presa de Palomarejos
Bañistas sobre la presa de Palomarejos

Hoy que es noticia un Tajo lleno de espumarajos en Toledo y putrefacción en Talavera, hay que mostrar cómo el río fue patrimonio de todos sus ribereños, que disfrutaban de una verdadera cultura fluvial que daba alegría a sus vidas. Es lo que  el catedrático aragonés Javier Gil creador de la Fundación Nueva Cultura del Agua llamaba FLUVIOFELICIDAD, en las primeras jornadas del Tajo organizadas por la Plataforma de Talavera.

Vemos aquí algunas instantáneas de esa fluviofelicidad de los talaveranos bañándose en en la playa de Los Arenales, en el Paredón, los Sifones, la Presilla o Palomarejos. He ido recogiendo imágenes de diferentes fuentes. Unas pertenecen a diferentes ciudadanos que las prestaron para una exposición de la Universidad de Mayores, otras a la familia de Pedro Pablo González y otros donantes anónimos.

Se añaden a otras entradas de esta web que podéis buscar en la pestaña de Naturaleza y Ríos o en la de fotos antiguas.

La familia González yendo a disfrutar un día en la playa de los Arenales
La familia González yendo a disfrutar un día en la playa de los Arenales
Familia disfrutando del Tajo
Familia disfrutando del Tajo
Bañistan en el Paredón, al fondo se ve la Real Fábrica de Sedas a la izquierda
Bañistan en el Paredón, al fondo se ve la Real Fábrica de Sedas a la izquierda
Cuando los niños talaveranos disfrutaban de su río
Cuando los niños talaveranos disfrutaban de su río
Otra escena de bañistas en Palomarejos, esta vez por debajo de la presa
Otra escena de bañistas en Palomarejos, esta vez por debajo de la presa
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Bañistas jugando al balón en Los Arenales
Bañistas jugando al balón en Los Arenales
La playa de Los Arenales con sus merenderos
La playa de Los Arenales con sus merenderos
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Familia disfrutando en la playa de Los Arenales
Chicas talaveranas disfrutando del río en los años 60
Chicas talaveranas disfrutando del río en los años 60

EL PUENTE DE HIERRO, FOTOS ANTIGUAS Y DESCRIPCIÓN

Fotografía de Ruiz de Luna con las primeras obras del puente de Hierro
Fotografía de Ruiz de Luna con las primeras obras del puente de Hierro

EL PUENTE DE HIERRO

 HISTORIA

 Desde mediados del siglo pasado nuestra ciudad y las poblaciones de su entorno, sobre todo las situadas en la zona sur de su ámbito de influencia, venían demandando una solución definitiva al problema crónico de las comunicaciones, que se veían obstaculizadas por el lamentable estado del Puente Viejo. Sufría éste continuos destrozos por las crecidas y los cortes consiguientes del tránsito sobre el Tajo con las pérdidas económicas que eso suponía. Benito Díaz Díaz nos cuenta en su libro sobre la Restauración en Talavera que ya en la década de 1870 hay una iniciativa encabezada por el representante en cortes del distrito talaverano, el marqués de Malpica, para conseguir la construcción de un nuevo puente que remediara la permanente precariedad del antiguo.

Obras en el primer pilar del puente de Hierro
Obras en el primer pilar del puente de Hierro

A finales del siglo XIX el problema se agrava y la movilización ciudadana intenta conseguir una solución definitiva, sobre la que muchos se muestran escépticos por el fracaso anterior de diferentes tentativas. Es el caso del cronista de la época, Ildefonso Fernández, que en su Historia de Talavera, comenta:

«Hechos están, según parece, los planos para construir otro puente de hierro, frente a la Glorieta; pero el proyecto no ha pasado de esa categoría, acaso uno de tantos ardides políticos como se suelen emplear para conseguir votos en vísperas de elecciones de diputados».

Fotografía de Ruiz de Luna con las obras del primer pilar del puente de Hierro
Fotografía de Ruiz de Luna con las obras del primer pilar del puente de Hierro

Sin embargo, en las elecciones generales de 1898, el candidato liberal, Jose Luis Gallo, gana en el distrito de Talavera y consigue llevar a efecto una de sus promesas electorales, lograr la construcción de un nuevo puente sobre el Tajo. Fue grande el alborozo de los talaveranos al aceptar el gobierno acometer el proyecto, celebrándose el hecho con repicar de campanas cuando llegó la noticia a la ciudad. José Luis Gallo fue nombrado hijo adoptivo de Talavera y a él se dedicó la calle que actualmente da acceso al puente, la antigua calle de Los Siete Linajes.

Por diversas vicisitudes políticas y administrativas se retrasa la subasta de las concesiones hasta 1901, pero tres años más tarde, en 1904,  comienzan las obras, debido este retraso, en parte, a las crecidas del río. La construcción del puente se adjudica a la Sociedad Metalúrgica Duro-Felguera que, a su vez, subcontrata las obras de “tierra y fábrica” a la empresa del constructor Félix Forero. La vivienda de este empresario se conserva todavía en la plaza de Aravaca y alberga la delegación de la Consejería de Agricultura. Es una hermosa construcción de arquitectura racionalista, con detalles de cerámica en su patio y fachada. Fue, ésta del puente, una obra innovadora para el momento y su inauguración  constituyó una noticia de alcance nacional. El hecho se convirtió en toda una fiesta popular para los talaveranos, con arcos de triunfo, fuegos artificiales junto al río y diversos actos culturales y sociales entre los que destacó la representación de una comedia alusiva al evento. La ceremonia central fue la inauguración propiamente dicha con el desfile de la comitiva de autoridades desde la estación de ferrocarril hasta el puente.

Ingenieros, contratistas y obreros haciendo los cimientos del Puente de Hierro
Ingenieros, contratistas y obreros haciendo los cimientos del Puente de Hierro

La humedad  y el tiempo habían deteriorado gravemente esta obra de ingeniería tan significativa en la historia reciente de Talavera, sufriendo además en su estructura los avatares de la Guerra Civil, que dejó huellas de los bombardeos en sus estructuras metálicas. El puente ha sido recientemente restaurado por la Consejería de Obras Públicas y se ha rebautizado con el nombre de puente Reina Sofía pintándole de color rojo.

Ceremonia de inauguración del puente de Hierro
Ceremonia de inauguración del Puente de Hierro

DESCRIPCIÓN

El Puente de Hierro tiene una longitud total de 426 metros, está dividido en diez tramos metálicos de 41 metros de luz que se construyen en hierro y acero. La  estructura se desliza sobre cojinetes de acero que, a su vez, se apoyan en  nueve pilares y dos estribos de mampostería que se fundamentan sobre hormigón. Los paseos vuelan de la estructura y la iluminación se realiza a base de farolas de época.

Los curiosos visitan el puente de Hierro en foto de Ruiz de Luna
Los curiosos visitan el puente de Hierro en foto de Ruiz de Luna

FOTOS ANTIGUAS Y DESCRIPCIÓN DE LA IGLESIA DE SAN MIGUEL

SAN MIGUEL

Fragmento de una fotografía de Ruiz de Luna donde se observa la torre de San Miguel a las orillas del arroyo de la Portiña antes de su soterramiento. Se observan los huecos del campanario con el arco de herradura de claro sabor mudéjar
Fragmento de una fotografía de Ruiz de Luna donde se observa la torre de San Miguel a las orillas del arroyo de la Portiña antes de su soterramiento. Se observan los huecos del campanario con el arco de herradura de claro sabor mudéjar

HISTORIA

En el siglo XVIII, decía refiriéndose a su iglesia el cura de San Miguel: « Esta parroquia es la más antigua de todas, como lo manifiesta su fábrica y lo acredita su preferencia en el orden de mangas en las procesiones, en las Mondas y demás. Es también la mayor de todas, tiene cuatrocientos vecinos como consta de matrícula. Es la única del pueblo que no tiene servidumbre de patronato ni en las capillas ni en los altares.»

En efecto, fue esta iglesia de las más antiguas de Talavera y ya figura en documentos mozárabes del siglo XIII. Inicia en el siglo XVII una lenta decadencia hasta que se agrega a la de El Salvador en 1842 y, debido a su paulatino abandono, se arruina en 1855 pasando a convertirse en almacén de maderas.

Era una parroquia poderosa que llegó a tener hasta treinta capellanías. De ella dependía un colegio de gramáticos fundado en 1603 para la formación de ocho niños. También estaban bajo su influencia el Convento de Santo Domingo (antes parroquia de San Ginés) y el Convento y Hospital de San Juan de Dios.

Fragmento de una fotografía aérea de 1937 donde se observa el templo todavía completo en su estructura
Fragmento de una fotografía aérea de 1937 donde se observa el templo todavía completo en su estructura

Dice la historia de Talavera de Francisco de Soto que: «a los pies de la iglesia hay un arco grande de ladrillo, el cual sirvió antiguamente para que unas beatas que vivían allí junto pudieran entrar en la iglesia a oír misa y el oficio divino sin salir a la calle, porque eran muy recogidas, y grandes siervas de Dios; y después que dieron la obediencia a la orden de San Francisco, se puso una reja de hierro en este arco, y desde allí oían misa y confesaban y, por estar tan cerca de esta iglesia, las llamaban las Beatas de San Miguel, a quien en esta villa estimaban mucho…Estuvieron allí por espacio de 112 años y después se pasaron junto a la iglesia de S. Salvador, y tomaron el hábito de la Concepción, y pusieron por nombre a la casa de la Madre de Dios»

La torre en su estado actual, abajo a la derecha se observan algunos arcos de ladrillo de claro mudéjar
La torre en su estado actual, abajo a la derecha se observan algunos arcos de ladrillo de claro mudéjar

 DESCRIPCIÓN

 Quedan escasos restos del templo que, como tantos otros de Talavera, estuvo en su mayor parte edificado en estilo mudéjar. En una fotografía cedida por el Archivo Municipal, se puede todavía observar cómo la torre pegada al segundo recinto amurallado conserva el campanario y donde las estructuras similares a grandes almenas que hoy la coronan no son tales sino que en realidad se trata de los pilares que sostenían la techumbre de la torre compuesta de tres cuerpos. Otra estructura todavía en pie por estar reutilizada como vivienda, es el pórtico sur del templo, del cual se percibe, embutidas en el muro, la arquería y las columnas que lo formaban. Todavía el conde de Cedillo alcanzó a ver el edificio en pie y nos lo describe así:

Es un templo de tres naves con sendos ábsides de cabecera y una torre campanario a los pies del lado del poniente. Los ábsides son semicirculares. Al exterior están muy reformados y embebidos entre el caserío; al interior conservan restos de galerías decorativas de arquillos de medio punto. La torre ancha y no alta, es de mampostería y sillería y en su parte superior de ladrillo. En las caras de este cuerpo superior muestra arcos de ojiva túmida, unos inscritos en alfices y otros no.

El templo es espacioso y sus naves están separadas entre sí por arcos apuntados que apoyan en pilares de fábrica. Las techumbres son artesonados de limas mohamares con parejas de tirantas y ménsulas labradas.

Se deduce por esta descripción que la planta del edificio sería muy similar a la de San Clemente, con sus tres ábsides y un artesonado mudéjar. La torre se encontraría a los pies, donde también se situaría el acceso al convento de las monjas que luego tomarían el nombre de la Madre de Dios. En la capilla mayor estaba la pintura de la Quinta Angustia y en las capillas laterales el altar del Cristo y el de San Ildefonso decorado con azulejos. En la fachada sur se abriría una puerta con el pórtico que todavía hoy se puede observar reutilizado como vivienda.

Pórtico de la iglesia de San Miguel reutilizado como vivienda
Pórtico de la iglesia de San Miguel reutilizado como vivienda

Entre las antiguas imágenes que enriquecían el patrimonio de esta iglesia se encontraba una de Nuestra Señora del Socorro, muy venerada en la ciudad. Se encomendaban a ella las mujeres embarazadas para no tener problemas durante su gestación y parto. En varios textos antiguos se hace referencia a un supuesto milagro protagonizado por esta imagen que, según cuentan esos relatos, sanó a una tal Ana de Olea cuando, inválida y apoyada sobre unas muletas, se estaba encomendando a la Virgen del Socorro.

Otra imagen muy venerada en Talavera y que también formaba parte del patrimonio de esta parroquia, fue una talla de Ecce Homo que anteriormente se encontraba en el convento de los jesuitas, la cual ellos mismos trajeron desde Roma y más tarde, cuando fueron expulsados de Talavera, pasó a esta parroquia de San Miguel. Contaba una tradición local que esta imagen habló a un hombre mientras oraba ante ella.

Planta de la iglesia de San Miguel
Planta de la iglesia de San Miguel

En el muro del lado del evangelio en la capilla mayor había pintado un fresco de la Quinta Angustia sobre una antigua sepultura con blasones, uno con cinco flores de lis, otro con seis roeles y el tercero con un lobo atado a un árbol que exhibía la inscripción: AQUÍ YAZEN SEPULTADOS LOS HONRADOS RODRIGO DE SESÉ, EL QUAL FINÓ A XXV DÍAS DEL MES DE MAYO AÑO DEL NACIMIENTO DE NUESTRO SEÑOR JESSXPO DE MCCCC E NOUENTA ANOS. Este Rodrigo de Sesé fue un noble de linaje aragonés que desempeñó sus funciones de alcalde de Talavera con fama de rectitud en el cargo y que a su vez tuvo hacia 1330 otro antepasado, también alcalde, llamado Miguel Pérez de Sesé. Dejó a la iglesia, además de la pintura, varios objetos litúrgicos para decir misa, un olivar para el aceite de la lámpara y «cuarenta cuentas de calcedonia y un agnus dei que se pusieron en el Santísimo Sacramento». El patronazgo de esta capellanía vino a parar a los Loaysa y Girón que unieron sus apellidos en D. García de Loaysa y Girón, arzobispo de Toledo.

Ventana ajimez de la torre de San Miguel
Ventana ajimez de la torre de San Miguel

Sabemos también que se levantó «un altar delante del arco que está a la mano derecha como se entra en la capilla mayor con advocación de San Ildefonso muy adornado de azulejos» y que «en la parte de la epístola desta yglesia ay otra capilla adonde está un crucifijo antiguo muy devoto de bulto a donde acude mucha gente a reçar». Puede que tuviera que ver con el que se describe en el siglo XVIII al referir el párroco que «Inmediato a la parroquia, en el muro exterior del pueblo, hay un postigo que llaman Vengamedel, por donde se dice que se ganó Talavera a los moros. Encima de este postigo hay un adorno y altar de una imagen de Ecce Homo mui milagrosa , con título de Cristo de la Salud, de donde tomó principio la devoción del Santísimo Cristo que se venera en la iglesia.»

 CURIOSIDADES, FIESTAS Y COFRADÍAS

Había en este antiguo templo numerosas lápidas en piedra y pizarra que pertenecían a enterramientos de numerosos nobles y caballeros medievales. Uno de ellos debía estar sepultado en la entrada ya que, según cuentan diversas fuentes:

«Excavando en el portal principal de la parroquia para hazer una sepultura, se encontró un sepulcro de una sola piedra, que hoy sirve de pila a un pozo del jardinito de la iglesia, y dentro de él unos huesos, unas espuelas de oro, un espadín con puño de oro y contera de lo mismo, con lo que se hizo el cáliz mejor que hay, sin haverse podido descubrir qué personaje era» (Relaciones de Lorenzana 1782)

Fotografía de la iglesia de San Miguel de los años 40
Fotografía de la iglesia de San Miguel de los años 40

En esta iglesia se fundó la cofradía del Patrocinio de San José. Se celebraba fiesta desde 1477 con «procesión solemne y muy adornada», se llevaba en andas el santo acompañado de muchos clérigos y de los cantores y chirimías de la Colegial, «estando compuesta ese día la Yglesia de ricas colgaduras y muy perfumada de olores». Parece que la imagen vino a parar a esta parroquia desde las ruinas de su ermita, que se hallaba en la zona situada entre el casco urbano y la Virgen del Prado, cuando, después de perderse este edificio, se fundó una cofradía que permitió continuar con el culto.

Otra fiesta relacionada con esta iglesia era la del Santo Ángel de la Guarda. El primero de mayo acudía en pleno el ayuntamiento en procesión a San Miguel desde la Colegial y había sermón muy solemne. En la fiesta de las mondas correspondía un toro a esta parroquia y se lidiaba en la placita que actualmente lleva su nombre. Se celebraban también dos días de fiesta a San Ildefonso, uno de ellos patrocinado por un indiano llamado Lorenzo de Adrada.

la iglesia de San Miguel en el dibujo de Van der Wingaerde del siglo XVI
la iglesia de San Miguel en el dibujo de Van der Wingaerde del siglo XVI

En el ámbito parroquial de San Miguel se encontraban la ermita de Santa Apolonia y un paraje conocido como San Antolín en el que se localizó en un principio el convento de las monjas benitas.

Gabriel Alonso de Herrera, autor de un tratado de agricultura que le convirtió en el precursor de las ciencias agrícolas y ecológicas en España fue uno de los clérigos ilustres de esta parroquia de San Miguel donde ejerció su sacerdocio como beneficiado al final de su vida.

Fernando de Rojas, autor de la Tragicomedia de Calixto y Melibea, fue feligrés de esta iglesia dándole la extremaunción el cura de la misma.

EL ARCO DE SAN PEDRO

EL ARCO DE SAN PEDRO

Dibujo sobre fotografía del siglo XIX. Se ve sobre el arco la imagen gótica de la Virgen que se ve adosada a uno de los muros de la ermita del Prado
Dibujo sobre fotografía del siglo XIX. Se ve sobre el arco la imagen gótica de la Virgen que se ve adosada a uno de los muros de la ermita del Prado

Aunque hoy solamente nos queda el nombre de una calle,  el Arco de San Pedro era en realidadr  la más monumental de todas las puertas del primer recinto amurallado, la puerta de San Pedro.

Fue derribada en 1885 y se apoyaba en la antigua muralla árabe aunque modificada y agrandada en varias ocasiones. De una de estas reconstrucciones tenemos referencias, concretamente de la reforma que realizó el Cardenal D. Pedro González de Mendoza, cuyo escudo aparecía sobre la puerta que, además, estaba dotada de rastrillo para asegurar el acceso. El padre Fita refiere que había en esta puerta una inscripción que decía: «Esta puerta mandó alçar el cardenal nuestro Señor el año de MCCCCXCIIII años, siendo corregidor el comendador Juan de Horosco».

Detalle de una fotografía de Ruiz de Luna con la puerta ya derribada. Al fondo se ve la iglesia de san Pedro que da nombre al arco y a la derecha en primer plano la primitiva torre del reloj y detras una torre albarrana pegada a la antigua puerta de la muralla pero relleno el vano de construcciones posteriores
Detalle de una fotografía de Ruiz de Luna con la puerta ya derribada. Al fondo se ve la iglesia de san Pedro que da nombre al arco y a la derecha en primer plano la primitiva torre del reloj y detras una torre albarrana pegada a la antigua puerta de la muralla pero relleno el vano de construcciones posteriores

Su estructura declara la época de la reforma ya que en los dibujos que han llegado hasta nosotros se aprecia que la puerta es construcción típica del siglo XV con su arco carpanel y su decoración de bolas con tres pináculos. Sobre el central de ellos se situaba una imagen gótica de la Virgen con doselete, actualmente está adosada a uno de los muros del interior de la Ermita de la Virgen del Prado.

Imagen de la Virgen que se encontraba sobre el arco de la puerta de San Pedro
Imagen de la Virgen que se encontraba sobre el arco de la puerta de San Pedro

También decoraban la puerta algunas pinturas de temas religiosos alusivos a la Eucaristía que, según dice el padre Fita, habrían sido pintadas en el siglo XVI o el XVII: «en la cúspide representa la custodia del sacramento, con varias figuras a los lados y en las gradas inferiores: ya alegóricas como la Fe; ya históricas como Santo Tomás de Aquino, el noble autor del Pange Lingua, ya bíblicas en fin y muy adecuadas, de mayor tamaño que el natural, como David con su arpa y Moisés con el rótulo profético, tomado del Deutoronomio, XVIII, 15».

Arco de San Pedro visto desde la antigua iglesia, luego almacenes Moro y hoy Merkamueble. Es curiosa la galería que ocupaba la parte superior en ambos lados.
Arco de San Pedro visto desde la antigua iglesia, luego almacenes Moro y hoy Merkamueble. Es curiosa la galería que ocupaba la parte superior en ambos lados. Por él accedía el relojero de la torre.

En los lienzos de muralla inmediatos, había alguna inscripción epigráfica romana dedicada a Pompeyo. Sobre la cimentación de una de las torres que protegían esta puerta se construyó la antigua torre del Reloj y sobre el arco discurría un pasadizo para dar acceso al relojero.

Arco de San Pedro con los comercios de su entorno

En una casa particular, que tenía a la inmediata torre albarrana formando parte de su estructura, existía todavía en el siglo XVIII una tinaja, cuyo dibujo realizó  Pedro Guerra y que muestra su escritura árabe

Tinaja árabe hallada en el arco de San Pedro
Tinaja árabe hallada en el arco de San Pedro

EL DESAPARECIDO CONVENTO DE LA TRINIDAD

LA TRINIDAD

Fotografía de uiz de Lunade la actual calle y plaza de la Trinidad con el convento al fondo
Fotografía de Ruiz de Luna de la actual calle y plaza de la Trinidad con el convento al fondo

 HISTORIA

 Varias de las historias inéditas de Talavera hacen referencia a la antigüedad de este monasterio que se fundó en 1430, según tradición popular, sobre una ermita que se remontaba a tiempos visigodos. Poco más se sabe sobre sus orígenes pues parece que durante un incendio desatado en un mesón cercano llamado «de las Tres Puertas», llegó el fuego al archivo quemándose todas las antiguas escrituras y documentos que «en la celda del ministro se custodiaban».

Fachada del convento de la Trinidad en su lado de la calle del mismo nombre

Según Francisco de Soto, cuando los frailes vinieron a asentarse en Talavera se hospedaron en casa de un médico de la ciudad y la frecuentación del modesto convento por «grandes predicadores y confesores espirituales, que con el ejemplo de su virtud y enseñanza aficionaron a los naturales de tal calidad, que con sus limosnas fue creciendo el edificio, hasta que llegó al estado y forma que hoy tiene.»

Llegó a ser una de las grandes casas de la orden trinitaria celebrándose en este cenobio numerosos capítulos provinciales a los que acudían  los prelados de Castilla y Andalucía. Era la sexta fundación de la orden en  antigüedad.

La Desamortización  pone en venta sus edificios, la Huerta de los Trinitarios y el llamado corral de los Carneros. Su último destino fue el de fábrica de harinas antes de que, lamentablemente, se convirtiera en bloque de viviendas. Solamente dos portadas de acceso se conservan como entradas del inmueble.

La Trinidad cuando era fábrica de harinas en fotografía aérea de los años 60
La Trinidad cuando era fábrica de harinas en fotografía aérea de los años 60

DESCRIPCIÓN

La iglesia tenía considerables dimensiones y un crucero capaz y suntuoso. Se hallaba adornada por numerosas capillas con sus retablos utilizándose la capilla mayor para enterramiento de los miembros de la noble y antigua estirpe talaverana de los Duque de Estrada.

Una de las capillas de la iglesia alojaba a la cofradía de la Concepción que antes radicaba en la iglesia de San Pedro. Por este motivo se celebraban solemnemente las fiestas de la Purificación, la Anunciación y la Concepción en la iglesia del monasterio.

Final de la calle San Francisco y al fondo fachada de la Trinidad
Final de la calle San Francisco y al fondo fachada de la Trinidad

Otra capilla de la que al menos conservamos la imagen es la de la Virgen de la Soledad que era protagonista de «dos procesiones a que concurría mucho número de gentes; la primera se hacía el segundo domingo de cuaresma por la tarde a Nuestra Señora del Prado y había sermón. La segunda se hacía en Viernes Santo por la noche con muchas luces y muy devotas insignias». Hoy día la imagen es custodiada en la iglesia de Santiago.

Los franceses se cebaron en sus destrozos con este monasterio «cuyas celdas en número de sesenta, oficinas, cocina, refectorio, coro refectorio, órgano, el precioso retablo del altar mayor, archivo, puertas de la iglesia y de la sacristía y el hermoso palenque de piedra que daba acceso a este templo fue todo derribado, saqueado, incendiado y destruido».

Detalle de la portada del antiguo convento en uno de los edificios que ocupan su lugar en la calle de San Isidro
Detalle de la portada del antiguo convento en uno de los edificios que ocupan su lugar en la calle de San Isidro

En los testimonios gráficos que aún conservamos se puede percibir el edificio como una gran construcción en ladrillo que presenta un buen crucero y la espadaña junto a la fachada suroeste que se remata con un frontón. Las portadas que se conservan están decoradas con la cruz de los trinitarios en los escudos y dinteles. El templo fue seguramente reformado y ampliado en el siglo XVII, como se deduce del dibujo de Van der Wingaerde, donde presenta dimensiones y aspecto más modestos, sin la capilla mayor ni el crucero.

Vista parcial del dibujo de Vander Wingaerde donde aparece el el siglo XVI el convento de La Trinidad con una construcción más modesta
Vista parcial del dibujo del siglo XVI de Van der Wingaerde donde aparece marcado con una E  el convento de La Trinidad con una construcción más modesta

 CURIOSIDADES Y PERSONAJES

 Entre los miembros de la familia de los Duque de Estrada, protectora del monasterio de La Trinidad, destacó Fernando Duque de Estrada que fue maestresala de los Reyes Católicos, ayo del príncipe D. Juan y más tarde mayordomo de Juana la Loca, embajador en Francia y después en Inglaterra donde negoció el matrimonio de la princesa Catalina con Enrique VIII. El palacio de la familia ocupaba el solar del actual «Casino». Puede que la confianza de los monarcas con este hombre influyera en el hecho de que a su paso por Talavera, Isabel y Fernando pernoctaran en este convento.

Fotografía del antiguo teso de ganados que llegaba hasta la actual calle de San Isidro quedando el convento de la Trinidad casi en las afueras
Fotografía del antiguo teso de ganados que llegaba hasta la actual calle de San Isidro quedando el convento de la Trinidad casi en las afueras

La fundación de los conventos trinitarios tenía como primer objetivo el rescate y atención de los cautivos tomados por los musulmanes a los cristianos. Había en el monasterio un Santo Cristo del Rescate al que los talaveranos tenían gran devoción y se le atribuían numerosos milagros, parece que la imagen fue rescatada por un trinitario de Talavera que lo trajo de Argel. Se le hacía fiesta especialmente ceremoniosa en el mes de Septiembre. Otra procesión solemne de todo el cabildo venía al convento el día de la Sma. Trinidad y los escribanos de la ciudad custodiaban aquí el santísimo los días de Jueves y Viernes Santo.

FOTOS ANTIGUAS DE LA ESTACIÓN DE AUTOBUSES

FOTOS ANTIGUAS DE LA ESTACIÓN DE AUTOBUSES

Estación de autobuses a finales de los sesenta
Estación de autobuses a finales de los sesenta. En la esquina una tienda de repuestos. Algunos azulejos decoraban la fachada

 

 

En fotografías antiguas podemos ver cómo a principios del siglo XX paraban coches de viajeros en la plaza del Reloj, también décadas más tarde camiones y autobuses paraban en el entorno de la Plaza de España. Pero es a mediados del mismo siglo cuando se construye la estación de autobuses.

El solar donde actualmente se sitúa el Corte Inglés y el hotel,  en cuyo sótano se sitúa la actual estación, estuvo la primitiva estación de autobuses.

La estación fue el centro neurálgico de la ciudad durante los boyantes años setenta con los edificios cercanos de la cafetería Tresku, la Bombonera, que permanecía abierto 24 horas, el hotel Arellano etc…

El edificio oscuro del fondo es el de Tresku, todavía hoy en pie, la estación de autobuses en color crema, enfrente el aparcamiento de la Bombonera. más acá el hotel Arellano luego ocupado su solar por "las Marys". En primer plano la gasolinera de González y Morales y enfrente el kiosco neo mudéjar donde se vendían entradas para espectáculos taurinos y otros.
El edificio oscuro del fondo es el de Tresku, todavía hoy en pie, la estación de autobuses en color crema, enfrente la Bombonera. más acá el hotel Arellano luego ocupado su solar por «las Marys». En primer plano la gasolinera de González y Morales y enfrente el kiosco neo mudéjar donde se vendían entradas para espectáculos taurinos y otros.

Las gentes que entonces llegaban al reclamo comercial de Talavera, tratantes, ganaderos y las gentes del trapicheo talaverano tenían en la zona su punto de encuentro, así como otras gentes como trileros, algún timador en busca del paleto incauto y otros  que buscaban encuentros sexuales de todo tipo.

La estación de autobuses y el hotel Arellano.

Según entrabas por la puerta principal de viajeros, situada en la fachada sur, dando a la carretera de Madrid, hoy avenida de Extremadura. A la entrada se situaba a la izquierda la cafetería también centro de encuentro de viajeros y transeúntes. Enfrente la tienda cerámica y flores de Caballero y la papelería de Ramiro Gómez.

La estación vista desde el edificio de La Paz en construcción. Se ven los hangares, los talleres a la izquierda y la caseta de control a la salida
La estación vista aérea de la estación. Se ven los hangares, los talleres a la izquierda y la caseta de control a la salida

Luego se accedía al hall, donde se encontraban las taquillas y la consigna con un ir y venir de gentes incesante. Además había una peluquería, una tienda de dulces, gestoría, una tienda de lotería, Radio América, Kazán y otros establecimientos que no recuerdo. En los pisos superiores se situaba el hotel y salones donde se daban comidas de diferentes eventos.

Vista aérea en la que se ve el edificio de La paz en construcción y la estación de autobuses detrás, al fondo, al otro lado del paseo de los arqueros el cine del prado hoy desaparecido
Vista aérea en la que se ve el edificio de La paz en construcción y la estación de autobuses detrás, al fondo, al otro lado del paseo de los arqueros el cine del prado hoy desaparecido

Luego se accedía a los andenes donde Sepulvedanas, Doaldis, Auto Res, El Galiano, la Campillana, la jareña y otras muchas «rápidas» y «empresas» daban servicio a nuestra gran comarca antes de que nos la desguazaran. A la salida de los autobuses había una garita de control que se ve en alguna de las fotos que adjuntamos.

Avenida de Toledo. A la derecha la fachada oriental de la estación de autobuses
Avenida de Toledo. A la derecha la fachada oriental de la estación de autobuses
Los autobuses en los andenes de la estación
La estación de autobuses desde el oeste. Todavía no se ha construido el edificio de Telefónica cuyo solar se ve en primer plano en la calle Muñoz Urra
Andenes de la estación de autobuses

FOTOS ANTIGUAS DE LA CALLE MESONES

FOTOS ANTIGUAS DE LA CALLE MESONES

Comentamos aquí fotografías de la calle Mesones o Medellín, una vista desde el norte de ediciones Campos y otra de Ruiz de Luna desde el sur

Calle Mesones fotografiada desde la Plaza del Potro
Calle Mesones fotografiada desde la Plaza del Potro en la colección de postales de Ediciones Campos

Esta calle es uno de los ejes principales del urbanismo de la antigua Talavera. Va desde la Plaza del Reloj (y la puerta principal de la ciudad que era el Arco de San Pedro) hasta la Puerta de Zamora.

Atraviesa los Arrabales Nuevos que se encontraban entre el primer recinto amurallado y el segundo, que discurría paralelo a la Cañada de Alfares y que se abre en la Puerta de Zamora por donde entraban y salían los viajeros que venían desde el norte. No olvidemos que Talavera es lo que es porque se encuentra junto al vado del Tajo más cercano al puerto del Pico, la vía natural que comunicaba las dos mesetas para el paso de personas, ganados y mercancías. Es curioso que el nombre aluda a Zamora y no a Ávila como ciudades de referencia al norte de Talavera durante la Edad Media, y de hecho la calle aparece también en documentos medievales como calle de Zamora. Dejaremos esta puerta y el extremo norte de la calle para otro capítulo.

Durante los siglos XV y XVI alojó la casa que hacía esquina con la plaza del Reloj la Audiencia o juzgado y alguna otra dependencia municipal.

Se llamó también calle Medellín, desde 1888 hasta 1937, pues se dirigía hacia el cerro de ese nombre, donde tuvo lugar la Batalla de Talavera.

En ella se encontraban numerosas pensiones y mesones para los muchos viajeros que transitaban por la ciudad, pero también fue una calle muy comercial donde se encontraban establecimientos entre los que hemos conocido el del sugerente nombre de Berlín Industrial, «Resti», la sombrerería de Viuda de Cándido Martín, la pastelería Marfil, el Mesón del Potro (en la pequeña plazuela que es prácticamente un ensanchamiento de la calle en su intersección con el Baño y Ramón y Cajal).

Casa palaciega en la esqueina Mesones-Ramón y Cajal. Actualmente ha sido muy reformada y no queda nada del blasón, aunque en el interior del edificio actual sí queda el patio típico talaverano con sus columnas.

La otra vieja plaza alberga la iglesia de Santiago, de la que hablaremos más ampliamente. Al otro lado estaba la plaza que albergaba el cine Calderón, que formaba parte antes de un convento franciscano.

Al final de la calle se encontraba una institución tan emblemática como es la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera construcción mudéjar fatalmente destruida en los años 80 para hacer el bodrio que hoy ocupa su lugar, junto a la puerta de Zamora. De ambos monumentos también mostraremos imágenes antiguas en otra entrada de nuestro blog.

Detalle de la calle Medellín con la antigua torre del reloj al fondo y los tradicionales albañales surcando el centro de la vía
Detalle de la calle Medellín o Mesones con la antigua torre del reloj al fondo y los tradicionales albañales surcando el centro de la vía

Todavía se conservan algunos edificios de arquitectura tradicional, como el que hoy día se encuentra justo frente a Santiago construido en ladrillo, aunque en estas fotos se muestra una arquitectura tal vez más rica que la actual, con grandes miradores y balconadas, así como algunos edificios decorados con arquitecturas fingidas pintadas en sus muros.

Calle Mesones desde la Plaza del Reloj en fotografía de Ruiz de Luna
Calle Mesones desde la Plaza del Reloj en fotografía de Ruiz de Luna

Si observamos el detalle de la segunda foto vemos el rótulo que anuncia la «Posada del Fresco de Sotero, El Extremeño», mercancía tan talaverana como los botijos colgando a la entrada de un comercio. También se lee un rótulo que anuncia a un sastre , tres personajes rústicos con su faja y su montera con dos de ellos conduciendo dos borricos con su carga. En la Plaza del Potro se ve el rótulo de otro establecimiento de un tal García. En el centro de la calle, el consebido albañal y al fondo la iglesia de Santiago.

Detalle de la fotografía de Ruiz de Luna
Detalle de la fotografía de Ruiz de Luna

FOTOS ANTIGUAS DE LA CALLE SAN FRANCISCO

Calle San Francisco desde la plaza del Reloj en los años 60
La calle de San Francisco con el café Español en los años 30
Calle de San Francisco con el Metro Chico a la derecha

FOTOS ANTIGUAS DE LA CALLE SAN FRANCISCO

Presentamos hoy en nuestra sección de fotos antiguas algunas de las que tienen como protagonista a la popular y comercial calle de San Francisco. También ampliamos algunos de sus detalles para ver tipos de la época y algunas curiosidades.

Calle San Francisco en fototografía de Ruiz de Luna
Calle San Francisco en fototografía de Ruiz de Luna

El primer nombre conocido de la calle San Francisco, según Pedro Gayarre nos dice en su obra sobre el urbanismo talaverano en el siglo XV y XVI, es el de calle de las Ollas, lo que nos habla ya entonces, antes del apogeo de la cerámica talaverana, de una importante actividad alfarera en la ciudad.

El nombre que más tiempo ha llevado esta importante arteria es el actual de calle San Francisco debido al convento que allí se alojó y cuya iglesia luego quedó como iglesia parroquial de Santa Leocadia y Santa Eugenia y luego simplemente iglesia de San Francisco.

Final de la calle San Francisco con la antigua torre del Reloj al fondo y detrás la torre albarrana del Arco de San Pedro. Principios del siglo XX

Aunque también llevó mucho tiempo el de Calle de la Zapatería o Zapaterías, actividad que hasta muy recientemente ha tenido varios establecimientos en la misma.

Durante algún tiempo se llamó en el siglo XIX calle de Pi y Margall, presidente de la primera república

Tipos a la puerta de un comercio a la entrada de la calle de San Francisco, junto a la plaza del Reloj
Tipos a la puerta de un comercio a la entrada de la calle de San Francisco, junto a la plaza del Reloj. Los niños y su actitud, especialmente la del de la izquierda, no tienen desperdicio. Se ve algún rótulo comercial, como el de la sombrerería Vidal

La calle de San Francisco ha sido siempre una calle eminentemente comercial, es esa calle central con numerosos comercios que hay en todas las ciudades españolas y que en muchos casos es la «calle Real» por ser en general vías de comunicación principales para el acceso a la ciudad.

Nuestra calle partía de la actual Cañada de Alfares, frente a la Trinidad. Su comienzo era una de las puertas principales del segundo recinto amurallado. la puerta de Toledo, llamada así por ser el acceso de los que venían a Talavera desde la Imperial Ciudad, y luego desde Madrid.  También tenemos que decir que en realidad finalizaba frente a la puerta principal del primer recinto murado, una puerta musulmana monumental llamada luego Arco de San Pedro, lo que apoya la importancia de esta calle en el entramado urbanístico histórico de nuestro pueblo.

Estos que van a a continuación son muchos de los comercios de la calle San Francisco que recuerdo, aunque algunos solo por referencias de otros talaveranos mayores que yo.

Acera este:

Bar Chico, hasta hace poco Calzados  Cortés, Comercio Casa Tomás, Fotos Lafuente, Teléfonos, Correos, Cine Coliseum, Club Taurino ( en el callejón junto al coliseum), Banco Central, Carrión, Mi Tienda, La Exposición, Pinilla, Casa Tene, Nicanor Flores

Acera Oeste:

Viuda de Cruz confitería, tejidos y confección Laureano Prieto, Óptica Poly, alpargatería La Carroza, tejidos El Paraíso, Ferretería Santa Cruz, Imprenta Ébora, Almacenes Imperio, Fotógrafo Antoranz, calzados Cortés. Banesto, Vargas, Estilo, Ramiro Gómez, Lamagrande, Ivarte, Círculo de Labradores (luego Banco Central)

Son curiosas las pequeñas tiendas adosadas a la iglesia que son además herederas directas de los tenderetes de palo y lonas que se instalaban pegadas a los muros y murallas durante la Edad Media para luego ir consolidándose como construcciones menos precarias.

Calle San Francisco en su extremo de La Trinidad.
Calle San Francisco en su extremo de La Trinidad.

Vemos los albañales discurrir por las calles entre el empedrado y los floridos balcones talaveranos que han cantado sus poetas, Rafael Morales y Joaquín Benito de Lucas. En la foto se ve al fondo el convento de la Trinidad y diversos personajes que deambulan a principios del siglo XX . Algunas tiendas exhiben  sus productos textiles a la puerta de los establecimientos.

En el detalle inferior vemos a dos de esos personajes rústicos con sus varas de vaqueros o tratantes, sus grandes fajas, su montera y sus blusones  bordados en la pechera que me sugieren a las que actualmente utilizan en Parrillas como traje tradicional.

Tipos con atuendo tradicional pasean por la calle San francisco

Plaza de San Francisco, antiguo bar frente a la torre de la iglesia
Plaza de San Francisco, antiguo bar frente a la torre de la iglesia

Esta es la parte de la calle frente a la torre de la iglesia de San Francisco en la que observamos un elegante bar de principios de siglo con los parroquianos en la terraza y frente a ellos la torre con un soportal de entrada hoy desaparecido y que puede ser el que que los frailes solicitaron  permiso al concejo para su construcción.

Iglesia de san francisco con el soportal hoy desaparecido
Iglesia de san francisco con el soportal hoy desaparecido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En esta fotografía de la calle San Francisco tomada a la altura de la iglesia es una muestra magnífica de todo el patrimonio arquitectónico que hemos perdido en Talavera, casas de lujosa factura en esta vía

 

Clientes en la terraza de un bar en la calle San Francisco
Clientes en la terraza de un bar en la calle San Francisco a principios de siglo
Calle de San Francisco desde la entrada de la iglesia del mismo nombre
Calle de San Francisco desde la entrada de la iglesia del mismo nombre

principal, aunque coexistan con los albañales y el empedrado de las calles por donde transitan los carros y los animales de los que se ven algunos excrementos.

Asfaltando la calle San Francisco. Todavía está en pie al fondo a la derecha el convento de la Trinidad
La oficina de correos en los años 20

CUANDO LA LUZ LLEGÓ A TALAVERA

CUANDO LA LUZ LLEGÓ A TALAVERA

Central eléctrica situada sobre los antiguos molinos del puente. Se ven los precarios postes con palomillas de las primitivas conducciones eléctricas
Central eléctrica situada sobre los antiguos molinos del puente. Se ven los precarios postes con palomillas de las primitivas conducciones eléctricas

Las presas o azudas que, al menos desde tiempos árabes, servían para mover las piedras de molino que molturaban los cereales de la fértil vega talaverana, constituían una base inmejorable para aprovechar la energía hidráulica del Tajo en la producción de energía eléctrica. Por eso no es extraño que solamente seis años después de que Thomas Alba Edison iluminase con lámparas de incandescencia el Mento Park de Nueva York, se alumbrara por primera vez con luz eléctrica la Plaza de la Constitución, hoy del Reloj, de Talavera.

Antiguo rótulo de Hidroeléctrica en la central de los molinos de Arriba

Según nos cuenta Julián Quiroga, trabajador del sector eléctrico talaverano e investigador del mismo, el 18 de Noviembre de 1886 se trató en el ayuntamiento talaverano, regido a la sazón por don Justiniano Luengo, de la concesión del servicio de alumbrado público a los hermanos Miguel y Vicente Fernández Santamaría. La fuerza motriz se tomaría de los molinos del puente Viejo y se conduciría por las calles de Puerta del Río, San Bernardo, plazas de San Pedro y Villatoya y Arco de San Pedro, para instalar en la plaza del Reloj una lámpara de cinco bujías que iluminaría la misma desde la puesta del sol hasta la una de la madrugada. En 1891 la misma empresa extiende la red eléctrica a otras calles talaveranas mediante corriente alterna y transformadores que permitían una corriente de 110 voltios.

Detalle del edificio de la central eléctrica del Puente
Detalle del edificio de la central eléctrica del Puente

Se trata de una de las primeras instalaciones de España junto a la de Gerona,propiedad de la misma empresa y considerada como una instalación ejemplar en Europa. En lo que sí parece que Talavera fue pionera, pues no se conoce otra instalación anterior, es en el transporte de corriente alterna de alta tensión, con un recorrido de unos 800 metros desde los molinos del Puente hasta la plaza. Todavía se conservan perdidas por el casco urbano palomillas con aisladores de porcelana de aquella primitiva instalación, y en fotos antiguas del puente se pueden observar los postes de madera que servían para llevar el fluido eléctrico.

Molinos de Abajo con la central eléctrica a la izquierda a principios del siglo XX
Molinos de Abajo con la central eléctrica a la izquierda a principios del siglo XX

En los molinos de Abajo había en 1895 una instalación molturadora más compleja, una fábrica de harinas movida por una turbina a cuyo eje se adaptó un generador de corriente, siendo así la segunda instalación desde la que se produciría electricidad para nuestra ciudad. En 1903 se constituye sobre la base de esta instalación de los molinos de Abajo, una sociedad llamada Hidroeléctrica Avial, perteneciente a don Alejandro Avial y su esposa V ictoriana Palavicino. Esta empresa es vendida en 1928 a Félix Moro, los hermanos Carrión y Francisco Gómez París, constituyéndose otra sociedad llamada Central Eléctrica La Milagrosa.

Tendidos eléctricos desde la central del puente al casco urbano en una foto de la compañia telefónica en los años 30

Mientras, la empresa de los hermanos Fernández Santamaría que explotaba la central de los molinos del Puente vendió en 1919 la explotación a Hidroeléctrica Renilla, sociedad que ya había aprovechado para producir electricidad unos molinos de Cebolla y que luego se extendería por la sierra de San Vicente y Gredos. Esta misma empresa instaló en 1929 una central térmica de reserva en la isla de los Molinos para aumentar la energía disponible y en 1934 mejoró sus turbinas y pasó a denominarse “Central Virgen del Pilar”.

Compuertas de la central eléctrica de Gavilanes, el rebosadero de la derecha forma una impresionante chorrera que se desploma por la ladera de Gredos
Compuertas de la central eléctrica de Gavilanes, el rebosadero de la derecha forma una impresionante chorrera que se desploma por la ladera de Gredos

En 1935 construye el mayor salto de España de la época con 425 metros en el pueblo serrano de Gavilanes para dar luz a Talavera con una línea de 33 kilómetros de recorrido. Se denomina Hidroeléctrica Santa Teresa y Se finaliza en 1956. En 1958 se amplían las instalaciones de la Milagrosa pero en 1960 la gran empresa Hidroeléctrica Española, entre otras, van adquiriendo las pequeñas centrales consolidando uno de los monopolios típicos del franquismo. Ta m b i é n adquiere las instalaciones de Renilla, desapareciendo estas pequeñas empresas pioneras del abastecimiento eléctrico en nuestra tierra y en España.

Aquellos viejos molinos árabes que llamaron la atención de los viajeros medievales y que fueron la primera industria talaverana sirvieron también para traer la primera tecnología de la revolución industrial a nuestra ciudad.

LA PLAYA DE LOS ARENALES: LA FELICIDAD ROBADA A LOS TALAVERANOS

CUANDO EL TAJO NOS REFRESCABA. FOTOS DE BAÑISTAS DE VARIAS ÉPOCAS EN LOS ARENALES

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Presentamos aquí varias fotografías de diferentes épocas situadas en la playa de Los Arenales antes de su expolio del trasvase, otro día traeremos otras tomadas en otros lugares como Palomarejos, El Paredón y otros puntos de baño del río Tajo.

En algunas se ven los kioscos donde los talaveranos y gentes de la comarca pasaban los calores veraniegos.

Venía a Talavera en los años cincuenta y sesenta el que llamaban entonces el «tren botijo» , denominado así porque venían en él turistas desde Madrid a disfrutar de nuestra playa y marchaban hacia Madrid y otros puntos con el típico botijo de cerámica talaverana como recuerdo. En tiempos había coches de caballos o más tarde taxis, que llevaban a la gente desde la estación de ferrocarril hasta el río.

 

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Los Arenales, y los árboles de la isla en primer plano. Al fondo los kioscos y los edificios de Ronda del Cañillo, aunque no todos los construidos hoy día
Los balones de Nivea o similar, todo un clásico
Este puente era necesario cruzarlo para llegar a los baños y kioscos de Los Arenales
Los niños disfrutando con el monasterio jerónimo al fondo
Luciendo los últimos modelos de bañador en los años 60
Obsérvese que aún no se ha levantado ninguno de los grandes edificios de la Ronda del Cañillo
Toda la familia iba a disfrutar del río.
La playa de los Arenales a principios del siglo XX, casi tres kilómetros de playa.