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LA NATURALEZA Y LA HISTORIA ( y 4)

HASTA HOY

El último de los cuatro artículos que recibieron el Premio Cabañeros de Periodismo medioambiental de la Junta de CCM

Desde la Edad Media se fueron ganando terrenos de cultivo rozando jarales
Desde la Edad Media se fueron ganando terrenos de cultivo rozando jarales

Consolidado el dominio cristiano de las Tierras de Talavera, tras la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, los reyes adehesan el territorio entre el Tajo y el Guadiana en grandes parcelas que conceden a sus servidores, a la Iglesia o a los concejos como el de Talavera. La condición de propiedad privada, o de propiedad comunal variará sustancialmente las posibilidades de conservación del ecosistema en una zona determinada.

Los alijares eran los territorios “de tierra áspera, inculta y pedregosa vestida de monte bajo y arbustos” que pertenecían al concejo talaverano y que los vecinos presionaban para “rozar y demontar sin pena alguna e sin tributo, pero respetando encinas, robles y alcornoques”. Se adehesaban en definitiva estos terrenos pero, como vemos, en todas las épocas había una cierta conciencia conservacionista del arbolado que luego pudo ser más o menos respetada por los particulares. Al final, la necesidad humana fue la que más condicionó la conservación del entorno y vemos cómo los ejidos, baldíos y todas las zonas próximas a los núcleos de población han resultado más deforestados, especialmente si eran de propiedad comunal. Con las especies cinegéticas sucede algo similar, baste constatar su exterminio casi total en las actuales zonas de “caza libre”.

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LAS ATALAYAS MUSULMANAS

LAS ATALAYAS MUSULMANAS, TORRES DE SEÑALES

Atalaya musulmana de Segurilla
Atalaya musulmana de Segurilla

 A la atalaya de Segurilla  ascenderemos mejor desde el pueblo. Podemos observar esta construcción fortificada y de vigía de origen musulmán, levantada en el siglo X, probablemente por Abderramán III, aunque es posible que fuera reutilizada por los cristianos.

Estas atalayas eran torres que también servían para comunicarse entre ellas y dar la señal de alarma ante la llegada del enemigo mediante el humo que hacían con fogatas, y de hecho, en las crónicas árabes aparecen como “torres de señales”, y es curioso constatar cómo esos lugares estratégicos para las comunicaciones siguen siéndolo hoy día, pues cerca se pueden ver varias torretas y repetidores de telecomunicaciones.

Estaban defendidas por una pequeña guarnición y vemos cómo a ellas se accedía por una puerta elevada sobre el suelo, a la que se ascendía mediante una escalera de madera o de cuerda que podía retirarse ante la llegada de fuerzas del adversario. Desde esta torre podemos observar cómo nos podemos comunicar visualmente con la torre del Cerro San Vicente, la atalayuela de Mejorada y la atalaya de El Casar. Sigue leyendo LAS ATALAYAS MUSULMANAS

EL ROBAGATOS DE IGLESIA

EL ROBAGATOS DE IGLESIA

Otra causa criminal verdadera de la Santa Hermandad Real y Vieja de Talavera

1736

Capitel del humilladero de Guadalupe
Capitel del humilladero de Guadalupe

Desde que murió su mujer, todo fue de mal en peor para José Rojo. Siempre había sido cabestrero, pero su mal de ijada le impidió seguir ejerciendo su duro oficio; no sólo por su nueva enfermedad, sino también porque los millares de cuerdas de cáñamo tejidas con sus dedos habían acabado por deformarle las manos.

Puso una taberna y acabó por beber él más que los clientes. Ahora sobrevivía vendiendo prendas en un cuarto alquilado de la calle de los Desamparados de Madrid. El hastío y tal vez una leve esperanza de aliviar sus males le habían empujado a cerrar su miserable establecimiento y encaminarse en peregrinación a Guadalupe. Llegaría justo a la feria del ocho de Septiembre y podría, de paso, comprar algunos calderos para su negocio.

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LOS CLAUDIO COELLO DE LA CALZADA

LOS CLAUDIO COELLO DE LA CALZADA

Detalle de una de las pinturas laterales del retablo de La Calzada, obra de Claudio Coello
Detalle de una de las pinturas laterales del retablo de La Calzada, obra de Claudio Coello

Las pinturas del hermoso retablo mayor de la iglesia parroquial de La Calzada de Oropesa y del que hablaremos otro día son en principio encargadas al pintor madrileño José Jiménez Donoso, pintor  que colaboró con Claudio Coello, pero que no llega a realizar este trabajo por resultar demasiado caro para las arcas de la parroquia, por lo que se encargan las pinturas a Simón Vicente, pintor toledano que ajusta los lienzos en un precio menor.

A este artista se atribuían las pinturas del retablo hasta que el restaurador Luciano Gutiérrez descubrió durante  la limpieza de los lienzos la autoría de Claudio Coello, como se contaba en el diario “El País” el 19 de marzo de 1986:

Retablo central de Claudio Coello en la iglesia de La Calzada
Retablo central de Claudio Coello en la iglesia de La Calzada

Un fugaz escalofrío recorrió, a comienzos de este año, el cuerpo del restaurador toledano Luciano Gutiérrez. Desde un andamio de 16 metros de altura y con evidente peligro para su integridad física descubrió una inscripción latina que rezaba: “Claudius Acoello pigtor rexis faciebat 1691”. Era sin duda la prueba que determinaba que los tres óleos de la parte superior del retablo de la iglesia de la Asunción de Calzada de Oropesa (Toledo) pertenecen al pintor barroco Claudio Coello, discípulo de Ricci, y no a otro artista toledano, como se creía hasta entonces. Sigue leyendo LOS CLAUDIO COELLO DE LA CALZADA

LA LEYENDA DEL PUENTE DEL ARZOBISPO

LA LEYENDA DEL PUENTE DEL ARZOBISPO 

Grabado del siglo XIX que representa el puente idealizado del Arzobispo Tenorio todavía con sus torres
Grabado del siglo XIX que representa el puente idealizado del Arzobispo Tenorio todavía con sus torres

A pesar de todas las circunstancias de índole económica que llevaron a la construcción de esta magnífica obra del siglo XIV, el pueblo tejió sobre la magnífica edificación una bonita leyenda:

En cierta ocasión bajaban las aguas bravas. Tanto que se habían llevado con la crecida algunos ojos del puente de Talavera y los tablones del puente Pinos. El arzobispo tenía que cruzar sin falta el río para acudir a las granjerías que su madre le dejó en herencia por estas tierras. Esperó varios días pero las aguas seguían bajando altas. Al cruzar, un remolino hizo casi zozobrar la barca y, al sujetarse el prelado en la pértiga del  barquero para no caer al río, su anillo se hundió en las aguas. Era una joya magnífica con un rubí del tamaño de un huevo de gorrión que le habían regalado los judíos de Toledo. Tan disgustado quedó su eminencia por la pérdida, que ofreció una bolsa de monedas al mozo que consiguiera sacarlo del fondo del Tajo. Muchos lo intentaron en los días siguientes pero no consiguieron encontrarlo aunque ya sabéis que el agua de este río si no hay riada es como un cristal. Sigue leyendo LA LEYENDA DEL PUENTE DEL ARZOBISPO

DE LAS POSADAS DE COLMENAS A LAS DEHESAS

LA NATURALEZA Y LA HISTORIA

Tercer artículo de cuatro que obtuvieron el Premio Cabañeros de periodismo medioambiental de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

DE LAS POSADAS DE COLMENAS A LAS DEHESAS

Monumento al primer repoblador medieval de Alcaudete de La Jara
Monumento al primer repoblador medieval de Alcaudete de La Jara

Tras la reconquista de Talavera en el siglo XI, vuelven los cristianos y comienzan los titubeantes intentos de repoblación del inhóspito y desierto territorio de La Jara durante varias centurias. Primero se aprovechan unas cuantas colmenas y después se van rozando los encinares y jarales para conseguir tierras “de pan llevar”.

Estos pioneros se enfrentan a tierras casi vírgenes habitadas todavía por osos, como en Robledo del Mazo donde, en el siglo XVI, justifican sus habitantes el nombre del pueblo porque sus abuelos al llegar a ese hermoso valle tienen que luchar con la glotonería de los plantígrados que destrozan sus posadas de colmenas, consiguen ingeniárselas mediante un mazo movido por una rueda hidráulica que machaca incesantemente espantando a los osos.

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SAN SEBASTIÁN Y LOS MORRACHES

FIESTA Y RITO; SAN SEBASTIÁN Y LOS MORRACHES DE MALPICA

Dos morraches vestidos con su peculiar indumentaria armados de sus "porras" y con los cencerros colgados a la espalda
Dos morraches vestidos con su peculiar indumentaria armados de sus “porras” y con los cencerros colgados a la espalda

En Malpica de Tajo, capital  del señorío de Valdepusa podemos disfrutar de una de las fiestas más pintorescas de la comarca el día de de San Sebastián. Se trata de una fiesta de gran interés en la que salen los “morraches” vestidos con trajes multicolores, llevando una porra de palo, caretas  y cencerros, y aunque no hay “vaca” en la comitiva, como en otras fiestas similares como las carantoñas de otras muchas localidades, sí sale un toro de fuego. Río Pusa arriba, en Los Navalucillos, “los marraches” salían en grupos cada uno con su vaquilla e intentaban tiznar a las mozas.

Son todos ellos rituales de fertilidad que hunden sus raíces antes del cristianismo. Tanto esta fiesta como la de los Perros de Santa Ana, son fiestas que podemos clasificar entre todas aquellas celebraciones invernales en las que aparece la vaca o vaquilla “la vitula” romana. Sería uno de los ritos que Caro Baroja relaciona con las fiestas de las Kalendae romanas que en Enero se dedicaban al dios Jano. Pero puede que hundan sus raíces en ritos de fertilidad todavía más antiguos asociados con las culturas de pueblos pastoriles prerromanos.

En este sentido también apuntan a ritos de fertilidad los frutos, los panes, los regalos y el follaje que adornan al santo

Imagen de San Sebastián preparada para la procesión con un árbol repleto de follaje, naranjas, regalos y panes
Imagen de San Sebastián preparada para la procesión con un árbol repleto de follaje, naranjas, regalos y panes

La zona central de la meseta peninsular y Extremadura es la más rica en este tipo de fiestas. El padre Flórez señalaba cómo en los primeros siglos del cristianismo se castigaba con tres años de penitencia a los que a primeros de año se vistieran de ternera o de becerro. También Caro Baroja aporta un texto sumamente significativo de San Isidoro de Sevilla: “Instituyó la Iglesia el ayuno de las calendas de Enero a causa de un error propio de la gentilidad. Fue Jano cierto príncipe de los paganos, por el que se ha dado el nombre al mes de enero y al que los hombres inexpertos, honrándole como a un dios, otorgaron honores religiosos y le consagraron un día con fiestas suntuosas y regocijos. Así los míseros hombres y lo que es peor, los mismos fieles, durante ese día, adquiriendo monstruosas apariencias, se disfrazan a manera de fieras, otros toman aspecto mujeril, afeminando el suyo propio…hacen gritería y danzan…y la turba de depauperado espíritu se excita con el vino.

Morraches levantando sus porras a la salida del santo de la ermita
Morraches levantando sus porras a la salida del santo de la ermita

San Sebastián era centurión de la guardia pretoriana del emperador Diocleciano y consolaba y alentaba a los cristianos que conducía al martirio. Delatado, fue mandado ejecutar asaeteado por lo que en su iconografía aparece como un joven con varias flechas clavadas y atado a un árbol o columna. Se recuperó de sus heridas mortales y fue ejecutado de nuevo a golpes tras sufrir numerosas formas de tortura.

San Sebastián es invocado contra la peste y las epidemias en general, a ello tal vez deba su difusión.

LAS BARRANCAS AL SUR DEL TAJO

LAS BARRANCAS AL SUR DEL TAJO

Una de las barrancas del término de Pueblanueva junto a las Vegas de Santa María
Una de las barrancas del término de Pueblanueva junto a las Vegas de Santa María

La gran erosión y las especiales características edafológicas de las barrancas labradas en las terrazas del terciario al sur de Talavera condicionan un paisaje muy peculiar con una vegetación característica.

Las barrancas más conocidas son las de Burujón río arriba de la Puebla de Montalbán, pero las de los términos de Talavera, Pueblanueva o Las Herencias no tienen nada que envidiarlas en altura y riqueza ecológica.

En las laderas con más pendiente predomina el  enebro ( Juníperus Oxicedrus ) que con sus profundas raíces y su predilección por zonas secas y soleadas se llega a criar en barreras casi verticales.

En las zonas más sombrías se ven ejemplares aislados de quejigo ( Quercus Fagínea ) y en los tramos más húmedos puede observarse todavía algún álamo blanco ( Pópulus Alba) resto de los bosques de ribera que antes de su degradación subirían acompañando a los arroyos de las barrancas desde su desembocadura en el Tajo. Por supuesto la encina está también representada aunque en forma de chaparros o de ejemplares de escaso porte en general.

Las barrancas del término de Las Herencias cubiertas de coscoja
Las barrancas del término de Las Herencias cubiertas de coscoja

Pero la mayor superficie de los empinados suelos de las barrancas se hallan ocupados por la coscoja  (Quercus Coccífera), casi siempre en forma de arbusto, se distingue de las pequeñas encinas o chaparros por ser su hoja de un verde más claro y vivo, tener las hojas con pequéñas acículas en sus bordes y por su bellota, más pequeña y con la caperuza espinosa. Un insecto que la coloniza, el Cocus Infectorius, se utilizó para la extracción de tintes color carmesí. Para este mismo fin se utilizó también la  llamada ¿retama de tintoreros?.

Otros arbustos frecuentes en nuestras barrancas son el espino blanco (Crataegus Monogyna)y el espino amarillo, este último menos abundante. Se sitúan en los ribazos de los arroyos junto a las zarzas y juncales

Las plantas aromáticas están representadas por el romero, el tomillo y la mejorana. Algunas rapaces tienen en ellas un hábitat inmejorable

Las barrancas de Talavera y en las de Las Herencias cuentan con tricheras, búnkers y polvorines en cuevas de la Guerra Civil. De hecho su especial geología ha hecho que se aprovechen para hacer enormes túneles para almacenar proyectiles de artillería en el polvorín del Cerro Negro. También es terreno especialmente adecuado para el circuito de motocross que alberga campeonatos mundiales.

UNA CARTA DE CELA A LOS MÉDICOS TALAVERANOS

UNA PALABRA PARA LOS MÉDICOS TALAVERANOS

Camilo José Cela en su juventud recorriendo los caminos en alguno de sus libros de viajes.
Camilo José Cela en su juventud recorriendo los caminos en alguno de sus libros de viajes.

Este artículo se publicó en 1989, al cumplirse quince años de la inauguración del hospital y a petición del amigo del escritor y ceramista talaverano Emilio Niveiro, que aparece en el escrito con su nombre completo Emilio Ernesto. Como todo lo de Cela este curioso artículo rezuma el característico humor del Nobel. 

Siempre fui amigo de arrieros y médicos y, sin declararme enemigo, siempre huí de curas y enterradores; aquellos le llevan a uno de un lado para otro y aveces aciertas con el sendero y éstos, en cambio, al menor descuido le mandan a uno para el otro mundo, el cielo luminoso, el infierno ardoroso, el purgatorio cauteloso o el confuso limbo, o lo sepultan bajo dos palmos de tierra bien pisada (en la que nacen las amapolas, mean los perros y se enguilan a muy cadencioso compás los irreverentes cochinos jóvenes verriondos).

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FIESTA DE SAN ANTÓN. NAVALMORALEJO

SAN ANTONIO ABAD

Panel de azulejos representando a San Antonio Abad procedente de su antiguo hospital, hoy en la ermita de El Prado. Siglo XVI
Panel de azulejos representando a San Antonio Abad procedente de su antiguo hospital, hoy en la ermita de El Prado. Siglo XVI

Nació san Antón en el Alto Egipto en el siglo III, retirándose al desierto y siendo el primer anacoreta y fundador de la vida eremítica en el desierto de Tebas, lugar poblado de viejas tumbas y cuevas donde se comenzaron a retirar devotos deseosos de soledad espiritual. cuenta su leyenda que el demonio le sometió a numerosas tentaciones que supo soslayar y que se representan en variadas escenas de su vida que comentaremos en otra ocasión.

Fueron tantos los discípulos que acudieron a compartir con él su vida de retiro que construyó en aquel desierto numerosos monasterios e incluso emperadores o padres de la Iglesia como San Atanasio fueron a pedirle consejo. Fue tanta su fama que al morir con ciento cinco años le pusieron el apodo de “El Grande”. Sigue leyendo FIESTA DE SAN ANTÓN. NAVALMORALEJO