LA MAGNÍFICA CERÁMICA DE LA ERMITA DE LA VIRGEN DE GRACIA

LA CERÁMICA DE  LA ERMITA DE LA VIRGEN DE GRACIA

Una de las obras artísticas más valiosas que enriquecen el patrimonio de la villa de Velada es la azulejería de la ermita de la Virgen de Gracia.

Fragmento de un retablo lateral de la ermita de Velada que representa a Santa Águeda con sus pechos en la bandeja como atributo de su martirio
Fragmento de un retablo lateral de la ermita de Velada que representa a Santa Águeda con sus pechos en la bandeja como atributo de su martirio

En un principio contaba el edificio con tres altares de cerámica. El altar mayor que todavía conserva la mayoría de sus azulejos, aunque algunos han sido cambiados de lugar en diferentes épocas, y los dos laterales que cuentan con los retablos adosados al muro pero que, al derribarse sus altares respectivos, han perdido los frontales originales, que pueden observarse en fotos antiguas. Esperemos que ni uno solo de esos valiosos azulejos que se cocieron en los alfares hace más de cuatrocientos años, en pleno apogeo de la cerámica talaverana, se pierda o se cambie del lugar para el que fue concebido.

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NINFAS Y FUENTES SANTAS EN LA COMARCA

LAS NINFAS

Finalizamos hoy los dos capítulos de “Ríos de Historia” dedicados a las deidades del agua, los ríos y las fuentes en la antigüedad: Ninfas, baños y fuentes santas

5.-Ara dedicada a las ninfas hallada en el siglo XVII por el padre Ajofrín en Saucedo con su descripción
5.-Ara dedicada a las ninfas hallada en el siglo XVII por el padre Ajofrín en Saucedo con su descripción

También fueron veneradas en nuestra tierra otras deidades relacionadas con las aguas como son las ninfas, asumiendo probablemente por sincretismo otro culto prerromano anterior que tenían los vettones y lusitanos, pues se distribuyen por su territorio numerosas dedicatorias, especialmente en Baños de Montemayor, donde se han hallado más de una treintena de inscripciones. Seguir leyendo NINFAS Y FUENTES SANTAS EN LA COMARCA

DIOSES DEL AGUA

DIOSES  DEL AGUA

En este nuevo capítulo de “Ríos de Historia” se trata del culto a los dioses relacionados con el agua y los ríos en la comarca de Talavera

Ya sabemos que algunas deidades vettonas estaban relacionadas  con el agua como es el caso del culto al dios Vaélico que dejó algunas aras votivas en el entorno del castro de El Raso y la desembocadura de la garganta de Alardos en el Tiétar.

Estela de Endovelico de Postoloboso en Candeleda
Estela de Endovelico de Postoloboso en Candeleda
Ara dedicada al dios Vaélico, relacionado con ritos acuáticos. Hallada en Candelda
Ara dedicada al dios Vaélico, relacionado con ritos acuáticos. Hallada en Candelda

Ya en época romana también se han encontrado inscripciones en lasestelas halladas en la misma Talavera a una diosa también relacionada con las aguas que es la diosa Ataecina, que para algunos eruditos también se relacionaba con los vados de los ríos y con los caminos y cañadas ganaderas. Es además la diosa del renacer, de la primavera y de la fertilidad, de la naturaleza y también de la curación, tiene relación con cultos lunares y está también relacionada con la noche. Los romanos la identificaron con Proserpina, diosa también de los campos que volvía en primavera desde los infiernos para darles fertilidad. Su hija era Ceres la tan venerada en Talavera en la antigüedad con la fiesta de las Mondas.

Escultura moderna que representa al los dioses vetones Endovélico y Ataecina de Arenas de San Pedro
Escultura moderna que representa al los dioses vetones Endovélico y Ataecina de Arenas de San Pedro

Tiene así mismo la diosa Ataecina una componente como deidad o ninfa protectora de las aguas mineromedicinales, lo que entronca con su carácter de dispensadora de la salud y la fecundidad humana y de los campos. Es por ello que su culto se realizaba en altares o aras ubicados en las Seguir leyendo DIOSES DEL AGUA

ARRABALES NUEVOS, 3 RUTAS

ARRABALES NUEVOS

Cabeza de un verraco vettón en la Torre del polvorín, conocida como "Cabeza del Moro"

Cabeza de un verraco vettón en la Torre del polvorín, conocida como “Cabeza del Moro”

Nos situaremos para iniciar este nuevo recorrido en la llamada Torre del Polvorín que actualmente se destina a oficina de información turística. Formaba parte esta torre del segundo recinto amurallado y tiene la peculiaridad de tener embutido en sus muros un bulto de verraco granítico, muestra de que el pueblo céltico vettón anduvo con sus ganados recorriendo los prados y cañadas no sólo de Talavera, sino de toda su comarca, donde se encuentran numerosos ejemplos de estas esculturas zoomorfas. La imaginación popular quiso ver en esta escultura ya muy erosionada la cabeza de un moro y así, Cabeza del Moro, es como se llama la calle desembocar en la Plaza de la Alameda donde confluye con la calle del Sol. Antiguamente se situaba aquí una de las puertas del segundo recinto amurallado, hacia la mitad del trayecto de la calle del Sol podemos ver algunas casonas palaciegas de la arquitectura tradicional talaverana con nobles portadas. Una de ellas, declarada Bien de Interés Cultural, perteneció a la familia del historiador local Jiménez de la Llave. Seguir leyendo ARRABALES NUEVOS, 3 RUTAS

SIGUIENDO LA MURALLA, 3 RUTAS BREVES DE TALAVERA (II)

SIGUIENDO LA MURALLA

3 RUTAS BREVES PARA CONOCER TALAVERA (II)

Puerta de Sevilla, uno de los escasos restos del segundo recinto amurallado
Puerta de Sevilla, uno de los escasos restos del segundo recinto amurallado

En este segundo paseo talaverano vamos a seguir el recorrido del primer recinto amurallado, para ello partiremos de la confluencia de la calle Carnicerías con la Ronda del Cañillo, justo donde se encontraba el antiguo alcázar del que ya hablábamos en el recorrido anterior.

Lo primero que nos encontramos al subir la calle Carnicerías es un arco de ladrillo que no es otra cosa que la puerta de Sevilla, una de las muchas que tenía el segundo recinto amurallado. Se puede ver sobre el arco un escudo del cardenal Quiroga que la construyó en 1579. Vamos observando en nuestro paseo los diferentes aparejos con los que están fabricados los lienzos del primer recinto de la muralla y las muchas reparaciones que en ellos se pueden distinguir, no olvidemos que Talavera fue asediada alternativamente en infinidad de ocasiones no sólo por los cristianos y musulmanes, sino también en los enfrentamientos entre los reinos de taifa árabes. Seguir leyendo SIGUIENDO LA MURALLA, 3 RUTAS BREVES DE TALAVERA (II)

RÍOS DE HISTORIA, LOS VETTONES

LOS VETTONES

Nuevo capítulo sobre nuestra historia en relación con nuestros ríos. Hoy, ya en la edad del hierro,  el pueblo vettón, que ocupó nuestro territorio antes de la llegada de los romanos.

Bocado de hierro del atalaje de un caballo hallado en el castro de El Bercial
Bocado de hierro del atalaje de un caballo hallado en el castro de El Bercial

Sobre el sustrato del anterior periodo orientalizante, sobre esas culturas de transición de la Edad del Bronce a la del Hierro que lo conformaron, irán incidiendo corrientes culturales mediterráneas y centroeuropeas que, al mezclarse con las variadas peculiaridades autóctonas, irán conformando la personalidad de los pueblos protohistóricos que van a encontrar los romanos a su llegada a Hispania en general, y a nuestra tierra en particular. Se produce durante este periodo una progresiva “celtización”, una mayor influencia centroeuropea, cultural e incluso étnica, sobre unos pueblos que, como hemos visto en el capítulo anterior, ya venían recibiendo desde el suroeste de la península las influencias orientalizantes mediterráneas de pueblos fenicios y de los griegos a través de Tartessos.

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TALAVERA EN TRES RUTAS BREVES

Después de Toledo y Cuenca Talavera es la tercera ciudad en riqueza patrimonial de Castilla-la Mancha, pues aunque hoy  día tiene un patrimonio histórico maltratado e insignificante si lo comparamos con la riqueza arquitectónica y artística que tuvo Talavera a lo largo de la historia, todavía podemos hacernos una idea de su antiguo esplendor.

Dibujo de Enrique Reaño sobre postal de los años 20 que representa la Plaza del Pan
Dibujo de Enrique Reaño sobre postal de los años 20 que representa la Plaza del Pan

TALAVERA EN TRES RUTAS BREVES (1)

EL CASCO VIEJO

Aunque he escrito dos libros sobre el patrimonio de Talavera que pueden servir como guía del mismo,  vamos a describir tres rutas urbanas sencillas para conocer esa riqueza de un primer vistazo, aunque profundizaremos en su conocimiento en otras entradas.

Vamos a comenzar con “la villa”, el casco antiguo incluido en el primer recinto amurallado.

Talavera es una población que podemos definir con cuatro palabras: vado, vega, nudo y muralla. El Tajo a su paso por aquí es fácilmente vadeable, sus islotes y arenales, la anchura de su cauce, muy diferente de las cortadas orillas de la mayoría de los lugares por donde discurren sus aguas, atrajeron desde antiguo a las diferentes culturas que vieron aquí el lugar ideal para que pudieran vadear el río, las personas y también los animales que desde hace siglos transitaron por nuestras cañadas. Más tarde los romanos construyeron un puente al que siguieron otros dos.

Además, este vado estaba rodeado por una fértil vega, y por arroyos como la Portiña que hacían más fácil la vida de sus pobladores. En fin, sobre Talavera confluían caminos, calzadas y cañadas que la convertían en el nudo central de una gran comarca natural. De la importancia estratégica de la ciudad no cabe duda, pero su localización no es la adecuada para ser fácilmente defendible pues no se encuentra en un cerro elevado y las orillas del río que la circunda son suaves y, como hemos visto, fácilmente vadeables, por tanto no tiene defensas naturales y los talaveranos se vieron obligados a lo largo de la historia a construir unas impresionantes murallas que defendieran sus riquezas y su importancia estratégica militar.

Recorrer por tanto las murallas de Talavera, además de mostrarnos su monumento más significativo nos puede servir de guía para conocer la ciudad y su evolución histórica.

En las elevaciones enmarcadas por el Tajo y la desembocadura del arroyo de la Portiña es donde probablemente se instalaron los primeros pobladores históricos de estas tierras. Más tarde los romanos pueblan su Caesaróbriga junto a la calzada que unían Toletum con Emérita Augusta y construyen la muralla más primitiva, que básicamente coincidiría con el primer recinto murado musulmán. En este primer paseo vamos a conocer esa parte más antigua de la ciudad, el casco histórico protegido por ese primer recinto amurallado que es lo que en época medieval se conocía como “La Villa”.

Iniciamos nuestro recorrido en la plaza del Pan donde algunos arqueólogos han querido ver, debido su forma rectangular y al hecho de encontrarse allí el principal templo de la ciudad con algunos de los edificios más nobles, el que habría sido el antiguo foro romano de Talavera.

Detalle de la portada de la Colecgial
Detalle de la portada de la Colecgial

La plaza tiene su propio atractivo por la cerámica que adorna bancos y jardines. En su entorno construyó la nobleza local sus palacios como los que albergan el actual ayuntamiento o la comisaría de policía. Junto a esta última se encuentra el antiguo Santo Hospital de la Misericordia fundado en 1475 por Fernando Alonso, Visitador del Arzobispo, cuyo escudo figura en la fachada con el de dos de sus benefactores posteriores. Enfrente se encuentra “La Colegial”, más tarde iglesia de Santa María la Mayor, es el templo principal de la ciudad probablemente asentado sobre otro visigodo y más tarde sobre la mezquita de tiempos musulmanes. Es una construcción que se comienza en el siglo XIII y se acaba en el XVIII por lo que se mezclan en su estructura diferentes estilos.

Es de destacar el rosetón múdejar de la puerta principal teniendo el acceso norte  por la conocida como puerta de los Apóstoles que es del siglo XVI. Son interesantes los capiteles adornados con figuras humanas de sabor todavía románico y las bóvedas de crucería de las naves principales y de algunas de sus capillas. De gran belleza es el sepulcro de los Loaysa en pizarra negra y otro enfrente de él en mármol blanco, ambos del siglo XV. En esta misma capilla se encuentra la piedra sobre la que la creencia popular ha querido ver las huellas de los pies y el báculo de San Vicente, piedra que tiene una rocambolesca historia en la que el ayuntamiento talaverano financió el robo de la misma por un individuo al que sorprendido, se quiso procesar en Castillo de Bayuela ya que la roca en cuestión se encontraba en la Sierra de San Vicente. Alberga también este templo los resto de Fernando de Rojas, el autor de “La Celestina” y según algunos también los de doña Leonor de Guzmán asesinada en el alcázar de la ciudad por orden de la reina doña María de Portugal. Otra curiosidad histórica es la visita del Arcipreste de Hita a los canónigos de la colegial para reprenderles por su escandalosa costumbre de vivir amancebados con barraganas, visita que el mismo Juan Ruíz nos cuenta en su Libro del Buen Amor. No dejaremos de recorrer el bonito claustro gótico.

Puerta posterior del antiguo ayuntamiento. tal vez por esa puerta entraba el alcalde por el estado noble, el bachiller Fernando de Rojas
Puerta posterior del antiguo ayuntamiento. tal vez por esa puerta entraba el alcalde por el estado noble, el bachiller Fernando de Rojas

Junto a La Colegial se encuentra el que fue antiguo ayuntamiento de Talavera, en el ejerció sus funciones de alcalde Fernando de Rojas y actualmente alberga la Delegación de la Junta de Comunidades por lo que puede ser visitado.

Monasterio Jerónimo de Santa catalina en un cupón de los años 50 pro coronación de la Virgen del Prado
Monasterio Jerónimo de Santa catalina en un cupón de los años 50 pro coronación de la Virgen del Prado

Entre este edificio y la torre de La Colegial se accede a la plaza del Cardenal Tenorio llamada así en honor de este paisano que construyó y fundó numerosas obras hospitalarias y monasterios además de su realización más conocida, el puente del Arzobispo. Por esta plaza se accede a una de esas fundaciones, el Monasterio de Santa Catalina, aunque hoy día es más conocido por el nombre de San Prudencio, debido a que alberga la institución que llevaba ese nombre y que acogió a niños desvalidos de Talavera, Velada y Vitoria. Su protector, Jacinto Aguirre era vasco, su hijo Prudencio, al que debe su nombre la institución, murió siendo niño y las posesiones de este terrateniente, mayoritariamente situadas en término de Velada sirvieron para financiarla. Este Monasterio de Santa Catalina, cuyo símbolo, la rueda con que fue martirizada, se puede contemplar labrado en el exterior del ábside, fue habitado por monjes jerónimos y por ello también se conoce su iglesia como de San Jerónimo. Aunque la primitiva construcción de 1397 era mudéjar y queda algún resto que nos sugiere ese estilo como la puerta y alguna ventana situadas en la plaza del Cardenal Tenorio, la mayor parte del edificio de la iglesia pertenece a los siglos XVI y XVII y es de estilo predominantemente renacentista con un toque de herreriano. El cabecero es de composición muy bella con retablo barroco y frontones segmentados con figura y pináculos. La escalera de subida al coro es una curiosa construcción granítica suspendida. Para contemplar la iglesia en toda su magnitud debemos rodear el conjunto por la calle Río Tajo y la travesía de San Jerónimo y así acceder además al antiguo lagar de los monjes destinado a museo etnográfico.

Panel de azulejos de Ruiz de Luna que representa a San Prudencio en la entrada de la Fundación Aguirre
Panel de azulejos de Ruiz de Luna que representa a San Prudencio en la entrada de la Fundación Aguirre

Tomamos la calle del Horno que se dirige al antiguo huerto de San Agustín. Precisamente ahí se encontraba el antiguo alcázar de Talavera, donde vivieron los gobernadores árabes y cristianos, pernoctaron los reyes y fue asesinada y enterrada la madre de Enrique de trastamara, doña Leonor de Guzmán. Hoy solamente quedan sus cimientos y algunos muros en el interior del huerto, aunque se está excavando para hacer un parque arqueológico. Por esa misma calle accedemos al Museo Ruíz de Luna, si está abierto podremos conocer una de las mejores colecciones de cerámica del mundo, recogidas en su mayoría por este ceramista que supo reimpulsar la más paradigmática artesanía de nuestro pueblo. El edificio donde se ubica no es otra cosa que el propio convento de San Agustín fundado por San Alonso de Orozco en 1566. Fue la Casa Madre de la Orden de los Agustinos Recoletos y antes de ser museo también se alojaron en el edificio las primera instalaciones docentes de Talavera.

Aeco de San Agustín por donde pasaban los frailes al huerto.
Aeco de San Agustín por donde pasaban los frailes al huerto.

En la placita de San Agustín se puede contemplar la fachada de ladrillo de la iglesia del convento que, como otras construcciones que veremos más adelante, es obra de Fray Lorenzo de San Nicolás, arquitecto que dejó en Talavera durante el siglo XVII una buena muestra de su peculiar obra en ladrillo. Esta iglesia también fue teatro, liceo y casa de vecindad y está destinada a exhibir la azulejería del museo.

Murallas de la alcazaba en una antigua postal
Murallas de la alcazaba en una antigua postal

Salimos de la plaza de San Pedro y nos dirigimos hacia la izquierda pasando por el convento de la Encarnación de las madres Bernardas. Fue fundado con la dote del mayorazgo de doña María de Albornoz al que se uniría al enviudar el de su marido el marqués de Aravaca, cuando falleció ahogada mientras se bañaba bajo los arcos del Puente Viejo. En este monasterio se encuentra el sepulcro del cardenal Gil de Albornoz, de la familia de los fundadores. Nos dirigimos después hasta la plaza de Villatoya, que deba su denominación a la presencia en la misma del palacio de los marqueses de Villatoya. Es un palacio gótico del siglo XV donde durmieron varios reyes de paso por la ciudad, se accede por una portada de arco rebajado decorado con exorno de pináculos y bolas y el portal cuenta también con dos robustos arcos torcidos.

Seguimos nuestro paseo por la calle del Teatro y en la desembocadura de la misma encontramos el Teatro Victoria que le da nombre, es un edificio de principios de siglo recientemente restaurado. La fachada tiene un encanto especial por su decoración con personajes del teatro y la música en cerámica de Ruíz de Luna.

Rincón del casco viejo en la Plaza de San Agustín
Rincón del casco viejo en la Plaza de San Agustín

Frente al teatro se halla un palacio, el de los condes de la Oliva, otro ejemplar de los muchos palacios de la hidalguía local que hubo en Talavera. Nos hallamos en la plaza del padre Juan de Mariana, hijo de un canónigo de la Colegial y precursor en España de las ciencias históricas a quien se levantó el monumento que se erige en la plaza por suscripción nacional en 1888. “Príncipe de los Historiadores” se le llama en la placa que puso la Real Academia de la Historia en el pedestal de su estatua de bronce, con motivo de cuya inauguración Benito Pérez Galdós dijo que Talavera era “la patria de la historia por ser la patria de Mariana”. Enfrente del monumento se encuentra el ayuntamiento actual que fue palacio arzobispal. Terminamos aquí nuestro recorrido por “La Villa”, la Talavera más antigua cercada por el primer recinto de la muralla.