Archivo de la categoría: Cerámica y artesanía

SAN FRANCISCO DE ASÍS EN LA AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN FRANCISCO DE ASÍS

Panel de azulejos que representa a san Francisco en la iglesia parroquial de Candeleda
Panel de azulejos que representa a san Francisco en la iglesia parroquial de Candeleda

San Francisco nació en 1182 en una rica familia de comerciantes de telas que le puso por nombre Juan. En su niñez sentía repugnancia por los leprosos hasta que en cierta ocasión conmovido por la situación lamentable de uno de ellos se bajó del caballo para darle una moneda, le besó la mano y desde ese momento en su interior se transformó  “lo amargo en dulzura del alma y del cuerpo”. Se inició así una vida de entrega a los pobres y enfermos cada vez mayor. Comenzó a regalar sus vestidos y riquezas, lo que ocasionó una discusión con su padre cuando dio al obispo su dinero para reconstruir la iglesia de san Damián, pero Francisco se desnudó y lanzó el dinero y los vestidos al suelo, quedando desnudo en señal de renuncia a los bienes materiales. El obispo le cubrió con su capa y desde entonces el santo vistió sólo unos calzones y una túnica con un ceñidor. No volvió a tener dinero jamás y a los hermanos de la orden que fundó les prohibió que ni siquiera aceptaran dinero como limosna.

Se mortificaba el santo ayunando y entregándose a severas penitencias y flagelaciones para evitar las tentaciones de la carne. Recriminaba a los ricos su apego por los bienes materiales y su falsa espiritualidad, llegando a subirse al púlpito de la iglesia de Asís y cosechando las burlas de los presentes, lo que no impidió que cada vez se le unieran más discípulos. Fundó así las órdenes menores, otra orden de mujeres que seguían a santa Clara y una tercera de seglares.

Su gran amor por todas las criaturas le hizo hablar en muchas ocasiones a los animales a los que siempre llamaba hermanos, llegando incluso a predicar a los pájaros. Las fieras también le obedecían, como un lobo que simbolizaba según algunos a un bandido que se convirtió dejando su vida críminal.

Cuando fue llevado ante el Papa Inocencio III, éste le dijo que más parecía un cerdo que un hombre, pero intercedió por él el cardenal Colonna que hizo ver al pontífice que Francisco se ajustaba en realidad a la vida que había predicado Jesucristo. Además tuvo el Papa un sueño en el que la iglesia de san Juan de Letrán se derrumbaba pero Francisco lo impedía, por lo que acabó de convencerse. Le permitieron así predicar y que siguieran creciendo sus adeptos que se extendieron por todo el mundo, llegando Francisco a acompañar a los soldados en una cruzada. Cuando volvió a Italia había graves desarreglos en su orden y se retiró a orar al monte Alverna. Murió San Francisco en 1226 y a veces se le ha pintado muerto, vestido con el hábito, incorrupto y mirando al cielo en éxtasis.

San francisco representado en la azulejería de la iglesia de El Casar de talavera
San francisco representado en la azulejería de la iglesia de El Casar de talavera

*Iglesia parroquial de El Casar de Talavera. Retablos laterales. Siglo XVI. Policromía.

Se trata de unos medallones que adornan la greca renacentista delimitada a su vez por flecos fingidos que enmarca a los paneles principales de los frontales. San Francisco aparece con el hábito franciscano y la cruz como único atributo.

Panel de azulejos que representa a San Francisco en la ermita Virgen de Gracia de velada
Panel de azulejos que representa a San Francisco en la ermita Virgen de Gracia de velada

*Ermita de la Virgen de Gracia de Velada. Retablo lateral. Siglo XVII. Policromía.

Las figuras son tan esbeltas y el dibujo aunque muy rectilíneo, es seguro y de calidad como puede observarse por la elegancia de la postura, la gracia del rostro. El retablo enmarca las figuras entre columnas, mármoles simulados y grecas de hojas de acanto y cadeneta. El santo aparece con su hábito, la cruz y el cíngulo de nudos.

Panel de azulejos que representa a San francisco en el convento de Arenas de San Pedro
Panel de azulejos que representa a San francisco en el convento de Arenas de San Pedro

*Convento de San Pedro. Arenas de San Pedro. Zaguán de entrada. Siglo XVIII (1724). Policromía. Enmarcado en greca con trazo central en zig-zag relleno de media flor. Composición menos habitual en la que el santo vestido con hábito de su orden contempla la cruz envuelta en nubes situada sobre un árbol con montañas al fondo.

*Museo Ruiz de Luna. Talavera de la Reina. Siglo XVIII. Policromía. Este panel forma parte de otro mayor situado sobre la entrada del antiguo Convento de la Madre de Dios, en el que pidió ser sepultado Fernando de Rojas. La imagen de San Francisco se enmarca en greca de roleos y el santo aparece entre nubes con la cruz como atributo.

San Francisco en azulejería de la iglesia de Piedraescrita
San Francisco en azulejería de la iglesia de Piedraescrita

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI.

Panel enmarcado por columnas abalaustradas decoradas con grutescos y roleos renacentistas polícromos y cabezas de querubín. San francisco aparece con los estigmas de pies, manos y costado con hábito y cíngulo con el Libro y la cruz como atributos en un paisaje con árboles y un tronco sobre terrazas.

Una de escenas más representadas sobre el santo, además de las ya referidas, es la conocida como de “los estigmas”. Este cuadro representa una visión que tuvo el santo mientras se retiró al monte Alverna. Aparece un hombre en forma de serafín con seis alas que dos a dos forman los pies y las manos y con los brazos en cruz o crucificado, y mientras el santo contempla la escena aparecen en sus manos, pies y costado las heridas de Cristo en la Pasión. Después de esta visión el santo seguiría con las llagas durante los dos años que pasaron hasta su muerte. Más tardía es la representación de Cristo crucificado la que se dibuja en lugar del serafín. A veces aparece también  un discípulo que duerme mientras el santo tiene la visión.

Representación de San francisco en la ermita de la Virgen del prado, procedente del hospital de San Antonio Abad
Representación de San francisco en la ermita de la Virgen del prado, procedente del hospital de San Antonio Abad

Es el caso tanto del panel de la basílica de la Virgen de El Prado, concretamente situado en el retablo de san Antón, como el de la torre de la iglesia de san Francisco, ambas en Talavera. En los dos se pueden observar cómo se dibuja esta composición en la que desde la imagen del serafín descienden unos a modo de hilos o rayos que se corresponden en el cuerpo del santo con los respectivos estigmas en manos, pies y costado.

Otra escena que aparece en cerámica de Talavera se encuentra en el convento de san Pedro de Alcántara en Arenas de San Pedro. En ella el santo abraza el cuerpo de Cristo crucificado que se desclava en parte para así poder abrazar a Francisco.

Cuando solamente se representa la imagen del santo, aparece con el hábito franciscano marrón o gris atado con el cordón de tres nudos como símbolo de la pobreza, la castidad y la obediencia. En muchas ocasiones se aprecian los mismos estigmas de la pasión en las manos, pies, e incluso en el costado a través de una abertura en el hábito, como es el caso de los paneles de azulejos de Candelada, Velada o Piedraescrita.

Otros de sus atributos son la Cruz, la azucena en señal de castidad, el rosario, o la calavera como recuerdo de la mortalidad del hombre. También pueden aparecer instrumentos de penitencia como el látigo o los clavos o tener el globo terráqueo a sus pies. En la representación de la ermita de la Virgen de Gracia en Velada, en Piedraescrita y en otras como la del retablo de Candeleda o el de El Casar de Talavera sólo aparece con la cruz y el libro y los estigmas.

SAN MIGUEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN MIGUEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

Es uno de los siete arcángeles, y uno de los tres, junto a San Gabriel y San Rafael, que tienen un nombre concreto. San Miguel es el jefe de la milicia celestial y el primero entre los espíritus celestiales. Su origen puede rastrearse ya en la religión persa, en la que sus dioses se dividían entre la luz y las tinieblas, el bien y el mal en continuo conflicto. Hermes o Mercurio era representado con el caduceo o sombrero alado, y también tenía la misión de llevar las almas al más allá, por lo que en algunas representaciones de los primeros tiempos del cristianismo el arcángel aparece de la misma forma. San Miguel se asocia por tanto con la luz y lucha contra las tinieblas, como más tarde se describe también en el Apocalipsis: «Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero».  Fue también asumido por el cristianismo como un santo militar que defiende a la Iglesia contra la herejía protestante.

San Miguel va casi siempre vestido de soldado romano con casco, escudo y coraza, aunque a veces viste malla o túnica. Suele llevar una bandera o pendón y a sus pies se encuentra el diablo en su forma de dragón, con aspecto semihumano, o bien con garras y piel de reptil. La psicostasia es el pesado de las almas, que tiene también antecedentes en la religión egipcia con Anubis. San Miguel es representado con la báscula de pesar las almas en la que se suele pintarlas en forma de una diminuta figura humana desnuda sobre cada platillo de la balanza.

San Miguel en azulejería en la iglesia de Mañosa o ermita de San Blas de Cebolla

*Antigua iglesia del despoblado de Mañosa. Cebolla (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Enmarcado en compleja cenefa de varios componentes. Primero de cadeneta geométrica con floretas amarillas, otra de ovas con cálices y una tercera de grandes volutas rematadas con ramas. San Miguel viste a la romana y clava la lanza en el ojo del diablo, mientras que con el otro brazo hace la psicostasia o pesado de las almas.

San Miguel en azulejería talaverana de El Casar de Talavera

*Iglesia de El Casar de Talavera. Frontal de altar lateral. Policromía. Siglo XVI. Enmarcada en recortes de ferroneríe con pequeñas flores y frutos en los huecos y flecos simulados en la parte superior. San Miguel vestido con túnica clava la lanza en la boca del diablo y sujeta la balanza de la psicostasia.

San Miguel en azulejería talaverana del siglo XVI en la basílica del Prado

*Retablo procedente del hospital de San Antonio Abad, hoy en la basílica de El Prado. Talavera de la Reina. Siglo XVI (1570). San Miguel vestido a la romana pisa la cabeza del diablo con forma humana mientras levanta la espada. Enmarcado en columnas salomónicas y pilares decorados con motivos vegetales y grutescos en el friso superior.

Azulejos de Piedraescrita representando a San Miguel. Siglo XVI

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. San Miguel vestido a la romana clava la lanza al diablo que tiene cola y garras de reptil. Con la mano izquierda sostiene la balanza de la psicostasia.

También hay un panel en Cervera de los Montes y otro gran panel en el convento de las madres agustinas de La Calzada de Oropesa (Toledo) en tonos amarillos, naranjas y manganeso. Siglo XX. Autor J. Cerro. El diablo con forma humana y alas y rasgos de murciélago es pisado por San Miguel en un fondo fantástico de gruta con columnas y formaciones de aspecto basáltico.

San Miguel en una ermita de Cervera de los Montes

SAN RAFAEL EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN RAFAEL

*Panel que forma parte del púlpito ejecutado y donado por el taller de Ruiz de Luna por devoción de su mujer Francisca para la basílica de El Prado. Lado de la epístola. Siglo XX (1954). Dedicado al hijo del artita Rafael Ruiz de Luna. Policromía. Enmarcado en cenefa de hojas de acanto de tonos amarillos y verdes. Vestido como peregrino con bordón y calabaza presenta el pez del relato de Tobías con fondo de paisaje marítimo, a pesar de que la escena se describe en un río.

San Rafael es el ángel guardián de los hombres, el ángel custodio por antonomasia. Las escrituras se refieren a él en dos ocasiones relacionadas con Tobías y Sarra. Queda ciego el santo cuando le caen las inmundicias de un nido de golondrinas. El ángel lo cura, y por ello aparece en algunas representaciones con un tarro que contiene la medicina. En el Libro de Tobías se describe además cómo el ángel, haciéndose llamar Azarías, acompaña a su hijo, también de nombre Tobías, en un viaje que hace con el objeto de recuperar un depósito de plata que había entregado a un judío de Media. El muchacho coge en el camino un pez que le ataca al cruzar un río y, siguiendo las instrucciones de Rafael, le extrae el corazón, el hígado y la hiel. Por esta circunstancia se representan a veces con un pez en la mano tanto a Tobías y como a San Rafael. La hiel la utiliza el joven para hacer la medicina con la que por recomendación del ángel su padre sanará de la vista. El hígado y el corazón los empleará Tobías quemándolos para  echar de la habitación de Sarra a un demonio que había matado ya a los siete hombres con los que anteriormente esta joven había contraído matrimonio. San Rafael persiguió al demonio y lo encadenó.

Rafael acompañando a Tobías se convirtió en su más extendida imagen y por el hecho de ser un ángel viajero, aparece con la capa de viaje abrochada ante el pecho. También es característica en la mayor parte de sus imágenes la larga cabellera y el bordón o bastón de peregrino con la calabaza para beber, aunque en otras representaciones artísticas sostiene una lanza como protector del joven Tobías. Como otros ángeles, lleva a veces también la corona con una cruz sobre la frente.

*Basílica de Nuestra Señora del Prado. Talavera de la Reina. Siglo XVI. Retablo de San Cristóbal en el sotocoro y zaguán de entrada. Se sitúa en el frontón con el que remata en el ático del retablo y aparece el arcángel entre nubes en espiral, con la túnica y el bordón de peregrino.

SAN DAMIÁN, UNO DE LOS PATRONES DE LOS MÉDICOS, EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN COSME Y SAN DAMIÁN

SAN DAMIÁN COMO MÉDICO OBSERVANDO UN FRASCO DE ORINA. IGLESIA DE PIEDRAESCRITA

Fueron dos hermanos mártires que vivieron a principios del siglo IV. Según la tradición eran dos gemelos nacidos en Arabia que estudiaron en Siria, haciéndose médicos ambos. Practicaban su profesión con gran habilidad, pero sin aceptar dinero como pago, por lo que son conocidos como “Anargiros”, “los sin dinero”. También fueron devotos cristianos que difundían su credo por donde quiera que iban. Tuvieron otros tres hermanos que también fueron martirizados.

Al comenzar una de las persecuciones de los cristianos en aquella época fueron detenidos por Lisias, el gobernador de Cilicia, ya que vivían en Aegeae un pueblo de la región. Se les dio martirio primero arrojándolos al mar, pero una gran ola o un ángel, según las versiones, los devolvió a la orilla. Después intentaron quemarles, pero las llamas no les afectaron y abrasaron sin embargo a sus verdugos. También fueron crucificados y apedreados cuando estaban en la cruz, pero las piedras se volvían en el aire hiriendo a los que las lanzaban, al igual que pasó con los arqueros que les disparaban sus flechas. Como sucede en la historia de tantos mártires, sólo al ser decapitados murieron en Cirrhus, población de Siria, descansando allí sus restos. Junto a su tumba comenzaron a obrarse numerosos milagros. Se contaba que a muchos enfermos que se encomendaban a ellos se les aparecían en sueños y haciendo los pacientes lo que los dos santos gemelos les recomendaban quedaban curados.

Eran patronos de los Médicis y por ello son representados con frecuencia en el arte renacentista. Uno de sus milagros más conocidos fue la implantación de la pierna de un hombre negro o moro que había fallecido a un enfermo que había perdido la suya.

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Siglo XVI. Enmarcado por pilares con decoración renacentista y friso superior de querubines. En ella aparece San Damián vestido con manto, atributo del médico, y sujetando una vasija de vidrio. Ésta es también un símbolo frecuente de los médicos en el arte, ya que era muy frecuente la observación, e incluso la degustación, de la orina del enfermo mediante estos recipientes.

SAN JERÓNIMO Y LOS JERÓNIMOS EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN JERÓNIMO

Escudo del monasterio jerónimo( simbolizado por el león) bajo la advocación de de Santa Catalina, simbolizada por la rueda dentada

Eusebio Hieronymus Sophronius nació en el año 340 en Dalmacia, en la actual Bosnia, y es uno de los cuatro Padres o Doctores de la iglesia Latina. Primero estudia latín y griego en Roma donde frecuenta por igual a filósofos y a bellas mujeres. Pero tiene un sueño en el que, tras preguntarle en el Tribunal de Dios si era cristiano, él dice que sí y recibe una fuerte bofetada, mientras se oye una voz que le llama mentiroso por estar en esos momentos inclinado intelectualmente por las ideas ciceronianas.

Al día siguiente, despierta con señales de haber sido golpeado. Su fervor le hace viajar a Tierra Santa para después retirarse al desierto de Siria donde se hace anacoreta y escribe la vida de Pablo el Ermitaño. En su vida eremítica estudia hebreo y sufre grandes tentaciones por el recuerdo y el deseo de las muchas mujeres que había conocido. Vence las tentaciones con el ayuno y golpeándose el pecho con una piedra con la que a veces es representado como uno de sus atributos.

En cierta ocasión quitó una espina de la pata a un león que mansamente se dejó curar, y  por ello este animal es su atributo más frecuente, así como el de la orden jerónima, por lo que ha sido representado formando parte de los emblemas de los diferentes monasterios que encargaban sus lozas o sus botes de farmacia en Talavera. En el Museo Ruiz de Luna se conserva una magnífica pieza de azulejería de gran calidad en su factura con el escudo del cenobio talaverano en el que aparece el león.

Jerónimo vuelve a Roma en 382 y conoce al Papa Dámaso, del que recibe el encargo de traducir las escrituras. Comienza así su ingente tarea en Roma y la finaliza en Palestina, donde es acompañado y auxiliado por Santa Paula. Vive en el entorno de Belén y muere en el año 420 dejando la versión de la Biblia de la que directamente deriva la llamada “Biblia Vulgata”, versión considerada como la oficial por el Concilio de Trento.

*Iglesia de Piedrescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Retablo de San Cristóbal. Siglo XVI. Policromía. Se ve a Jerónimo como Doctor de la Iglesia, de pie y vestido de cardenal. Se distingue de los otros tres doctores por su vestimenta de cardenal con el manto rojo, el capelo y el báculo con dos cruces. Lleva también el Libro en alusión a sus trabajos bíblicos y su erudición. Luce las largas barbas con las que suele caracterizársele, aunque no lleva la también habitual iglesia a escala.

Plato en el museo de Ávila con el león rampante del escudo de los jerónimos

*Hospital de los jerónimos en Guadalupe. Siglo XVIII (1797). Talavera –Puente? Policromía. El santo aparece como penitente desaliñado y semivestido con una tosca estameña, arrodillado ante un crucifijo en una escena en la que casi siempre se ve con una calavera, un reloj de arena y el capelo cardenalicio colgado de una rama o en el suelo.

*Convento de Santa Isabel en Valladolid. San Jerónimo penitente es la representación del santo en el desierto con la calavera, el libro y el crucifijo como sus atributos habituales y el león a los pies.

San Jerónimo penitente en el convento de Santa Isabel de Valladolid

Mural de San Jerónimo: Se trata de un panel de azulejería con la representación de varios santos que tiene 1,48m de anchura y 1,19m de altura con 13,5cm de lado- pintada polícroma que desarrolla una escena figurada, separada en dos pisos por una línea de cinta -13,5×6,5cm- decorada con calabrotes o cordones sogueados, enmarcando todo el mural una corona –de iguales dimensiones que los azulejos- con el motivo de glifos o pequeños arquillos bajo un friso lineal. La parte inferior se delimita con una línea de alízares -16×4,5cmde estilizada decoración vegetal.

Otra imagen del santo en este mismo convento es similar a la de Piedraescrita, solo que tiene el león rampante a sus pies.

San Jerónimo en el convento de Santa Isabel en Valladolid

Muchos son los platos de vajillas pertenecientes a conventos jerónimos como el de Talavera, el Escorial o Guadalupe que llevan el león rampante, símbolo de la orden, dibujado en ellos.

HOY FERIAS, SAN MATEO EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

SAN MATEO EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

San Mateo en azulejería del siglo XVI en la iglesia de Higuera de las Dueñas

San Mateo, primer evangelista, era publicano o cobrador de impuestos de Cafarnaúm antes de su conversión. Cristo pasó por delante de su caseta de aduanas y le dijo sígueme. Mateo organizó un banquete al que invitó a sus antiguos compañeros y a otros pecadores, lo que causó el escándalo de los fariseos y Jesús les respondió que “no había venido a llamar a los justos sino a los pecadores”.

Primero predicó en los alrededores de Judea y escribió su evangelio hacia el año 50 en la lengua popular de los judíos, el arameo. Por ello se le considera el evangelizador de los hebreos. En su evangelio describe muchos detalles de la infancia de Jesús y su objetivo principal es demostrar que es el Mesías.

San Mateo en azulejería del siglo XVI en la iglesia talaverana de El Salvador

Los textos apócrifos dicen que, tras la dispersión de los apóstoles, Mateo, el que San Marcos llama Leví hijo de Alfeo, va a Etiopía donde predica el evangelio durante treinta y tres años. Allí dos magos acompañados de dos dragones se hacían adorar como dioses pero triunfa sobre ellos. También resucita a Ifigenia, la hija del rey Egipo que se convierte al cristianismo junto a toda su familia pero muere y su hermano, el rey Hirciaco, quiere casarse con su sobrina Ifigenia y le ofrece a Mateo la mitad de su reino si consigue convencerla, pero a ello se opone el evangelista. Invita al monarca a ir a misa el siguiente domingo y allí delante de todos dice que el que se atreviera a raptar a la mujer del rey debería ser castigado con la muerte y como Ifigenia quiere ingresar en un monasterio con otras doscientas doncellas, su esposo es Dios e Hirciaco no debe atreverse a casarse con la esposa de su rey celestial. Furioso por ver así burladas sus expectativas el rey ordena a uno de sus esbirros que asesine a Mateo, lo que hace con un hacha decapitándolo, para otros muere por lapidación, y una tercera versión asegura que fue quemado vivo.

San Mateo en la iglesia de Piedraescrita

Hirciaco junto a su hijo prendió fuego al monasterio, pero las llamas no le afectaron y sin embargo saltaron al palacio del rey que se quemó completamente. El hijo fue poseído por un espíritu maligno que le obligó a confesar su crimen ante el sepulcro de Mateo. El rey contrajo la lepra y se suicidó arrojándose sobre su propia espada, reinando después un hermano de Ifigenia.

San Mateo en azulejería talaverana del siglo XVII en la basílica del Prado

La representación más frecuente del santo lo pinta sentado escribiendo el evangelio bajo la inspiración del ángel, más bien un hombre alado, que es su símbolo y uno de los “cuatro seres vivientes” apocalípticos del sueño de Ezequiel que representan a cada uno de los evangelistas. También es su símbolo el hombre por hacer hincapié en la humanidad de Cristo. Como apóstol puede llevar una bolsa o una tablilla de contador en recuerdo de su antiguo oficio, por lo que a veces también se representa la escena en que sentado en su oficina cobrando impuestos es llamado por Jesús.

El libro con citas de su evangelio es uno de los atributos de Mateo. Basílica del Prado

Otro de sus símbolos es el hacha en recuerdo de su ejecución. Sus atributos como evangelista son el libro, en el que a veces se pueden leer varias inscripciones de su evangelio, como es el caso del de la basílica, la pluma, el tintero y el hombre alado. Como apóstol viste túnica talar y palio. Es patrón de los funcionarios de hacienda y aduanas, los cambistas y los contables.

San Mateo en cerámica de Ruiz de Luna del siglo XX en la iglesia de Castillo de Bayuela

Aparece en los evangelistas representados en la iglesia de Higuera de las Dueñas y en Castillo de Bayuela se encuentra representado en el púlpito junto a los otros tres evangelistas en obra de Ruiz de Luna.

En su evangelio describe la genealogía de Cristo por lo que antes de los paneles que la representan en la basílica de El Prado aparece la imagen del apóstol. También puede que se le represente por ser patrón de una de las cofradías o gremios que financiaron los azulejos.

San Mateo de Ruiz de Luna en el púlpito de Bayuela

San Mateo es un santo también vinculado a Talavera por celebrase en su honor las ferias del 21 de septiembre, día de su festividad.

SAN BARTOLOMÉ EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN BARTOLOMÉ EN AZULEJERÍA TALAVERANA

REPRESENTACIÓN DEL DIABLO EN UN PANEL DE AZULEJOS DE PIEDRAESCRITA EN EL QUE APARECE SAN BARTOLOMÉ. SIGLO XVI

San Bartolomé llegó a la India y se hospedó en uno de los templos de Astaroth. Un demonio hablaba desde el interior del ídolo para conseguir así que los vecinos del país adoraran a las viejas divinidades, pero el santo inmovilizó al diablo del ídolo con cadenas de fuego. Llegó a oídos del rey Polibio, gobernador de la región, que San Bartolomé había arrojado al diablo del cuerpo de un endemoniado y lo llamó para que  exorcizara a una hija lunática que tenía el monarca. En agradecimiento le ofreció numerosas riquezas que rechazó, instando al rey a que se bautizara. Polibio dejó su trono y llegó a ser obispo, pero tomó el mando su hermano Astiages que, en venganza por haber destruido el santo todos los ídolos paganos, ordenó someterlo a martirio apaleándole y crucificándole según algunos y desollándole según la mayoría de las fuentes legendarias. Después lo decapitaron y arrojaron su cuerpo al mar junto a los de otros cuatro mártires, metidos todos en cajas de plomo que flotaron milagrosamente hasta llegar a  la isla de Líparis en Sicilia, aunque otras leyendas sitúan sus reliquias en el Tíber, en la isla de San Bartolomé.

Una descripción física del santo que hace un demonio en la Leyenda Dorada lo pinta como hombre de cabellos ensortijados, con barba y semblante siempre alegre y risueño, tal como aparece en el panel de azulejos de El Casar de Talavera que lo representa. Un paralelo pagano del santo es el Sátiro Marsias, que sufrió el mismo suplicio a manos de Apolo, esta escena está representada en una escultura de Pérgamo que ha servido a muchos pintores para inspirarse al pintar el martirio de Bartolomé. Ha sido tradicionalmente considerado protector contra las enfermedades nerviosas.

*Iglesia de El Casar de Talavera. Talavera de la Reina. Frontal de altar del evangelio. Policromía. Siglo XVI. Enmarcada en recortes de ferroneríe con pequeñas flores y frutos en los huecos, y flecos simulados en la parte superior. San Bartolomé sujeta la cadena con la que tiene preso al diablo y en la otra mano la espada o cuchillo de su martirio. Varias terrazas y árboles esquemáticos adornan el fondo.

AZULEJOS DE RUIZ DE LUNA QUE REPRESENTAN A SAN BARTOLOMÉ EN LA IGLESIA DE BAYUELA

*Iglesia parroquial de Castillo de Bayuela. Friso de los apóstoles en el altar. Siglo XX.(hacia1933). Policromía. Autor Juan Ruiz de Luna. El santo aparece con el rollo en su mano derecha y el cuchillo utilizado para su martirio en la izquierda

iMAGEN DE SAN BARTOLOMÉ EN PANEL DEL SIGLO XVI DE PIEDRAESCRITA

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Enmarcado en columnas abalaustradas con decoración renacentista vegetal y de grutescos, friso de querubines en la parte superior. El diablo en este caso tiene rostro humano y Bartolomé sostiene el libro y el cuchillo sobre un fondo de montes y arquitecturas.

SAN BARTOLOMÉ EN UN PANEL DE LA BASÍLICA DEL PRADO TRAÍDO DEL HOSPITAL DE SAN ANTONIO ABAD. SIGLO XVI

* Basílica de Nuestra Señora del Prado. Talavera de la Reina. Retablo procedente del hospital de San Antonio Abad. Siglo XVI. Policromía. Enmarcado en columnas salomónicas y pilares decorados con motivos vegetales y grutescos en el friso superior. El diablo presenta un rostro con bigote a la moda de la época y el cuerpo tiene apariencia entre humana y de reptil con un aguijón en la cola. Bartolomé sostiene el Libro y el cuchillo. Fondo decorado con matas y un árbol de follaje en estratos. Uno de los azulejo no pertenece al panel.

SAN LORENZO EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN LORENZO

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Según la tradición San Lorenzo nació en Huesca, aunque más tarde llegó a ser protodiácono en Roma y administrador de los bienes de la Iglesia en esa ciudad, además de ser el encargado de la asistencia a los pobres. Durante la persecución del emperador Valeriano, que ya había llevado al martirio al Papa Sixto II, le exigieron la entrega de las riquezas de la Iglesia, para lo que pidió un plazo de tres días en los que recabaría los bienes. Al finalizar el plazo acordado,  Lorenzo se presentó ante las autoridades con una multitud de pobres y enfermos entre los que había repartido el patrimonio eclesiástico. Los hombres del emperador le conminaron irritados a que adorara a los dioses romanos o de lo contrario serían utilizados sobre él todos los instrumentos de tortura que habían ordenado llevar ante su presencia.

La parrilla, el atributo más frecuente de San Lorenzo

El diácono sufrió numerosos tormentos y realizó algunos milagros que convencieron a Valeriano de que no doblegaría su voluntad, por lo que ordenó ejecutarle tostándole a fuego lento. Para ello se instaló una parrilla de hierro bajo la que se extendieron brasas y rescoldos que iban siendo alimentados lentamente para prolongar el sufrimiento de Lorenzo quien, según la leyenda, soportaba con tanta serenidad el tormento, que los espectadores del martirio al contemplarlo se iban convirtiendo al cristianismo. Mientras, el rostro del santo estaba rodeado de un esplendor maravilloso y de un suave y agradable olor. Es curioso el pasaje en el que hace una invitación al verdugo en el momento en que está sufriendo el martirio: «De este lado ya estoy en sazón; puedes mandar, si te parece, que me tuesten del otro», muriendo poco después. Junto a San Vicente y San Esteban aparece en las representaciones vestido con la dalmática de diácono. Su muerte sucedió el 10 de agosto, día de su fiesta, del año 258.

San Lorenzo en la iglesia de Lanzahita

*Iglesia parroquial de Lanzahita (Ávila). Frontal del retablo mayor. Siglo XVI. Policromía. Flanquea con San Vicente de Zaragoza a una imagen central de San Juan Bautista y están los tres enmarcados por recortes típicos de ferroneríe. San Vicente aparece con el Libro y la palma y San Lorenzo con la parrilla.

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo) Siglo XVI. Policromía. Juan Fernández? Enmarcado por columnas abalaustradas que presentan decoración de grutescos. Friso de querubines superior e inferior.En este panel aparece sobre la parrilla con la tonsura por ser diácono, con expresión de tranquilidad, joven, lampiño, y sólo cubierto por un paño de pureza, aunque es más frecuente que se le pinte vestido con la dalmática de diácono.

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*Basílica de Nuestra Señora del Prado, Talavera de la Reina. Siglo XVI. Policromía. El autor parece ser el mismo que el de Lanzahita pues la imagen del santo e incluso su rostro son muy similares. Se diferencia de la representación del pueblo de del Tiétar en que está enmarcado por arquitecturas mientras que el de Lanzahita está enmarcado con motivos de ferroneríe. Pertenece al retablo de San Cristóbal que se sitúa a la izquierda en la entrada de la basílica.

Precisamente la parrilla ha sido el atributo de un santo tal vez más representado en la cerámica talaverana, ya que la mayor parte de las piezas encargadas por el monasterio de San Lorenzo de El Escorial, desde la loza a los albarelos de su farmacia, llevaban representado el símbolo de su martirio junto al león rampante de los jerónimos, y fueron muchas las piezas encargadas por este cenobio tan relacionado con la alfarería de nuestra ciudad y con el rey Felipe II que tanto la amó y protegió.

DOS ESCENAS DE LA VIDA DE SANTA ANA EN AZULEJERÍA ANTIGUA DE TALAVERA

San Joaquín y Santa Ana ante la puerta Dorada. Iglesia de Piedraescrita

Esta escena se basa en la Leyenda Dorada y en evangelios apócrifos como el Protoevangelio de Santiago  Además del dogma de la Inmaculada Concepción, la Iglesia propuso como doctrina que la concepción de María también se produjo “sine mácula”.

Joaquín era un hombre rico que tras veinte años de matrimonio con Ana no había tenido descendencia. En cierta ocasión no le dejaron hacer una ofrenda en el templo por no haber tenido hijos y, disgustado por ello, se retiró al desierto con sus ganados. Allí se le apareció un ángel que le anunció que Ana concebiría una hija que sería la madre de Jesús.

Decoración lateral renacentista del panel de la puerta dorada

Una aparición similar tuvo Ana cuando se preguntaba bajo un laurel porqué hasta los gorriones tenían descendencia y ella no. El ángel les dijo a ambos que se reunieran ante la Puerta Dorada de Jerusalén y esa es la escena representada, cuando se abrazan y se besan, momento que principalmente los franciscanos defendieron como instante de la concepción de la Virgen “sin concupiscencia”.

San Joaquín y Santa Ana ante la Puerta Dorada. Detalle. Iglesia de Piedraescrita

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Joaquín y Ana ante la puerta pintada de amarillo para indicar que era la Puerta Dorada. Esta cerámica es del siglo XVI, y es a finales de esta centuria cuando se empieza a sustituir esta representación por la de la Inmaculada Concepción, y de hecho, en las escenas de la basílica del Prado realizadas ya en el siglo XVII no aparece esta escena. Enmarcada por querubines y columnas abalaustradas con decoración renacentista.

Santa Ana se pregunta por qué es estéril

*Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Ana arrodillada se pregunta por qué no tiene descendencia bajo un árbol cuyas hojas intentan representar las de un laurel, con los pajarillos y la cría en su nido. Es curioso el remate del muro con un bardal de ramas entrelazadas.

Decoración renacentista de «candelieri» y grutescos en el lateral de una de estos paneles

Escena enmarcada por friso superior e inferior de grutescos de blanco en reserva sobre azul, además de filetes y cordoncillo.

SANTIAGO EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SANTIAGO EL MAYOR

Panel del siglo XVI que representa a Santiago Matamoros en la iglesia de El Casar

Santiago el Mayor, o el hijo de Zebedeo, es conocido así para diferenciarlo de Santiago el Menor. Era de una familia de pescadores de Galilea y se le considera hermano de San Juan Evangelista, los conocidos como “hijos del trueno”, por su temperamento y la vehemencia con que defendían sus creencias. Forma parte con Pedro, Andrés y Juan  del primer grupo de discípulos de Cristo. Tras la muerte de Jesús marcha a predicar a Siria para luego volver a Jerusalén donde convierte al mago Hermógenes después de hacer ambos una demostración de sus poderes. En el año 44 es decapitado por orden de Herodes Agripa.

Se conoce poco más de su vida y por ello el resto de sus referencias están basadas en leyendas posteriores como la que le hace predicar en España, volver a Jerusalén para ver a la Virgen y ser allí ejecutado y, en otra rocambolesca leyenda ser traído su cadáver embalsamado a España y ser enterrado en casa de una mujer llamada Lupa que se convierte al cristianismo.

En 813, reinando Alfonso II el Casto, un ermitaño llamado Paio dijo a Teodomiro, obispo de Iria Flavia en Galicia, que había visto unas extrañas luces sobre un monte. Bajo las luces encontraron una tumba en la que se hallaba un cadáver decapitado con la cabeza bajo el brazo. A partir de ese hallazgo Teodomiro difundió la leyenda de la predicación de Santiago en España, aunque la arqueología indica que el cristianismo no llega a Hispania hasta el siglo III. Para explicar su viaje a Jerusalén la leyenda dice que la Virgen se le apareció sobre el pilar que hoy se venera en Zaragoza induciéndole a ir a verla a Judea.

Santiago Matamoros en azulejería de la iglesia del antiguo despoblado de Mañosa en Cebolla

*Antigua iglesia del despoblado de Mañosa. Cebolla (Toledo ). Policromía. Siglo XVI. Enmarcado en compleja greca de varios componentes. Primero de filetes blancos y amarillos, cadeneta geométrica de trazados rectos con floretas amarillas en los lados y otra de eslabones curvos con florecilla central en la parte superior. El santo viste coraza con cruz de Santiago y presenta piernas desproporcionadas con el torso. Caballo blanco con crines abundantes. Miembros, cabezas y armamento del enemigo esparcido por el suelo. Nubes espirales rellenan las esquinas.

Lo que es cierto es que bajo la catedral de Compostela hay realmente un cementerio utilizado en varias épocas y que en él se han hallado materiales cristianos pertenecientes al siglo III, restos suevos y visigodos, de ahí vendría la teoría de que el paraje era anteriormente un “campus stellae”, un campo de estelas funerarias. En 1122 el papa Calixto II impulsó la peregrinación a Santiago cuando proclamó que los años en que el 25 de Julio cayera en domingo sería Año Santo Jacobeo.

Dos son las representaciones con las que contamos. Una de ellas es la más frecuente y es la conocida como de “Santiago Matamoros”. El apóstol se convirtió para los españoles en el santo protector en las batallas de la reconquista y por ello aparece en un caballo blanco, vestido de guerrero con armadura y otras veces de peregrino,  portando un estandarte y blandiendo la espada, mientras el caballo pisotea a los sarracenos y se pueden ver brazos, piernas y cabezas amputados a los musulmanes en la batalla. Esta imagen del apóstol deriva de la leyenda de la batalla de Clavijo, cuando en 930 el rey Ramírez de Castilla tuvo un sueño antes de la batalla en el que el santo le prometía que vencería, y al día siguiente se apareció montado en su caballo blanco dirigiendo a las tropas hasta la victoria. La cruz de Santiago tiene forma de espada con el travesaño acabado en forma de lirio por ambas partes.

Panel de la iglesia de Piedrescrita que representa a Santiago Matamoros

Iglesia de Piedraescrita. Robledo del Mazo (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Escena incompleta enmarcada en cabezas de querubín con Santiago matamoros sobre miembros y armas de los musulmanes.

Placa cerámica del pórtico de la ermita de la Virgen del Prado representando a Santiago Matamoros

Basílica de Nuestra Señora del Prado. Talavera de la Reina. Siglo XVI. Policromía. Marco ovalado de ferroneríe con serpientes entrelazadas y florecillas. Santiago Matamoros con un enemigo vestido a la romana a sus pies, con armas y miembros esparcidos. Dos vieiras aluden a santiago peregrino.

La otra forma más frecuente es la de Santiago Peregrino, que se representa a partir del siglo XIII, con el sombrero de ala ancha, el capote de los peregrinos y su atributo más característico, la concha de vieira en el sombrero o en el morral. Este atributo tiene un  origen poco claro y se empezó a utilizar desde el siglo XII. Su significado ha sido explicado en varias leyendas entre las que podemos señalar la que dice que un príncipe gallego al acercarse a sus reliquias se vio cubierto de estos moluscos.

Imagen de Santiago Peregrino en la iglesia de Mejorada

Un ejemplo es  este panel de la Iglesia parroquial de Mejorada (Toledo). Policromía. Siglo XVI. Frontal de altar en el que la imagen aparece enmarcada por florones en los lados y volutas y róleos en la parte superior que rodean a un marco de ferronerie adornado con frutos, matas y espadañas. Santiago Peregrino vestido con capote anaranjado con estampado de vieiras que adorna también el sombrero. Báculo y calabaza en la mano izquierda y rosario en la derecha.

Retablo cerámico de Santiago del Museo Ruiz de Luna

Museo Ruiz de Luna. Talavera de la Reina. Siglo XX. Policromía. Decoración en la parte superior con diferentes grecas de ovas, metopas y hojas de acanto y pequeñas esculturas de querubines En las esquinas de la escena la cruz de santiago y las vieiras entre grutescos que también adornan los pilares laterales. En la parte inferior cartela con el nombre del autor con roleos laterales y nueva greca de grutescos en azul. Santiago matamoros inspirado claramente en el que se encuentra sobre las columnas del pórtico de la basílica del Prado y que presenta imagen realista de del pisoteo de los musulmanes por el caballo. Un árbol, nubes oscuras y las banderas de los árabes ocupan el fondo.

Santiago Matamoros en una placa cerámica del Museo Ruiz de Luna

*Museo Ruiz de Luna . Talavera de la Reina. Siglo XVI. Policromía. Santiago «Matamoros» con los miembros cercenados del enemigo y las armas en el suelo. Lleva estandarte y sombro del siglo XVI.

Panel que representa a Santiago Peregrino en cerámica de Ruiz de Luna en Castillo de Batyuela

Iglesia parroquial de Castillo de Bayuela. Representación de los apóstoles en el retablo. Siglo XX. Policromía. Autor Juan Ruiz de Luna.

Santiago aparece como peregrino con el libro en una mano y el báculo y la calabaza de peregrino en la otra. Viste el capote de peregrino sobre el que se ven las vieiras.