Archivo de la categoría: Etnografía

MOLINOS ÁRABES Y ROMANOS DEL TAJO

IV.- INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA DE LOS MOLINOS DE AGUA DE LA PROVINCIA DE TOLEDO

Comenzamos un nuevo capítulo de mi libro agotado «Los Molinos de Agua de la Provincia de Toledo». Describiremos su historia desde los romanos hasta los árabes

Molinos que para algunos son probablemente romanos en el arroyo del Cubillo de Carranque
Molinos que para algunos son probablemente romanos en el arroyo del Cubillo de Carranque

1.-Hasta los árabes

¿Hubo molinos de agua en el valle del Tajo durante la época romana? Puede que la arqueología nos dé algún día una respuesta. Hoy solamente podemos aventurar conjeturas, ya que sí se ha constatado la existencia de presas como la del arroyo de Comeleches (Foto 14)  junto a la villa romana de Carranque y la del molino del arroyo del Cubillo, también próxima a una zona rica en restos arqueológicos como es la de la iglesia visigoda de Melque; ambas presas por su aspecto y contexto pudieran haber sido romanas

Es lógico pensar que si el Fuero Juzgo de los godos hace algunas referencias a la legislación molinera, en Toledo, que fue capital de la Hispania Visigoda, hubiera existido alguno de estos artificios[1]. Seguir leyendo MOLINOS ÁRABES Y ROMANOS DEL TAJO

LAS PIEDRAS DE MOLINO

LAS PIEDRAS DE MOLINO

Nuevo capítulo de mi libro sobre los Molinos de Agua de la Provincia de Toledo, ya agotado y que nos habla de las piedras molederas y algún otro elemento del interior del molino.

Interior de uno de los grandes molinos del Tajo. En primer plano el rayado de una piedra solera, detrás varios conjuntos de muela solera y volaera
Interior de uno de los grandes molinos del Tajo. En primer plano el rayado de una piedra solera, detrás varios conjuntos de muela solera y volaera

Las muelas o piedras de molino son dos, la solera y la corredera o volaera. Esta última se sitúa en posición superior y es la piedra móvil a la que el rodezno imprime su movimiento rotatorio. En nuestra provincia, sobre todo en los molinos de arroyo, las piedras preferidas por nuestros molineros eran las de granito. Se llamaban también piedras morenas o españolas (Foto 12) en contraposición con las blancas o francesas de las que más tarde hablaremos.

Con frecuencia eran talladas por el mismo molinero en las afloraciones berroqueñas próximas o bien se encargaban a los canteros locales. Las cualidades de las piedras de algunos de nuestros pueblos eran conocidas desde antiguo, tal es el caso de Valdeverdeja, que aparece reflejado en las relaciones de Felipe II, o el de Aldeanueva de Barbarroya que se cita en las Relaciones del Cardenal Lorenzana del siglo XVIII. Seguir leyendo LAS PIEDRAS DE MOLINO

LAS FUENTES DE LA SIERRA DE SAN VICENTE

LAS FUENTES DE LA SIERRA DE SAN VICENTE

Manantial y fuente en Cervera
Manantial y fuente en Cervera

Desde el paleolítico, el hombre ha asociado el agua con el renacer de la vida y la fertilidad de la tierra. El conjunto luna-agua-mujer ha sido asumido por diferentes culturas como el círculo antropocósmico de la fecundidad. Nuestra civilización greco-romana es una de las muchas en las que su cosmogonía, sus religiones, afirman que al principio solo existía el agua y que de ella surgió la vida.

Los pueblos vetones, que habitaban nuestra sierra hace dos mil años también veneraban a dioses acuáticos que moraban en las aguas. En nuestro ámbito, en un yacimiento arqueológico cercano como es el del Castro de El Raso se encontró un exvoto de bronce arrojado a la corriente de la garganta de Alardos. En el poblado vettón de Ulaca, en Ávila, se ha descrito un complejo labrado en el granito con depósitos y escalinatas que podría estar relacionado con ritos de agua y sangre de este pueblo que, además, como pueblo céltico que era, consideraba entre sus lugares sagrados a las fuentes y los ríos. Seguir leyendo LAS FUENTES DE LA SIERRA DE SAN VICENTE

TALAVERA Y LA TRASHUMANCIA

TALAVERA Y LA TRASHUMANCIA

Artículo publicado en el programa de la fiesta de 1994 de la Hermandad de San Isidro de Talavera sobre la relación de Talavera y su Tierra con la trashumancia en sus aspectos generales que ampliaremos en otras entradas

Esquileo de ovejas
Esquileo de ovejas

Es de todos conocida la vinculación de nuestras Tierras de Talavera con el mundo de la ganadería en todos sus aspectos. Su mercado de ganados, con referencias históricas desde el siglo XIII, la abundancia de pastizales, en tierras poco propicias para la agricultura como La Jara y la Sierra de San Vicente; o los pastos ribereños de las numerosas corrientes fluviales que surcan nuestra comarca son algunos de los factores que unieron desde antiguo a sus habitantes con el mundo pecuario. Seguir leyendo TALAVERA Y LA TRASHUMANCIA

LOS MOLINOS DEL TAJO EN TIEMPOS DE FELIPE II

LOS MOLINOS DEL TAJO EN TIEMPOS DE FELIPE II

Molinos de Silos en fotografía de ARDEIDAS cuando bajó el embalse de azután hace unos años
Molinos de Silos en fotografía de ARDEIDAS cuando bajó el embalse de azután hace unos años

En este capítulo de de la serie «Ríos de Historia» quqemos apuntar algunos datos sobre molinos en tiempos de Felipe II, aunque dedicaremos un artículo más extenso a los grandes molinos y aceñas del Tajo.

Si consideramos la comarca de talavera desde la desembocadura del río Cedena constatamos que los primeros grandes molinos son del señor de Malpica, son  los molinos de Corralejo, que le rentan novecientas fanegas de trigo al año. Los molinos que se sitúan a continuación en el cauce son los de Cebolla, que pertenecían entonces al Conde de Oropesa. Seguir leyendo LOS MOLINOS DEL TAJO EN TIEMPOS DE FELIPE II

OLIVARES DE LA JARA

OLIVARES DE LA JARA

Artículo aparecido en 1998 en el que se recrea la vida en los pueblos de La jara en la época de la recogida de aceituna. Fue escrito hace casi veinte años y algunas cosas han cambiado, como la creciente despoblación o la presencia de inmigrantes cogiendo la aceituna

Olivares en La Jara, La Nava de Ricomalillo
Olivares en La Jara, La Nava de Ricomalillo

El invierno ha cubierto de escarcha las rañas y las barreras, los pueblos cada vez más desiertos de La Jara adquieren una animación inusual, “pa la aceituna” vuelven incluso los hijos del pueblo que marcharon a Madrid o a Barcelona para así ayudar en las faenas del olivar y poder sacar un dinerillo que viene bien a sus ajustadas economías. A veces basta con sacar aceite “ pal gasto” de la casa y poder así recordar a su tierra cuando se aliñen la “ensalá” o se frían un huevo de esos de corral  que les han guardado los abuelos . Seguir leyendo OLIVARES DE LA JARA

EL MOLINO DE MUROS ADENTRO

EL MOLINO DE MUROS ADENTRO

Nuevo capítulo de mi libro agotado»Los Molinos de Agua de la Provincia de Toledo» en el que comenzamos a conocer la maquinaria de los molinos

Interior de un molino en Almendral de la cañada sobre la garganta Torinas
Interior de un molino en Almendral de la cañada sobre la garganta Torinas

Hasta ahora hemos ido conociendo la tipología molinera en función de las presas, los canales y los receptores hidráulicos pero, ya en el interior del molino, los elementos básicos son comunes a todas las formas descritas, con la excepción ya comentada de los engranajes necesarios para transformar en horizontal el movimiento vertical en el caso de las aceñas y en el de las ruedas gravitatorias. Vamos a referirnos a los molinos de agua tradicionales, ya que si nos introducimos en el mundo de las fábricas de harina, la complejidad tecnológica de las maquinarias nos haría entrar en el campo de la arqueología industrial más que en el de la etnografía (Foto 11). Seguir leyendo EL MOLINO DE MUROS ADENTRO

EXCURSIÓN A LOS MOLINOS DE RIOFRÍO EN LA JARA

EXCURSIÓN A LOS MOLINOS DE RIOFRÍOrutariofrio

En el ámbito de Buenasbodas y Gargantilla, aunque muchos molineros eran de La Nava de Ricomalillo,  se localizan gran parte de los molinos de cubo de Riofrío. Nada menos que veintitrés artificios se reparten a lo largo de los aproximadamente diez kilómetros de cauce de este río jareño.

Molino de Riofrío y dependencias anexas de vivienda, cuadras...
Molino de Riofrío y dependencias anexas de vivienda, cuadras…

Ya hay constancia de la existencia de al menos uno de estos molinos en el siglo XIV y forman un conjunto de gran interés etnográfico pues se aprovecha prácticamente toda la potencia del agua por captarse casi inmediatamente el caudal para mover el rodezno de un molino nada más salir del cárcavo del anterior, aguas arriba. Seguir leyendo EXCURSIÓN A LOS MOLINOS DE RIOFRÍO EN LA JARA

LOS CABREROS DE GREDOS, VIVIENDO COMO LOS CELTAS

VIVIENDO COMO LOS CELTAS

Majada de braguillas en El Raso de Candeleda Majada de braguillas en El Raso de Candeleda

Cuando vemos un grupo de chozos y queseras en una majada de Gredos lo primero que nos viene a la cabeza son las construcciones de los castros celtas reconstruidos en Galicia, como el de Santa Tecla. Más cerca, en El Raso de Candeleda podemos ver reconstruidas las viviendas de un poblado vettón que ayudan a comprender las formas algo más complejas de vivienda de un núcleo urbano relativamente poblado como el que allí se asienta.

Las chozas de los pastores de la sierra tienen una tipología muy característica. Son construcciones circulares que tienen un diámetro que oscila entre los dos y los cuatro metros.

Se construyen generalmente sobre pequeñas elevaciones del terreno o sobre aterrazamientos que intentan evitar las humedades que la alta pluviosidad de aquellas alturas puede ocasionar. Constan de un muro levantado a piedra seca o con barro, “la pared”, con una altura que no suele sobrepasar el metro veinte de altura. La pared no suele tener huecos, si acaso, algún pequeño ventanuco y la puerta de madera con la altura del propio muro de piedra.

Rachones de roble en una majada en ruinas Rachones de roble en una majada en ruinas

Sobre la pared apoyan los rachones de roble que proceden de troncos que han sido cortados longitudinalmente desgajándoles, por lo que suelen tener una cara cóncava que guía mejor las aguas filtradas de la techumbre vegetal. Sobre esos rachones se colocan, no sin destreza, las escobas, cuando la construcción se encuentra a baja altura de la montaña como es el caso de las majadas, y con piornos cuando la construcción se sitúa en los puestos de verano que aprovechan los pastos de altura. Algunos de los rachones son palos acabados en horca que forman el armazón inicial de la techumbre. En la junta del techo vegetal con la piedra se colocan a veces cepellones de tierra con hierba que impide la entrada de humedad en la choza. El techo de escobas o piorno se remata en el vértice del cono que forma con una lancha de piedra o con un bien atado y compacto capirucho vegetal. El suelo suele ser de tierra apisonada, aunque a veces está enlanchado con granito. En uno de los lados del interior de la choza el muro acaba rematado por una bisera formada por un lanchón de piedra, ya que debajo está el lugar donde se hace el fuego o “tiznera” y es necesario evitar incendios. El humo sale entre el ramaje del techo lo que a veces hacía poco habitables estas chozas

Casa con techumbre vegetal y remate en la cumbrera de medios troncos vaciados de roble Casa con techumbre vegetal y remate en la cumbrera de medios troncos vaciados de roble

Cuando el buen tiempo lo permitía se hacía la vida en el exterior, en una terracilla también circular o semicircular llamada “estanza”. Está hecha generalmente con un pequeño murete de medio metro de altura, con el suelo enlanchado y sin puerta de acceso para evitar así que pasen los animales. En uno de los laterales se sitúa la cocina de verano al aire libre y en el contrario suele hacerse un emparrado o “solombrajo” con una parra o simplemente con hojas de helecho. La estanza suele estar dotada de una mesa de piedra hecha con una lancha de buen tamaño y con asientos también de granito alrededor.

El mobiliario de la choza no puede ser más sencillo. Del techo cuelgan los “carabancheles”, unos palos con las ramas cortadas que se cuelga del techo para a su vez colgar de él los pertrechos y los alimentos y evitar así a los roedores. Incluso a veces se coloca una tapa de lata en la parte superior para evitar así que desde el techo puedan acceder a las viandas los ratones. En la tiznera se instala el “jurganero” con dos horcas para poder colgar de él el puchero. Los tajos para sentarse son tajos compuestos por un asiento de madera y tres palos clavados en él a modo de patas. A veces encontramos algún rudimentario “vasal” fabricado con cuatro tablas y alguna alacena hecha sobre un hueco del muro. Todavía he podido ver alguna cama de las que se utilizaban antiguamente hechas con un marco de palo sostenido por cuatro patas y con cuerdas que van de un lado a otro del armazón. Los jergones se rellenaban sencillamente de hojas o de helechos secos. La iluminación se llevaba a cabo con candiles de aceite aunque también se utilizaban las lámparas de carburo los faroles de aceite o como recuerdan los más antiguos, con teas de pino.

Chozo en una majada de La Villa de Mombeltrán

Además de las chozas para los pastores había una serie de construcciones anejas frecuentes en casi todas las majadas. El “burrero” era una edificación de parecidas características a la choza pero algo más precaria en su construcción y de planta más alargada, Servía para guardar aperos y en caso de mal tiempo meter al caballo y así protegerlo.

Otras construcciones eran las zahurdas, generalmente levantadas con palos colocados como el armazón de un chozo y sobre los que se acumulaba tierra quedando debajo un hueco donde vivían los cerdos, que ya hemos dicho constituían un complemento económico importante en la vida de estos pastores, pues no sólo criaban los necesarios para su propio consumo, sino que tenían siempre algunos de cría que luego vendían y que eran alimentados con el suero de los quesos. Los gallineros eran pequeños chocillos con techo vegetal o con lanchas de piedra. Los hornos para cocer el pan se hacían sobre un plinto de piedra sobre el que se hacía la bóveda del horno con adobes dejando una puerta hecha con tres pequeños sillares de granito. Estos hornos se solían cubrir con un pequeño tejadillo que sobrepasaba la construcción por encima de la boca del horno dejando así un portalito.

Horno de una majada de rehabilitada de Guisando