LA MUERTE CUTRE

LA MUERTE CUTREcartelseportura

Nuestra natural tendencia al esperpento lleva a la degradación de muchas de nuestras costumbres, incluidas las fúnebres, y como siempre, el exceso y la incultura llevan a las grupales conductas hispanas por la vieja y muy hollada senda de lo grotesco.

En cualquier visita a los cementerios hemos visto los millones de flores de plástico que descoloridas, o todavía nuevas y con sus chillones colores, adornan los camposantos; esos falsos bronces desteñidos, o los verdaderos que se hurtan para venderlos como chatarra, son repuestos no porque se quiera honrar al difunto sino por esos viejos ingredientes que guían las hispánicas conductas que son la envidia y «el qué dirán», no vaya a fijarse el vecino o el pariente en que la sepultura no está lo debidamente atendida.

He visto enormes tibores imitación dinastía Ming con grandes floripondios y bien sujetos con cementazo para evitar el robo de quienes, y eso es lo más curioso de nuestra esperpéntica conducta, piensan que a su deudo muerto no le importará desde el otro mundo que los jarrones o las flores que se le ofrecen sean los que ha pagado un vecino de hipogeo, y de ahí que ya las cerámicas vasijas se vendan personalizadas con el nombre del que allí reposa.placacem

Pero lo que más me llama la atención es el ritual cutre que ahora se puede ver en cada sepelio, cuando dos operarios con un mono donde se lee, por ejemplo, «Talleres Fermi» desarrolla lo que he dado en denominar «el rito del rasillón», y es que como ya no se da tierra a los difuntos, sino que se les sepulta en su cajón  de obra, todos los deudos circunspectos y llorosos observan con gran atención cómo se va haciendo la masa de cemento con primor en la mezcla,  escuchan ese nuevo gori-gori que es el sonido de los golpes de paleta del operario que rompe el rasillón de ladrillo para su mejor encaje en la tumba, y como en muchos casos ya ni siquiera se dicen unas palabras o se reza sobre la sepultura, el proceso termina con un «ya está» del albañil, que se erige así en el improvisado capellán del mortuorio evento.

En los grandes cementerios hay una especie de curas de todo a cien que con desgana y eficiente rapidez van acogiendo a la entrada a los difuntos y en un pis-pas les dan boleta para el otro mundo. No sé si en otras más costosas pólizas se incluirá un más sentido sermón o algún poema de Jorge Manrique en el caso de laicos entierros. En mi pueblo, además, esa espiritual bienvenida del cadáver se da en un zaguán cubierto por los graníticos pilares del antiguo matadero municipal. Muy propio. Es también de reseñar que con algunas de esas pólizas mortuorias de pago mensual y tras toda una vida de cotización bien se podría el asegurado haber financiado la pirámide de Keops como sepulcro.

Y como esta sociedad cutre a todos nos iguala por abajo, hemos conseguido llegar a optar por descansar en primera instancia en un pudridero, como los reyes en El Escorial y así, en esos cajones de hormigón llamados nichos acabamos como sacos de gusanos nuestras miserables vidas, soltando incluso por las chimeneas del mortuorio dispositivo cierto olor a muerte que, en verano sobre todo, se percibe en algunos de esos campos de nichos. En este caso, el rito del rasillón es sustituido por el sentido proceso de la silicona, cuando los apenados deudos miran con igual atención que en el caso del rasillón, cómo se sellan con pistola de silicona los nichos, incluso precedida la sentida ceremonia por el mecánico sonido de la grúa que sube, como si de las alturas celestiales se tratara, a la fila de nichos del quinto piso al infeliz que ya no volverá a penar en esta perra y chabacana vida.

¡Ay, si los escritores románticos vieran en lo que ha quedado su mayor fuente de inspiración!

SAN PABLO EN AZULEJERÍA DE TALAVERA

SAN PABLO

San Pablo representado en panel de la iglesia de San Pedro en Garrovillas. Es obra de Juan Floris, maestro de ceramistas talaveranos que residió en nuestra ciudad aunque no se sabe a ciencia cierta si estos azulejos fueron cocidos en Plasencia o en Talavera.

Nació en Tarso, ciudad que tenía la ciudadanía romana. Era hijo de una familia devota de tradición farisea que le envió a estudiar con el famoso rabino Gamaliel. Su nombre es Saúl en hebreo y Paulo en latín, pero sabemos poco de su vida hasta que aparece como el joven romano que presencia el martirio de San Esteban, debido a que en principio participó en la persecución de los cristianos por sus firmes creencias en la religión hebrea. Las primeras descripciones le dibujan como un hombre bajo, calvo, desgarbado y con barba negra.

La conversión de San Pablo se produce cuando, yendo a Damasco, cae del caballo cegado por una luz que bajó del cielo y contempla a Jesucristo acompañado de tres ángeles. Esta visión ha sido explicada por algunos como una experiencia mística y por otros como una alucinación derivada del calor reinante y de la oftalmía que padecía. El caso es que Pablo comenzó desde entonces a predicar a los judíos para retirarse después a meditar y escribir al sur de Damasco, de donde tuvo que huir. Pero vuelve a Jerusalén a ver a Pedro y más tarde inicia su actividad apostólica con San Bernabé. Primero predican en Chipre y luego van a Asia Menor donde, siempre sometido a la persecución de los judíos, sigue desempeñando su actividad apostólica. Incluso cae en una celada en la que es apedreado y dado por muerto.

Tuvo que hacer frente a las disputas dentro de la Iglesia sobre si los gentiles debían seguir la Ley de Moisés como los judíos. Después de sus tres viajes apostólicos fue encarcelado en Roma durante dos años para ser finalmente degollado, ya que por ser romano no podía ser crucificado como Pedro. Se le considera el apóstol de los gentiles por antonomasia y su obra escrita ha hecho que se le valore como el principal apóstol después de Pedro, aunque en realidad no llegara a conocer a Jesús.

San Pabloen azulejería del siglo XVI, en el pórtico de la basílica de la Virgen del Prado

*Basílica de la Virgen del Prado. Friso superior del pórtico en su lado sur, junto a otras imágenes de origen desconocido. Siglo XVI. Policromía. Enmarcado en greca de hojas de acanto amarillas y verdes. Pudiera ser originario del Hospital de San Antonio Abad, como gran parte de los azulejos del templo, pero también es posible que pertenezcan a algún otro edificio derribado como la cercana ermita de San José, o el monasterio de Santo Domingo, por el gran parecido de la cenefa con las del púlpito llevado de ese cenobio. Aparece Pablo con su atributo principal, la espada con la que fue degollado, y con el Libro.

San Pablo cae del caballo camino de Damasco. Iglesia de Mombeltrán

*Iglesia parroquial de La Villa de Mombeltrán. Siglo XVI. Policromía. Paneles laterales del retablo de Santa Ana. Enmarcado en cenefa de roleos en policromía. Uno de los retablillos representa la escena de su conversión, con Pablo caído en tierra y en el cielo una luz con el nombre de Dios en hebreo, griego y latín con tres ángeles, de los que uno sostiene una cruz. Va acompañado de otros soldados vestidos a la romana. Fondo con ciudad, árboles y montañas. Un rótulo en latín describe bajo los azulejos esta escena de la conversión, cuando oye la voz de Dios que le dice “Saulo, Saulo ¿Porqué me persigues?”.

San Pablo en azulejería talavera del siglo XVI en la ermita de la Virgen de Peñitas en Oropesa

*Ermita de la Virgen de Peñitas. Oropesa (Toledo). Siglo XVI. Enmarcado en cenefa de motivo renacentista entre filetes amarillos y blancos con el santo representado en hornacina rematada en venera con la espada y el Libro abierto como atributos.

*Retablo procedente del hospital de San Antonio Abad hoy en la basílica del Prado. Talavera de la Reina. Policromía. Siglo XVI. Enmarcado en columnas salomónicas y pilares decorados con motivos vegetales de hojas, frutos y grutescos. El santo está sobre una peana con grutesco y presenta como atributos una gran espada y el Libro.

RUTA DE LAS CAÑADAS DE OROPESA

RUTA DE LAS CAÑADAS DE OROPESA

Una de las propuestas de mi libro agotado «Rutas y Senderos de Talavera y comarcas» para conocer la red viaria trashumante de CampoArañuelo y el patrimonio de Oropesa

Venados en las dehesas de La Corchuela
Venados en las dehesas de La Corchuela

Las llanuras del Campo Arañuelo se hallan surcadas por numerosas cañadas y cordeles de la antigua trashumancia. En la ruta de hoy  recorreremos algunas de las principales.

RUTA DE LAS CAÑADAS DE OROPESA
RUTA DE LAS CAÑADAS DE OROPESA

Partimos de la base del cerrete sobre el que se asienta Oropesa en su zona este, y después de cruzar la autovía de Extremadura y la carretera de Oropesa a Candeleda, hacemos un trecho de unos cinco kilómetros de llanos cerealistas sin apenas arbolado aunque el paseo resulta agradable por la vista al norte de la mole de Gredos. Llegamos a una bifurcación de la cañada y tomamos el ramal de la derecha para dirigirnos hasta el pueblecito de La Corchuela donde nos detendremos junto al monumento de Fray Juan de los Angeles, personaje nacido en este lugar y conocido por sus escritos místicos. Allí mismo, junto a una antigua fuente que saciaba la sed de pastores y ganados trashumantes  que cruzaban estas cañadas podemos descansar en una zona de recreo agradablemente preparada por la Escuela Taller de Oropesa. Vale la pena también echar un vistazo a la antigua iglesia con una buena imagen del venerado Cristo de la Humildad.

Numerosos nidos de cigüeña en La Corchuela, junto al arroyo de Alcañizo
Numerosos nidos de cigüeña en La Corchuela, junto al arroyo de Alcañizo

Tomamos a continuación la cañada que en dirección oeste se dirige a las Ventas de San Julián. A la derecha discurre, entre fresnos y alcornoques, el arroyo de Alcañizo con numerosos rincones donde detenernos y disfrutar de la amenidad de sus bosquecillos de ribera. No es extraño que se nos cruce en el camino alguna manada de venados,  que veamos numerosos anidamientos de cigüeña en algunos secos alcornoques o que nos sobrevuelen las rapaces, milanos principalmente pero puede que también algún águila imperial. En la época de las migraciones no es extraño contemplar verdaderas nubes de paloma torcaz que junto con los conejos que continuamente se cruzan en nuestro camino hacen de ésta una zona de caza abundante.

Calvario en el camino del cementerio de Ventas de San Julián
Calvario en el camino del cementerio de Ventas de San Julián

Llegamos al fin a  Las Ventas de San Julián que, como su nombre indica, es un lugar formado en torno a unas antiguas ventas que,  como en La Corchuela, daban servicio a ganaderos y trajinantes. Aquí podíamos hasta hace poco adquirir un rabel labrado en raíz de fresno, un mortero o una cinta de música popular grabada por el mismo pastor artesano que fabricaba los rabeles. No debemos seguir nuestro camino sin subir hacia el cementerio donde se encuentra un bonito calvario, único en estas latitudes por la imagen de Cristo esculpida en la cruz. Seguimos en dirección a poniente hasta llegar al límite de provincia, donde todavía se encuentra una antigua venta habitada por el ventero que os puede relatar aventuras de los trashumantes, El Venturro se llama.

Fresnedas del arroyo de San Julián y al fondo el pico Almanzor
Fresnedas del arroyo de San Julián y al fondo el pico Almanzor

Como quiera que el recorrido es largo, aquellos que lo realicen en bicicleta o a pie pueden dividirlo en dos jornadas pernoctando en el camping del Embalse de Rosarito rodeados de robles y fresnos e incluso practicando la pesca, el piragüismo o dándose un chapuzón. Otra alternativa es pasar la noche en las zonas de acampada situadas en las orillas del Tiétar, en la zona conocida como las Máquinas de Monteagudo por las ruinas todavía en pie de una antigua fábrica de harinas movida por energía hidráulica. A esta zona se accede desde La Corchuela y es privilegiada para los que gusten de la pesca de la boga y el barbo en primavera.

Desde El Venturro volvemos por otro ramal de la cañada hasta la bifurcación que dejamos al comienzo de nuestro periplo mesteño. El trayecto alterna los encinares con los huertecillos,  saucedales y choperas de los arenosos y numerosos arroyos que cruzan estas llanuras y que en primavera con sus espinos, sus robles y fresnos nos ofrecen lugares amenos y encantadores.

Portada de la iglesia parroquial de Oropesa
Portada de la iglesia parroquial de Oropesa

OROPESA MONUMENTAL

En el recorrido de hoy no todo es naturaleza, en Oropesa podremos degustar en el Parador Nacional y en otros establecimientos su exquisita gastronomía. El marco del Parador ya es en sí un atractivo. El antiguo palacio de los Alvarez de Toledo fue contruido por el que fue IV Virrey del Perú. Oropesa merece callejear por ella visitando el castillo anejo al parador, los restos de las murallas, la plaza con su curiosa torre del reloj, la casa del Santo Alonso de orozco. La portada plateresca de la parroquia de nuestra Señora de la Asunción. El antiguo colegio universitario de los jesuitas, que también dejaron en Oropesa la iglesia de San Bernardo llamada «de la Compañia». La ermita de la Virgen de Peñitas, el antiguo ayuntamiento gótico, los conventos…etc . Un patrimonio que sería prolijo detallar aquí, y del que hablaremos otro día pero sobre el que podréis conseguir folletos en el ayuntamiento que además ha señalizado en el casco urbano una ruta sencilla para conocer el rico patrimonio de la capital de «la Campana».

OLIVARES DE LA JARA

OLIVARES DE LA JARA

Artículo aparecido en 1998 en el que se recrea la vida en los pueblos de La jara en la época de la recogida de aceituna. Fue escrito hace casi veinte años y algunas cosas han cambiado, como la creciente despoblación o la presencia de inmigrantes cogiendo la aceituna

Olivares en La Jara, La Nava de Ricomalillo
Olivares en La Jara, La Nava de Ricomalillo

El invierno ha cubierto de escarcha las rañas y las barreras, los pueblos cada vez más desiertos de La Jara adquieren una animación inusual, “pa la aceituna” vuelven incluso los hijos del pueblo que marcharon a Madrid o a Barcelona para así ayudar en las faenas del olivar y poder sacar un dinerillo que viene bien a sus ajustadas economías. A veces basta con sacar aceite “ pal gasto” de la casa y poder así recordar a su tierra cuando se aliñen la “ensalá” o se frían un huevo de esos de corral  que les han guardado los abuelos .

Es tiempo de recogida, vuelve la vida a La Jara, por los caminos de piedra y tierra “colorá” van saliendo los jareños hacia los olivares. Unos llevan con mucho cuidado el utilitario que la emigración les permitió comprar y con el que pueden volver al pueblo en las fiestas y algún fin de semana, otros, que consiguieron permanecer en esta tierra dura, han conservado el borriquillo o la mula que les siguen haciendo “buen apaño” para “ la poca labor”  que todavía mantienen.  Los cascos de las caballerías van rompiendo el hielo de los charcos y pisoteando los trampales las gentes adormiladas se dispersan por los olivares “ pa sacarse los cuatro jornalillos” que da la aceituna y que todavía pueden a duras penas mantener en los pueblos a sus habitantes. Mire usted, si no fuera por las olivas ya no quedaban aqui na más que los viejos. Los viejos tractores llevan a los aceituneros en los remolques, las mujeres hablando y riendo, algunos de los jóvenes van adormilados intentando despejarse de “ los medios” que se tomaron la noche anterior. Uno de ellos incluso se ha quedado dormido “arregostao” en las mantas y las varas.

Este año hay buena cosecha, ha llovido a su tiempo y ni los aires ni los pedriscos “han tirao” la aceituna. Pero habrá que trabajar duro, la abundancia de fruto ha bajado los precios y tendrán que llenar muchos sacos para conseguir el dinerillo que ayude a ir tirando un año más arraigados a la tierra que hasta se permite en estas fechas atraer trabajadores de otras latitudes, como las cuadrillas de gitanos que en sus grandes furgonetas llegan en invierno para sacarse unos jornales duros pero libres, o para ir “al rebusco” del fruto que quedó en el suelo.

Aceitunas de los olivares jareños
Aceitunas de los olivares jareños

El olivo es un árbol noble, sagrado para algunas civilizaciones que prohibían cortarlos. Durante la Guerra de la Independencia una de las actitudes de los franceses que más odio provocó entre nuestras gentes fue la tala brutal del olivar que entonces rodeaba a Talavera. Durante la represión de los gabachos en nuestra ciudad rompieron tantas zafras y tinajas que el aceite corría por las calles dejando durante semanas al caserío invadido por  su olor característico.

El olivo ofrece mucho y pide muy poco a cambio. Después de la recogida de la aceituna habrá que podar las olivas, miles de pequeñas columnas de humo se levantaran en los limpios y azules cielos invernales de La Jara cuando se queme “el ramón” para que el barrenillo no encuentre en las muertas ramas lugar donde multiplicarse. También habrá que limpiar y labrar las empinadas barreras donde las mulas o los tractores deben desafiar a la gravedad provocando no pocos accidentes por el vuelco de las máquinas.

Las cooperativas con su moderna maquinaria han sustituido a los antiguos lagares de rulo o de viga. Al menos ya no se llevan los italianos la mayor parte del beneficio vendiendo el aceite jareño como si se tratara de aceite siciliano.

Al atardecer, largas colas de olivareros con los sacos de pienso o de abono repletos de aceituna esperan a la puerta de las almazaras para pesar y entregar su fruto saliendo después sonrientes con un papelito que da fe de los kilos de aceituna recogidos que luego serán molturados para dar ese magnífico aceite que desgraciadamente llevará la denominación de “Montes de Toledo”, una denominación vergonzosa para nuestra tierra y que vuelve a olvidar la propia identidad de La Jara.

Olivares de Belvís

Tanta es la aceituna molida que los arroyos se teñían de negro todos los inviernos por  el «alperchín»  que corría por ellos, hasta que se excavaron balsas de sedimentación que lo almacenara para no perjudicar así los ecosistemas fluviales de los riachuelos jareños. No quiere el olivo manchar ese suelo que él mismo retiene con sus raíces impidiendo la desertización. El olivo lucha contra el desierto porque no se vaya el suelo, porque no se vayan las gentes que producen ese delicioso aceite que a duras penas mantiene con vida a estos pueblos, ese verde fluido que hoy por hoy es la sangre de La Jara.

LA LEYENDA DEL ESCUDO DE TALAVERA

LA LEYENDA DEL ESCUDO DE TALAVERA

Escudo de Talavera en la Plaza del Pan
Escudo de Talavera en la Plaza del Pan

El escudo de nuestra ciudad es uno de los más antiguos que se conocen en España. En el siglo XIII, Talavera y Plasencia firmaron una carta de hermandad para defenderse mutuamente de la ciudad de Ávila, que abusaba de su poder militar con las tierras limítrofes. En ese documento aparece ya un sello incompleto que representa un fragmento del escudo en el que se perciben los sillares de los muros de la torre albarrana, uno de los elementos principales del mismo.

Escudo en la entrada posterior del antiguo ayuntamiento que presenta solamente la torre albarrana
Escudo en la entrada posterior del antiguo ayuntamiento que presenta solamente la torre albarrana

En diferentes edificios podemos ver todavía el escudo entero o despiezado. En el que se encuentra en la puerta trasera de la actual Delegación de Servicios de la Junta de Comunidades, edificio que albergó el antiguo ayuntamiento, aparece simplemente una torre albarrana, que es uno de los elementos de nuestro emblema. En este caso podemos datarlo en el siglo XV, y posiblemente Fernando de Rojas pasó muchas veces bajo él cuando era alcalde de la villa y ejercía sus funciones en ese edificio.

Llamadores en forma de toro en las puertas del antiguo ayuntamiento o palacio de los Girón
Llamadores en forma de toro en las puertas del antiguo ayuntamiento o palacio de los Girón

En otros inmuebles se mantienen otros escudos, ya sea por haber formado parte de las antiguas puertas de la muralla, de edificios municipales o de otras construcciones, que podríamos considerar “oficiales”, como el palacio de los arzobispos, señores de la villa.

Escudo de la historia de Torrejón con la alusión a Brigo como fundador mítico
Escudo de la historia de Torrejón con la alusión a Brigo como fundador mítico

El escudo se compone de los dos toros y de la torre albarrana, la más significativa de las estructuras de nuestro recinto amurallado. Se trata de una de esas altas torres construidas entre los siglos XII y XIV, según distintos autores, y que pretendían reforzar las defensas de la ciudad de los ataques de las tropas musulmanas de almorávides, almohades y benimerines. Estas torres son muy características de nuestra ciudad, pues sólo se hallan en algunas fortificaciones como los castillos de Escalona, Mérida o Montalbán además de ser características de la de Talavera. Por todo ello no se deben admitir como correctos los escudos en los que aparece un castillo en lugar de una torre albarrana, como las que hoy podemos ver con su gran arco en las calles Charcón o Carnicerías.

Grabado donde se aprecian las torres albarranas del Charcón
Grabado donde se aprecian las torres albarranas del Charcón

Las dos reses que aparecen se representan a veces dentro y a veces fuera del arco; una entrando y otra saliendo, o las dos saliendo; y pueden ser dos toros o un toro y una vaca, pero siempre son una pareja.

Para los viejos historiadores serían dos las leyendas que explicarían el origen del escudo. Por una parte la que quiere ver el origen del mismo en que Talavera, simbolizada como ciudad por la torre, fue fundada por los romanos que, al igual que Rómulo y Remo hicieron delimitando los límites de Roma, marcaban sus límites como primer ritual de fundación con una yunta de bueyes, que estarían también representados en el escudo por los dos toros. Para defender esta teoría algunos autores antiguos refieren el hallazgo en Talavera de monedas romanas donde figuran toros y castillos.

Escudo despiezado que procede de la Puerta de Cuartos
Escudo despiezado que procede de la Puerta de Cuartos

Además de esta versión romana, conocemos la otra medieval más divulgada entre la población que cuenta cómo Talavera sufría numerosos asedios, y en cierta ocasión en que la resistencia de sus habitantes estaba al límite de sus fuerzas por la falta de víveres, para hacer creer a los árabes que todavía podían resistir hasta la llegada de refuerzos cristianos, soltaron los talaveranos las dos únicas cabezas de ganado que les quedaban, para que así pastaran junto a las murallas. Al ver a los dos toros campando a sus anchas, los árabes creyeron que los talaveranos andaban sobrados de comida y levantaron el campamento, cayendo así en la trampa y abandonando el sitio de la ciudad temerosos de la inmediata llegada de las tropas cristianas de auxilio.

Torre albarrana del escudo despiezado que procede de la Puerta de Cuartos
Torre albarrana del escudo despiezado que procede de la Puerta de Cuartos

Otros han querido ver en los toros el símbolo de los verracos de piedra que esculpía el pueblo vettón que habitaba en nuestro solar hasta la llegada de los romanos. Además de basarse también en la secular vinculación de Talavera con la antiquísima fiesta de toros conocida como de Mondas.

EL TAJO DE FELIPE II

RELACIONES DE FELIPE II

 Centenares de nidos de vencejos en el arco mayor del puente del Arzobispo
Centenares de nidos de vencejos en el arco mayor del puente del Arzobispo

Nuevo capítulo de Ríos de Historia en el que se describe el patrimonio del Tajo según se refleja en las Relaciones de Felipe II, salvo los molinos, de los que  hablaremos en otro capítulo

El rey Prudente pidió a sus concejos que respondieran a una serie de preguntas  que nos han permitido conocer numerosos datos sobre nuestro río a finales del siglo XVI.

Uno de los datos curiosos es la referencia a cómo el río Tajo servía de delimitación entre las dos grandes jurisdicciones en las que se dividía el territorio del reino desde el punto de vista judicial: la cancillería de Granada, al sur del Tajo y la de Valladolid al norte.

CAUDAL

Caseta de la barca de Montearagón.JPG
Caseta de la barca de Montearagón.JPG

En muchas relaciones se define el Tajo como “río cabdaloso”. En Cazalegas nos lo confirman cuando dicen que el Tajo “pocas veces se vadea sino en años muy secos”.

Y en Cerralbo es significativo que van moler desde el pueblo a los arroyos de la sierra de San Vicente cuando los grandes molinos del Tajo se inundan en invierno con las crecidas.

En las relaciones de la propia villa de Talavera se asegura que“…cerca  pasa el río de Tajo, que bate en los muros. Es muy caudaloso y de recia corriente, con él se junta el río Alberche una legua antes hacia do sale el sol, el cual en verano lleva poco agua y en tiempo de invierno o de lluvias es muy crecido y furioso porque viene de las sierras nevadas que están a ocho o nueve leguas de la sierra de Ávila donde es su nascimiento…” Como vemos, ya hace siglos sabían  que el origen de las inundaciones en Talavera era más el río Alberche que el Tajo.

Puente del Arzobispo curiosamente es el único pueblo donde se dice que se proveen de agua del Tajo para beber, además de algunas fuentes.

PUENTES

También se informa de las rentas de los molinos, y de “la” puente del Tajo,  “que se arrienda por cuarenta mil  maravedís y es de los propios de Talavera, la cual por haberla rompido el río y llevadose mucha parte de ella es muy mayor la costa que la renta. El del Alberche también es de los propios de la villa y renta cuatrocientos ducados y por la haber llevado el río y ser de madera tiene gran costa para la sustentar y rehacer.”

PESCA

Restos de los molinos más potentes del Tajo en Puente del Arzobispo
Restos de los molinos más potentes del Tajo en Puente del Arzobispo

En el siglo XVI los nobles y conventos tenían la concesión de determinados tramos del río para aprovechar la pesca. En la relación de la propia villa deTalavera se dice: “El río Tajo cría muy buen pescado de peces y anguilas, el de Alberche poco y no bueno, aunque en su nacimiento cría truchas. El dominio del río tajo está repartido en iglesias y monasterios y algunos caballeros y particulares los cuales arriendan la pesca que crían por diferentes precios de seis a ocho o diez ducados y algunos llegan a veinte e a más.”

En Montearagón se nos refiere cómo “hay ciertos pedazos de río de particulares, que son un pedazo de río de dicho concejo de Talavera, que renta dos mil maravedis cada año, otro pedazo de Antonio Meneses, vecino de Talavera, otro pedazo de río de Alonso de Adrada, vecino de la dicha villa, que rentaba treinta reales cada año…y más otros dos pedazos de río que el dicho concejo y herederos de la villa de Talavera tienen a censo de la encomienda de Calatrava, que rentarán cada uno año diez y ocho ducados.

En Aldeanueva de Barbarroya se habla del aprovechamiento de peces y anguilas y de que la desembocadura del Huso se arrienda para pesca por la villa de Talavera pero solamente da un beneficio de dos o tres mil maravedíes. La orilla derecha no se arrienda por ser de la dehesa de El Bercial del monasterio de Las Huelgas Reales de Burgos.

En Villanueva del Horcajo, despoblado cercano a Cazalegas junto al cruce de la N-V,  dicen que en el Tajo“no se cría otra pesquería si no son peces y angillas, y este río es de Juan Suárez de Toledo y de don Juan de Silva, vecinos de la ciudad de Toledo y de Hernán Duque de Estrada vecino de Talavera” rentan respectivamente quince o dieciséis mil maravedíes al año en el primer caso y veinticinco mil en el segundo”

Pero en Malpica la pesca le renta al señor feudal  veinte mil maravedís un año con otro. Sin embargo, en Puente del Arzobispo  también “se pescan pescados e el dicho río no tiene renta particular e que no renta ninguna cosa…”

En Cazalegas también se informa de que solo es abundante de pesca el Alberche cuando sube la pesca del Tajo. En Cobisa, despoblado situado cerca de Calera, nos dicen que el Tajo es rico en barbos y bogas y que la renta de la pesca es de la villa de Talavera. En Fuentelapio, despoblado cercano a la Ciudad de Vascos cuentan que el río Tajo es río de peces “y no de otro pescado”  y en la relación de Torralba se dice que el río Tajo es rico “en barbos y peces” y en Valdeverdeja “peces y anguilas”.  En Peraleda de San Román, pueblo perteneciente a La Jara aunque hoy en la provincia de Cáceres, se habla de la abundancia de anguilas y peces.

Por todo lo dicho anteriormente conocemos la existencia de tres especies concretas: barbos, bogas y anguilas. Los primeros siguen siendo abundantes, las bogas han disminuido en cantidad, tal vez por la suciedad de las aguas, y las anguilas ya no suben desde el mar por los embalses aunque en tiempos eran abundantísimas en el Tajo y sus afluentes. Todavía no había carpas, que fueron importadas posteriormente, y bajo el nombre de “peces” se incluían otras especies menos abundantes difíciles de concretar.

VEGETACIÓN

Álamos blancos, los árboles más representativos de la vegetación ribereña del Tajo
Álamos blancos, los árboles más representativos de la vegetación ribereña del Tajo

Hay pocas referencias a la vegetación ribereña de nuestro río con “álamos y atarfas que se dicen taraescian…”

En las relaciones de Las Herencias se nos da una de esas pocas referencias cuando dicen que hay “álamos blancos, atarfas y sauces  en poca cantidad”.

BARCAS

En Malpica la barca le renta al marqués quince mil maravedís.  En Montearagón también se nos dice que la barca que hay en su término renta veinte y dos ducados.

En Las Herencias todavía no había “barco que esté estante en puerto”, aunque años más tarde sí habría y hasta que se hizo el embalse de Azután  una barca entre Calera y Las Herencias. Río abajo, en Ciscarros también daba servicio una barca instalada en el reculaje de la azuda de los molinos.

SAN JUAN BAUTISTA EN AZULEJERÍA TALAVERANA

SAN JUAN BAUTISTA EN AZULEJERÍA TALAVERANA

San Juan Bautista en azulejería del siglo XVI en Piedraescrita

Es considerado el último profeta y el precursor del Mesías que anuncia su llegada. Se considera también por ello como el vínculo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Fue predicador, llevaba vida ascética en el desierto y bautizaba en las aguas del Jordán a aquellos que venían a él en actitud de penitencia. Los datos que a través del evangelio se conocen sobre el Bautista son escasos, aunque también habla de él el historiador Josefo y el Corán. Es incluso venerado en Irak por los mandeos que le consideran el mayor de los profetas y fundador de su religión

Una de las escenas de su vida más representadas es el anuncio a su padre Zacarías de su nacimiento, otra de ellas muestra el momento en que su madre Isabel, prima de la Virgen, sabe por inspiración divina que su hijo será Juan. Otro momento apócrifo de su vida es en el que aparece él y su familia huyendo al desierto y en otra escena acompañando a la Sagrada Familia. A veces aparece como uno de sus símbolos un panal, ya que según el evangelio se alimentó en el desierto de miel y saltamontes.

San Juan Bautista bautizando a Cristo en azulejería talaverana del siglo XVI enPiedraescrita

Otros momentos relacionados con la vida del santo son la Visitación de la Virgen a su madre Santa Isabel y el bautismo de Cristo, representado en la ermita de Velada y en Piedraescrita, iglesia que como veremos cuenta con la más variada iconografía del santo. También ha sido pintada en muchos casos Salomé con la cabeza del bautista sobre una bandeja o simplemente la cabeza expuesta. En Piedraescrita aparece en el momento en que va a ser decapitado y Salomé aguarda con la bandeja para recoger la cabeza, como podemos ver en la imagen adjunta.

Juan recrimina a Herodes Antipas su unión incestuosa con la esposa de su hermano Herodías. Se trata de Salomé que, para convencer a Herodes de que tome venganza contra el Bautista, baila ante el rey consiguiendo que ordene cortar la cabeza al profeta.

Decapitación de San Juan bautista en la iglesia de Piedraescrita en un panel del siglo XVI

Pero la imagen más habitual del santo es como la que puede verse en un panel de azulejos de la ermita de la Virgen del Prado. Está situado junto a la entrada de la fachada norte, al final de los paneles sobre la genealogía de Cristo. Suele aparecer vestido con una piel de pelo de camello y con aspecto demacrado y macilento, y además acompañado del cordero crucífero, el Agnus Dei con la cruz de báculo largo con travesaño corto que es símbolo de su profecía en el momento en que dice al bautizar a Jesús: “He aquí el cordero de Dios”. Está representado así también en uno de los pequeños paneles que se encuentran sobre las columnas del pórtico, además de en la ermita de Cervera, en la iglesia de Lanzahita o en la de Piedraescrita. Otros símbolos suyos son el libro que lo acredita como profeta y la concha del bautismo. Los baptisterios de muchas iglesias están dedicados a él por su vinculación al bautismo.

Panel de azulejos del siglo XVI enmarcado en ferronerie situado en el pórtico de la ermita de la Virgen del Prado

En Candelada aparece siendo un niño en compañía de su padre Zacarías

Es el único santo del que la iglesia celebra su nacimiento, junto a la Virgen y Jesucristo, concretamente el 24 de Junio. Es fecha llena de rituales paganos precristianos por ser el día del equinoccio de verano. Por ejemplo, el que hacía que antiguamente se quemaran ese día los animales muertos para que los dragones no aumentaran su voluptuosidad y no arrojaran su semen sobre la tierra, lo que causaba grandes mortandades y de ahí las hogueras que se encienden ese día.

Azulejería del siglo XVII que representa a San Juan Bautista en la ermita del Prado de Talavera

Es protector contra la epilepsia, las enfermedades infantiles, los espasmos, el vértigo, el granizo, el temor y el delirio del baile, así como también es patrono de arquitectos, toneleros,  peleteros, guarnicioneros y talabarteros

Panel de azulejos en un frontal de la iglesia de Lanzahita que representa a San Juan Bautista con el Agnus Dei

EL CORPUS DE LAGARTERA EXPLOSIÓN DE ESTÉTICA POPULAR

EL CORPUS LAGARTERANO

No pretende este artículo ser un tratado sobre el Corpus de lagartera, sino simplemente mostrar la explosión de color y estética popular de esta fiesta tan recomendable para que acudan ustedes este próximo domingo

Niño Jesús vestido de lagarterano en uno de los altares del Corpus
Niño Jesús vestido de lagarterano en uno de los altares del Corpus

Esta fiesta no se ha valorado suficientemente pues se trata de una explosión de estética popular durante la que por un espacio muy breve de tiempo, apenas tres horas, se exponen algunas de las mejores y más antiguas labores de Lagartera que se sacan de los arcones para, inmediatamente después del paso de la custodia, volver a la intimidad de los ajuares familiares. Seguir leyendo EL CORPUS DE LAGARTERA EXPLOSIÓN DE ESTÉTICA POPULAR

FOTOS ANTIGUAS DE LA ESTACIÓN DE AUTOBUSES

FOTOS ANTIGUAS DE LA ESTACIÓN DE AUTOBUSES

Estación de autobuses a finales de los sesenta
Estación de autobuses a finales de los sesenta. En la esquina una tienda de repuestos. Algunos azulejos decoraban la fachada

 

 

En fotografías antiguas podemos ver cómo a principios del siglo XX paraban coches de viajeros en la plaza del Reloj, también décadas más tarde camiones y autobuses paraban en el entorno de la Plaza de España. Pero es a mediados del mismo siglo cuando se construye la estación de autobuses.

El solar donde actualmente se sitúa el Corte Inglés y el hotel,  en cuyo sótano se sitúa la actual estación, estuvo la primitiva estación de autobuses.

La estación fue el centro neurálgico de la ciudad durante los boyantes años setenta con los edificios cercanos de la cafetería Tresku, la Bombonera, que permanecía abierto 24 horas, el hotel Arellano etc…

El edificio oscuro del fondo es el de Tresku, todavía hoy en pie, la estación de autobuses en color crema, enfrente el aparcamiento de la Bombonera. más acá el hotel Arellano luego ocupado su solar por "las Marys". En primer plano la gasolinera de González y Morales y enfrente el kiosco neo mudéjar donde se vendían entradas para espectáculos taurinos y otros.
El edificio oscuro del fondo es el de Tresku, todavía hoy en pie, la estación de autobuses en color crema, enfrente la Bombonera. más acá el hotel Arellano luego ocupado su solar por «las Marys». En primer plano la gasolinera de González y Morales y enfrente el kiosco neo mudéjar donde se vendían entradas para espectáculos taurinos y otros.

Las gentes que entonces llegaban al reclamo comercial de Talavera, tratantes, ganaderos y las gentes del trapicheo talaverano tenían en la zona su punto de encuentro, así como otras gentes como trileros, algún timador en busca del paleto incauto y otros  que buscaban encuentros sexuales de todo tipo.

La estación de autobuses y el hotel Arellano.

Según entrabas por la puerta principal de viajeros, situada en la fachada sur, dando a la carretera de Madrid, hoy avenida de Extremadura. A la entrada se situaba a la izquierda la cafetería también centro de encuentro de viajeros y transeúntes. Enfrente la tienda cerámica y flores de Caballero y la papelería de Ramiro Gómez.

La estación vista desde el edificio de La Paz en construcción. Se ven los hangares, los talleres a la izquierda y la caseta de control a la salida
La estación vista aérea de la estación. Se ven los hangares, los talleres a la izquierda y la caseta de control a la salida

Luego se accedía al hall, donde se encontraban las taquillas y la consigna con un ir y venir de gentes incesante. Además había una peluquería, una tienda de dulces, gestoría, una tienda de lotería, Radio América, Kazán y otros establecimientos que no recuerdo. En los pisos superiores se situaba el hotel y salones donde se daban comidas de diferentes eventos.

Vista aérea en la que se ve el edificio de La paz en construcción y la estación de autobuses detrás, al fondo, al otro lado del paseo de los arqueros el cine del prado hoy desaparecido
Vista aérea en la que se ve el edificio de La paz en construcción y la estación de autobuses detrás, al fondo, al otro lado del paseo de los arqueros el cine del prado hoy desaparecido

Luego se accedía a los andenes donde Sepulvedanas, Doaldis, Auto Res, El Galiano, la Campillana, la jareña y otras muchas «rápidas» y «empresas» daban servicio a nuestra gran comarca antes de que nos la desguazaran. A la salida de los autobuses había una garita de control que se ve en alguna de las fotos que adjuntamos.

Avenida de Toledo. A la derecha la fachada oriental de la estación de autobuses
Avenida de Toledo. A la derecha la fachada oriental de la estación de autobuses
Los autobuses en los andenes de la estación
La estación de autobuses desde el oeste. Todavía no se ha construido el edificio de Telefónica cuyo solar se ve en primer plano en la calle Muñoz Urra
Andenes de la estación de autobuses

EL MOLINO DE MUROS ADENTRO

EL MOLINO DE MUROS ADENTRO

Nuevo capítulo de mi libro agotado»Los Molinos de Agua de la Provincia de Toledo» en el que comenzamos a conocer la maquinaria de los molinos

Interior de un molino en Almendral de la cañada sobre la garganta Torinas
Interior de un molino en Almendral de la cañada sobre la garganta Torinas

Hasta ahora hemos ido conociendo la tipología molinera en función de las presas, los canales y los receptores hidráulicos pero, ya en el interior del molino, los elementos básicos son comunes a todas las formas descritas, con la excepción ya comentada de los engranajes necesarios para transformar en horizontal el movimiento vertical en el caso de las aceñas y en el de las ruedas gravitatorias. Vamos a referirnos a los molinos de agua tradicionales, ya que si nos introducimos en el mundo de las fábricas de harina, la complejidad tecnológica de las maquinarias nos haría entrar en el campo de la arqueología industrial más que en el de la etnografía (Foto 11). Seguir leyendo EL MOLINO DE MUROS ADENTRO