EL JÉBALO (4) POR EL CAÑÓN HASTA ALCAUDETE

EL JÉBALO (4) POR EL CAÑÓN HASTA ALCAUDETE

Valle medio del Jébalo y al fondo la sierra de La Estrella

Todos los ríos jareños tienen una zona de pequeños cañones graníticos cuando al salir hacia el valle del Tajo rompen el batolito granítico y así tenemos la zona del Pusa en Santa Ana, del Cedena en Villarejo de Montalbán, el Uso frente a La Estrella o el Jébalo junto a Alcaudete, inculo el Sangrera frente a Retamoso nos muestran barancos berroqueños que suelen tener una gran belleza.

Desde el muro del embalse del Jébalo hasta Alcaudete el paisaje tiene estas características y cuenta con pozas y chorreras entre grandes bloques graníticos. Son varios los yacimientos de l la Edad del Cobre o medievales que custodiaban la entrada del valle del Jébalo, alguno de ellos amurallado con grandes bloques de piedra. También contaba este tramo con algunos molinos de agua pero el último de ellos, ya a la salida del cañón ha sido muy desafortunadamente restaurado y luego abandonado. Seguir leyendo EL JÉBALO (4) POR EL CAÑÓN HASTA ALCAUDETE

POR UN MUSEO DE TALAVERA Y SU TIERRA

POR UN MUSEO DE TALAVERA Y SU TIERRA

Abren en Toledo su enésimo museo en el Taller del Moro, un museo sobre el mudéjar. Esto, y que hace unos días vi en la prensa cómo se exhibían temporalmente en el Santa Cruz las placas de guerrero de la Edad del Bronce halladas en nuestra comarca me ha llevado nuevamente a indignarme por la falta en nuestra ciudad de un Museo Histórico y Arqueológico de las Tierras de Talavera.

Ya he manifestado en otras ocasiones que para ser una ciudad que se quite de encima ciertos estigmas de opinión que circulan sobre ella, debemos sacudirnos el pelo de la dehesa, el aire de pueblachón que arrastramos, y exhibir y promocionar nuestra identidad.

Para ello es necesario, entre otras cosas, dar la verdadera imagen que debe tener Talavera, la de una ciudad con dos mil años de antigüedad con una riqueza patrimonial y cultural muy importante, y para ello es fundamental la creación de un museo de la ciudad y su comarca.

Ese museo supondría un nuevo atractivo turístico, aumentaría la autoestima realmente a la baja de la ciudadanía de Talavera, y sobre todo facilitaría el conocimiento de sus raíces a las nuevas generaciones.

La riqueza arqueológica de nuestra comarca es de gran importancia pero todo lo que aquí aparece es llevado a los sótanos del Museo de Santa Cruz de Toledo (¡Qué raro!). Allí los verracos, la escultura de bronce de Hércules o la de Venus y tantas y tantas piezas duermen el sueño de los justos por si deciden algún día hacer otro museo nuevo (en Toledo por supuesto) para exhibirlos allí.

En Lagartera muestran con orgullo justificado el museo Marcial Moreno Pascual, en Herreruela cuentan con un museo más que digno y hay muchos pueblecitos con un pequeño museo local. Hace unos días visité el que tiene el El Raso, pequeño anejo de Candeleda, con sus riquezas arqueológicas, un museíto modesto pero ilustrativo. Y digo yo que si una aldea de algo más de cuatrocientos habitantes puede tener un museo, nosotros también podremos. Sólo hace falta ganas de trabajar, y creérselo, pero esto de la cultura a los políticos talaveranos, salvo honrosas excepciones, les interesa más bien poco, por no decir nada.

Talavera, por ejemplo, es una de las ciudades que conserva uno de los mayores corpus epigráficos de España, con un gran número de estelas romanas con inscripciones. El archivo municipal tiene una gran riqueza y hay determinados documentos de importancia de los que se pueden exhibir copias.En ese museo se podrían exponer algunas obras de arte, fotos de la Talavera antigua, y sus formas de vida, los materiales más significativos de las excavaciones arqueológicas, planos de la evolución territorial de las tierras de Talavera, secciones temáticas como por ejemplo una que tratara de la Santa Hermandad, otra dedicada a los muchos personajes históricos vinculados a nuestro pueblo etc…etc…Dejando para el museo etnográfico, del que hablaremos otro día, todas las cuestiones antropológicas, pero exhibidas con más ganas, medios y atalanto.

Locales para albergar el museo siempre habrá entre los edificios históricos que se rehabilitan, y en Talavera tenemos buenos arqueólogos e historiadores que podrían gestionar el proyecto y el funcionamiento de ese museo, pero a lo mejor no es posible porque esto no es “fúmbol” ni carreras de “amotos” que dan más votos, y sobre todo, que para acometerlo hay que trabajar y hacerlo con un poquito de conocimiento y eso, tal vez, sea mucho pedir a quienes nos gobiernan.

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HISTORIA DE LOS MOLINOS DE LA JARA Y VALDEPUSA 1

HISTORIA DE LOS MOLINOS DE LA JARA Y VALDEPUSA 1

Este viejo molino bastardo del río Uso puede ser el referido en el Libro de la Montería del siglo XIV

El suelo de La Jara es, en la mayor parte de su extensión, un terreno muy pobre que sólo en las rañas se puede considerar algo más fértil. Este es el principal motivo por el que, en conjunto, fue la suya una economía agrícola casi de subsistencia con escasos excedentes cerealísticos. Paradójicamente es, sin embargo, una de las comarcas que cuenta con un mayor número de pequeños molinos de arroyo situados en corrientes que todavía al recorrerlas hoy, incluso durante épocas lluviosas, nos preguntamos cómo pudieron llegar a mover las piedras de molino con tan escaso caudal. Seguir leyendo HISTORIA DE LOS MOLINOS DE LA JARA Y VALDEPUSA 1

FOTOS ANTIGUAS DE ARQUITECTURA EFÍMERA EN CELEBRACIONES TALAVERANAS

FOTOS ANTIGUAS DE ARQUITECTURA EFÍMERA EN CELEBRACIONES TALAVERANAS

Arco efímero que representa el escudo de Talavera

Ya desde la antigüedad se conoce de la existencia de elementos de arquitectura efímera para celebrar diferentes cuestiones, desde la entrada de los monarcas en las ciudades hasta actos religiosos y civiles en los que se inauguraban obras públicas o se celebraban victorias bélicas.

Pero fue en el renacimiento y barroco cuando aumenta el lujo y la teatralidad de estas construcciones que se caracterizan por sus materiales de baja calidad como madera,  elementos vegetales como flores, palmas y ramajes, o papel, luces de velas o antorchas etc… Seguir leyendo FOTOS ANTIGUAS DE ARQUITECTURA EFÍMERA EN CELEBRACIONES TALAVERANAS

POR LA CAÑADA Y EL GUADYERBAS HASTA  CORCHUELA

CAÑADA LEONESA OCCIDENTAL III

POR LA CAÑADA Y EL GUADYERBAS HASTA  CORCHUELA

Recorrido aproximado 17 kilómetros, 5 horas

Emblase del Guadyerbas en Navalcán

Seguimos nuestro periplo trashumante desde Parrillas. Tenemos dos opciones: ir en dirección sur, partiendo de la plaza donde se ha erigido el rollo, para volver así a la cañada, o bien recorrer la carretera en dirección inversa de nuevo hasta la cañada y así seguir completo el trazado pecuario desde donde lo dejamos para acercarnos a visitar Parrillas.

Antes de que las aguas del embalse de Navalcán anegaran la cañada en su recorrido original, deberíamos haber seguido su viejo trazado en dirección a poniente, pero debido a la inundación de la misma, ahora nos vemos obligados a tomar un camino que se dirige en dirección sur para cruzar el Guadyebas por la cola del pantano a través de un puente de nueva construcción y seguir así su nuevo trazado por la orilla sur. Seguir leyendo POR LA CAÑADA Y EL GUADYERBAS HASTA  CORCHUELA

EL RÍO JÉBALO (3) POR LA FRESNEDA

EL RÍO JÉBALO (3) POR LA FRESNEDA

Arquitectura popular en La Fresneda

Hoy vamos a conocer el siguiente tramo del río Jébalo y para ello vamos a reAlizar una excursión acercándonos al pueblecito jareño de La Fresneda, desde donde es más fácil el acceso a esta parte del río.

Aunque existen referencias del siglo XVIII a una labranza de Torrecilla “con cuatro casas con sus habitadores, los dos vecinos de Espinoso, y los otros dos, vecinos del lugar de Sevilleja”, el comienzo de la andadura del pueblo como tal se produce a mediados del siglo XIX, pues es conocido que La Fresneda fue fundada por un labrador llamado “el abuelo Lorenzo” al que se reproduce en un panel de cerámica de los que adornan la pequeña plaza local. Todavía se conoce cuál fue su casa y cómo se extendieron las edificaciones según crecía el vecindario descendiente de aquella primera familia pionera, con algunos vecinos más originarios de Buenasbodas. A lo largo del arroyo Valbellido se distribuye el caserío que conserva algunas construcciones y rincones de sabor jareño con sus muros de pizarra o blanqueados. Cerca del cementerio existe un calero, un horno para cocer la cal con la que antiguamente enjalbegaban las casas o fabricaban la argamasa para las construcciones. Seguir leyendo EL RÍO JÉBALO (3) POR LA FRESNEDA

LA CERÁMICA EN LOS REGADÍOS DEL ALBERCHE

LA CERÁMICA EN LOS REGADÍOS DEL ALBERCHE

Portada de un folleto sobre los regadíos del Alberche con dibujos alegóricos de Ruiz de Luna

Los canales del Alberche y, los “pueblos nuevos” y las instalaciones agropecuarias asociadas a los regadíos fueron en muchas ocasiones decorados con cerámica talaverana, especialmente del taller de Ruiz de Luna hijo que en los años cincuenta todavía hicieron algunos trabajos para el Instituto de Colonización.

Flor del Tabaco en un azulejo de repetición del Centro del Tabaco de Colonización

Tanto en los mojones de indicación de las acequias como en los secaderos se utilizó la azulejería talaverana, al igual que en algunas de las factorías asociadas como las dependencias dedicadas al tabaco, hoy delegación de la Consejería de Agricultura. Seguir leyendo LA CERÁMICA EN LOS REGADÍOS DEL ALBERCHE

EL JÉBALO (2) DE ROBLEDO AL MARTINETE

EL JÉBALO (2) DE ROBLEDO AL MARTINETE

Salida del Jébalo del valle de Robledo del Mazo por El Portadillo

Siguiendo nuestro recorrido fluvial por el Jébalo salimos ya del valle de Robledo del mazo para recorrer una zona agreste  y solitaria que recomiendo recorrer en verano calzado con unas zapatillas viejas que nos permitan ir andando por el río y darnos un chapuzón de vez en cuando. El río está aquí muy limpio y podemos disfrutar de pozas y remansos con aguas trasparentes y no muy frías desde las que no será extraño ver algún corzo o venado y tropezarnos con alguna nutria. Seguir leyendo EL JÉBALO (2) DE ROBLEDO AL MARTINETE

POLÍTICA DE ZANGUANGA

POLÍTICA DE ZANGUANGA

Artículo que he publicado en la Voz de Talavera el 12 de Junio de 2017 sobre la política de teatrillo y zanguanga que nos consume
Sería enternecedora si no fuera repugnante la política española de teatrillo y zanguanga que domina toda la vida pública.
¡Ahí los tienes!, que se inaugura un club de parapente, pues sin perder la compostura y en cómicas actitudes harán el paripé fotográfico para intentar buscar los votos de los practicantes de este deporte. Que se celebra el concurso de gallina negra castellana, abrazarán al pájaro con cariño, cuidando eso sí, de que no les cague la corbata. Se visten la camiseta del equipo ganador o el traje de bombero, o señalan con el dedo sin entender ni papa los planos de las obras públicas o una resonancia magnética para que parezca que se enteran de algo, o se suben al tractor como el ministro Cañete.

Además, con absoluta cara dura se hacen la foto en el escenario de toda aquella iniciativa ciudadana en cuya organización y financiación ni siquiera han participado o como mucho han otorgado magnánimamente unas migajas. Y recuerdo como ejemplo el bajuno intento de la Junta de arrogarse el mérito de la visita de los eurodiputados al Tajo, que tanto esfuerzo había costado y un verdadero encaje de bolillos económicos a la Plataforma de Talavera.
O en el caso del ayuntamiento, regido por el PP, esa escena bufa en la que el alcalde dice haber hablado con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo de algo de lo que nunca hablaron, del caudal, y que lleva a la situación hilarante de que la nota de prensa del Ayuntamiento y la de la Confederación dicen haber tratado cosas diferentes. O cuando García Tizón se hizo la foto en la manifestación de Talavera por el río y al día siguiente declaró sin ruborizarse que estaría de acuerdo con un trasvase del Tajo Medio, con dos c…
Y es tanta la avidez de salir en la foto haciendo la zanguanga que me partía la caja cuando hace unas semanas aparecían en la prensa tan modositos y circunspectos los concejales socialistas iniciando los fastos del día de la mujer ¡con una misa!. Si Largo Caballero levantara la cabeza les iba a correr a gorrrazos. Aunque también en Podemos, el Kichi acaba de condecorar a la Virgen del Rosario en Cádiz, vamos que como diría Saza en “Amanece que no es poco”cuando sale el sol por el oeste: ¡Esto es un sindios! Y de los de Ciudadanos, ¿qué decir ? ¡Son tan guapos! que quieren salir en todas las fotos sin mojarse en ninguna.
Podríamos contar cientos de ejemplos similares de esa falta absoluta de pudor, pero por seguir con ejemplos fluviales, os contaré cómo la Confederación Hidrográfica del Tajo hacía una zanguanga de participación ciudadana para elaborar el Esquema de Temas Importantes del río. Ni que decir tiene que sobre los problemas sugeridos eran ellos mismos los que decidían lo que era importante y lo que no, y así consideraban importante no se qué alamedita de repoblación y no era importante, sin embargo, ni el trasvase ni que el Tajo se secara a su paso por Talavera, total, qué mas da que un río lleve o no lleve agua.

Adoptan posturas corporales de manual de buenas costumbres para salir en la foto con sus tupés y sus farmatints, aunque a veces se desmelenan cuando otro político intenta quitarles el sitio y es entonces cuando la descomunal batalla de los codazos.

Alfonso XIII repartiendo monedas a los hurdanos

Y lo curioso es que a los españoles, con su atávica reverencia al poder, les gusta retratarse con sus amos, y me recuerdan las fotos de las gentes de Las Hurdes cuando Alfonso XIII iba repartiendo una moneda a aquellos desgraciados a principios de siglo. Y ¡vivan las caenas!, porque sigue habiendo cierta delectación en los ciudadanos cuando se retratan junto a alguno de los próceres que nos gobiernan, mientras esos padres de la Patria miran con prisa en sus teléfonos de última generación, pagados con pólvora del rey, los extractos de sus cuentas de Panamá o de Andorra

Pero ya es tanta la desfachatez de nuestros políticos que en muchas ocasiones hacen convocatorias a la prensa de “Sólo Gráficos”, es decir, sólo fotos sin preguntas turbadoras, aunque siempre tendrán, especialmente en Talavera, la salida de que “van a hacer un estudio”, que por supuesto será otra zanguanga que no llevará a nada, pero llenará el bolsillo de algún amiguete.

Se dedican a hacer reuniones sectoriales de teórica participación ciudadana a las que acuden consejeros y autoridades diversas bajando de sus pedestales para saludar a la plebe con sonrisa de porcelana de actor americano y una estudiada dosis de campechanía. Por supuesto esas reuniones serán solamente un paripé de las que nada saldrá y que en nada modificarán lo que ya tienen decidido. Y sin ningún escrúpulo dirán una cosa y harán otra, porque a sus inocentes seguidores en realidad les da lo mismo ya que son LOS SUYOS y les seguirán votando; y así andamos, con los tuyos, los míos, los rojos, los fachas, el sempiterno sectarismo paralizante adobado por la zanguanga permanente.

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LOS CINES DE TALAVERA

LOS CINES DE TALAVERA

Proyecto para una caseta de cinematógrafo en los jardines del Prado

Los comienzos del cine en nuestra ciudad podemos situarlos según el historiador Agustín Díez el 21 de octubre del año 1897, un año después de que en el Hotel Rusia de Madrid fuera presentado el invento por Alejandro Promio, operador de los hermanos Lumière.

En Talavera el acontecimiento tuvo como escenario el teatro Calderón, situado junto al solar del antiguo convento franciscano en que hoy se sitúa el cine del mismo nombre. No se sabe el empresario que lo trajo, aunque este mismo autor aventura la posibilidad de que fuera la compañía del actor Francisco Mercé, ya que unos días antes había hecho una exhibición parecida en Toledo.

Curiosamente, el famoso ceramista y fotógrafo afincado en Talavera Juan Ruiz de Luna mantenía correspondencia con los hermanos Lumière para ser su delegado en España y comercializar sus películas y productos, pero para ello necesitaba un préstamo de diez mil pesetas que no obtuvo y al final no asumió tal representación.

Durante los primeros años de su existencia el cine era poco más que una atracción de barracón que en Talavera podía verse durante las ferias de Mayo y Septiembre. El cinematógrafo Pinacho fue la primera instalación de la que se tienen noticias concretas y se situó durante Mayo del año1905 en el recinto ferial, exhibiendo títulos tan dispares y sugerentes como “La Guerra Ruso-Japonesa”, “Venganza de unos Salvajes”, “Novela de Amor” o “Incendio de un Teatro”. En Septiembre de ese mismo año se instaló otra barraca llamada el Teatro Mágico.

Decoración alegórica de las artes escénicas y la música en la iglesia de los agustinos que fe el llamado Liceo, que exhibió películas y variedades y hoy es Museo de Cerámica

Pero es al año siguiente cuando de una manera algo más prolongada se instala el “Cinematógrafo Universal”, que estuvo de feria a feria para trasladarse después al Teatro Cervantes, situado en la iglesia de los agustinos o Liceo, donde combinaba las películas con varietés, hasta que, no resultando rentable, su promotor, llamado Reizábal, se trasladó con la empresa a Plasencia.

Era frecuente la combinación con variedades de aquellas primeras sesiones de cine. Se traían cantaores flamencos, alguna bailaora, equilibristas o ventrílocuos que intentaban atraer al público en aquellos años de pocas posibilidades económicas en una población agraria como la nuestra.cineprado

Es a finales de la primera década del siglo cuando algunos empresarios talaveranos intentan construir cines estables en el Prado. Las construcciones tenían cierta precariedad por ser de madera, aunque algunas de ellas tenían fachadas decoradas con formas modernistas. También en la plaza de toros se llegó a instalar un cine con bar y mesas.

Poco a poco se van estabilizando los cinematógrafos en los teatros talaveranos Calderón, Cervantes y Victoria, construido a partir de 1912 sobre el solar del antiguo Teatro Principal, antes corral de comedias talaverano, aunque todavía seguían las funciones al aire libre en los jardines del Prado.

Carteleras de los cines de Talavera en la Plaza del Reloj en los años 70

Durante los años veinte, a pesar de que el cine todavía era mudo, fue ganando la partida al teatro, exhibiéndose cada vez más películas y llegando a cerrarse el Cervantes. Hubo otro intento de un nuevo cine al aire libre junto a la iglesia de San Agustín. Se trataba de un cine de verano que se denominaba el “Monumental Moya” pero también acabó cerrando.

La seguridad de estas primeras instalaciones, sobre todo las que estaban en el interior de los teatros, era sumamente precaria. Las medidas de seguridad eran escasas, y más teniendo en cuenta el gran peligro de incendio de aquellas primeras películas. La falta de calefacción y ventilación eran proverbiales, los servicios dejaban mucho que desear y la incivilidad de los espectadores que provocaban altercados, arrojaban objetos desde el “gallinero” o gritaban y alborotaban durante las funciones, hacían a veces toda una aventura acudir al cine.

Unos operarios ponen líneas telefónicas en la Plaza del Reloj. La película anunciada de “La hija del Capitán” es italiana y de 1947

En la segunda mitad del siglo XX son varios los cines de verano existentes en Talavera, donde era habitual que los espectadores llevaran su cena, y así, con una gaseosa en la mano, a la luz de las estrellas y con el suelo de arena, donde a veces hasta se hacían las necesidades fisiológicas más primarias, se disfrutaba del séptimo arte. Entre ellos estaba el popular “Alpargata” situado en la calle Rafael Morales, el más moderno cine del Prado en la calle Banderas de Castilla o el cine de verano de El Calderón.

Otra sala peculiar situada en la calle Cerería fue el cine Marjul que, debido a su innovadora tecnología de techo corredizo, dejaba al descubierto la sala en verano. Entre los cines de invierno debemos resaltar el actual teatro Palenque que fue anteriormente una sala que se adaptó a la nave de la antigua iglesia del convento de los jesuitas, el cine Coliseum de la calle San Francisco decorado como el anterior con algo más de lujo que las salas habituales hasta el momento, y el último de los grandes cines antes de los actuales multicines, el cine del Prado, situado en el paseo de los Arqueros.