PIONEROS DE LA JARA

PIONEROS DE LA JARA

Cumbres de La Jara Alta y su monte cerrado
Cumbres de La Jara Alta y su monte cerrado

Rodrigo estaba ya cansado de los abusos del señor. Él amaba la aldea donde nació pero el día que, no pudiendo pagar al conde, recibió en la cara un golpe con la fusta de uno de sus soldados, decidió que para morir de miseria no hacía falta engordar a nadie y que él y su familia podían iniciar una vida tan miserable pero menos humillante en otro lugar. Cogió los cuatro trastos, los envolvió en una manta y andando con sus cuatro hijos y su mujer se encaminó hasta Talavera. Había oído decir que en la tierra de esta villa no ponían muchas trabas para asentarse en sus montes de la Jara y cruzó el Tajo buscando un poco de libertad. Seguir leyendo PIONEROS DE LA JARA

SAN BERNARDO EN AZULEJERÍA

SAN BERNARDO

Vamos a reproducir aquí un nuevo artículo de la serie “El Santoral del Barro”, sobre las representaciones en azulejería de Talavera de los santos con su iconografía, en este caso del siglo XVIII.

Representación de San Bernardo en la puerta oeste del convento de La Encarnación de Talavera. Siglo XVIII
Representación de San Bernardo en la puerta oeste del convento de La Encarnación de Talavera. Siglo XVIII

 

La representación en azulejos que traemos aquí está situada en la puerta occidental del monasterio de Nuestra Señora de la Encarnación de las madres “bernardas” de Talavera. Es un panel con aspecto de haber sido elaborado en el siglo XVIII. Aparece el santo con su báculo de abad y el hábito blanco y holgado de su orden. El pelo rapado y una delgada cinta de cabello alrededor. A los pies aparece la mitra de obispo arrojada al suelo como símbolo de su rechazo cuando se negó a serlo en varias ocasiones. También se ve a la derecha en el suelo un corazón y unas azucenas, probablemente como símbolo de su amor por la Virgen.

Enmarcado con motivos vegetales en azul y blanco delimitados por cordoncillo.

Bernardo nació en una familia noble de Borgoña a finales del siglo XII y profesó como monje cisterciense en el monasterio de Citeaux. Tres años después fundó con otros monjes el monasterio del valle de la Amargura, llamado así por estar infectado de bandoleros. Él lo convirtió en el valle de Claraval o valle de la luz. Fue abad del cenobio hasta su muerte, renunciando a otras dignidades eclesiásticas que le ofrecieron.  Es el santo más considerado durante el siglo XIII y un hombre protagonista de su tiempo, durante el que destaca en teología con numerosas obras en las que es una voz autorizada en los conflictos doctrinales de la época. Predicó la cruzada enardeciendo a las masas para ir a luchar contra los sarracenos, pero fue un gran fracaso en el que murieron decenas de miles de personas y fue acusado de ser un falso profeta. Estos hechos y las mortificaciones sufridas en vida acabaron con su vida, siendo canonizado en 1174. Seguir leyendo SAN BERNARDO EN AZULEJERÍA

EL TIÉTAR POR LA SIERRA DE SAN VICENTE Y EL BERROCAL

EL TIÉTAR POR LA SIERRA DE SAN VICENTE  Y EL BERROCAL

Seguimos hoy con el segundo tramo del Tiétar al paso del río por los pueblos ribereños de la Sierra de San Vicente y El Berrocal, con su naturaleza y patrimonio

 

El Tiétar, sigue descendiendo y deja a su izquierda los pueblos de la Sierra de San vicente como La Iglesuela. En esta zona el río es de singular belleza por discurrir entre un bosque de pinos autóctonos. Además, en estos parajes es muy abundante la cigüeña negra y un gran número de rapaces y otras especies de aves.

El Tiétar va cogiendo caudal de otras gargantas
El Tiétar va cogiendo caudal de otras gargantas

Descendemos después el Tiétar por su misma ribera si vamos andando, o por un camino que nos conduce a la carretera de Casavieja. Junto al puente de la carretera, río arriba, se halla otro puente más antiguo en un paraje muy ameno, donde podemos, como en el resto del trayecto fluvial, intentar pescar algún barbo, cachuelo e incluso black-bass. Seguir leyendo EL TIÉTAR POR LA SIERRA DE SAN VICENTE Y EL BERROCAL

LA GARGANTA DE MINCHONES

LA GARGANTA DE MINCHONESrutachorro
Villanueva de la Vera tiene el mayor término de la comarca y, como Madrigal, perteneció al estado señorial de Valverde hasta que consiguió su independencia con el privilegio de Villazgo de 1643

Es otro de los pueblos de la comarca que cuenta con un mayor número de edificaciones de arquitectura tradicional, con numerosas portadas de piedra adinteladas o con arcos de medio punto que llevan fechas de ejecución del edificio principalmente del siglo XIX y algunas del XVIII. Las balconadas se reparten por todo el caserío en muchos casos con gran aproximación entre las de ambos lados de la calle. Los balaustres de los balcones son muy variados en su corte o torneado y los aleros llegan casi a tocarse en muchas de las abigarradas callejuelas que rodean a la Plaza Mayor, que por otra parte es también  muy pintoresca, con viviendas porticadas sobre pies de granito o de madera muy elevados en algunos casos, Algunas construcciones tienen hasta cuatro alturas, el ayuntamiento está presidido por una curiosa espadaña de piedra sobre la que se ha instalado el reloj. Delante se encuentra la antigua fuente con su pilón circular.

Arquitectura popular de Villanueva de la Vera
Arquitectura popular de Villanueva de la Vera

Entre los monumentos que debemos visitar se encuentra la iglesia parroquial, edificada en mampostería con sillería en las esquinas y en algunos otros elementos como sus grandes contrafuertes. La portada principal se sitúa en el lado norte y es de arco carpanel con dos arquivoltas, basas, columnillas y capiteles góticos decorados con follaje. Sobre ella hay una hornacina y dos escudos de los Zúñiga y los Velasco, señores del lugar. La portada oeste y la del muro sur son más modestas estando la segunda tapiada en la actualidad.

El interior se divide en tres naves por pilares de buena altura sobre los que cargan los arcos. La capilla mayor se cubre con bóveda de crucería y en cuanto al patrimonio del templo hemos de señalar los paneles de cerámica renacentista talaverana. Uno de ellos representa a Santa Úrsula y las Once mil Vírgenes, y el otro una cruz de curioso diseño. El retablo mayor es churrigueresco y de cierta calidad, aunque la iglesia cuenta con otros retablos del siglo XVIII. En sus hornacinas se exhiben imágenes con cierto interés, algunas del siglo XVI. También cuenta Villanueva con dos ermitas de aire popular, la de Santa Ana y la de San Antón, situadas en ambos extremos del pueblo.

No debemos de irnos sin adquirir el queso verato o el tasajo.

Garganta de Minchones
Garganta de Minchones

LA EXCURSIÓN

 Al Chorro de La Ventera

 Como venimos observando, casi todos los pueblos del Valle del Tiétar están vinculados a una o dos gargantas serranas que son las que les proporcionan el agua para sus regadíos y su consumo. En el caso de Villanueva de la Vera son dos las gargantas principales que discurren por su término: la de Minchones y la de Gualtaminos.

La primera de ellas nace en la parte occidental del término y discurre de oeste a este recibiendo afluentes como la garganta del Chorro, donde se sitúa la cascada mayor del sistema central, el Chorro de la Ventera, que entre la caída vertical de sus aguas y las chorreras posteriores tiene unos ochenta metros de desnivel. Son tales sus dimensiones que en las épocas de deshielo o grandes lluvias es visible desde los llanos de Campo Arañuelo. Es un paraje muy hermoso rodeado de grandes robles y donde es muy frecuente la presencia de cabras monteses que beben en las pozas transparentes.

Chorro de la Ventera
Chorro de la Ventera

Para llegar a El Chorro iremos hasta la confluencia de la carretera de Madrigal a Villanueva con la propia garganta de Minchones. Tomaremos el camino que parte de su orilla oriental y subiremos por él, viendo enfrente el cerro del Castrejón que, como su nombre indica, aloja un castro céltico. Abajo vemos la presa y vamos disfrutando de las vistas recorriendo la pista entre pinares hasta llegar a la confluencia del camino que ya conocemos que va desde Madrigal hasta el Recuéncano, cruzaremos la garganta de Minchones por un puente de tubos y seguiremos el camino como indica el plano. Llegaremos al final a una portera cerrada que podemos pasar por un pequeño portillo que hay en el vallado junto a ella y bajaremos hasta la garganta de Minchones para seguirla por la orilla, o por el camino si tenemos permiso, hasta llegar a la confluencia de la garganta del Chorro, por la que subiremos a las cascadas por la orilla de nuestra izquierda. El paraje entre alcornoques y robles de buen porte, es impresionante, sobre todo si vamos en época de lluvias o deshielo, y no es extraño que encontremos cabras montesas en las inmediaciones. La subida es algo dura y empinada pero podemos si lo deseamos observar la cascada desde abajo con pozas en las que podemos refrescarnos.

Como hemos visto en la ruta anterior, otro de los afluentes que desemboca en la orilla izquierda es la garganta de la Hoz, que como su nombre indica discurre en gran parte de su trazado por un cañón de grandes pendientes con numerosas pozas de aguas limpias y de color esmeralda de las que la más conocida y frecuentada es la del Recuéncano, una charca de grandes dimensiones con una enorme roca granítica por la que los bañistas se deslizan a modo de un gran tobogán, aunque el recorrido de esta garganta nos deparará numerosas sorpresas y parajes solitarios de gran belleza. Desde la confluencia de La Hoz con Minchones, en el lugar llamado de Las Juntas, la corriente gira en dirección sur para continuar su trayecto pasando por una antigua central eléctrica en ruinas que conserva restos oxidados de sus antiguas turbinas, y más tarde llega hasta un pequeño embalse situado a los pies de un castro céltico que conserva los restos de sus murallas pétreas.

La garganta de Gualtaminos se halla más cerca del núcleo urbano de Villanueva y es de menor caudal y longitud, aunque cuenta con lugares de interés como las accesibles cascadas del Diablo.

CUANDO LA LUZ LLEGÓ A TALAVERA

CUANDO LA LUZ LLEGÓ A TALAVERA

Central eléctrica situada sobre los antiguos molinos del puente. Se ven los precarios postes con palomillas de las primitivas conducciones eléctricas
Central eléctrica situada sobre los antiguos molinos del puente. Se ven los precarios postes con palomillas de las primitivas conducciones eléctricas

Las presas o azudas que, al menos desde tiempos árabes, servían para mover las piedras de molino que molturaban los cereales de la fértil vega talaverana, constituían una base inmejorable para aprovechar la energía hidráulica del Tajo en la producción de energía eléctrica. Por eso no es extraño que solamente seis años después de que Thomas Alba Edison iluminase con lámparas de incandescencia el Mento Park de Nueva York, se alumbrara por primera vez con luz eléctrica la Plaza de la Constitución, hoy del Reloj, de Talavera.

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EL TAJO FRONTERIZO

EL TAJO FRONTERIZO

Un nuevo capítulo de “Ríos de Hstoria” en el que tratamos del Tajo como frontera entre cristianos y musulmanes en Talavera y su “korá” o provincia musulmana

La muralla árabe lamida por el río en foto de Ruiz de luna de principios del siglo XX
La muralla árabe lamida por el río en foto de Ruiz de luna de principios del siglo XX

Llama la atención de algunos arqueólogos el hecho de que siendo Talavera una importante ciudad musulmana, los restos que nos quedan de aquella Talabira pujante son relativamente pobres. Aventuran la hipótesis de que en la Edad Media, tanto en la época árabe como en la cristiana, los asedios, asaltos y razzias de uno y otro bando produjeron en varias ocasiones la destrucción de gran parte del caserío e incluso de parte de las murallas, por lo que son frecuentes los niveles arqueológicos de arrasamiento que se encuentran en las excavaciones. Los reyes castellanos, y sobre todo los leoneses como Alfonso I, don García, Ordoño II o Ramiro II atacaron Talavera en numerosas ocasiones, e incluso en “Las Mocedades del Cid” se hace referencia a que nuestro épico héroe nacional venció al jefe moro de Talavera.

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