Archivo de la categoría: Arquitectura popular

ARQUITECTURA POPULAR II: EL GRANITO

ARQUITECTURA POPULAR II: EL GRANITO

Mampostería de granito con ripio de pizarra y ladrillo en Aldeanueva de barbarroya
Mampostería de granito con ripio de pizarra y ladrillo en Aldeanueva de barbarroya

Varios son los afloramientos graníticos de la comarca en estudio, el más extenso es el formado por la sierra de San Vicente y las elevaciones, próximas a Talavera de El Berrocal que no son sino prolongaciones hacia el oeste de esa tierra.

Desde la desembocadura del rio Jébalo, el Tajo vuelve a encajonarse y hace asomar el zócalo continental pétreo, de ahí que hasta su entrada en Extremadura, los pueblos más cercanos a sus orillas dispongan de granito en abundancia para sus construcciones. Lugares como Aldeanueva de Barbarroya ya en tiempos de Felipe ll tenían las casas «hechas de piedra e tierra e teja, todo del mesmo lugar». Seguir leyendo ARQUITECTURA POPULAR II: EL GRANITO

ARQUITECTURA POPULAR 1: CONDICIONANTES CLIMÁTICOS, GEOGRÁFICOS E HISTÓRICOS

ARQUITECTURA POPULAR 1:

CONDICIONANTES CLIMÁTICOS, GEOGRÁFICOS E HISTÓRICOS

Comenzamos hoy con una serie de artículos sobre la arquitectura popular de las Tierras de Talavera. Hoy, condicionantes climáticos, geográficos e históricos

Arquitectura popular de Valdeverdeja
Arquitectura popular de Valdeverdeja

Talavera y su entorno, como zona históricamente fronteriza, oomo nudo de comunicaciones desde la antigüedad, ha sido influenciada por las culturas próximas y por los pueblos que por aquí han  pasado.

No se puede por tanto hablar de homogeneidad en su arquitectura popular, como sucede en muchos otros de sus elementos culturales y etnográficos. La variedad es la ley en esta oomarca natural de Talavera que como tal estudiaremos, olvidando las divisiones históricas o administrativas.

Podemos diferenciar, sin embargo, algunas subcomarcas con características propias, aunque sin trazar líneas de división absolutas. Sierra de San Vicente, Jara Alta, Jara Baja, Campana de Oropesa, Valdepusa, o el Valle del Tajo y el Horcajo son estas subcomarcas que más tarde estudiaremos específicamente. Seguir leyendo ARQUITECTURA POPULAR 1: CONDICIONANTES CLIMÁTICOS, GEOGRÁFICOS E HISTÓRICOS

PIEDRA, MADERA Y BARRO

PIEDRA, MADERA Y BARRO

Un relato sobre arquitectura popular en La Jara

Casa de majada en El Portezuelo, junto al río Jébalo
Casa de majada en El Portezuelo, junto al río Jébalo

Mariano miraba a su mujer que se despertaba remolona sobre el lecho de retamas y paja del chozo. El ruido que hacía el pastor al soplar sobre el fuego había despertado a Crisanta. Se volvió perezosa y su mirada se cruzó con la del hombre que era su marido desde hacía dos años y que compartía felizmente su pobreza con ella.

Pero ese día amanecía radiante y podía verse el cielo castellano, el cielo invernal más azul, por la abertura que dejaba la manta que su marido había colocado en la puerta para impedir el paso de la humedad de la mañana. La leche recién ordeñada hervía ya en el cazo que Mariano compro el día que fueron con su tío el arriero a Talavera. Seguir leyendo PIEDRA, MADERA Y BARRO

LAS FUENTES DE LA SIERRA DE SAN VICENTE

LAS FUENTES DE LA SIERRA DE SAN VICENTE

Manantial y fuente en Cervera
Manantial y fuente en Cervera

Desde el paleolítico, el hombre ha asociado el agua con el renacer de la vida y la fertilidad de la tierra. El conjunto luna-agua-mujer ha sido asumido por diferentes culturas como el círculo antropocósmico de la fecundidad. Nuestra civilización greco-romana es una de las muchas en las que su cosmogonía, sus religiones, afirman que al principio solo existía el agua y que de ella surgió la vida.

Los pueblos vetones, que habitaban nuestra sierra hace dos mil años también veneraban a dioses acuáticos que moraban en las aguas. En nuestro ámbito, en un yacimiento arqueológico cercano como es el del Castro de El Raso se encontró un exvoto de bronce arrojado a la corriente de la garganta de Alardos. En el poblado vettón de Ulaca, en Ávila, se ha descrito un complejo labrado en el granito con depósitos y escalinatas que podría estar relacionado con ritos de agua y sangre de este pueblo que, además, como pueblo céltico que era, consideraba entre sus lugares sagrados a las fuentes y los ríos. Seguir leyendo LAS FUENTES DE LA SIERRA DE SAN VICENTE

EXCURSIÓN A LOS MOLINOS DE RIOFRÍO EN LA JARA

EXCURSIÓN A LOS MOLINOS DE RIOFRÍOrutariofrio

En el ámbito de Buenasbodas y Gargantilla, aunque muchos molineros eran de La Nava de Ricomalillo,  se localizan gran parte de los molinos de cubo de Riofrío. Nada menos que veintitrés artificios se reparten a lo largo de los aproximadamente diez kilómetros de cauce de este río jareño.

Molino de Riofrío y dependencias anexas de vivienda, cuadras...
Molino de Riofrío y dependencias anexas de vivienda, cuadras…

Ya hay constancia de la existencia de al menos uno de estos molinos en el siglo XIV y forman un conjunto de gran interés etnográfico pues se aprovecha prácticamente toda la potencia del agua por captarse casi inmediatamente el caudal para mover el rodezno de un molino nada más salir del cárcavo del anterior, aguas arriba. Seguir leyendo EXCURSIÓN A LOS MOLINOS DE RIOFRÍO EN LA JARA

ALGUNAS PINCELADAS SOBRE ARQUITECTURA TALAVERANA

ALGUNAS PINCELADAS SOBRE ARQUITECTURA TALAVERANA

Vista de los pintorescos pórticos de la plaza del Reloj y la corredera en foto de Ruiz de Luna, donde se observa a la izquierda la antigua torre del Reloj. A principios de siglo todavía se conservaba una característica arquitectura vernácula.
Vista de los pintorescos pórticos de la plaza del Reloj y la Corredera en foto de Ruiz de Luna, donde se observa a la izquierda la antigua torre del Reloj. A principios de siglo todavía se conservaba una característica arquitectura vernácula.

Mohamed Al-Idrisi comentaba hace mil años cómo nuestra ciudad “es notable por su belleza”, que “sus barrios son hermosos y antiguos” y “las casas están agradablemente dispuestas”. Tal vez sea ésta la época de mayor pujanza e importancia relativa de Talavera entre las ciudades de la península.

Otra época de esplendor es el siglo XVI, la pequeña nobleza local es muy influyente y construye nunmerosos palacios y casonas que adornan las calles talaveranas. Dicen los vecinos en tiempos de Felipe II: “Las casas del pueblo son de buenos edificios de calicanto y ladrillo y otras de tapias con dos rafas de ladrillo bien edificados. Los pertrechos son de la misma tierra y las maderas se traen de los lugares del Colmenar y de Arenas que están a siete u ocho leguas.” Seguir leyendo ALGUNAS PINCELADAS SOBRE ARQUITECTURA TALAVERANA

OTRAS CASONAS

OTRAS CASONAS

Casa del Arciprestazgo en la esquina de calle del Perdón con la Corredera
Casa del Arciprestazgo en la esquina de calle del Perdón con la Corredera

Haciendo esquina entre la calle del Perdón y la Corredera se encuentra la Casa del Arcipreste o Casa de la Vicaría que es uno de los escasos ejemplos de las en otro tiempo numerosas casas de Talavera levantadas íntegramente en el aparejo llamado toledano con predominio del ladrillo y que, como casi todos los ejemplos que hemos visto, se distribuye en función de un patio interior, siendo una muestra más de esa tipología tan talaverana de la casa-patio. El zócalo es de sillería y tiene sobria balconada en planta alta con algunos de los huecos hoy cegados.

La llamada Casa de la panadería, hoy juzgado de los social.
La llamada Casa de la panadería, hoy juzgado de los social.

De tipología similar, solo que con la puerta de entrada rematada con arco de medio punto, es la llamada Casa de la Panadería, situada junto a la Puerta de Mérida. La balconada es más modesta así como el patio interior en torno al cual también se articula.

Casona llamada de los Pizarro en la calle Delgadillo
Casona llamada de los Pizarro en la calle Delgadillo

En la calle Delgadillo se puede todavía contemplar una hermosa casa- palacio del barroco tardío aunque con modificaciones posteriores. Edificada en aparejo toledano con paños de mampuesto y rejería del siglo XVIII, alero de canes de madera y canalón de plomo. Portal recercado de piedra y ventanas con recercados cerámicos. El patio está decorado también con cerámica.

Portada de una casa patio del siglo XVI en la calle San Sebastián
Portada de una casa patio del siglo XVI en la calle San Sebastián

En la calle de San Sebastián se conservan una casa-patio, las columnas son de orden dórico y con galería. La puerta de acceso tiene un arco de medio punto moldurado sobre pilastras nervadas en piedra y balconada sobre la clave.

Blasón del palacio de la calle San sebastián
Blasón del palacio de la calle San sebastián

También en esta calle, y probablemente relacionada con el hospital del mismo nombre, se encuentra una hermosa casa solariega barroca articulada en torno a un patio de planta rectangular y columnas de orden dórico con galería superior y pozo, aunque se ha derrumbado el interior en los últimos años. Se accedía por un zaguán y la fábrica es de aparejo toledano con un hermoso escudo nobiliario sobre la fachada

VIDA PASTORIL DE LOS CABREROS DE GREDOS, LOBOS, NIEVE Y OTRAS COSILLAS

VIDA PASTORIL DE LOS CABREROS DE GREDOS
Refugio o ventera en la garganta Blanca
Refugio o ventera en la garganta Blanca

Ayer describíamos la vivienda y otras dependencias de los cabreros del alto Gredos, además de diversas construcciones complementarias. Nos queda por conocer el recinto en el que se cerraba el ganado. Generalmente se construía con palos y ramajes dispuestos en forma de “berenga”, cuando se colocaban inclinados hacia el interior impidiendo así que los animales saltaran y escaparan y al mismo tiempo sirviendo de cobijo en caso de temporal. Cuando se colocaba otra fila de palos inclinados sobre los anteriores dejando en su interior un espacio habitable para el ganado, al que se accedía mediante aberturas llamadas portillas, entonces se denominaba “berengón”. La cumbrera del berengón remataba con un canalón de roble cóncavo vuelto hacia abajo. Los deshechos y el agua salían por un agujero de drenaje llamado “canilleja” Seguir leyendo VIDA PASTORIL DE LOS CABREROS DE GREDOS, LOBOS, NIEVE Y OTRAS COSILLAS

LOS CABREROS DE GREDOS, VIVIENDO COMO LOS CELTAS

VIVIENDO COMO LOS CELTAS
Majada de braguillas en El Raso de Candeleda
Majada de braguillas en El Raso de Candeleda

Cuando vemos un grupo de chozos y queseras en una majada de Gredos lo primero que nos viene a la cabeza son las construcciones de los castros celtas reconstruidos en Galicia, como el de Santa Tecla. Más cerca, en El Raso de Candeleda podemos ver reconstruidas las viviendas de un poblado vettón que ayudan a comprender las formas algo más complejas de vivienda de un núcleo urbano relativamente poblado como el que allí se asienta. Seguir leyendo LOS CABREROS DE GREDOS, VIVIENDO COMO LOS CELTAS

LAS PRESAS DE LOS MOLINOS DE AGUA (y2)

Segunda parte del capítulo referido a las presas molineras de mi libro agotado “Los Molinos de Agua de la Provincia de Toledo”

Presa y captación del canal en un molino de Riofrío en Sevilleja de la Jara
Presa y captación del canal en un molino de Riofrío en Sevilleja de la Jara

La fábrica y reparación de estas grandes presas se realizaba durante el estiaje, hincando estacas de unos quince centímetros de diámetro en el fondo del cauce. Se dejaba entre ellas una distancia de entre veinticinco y cuarenta centímetros, a continuación se clavaban tablas de trabazón de estaca a estaca y se iban volcando piedras con carros y caballerías aguas arriba de esta armadura de madera. En otras ocasiones era la simple acumulación de bloques de piedra la que formaba el núcleo de la presa. En algunos grandes molinos del Tajo como el de los Rebollos en Valdeverdeja todavía se pueden observar en la misma orilla las canteras desde donde se dejaban caer los peñascos al río.

La capacidad de estos azudes varía entre los 0,1 y los 3 hectómetros cúbicos. Al encontrarse en grandes ríos se sitúan en disposición más o menos oblicua con respecto a la corriente para evitar mayores desbordamientos y los posibles daños ocasionados por las crecidas. La función de estas grandes presas es accionar las aceñas o los molinos de regolfo ya que los molinos de rodezno, situados en los pequeños arroyos, precisan de menor cubicaje, alrededor de 0,2 hectómetros cúbicos.

Como quiera que hay cierta confusión con la terminología que hace referencia a estas presas, diremos que su nombre es en realidad azud y que las palabras azuda, zuda o zua se refieren más bien a las ruedas elevadoras de agua aunque, por extensión, se denomine así también a las presas que las alimentan, tanto en el caso de que sirvan a esas ruedas como a otros artificios como molinos, batanes, lavaderos etc. Muchas de estas presas se destinaban desde la antigüedad a cañales de pesca y de ahí que al azud también se le conociera con el nombre de pesquera.

 

Plantas, sección y partes de una presa molinera según se explica en el texto
Plantas, sección y partes de una presa molinera según se explica en el texto

Casi todas estas grandes presas han sido utilizadas y reutilizadas desde la Edad Media y muchas de ellas se han adaptado en la actualidad para abastecer a centrales eléctricas, tanto por ser obras de sólida factura , como por estar situadas en los lugares topográficamente adecuados. Es el caso de antiguas presas molineras como Valdajos, Cebolla, Puente Viejo de Talavera, Ciscarros, Sacristanes y varias de la ciudad de Toledo, entre otras.

También se ha dado el caso de que se adaptaran para movilizar las turbinas que durante el siglo pasado y comienzos de éste accionaron las fábricas harineras, por ejemplo las máquinas de Monteagudo sobre el Tiétar en Oropesa  o diferentes industrias impulsadas por energía hidráulica como la alpargatería situada junto a la presa de los molinos de Abajo en Talavera de la Reina.

Además de esta primera división en grandes y pequeñas presas podemos establecer otra tipología en función de su orientación respecto a la dirección de la corriente (fig. 8).

Perpendiculares: Son más frecuentes en pequeños caudales pues al ofrecer una mayor resistencia son de más fácil ruina.

Oblicuas: Adaptadas a corrientes caudalosas para no ocasionar en las crecidas reboses excesivos gracias a su mayor longitud, evitando así perjuicios a la obra de la presa e inundaciones al molino. Son con mucho las más frecuentes y las que más se corresponden con la denominación de azud.

Paralelas: Son muy raras y aprovechan un codo del arroyo para conducir la corriente por un canal que seguirá artificialmente la misma dirección que tiene el arroyo antes del codo natural (fig. 8d). Son ejemplo de este tipo las presas de algunos molinos de rodezno como Marrupejo 3, Bárrago 1 y Saucedoso 5.

Aún podemos hacer una última clasificación de las presas según su planta en presas rectas o de gravedad y curvas o en arco. Las primeras mantienen retenidas las aguas por el propio peso de la mampostería, mientras que las segundas, por su diseño curvo, hacen cargar las líneas de fuerza sobre pilares laterales de las orillas o sobre contrafuertes situados más o menos a mitad de su recorrido. Seguimos en esta tipología a Fernández Casado[1].

 

Las presas molineras con respecto a la dirección de la corriente como se explica en el texto
Las presas molineras con respecto a la dirección de la corriente como se explica en el texto

En realidad la mayoría de las presas tienen estructura mixta gravedad-arco, gravedad-contrafuerte y arco-contrafuerte e incluso en otras ocasiones son de planta absolutamente irregular o quebrada por distintas readaptaciones o por la necesidad de anclaje en diferentes islotes, como en el caso, por ejemplo, de la presa de los molinos de Abajo de Talavera.

Puede también darse el caso de que no exista presa y que se aproveche íntegramente todo el caudal, previamente canalizado, de un determinado río cuyas aguas discurren bajo el edificio del molino que se apoya en ambas riberas (fig. 9A). Es el caso de la mayoría de los molinos manchegos de regolfo sobre los ríos Cigüela y Riansares.

La presa tampoco es absolutamente necesaria cuando se utiliza la desviación natural o artificial de una parte del caudal fluvial hacia un brazo de río que ha sido ocasionado por una isla que divide el cauce, aprovechándose casi siempre el ramal por el que la corriente es de menor cuantía.

En Talavera por ejemplo, se incrementa con la presa de Palomarejos la corriente que discurre al sur de la isla del Chamelo (fig. 9E). En Malpica, el molino de Corralejo se situaba junto a una isla similar. Cerca de Toledo, frente al paraje de San Bernardo, existen ruinas de un molino que también aprovechaba la corriente que circunda el islote pero con la presa situada a la misma altura del río que el propio edificio del molino (fig. 9D).

Otro tipo particular de presa es la del molino del Estanco en Riofrío (fig.9C) que se sitúa en la misma desembocadura de este afluente del río Uso y que aprovecha todo su caudal con dos cubos adosados al muro. La presa se ha construido perpendicular a la dirección de la corriente obstruyendo completamente el cauce del Riofrío antes de desaguar en el Uso.

Las presas ocasionaban continuos trabajos a los molineros por su encenagamiento, oclusión de compuertas y fracturas de la obra. Era muy  importante que se construyeran de forma que el remanso ocasionado no llegara a inundar el cárcavo y el socaz del anterior molino impidiendo así el correcto funcionamiento de los rodeznos. Tampoco podían perjudicarse las corrientes y caudales de los hortelanos ni las zonas de abrevadero del ganado. Referencias muy abundantes a todos los pleitos generados por estas circunstancias pueden encontrarse en la documentación histórica que alude a los molinos.

Era frecuente que el remanso producido por la presa molinera se aprovechara para la instalación de una barca que facilitaba el paso a los clientes del molino y a otros viajeros. Es por ejemplo el caso del molino del Barquillo en Valdeverdeja, el de Ciscarros en Aldeanueva de Barbarroya o el de Cebolla.

En los años de 1641, 1755 y 1828 se hicieron diferentes reconocimientos del río Tajo con motivo de estudiar la viabilidad de los correspondientes proyectos de navegación encargados por los regentes de la época a sus respectivos ingenieros Carducci, Simón Pontero y Cabanes. En estos proyectos se reflejan los accidentes del río que pueden obstaculizar el paso de las embarcaciones aportándonos datos preciosos sobre las presas y la molinería  en el trayecto fluvial comprendido entre Toledo y la frontera con Portugal[2]. Se señalan en el recorrido ochenta y seis presas de las que treinta y ocho estaban arruinadas. Cincuenta y tres del total pertenecían al tramo del río comprendido en la actual provincia de Toledo.

 

[1] FERNÁNDEZ CASADO, C.: Ingeniería Hidráulica Romana.. Madrid,1983.

 [2]  Corografía del río Tajo: Proyectos de navegación del río Tajo a que corresponden los reconocimientos puestos a continuación:

11.- Año de 1641, proyecto de Carduchi y reconocimiento de Martelli.

21.- Año de 1755, proyecto de Simón Pontero y reconocimiento de Briz -Simó.

31.- Año de 1828, proyecto de Cabanes y reconocimiento de Marco Artú

Cuadserno con la copia de los tres proyectos cedido para su consulta por la Excma Diputación de Toledo.