Archivo de la categoría: Arte y patrimonio

ARRABALES NUEVOS, ÚLTIMA DE LAS TRES RUTAS BREVES POR TALAVERA

ARRABALES NUEVOS

Cabeza de un verraco vettón en la Torre del polvorín, conocida como "Cabeza del Moro"

Cabeza de un verraco vettón en la Torre del polvorín, conocida como “Cabeza del Moro”

Nos situaremos para iniciar este nuevo recorrido en la llamada Torre del Polvorín que actualmente se destina a oficina de información turística. Formaba parte esta torre del segundo recinto amurallado y tiene la peculiaridad de tener embutido en sus muros un bulto de verraco granítico, muestra de que el pueblo céltico vettón anduvo con sus ganados recorriendo los prados y cañadas no sólo de Talavera, sino de toda su comarca, donde se encuentran numerosos ejemplos de estas esculturas zoomorfas. La imaginación popular quiso ver en esta escultura ya muy erosionada la cabeza de un moro y así, Cabeza del Moro, es como se llama la calle desembocar en la Plaza de la Alameda donde confluye con la calle del Sol. Antiguamente se situaba aquí una de las puertas del segundo recinto amurallado, hacia la mitad del trayecto de la calle del Sol podemos ver algunas casonas palaciegas de la arquitectura tradicional talaverana con nobles portadas. Una de ellas, declarada Bien de Interés Cultural, perteneció a la familia del historiador local Jiménez de la Llave.

Iglesia de San francisco
Iglesia de San francisco

Desandamos la calle del Sol y tomamos la de Gregorio Ruiz para girar a la izquierda por la del Prado y así llegar a la calle de La Trinidad, llamada así por haberse encontrado en las proximidades el convento de la Santísima Trinidad, fundado en 1490 y asentado sobre lo que fue una antigua capilla visigoda, de él solamente se conservan la portada de entrada como acceso de un edificio moderno de viviendas que se construyó en su lugar. En esta misma calle de La Trinidad, antes de llegar a la manzana que ocupaba este convento y en la acera de enfrente, se puede observar la reproducción de un precioso panel de cerámica que decoraba una antigua perfumería y que luego fue una oficina de la Caja Postal. El original se exhibirá en el Museo Ruíz de Luna. Toda la zona que vamos visitando es la zona comercial de la ciudad, se prolonga por la calle San Francisco que ahora recorremos hasta llegar a la iglesia del mismo nombre, es construcción que primero fue parroquia y después fue convento franciscano fundado a instancias de fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina Católica.

Seguimos entre comercios por la calle San Francisco, Talavera ha sido y es centro de una gran comarca natural que además, debido a sus ferias y al Mercado de Ganados, atrae a los habitantes de los pueblos de su alfoz que han adquirido aquí desde siempre sus enseres y mercancías, por ello el visitante debe saber que en esta ciudad puede encontrar de casi todo y que puede ir de tiendas por sus comercios con un trato muy especial, propio de la forma de ser abierta del talaverano. En esta calle de San Francisco se halla todavía algún ejemplar de las viviendas tradicionales que habitaba la burguesía acomodada. Otro edificio característico es el de la antiguo oficina de correos construida de ladrillo combinado con decoración cerámica de Ruiz de Luna. Frente a él parte la calle Delgadillo donde se encuentran algunas casonas del tipo de construcción tradicional talaverana. La más hermosa es la conocida como Palacio de los Pizarro que cuenta con un magnífico patio decorado con cerámica de Ruiz de Luna.

Rosetón mudéjar de la iglesia de Santiago
Rosetón mudéjar de la iglesia de Santiago

Seguimos la calle Delgadillo y torcemos a la izquierda por Ramón y Cajal hasta la calle Mesones, para torcer en dirección sur hasta la iglesia de Santiago, un magnífico ejemplar de arquitectura mudéjar en ladrillo aunque la torre tiene la base de mampostería y en ella, como en otros antiguos edificios talaveranos, pueden verse embutidos antiguos sillares romanos, en este caso algunas piedras de molino. Es muy interesante su decoración de lacería de ladrillo y los arcos ciegos lobulados enmarcados con alfices. El rosetón de la fachada occidental no tiene nada que envidiar a las mejores obras de arte mudéjar. Parte de las estructuras de la iglesia están ya encuadradas en el arte gótico ojival, como la bóveda de crucería de la capilla del Santo Sepulcro en el interior. Esta iglesia fue edificada entre los siglos XIV y XV.

Al final de la calle Mesones se puede ver una de las torres que formaban la puerta de Zamora, era ésta una de las entradas al segundo recinto amurallado. En la placita adyacente se situaba la Cárcel de la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera, una de las más antiguas instituciones de policía rural de Europa. Varios carteles explicativos intentan suplir el lamentable derribo de este edificio, solamente se percibe un arco de la antigua capilla de Roque Amador aneja a la cárcel.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Casa palaciega en la calle San Sebastián

Volvemos sobre nuestros pasos hasta la iglesia de Santiago donde nace la calle de San Sebastián que guarda en alguna de sus construcciones con el sabor de lo que fue la Talavera medieval antes de la explosión urbanística de los años sesenta. Uno de estos edificios, con la fachada blasonada, es otro de los antiguos hospitales de la ciudad.

Llegamos a la calle Cerería y tomamos la de Fray Hernando de Talavera pues en ella todavía se conserva, aunque en deplorable estado, la que fue casa del confesor de la Reian Católica; influyó decisivamente para que doña Isabel apoyara la aventura americana de Colón y fue el primer arzobispo de Granada tras su reconquista además de un hombre de letras. Continuamos por esta calle para, al final de la misma, doblar a la derecha y así llegar a la Plaza de Aravaca, en ella se encuentra, actualmente ocupada por la Delegación de la Consejería de Agricultura un edificio muy característico de la arquitectura “racionalista” de principios de siglo que en Talavera combinaba el ladrillo con la ornamentación de cerámica, sobre todo en el patio interior.

Torre de la Iglesia de San Miguel
Torre de la Iglesia de San Miguel

Junto a esta plaza de Aravaca se sitúa otra pequeña placita, la de San Miguel, en ella se pueden todavía observar los restos de la iglesia mudéjar que le da nombre. Puede percibirse en una modesta vivienda cómo asoma la arquería y la torre del recinto amurallado que fue reutilizada como campanario de la iglesia y presenta ventanas con arco de herradura. De aquí fue cura beneficiado Gabriel Alonso de Herrera que por sus escritos del siglo XVI es considerado el pionero de las ciencias agronómicas en España.

SIGUIENDO LA MURALLA, 3 RUTAS BREVES DE TALAVERA (II)

SIGUIENDO LA MURALLA

3 RUTAS BREVES PARA CONOCER TALAVERA (II)

Puerta de Sevilla, uno de los escasos restos del segundo recinto amurallado
Puerta de Sevilla, uno de los escasos restos del segundo recinto amurallado

En este segundo paseo talaverano vamos a seguir el recorrido del primer recinto amurallado, para ello partiremos de la confluencia de la calle Carnicerías con la Ronda del Cañillo, justo donde se encontraba el antiguo alcázar del que ya hablábamos en el recorrido anterior.

Lo primero que nos encontramos al subir la calle Carnicerías es un arco de ladrillo que no es otra cosa que la puerta de Sevilla, una de las muchas que tenía el segundo recinto amurallado. Se puede ver sobre el arco un escudo del cardenal Quiroga que la construyó en 1579. Vamos observando en nuestro paseo los diferentes aparejos con los que están fabricados los lienzos del primer recinto de la muralla y las muchas reparaciones que en ellos se pueden distinguir, no olvidemos que Talavera fue asediada alternativamente en infinidad de ocasiones no sólo por los cristianos y musulmanes, sino también en los enfrentamientos entre los reinos de taifa árabes. Seguir leyendo SIGUIENDO LA MURALLA, 3 RUTAS BREVES DE TALAVERA (II)

RUTA DEL MUDÉJAR RURAL

RUTA DEL MUDÉJAR RURAL

Ruta del Mudéjar Rural de mi Libro "Rutas y Senderos de Talavera y comarcas"
Ruta del Mudéjar Rural de mi Libro “Rutas y Senderos de Talavera y comarcas”

Un nuevo recorrido de mi libro Rutas y Senderos de Talavera y Comarcas que nos da la oportunidad de conocer parte de la comarca de El Horcajo y dos iglesias mudéjares.

Azulejos del siglo XVI en la iglesia de Mañosa que representan a San Pedro.
Azulejos del siglo XVI en la iglesia de Mañosa que representan a San Pedro.

Iniciamos nuestro trayecto poco antes de llegar a Cebolla desde Talavera, a menos de un kilómetro del pueblo hay una desviación que, en dirección norte, nos lleva hasta el despoblado de Mañosa, Solamente queda la iglesia de lo que fue un lugar habitado hasta finales de este siglo. La parroquia estaba bajo la advocación de San Pedro, que aparece en una bonita placa de cerámica de Talavera sobre la puerta principal, también es digna de detenerse la cerámica del siglo XVII que adorna los muros junto al altar. El templo es del siglo XVI y tiene su encanto. El entorno se encuentra poblado de las higueras de Cebolla, famosas desde antiguo por su magnífico fruto que se exporta, las viñas cercanas producen el vino de Montearagón, el más comercializado y conocido de la comarca.

Seguir leyendo RUTA DEL MUDÉJAR RURAL

LA MAGNÍFICA CERÁMICA DE LA ERMITA DE LA VIRGEN DE GRACIA

LA CERÁMICA DE  LA ERMITA DE LA VIRGEN DE GRACIA

Una de las obras artísticas más valiosas que enriquecen el patrimonio de la villa de Velada es la azulejería de la ermita de la Virgen de Gracia.

Fragmento de un retablo lateral de la ermita de Velada que representa a Santa Águeda con sus pechos en la bandeja como atributo de su martirio
Fragmento de un retablo lateral de la ermita de Velada que representa a Santa Águeda con sus pechos en la bandeja como atributo de su martirio

En un principio contaba el edificio con tres altares de cerámica. El altar mayor que todavía conserva la mayoría de sus azulejos, aunque algunos han sido cambiados de lugar en diferentes épocas, y los dos laterales que cuentan con los retablos adosados al muro pero que, al derribarse sus altares respectivos, han perdido los frontales originales, que pueden observarse en fotos antiguas. Esperemos que ni uno solo de esos valiosos azulejos que se cocieron en los alfares hace más de cuatrocientos años, en pleno apogeo de la cerámica talaverana, se pierda o se cambie del lugar para el que fue concebido.

El altar mayor ocupa la cabecera de la ermita y está forrado de quince paneles de cerámica con diferentes motivos de la vida de la Virgen y de la Pasión de Cristo. Se sitúan sobre un zócalo de unos dos metros de alto con motivos decorativos de los conocidos como “de clavo”, que enmarcan  los símbolos de Jesús y María y el escudo de los marqueses de Velada y Altamira. Este hecho nos lleva a pensar que fueron los propios marqueses los que financiaron la obra de ornamentación cerámica de la ermita.

Panel de azulejos que representa a San Andrés con su cruz característica en la capilla mayor de la ermita Virgen de Gracia
Panel de azulejos que representa a San Andrés con su cruz característica en la capilla mayor de la ermita Virgen de Gracia. Siglo XVI.

Podemos datar a estos azulejos en el último tercio del siglo XVI y las escenas representadas con motivos marianos son: La Natividad de la Virgen, la Presentación de la Virgen en el templo, la Anunciación,  la Visita a Santa Isabel, El Nacimiento, la Presentación del Niño en el Templo y la Coronación. Pasajes de la vida de Cristo están representados en las escenas de su Bautismo, el Prendimiento en el huerto de los olivos, la Coronación de Espinas, la Flagelación, Camino del Calvario, la Crucifixión, la Ascensión y la Venida del Espíritu Santo. Todas estas imágenes son similares según don Gonzalo Palomo a las que se encuentran en el palacio del Duque del Infantado en Valladolid y habrían estado ejecutadas por el ceramista talaverano Hernando de Loaisa. En la ermita de la Virgen del Prado de Talavera podemos observar, tanto en el pórtico de la misma como en su interior, diversos paneles que provienen del antiguo Hospital de San Antonio Abad y que tienen en sus dibujos, en sus motivos vegetales y arquitectónicos notables similitudes con estos de la Virgen de Gracia y no sería extraño que hubieran sido ejecutados en el mismo taller.

También aparece sobre la imagen de la Virgen de Gracia un panel que representa a la “Purísima”, el emblema franciscano en la bóveda y otra figura de la coronación de la Virgen en tonos más amarillos que parece de mayor antigüedad que el resto. A principios de siglo las zonas del muro de la capilla que no están recubiertas de azulejos se encontraban pintadas con motivos que imitaban a los de la cerámica.

Los dos retablos laterales son una obra excelente, más tardía que los del altar mayor, probablemente de comienzos del siglo XVII. La estructura de los dos es idéntica con dos cuerpos de columnas corintias pareadas y planos decorados simulando mármol mediante la técnica del “esponjado” policromático. Entre las columnas se sitúan diferentes figuras de santos. Antiguamente medían estos altares con sus retablos unos cuatro metros de altura, pues todavía estaban en pie las mesas de los dos. Estaban decoradas con los motivos vegetales y de “clavo” dispuestos como las típicas guarniciones de estilo Renacimiento, “del más fino y depurado gusto”, según los describe el gran ceramista Ruiz de Luna. Lamentablemente estos dos pequeños altares han desaparecido.

Uno de los magníficos retablos laterales de azulejería de Talavera del siglo XVII en la ermita de Velada
Uno de los magníficos retablos laterales de azulejería de Talavera del siglo XVII en la ermita de Velada

El retablo de la izquierda, o lado del Evangelio, tiene como motivo central la imagen de Santa Catalina que se identifica por la rueda dentada con que fue martirizada. Santa Lucía sostiene una bandeja con los ojos que le fueron extraídos durante su suplicio siendo por ello la patrona de los invidentes. También aparece la imagen de Santa Águeda con los pechos sobre una bandeja similar por el mismo motivo. Por encima podemos ver a San Ildefonso y San Cristóbal, imagen esta última precursora de la ermita que más tarde los conductores “velaínos” erigirían muy cerca con esa misma advocación. En la parte superior de los dos retablos pueden observarse cuatro imágenes que simbolizan a las virtudes: La Justicia con la espada, la Templanza con la jarra y la copa, la Fortaleza con la columna y la Prudencia con el espejo

El retablo de la derecha nos muestra como motivo central la Imposición de la Casulla a San Ildefonso. En los laterales aparecen Santa Apolonia, que soporta unas tenazas con un diente, pues era la santa a quien se encomendaban los pacientes con dolor de muelas. No olvidemos que en término de Talavera todavía se conserva una ermita dedicada a esta santa, a cuya romería también acudían antiguamente las gentes de los pueblos cercanos como Velada. Se puede observar la figura de Santa Clara y dos santos franciscanos, como franciscano parece también el santo que entre los paneles del altar mayor se nos muestra siendo lapidado.

El dibujo de estos dos altares laterales es de gran calidad pictórica con trazos rectos muy sueltos y seguros que nos sugieren cómo, tal vez, fueran pintados por un pintor de calidad y no por un humilde artesano, como sucede con los azulejos del altar mayor. Este hecho y lo estilizado de sus figuras ha sido motivo para que algunos especialistas sugieran la posibilidad de que fueran obra de algún discípulo del Greco.

MIGUEL MÉNDEZ-CABEZA FUENTES

TALAVERA EN TRES RUTAS BREVES

Después de Toledo y Cuenca Talavera es la tercera ciudad en riqueza patrimonial de Castilla-la Mancha, pues aunque hoy  día tiene un patrimonio histórico maltratado e insignificante si lo comparamos con la riqueza arquitectónica y artística que tuvo Talavera a lo largo de la historia, todavía podemos hacernos una idea de su antiguo esplendor.

Dibujo de Enrique Reaño sobre postal de los años 20 que representa la Plaza del Pan
Dibujo de Enrique Reaño sobre postal de los años 20 que representa la Plaza del Pan

TALAVERA EN TRES RUTAS BREVES (1)

EL CASCO VIEJO

Aunque he escrito dos libros sobre el patrimonio de Talavera que pueden servir como guía del mismo,  vamos a describir tres rutas urbanas sencillas para conocer esa riqueza de un primer vistazo, aunque profundizaremos en su conocimiento en otras entradas.

Vamos a comenzar con “la villa”, el casco antiguo incluido en el primer recinto amurallado.

Talavera es una población que podemos definir con cuatro palabras: vado, vega, nudo y muralla. El Tajo a su paso por aquí es fácilmente vadeable, sus islotes y arenales, la anchura de su cauce, muy diferente de las cortadas orillas de la mayoría de los lugares por donde discurren sus aguas, atrajeron desde antiguo a las diferentes culturas que vieron aquí el lugar ideal para que pudieran vadear el río, las personas y también los animales que desde hace siglos transitaron por nuestras cañadas. Más tarde los romanos construyeron un puente al que siguieron otros dos.

Además, este vado estaba rodeado por una fértil vega, y por arroyos como la Portiña que hacían más fácil la vida de sus pobladores. En fin, sobre Talavera confluían caminos, calzadas y cañadas que la convertían en el nudo central de una gran comarca natural. De la importancia estratégica de la ciudad no cabe duda, pero su localización no es la adecuada para ser fácilmente defendible pues no se encuentra en un cerro elevado y las orillas del río que la circunda son suaves y, como hemos visto, fácilmente vadeables, por tanto no tiene defensas naturales y los talaveranos se vieron obligados a lo largo de la historia a construir unas impresionantes murallas que defendieran sus riquezas y su importancia estratégica militar.

Recorrer por tanto las murallas de Talavera, además de mostrarnos su monumento más significativo nos puede servir de guía para conocer la ciudad y su evolución histórica.

En las elevaciones enmarcadas por el Tajo y la desembocadura del arroyo de la Portiña es donde probablemente se instalaron los primeros pobladores históricos de estas tierras. Más tarde los romanos pueblan su Caesaróbriga junto a la calzada que unían Toletum con Emérita Augusta y construyen la muralla más primitiva, que básicamente coincidiría con el primer recinto murado musulmán. En este primer paseo vamos a conocer esa parte más antigua de la ciudad, el casco histórico protegido por ese primer recinto amurallado que es lo que en época medieval se conocía como “La Villa”.

Iniciamos nuestro recorrido en la plaza del Pan donde algunos arqueólogos han querido ver, debido su forma rectangular y al hecho de encontrarse allí el principal templo de la ciudad con algunos de los edificios más nobles, el que habría sido el antiguo foro romano de Talavera.

Detalle de la portada de la Colecgial
Detalle de la portada de la Colecgial

La plaza tiene su propio atractivo por la cerámica que adorna bancos y jardines. En su entorno construyó la nobleza local sus palacios como los que albergan el actual ayuntamiento o la comisaría de policía. Junto a esta última se encuentra el antiguo Santo Hospital de la Misericordia fundado en 1475 por Fernando Alonso, Visitador del Arzobispo, cuyo escudo figura en la fachada con el de dos de sus benefactores posteriores. Enfrente se encuentra “La Colegial”, más tarde iglesia de Santa María la Mayor, es el templo principal de la ciudad probablemente asentado sobre otro visigodo y más tarde sobre la mezquita de tiempos musulmanes. Es una construcción que se comienza en el siglo XIII y se acaba en el XVIII por lo que se mezclan en su estructura diferentes estilos.

Es de destacar el rosetón múdejar de la puerta principal teniendo el acceso norte  por la conocida como puerta de los Apóstoles que es del siglo XVI. Son interesantes los capiteles adornados con figuras humanas de sabor todavía románico y las bóvedas de crucería de las naves principales y de algunas de sus capillas. De gran belleza es el sepulcro de los Loaysa en pizarra negra y otro enfrente de él en mármol blanco, ambos del siglo XV. En esta misma capilla se encuentra la piedra sobre la que la creencia popular ha querido ver las huellas de los pies y el báculo de San Vicente, piedra que tiene una rocambolesca historia en la que el ayuntamiento talaverano financió el robo de la misma por un individuo al que sorprendido, se quiso procesar en Castillo de Bayuela ya que la roca en cuestión se encontraba en la Sierra de San Vicente. Alberga también este templo los resto de Fernando de Rojas, el autor de “La Celestina” y según algunos también los de doña Leonor de Guzmán asesinada en el alcázar de la ciudad por orden de la reina doña María de Portugal. Otra curiosidad histórica es la visita del Arcipreste de Hita a los canónigos de la colegial para reprenderles por su escandalosa costumbre de vivir amancebados con barraganas, visita que el mismo Juan Ruíz nos cuenta en su Libro del Buen Amor. No dejaremos de recorrer el bonito claustro gótico.

Puerta posterior del antiguo ayuntamiento. tal vez por esa puerta entraba el alcalde por el estado noble, el bachiller Fernando de Rojas
Puerta posterior del antiguo ayuntamiento. tal vez por esa puerta entraba el alcalde por el estado noble, el bachiller Fernando de Rojas

Junto a La Colegial se encuentra el que fue antiguo ayuntamiento de Talavera, en el ejerció sus funciones de alcalde Fernando de Rojas y actualmente alberga la Delegación de la Junta de Comunidades por lo que puede ser visitado.

Monasterio Jerónimo de Santa catalina en un cupón de los años 50 pro coronación de la Virgen del Prado
Monasterio Jerónimo de Santa catalina en un cupón de los años 50 pro coronación de la Virgen del Prado

Entre este edificio y la torre de La Colegial se accede a la plaza del Cardenal Tenorio llamada así en honor de este paisano que construyó y fundó numerosas obras hospitalarias y monasterios además de su realización más conocida, el puente del Arzobispo. Por esta plaza se accede a una de esas fundaciones, el Monasterio de Santa Catalina, aunque hoy día es más conocido por el nombre de San Prudencio, debido a que alberga la institución que llevaba ese nombre y que acogió a niños desvalidos de Talavera, Velada y Vitoria. Su protector, Jacinto Aguirre era vasco, su hijo Prudencio, al que debe su nombre la institución, murió siendo niño y las posesiones de este terrateniente, mayoritariamente situadas en término de Velada sirvieron para financiarla. Este Monasterio de Santa Catalina, cuyo símbolo, la rueda con que fue martirizada, se puede contemplar labrado en el exterior del ábside, fue habitado por monjes jerónimos y por ello también se conoce su iglesia como de San Jerónimo. Aunque la primitiva construcción de 1397 era mudéjar y queda algún resto que nos sugiere ese estilo como la puerta y alguna ventana situadas en la plaza del Cardenal Tenorio, la mayor parte del edificio de la iglesia pertenece a los siglos XVI y XVII y es de estilo predominantemente renacentista con un toque de herreriano. El cabecero es de composición muy bella con retablo barroco y frontones segmentados con figura y pináculos. La escalera de subida al coro es una curiosa construcción granítica suspendida. Para contemplar la iglesia en toda su magnitud debemos rodear el conjunto por la calle Río Tajo y la travesía de San Jerónimo y así acceder además al antiguo lagar de los monjes destinado a museo etnográfico.

Panel de azulejos de Ruiz de Luna que representa a San Prudencio en la entrada de la Fundación Aguirre
Panel de azulejos de Ruiz de Luna que representa a San Prudencio en la entrada de la Fundación Aguirre

Tomamos la calle del Horno que se dirige al antiguo huerto de San Agustín. Precisamente ahí se encontraba el antiguo alcázar de Talavera, donde vivieron los gobernadores árabes y cristianos, pernoctaron los reyes y fue asesinada y enterrada la madre de Enrique de trastamara, doña Leonor de Guzmán. Hoy solamente quedan sus cimientos y algunos muros en el interior del huerto, aunque se está excavando para hacer un parque arqueológico. Por esa misma calle accedemos al Museo Ruíz de Luna, si está abierto podremos conocer una de las mejores colecciones de cerámica del mundo, recogidas en su mayoría por este ceramista que supo reimpulsar la más paradigmática artesanía de nuestro pueblo. El edificio donde se ubica no es otra cosa que el propio convento de San Agustín fundado por San Alonso de Orozco en 1566. Fue la Casa Madre de la Orden de los Agustinos Recoletos y antes de ser museo también se alojaron en el edificio las primera instalaciones docentes de Talavera.

Aeco de San Agustín por donde pasaban los frailes al huerto.
Aeco de San Agustín por donde pasaban los frailes al huerto.

En la placita de San Agustín se puede contemplar la fachada de ladrillo de la iglesia del convento que, como otras construcciones que veremos más adelante, es obra de Fray Lorenzo de San Nicolás, arquitecto que dejó en Talavera durante el siglo XVII una buena muestra de su peculiar obra en ladrillo. Esta iglesia también fue teatro, liceo y casa de vecindad y está destinada a exhibir la azulejería del museo.

Murallas de la alcazaba en una antigua postal
Murallas de la alcazaba en una antigua postal

Salimos de la plaza de San Pedro y nos dirigimos hacia la izquierda pasando por el convento de la Encarnación de las madres Bernardas. Fue fundado con la dote del mayorazgo de doña María de Albornoz al que se uniría al enviudar el de su marido el marqués de Aravaca, cuando falleció ahogada mientras se bañaba bajo los arcos del Puente Viejo. En este monasterio se encuentra el sepulcro del cardenal Gil de Albornoz, de la familia de los fundadores. Nos dirigimos después hasta la plaza de Villatoya, que deba su denominación a la presencia en la misma del palacio de los marqueses de Villatoya. Es un palacio gótico del siglo XV donde durmieron varios reyes de paso por la ciudad, se accede por una portada de arco rebajado decorado con exorno de pináculos y bolas y el portal cuenta también con dos robustos arcos torcidos.

Seguimos nuestro paseo por la calle del Teatro y en la desembocadura de la misma encontramos el Teatro Victoria que le da nombre, es un edificio de principios de siglo recientemente restaurado. La fachada tiene un encanto especial por su decoración con personajes del teatro y la música en cerámica de Ruíz de Luna.

Rincón del casco viejo en la Plaza de San Agustín
Rincón del casco viejo en la Plaza de San Agustín

Frente al teatro se halla un palacio, el de los condes de la Oliva, otro ejemplar de los muchos palacios de la hidalguía local que hubo en Talavera. Nos hallamos en la plaza del padre Juan de Mariana, hijo de un canónigo de la Colegial y precursor en España de las ciencias históricas a quien se levantó el monumento que se erige en la plaza por suscripción nacional en 1888. “Príncipe de los Historiadores” se le llama en la placa que puso la Real Academia de la Historia en el pedestal de su estatua de bronce, con motivo de cuya inauguración Benito Pérez Galdós dijo que Talavera era “la patria de la historia por ser la patria de Mariana”. Enfrente del monumento se encuentra el ayuntamiento actual que fue palacio arzobispal. Terminamos aquí nuestro recorrido por “La Villa”, la Talavera más antigua cercada por el primer recinto de la muralla.

OTRAS CASONAS

OTRAS CASONAS

Casa del Arciprestazgo en la esquina de calle del Perdón con la Corredera
Casa del Arciprestazgo en la esquina de calle del Perdón con la Corredera

Haciendo esquina entre la calle del Perdón y la Corredera se encuentra la Casa del Arcipreste o Casa de la Vicaría que es uno de los escasos ejemplos de las en otro tiempo numerosas casas de Talavera levantadas íntegramente en el aparejo llamado toledano con predominio del ladrillo y que, como casi todos los ejemplos que hemos visto, se distribuye en función de un patio interior, siendo una muestra más de esa tipología tan talaverana de la casa-patio. El zócalo es de sillería y tiene sobria balconada en planta alta con algunos de los huecos hoy cegados.

La llamada Casa de la panadería, hoy juzgado de los social.
La llamada Casa de la panadería, hoy juzgado de los social.

Seguir leyendo OTRAS CASONAS

PALACIOS Y CASONAS (II)

PALACIOS Y CASONAS (II)

Palacio de los Girón y antiguo ayuntamiento
Palacio de los Girón y antiguo ayuntamiento

En torno a la plaza del Pan se distribuyen una serie de edificaciones palaciegas, el antiguo ayuntamiento, hoy sede de la delegación de la Junta de Comunidades, fue palacio de la familia Girón cuyo blasón ostenta sobre el balcón. Uno de sus miembros más conocidos se dedicó al servicio de las armas, el capitán Salcedo.

Este antiguo ayuntamiento acogió entre sus muros al autor de La Celestina, Fernando de Rojas cuando fue alcalde talaverano y es tradición que por la puerta que da a la plaza del  Arzobispo Tenorio accedía al edificio. Son de destacar la clavazón de la puerta, los llamadores en forma de toro, la portada con la balconada superior y la escalera interior. Seguir leyendo PALACIOS Y CASONAS (II)

PALACIOS Y CASONAS (I)

Zaguán del palacio de Villatoya

Palacio de Villatoya o de los Duque de Estrada Palacio de Villatoya o de los Duque de Estrada

Gonzalo Céspedes de Meneses fue un escritor de origen talaverano del siglo XVII que, en su novela Varia Fortuna del Soldado Píndaro, nos habla de sus paisanos en estos términos: «la gente della es apacible, agradable y en particular, la noble, que es mucha, lucidísima y de las más calificadas casas de España». Esta pequeña nobleza local tuvo su etapa de esplendor  desde finales del siglo XV hasta iniciado el XVII y en sus palacios exhibió la muestra de su poder oligárquico. Seguir leyendo PALACIOS Y CASONAS (I)

HISTORIA DE LA ALCAZABA

Dibujo de Enrique Reaño sobre una foto antigua que muestra los arruinados muros de la alcazaba Dibujo de Enrique Reaño sobre una foto antigua que muestra los arruinados muros de la alcazaba

HISTORIA DE LA ALCAZABA (el Huerto de San Agustín)

Comenzaremos la descripción de las antiguas murallas talaveranas por el extremo suroriental, donde se encontraba la antigua alcazaba musulmana descrita así por el historiador musulmán Al-Razi «Talavera fiziéronla los antiguos sobre el río de Tejo, en el partimiento de los moros e de los Christianos. E el muro de Talavera es muy fuerte e mucho alto e de muchas altas torres. E quando andava la era de los moros de trezientos e veynte e çinco años, e mandó Mira bomelym, fijo de Mafomad que fiziesen en Talavera un departimiento entre los de la villa e los de fuera, e que fiziese ay un alçar en que morasen los almoxarifes». Vemos así como es Abderramán III quien  ordena construir un alcázar en el año 936 para que residieran en él los gobernadores militares de la ciudad.

Fragmento del dibujo de Talavera de Van der Wingaerde que muestra el alcázar en el siglo XVI Fragmento del dibujo de Talavera de Van der Wingaerde que muestra el alcázar en el siglo XVI

Esta alcazaba ocupaba el antiguo huerto de San Agustín. En recientes excavaciones arqueológicas se descubrieron los muros que dibujan el trazado de la planta del antiguo edificio. Según Francisco de Soto,  Almanzor descansó en él cuando regresaba de sus campañas por Galicia.

Arcos mudéjares del ábside de la capilla del Alcázar de Talavera

Alfonso VI conquista Talavera en 1083 y nombra gobernador de su alcázar a Sancho del Carpio, ejecutado posteriormente por no haber sabido defender de los musulmanes el paso del río Tajo. Alfonso VII gustaba de pasar largas temporadas en el alcázar talaverano y hace algunas obras de acondicionamiento en el mismo. Alfonso VIII mejora las fortificaciones y reforma también este Alcázar Real. En 1351 muere degollada en este edificio doña Leonor de Guzmán, madre de Enrique II.

Placa fundacional de la construcción por Abderramán III de la alcazaba y las murallas reforzadas. Actualmente en el Museo Arqueológico Nacional Placa fundacional de la construcción por Abderramán III de la alcazaba y las murallas reforzadas. Actualmente en el Museo Arqueológico Nacional

El alcázar es palacio arzobispal a partir de 1371, cuando Talavera pasa a depender del señorío de la mitra de Toledo. Durante el reinado de Enrique III vuelve por un corto periodo de tiempo a estar bajo la custodia real.

Antigua postal con las murallas de la alcazaba árabe de Talavera

Durante la Guerra de las Comunidades acomete el ayuntamiento talaverano ciertas reparaciones y restablece la vigilancia del castillo para la cual eran precisos seis hombres. Su conservación debía ser precaria ya en el siglo XVI pues el arzobispo Jiménez de Cisneros inicia unas labores de acondicionamiento del alcázar al que ya se hace referencia como derruido.

Fotografía aérea 1934, vista parcial con la Alcazaba

SANTORAL DEL BARRO: Santa Apolonia

Ermita de la Virgen de Gracia de Velada. Retablo lateral. Siglo XVII. Policromía con predominio de naranjas, amarillos y azules. Las figuras son esbeltas y el dibujo aunque muy rectilíneo, es seguro y de calidad, por lo que algunos han querido identificar a su autor con algún pintor del taller de El Greco. El retablo enmarca las figuras entre columnas, mármoles simulados y cenefas de hojas de acanto y cadeneta. La santa sostiene la palma del martirio y una muela con las tenazas.

Ermita de la Virgen de Gracia de Velada. Retablo lateral. Siglo XVII. Policromía con predominio de naranjas, amarillos y azules. Las figuras son esbeltas y el dibujo aunque muy rectilíneo, es seguro y de calidad, por lo que algunos han querido identificar a su autor con algún pintor del taller de El Greco. El retablo enmarca las figuras entre columnas, mármoles simulados y cenefas de hojas de acanto y cadeneta. La santa sostiene la palma del martirio y una muela con las tenazas.

SANTA APOLONIA

Apolonia vivió en el siglo III en Alejandría. Durante el año 249, siendo una anciana diaconisa, sufrió martirio en las persecuciones que desencadenó contra los cristianos el emperador Filippo el Árabe. En aquel tiempo, un astrólogo pagano azuzaba al pueblo contra los cristianos, asegurando que la ciudad sería destruida porque blasfemaban contra sus dioses.

Masas enardecidas saquearon los barrios de la ciudad donde vivían los discípulos de Cristo ejecutando y martirizando a sus moradores. Santa Apolonia, fue golpeada con mazas y después de ser lapidada, la sentaron sobre una piedra, la abrieron la boca introduciéndola un trozo de hierro y con unas tenazas le fueron arrancando los dientes uno a uno destrozándola las mandíbulas. Algunos de sus torturadores habían encendido una pira y el cabecilla se mofaba preguntándola: ¿Dónde está tu Dios del amor que podría librarte de estos dolores? Si apostatas serás libre. Quisieron obligarla a pronunciar frases blasfemas bajo la amenaza de quemarla viva pero consiguió librarse de sus verdugos y ella misma se arrojó a las llamas. Acción que provocaría más tarde debates teológicos sobre si estaba o no justificado este “suicidio”.

La muela y las tenazas como atributo de la santa que simboliza su martirio

Se la representa casi siempre como una bella joven, aunque en la época de su martirio era ya una anciana. Aparece generalmente con vestido rojo y manto verde o pardo. Casi siempre lleva la corona real o de flores por haber sido virgen. La palma es símbolo del martirio y su atributo más frecuente son las tenazas sujetando una muela, o los dientes en una bandeja.La devoción en Talavera a Santa Apolonia queda patente no sólo por la alusión de su ilustre alcalde Fernando de Rojas en la Celestina, sino por la romería que se hace en el día de su festividad hasta la ermita dedicada a ella en El Berrocal.