Archivo de la categoría: Arqueología

COBISA, CHOZAS Y TÓRTOLAS, DESPOBLADOS DE CALERA

COBISA, CHOZAS Y TÓRTOLAS, DESPOBLADOS DE CALERA

Plano de Calera y los pueblos circundantes en las Relaciones del Cardenal Lorenzana, elaborado por el párroco de la localidad.

Muchos de los pueblos actuales de nuestra comarca se formaron de otros núcleos de población hoy desparecidos. Hoy comenzamos una serie de entradas que iremos colgando sobre estos despoblados.

El primero de ellos es Chozas, que todavía permanece en el nombre de este municipio llamado Calera y Chozas. Se encontraba muy cerca de la carretera que discurre entre Velada y Calera y de él queda aún el nombre de una finca llamada así, Chozas y una fuente o pozo en la vega cercana.

Fuente de Cobisa

Su nombre se debe probablemente a lo precario de sus viviendas que en el siglo XVI describen de techo retamizo en la mitad de ellas. Por las relaciones de los siglos XVI y XVIII podemos decir que llegó a tener unos cuatrocientos habitantes.

Más significativo para este municipio es el Cristo de Chozas, la imagen más venerada en Calera que procede de la antigua iglesia del despoblado.

Cristo de Chozas

Como dicen las Relaciones del Cardenal Lorenzana en el siglo XVIII:

Tiene este lugar sola una parroquia y su advocación es San Pedro Apostol; tiene un anexo, que es el lugar de Chozas, a distancia de media legua hacia el norte, la advocacion de su iglesia es Santa María Magdalena, hay en ella una imagen de Jesuchristo con la cruz a cuestas, de estatura de dos varas de bulto, de un semblante y aspecto respetoso, muy milagroso; y cada día están experimentando los pueblos de la comarca beneficios de Su Majestad, por lo que de continuo vienen a dar las gracias al Santísimo Christo de Chozas (que esta es su advocación) tiene este anexo trece casas e incluye, con chicos y grandes, cuarenta y nueve personas.

Grandes bloques de cal y canto que formaron parte de la iglesia de Cobisa

El segundo despoblado del que vamos a hablar es Cobisa. Se encuentra al sur del casco urbano de Calera, como a dos kilómetros, muy cerca de la Vía Verde de la Jara. Se sitúa junto al arroyo y dehesa del mismo nombre y sí podemos observar todavía, aparte de los fragmentos de tejas y ladrillos habituales en los despoblados podemos ver en el entorno varios fragmentos grandes de los muros de cal y canto que ya en el siglo XVI dicen que son antiguos y que forman parte de dos viviendas del pueblo. También se encontró un mosaico junto al arroyo, por lo que no podemos descartar lo que dicen algunos, que se trata en realidad de la población romana de  Cusivis , Ya hay datos de Cobisa en documentos del siglo XIII, en tiempos de Alfonso VIII.

En el entorno se pueden ver algunos sillares en las casetas cercanas que curiosamente también dicen en la descripción del pueblo de las Relaciones de Felipe II que formaban parte de sus viviendas, por lo que es posible que  fueran reutilizadas de las construcciones romanas.

Sillares que probablemente pertenecieron a la iglesia de Cobisa

También queda en la zona más alta un muro completo de la construcción romana, que para mí serían los restos de una villa basilical romana o visigoda, pues hay constancia de haberse hallado  una placa decorada de esta época. Además, aunque seca, una fuente con su pilón habría abastecido a la desaparecida localidad.

Se habla de una ermita de Tórtolas y otra de San Blas, y de los molinos silos, entonces aceñas, que estaban en su demarcación.

Un personaje famoso de esta localidad fue fray Mateo de Cobisa, que desde esta aldea se fue a evangelizar nada menos que a los chinos de Taiwan.

Monumento a fray Mateo de Cobisa

Más abajo, también al oeste de la Vía Verde como el de Cobisa se encuentra Tórtolas, un paraje que más que un despoblado es un poblamiento antiguo de interés arqueológico, donde son abundantes los restos de curiosos silos subterráneos a los que probablemente debe su nombre el cercano paraje de Silos. También se hallan huellas de yacimientos romanos con alguna estela, sepulcros.

En su entorno había una ermita y fue también palacio de alguna casa noble después de pertenecer a la Colegial, como casa de recreo de los canónigos.

Tórtolas en término de Calera y Chozas

 

Ara romana en Tórtolas
Uno de los misteriosos silos de interés arqueológico en Tórtolasde Tórtolas

DIOSES LOBO Y PINTURAS RUPESTRES EN CANDELEDA

ARQUEOLOGÍA CANDELEDANA

Ciervo de las pinturas rupestres de la Zorrera en Candeleda

Ya hemos conocido el castro vettón de El Raso, pero el territorio de Candeleda en la base del macizo central de Gredos cuenta con otros interesantes yacimientos arqueológicos.

Panel completo de pinturas de la Zorrera

Tan feraz y estratégico lugar no podía por menos que haber sido poblado desde antiguo y así, encontramos pinturas rupestres que nos llevan a pensar en el poblamiento de estas elevaciones desde el neolítico. En esta época han sido datadas las pinturas halladas en el risco de la Zorrera, en un abrigo al que se accede fácilmente por el camino que sube desde el final de la pista que nos lleva por el castro del Raso hasta la Garganta Tejea.

Otras pinturas del término de Candeleda

Localizaremos fácilmente las pinturas por encontrarse protegidas por una reja. Podemos distinguir varias fases y técnicas en las mismas. El panel A consta de una estructura arquitectónica en forma de peine, y lo que parecen tres figuras humanas esquemáticas. El trazo es más grueso que el de las imágenes del otro panel donde aparecen entre otros motivos un hombre con cuernos y varias figuras de animales entre las que podemos vislumbrar cérvidos o cápridos, además de una gran imagen cuadriculada.

Ara dedicada al dios Endovélico o Uaélico

Y siguiendo con la arqueología de Candeleda, debemos apuntar la existencia de un  dios celta. Muy cerca de la desembocadura en el río Tiétar de la Garganta de Alardos, corriente sobre la que domina el castro vetón de El Raso, se encuentra un paraje de curioso nombre conocido como Postoloboso. Es uno de esos lugares que sin duda cuentan con el aura de lo mágico desde hace miles de años. Allí se encontraron dos aras votivas consagradas al dios Vaélicus, una deidad local relacionada con el sustantivo celta “uailo” que quiere decir lobo. Era una divinidad infernal y funeraria con cuyo emblema, la piel de lobo, vestían los heraldos de algunas poblaciones indígenas.

Ermita de San Bernardo en el antiguo yacimiento de Postoloboso

Los restos romanos que todavía pueden verse en el lugar son numerosos, ruedas de molino de mano, una gran piedra de lagar, fustes, tégulas etc. También fue santuario en época visigoda y más tarde, en época cristiana, se erigió allí una iglesia o ermita de San Bernardo. Pero ya seguiremos con la historia de Candeleda. Vamos a conocer ahora algo de la naturaleza candeledana subiendo al macizo central de Gredos.

Piedras de molino y otros restos arqueológicos en Postoloboso

EL CASTRO DE EL RASO 

EL CASTRO DE EL RASO
Reconstrucción de dos de las viviendas vettonas del castro de El Raso
En otro capítulo conoceremos algunos aspectos del patrimonio de Candeleda relacionados con la arqueología, pero sin duda el yacimiento más importante que podemos visitar es el castro celta de El Raso, pequeño pueblo perteneciente a su ayuntamiento.
Aunque el yacimiento se conoce desde antiguo, es en las dos últimas décadas cuando se han acometido las excavaciones más importantes que han descubierto un poblado vettón que tal vez sea el de mayor entidad de los conocidos actualmente y el que ha dado más datos sobre este pueblo prerromano.

 

Panel que recrea el interior de una vivienda en el castro de El Raso
Tiene varias zonas excavadas. En una de ellas, la más extensa, han quedado al descubierto numerosas viviendas que presentan la misma estructura, con planta rectangular y con una dependencia principal en la que los habitantes de la casa se sentaban en un banco corrido delante del hogar, que se sitúa en el centro de la habitación. Allí comían pasándose los alimentos de unos a otros. La vivienda tenía otras pequeñas habitaciones que servían tanto de cuadra como de almacén o lugar de trabajo para telares u otras actividades artesanas.
Muralla y zona excavada donde se halló el tesorillo que se comenta en el texto

También hay construcciones de planta circular que probablemente servían como silos o almacén, y hornos que delatan la dedicación a actividades metalúrgicas de sus habitantes, aunque, como es sabido, su principal dedicación era la ganadería y por ello esculpían su manifestación artística más conocida, los verracos de piedra que se encuentran salpicados por toda nuestra geografía y que parece ser eran una especie de grandes amuletos que protegían a los ganados, por lo que aparecen en ocasiones a las puertas de sus corrales. Dos de las casas excavadas han sido reconstruidas.

Otra de las zonas excavadas en el castro junto a las viviendas reconstruidas.

Entre los objetos hallados se encuentra un tesorillo localizado en la entrada de una de las viviendas, bajo las cenizas de destrucción de la misma, que se produjo probablemente en el momento del asalto de la población por los romanos. Otra de las zonas excavadas se encuentra en la parte más elevada del yacimiento y cuenta con un bastión que defiende una de las puertas de la muralla, la cual circunda a todo el núcleo urbano y ha sido también excavada en algunos tramos. Pero la mayor riqueza de armas, cerámica, ornamentos etc. ha sido encontrada en la necrópolis, donde se enterraron los restos de sus muertos.

Armas vettonas halladas en las excavaciones

Este pueblo adoraban entre otros a un dios innominado al que cantaban en las noches de plenilunio, según nos cuenta Estrabón, y eran magníficos soldados que resistieron con fuerza a los romanos, para después incorporarse a sus ejércitos como mercenarios.

Cerámica y piedras de molino halladas en las excavaciones

En El Raso podemos visitar un pequeño pero interesante museo sobre el castro de El Raso y otros cercanos, así como las pinturas rupestres que se encuentran próximas al yacimiento. Muchos de los elementos hallados en las excavaciones se encuentran en el museo de Ávila, pero aquí también hay algunas de ellas de interés así como algunas reproducciones. Mostramos a continuación algunas de ellas.

Pieza de bronce romana hallada en El Raso

LA INSCRIPCIÓN IBÉRICA DE LOS MAÍLLOS EN BELVÍS

LA INSCRIPCIÓN IBÉRICA DE LOS MAÍLLOS EN BELVÍS

Fernando Jiménez de Gregorio junto al bloque en que se halló la nscripción

Don Fernando Jiménez de Gregorio, entrañable maestro que tanto estudió nuestra tierra, fue quien primero describió esta inscripción rupestre hallada sobre un gran bloque de cuarcita en el vallejuelo de Los Maíllos en el alto Jébalo y en término de Belvís de la Jara. El bloque fue llevado al domicilio de don Fernando y allí ha sido estudiado por varios especialistas.

Inscripción ibérica de Los Maíllos

Se trata de un bloque de piedra dividido en dos fragmentos que se encontraba formando parte de un vallado y tiene unas dimensiones de 90 por 50 cm. Los signos, unos 40 identificables según Alberto Porlan, se distribuyen a lo largo de dos renglones paralelos al modo de las cartillas escolares y al menos seis de los signos son claramente ibéricos.

Otra vista de la inscripción ibérica

Se trata de lo que parece ser un lenguaje levantino del que nunca se ha hallado más al occidente de Valencia y por tanto tiene una gran importancia por hallarse en territorio céltico vettón,cuyos pueblos hablaban lenguas indoeuropeas y no ibéricas, lo que plantea interrogantes sobre la distribución de estas lenguas paleohispánicas. Las inscripciones similares más cercanas son dos de badajoz pero son del tipo de escritura del sudoeste y no levantino.

Lectura de los signos según Eigenio Ramón Luján Martínez

La inscripción principal ocupa dos líneas paralelas, como vemos en los dibujos, aunque parece haber signos sueltos y otros más pequeños ilegibles.Es un lenguaje llamado semisilabario que se lee de izquierda a derecha.

Paraje de El Portezuelo, junto al arroyo de Los Maíllos

Eugenio Ramón Luján quiere ver en la inscripción dos nombres, uno masculino y otro femenino, lo que le induce a pensar que es una inscripción funeraria probablemente dedicada por el marido a su esposa.

Lectura de los signos según Alberto Porlan

LA CUEVA DE LOS SANTOS MÁRTIRES

LA CUEVA DE LOS SANTOS MÁRTIRES

Entrada a la cueva de los Santos Mártires Vicente, Sabina y Cristeta

La cumbre del cerro de San Vicente, el llamado monte de Venus que según el historiador alemán Schultén sirvió de refugio a Viriato para desde él hostigar a los ejércitos romanos, es uno de esos lugares llenos de magia en nuestra comarca.

Capilla del eremitorio de l cueva de los Santos Mártires. Al fondo el castillo musulmán.

Cuenta el paraje con restos de la atalaya y castillo musulmán, se encontró una estela dedicada a un dios prehistórico de la caza llamado Togote, yacimientos anteriores con cerámicas de la Edad del Bronce y la conocida como cueva de los Santos  Mártires y un eremitorio que daría origen al convento del Piélago. Seguir leyendo LA CUEVA DE LOS SANTOS MÁRTIRES

LAS MINAS DE ORO DE SIERRA JAEÑA, Patrimonio Comarcal en peligro 15

LAS MINAS DE ORO DE SIERRA JAEÑA,

Patrimonio Comarcal en peligro 15

FICHA DE BIEN EN PELIGRO

Instalaciones mieneras desde la bocamina principa

Denominación.-

Minas de oro  de Sierra Jaeña

Instalaciones de procesamiento del mineral de las minas de oro de SierraJaeña

Término Municipal.-

La Nava de Ricomalillo-Buenasbodas

Situación.-

En la Sierra Jaeña

Categoría.-

Bien inmueble y excavaciones mineras

Fotografía antigua en la que se ven las instalaciones mineras de Sierra Jaeña tras una nevadaFotografía antigua en la que se ven las instalaciones mineras de Sierra Jaeña tras una nevada

Descripción del Bien.-

Fueron las minas de mayor producción aurífera de la península durante el siglo XVIII, aunque se tiene constancia de su explotación desde el tiempo de los romanos hasta el pasado siglo. De sus vetas se extraía el oro finísimo con el que se fabricaban durante el siglo XVI las monedas conocidas como “doblas jaeñas”.

En cierta ocasión fueron arrasadas sus instalaciones por el alcalde de Talavera obedeciendo una orden real por un problema de concesiones. Se destruyeron sus dependencias y se quemaron las chozas de los mineros. En su última etapa se conocieron con el nombre de “La Oriental” y hasta hace poco se conservaban en Buenasbodas algunas de las viejas cajas blindadas con fuertes herrajes para guardar el polvo de oro extraído.

Hoy apenas se mantienen en pie los restos de los muros de los edificios donde se procesaba el mineral con los almacenes, canalizaciones, túneles y hornos en los que se producía el proceso. Puede entrarse con iluminación y mucha precaución a la bocamina principal y observar en sus galerías las vetas de cuarzos auríferos.

Bocamina de La Oriental. mina de oro de Sierra JaeñaBocamina de La Oriental. mina de oro de Sierra Jaeña

Cronología principal.-

Siglo III ?-Siglo XX

Protección legal.-

La normativa genérica

Chimenea de ventilación de las minas de oro

Propietario.-

Privado

Valoración del Bien.-
-Valor histórico

-Arqueología Industrial

Principales riesgos apreciados.-

Riesgo de derrumbe de los restos de edificios mineros y de las galerías de las minas

Fotografía antigua con las instalaciones de la mina de oro llamada Pilar en 1945
Fotografía antigua con las instalaciones de la mina de oro llamada Pilar en 1945
Galería de la mina de oro La Oriental en Sierra Jaeña
Galería de la mina de oro La Oriental en Sierra Jaeña

Bibliografía de referencia

-Jiménez de Gregorio, F., Los Pueblos de Toledo hasta finalizar el siglo XVIII, Toledo

-Larruga, E., Memorias políticas y económicas sobre frutos, comercio, fábricas y minas de España, Madrid 1792

CENTRAL ELÉCTRICA DEL PUENTE VIEJO, Patrimonio en peligro 9

CENTRAL ELÉCTRICA DEL PUENTE VIEJO

Detalle de la central eléctrica del puente Viejo a principios de siglo en una postal ampliada

FICHA DE BIEN EN PELIGRO

Denominación.-

Central eléctrica del Puente Viejo

 Término Municipal.-

Talavera de la Reina

Rótulo en la fachada sur de Hidroeléctrica Renilla al que se ha eliminado este apellido. Otro rótulo mayor dice Hidroeléctrica Española en la fachada oeste

 Situación.-

Tramo medio del Puente Viejo de Talavera

 Categoría.-

Bien Inmueble

 Descripción del Bien.-

Central eléctrica del Puente, la segunda de España después de la de Gerona

Las presas o azudas que, al menos desde tiempos árabes, servían para mover las piedras de molino que molturaban los cereales de la fértil vega talaverana, constituían una base inmejorable para aprovechar la energía hidráulica del Tajo en la producción de energía eléctrica. Por eso no es extraño que solamente seis años después de que Thomas Alba Edison iluminase con lámparas de incandescencia el Mento Park de Nueva York, se alumbrara por primera vez con luz eléctrica la Plaza de la Constitución, hoy del Reloj, de Talavera. Según nos cuenta Julián Quiroga, trabajador del sector eléctrico talaverano e investigador del mismo, el 18 de Noviembre de 1886 se trató en el ayuntamiento talaverano, regido a la sazón por don Justiniano Luengo, de la concesión del servicio de alumbrado público a los hermanos Miguel y Vicente Fernández Santamaría. La fuerza motriz se tomaría de los molinos del puente Viejo y se conduciría por las calles de Puerta del Río, San Bernardo, plazas de San Pedro y Villatoya, y Arco de San Pedro, para instalar en la plaza del Reloj una lámpara de cinco bujías que iluminaría la misma desde la puesta del sol hasta la una de la madrugada.

La central del puente edificios anejos. Todavía mantiene el rótulo de Hidroeléctrica Renilla

En 1891 la misma empresa extiende la red eléctrica a otras calles talaveranas mediante corriente alterna y transformadores que permitían una corriente de 110 voltios. Se trata de una de las primeras instalaciones de España junto a la de Gerona. Era propiedad de la misma empresa y considerada como una instalación ejemplar en Europa.

En lo que parece que Talavera fue pionera, pues no se conoce otra instalación anterior, es en el transporte de corriente alterna de alta tensión, con un recorrido de unos 800 metros desde los molinos del Puente hasta la plaza. Todavía se conservan perdidas por el casco urbano palomillas con aisladores de porcelana de aquella primitiva instalación, y en fotos antiguas del puente se pueden observar los postes de madera que servían para llevar el fluido eléctrico.

Postal de Ruiz de Luna en la que se perciben los postes y palomillas primitivas que trasportaban la luz hasta la Plaza del reloj

 Cronología principal.-

Siglos XIX-XX, sobre molinos medievales

 Protección legal.-

Las genéricas de protección de la normativa autonómica y estatal

 Propietario.-

Iberdrola

Fachada norte de la central eléctrica del puente Viejo

 Valoración del Bien.-

  • Valor histórico
  • Arqueología industrial

Principales riesgos apreciados.-

  • Riesgo de desaparición por deterioro del edificio y acción de la corriente fluvial

 Bibliografía de referencia.-

-Quiroga, J., La llegada de la electricidad a Talavera de la Reina

-Méndez-Cabeza Fuentes, M. Leyendas y Curiosidades de la Historia de Talavera 2002

LOS GRABADOS RUPESTRES DE LA ZARZUELA, EN LA NAVA DE RICOMALILLO. Patrimonio en peligro 8

LOS GRABADOS RUPESTRES DE LA ZARZUELA

EN LA NAVA DE RICOMALILLO

Grabados rupestres de La Nava de Ricomalillo, detalle

FICHA DE BIEN EN PELIGRO

 

Denominación.-

Grabados rupestres de L a Zaezuela

Término Municipal.-

La Nava de Ricomalillo

 Situación.-

Junto al camino que desde La Nava discurre hasta la Vía Verde de La Jara, junto a una granja. y al mismo borde del camino Seguir leyendo LOS GRABADOS RUPESTRES DE LA ZARZUELA, EN LA NAVA DE RICOMALILLO. Patrimonio en peligro 8

PATRIMONIO COMARCAL EN PELIGRO: EL MENHIR DE LA LAGUNA DEL CONEJO EN GAMONAL

FICHA DE BIEN EN PELIGRO

MENHIR DE LA LAGUNA DEL CONEJO

Menhir de la Laguna del Conejo

Denominación.-

Menhir de la laguna del Conejo o de la laguna de la Dehesa

 Término Municipal.-

Gamonal (Talavera de la Reina)

 Situación.-

Al sur del casco de Velada pero en término de Talavera (Gamonal) muy próximo al cruce de la Cañada Leonesa Oriental con el llamado Carril de las Mulas. Se encuentra cerca del paraje conocido como la laguna del Conejo.

 Categoría.-

Menhir, monumento megalítico

 

Menhir de la laguna del Conejo

Descripción del Bien.-

Menhir que, que se enmarca dentro del conocido como Megalitismo Extremeño que como otro desparecido junto al embalse del Guadyerbas, el llamado menhir de Parrillas, también se localiza junto a las viejas vías pecuarias de la trashumancia.

Se trata de un bloque granítico con la típica forma apuntada de los menhires que tiene en su cara sur numerosos huecos semiesféricos, las “cazoletas”, cuyo significado ritual para las gentes que lo erigieron hace cuatro mil quinientos años desconocemos. Algunas de estas cazoletas están comunicadas por canalitos cuyo simbolismo también ignoramos y que podemos ver en la imagen señaladas por una flecha.

En su entorno encontré algunas lascas trabajadas de sílex de tonalidades blancas.

Detalle del menhir mostrando sus cazoletas en término de Talavera de la Reina (Gamonal) y señalado uno de sus canales por la flechaDetalle del menhir mostrando sus cazoletas  y señalado uno de sus canales por la flecha

 Cronología principal.-

V Milenio Antes de Cristo

 Protección legal.-

Las genéricas de la normativa de protección autonómica y nacional

 Propietario.-

Junto al camino referido, probablemente utilizado como mojón en límite de dominio del camino con parcela privada

 Valoración del Bien.-

  • Valor arqueológico singular

Principales riesgos apreciados.-

  • Riesgo de desaparición como otro menhir similar junto al Guadyerbas en término de Oropesa
  • Riesgo de caída y deterioro por las labores agrícolas

En mi opinión debería llevarse a la poblaci+on de Gamonal donde se podía exhibir en algún lugar señalado con información al respecto.

 Bibliografía de referencia.-

Méndez-Cabeza, M.  Palomo, G. La Villa de Velada, Toledo 1990,

Méndez-Cabeza, M. La Voz del Tajo, Talavera 1990

EXCURSIÓN A LA FORTALEZA DE CASTROS Y LA OLIVA

UNA EXCURSIÓN DESDE PUENTE

A LA OLIVA POR LA FORTALEZA DE CASTROS

Recorrido aproximado 12 kilómetros, 3 horas y media

También desde Puente del Arzobispo nos acercaremos en un agradable paseo ribereño hasta la fortaleza musulmana de Castros que, aunque se encuentra en término de Villar del Pedroso, es más accesible desde aquí. Los lugareños conocen el paraje como “La Muralla” y para ir hasta allí tomaremos un camino público que coincide con un cordel y que sale inmediatamente a la izquierda del puente, discurriendo por la ribera del río. Justo al comenzar nuestra ruta vemos enfrente los molinos de Santa Catalina que también podremos curiosear de vuelta en el pueblo

Puerta norte de la fortaleza de Castros junto al Tajo

Desde esta orilla tenemos una pintoresca vista de la villa con el puente, los molinos y el caserío. Después de andar unos dos kilómetros, tropezamos con la desembocadura del río Pedroso, que se despeña en cascada sobre el Tajo en un hermoso paraje. Una curiosa leyenda dice que una mora que vivía en el castillo que vamos a visitar, despechada por mal de amores, se arrojó desde estas alturas al río y todavía se la puede ver saltando y se escuchan sus lamentos en las noches de luna del día de San Juan.

Justo en el codo que hace el río Pedroso antes de su desembocadura, se observan sobre el cauce los restos de un batán, con cuyos beneficios dejó también estipulado el arzobispo Tenorio que se financiaran los hospitales de Puente. Siguiendo el cauce del riachuelo nos encontramos con el bonito conjunto que forman un puente y un molinillo de ribera. En la elevación situada entre los dos ríos se sitúa la fortaleza que formaba, junto a las de Vascos, Espejel, Alija, Azután, Canturias o Talavera, una fuerte línea defensiva destinada a impedir que los cristianos atravesaran la frontera natural del Tajo en su avance hacia el sur. En este caso nos encontramos ante una alcazaba con un poblado alrededor, sin contar en este caso con el amurallamiento que rodea al caserío en la Ciudad de Vascos pero que, como se deduce por sus características constructivas, también se levantó entre los siglos IX y XI por las aguerridas gentes bereberes con las que los árabes repoblaron estas orillas.

Fortaleza de Castros vista desde el otro lado del río

La vista desde sus murallas es impresionante y vemos al río Tajo que discurre por terreno quebrado con su cauce cortado por las azudas o presas que llevaban agua a los molinos, como las aceñas del Conde de Oropesa, un gran edificio que se contempla algo más abajo de esta fortaleza Castros, en la otra orilla. Parece que este castillo tenía también como misión la defensa de un puente que se encuentra a sus pies y del que se mantienen todavía los tajamares. Reconquistada esta tierra por Alfonso VI fue encomendada la defensa de este castillo a los caballeros de Calatrava y de ahí que a unos molinos cercanos, situados río arriba, se les conociera como molinos “de Calatravilla”.

Tajamares del puente de Castros

Desde la fortaleza seguiremos por el camino indicado hasta el paraje de La Oliva, un antiguo despoblado rico en restos arqueológicos. Es una de las diecisiete heredades del Pedroso que Fernando III otorgó a Talavera para que las repoblara. Se trata de La Oliva, situada en una hermosa dehesa con buenos ejemplares de encina y alcornoque y que, al igual que El Villar, muestra signos de las diferentes culturas que se asentaron allí a través de los siglos. Se han hallado al menos tres verracos en su entorno, de los cuales quedan dos, uno apenas reconocible en un prado cercano a la arruinada iglesia y el otro, situado junto a la vivienda de los propietarios actuales de la finca, que es conocido como el “Toro Mocho” por haber perdido parte del morro. Para algunos eruditos, los cimientos de la iglesia tienen en sus aparejos la apariencia de haber sido romanos, civilización que confirma su presencia por la inscripción de un ara que se sitúa frente a la puerta norte, entre otros restos arqueológicos. La construcción de la iglesia medieval pudo hacerse en su mayor parte durante el siglo XV, como indican los arcos conopiales de sus portadas. La cúpula ochavada que cubre el ábside tiene aspecto de haber sido construida en el siglo XVIII y en ella todavía se percibe el camarín donde se alojaba la Virgen de las Misericordias, según la tradición aparecida sobre una oliva y con fama de milagrosa en la comarca.

Volveremos a Puente por el camino indicado o desandando el que hemos traído.

Dehesa de la Oliva desde la otra orilla del Tajo.Al fondo La jara y la sierra de Altamira