LA NATURALEZA Y LA HISTORIA (1)

LA NATURALEZA Y LA HISTORIA (1)

Dolmen de Azután
Dolmen de Azután

En el calderoniano “gran teatro del mundo” hay un teatrito pequeño y provinciano que se llama Talavera. Ese escenario natural era descrito por uno de sus hijos, padre de la ciencia histórica en España, como: “un valle de cuatro mil pasos de anchura que cortan ríos de amenísimas riberas, entre ellos el Tajo, célebre por sus brillantes arenas de oro, por su extenso cauce y por los muchísimos arroyos que le dan tributo”.

El Padre Juan de Mariana, autor del texto, nos da la primera constante, la referencia permanente en la naturaleza de Talavera y sus Antiguas Tierras, el río Tajo. A sus orillas dejó el hombre las primeras huellas de su existencia, cantos trabajados en las terrazas que un río cuaternario y descomunal fue labrando en el curso de milenios y deshielos fantásticos.

También allí quedó la primera huella agresiva del hombre hacia el medio natural, osamentas de grandes mamíferos despedazados por toscas herramientas fabricadas por toscos homínidos. Pero estos seres tan frágiles y poco numerosos, apenas un habitante por kilómetro cuadrado en las zonas más pobladas, eran sólo partículas insignificantes en aquella naturaleza virgen y exultante. Seguir leyendo LA NATURALEZA Y LA HISTORIA (1)