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Fotografías antigüas de las tierras de Talavera comentadas por el autor

CONDICIONANTES GEOGRÁFICOS EN EL TRAJE TRADICIONAL DE LAS TIERRAS DE TALAVERA

CONDICIONANTES GEOGRÁFICOS EN EL TRAJE TRADICIONAL DE LAS TIERRAS DE TALAVERA

Campesinos con sus vestimentas tradicionales a principios de siglo en la plaza del Reloj

Muchos de los datos etnográficos pueden llegarnos desde el análisis de la distribución geográfica de la tipología de los trajes en general y de sus diferentes prendas y complementos en particular. Este reparto territorial sólo a grandes rasgos coincide con delimitaciones históricas, casi nunca con delimitaciones político administrativas, y jamás con las arbitrarias aunque consolidadas divisiones provinciales. Sí que es, sin embargo, más coincidente con regiones y comarcas naturales, aunque tampoco de manera absoluta.

El problema surge cuando hay que determinar el límite de las comarcas naturales en función de su geología, su topografía, su clima, su fauna y su flora, o factores de más difícil determinación como son los étnicos o históricos que además se difuminan entre las divisiones políticas y administrativas, que poco tienen que ver con las comarcas estrictamente naturales y culturales. Éste es el caso de Talavera y su Tierra que como zona de intersección de varias comarcas naturales formaría más bien una “región” en el sentido estrictamente geográfico de la palabra, como ha indicado don Fernando Jiménez de Gregorio. La integración de todos estos aspectos, unidos al estudio de la cultura material y espiritual de esas zonas, es la que en definitiva nos dará una visión más aproximada de una geografía de la indumentaria.

Talaveranas dibujadas en 1809 por un oficial británico herido en la batalla de Talavera

Este método nos llevará al trazado de mapas donde podremos delimitar centros de aparición de características concretas de los trajes, así como determinar las áreas de extensión de elementos específicos de la indumentaria. De gran utilidad será comparar estos planos con los de distribución de los aperos, los ajuares, la ornamentación etc…

Talavera de la Reina se sitúa en una zona de confluencia de tres regiones administrativas, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura, y son por tanto variadas las influencias culturales que inciden en su etnografía y costumbres. Por otra parte, la actividad comercial ha sido una constante histórica en la ciudad, que se ha convertido durante siglos en el lugar donde acudían las gentes de una extensa zona de influencia para vender sus productos o comprar herramientas, aperos y todo tipo de suministros.

Una mujer y dosniñosen una vista parcial de una postal de Ruiz de Luna

El Mercado de Ganados, uno de los principales del territorio nacional, ha traído hasta la ciudad a ganaderos y tratantes de toda España desde hace ochocientos años. Las ferias locales, tan unidas al mundo agropecuario, han condicionado también el flujo de numerosos visitantes a Talavera, que hoy día cuenta con una parte muy importante de su población venida de diferentes lugares de su extenso alfoz. Por otra parte, son muchas las cañadas y cordeles ganaderos que atraviesan por nuestra comarca, con el trasiego humano que en dirección norte-sur se producía todos los años con el paso de los “serranos” con sus rebaños. En dirección este-oeste las tierras de Talavera han sido siempre el lugar de paso hacia Extremadura y Portugal desde el centro peninsular y las capitales del reino, Toledo o Madrid según las épocas.

Esa extensa comarca natural es además variadísima en su orografía, edafología y ecosistemas, a los que el hombre ha debido adaptarse produciéndose en el entorno una gran variedad cultural desde el punto de vista etnográfico, condicionando numerosas variantes en la arquitectura popular, la gastronomía, o la cultura material, e influyendo concretamente también en el traje tradicional.

Campesino  en un anuncio comercial de comienzos del siglo XX

La zona geográfica que abarca el presente trabajo, aunque no considera todas las comarcas de esa región etnográfica talaverana, sí va a fijar su atención en tres partes bien diferenciadas desde todos los puntos de vista geográficos y culturales: la Sierra de San Vicente, La Jara y la propia Talavera con el Horcajo de Santa María y el valle del Tajo.

Otro de los factores que modifican desde el punto de vista geográfico el diseño de los trajes es algo tan sencillo como la disponibilidad de las materias primas o de los artesanos necesarios, y así por ejemplo, en el pueblo de Segurilla vivía una artesana del pueblo abulense de Navalosa que como otras personas de su localidad salían de su apartada aldea en Gredos para recorrer los pueblos cercanos del valle del Tiétar y del Tajo ofreciendo su artesanía como cesteros, banasteros, hojalateros etc. y que incluso a veces se asentaban en esos pueblos. Esta señora ha hecho muchos de los refajos que hoy se utilizan en Segurilla, dejando en los motivos de fieltro con que se les adorna la impregnación cultural de su pueblo de origen. Otro ejemplo es el de algunos pueblos de la Sierra de San Vicente, que adquieren sus refajos en Pedrobernardo, y aunque la Sierra de San Vicente fue repoblada por la ciudad de Ávila en la Edad Media y tiene también por proximidad características comunes con el valle del Tiétar, no deja de desvirtuar el traje propio y los motivos decorativos que tradicionalmente se han utilizado, aunque el mestizaje de culturas es algo inevitable que siempre se ha producido en todos los niveles.

Anciana a principios del sigloXX

FOTOS GENERALES DE LOS JARDINES DEL PRADO

FOTOS GENERALES DE LOS JARDINES DEL PRADO

Siguiendo con la serie de entradas de fotografías antiguas y descripción e historia de los Jardines del Prado traigo hoy varias fotografías del paseo central del Prado y vistas y postales generales de este elemento patrimonial tan talaverano

El «paseo de enmedio» de los jardines del Prado en postal de 1927 de J.Camino

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LA «MEZQUITA», LA FUENTE Y KIOSKOS DEL PRADO

LA «MEZQUITA», LA FUENTE Y KIOSKOS DEL PRADO

Los urinarios o evacuatorios de los jardines del Prado fueron desde la creación del parqueun elemento pintoresco, tanto el primer edificio decorado con cerámica de Ruiz de Luna como el posterior de aspecto arabizante o mudejarista y que los talaveranos bautizaron como «la mezquita», o como la ironía local apodó «la mezquita de «Ben-ir-a- Mear».

Los primeros urinarios en postal de José del Camino de 1929 . Por delante se ve la fuente de Ruiz de Luna. Los urinarios tienen una planta y una decoración cerámica muy diferente a la que probablemente en los años 40 se le dio
Los urinarios de los Jardines del Prado ya con su estructura de «mezquita» y la fuente por delante en una postal de García Garrabella de 1954
La «mezquita», urinarios públicos de los Jardines del Prado en una postal de los años 50

Aunque hablaré más extensamente de la cerámica de los jardines, sí adelanto que la fuente se construyó con un pilón poligonal de 6 m de diámetro y 2,5 m de altura con cuatro puentes para macizos de flores en los que se sitúan sendas ranas surtidoras y de ahí el nombre tradicional de «fuente de las ranas». Se apoyan en un pedestal y sobre éste la taza central que recoge el agua, y en sus cuatro caras cuatro faunos que arrojan un chorro al pilón. Todo el conjunto se apoya en una plataforma de dos escalones que aumentan el diámetro a 7 metros, según descripción de Isabel Hurley.

La fuente de Ruiz de Luna en una foto de los años 20
Fuente de Ruiz de Luna de los Jardines del Prado en una foto de los años 20
Postal de los años 70 con la fuente de Ruiz de Luna

Además del Kiosco Dámaso y del kiosco Villa Rosa que se encontraba al este de la ermita hubo otros dos, uno junto a la casa de los Patos y otro junto al paseo que conduce al parque de la Alameda, sin olvidarnos de la pista de Baile La Banca.

Kiosko Dámaso, el más cercano a Los Arcos después de una nevada, a la izquierda el propietario Doroteo Conde
Otra escena nevada del kiosco Dámaso

JARDINES DEL PRADO (2), LOS ARCOS

JARDINES DEL PRADO 2, LOS ARCOS

En la entrada anterior expuse la historia de los Jardines del Prado y mostré fotos antiguas de uno de sus elementos más entrañables, la Casa de los Patos.

Hoy traigo otro de esos lugares integrados en el alma talaverana, los arcos del Prado. ¿Qué talaverano no ha dicho la frase : Quedamos en los Arcos del Prado, o tomaba  allí el autobús en generaciones anteriores  para ir a las piscinas o salir de excursión?

Los arcos han sufrido diferentes trasformaciones que vemos en las fotos antiguas  como éstas

Postal de Esperón de 1930 en la que aparece la entrada de los Jardines del Prado, entonces de Alfonso XIII, como reza el rótulo bajo la imagen de la Virgen del Prado en el centro del arco metálico
ARCO EN HONOR A LA VIRGEN DEL PRADO CON SU IMAGEN EN EL CENTRO FLANQUEADA POR DOS LEONES Y EL ESCUDO DE TALAVERA A LA IZQUIERDA Y EL DE TOLEDO( ¡¡¡) A LA DERECHA. LA FOTO PARECE SER ALGO MÁS ANTIGUA QUE LA ANTERIOR POR EL ARBOLADO
Arcos del Prado al poco tiempo de su construcción. Foto del Archivo Municipal del proyecto de ensanche de 1944. Al fondo se ve la Alameda y el inicio de la actual Ronda del Cañillo
Los Arcos del Prado en foto de periódico de los años cincuenta. Es curiosa la torre de San Francisco al fondo, pues no estaba tapada por edificios construidos posteriormente como el de «Simago» y el Hotel Talavera
Los Arcos del Prado en postal de los años 60
Postal de los años 70 con los Arcos del Prado y uno de los vetustos autobuses urbano que dejaron de funcionar no hace tanto
Vista Parcial de una foto aérea de los años sesenta en la que aparecen los arcos del Prado y detrás el movimiento habitual que había junto a la estación de autobuses el Hotel Arellano
Los Jardines del Prado con Los Arcos en primer término en una postal de los años 70

JARDINES DEL PRADO (1) LA CASA DE LOS PATOS

LOS JARDINES DEL PRADO; HISTORIA

 

Comenzamos hoy la descripción de los Jardines del Prado con fotos antiguas y actuales.

Desde antiguo fue el lugar que hoy ocupan los jardines del Prado una zona de paseo y esparcimiento de los talaveranos que, además, unía la ciudad con su más significativo monumento, la ermita del Prado. Desde hace siglos tuvo la zona esa misma finalidad y ya aparece en documentos del siglo XVIII como “alameda de recreo”. En algunos planos ingleses de la Batalla de Talavera figura sobre la zona del Prado la palabra “gardens”,  es decir jardines. Pero es en 1864 cuando se trazan las primeras glorietas. Una noria era la encargada de regar los jardines durante  el siglo XIX, hasta que en 1875 se proyecta la primera fuente que tiene un diseño rústico. Pero en 1925, con el proyecto del nuevo parque llamado de Alfonso XIII, Ruiz de Luna diseña la fuente monumental de cerámica y otras de menores dimensiones situadas en las pequeñas “rotondas”.

El periodista Santiago Camarasa describía así el parque  en 1930 : «Su hermosa alameda central, con el grandioso fondo de la ermita de la Virgen del Prado- el maravilloso museo de la vieja cerámica talaverana – bordeada toda con pérgolas y grandes macetas, sobre machones de ladrillo; sus magníficas rotondas con la original y grandiosa fuente de cerámica, rodeadas de sencillos y bonitos bancos; sus plazoletas tan lindísimas y atractivas, con blbliotecas públicas -que invaden los lectores-, con grandes jaulas de canarios, de pájaros diversos americanos y dos monos- el encanto de la gente menuda-; su precioso estanque y casita para patos y palomas; su singular rosaleda; su esbelto templete para la música».

Fue el alcalde Justiniano López Brea y el concejal, y gran pintor ceramista, Francisco Arroyo quienes impulsaron con ilusión el proyecto de dotar a Talavera de su zona verde más emblemática. La aportación de Ruiz de Luna fue importantísima y en muchos aspectos desinteresada, también la donación de veintidós mil pesetas que hicieron el marqués de Mirasol y su hermana doña Vicenta de Palavicino ayudó a la ejecución de las obras que fueron dirigidas por  el arquitecto municipal Pérez del Pulgar.

Se trata, por su distribución geométrica, de un parque de estilo francés, pero el significativo papel que la cerámica protagoniza en su decoración, la utilización del ladrillo y la importancia que se otorga a las pequeñas fuentecillas, hoy desaparecidas, no deja, en fin, de ser una estética adecuada por la influencia cultural que el legado árabe y mudéjar dejó en las tradiciones talaveranas. No debemos dejar de remarcar la peculiaridad de las construcciones complementarias como el edificio de los urinarios, cuyo aire musulmán hizo que los talaveranos lo bautizaran con el nombre de “La Mezquita”  o el elemento que tal vez es el más entrañable de todos: La Casa de los Patos que traemos hoy en fotografías y postales.

LA CASA DE LOS PATOS

Ha sufrido numerosas modificaciones por el desgaste de los años o por vandalismo, aunque permanece la estructura básica original.

Es llamada la casa de las Palomas en algunos textos y postales por ser la parte superior un palomar, aunque la parte inferior sirve de refugio a los patos, que han dado el nombre popular al estanque. Es muy probable que se construyera con la reforma de los años veinte en que intervino Ruiz de Luna que decora el vallado y el mobiliario urbano con cerámica de arista.

La casa de los Patos en la que parece la imagen más antigua de la misma, con el vallado del estanque y diferentes del actual. y las grandes piñas cerámicas en las esquinas. No está aún  el kiosko que se instaló posteriormente  al este de ella. Postal de la Librería Camino de 1927
La casa de los Patos en una postal de Arribas de 1944.  Vallado diferente
La Casa de los Patos en una foto de los años cincuenta.
La casa de los Patos en una postal coloreada de García Garabella de 1954 pero ya con el kiosco junto a ella
La casa de los Patos en una postal de los años 70 ya con el vallado actual
Los talaveranos disfrutando del estanque de los Patos en una postal de los años 70

FOTOS DE LA EXCAVACIÓN DE LOS CANALES DEL ALBERCHE POR PRESOS REPUBLICANOS

FOTOS DE LA EXCAVACIÓN DE LOS CANALES

DEL ALBERCHE POR PRESOS REPUBLICANOS

Presos republicanos cavando el canal del Alberche

Traemos hoy algunas fotografías de la excavación por presos forzados republicanos del Canal bajo del Alberche y sus acequias y canales secundarios., aunque también recibían algunos de ellos una pequeña retribución y otros trabajadores eran profesionales al servicio del estado.

Algunas proceden de la exposición que organizamos con la Plataforma en Defensa del Tajo y el Alberche, de trabajadores de la Confederación Hidrográfica del Tajo, de la propia colección de la CHT en su delegación de Talavera y de la colección del estudioso del tema e historiador talaverano José Pérez Conde.

Con la construcción de este canal por aquellos represaliados Talavera comenzó un crecimiento que triplicaría su población. Fuera de cualquier otra connotación política, aunque solo sea por humanidad, aquellos hombres bien merecen un recuerdo. Y qué mejor recuerdo que este fragmento del poema de Joaquín Benito de Lucas «El Cerro de Santa Apolonia»

…Algo más tarde supe

que en ese cerro de Santa Apolonia

santa patrona del dolor de muelas,

vivían unos hombres, todos encadenados

a un invierno sin fin,

que no reían ni cantaban.

Prisioneros del odio,

hacían del trabajo su redención, y nunca

se quejaban ni de dientes ni de muelas;

quizá porque la santa cuidó su dentadura

o porque no tenían qué llevarse a la boca.

Y seguían trabajando

en la estación total de su desgracia,

escarbando en la tierra con picos y con palas

sin encontrar las ocultas raíces

que dan en primavera

la tierna y delicada flor de la libertad.

Excavación del canal frente al cruce de la carretera de Ávila. Obsérvese también aquí una silueta de los militares que vigilaban a los presos

Cavandoelcanal

presos republicanos cavando el canal del alberche. Obsérvense las carretillas con raíles para retirar la tierra

Los presos encofrando los muros del canal

Otra vista de los encofrados del canal con el preso en primer plano con ropas militares

Canal en curva ya finalizado

Ingenieros observando los canales del Alberche ya finalizados

Presos construyendo las acequias del Canal Bajo del Alberche. Véanse las gorras cuarteleras

Acequias del Canal Bajo del Alberche con los cultivos de regadío ya en marcha

LA DESAPARECIDA IGLESIA DE SAN CLEMENTE

SAN CLEMENTE

La torre de San Clemente en la foto de Clifford de mediados del sigloXIX.

HISTORIA

San Clemente es otra de las parroquias hoy desaparecidas, de ella apenas quedan los cimientos en la calle de su mismo nombre. Por hallarse dentro del primer recinto amurallado, podemos considerar a esta iglesia junto a la Colegial, la de San Pedro y la de Santiago el Viejo, que conocemos sólo por referencias, como las iglesias más antiguas de Talavera. Quadrado sospecha, por la coincidencia con la advocación del poderoso convento toledano fundado por Alfonso VII, que fue este monarca el que promovió la construcción de San Clemente. Aparece ya nombrada esta vieja iglesia en el documento de 1154 por el cual el arzobispado de Toledo se reserva el mejor dezmero de las iglesias de Talavera para financiar las obras de la Catedral.

Dibujo de Enrique Reaño sobre grabado de la obra de viajes de Laborde. Se aprecia al fondo la iglesia de San Clemente o tal vez de de Santiago el Viejo, que se encontraba en la misma zona

En la capilla mayor estuvo enterrado un tal Juan Fernández hijo de Fernán Martínez, caballero talaverano que auxilió al rey D. Fernando en el cerco de Algeciras y al que, por sus servicios el rey Emplazado, otorgó la Dehesa de Castellanos, a las orillas del Gébalo, en término de Alcaudete. Anduvo después este caballero sirviendo a Alfonso XI. La lápida, que reproducimos en dibujo realizado en el siglo XVIII por Pedro Guerra y que se guarda en la Real Academia de la Historia, decía así:

Aquí yace Juan Fernández/ que Dios perdone fijo de/ Don Fernant Martínez que/ Dios perdone e este caballero/ fue mui rico e mui ondrado/ e mui donable e fizo muchos buenos criados et fino domin/ go ocho días andados del / mes de dezembree era de M e CCC setenta quatro años. 

Fragmento de un dibujo de la HISTORIA DE TALAVERA 1768, MSS. 82 BIBLIOTECA CLM, con el número 7 se representa la torre de la Iglesia y con el 6 la Puerta de Mérida

Según Ponz, Urraca González, mujer de Juan Fernández fue ama del rey D. Pedro. Más tarde casó con Gutiérrez Fernández al que la reina doña María de Portugal nombró alcalde del alcázar de Talavera. Ese cargo tenía cuando fue trasladada a él doña Leonor de Guzmán y aquí se la mandó degollar por orden de la reina María que da el apellido a nuestra ciudad.

Más tarde Pedro de Villalobos, oidor del Perú, envió desde América fondos para la reconstrucción de esta capilla mayor y para que se labrase el altar y la reja que desde la pasada centuria está en la ermita de la Virgen del Prado. En el siglo XVII se enterraban en esta capilla los componentes de la familia Herrera.

Iglesia de San Clemente en el dibujo de Van der Wingaerde del siglo XVI

Una de las capillas laterales se dedicó a Nuestra Señora de la Antigua, se encontraba ricamente adornada y sus muros cubiertos de azulejos. Alonso de Sigüenza y su mujer Francisca de Ulloa restauraron la capilla y vistieron la talla a comienzos del siglo XVII. Dio la población en aumentar la devoción a esta imagen y dice Torrejón que comenzó a hacer milagros y donaron sus devotos los mejores vestidos y ornamentos «de manera que ya está en tanta magestad en su modo como una de las más nombradas y estimadas que ay en España». En las Relaciones de Lorenzana se nos cuenta que en tiempo de necesidades era llevada en procesión a la ermita del Prado.

La otra capilla estaba bajo la advocación de San Juan Bautista. Un cura párroco, comisario del Santo Oficio la restauró a finales del siglo XVII para su enterramiento. En 1703 se arruina definitivamente la ermita de la Magdalena y la imagen se instala en esta iglesia de San Clemente. En 1631 se unen a esta parroquia las iglesias de Santiago el Viejo y la de San Martín que ya contaban con muy escasos feligreses. Parte de los obreros de la Real Fábrica de Sedas residían en su colación mientras que otros eran parroquianos de San Andrés. Se cierra al culto en 1842 y se convierte en cementerio hasta la construcción del actual en 1884.

Planta de ladesaparecida iglesia de San Clemente donde se apreia su planta típicamente mudéjar. A los pies de ella se encntraba la muralla y la torre pegada a la muralla de poniente y alrededor elmuro que delimitaba elcementerio

DESCRIPCIÓN

Así nos describe el Conde de Cedillo la, ya en su tiempo, arruinada iglesia: «Amplio y alto templo de tres naves separados por pilares de fábrica y arcos reentrantes, a las que corresponden tres ábsides semicirculares de cabecera, el central mucho mayor que los laterales. Cierra el del centro una bóveda de crucería ojival con ménsulas por soportes y decoran los laterales arquillos de medio punto. Las naves están destechadas y desmanteladas. La puerta del norte es un arco apuntado adornado con labor de perlas. A los pies de la iglesia estuvo la torre hoy destruida». Esta torre apoyaba sobre la muralla de poniente.

Lápida de mármol reproducida en una historia de Talavera del siglo XVIII

CURIOSIDADES

Junto al muro sur se conservaba un sepulcro antiguo y arruinado que, era tradición en Talavera, acogió los restos de un infante hijo de la reina doña María de Portugal y hermano por tanto de Pedro I el Cruel. Otra sepultura se decía que perteneció a otra infanta y en ella solamente podía leerse “Doña Ysabel”.

En la zona de la iglesia lindera con la muralla había un pozo de gran profundidad con una puerta «por donde entra una cueva pero donde va esta cueva y que tan honda sea nadie lo sabe porque no osan entrar dentro». Recientemente en excavaciones arqueológicas realizadas en el entorno de este viejo templo se ha encontrado una escultura romana de bronce que representa a Hércules. En las mondas se daba un toro a esta parroquia para que se corriera en su plaza. Ildefonso Fernández recoge algunas referencias de numerosos ahogados en el Tajo que fueron enterrados en el templo, por ser el más inmediato al río.

PANORÁMICA DE TALAVERA SIGLO XVIII BIBLIOTECA CLM. Se observa la iglesia de San Clemente y la arruinadas torres de Entretorres

un DIBUJO de sorolla y dos fotos DE TALAVERA en su museo

Sorolla fue un pintor compulsivo. Su obra es muy extensa y, aunque es más conocida su obra pictórica, también fue dibujante de numerosos apuntes y retratos rápidos de rincones y gentes que se cruzaban en su camino.

Sorolla conoció al gran ceramista Ruiz de Luna y a su paso por Talavera visitó su taller, como también fue muy amigo de Platón Páramo, farmaceútico de Oropesa, coleccionista de cerámica y también relacionado con el resurgir de la cerámica talaverana con el círculo de Ruiz de Luna.

El motivo de la primera vez que Sorolla pasó por Talavera en 1912 fue la búsqueda de tipos en Lagartera, localidad que visitaba acompañado de Platón Páramo para sacar personajes humanos ataviados de manera tradicional para su gran obra encargada por la Hispanic Society de Nueva York, tema que tratamos en otra entrada de este blog. Primero pasó por Toledo pero no consiguió ver tipos y trajes que le interesaran, por lo que se dirigió a Lagartera, probablemente en tren, porque hay algunas escenas dibujadas de Bargas y su estación.

En 1919 el hijo de Ruiz de Luna, también llamado Juan, es discípulo de Sorolla en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando como pintor. La relación con esta familia de grandes ceramistas continuaba. Alguna de las visitas a Ruiz de Luna la hizo acompañado del gran escultor Mariano Benlliure.

El museo de Sorolla de Valencia mantiene una colección de más de 5000 dibujos entre los que se hallan los que vamos a comentar en varias entradas de este blog.

El dibujo de Sorolla que realiza en Talavera es uno muy esquemático de la entrada de la posada de la Cruz.

Es un dibujo muy sencillo en el que se puede percibir una entrada o zaguán que da paso por hueco rematado por arco de medio punto a lo que parece uno de los típicos patios talaveranos con una columna en primer plano. A la derecha parece haber un poyete y a la izquierda otro acceso.

MUSEO SOROLLA n º2393
Apunte de Sorolla sobre la posada de la Cruz de Talavera, Según descripción de la ficha del Museo: Interior de una estancia con techumbre de madera y en la pared del fondo una puerta de arco de medio punto, que deja ver el gran grosor del muro. En la pared de la izquierda se insinúa el arranque de otra puerta. Altura = 9,40 cm; Anchura = 15,20 cm

Hay también en los fondos del Museo Sorolla dos fotografías de autor desconocido pues aunque Ruiz de Luna era un buen fotógrafo que dejó unas magníficas instantáneas de Talavera, no parece ser autor de estas dos, pues la técnica y textura de las mismas es completamente diferente de las que el mismo autor hizo de ese mismo teso de ganados y otras del pintor en Lagartera que veremos en próximas entradas de este blog

MUseo de Sorolla nº 82922 Fotografía del teso talaverano perteneciente a los fondos del Museo Sorolla. Positivo antiguo: Altura = 7,60 cm; Anchura = 8,70 cm

Las dos se sitúan en el antiguo teso de ganados que iba desde la actual avenida de Toledo hasta la gasolinera de Edán aproximadamente. Era una pradera al norte de la Nacional- V que abarcaba la zona de las tres calles paralelas de Banderas de Castilla, Joaquina Santander y Angel del Alcazar hasta el campo de fútbol y el instituto actual Gabriel Alonso de Herrera.

En la primera de ellas se ve en primer término ganado vacuno con la cabeza de grandes cornamentas de lo que puede ser un cabestro. Un niño aparece tumbado sobre un saco y tres ganaderos con sus varas y vestidos con vestidos tradicionales de los que precisamente buscaba Sorolla para sus cuadros neoyorquinos de la Hispanic Society.

Son muy característicos sus sombreros de ala ancha y de copa muchas veces cónica. Estaba adornados en ocasiones, según Sorolla anota en otros dibujos de Oropesa, con plumas de pavo real y borlas. Se percibe la anchísima faja típica que se ve en otras fotografías antiguas en el traje de los ganaderos de la comarca. El mismo personaje de la faja parece llevar zajones. Algunos llevaban chamarretas o chaquetillas como el que está de espaldas y otros chalecos con camisas de lino.

En segundo plano se ve la red de redil de ovejas y dos caballerías con sus monturas. Al fondo la ermita de la Virgen del Prado

Fotografía del teso de Talavera en los fondos del Museo Sorolla. Nº82923 Positivo antiguo: Altura = 7,70 cm; Anchura = 8,80 cm

La segunda fotografía es también una vista del teso con vaqueros junto a sus reses, vestidos con indumentaria similar a la de la otra fotografía.

Tiene la peculiaridad de que se puede observar el humilladero que estaba como otros similares a la entrada del casco urbano. Este de Talavera es peculiar por ser una pequeña edificación hecha de granito y ladrillo rematada con bolas y al menos una cruz metálica en el vértice, aunque parece que puede haber otras dos cruces sobre unas estructuras cilíndricas a los lados de la principal.

Me cuenta Ángel Ballesteros que un fraile trinitario tuvo un sueño en el que la Virgen del Prado salió a recibir la comitiva de Mondas al humilladero y que por ello se modificó el recorrido viniendo desde el convento de La Trinidad hasta el humilladero, donde los caballeros se descubrían, y después se seguía hasta la ermita.

Lo más frecuente era que estos humilladeros fueran cruces devocionales cubiertas por un pequeño pórtico sobre columnas, como por ejemplo el de Arenas de San Pedro o el típico de Ávila tantas veces fotografiado.

Una de las típicas construcciones precarias de madera, que a veces albergaba una pequeña tiendecilla o taberna para los ganaderos como se perciben otras fotografías de la época. A la derecha una pintoresca tartana.

Otras fotos más modernas de Talavera nos lo muestran. En la primera, que es una vista parcial de una instantánea obtenida desde la cúpula de la ermita del Prado, nos muestra señalado por la flecha roja el humilladero, la amarilla el convento y la verde la carretera general (Nacional -V)

El teso de ganados con el humilladero señalado por la flecha roja a principios del siglo XX. La explanada la cubrirían hoy las edificaciones de las calles Banderas de Castilla, Joaquina Santander y Ángel del Alcázar
El humilladero cuando ya estaban construidos los «Bloques del ayuntamiento»
Una vista más cercana del humilladero con los «Bloques del ayuntamiento» al fondo

LA PUERTA DE TOLEDO EN EL SEGUNDO RECINTO AMURALLADO

LA PUERTA DE TOLEDO

EN EL SEGUNDO RECINTO AMURALLADO

Cara exterior de la Puerta de Toledo, la que daría a La Trinidad. Dibujo de Luis Jiménez de la Llave en el siglo XIX

Seguimos el trazado del segundo recinto amurallado hasta llegar a la Cañada de Alfares y allí, en la desembocadura de la actual calle de San Francisco en la cañada de Alfares, se encontraba, hasta su demolición en 1861, la puerta de Toledo.

Corría el año 1862 y el talaverano Luis Jiménez de la Llave, a la sazón recién nombrado correspondiente de la Real Academia de la Historia , enviaba a esta institución una carta en la que modestamente comunicaba que le era «penoso tener que molestar su elevada atención para dar la noticia de una medida del Ilustre Ayuntamiento de esta villa, por la que se la priva del torreón más bien conservado de su exterior recinto y cuyo arco llamado de Toledo la prestaba entrada por aquella parte». Como vemos la desidia de la administración para con el patrimonio no es algo nuevo, ya que D. Luis, que tanto investigó sobre nuestro patrimonio, había intentado evitar el desaguisado pero, ya consumado el derribo, «con sorpresa de todos empezado y con general disgusto proseguido», envía esta notificación a las autoridades académicas para que al menos conozcan el atentado perpetrado contra uno de los más significados accesos del segundo recinto amurallado, la Puerta de Toledo.

Pero pasemos a la descripción que el mismo Jiménez de la Llave nos hace del monumento: «Su construcción tanto interior como exterior era de machones de ladrillo, fuerte mampostería con algún verdugo y mezcla con canto pelado en los macizos principales». Como vemos  se trata de una construcción con mampostería de granito en la base y aparejo mudéjar de ladrillo en los niveles más elevados, similar a la torre que todavía queda en pie de la Puerta de Zamora.

Cara interior de la Puerta de Toledo, la que daba a la calle de San Francisco. Dibujo de Luis Jiménez de la Llave en el siglo XIX

Nos encontramos ante un torreón almenado de unos diecisiete metros de altura y nueve y medio de ancho. La puerta tiene una luz de tres metros treinta centímetros aproximadamente y está recercada con sillería. Cuenta con una ventana semicircular en la cara posterior, la que daba a la ciudad, y otra en el muro exterior que descubre mediante un artificio del dibujo para que puedan apreciarse los cuatro arcos de ladrillo que separaban cada una de las tres naves interiores. Cuatro verdugadas de ladrillo decoran sus muros y en la base se abre la portada granítica, modificada en época posterior, mostrando sobre ella un escudo que, como dice la leyenda del dibujo, pertenecía al cardenal Tavera y sabemos por Ildefonso Fernández que estaba labrado en piedra blanca.

Otra inscripción se situaba en el lado superior izquierdo de la portada pero la suciedad no permite su lectura a Jiménez de la Llave, aunque adelanta que pudiera ser del siglo XVII. Más tarde Ildefonso Fernández escribe en su historia de Talavera que, tras el derribo, D. Luis guardó las dos piedras, ésta de la que hablamos era de color negro y transcribe su inscripción facilitada por el mismo de la Llave a Fernández:

«Esta obra se reedificó estando en esta villa el señor don Fernando, infante de España, cardenal de la Santa Iglesia de Roma, del título de Santa María del Pórtico, administrador perpetuo del arzobispado de Toledo, y regidor de ella, por su alteza, don Lorenzo de Loaisa y Figueroa, natural de Trujillo. Y obrero mayor de esta villa, Pascual Martínez de Rozas, procurador de ella, natural de Hinestrosa. Talavera año de 1624.»

Puerta de Toledo en el dibujo de Van der Wingaerde del siglo XVI marcada con una «S»

El arco de la parte interior de la portada parece realizado en ladrillo y, debido a su estrechura, se ven señaladas las marcas producidas por haberse picado el cerco para permitir el paso de los ejes de los carruajes más anchos.

Sobre la época de su construcción no se separa mucho de la Llave cuando dice que «parece que por lo menos debe atribuirse a los que tuvieron la gloria de reconquistar la villa a los moros por última vez, sin perjuicio de que pertenezcan a más remota época los robustos e irregulares trozos sobre que se hallaba elevado y que se distinguían ventajosamente del resto de la obra»

Insinúa por tanto el siglo XII o XIII como el de su edificación y aporta una prueba: «menos significativa pero siempre apreciable, un dinero de vellón de Sancho IV (SANCCI. REX.  rev.  CASTELLE LEGIONIS) hallado en los escombros.»

El dibujo realizado por el ilustre investigador de la historia se encuentra actualmente en la Real Academia, donde fue despachado con un escueto “A la comisión de antigüedades”. Nos aporta el único testimonio gráfico conocido hasta la fecha de esta puerta monumental hoy desaparecida, si exceptuamos una perspectiva muy inconcreta de la misma que se vislumbra en el dibujo de Talavera de Van der Wingaerde del siglo XVI.

HISTORIA Y FOTOS DE LA PLAZA DEL PAN

FOTOS ANTIGUAS DE LA PLAZA DEL PAN

Plaza del Pan en una fotografía de principios de siglo de Ruiz de Luna, los tres edificios que se encuentran entre el Hospital de la Misericordia y el ayuntamiento no existen actualmente, no observamos la puerta con el escudo arzobispal que vemos hoy día. Al fondo se puede ver la cúpula rematada en linterna del convento de los jesuitas hoy desaparecida.

Aunque ha sufrido diferentes modificaciones a lo largo de la historia, la plaza del Pan es el centro histórico de la ciudad. Parece que se componía de dos plazuelas, la del Pan y la de Santa María, ésta frente a la Colegial y otra más al norte, aunque otros consideran que esas dos plazuelas eran en realidad la Plaza de Santa María, hoy arzobispo Tenorio, y la propia Plaza del Pan.

Lo que es cierto es que las dos plazas se fueron uniendo mediante la compra  por el ayuntamiento de diferentes edificaciones, aunque otros consideran que esas dos plazuelas eran en realidad la Plaza de Santa María, hoy arzobispo Tenorio, y la propia Plaza del Pan.

Para muchos, este espacio era ya el foro romano, a lo que orienta su forma rectangular, los restos arqueológicos que se han hallado en los edificios que la delimitan y el hecho de que el templo principal  tanto de época cristiana, como más tarde en época musulmana se encontraba en ella, e incluso puede que incluso desde época visigoda.

Restos de templos romanos en las excavaciones bajo el Centro Cultural Rafael Morales.
Fustes y capiteles romanos hallados en las excavaciones
Concentración de público, especialmente niños en el verano de 1917 en la Plaza del Pan

 

También se halla en su perímetro el principal hospital de la ciudad y otros palacios como el de los Girón, que fue también anteriormente el antiguo ayuntamiento donde habría ejercido sus funciones Fernando de Rojas como alcalde de Talavera y otros edificios de interés como la llamada casa de los Canónigos y otras casonas o palacios hoy desaparecidos.

La Plaza de Juan de Mariana se consideró hasta la instalación de su monumento como una parte de la plaza del Pan.

La plaza del Pan en la que se observa la Colegial y el palacio de los Girón, hoy delegación de la Junta de Comunidades revocado y con decoración de arquitecturas fingidas decorndo sus muros

En la Plaza del Pan se han desarrollado acontecimientos significados para nuestra ciudad y en ella se celebraba con especial esplendor la Fiesta de Toros en Las Mondas, aunque también se toreaba en cada plazuela de cada parroquia.

Celebración de un viacrucis en la plaza del Pan en los años cincuenta

La plaza ha tenido diferente mobiliario urbano con mayor o menor arbolado y mobiliario urbano decorado con más o menos cerámica o hierro en sus bancos y parterres.La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es fotos-talavera-antigua-107.jpg

A lo largo de su historia ha tenido otros nombres según el devenir político: plaza de la Libertad, del General Primo de Rivera, de la Constitución, y muy brevemente de Fernanod VII o de Isabel II,

Portada con el escudo arzobispal y el de la ciudad que se encuentra actualmente en la plaza del Pan pero que no estaba aquí en origen sino en la Corredera, en el edifico de la Alhóndiga o almacén municipal de trigo
Instalación de arcos florales para celebración probablemente de la inauguración del puente de Hierro